El odioso y dulce Sasuke.
Buenas a todos de nuevo! ^^. Gracias por los comentarios que dejan acerca del fic. Les agradezco de todo corazón y me pone muy contenta que les este gustando. Desde hace un tiempo tenía este capítulo en mente espero que les guste y lo disfruten, no eh podido subirlo por cuestiones de la escuela, ya casi salimos de viaje de prácticas y andamos como locos, jeje.
Sin más que decir por el momento les dejo el siguiente capítulo.
/Aquellos que desobedecen las reglas ninjas son llamados escoria pero aquellos que abandonan a sus amigos son aún peor que escoria/
Capítulo 10. Aprendiendo a conocernos. Nacimiento
De camino al puesto de ramen mientras Sai, Naruto y yo íbamos platicando (por alguna razón Sasuke-kun se había quedado atrás) apareció de la nada Konohamaru-kun gritando "Te encontre!" levantando el dedo y dirigiéndolo a Naruto. Naruto solo giro un poco su cabeza aú pensando en la conversación que manteniamos. Poco después Konohamaru-kun agregó "vengo a retarte!".
Por un momento todo quedo en silencio y un viento frío sopló ( se nota que esto es un anime ^^´), Naruto mostró una sonrisa de medio lado mientras se giraba completamente quedando cara a cara con el pequeño joven, el viento frío continuaba soplando dando un ambiente parecido a el de los enfrentamientos en el viejo oeste. La personas caminaban pegados a las casas de la calle abriendo cierto espacio a lo que prometía ser una gran batalla… la voz de Naruto se hizo presente nuevamente.
- Muéstrame que tanto haz mejorado…. Konohamaru - aquellos ojos azules destelllaban llenos de emoción.
- Esta vez….. Seré yo quien gane!. Naruto-niichan - los ojos del nieto de Sandaime hokage tenía el mismo destello que los del chico Kyubi, al terminar la frase colocó sus manos al frente formando un sello. Al verlos así uno frente a otro a punto de pelear recordaba los viejos tiempos en los que solo se la pasaban haciendo tonterías como jugar a los ninjas ( digo que ninja juega a los ninjas? ). Pero ahora al ver a Konohamru-kun tan lleno de decisión podía notar lo mucho que había crecido…. o al menos eso había creído - HAREM NO JUTSU! - aquel grito fue estruendoso y al momento se liberó una gran cortina de humo.
- Lo haz mejorado mucho - con una sonrisa de satisfacción el rubio no quitaba la vista de la creciente nube. Los Uchiha y yo nos manteníamos prestos a lo que se estuviera escondiendo tras esa técnica tan escandalosa.
- Tu crees? - pero la voz que respondió era en definitiva de una mujer además de sonar muy sexy.
La nube se dispersó lentamente dejando al descubierto 4 mujeres desnudas, ….bueno sus partes íntimas se encontraba "cubiertas" por pequeñas porciones de aquel humo blanco….
….
- NARUTO!- COMO ERA POSIBLE QUE LE HUBIERA ENSEÑADO SU ESTÚPIDA TÉCNICA ERÓTICA A UN POBRE NIÑO!. Sin pensarlo descargué mi puño contra la cabeza del ojiazul provocando que la misma quedara clavada en el piso (literalmente).
- ¿Qué clase de técnica es esa? ^^ - Sai se reía de la táctica desplegada por el pequeño niño.
- ¿Esto es lo que les enseñan en la academia ninja a los niños? -_- ¡Que ridículo! - al contrario de su hermano Sasuke-kun hacía una cara de desagrado muy chistosa. Tenía la ceja derecha arqueada mientras la otra se quedaba en su posición, la comisura de sus labios se encontraba algo arrugada y temblaba al igual que su ceja.
- aunque no lo creas esta técnica es muy eficaz - una de aquellas "voluptuosas" mujeres se había acercado a Sasuke-kun. Sus brazos rodeaban el cuello del pelinegro y sus rostros de mantenían muy cerca el uno del otro. La expresión de Sasuke-kun se mantenía pero por alguna razón no se la quitaba de encima.
Me apresuré a donde estaban e instintivamente empuje la transformación de Konohamaru-kun lejos de Sasuke-kun quedando frente a esté último.
- Ya basta Konohamaru-kun! - por alguna razón la escena me había hecho enfadar - y en cuanto a ti…. NARUTO-BAKA! ¿Por qué le enseñaste esa técnica tan estúpida a Konohamaru-kun? -el rubio aún estaba en el suelo mirándome lleno de miedo.
- No te enfades Sakura-neechan! - no había notado que el chico había regresado a su forma original y me miraba lleno de miedo también ( tan mal me veía? ¬¬) - ah ya se! - regreso sus manos a la posición del jutsu para realizar la técnica una vez más. Corrí hacia donde estaba para evitar que se completara el jutsu pero ya era demasiado tarde.
- Así esta mejor? - mis manos fueron aprisionadas por otras manos frente a mi que podía distinguir eran masculinas. De la nueva nube de humo emergió un rostro idéntico al de Sasuke-kun. No quería lo juro…. pero mi mirada bajo rápidamente para evitar aquel rostro que me atormentaba y lo único que conseguí fue llegar a "esa parte" donde no les da el sol a los chicos. La nube desapareció súbitamente.
- KYAAAA!… - mi grito fue aún más estruendoso que el de Konohamaru-kun y mi puño golpeo el abdomen del impostor de Sasuke-kun, debido a la fuerza del impacto aquel impostor se estrelló estruendosamente en una reja.
-Konohamaru! -
- Oye! -
Tanto la voz de Sasuke-kun como la de Naruto hicieron presencia al mismo tiempo notablemente molestos por la pequeña "broma" del Sarutobi además de que en el caso del rubio se preocupaba del posible estado del niño. Mi rostro estaba super rojo podía sentirlo, mire hacía donde había lanzado a la transformación del "honorable nieto" para descubrir que tal chico estaba prácticamente clavado en una cerca de madera manteniendo una posición por de más dolorosa, su nariz sangraba y solo temblaba debido al impacto.
- Konohamaru-kun! - esperaba no haberle roto ningún hueso.
- No haz… cambia..do…. Sakura… neechan - pobre niño tenía un aspecto horrible. Como siempre me había pasado de fuerza aunque dios sabe que lo hice por una buena razón.
- Perdóname!, te lastime mucho?. Dime donde te duele -
- Estoy bien…. Kore - se puso de pie como pudo y se sacudió los escombros - si sigues así no vas a conseguir nov… - su comentario me molesto un poco pero tenía razón además si le daba otro golpe realmente su vida podía correr peligro. Además al decir ese molesto y ofensivo comentario el se percató de mi mirada asesina y no continuo con lo que quería decir, en lugar de eso se aclaró la garganta y miró a Naruto lleno de satisfacción - Que te pareció Naruto-niichan? -
- Haz superado al maestro de los jutsu eróticos pero… no vuelvas a trasformarte en algo tan desagradable como Sasuke ¬¬ - le dirigió una fugaz mirada al Uchiha y en respuesta recibió la misma mirada fría pero desinteresada.
- Sakura… tu nariz.. - por un momento Sai había dejado de reír al notar "¿algo en mi nariz?".
- Mi…. na…riz?… - lleve una de mis manos a la región mencionada y descubrí que de ella emanaba un líquido rojo… sangre.
- Jaja Sakura pervertida ^^ - la risa sarcástica de Sai hacía presencia de nuevo, dejándome con una pervertida frente a todos los presentes.
- Agh! cállate - dije sacando un pañuelo de la bolsa que cargaba en la parte trasera de mi cuerpo. No podía creer lo que estaba pasando, indudablemente mis ojos se desviaron a donde se localizaba el menor de los Uchiha el cuál veía la situación inexpresivo. Acaso no habría escuchado lo que su hermano menor me había dicho? (eso esperaba por el bien de mi pobre y carente reputación).
- Sakura-chan…. Estas bien? - Naruto se había percatado de lo que emanaba de mi nariz y sin duda se preocupó (que inocente se veía en ese momento) aunque desde una distancia considerable a mi.
- ja (risa nerviosa)… si estoy bien… - por fin había logrado retirar ese fluido de mi nariz.
- ya vez Naruto-niichan que efectiva es la técnica del harem no jutsu - como podía sentirse orgulloso de una técnica como esa?. Naruto lo miraba sonriendole de cierta forma aceptando la afirmación del castaño.
- oye Konohamaru-kun. No deberías sentirte tan orgulloso de una técnica tan estúpida. Te pido que no la vuelvas a hacer - por fin recobraba el aplomo para hablar seriamente.
- bueno no te prometo nada pero lo intentaré - esa promesa era seguro que no iba a ser cumplida - por cierto quienes son ellos? - por supuesto el no conocía a los Uchiha.
- Me llamo Sai Uchiha - sorprendentemente Sai tomó la iniciativa y sonrió amablemente al joven, después de todos su libros para relacionarse con las personas estaban sirviendo de algo - y ese enojón de allá es mi hermano Sasuke - por lo poco que había conocido a Sai me daba cuenta que le gustaba ridiculizar a las personas.. Sobretodo si se trataba de Sasuke-kun. Sasuke-kun solo lo miro con cierto grado de enojo ( incluso así lucía lindo)
- Uchiha? Mmm… bueno yo soy Konohamaru Sarutobi - al parecer los pelinegros no eran del agrado de Konohamaru-kun, los miraba de arriba abajo escrutándolos minuciosamente.
Sai sonrió amablemente devolviendole un "mucho gusto" mientras Sasuke-kun solo asintió.
- Bueno ya déjense de presentaciones… me muero de hambre - al decir esto aquel torpe rubio se llevó la mano derecha al estómago en señal del hambre que mencionaba - por que no vienes con nosotros?- la propuesta de Naruto seguro había sido del agrado de su pequeño discípulo lo cuál se reflejaba en el amplia sonrisa del chico.
- Claro-kore solo si tu pagas - los dos comenzaron a caminar mientras discutían el quien iba a pagar la cuenta en Ichiraku.
Sai comenzó a avanzar detrás de aquellos dos y Sasuke que se mantenía un poco alejado también se acercó al grupo, yo solo me quedé admirando la escena, era increíble que todos fuéramos ninjas, personas confiables y "serias".
- Que esperas Ero-Sakura - no pude evitar sonrojarme ante el comentario del menor de los Uchiha después de todo si había escuchado lo que su hermano y yo habíamos estado hablando, que pena!. Me acerqué a el sin poder mirar sus ojos aunque sentía su penetrante mirada la cuál calaba hasta mis huesos. Pero el solo sonrió de medio lado y continuó caminado.
Después de un cierto tiempo me había hartado de que me estuviera mirando con su sonrisa maliciosa así que me pasé tras el y comencé a empujarlo alegando que era demasiado lento y que nos iban a dejar los demás. Pero al ser un chico tan bipolar obtuve una cierta respuesta de el.
- Sakura, no me empujes! - que podía pasarle si lo empujaba solo un poco, que delicado resultaba el niñito.
- Los siento, señor delicadeza ¬¬ - mi boca floja siempre sobrepasaba todo incluyendo, la razón. Pero era cierto… parecía que con solo tocarlo se iba a desmoronar.
- Bueno… al menos no soy un pervertido que gusta de ver las partes íntimas de los demás - una sonrisilla se esbozo en aquel rostro tan perfecto. Además quien se creía ni que fuera tan guapo… bueno si lo era pero eso no le daba derecho a sentirse superior a los demás
- Oye! No lo hice a propósito. Además es normal mi reacción, jamás he visto a un chico desnu.. - me tape la boca de inmediato pero sin duda había hablado de más. Sai que mantenía una corta distancia entre con nosotros volteo muy sorprendido.. y de inmediato se acercó a mi quedando nuestros rostros a la misma altura.
- Eso quiere decir que aún eres…. - el rostro de Sai estaba en demasía cerca del mío, en honor a la verdad puedo decir que no entendía lo que quería decir… aún era… que?.
- Eh? -
- Jaja, si aún lo eres ^^ - aún era… que?. No entendía nada pero Sai se estaba divirtiendo.
- Sai, deja tus perversiones - Sasuke-kun parecía irritado por el comentario de su hermano mayor.
- Hai, jaja - aunque el chico había asentido su risa predominaba por sobre todo, así riéndose comenzó a caminar hacía donde Naruto nos esperaba.
- De que se ríe? - me irritaba el no entender la gracia de la situación.
- No te lo imaginas? -
- Imaginarme que? - no se si soy tonta o que, pero no entendía lo que quería decirme.
- jaja, pues entonces si lo eres - incluso Sasuke-kun parecía que se estaba burlando de mi, esto ya era desesperante.
- ya déjate de juegos y dime que es eso de lo que estaban hablando - el pelinegro me sonrió mientras ponía sus manos frente a el tratando de protegerse de mi puño listo para golpearlo
- Tranquila… te lo di.. -
De pronto una persona dijo mi nombre de modo desesperado. El pequeño Sarutobi corría presuroso a donde me encontraba discutiendo con Sasuke-kun, su rostro reflejaba preocupación. Pero que había pasado?.
- Que pasa? - me agaché quedando a la altura del joven, por su parte el se detuvo muy cansado. Tomó unos cuantos segundos para normalizar su respiración… - Kure…nai..san - mi corazón dio un vuelco, me imaginé que algo le había pasado.
- Que tiene? - me preocupaba el estado de la mujer porque estaba embarazada, y una embarazada en la fase final de su embarazo corre muchos riesgos.
- Creo.. Que ya va.. a nacer - el pequeño castaño hacía un esfuerzo sobrehumano para poder darle sentido a sus palabras.
- QUE? °°…. Donde esta? - la fecha del parto había sido fijada para dentro de una semana, en ese momento me enfrentaba a una emergencia y tenía que atenderla lo más rápido que pudiera.
- Naruto-niichan y el chico pálido fueron a buscar a un médico - el pequeño lucía muy perturbado y no era para menos - Sakura-neechan ayuda a Kurenai-san - tanto su voz como su mirada eran suplicantes.
Y ahora que iba a hacer?… yo no sabía como traer a un niño al mundo además estaba sola… yo.. No iba a poder. Di un paso atrás inconcientemente, pero después de ese paso no pude moverme. Tenía miedo… solo soy un aprendiz me decía en mis adentros.
- Yo…. - el miedo me invadió completamente, que tal si la lastimaba o si lo hacía mal.
De un momento a otro mi mano fue asida fuertemente, primero vino el sobresalto, casi enseguida volteé sorprendida para toparme con aquellos penetrantes ojos negros, los cuáles me veían con firmeza, no pude evitar abrir los ojos como platos.
- Vamos - sus solas palabras me infundieron un poco de fuerza, agradecía tenerlo ahí a mi lado en ese momento, asentí casi mecánicamente y con debilidad sin cambiar la expresión de mi rostro - de prisa, llévanos a donde está - no pude ni reaccionar, a través del vínculo que nos unía fui llevada a la fuerza por la gran calle en dirección de la mujer que me necesitaba. Nunca me imagine una reacción así de su parte pero es algo que siempre le agradeceré. Sostuve su mano fuertemente a mi vez concentrándome de nuevo en la calle, tratando de identificar a Kurenai-sensei. Las personas nos miraban curiosas, después de todo caminábamos demasiado rápido.
- Allí esta! - el dedo de Konohamaru-kun apuntó a un pequeño puesto donde yacía una joven mujer sentada. Su respiración era forzada y tenía una de sus manos sobre su prominente vientre, además su rostro mostraba muecas fugaces de dolor.. Sin duda estaba a punto de parir.
- Kurenai-sensei! - me solté de la mano de Sasuke-kun y corrí a donde estaba la pelinegra.
- Sa…kura, creo… que.. ya.. viene - una sonrisa fugaz se dibujó en su rostro lleno de sudor. Asentí enérgicamente indicándole que me encontraba ahí para ayudarla.
- Sasuke-kun, puedes cargarla?. Tenemos que colocarla en una superficie lisa - Sasuke-kun solo asintió aproximándose a la cansada mujer - por favor abran paso - las personas se agolpaban en la cercanía supongo que por la sorpresiva situación. Pero rápidamente abrieron un sendero sin despegar los ojos de la mujer de ojos carmesí la cuál respiraba cada vez más forzado y emitía sonidos de dolor.
Pregunté al dueño del establecimiento por un lugar donde pudiéramos recostarla, el hombre sorprendido por el acontecimiento que se estaba llevando a cabo a las afueras de su local me guió al interior del lugar. No se exactamente lo que era, pero parecía un salón de té. Llamó a quien supuse era su esposa y le pidió un colchoneta, ambos entraron apresurado a una habitación contigua a la que estábamos haciendo mucho ruido, aproveché el momento para preguntar la situación del paciente.
- Que tan seguido ha tenido las contracciones? - al hacer la pregunta tomé la muñeca de la ojicarmesí tratando de encontrar el pulso.
- Como.. - emitió otro sonido de dolor - … cada 5... minu..tos - el cansancio por el dolor era muy evidente en la voz de Kurenai-sensei quien hacía un tremendo esfuerzo por mantenerse tranquila.
El dueño del lugar entró de nuevo a la sala y colocó una colchoneta en el piso. Indiqué con el dedo a Sasuke-kun para que la colocara en dicho lugar , me sorprendía la fuerza que tenía el poseedor del sharingan ya que en ningún momento lo vi quejarse y supongo que una mujer embarazada debe pesar mucho.. Pero ese no era el momento para admirar la fuerza del Uchiha.
- Necesito unas mantas limpias y agua caliente - siempre que estaba frente a una situación complicada me trataba de comportar lo mayormente profesional que podía.
La pareja regresó a la sala contigua mientras Sasuke-kun se acercaba a mi.
- Te ayudo en algo? - que servicial se comportaba en ese momento.
- Necesito el agua.. Puedes traérmela? - mi ojos no se fijaron el los suyos, me concentré en observar el grado de dilatación que presentaba Kurenai-sensei. El chico comprendió (supongo) y salió del recinto.
Se encontraba bastante dilatada, no podía esperar mucho más a que llegará alguien a auxiliarme. Por lo visto yo sola tendría que ser la que trajera a esa criatura al mundo.
Mentiría si dijera que ya no tenía miedo de hecho me sentía más nerviosa que antes, pero no podía acobardarme en ese momento.. la mujer que estaba recostada en la colchoneta contaba conmigo para traer a su hijo al exterior. Por otra parte aunque no estaba físicamente en escena yo sabía que Asuma-sensei estaba presente en ese cuarto y que también contaba conmigo… era mucha presión.
La pareja regresó muy rápido y me extendió unas frazadas muy limpias, agradecí el gesto con una sonrisa y me dispuse a comenzar con la labor.
- Kurenai-sensei… necesito que pujes con todas tus fuerzas - traté de dar énfasis en mi voz para tratar de infundir un poco de confianza en ella.
- lo…. Inten…taré - al terminar de decir esto hizo mucha fuerza y comenzó a pujar, su rostro se puso muy rojo y lanzó un grito.
Sasuke-kun entró a la habitación con el contener de agua caliente. Lo puso a un lado de la colchoneta y se sentó junto a el.
- Vamos…. Kurenai-sensei -
La mujer tomó un extremo de la colchoneta con fuerza y pujó, aquella fuerza estruendosa era acompañada de fuertes gritos y respiraciones entrecortadas entre un esfuerzo y otro. Nunca me había imaginado que dar a luz fuese un trabajo tan cansado y pesado para la madre… pero la pelinegra lo estaba haciendo de maravilla. En poco tiempo divisé una pequeña cabeza repleta de pelo negro, puse mis manos delicadamente sobre aquel pequeño cráneo y con sumo cuidado pero fuerza jale de ella para facilitarle el trabajo a su madre.
Poco a poco fue saliendo la cabeza, al estar más de ¾ de la misma fuera alcé mi mirada para comprobar el estado de sensei… parecía estar bien dentro de lo que cabía, haciendo el mayor esfuerzo posible para terminar rápido con aquella tortuosa labor; mis ojos se desviaron un poco hacia donde se encontraba sentado Sasuke-kun.
El Uchiha me miraba con atención analizando todas las acciones que realizaba, nuestros ojos se cruzaron fugazmente, pero enseguida dirigió su mirada a mis manos indicando con ello que debía seguir con mi trabajo.
De nuevo centré mi mirada en el pequeño cuerpo que emergía poco a poco… sus hombros.. Sus brazos… su torso… y por fin sus piernas… acompañadas de un hermoso llanto. La madre de la criatura lanzó un suspiro aliviador relajando todos los músculos de su cansado cuerpo. Tomé al pequeño bebé sintiendo su delicado cuerpo el cuál se forzaba por adaptarse a mis manos y al aire que entraba a sus vigorosos pulmones.
- Felicidades sensei… es un varón - esbocé una sonrisa para hacer saber a Kurenai-sensei que todo estaba bien.
- Gracias …a ..dios - de aquellas orbes carmesí comenzaron a brotar lágrimas, en sus rostro se dibujo la sonrisa más pura que había visto hasta entonces y con las pocas fuerzas que quedaban dijo… - Asuma… ya nació nuestro hijo - como deseaba que el Sarutobi estuviera en mi lugar, era el quien debía estar cargando a aquella hermosa criatura. Sin pensarlo me levanté cuidadosamente y caminé hacia aquellos brazos que anhelaban estrechar a el recién nacido, lo posee en el pecho de su madre y ella lo miró llena de emoción y orgullo.
El sudor recorría mi frente, tomé unas tijeras quirúrgicas que portaba en mi bolsa y corté el lazo que unía a aquellos dos seres. Estaba cansada y no por que hubiera sido difícil más bien fue la tensión de saber que todo dependía de mí.
- Gracias - Sasuke-kun limpiaba mi frente con un pañuelo.
- Lo hiciste bien - volteé sonriendo pero el joven no me miró a los ojos.
- Gracias Sakura - se sentía bonito que la ojicarmesí me dedicara esa palabras, si… que bien se sentía.
- No hay de que, permíteme limpiar a tu hijo - la mujer no puso objeción en que limpiara a su criatura. La tomé con cuidado y me dirigí a la tina con el agua caliente, comencé a rociarlo con un poco de agua a la vez retirando la sangre que cubría el cuerpo del pequeño. Una vez limpio traté de tomar una toalla, pero me era muy complicado con el bebé en brazos. Miré al joven que estaba frente a mí y le extendí al pequeño.
- Sostenlo un momento por favor, voy por unas toallas -
- QUE? Oye yo no se como cargar a un bebé - sus manos rehusaban aceptar al bebé, y su rostro me mostraba mucho nerviosismo.
- Vamos.. No es tan difícil - me acerqué a el y coloque mis manos sobre las suyas - mira…. Pones un brazo así - la delicada cabeza del pequeño descansaba en la coyuntura del codo mientras el antebrazo rodeaba el cuerpo del Sarutobi - y la otra así - el otro brazo se acomodo de modo que brindaba apoyo al brazo que sostenía al recién nacido. - ves no es tan difícil, ya vuelvo - salí apresuradamente de la habitación en busca de la amable pareja que nos prestara su local para tan delicada situación, ambas personas se hallaban sentadas frente al aparador de la tienda atendiendo a algunas personas que preguntaban un sinfín de cosas acerca de la mujer que recién había parido.
- Me puede prestar unas toallas? Por favor- a mi modo de ver era molesto que las personas insistieran tanto con un asunto que no les concernía.
La señora entró al lugar respondiendo a mi llamado, me indicó un lugar donde supuse podría conseguir las toallas.
- Ya nació? -
- Si, ya. En este momento lo estamos bañando - al terminar de decir esto la mujer colocó unas toallas muy limpias en mis manos - gracias - apenas agradecí cuando me dirigí lo más rápido posible a la sala donde estaban los demás.
Al entrar contemplé una escena que me pareció muy tierna. Sasuke-kun mecía tranquilamente al niño que se encontraba en sus no tan inexpertos brazos, el pequeño había dejado de llorar y mantenía sus grandes ojos cafés en el bien cincelado rostro del pelinegro que a su vez le respondía con una mirada serena.
- Creo que le agradas - a Kurenai-sensei parecía que no le importaba la situación.
- Usted cree? - una hermosa sonrisa se dibujó en el rostro Uchiha.
Me mantuve un poco más en el marco admirando la escena, me imaginaba a un pequeño bebé de cabellos azabaches en los fornidos brazos de mi compañero de equipo.. Y a mi modo de ver no era nada fea la imagen.
- Creo que vas a ser un buen padre - por un momento se quedo estático como razonando lo que le acababa de decir.
- No seas ridícula - un ligero sonrojo hizo acto de presencia en sus mejillas (que guapo o/o).
- jaja acaso no quieres ser padre? -
- no es algo que haya pensado - me daba cuenta de que con temas como la familia, Sasuke-kun se sentía cohibido.
Envolví con cuidado al pequeño bebé aún en brazos del Uchiha mirando con ternura al pequeño.. Era muy lindo (y eso que Asuma-sensei no era muy guapo que digamos ¬¬).
La puerta se abrió de golpe y Tsunade-sama junto con Shizune-san, la puerta fue tan violentamente abierta que se safaron las bizagras.
- YA LLEGAMOS! -
…..
….
- Ya nació? - la voz de Tsunade-sama se extinguió - y esta bien? - se aproximo con cuidado a los brazos de Sasuke-kun y miró admirada al hijo de Kurenai-sensei.
- Si esta bien - me apresuré a decir.
- Tu lo has hecho Sakura? - estoy segura de que no podía creer que yo lo hubiera hecho (que poca confianza).
- Si.. Sakura lo hizo - Kurenai-sensei respondió por mi, me miro con ternura y después a Tsuande-sama.
- Ya veo… buen trabajo - los almendrados ojos de mi mentora mostraron cierto grado de orgullo. Me sentí muy bien y sonreí a la rubia que me sonrió a su vez - aún así vamos a checar al bebé Kurenai - la de los ojos rojos asintió. Shi-sho se acercó a Sasuke-kun y tomo con cuidado al pequeño el cuál por supuesto comenzó a llorar, ella hizo una cara de frustración y meció al niño tratando de calmarlo - Sakura, ya te puedes ir -
- Hai! -
Poco después entraron corriendo en la habitación mis otros dos compañeros de equipo, ambos estaban exhaustos, el rubio puso sus manos en sus piernas intentando recobrar el aliento mientras el pintor se recargo en el marco de la puerta (lo único que quedaba de la puerta ^^). Sasuke-kun y yo solamente los miramos sin decir una palabra.
- Se tardaron mucho - por fin el menor de los Uchiha rompió el silencio. Para ese momento el chico ya estaba frente a los otros dos mirándolos con fastidio y con los brazos cruzados frente a su pecho.
- No.. Es mi.. Cul..pa - enseguida el jinchuriki se defendió de la agresión - agrade..ce a Sai. Nos per..dimos por su cul..pa - los desplantes de Naruto eran peores que los de un niño de primaria, era de esos chicos que gustaba de echarle al culpa a quien pudiera. Los ojos de Sasuke-kun y los de Naruto se cruzaron fulminándose con la mirada.
- Yo?… te dije que era aquí. Pero no!, según tu era dos cuadras más - al parecer el comentario de Naruto no le había agradado para nada a Sai, respondía desafiante a las acusaciones de el rubio.
- Claro que no! Datttebayo - las miradas de esos dos chicos sacaban chispas - como sea llegamos tarde y Kurenai-sensei ya se debe haber muerto - sus manos se fueron tras su nuca despreocupadamente, como podía decir algo asi de tranquilo?.
- Oye que sigo viva - las venas de la frente de la pelinegra emergieron graciosamente.
- Ah! Mira… yo pensé que ya te habías muerto - una sonrisa santurrona se apodero del rostro del ojiazul, estoy segura de que sus comentarios no eran con afán de molestar a la nueva madre es solo que así era Naruto, un idota descerebrado - agh! QUE ESO? - los ojos de Naruto-kun llegaron a la ensangrentada colchoneta donde reposaba Kurenai-sensei.
- Cálmate Naruto es solo sangre - no entendía el porque de la razón de su reacción, era de lo más normal sangrar cuando parias.
- Pero…Sakura-chan es mucha, se va a morir? - no se que traía Naruto con Kurenai-sensei pero en definitiva sus comentarios ya eran molestos.
- Claro que no..idota -
Godaime entró de nuevo a la habitación con el bebé en brazos se acercó a Kurenai-sensei, devolviéndole a su amado hijo. Todos nos quedamos callados a la espera de que ella dijera el diagnóstico final del pequeño.
- No te preocupes.. esta bien y sano - una sonrisa muy amplia se mostró en el rostro de nuestro líder a lo cuál Kurenai-sensei respondió con una dulce sonrisa - y ustedes que hacen aún aquí? - su mirada se clavó en nosotros 4.
- Ya nos íbamos - la voz serena de Sasuke-kun contestó la interrogante de la rubia. Se encaminó tomando mi pequeño maletín de un costado de la colchoneta, la pequeña tina con agua ahora ensangrentada reposaba al lado del maletín, se agachó tranquilamente y tomo lo que me pertenecía regresando al lugar donde nos encontrábamos.
- Vámonos - deposito el maletín en mis manos y colocándose tras de mi empezó a caminar arrastrándome con el.
- Espera… - ya estábamos por llegar a la puerta - yo me quedo - quería ayudar a mi maestra en lo que pudiera, además yo era la médico de la pelinegra y conocía mejor que nadie como había estado progresando su embarazo.
- No es necesario Sakura… ve a descansar. Yo me encargo - Tsunade-sama me guiño un ojo dándome su aprobación para retirarme.
- Pero yo me quiero quedar -
- Bueno como quieras, pero ya no hay mucho que hacer aquí -
- No importa -
Se puede decir que soy muy testaruda pero en verdad quería quedarme. Ella comprendió y me dio permiso de quedarme. Yo sonreí contenta de poder terminar lo que había empezado.
- Bueno entonces nosotros nos retiramos ^^ - por lo visto Sai se moría de ganas por irse
El fue el primero en salir del recinto despidiéndose de la pareja que tanto nos había ayudado.
- Yo me quedo contigo - Naruto por su parte no quería dejar el lugar - quiero ayudar - esos suplicantes ojos azules de perro a medio morir no me iban a convencer.
- Ayudar? Tu solo causas problemas - traté de darle a mi voz un tono sarcástico, la verdad era que el siempre ayudaba en lo que podía. Pero creo que este no era el momento para eso.
- Sakura-chan! Eres muy cruel! - comencé a reír con el desplante de mi mejor amigo.
- Vamos ve a descansar - traté de comportarme más amable con el, pero el rubio seguía dolido por mi comentario. A regaña dientes sigió el mismo rumbo que Sai antes que el, y desapareció por la entrada del local.
- Nos vemos mañana - el último miembro del equipo se encamino también a la puerta.
Mi corazón comenzó a latir con fuerza, había algo que quería decirle pero no podía, mi pena me lo impedía. Cuando puso un pie fuera me arme de valor y lo llame.
- Sasuke-kun!… - el volteo lentamente y me miro - grac..ias - me sonroje un poco, pero eso no importaba en ese momento.
Para mi sorpresa el pelinegro me dedico un dulce sonrisa y se aproximó a mi, por primera vez no sentí el nerviosismo de siempre. Podía entender que no se acercaba con ninguna clase de mala intención.
- De que, lo hiciste bien - su voz era serena y pausada - por cierto ya puedes gritar a los 4 vientos que has visto a un chico desnudo - una sonrisa de medio lado se dibujo en su hermoso rostro.
- Lo bueno es que la pervertida soy yo ¬¬´ - como podía comparar a un bebé con un chico.
- jaja como sea, nos vemos - sus labios se posaron en mi mejilla tiernamente, me sonroje aún más pero no quería que tan lindo momento se rompiera, justo antes de retirarse de mi mejilla pronuncio una últimas palabras - de lo que Sai hablaba era de tu virginidad - terminando de decir esto se retiro del lugar dejándome muy confusa y perturbada.
Maldito Sai me las vas a pagar!, como se atrevía meterse con mi virginidad. Yo lo haría cuando quisiera y con quien quisiera. Maldito! Definitivamente lo iba a matar!.
Por fin ya terminé, les pido que me tengan paciencia. Es un poco complicado subir los capítulos.
