Les pido tengan paciencia por como se va desarrollando la historia entre los dos personajes, pero es que creo que no fue un amor arrebatador ni a primera vista el suyo, a mi parecer se fueron conociendo de poquito en poquito y de la misma manera enamorándose, también de poquito en poquito.
Saludos y gracias por su tiempo. Se aceptan críticas.
J.K. Rowling es la creadora de este mágico mundo, yo no.
4
Lo que soy (Difícil confesión)
-¡Hola Remus! Por un momento creí que me había equivocado de dirección, con que ésta es la añeja casa de los Black ¡eh! -dijo ella pasando, sin dejar de sonreír y mirar a Lupin. -Llegué un poco más temprano para ayudar a Molly.
-Hola Nymphadora, -preguntó Lupin notando que estaba distinta -¿Qué pasó con tu cabello?
-Por favor, dime Tonks -quien ahora llevaba el cabello un poco más largo y con un tono violeta -¿Te parece que este color no me sienta bien? La verdad en la mañana no estaba tan segura cuando elegí el color, siento que me veo pálida, por el tono de la ropa -Dijo ella tomando un mechón de cabello mientras se miraba en un espejo que estaba detrás de ella; inmediatamente hizo un gesto, como si le doliera algo.
-No, no lo digo por eso, creo que también así te ves bien -Se disculpó Lupin rápidamente un poco apenado.
Pero ya era muy tarde, el cabello de Tonks ya había vuelto a su tono rosa chicle.
-Así está mejor, ¿no te parece? -preguntó Tonks.
-Te queda muy bien el rosa, pero el violeta también - Dijo Lupin apenado y a manera de disculpa.
Para su fortuna Sirius acababa de salir de la cocina finalizando esa escena incómoda.
-¿Sirius? -Tonks caminó hacia donde estaba, se paró frente a él y lo miró fija y seriamente a los ojos por unos segundos, Canuto no se movió y sólo podía sonreír ante tan escrupulosa mirada que en parte le estaba sirviendo también a él de reconocimiento.
-Pensé que nunca te volvería a ver, estoy tan contenta de que estés de vuelta -dijo Tonks de repente con una amplia sonrisa y abrazándolo efusivamente.
-A mi también me da tanto gusto verte, ¡pero mírate! - Sirius decía con una enorme sonrisa- la última vez que te vi ibas a entrar apenas a Hogwarts.
-Si, ha pasado tanto tiempo. Cuando supe que estabas de vuelta se lo dije a mi madre, te manda muchos saludos, estaba tan feliz que pensé que vendría hasta acá para verte.
-Mi prima favorita, -recordó Sirius- pero ven, la reunión será acá en la cocina, Sirius comenzó a caminar.
Pero Tonks no lo siguió, volteó hacia Lupin, quien había visto el reencuentro desde la puerta y ahora se entretenía haciendo unos encantamientos de seguridad y lo esperó. Cuando llegó a su lado la chica se giró para dirigirse hacia la cocina, pero no vio una pierna de troll disecada que se encontraba en el pasillo, así que se tropezó con ella haciendo demasiado ruido.
-¡¡¡Sangre sucia, fuera de mi casa, escoria!!!- comenzó a chillar una voz que asustó a Tonks.
Lupin se dirigió rápidamente al cuadro de la señora Black y jaló una gruesa cortina para tapar el cuadro cuyos gritos fueron silenciados.
-¿Te lastimaste? -Lupin preguntó cuando estuvo de vuelta mientras ayudaba a Tonks a levantarse.
-Gracias, estoy bien, ¡¿Qué fue eso?! - Tonks y Lupin levantaban la pierna de troll.
-Es el cuadro de la madre de Sirius, tu tía, está furiosa por vernos en su casa, por eso cada ves que alguien pase por aquí tiene que hacerlo con mucho cuidado de no hacer ruido y despertarla -le explicó Lupin.
-Trataré de no caerme aquí nuevamente, pero no prometo nada -dijo Tonks con toda sinceridad, su torpeza, junto con su cabello de colores llamativos era su rasgo distintivo. -Pero créeme que de verdad lo intentaré con tal de no volver a escuchar eso. -la cara de la chica mostraba un verdadero desagrado.
***
Al término de la reunión Molly invitó a todos a quedarse a cenar, pero solo algunos lo hicieron, entre los que se fueron en cuanto terminó la reunión fue Snape, quien cada vez que veía, ya fuera a Sirius o a Lupin, no podía dejar de hacer una mueca de desprecio. Dumbledore también se había ido, y no por que no quisiera quedarse, pero desde lo ocurrido en el torneo de magos tenía muchos pendientes en el colegio.
-¡George, Fred, Ginny, Ron, bajen a cenar! -Gritó desde la puerta de la cocina la Sra. Weasley quien no recordó por falta de costumbre la regla de oro de no hacer ruido en el pasillo.
-¡¡¡Años durmiendo en paz para que de un momento a otro mi casa esté llena de traidores, no merecen estar en la casa que fue de mis ancestros, todo un linaje de sangre pura, la mejor estirpe de magos...!!! -inmediatamente comenzó a gritar el viejo cuadro de la estancia. Rápido Molly y Sirius acudieron a correr la gruesa cortina que tapaba el cuadro para callarlo. Al pie de las escaleras los gemelos ya esperaban a su madre.
-Lo vez madre, hasta a ti se te olvida no hacer ruido aquí, -dijeron los a manera de reclamo por todos los regaños que Molly les había hecho por despertar a la señor a Black -sí, es una barbaridad Molly, después de tantas veces que nos lo repetiste -dijo uno de los dos. Ron y Ginny estaban divertidos viendo todo unos escalones más arriba.
-A cenar, -dijo Molly enérgicamente pero en voz baja, -no me voy a tomar la molestia de calentarles nuevamente la cena si ya esta fría.
-Pero madre, sólo acepta que tu también te equivocas, de todas formas te queremos. -dijo Fred, quien desistió de acercarse a ella después de ver la mirada de enojo que Molly le lanzó. Los chicos caminaron rápidamente hacia la cocina. Cuando ya ninguno de ellos la observaba sonrió. Tenían razón.
-¡¡¡Profesor Lúpin!!! -Dijeron al unísono los cuatro jovenes Weasley sorprendidos y contentos de encontrar en la cocina a quien había sido su profesor favorito y de quien no habían tenido noticias todo ese año. Al medio día, cuando llegaron para instalarse en la casona Black, Lupin se encontraba fuera cumpliendo con la guardia en la casa de los tíos de Harry, así que era la primera vez que se volvían a ver después de tanto tiempo.
-¡¡¡Chicos que alegría verlos nuevamente!!! -de inmediato Lupin se puso de pie y saludó cálidamente a cada uno de ellos.
Era la primera vez que Tonks veía sonreír tan ampliamente a su compañero de Orden, se percato de que sonreír le sentaba muy bien, incluso lucía mucho más joven. Sobre todo le llamó la atención el gusto que les daba a los jóvenes Weasley encontrarlo, pensó que debía ser por algo muy bueno, a ella jamás le había dado tanto gusto encontrar a alguno de sus profesores.
-¡Es sorprendente todo lo que han crecido! -observó Lupin quien en ese momento le daba un abrazo a Ron quien especialmente había dado un gran estirón, y que decir de los gemelos, casi estaban de su estatura, lo cual ya era decir bastante pues Remus era alto.
Al terminar de saludar a Lupin continuaron con los demás magos que se encontraban en la cocina, a Tonks la conocían porque había sido compañera de Charlie en Hogwarts y la reconocieron por el color de su cabello.
-Tonks ahora es aurora y trabaja en el ministerio, se necesita ser muy inteligente para tener el trabajo que ella tiene, incluso sacó un excelente en ocultación y disfraces -mencionó Molly mirando insistentemente a Bill quien estaba de vuelta de Egipto.
-Bueno, la verdad ayuda bastante ser metamorfomaga, pero mejor no me pregunten cuanto obtuve en rastreo y sigilo -dijo con toda sinceridad Tonks y no tardaron en descubrir que su torpeza era casi un mal crónico.
-¡Wow! -era la exclamación que hacían los jovenes Weasley cada vez que Tonks cambiaba la forma de su nariz. Remus observaba desde su silla con la misma emoción que los chicos, pero sin emitir sonido alguno.
***
Los siguientes días después de la reunión, la casa antes abandonada de Grimmauld Place, recibía infinidad de visitantes. Los miembros de la orden siempre estaban muy atareados, el cuartel general siempre recibía la visita rápida de alguno de ellos trayendo noticias nuevas. Uno de esos días llegó el Sr,. Wesley acompañado por Hermione quien había sido invitada por Ron y Sirius para pasar parte de las vacaciones en la casa. Hermione moría por saber que ocurría, sabía que después de lo ocurrido con Cedric; Dumbledore prepararía algo grande para combatirlo, su sorpresa fue que se encontró con la Orden del Fénix.
Para los chicos, a los que no se les permitía saber nada sobre la Orden, los siguientes días en la casa de fueron días de arduo trabajo, tenían que dejar el lugar impecable, cosa nada fácil, pues la casa era enorme y había estado deshabitada once años en los que Kreacher, el elfo de la casa no había limpiado ni el lugar en donde dormía. Para Molly el tenerlos ocupados en la limpieza era una buena forma de mantenerlos lejos de las cosas de los adultos.
Tonks aparecía por allí con frecuencia. Por ser tan joven, Tonks les mostraba hechizos que los demás adultos ya más serios no hacían. A Ginny y a Hermione les encantaba cómo cambiaba su apariencia, en ocasiones hasta hacían predicciones acerca de cual sería el color y el largo de su cabello para la siguiente ocasión que apareciera por la casa.
Sirius también era muy amable con todos y procuró hacerlos sentir como si aquella fuera su casa. Si Sirius hubiera podido escoger una familia, su familia, hubiera sido la de James, su mejor amigo con el que había incluso vivido cuando se fugo de allí a los dieciséis años, pero ahora esa casa tan odiada le comenzaba a gustar, casi toda la gente que más lo quería y a quien él quería estaban viviendo allí, aunque también era cierto que muchas veces se desesperaba por no poder salir y ayudar de una manera más activa haciendo guardias o diligencias como los demás miembros.
Los chicos también se preocupaban por Lupin, a pesar de vivir allí no lo veían diario, solía ausentarse debido a ciertas tareas para la Orden, pero cuando estaba los ayudaba de buena manera a hacer el aseo a pesar de verse en ocasiones más cansado de lo normal. Una tarde les ayudó a desencantar un reloj de pie que se lanzaba sobre todo aquel que pasaba frente a él. Y nunca, a diferencia de su madre, los trataba como niños, cosa que le agradecían infinitamente, pero nunca hizo sentir mal a Molly por ello, en eso radicaba su encanto.
***
Un día sin embargo, el Sr. Wesley llegó alterado y sobre todo bastante indignado, preocupado.
-Remus me alegra encontrarte, -decía de manera agitada- Dumbledore a llamado a una reunión urgente, los demás no tardan en llegar.
-Tranquilízate Arthur, qué ha pasado, ¿por qué vienes en ese estado?- contestó Lupin quien cerró abruptamente "El Profeta".
-Es Harry, es sobre Harry -dijo el sr. Wesley y en ese momento a Lupin se le cayó de las manos el periódico cuyas hojas se esparcieron en el piso del comedor.
-Vayamos a la cocina, Molly está allí, pero antes voy a llamar a Sirius. - y subió rápidamente las escaleras con cuidado de que los chicos no se dieran cuenta de que algo grave pasaba.
Los dos llegaron a la cocina donde Arthur los esperaba impacientemente y Molly con cara de preocupación al ver la cara de su marido. Cerraron la puerta detrás de ellos.
-Venía para acá cuando me ha alcanzado Kingsley, no tenía buen semblante, me ha dicho que al ministerio llegó la noticia de que esta tarde Harry usó su varita,- Anteriormente Harry había cometido la misma falta al defender a sus padres de comentarios malintencionados, pero en esta ocasión era distinto -el ministerio no lo acepta, pero al parecer Harry la uso en contra de dementores.
Molly se llevó la mano a la boca, todos estaban sorprendidos.
-¿Estás seguro de eso, Arthur? - Preguntó Lupin tratando de comprender lo que había escuchado -¿Dementores en Privet Drive?
-Pero, ¿cómo es posible... si esto es cierto, por qué no nos enteramos nosotros primero si tenemos un guardia siempre con Harry? -Sirius además de preocupado sonaba furioso.
-Si claro y si no me equivoco era Mundungus quien vigilaría esta tarde, ya sabía yo que ese tipo no era de fiar - dijo Molly furiosa - Arthur, ¿cómo está Harry, le hicieron daño?- preguntó Molly con lagrimas en los ojos y Lupin y Sirius esperaron la respuesta.
-Kingsley no pudo decirme mucho pero al parecer Harry está bien, él y Tonks iban a estar al pendiente de otra noticia, vendrán en un rato para acá. Ahora tengo que volver al ministerio, Dumbledore pidió convocar a una reunión urgente para organizar el traslado de Harry para acá -dijo Arthur dirigiéndose hacia la puerta de la cocina.
Media hora después, el cuartel general estaba lleno de magos y brujas, todos con cara de indignación y de escepticismo, en la cocina solo se escuchaba el murmullo de conversaciones y frases sueltas sobre el mismo tema. En ese momento arribaron Kingsley y Arthur. Todos tenían preguntas que hacerles, pero detrás de ellos llegó Dumbledore, quien se notaba sumamente molesto como nunca y comenzó la reunión.
Escucharon de voz de Kingsley lo que había pasado en el ministerio cuando llegó la noticia, Dumbledore se había enterado de todo casi al mismo tiempo, la Sra. Figgs, una squib vecina de Harry lo había contactado minutos antes avisándole que Mundungus había abandonado su puesto de vigilancia por ir tras un lote de calderos robados, y por ella misma se enteró también de como había sido el ataque, les contó como habían sido tres los dementores que atacaron a Harry y a su primo.
-Harry estará mejor aquí en esta casa lo que resta de las vacaciones antes de volver a Hogwarts, Voldemort está buscando algo y quiere encontrarlo por medio de Harry, tenemos que actuar rápido pero no precipitadamente - Fueron las palabras de Dumbledore.
Por otra parte, todos esperaban la reacción del ministerio. Acabado de decir esto se escucho un ruido en la puerta.
Apareció Tonks quien traía el cabello, ahora azul, muy despeinado por la prisa y lucía seria como nunca.
-Profesor, una lechuza ha salido del ministerio con dirección a la casa de los tíos de Harry, se le informa que ha sido expulsado de Hogwarts, y que en breve un representante del ministerio se presentará en su hogar para destruir su varita, además de citarlo a una visita disciplinar el próximo 12 de agosto a las 9 de la mañana.
-Gracias Nymphadora, Arthur, necesito que por favor le envíes rápidamente una carta a Harry, dile que por ningún motivo entregue su varita -dijo Dumbledore furioso y poniéndose apresuradamente su capa. -Voy hacia el ministerio, organicen la mejor manera de sacar a Harry de ese lugar.
Ojoloco tomó la palabra y propuso organizar un grupo de magos que fueran a buscar a Harry. Muchos magos levantaron su mano ofreciéndose como voluntarios para tal misión, entre los elegidos se encontraron Kingsley, Bill y Lupin. Solo faltaba un mago, Ojoloco trataba de elegir al óptimo.
-Yo creo que Nymphadora debe estar en esta misión, Ojoloco -Sugirió Lupin, al ver la cara de desesperación de Tonks por casi estar fuera de los elegidos.
-Si, es buena con la escoba... de acuerdo... ¡Nymphadora!- llamó Ojoloco - Tu también vas en esta misión.
Tonks quien ya había recargado la cabeza sobre la mesa en señal de derrota, no lo podía creer, se puso de pie rápidamente y tiró la silla.
Solo quedaron los magos que tenían que organizar el rescate de Harry, tenían que tomar en cuenta muchos factores como la distancia, la casa de los Dursley no estaba muy cerca de Londres, planearon la mejor ruta posible, cómo transportarían el equipaje de Harry, la formación que llevarían sus escobas, el mejor horario para llevarlo a cabo.
-No hay ningún problema, Harry es excelente volando, creo que lo heredó de James, está en el equipo de quidditch de Grifindor.- Decía Lupin cuando se hubo decidido que la forma más segura de ir por Harry era en escobas.
-Otro problema son los tíos de Harry, lo que pasó con su primo seguramente le ha traído problemas, no la tendremos nada fácil para sacarlo de allí - Bill sabía de los problemas de Harry en casa de sus tíos por lo que le contaba Ron.
-¿Harry tiene problemas en casa? ¿qué no saben que Harry es toda una leyenda en el mundo mágico?- Dijo Tonks sorprendida - al menos yo estoy ansiosa por conocerlo.
-Digamos que sus tíos no han sido unos padres para él, Harry es sin duda más feliz en Hogwarts que estando de vacaciones. -dijo Lupin mientras repasaba el diagrama de la misión- Para como están las cosas lo mejor sería alejar de la casa a los tíos y evitarnos un contratiempo.
-Yo puedo hacer que salgan de la casa, Harry estará solo pasado mañana para su rescate, -Tonks aseguró.
Cuando tuvieron todo calculado los magos comenzaron a irse, sólo quedaron Tonks, Lupin, Bill y Sirius en la cocina.
-Es muy tarde para que vayas a tu casa Tonks, veré si está lista otra recamara para que puedas dormir- dicho esto Sirius salió de la cocina.
-Yo también me voy a dormir, no quiero tener problemas con los gnomos por llegar tarde a Gringotts. Que descansen -y Bill también salió.
-¿Por qué no te vas a dormir también? te ves un poco cansado. -Tonks tomó un trago de té. Lupin estaba sentado frente a ella, vestía una camisa y un suéter un poco viejos pero pulcros.
-No, te espero hasta que llegue Sirius, mejor dime, ¿cómo piensas hacer que los tíos de Harry dejen la casa?
Tonks tomó la cafetera de la que todavía salía vapor y sirvió un poco de té en la taza de Lupin y otro poco en la de ella.
-Pues es muy sencillo, por lo que entiendo los tíos de Harry son muggles, mis abuelos paternos también lo son y créeme que si a les llegara una carta en donde les informan que su jardín es uno de los mejor cuidados de Inglaterra por lo que están invitados a una premiación, no dudarían en asistir, los tíos de Harry tampoco lo harán. -Explicaba Tonks entusiasmada- así que mañana temprano el correo muggle les entregará la invitación, ¿qué te parece mi plan?
-Pues... -Empezaba a decir Lupin tomando la cucharita del azúcar.
-¡Oye, confía en mí! -Lo interrumpió Tonks sonriendo abiertamente y poniendo su mano sobre la de Lupin.
-Pero si a mi me parece magnifico tu plan, nunca se me hubiera ocurrido nada mejor, de verdad -decía Lupin con una tímida sonrisa al ver su mano inmovilizada.
Tonks lo miraba intentando creerle, quitó su mano de la de él y también le quitó la cucharita.
-¿Una o dos de azúcar, Remus?
-Una está bien, -le dijo Lupin. Tonks le puso una cucharadita y comenzó a disolver el azúcar.
Lupin observaba entretenido como ella le endulzaba su té.
-Mucho mejor, gracias Nymphadora- Dijo Lupin después de probarlo.
-Pues yo te agradecería a ti que me llamaras Tonks y no Nymphadora, o yo comenzaré a llamarte Lupin y no Remus, lo cual sería un pena pues Remus sí es un bonito nombre. -...por cierto, Lupin -dijo Tonks dándole entonación al apellido intencionalmente- ¿Cómo fue que llegaste a ser profesor en Hogwarts?
-Ah, pues hace dos años Dumbledore me ofreció el puesto de profesor de Defensa Contra las Artes Obscuras en Hogwarts, así que acepté y Harry fue mi alumno, es un joven inteligente y sobre todo valiente, deberías verlo jugar quidditch, es estupendo, me recuerda mucho a James, también se le parece físicamente, menos en los ojos, esos los sacó de Lily... -Lupin se quedó un momento pensativo como recordando a a sus amigos de adolescencia, parecía contento y emocionado al recordar todo aquello. -Y entonces, Tonks, -Lupin enfatizó el apellido- ¿Desde cuando trabajas en el ministerio?
Tonks lo miró divertida -Hace casi un año, después de terminar el curso de auror, aunque por un momento pensé que no me aceptarían, todos en el ministerio son tan bien portados, pero obtuve un excelente en transformaciones eso me ayudó, además, Ojoloco me ha apoyado bastante. Por cierto, por un momento pensé que Ojoloco no me elegiría para ir por Harry, me sorprendió que me llamara -Dijo Tonks todavía un poco sorprendida y tomando un poco de té.
Lupin no le dijo que él la había propuesto.
-¿Y por qué dejaste de dar clases en Hogwarts? -Preguntó Tonks.
-Bueno pues, ...- Lupin lo pensó un momento, no era nada agradable sentirse rechazado por alguien después de enterarse de que él era un hombre lobo, pero si no lo sabía la chica ya, seguro que pronto se enteraría aunque él no se lo dijera, así que tomó valor. -Se supo en el colegio que soy un hombre lobo, yo no quería darle más problemas a Dumbledore, así que decidí irme. -Lupin bajó la cabeza, miraba fijamente su taza de té entre sus manos, no quería ver siquiera si el semblante de Tonks había cambiado ante tal confesión.
-Ya está lista la habitación -entro diciendo Sirius en ese momento- perdón, me tardé un poco pues Buckbeak hacía un poco de ruido, pobre de él, se desespera con el encierro, y eso que puede salir de vez en cuando, imagínenme a mi que llevo no se cuantos días aquí metido sin ver el sol.
-Si, ya es tarde, vamos a dormir. -Diciendo esto Lupin se paró rápidamente sin voltear a ver a Tonks y se acercó al fregadero para dejar la taza. Segundos después sintió que una mano se apoyaba en su espalda y vio que otra mano pasaba junto a él dejando otra taza de té para enseguida tomarlo de la mano. Él se volteó y se encontró con la sonrisa de Tonks.
-Hasta mañana, Remus, que descanses.- y en seguida le plantó un beso en la mejilla.
Tonks salió de la cocina y solo se escucho cuando al subir se tropezó con un escalón de la escalera.
-Es la tercer puerta a la izquierda- le indicaba Sirius.
Tonks se había comportado naturalmente lo cual le gustó.
-No me digas que vas a lavar trastes a estas horas, Lunático.-Había vuelto Sirius y lo encontró aún parado frente al fregadero. -Se que este horario nocturno te fascina, pero que te parece si los dejas para mañana. -Bromeó.
Lupin sonrió y avanzó hacia la escalera.
