Los personajes son propiedad e J.K. Rowling.

¡Por fin! he aquí el capítulo 7, sé que me tardé una eternidad, que parecía que ya había abandonado, pero no y no pienso hacerlo. Espero que les guste y que al final no les provoque un: ¡¿y para ésto se tardó tanto?, Si es así se aceptan críticas.

Mil abrazos a todos y gracias por la paciencia.

7

Debe ser alguien muy especial

-¡Arthur, Arthur! -Escuchó a lo lejos la voz de Tonks y se detuvo antes de entrar en una de las chimeneas del espléndido pasillo del ministerio, giró para buscarla y la reconoció por su cabello verde esmeralda de ese día corriendo aún a varios metros de él. Tonks se detuvo y se recargó en sus propias rodillas para recuperar el aliento.

-¡Hola Tonks!, no te había escuchado.

-Pensé que nunca lo harías... -dijo Tonks respirando aún con dificultad -llevo llamándote desde que comenzaste a cruzar el pasillo, por la fuente,... vaya, creo que tengo que comenzar a hacer ejercicio -aún no se recuperaba después de haber corrido.

-Lo siento Tonks, apenas y te escuché -en ese momento Arthur se quitó del oído izquierdo un pequeño aparato con un cable. -Creo que fue por culpa de este aparato.

-No pensé que te gustara tanto la música Arthur. -dijo Tonks al ver que lo que el aparato era un walkman.

-No tanto, pero es sorprendente cómo se las ingenian los muggles, puedes creer que dentro -dijo Arthur sacando un cassette- quepa una infinidad de personas que con sólo apretar éste botón empiezan a cantar? -el gesto de Arthur era de asombro como siempre que usaba un aparato muggle. -aunque después de un rato me empiezan a zumbar un poco los oídos y escucho un poco menos, con que no lo sepa Molly porque me mandaría a San Mungo inmediatamente para que me revisen. -dijo Arthur con preocupación -¿En qué te puedo ayudar Tonks, necesitas algo?

Tonks sólo sonrió, en ese momento Arthur le recordó a su padre, cuando éste le platicó cómo se había percatado de que era mago y del asombró que le causó ver por primera vez una fotografía en donde los que aparecían en ella se movían; sólo que este caso era a la inversa, un mago sorprendido por un artefacto Muggle. Tonks sintió afecto por Arthur.

-Sólo preguntarte cómo le había ido a Harry en la mañana. -preguntó Tonks bajando la voz.

-Oh Tonks, no te había avisado pues pensé que ya lo sabrías por Kingsley.

-Kingsley tuvo que salir y aún no regresa, yo ya me estaba impacientando, por eso salí a buscarte.

-Pues buenas noticias, ¡le fue perfectamente bien!, -a pesar de hablar muy bajo tonks notaba la alegría en la voz de Arthur -después de una confusión con el horario de la reunión, que si se había adelantado y no nos habíamos enterado, llegó Dumbledore y fue quien lo defendió, Fudge y Umbridge ya sabes, poniendo todo tipo de trabas, pero Bones, fue justa como siempre, quedó muy sorprendida al saber que Harry era capaz de hacer un patronus corporeo a su edad, sobre todo estaba muy impresionada de saber que había aprendido a hacerlo desde hace tres años atrás en Hogwarts.

-Me alegro tanto, y ¡vaya! -exclamó Tonks también impresionada -eso yo tampoco lo sabía, ¿desde hace tres años? yo aprendía a hacerlo correctamente con la ayuda de Ojoloco después de salir del colegio, ¿quién fue su profesor?.

-Pues Remus, por supuesto, no creas que eso de "el mejor profesor de defensa contra las artes oscuras que hemos tenido" es solo un decir.

-Claro, que tonta, como si Lockhart pudiera haberlo hecho y Moody dentro de un baúl pues tampoco verdad. Remus, ¡wow!.

-Sí, es una suerte que los chicos tuvieran tan buen maestro y que Harry supiera cómo defenderse; ¿Irás ésta noche a cenar a la casa? -preguntó Arthur.

-No, realmente estoy muy cansada y quiero llegar temprano a casa, aunque me gustaría felicitar a Harry, hazlo por mi ¿quieres? por cierto gracias por suplirme mañana.

-No me des las gracias, Tonks, no me cuesta nada, tengo un poco de trabajo pendiente así que aprovecharé para terminarlo.

Una gran cantidad de magos comenzaron a bajar en ese momento por las chimeneas, lo que significaba que era la hora del almuerzo.

-Nos estamos viendo Arthur, que magnífica noticia. -Fue lo último que Tonks dijo en voz baja y se alejó entre la multitud.

oOo

La casa Black parecía otra aquella noche, desde que Tonks entró se dio cuenta de lo especial que era esa cena pues el pasillo hacia la cocina estaba adornado con tiras doradas que caían en caireles, además de que alguien se había asegurado de que el retrato de la matriarca de los Black no pudiera molestar poniendo frente al cuadro el enorme reloj de pared que hacía imposible que de manera accidental se pudieran correr las cortinas que lo cubrían. Imaginó, y de manera correcta, que tal acción no tendría muy contenta a la huésped del cuadro, y tampoco a Kreacher quien permanecía a los pies del reloj murmurando cosas y la había observado con ojos de rencor cuando pasó frente a él. Ya habían transcurrido un par de días después de la audiencia de Harry en el ministerio, esa noche la celebración era otra.

Dentro del comedor el festejo estaba por comenzar, la mesa estaba repleta de charolas con distintos platillos cada una, había también bebidas, una tarta de melaza y un enorme pastel.

La Sra. Weasley hablaba con Hermione y Ginny cerca de la puerta de la cocina.

-¿No les parece que hace falta un platillo más?, quizás unas empanadas de queso o una ensalada, no lo creen? si empiezo a prepararlas en este momento habré terminado para cuando lleguen los demás.

-Pero mamá, lo que preparaste ya es suficiente para no se cuantos días, seguro que sobrará la mitad de todo, no porque no esté delicioso todo -aclaró al ver el gesto de Molly -pero es muchísimo.

-Sí, yo creo que ya es suficiente, -intervino Hermione -pienso también que va a quedar bastante comida para algunos días y ya no estaremos para disfrutarla.

-Buenas noches a todos -saludo Tonks.

-Hola Tonks, me alegra que hayas venido -la saludo Molly -pasa, pasa ,nos habías tenido un poco abandonados ¡eh! ¿te sirvo algo? ¿llegaste tu sola? -preguntó Molly mirando hacia atrás de Tonks.

-Sí, Arthur viene con Moody, iban a pasar por Bill, no deben tardar.

-Hermione, felicidades -dijo Tonks y la abrazó cariñosamente.- No podía faltar a la última reunión antes de que partan hacia el colegio.

Aquello era cierto, pasado mañana partirían rumbo a Hogwarts para comenzar el curso, recordó Tonks que Remus le había comentado que Sirius estaba de mal humor pues se acercaba el momento de que los chicos volvieran al colegio. Sirius por cierto estaba sentado a final de la mesa con una botella de cerveza de mantequilla en la mano, Ron estaba sentado junto a él platicando de manera muy alegre, bueno, platicando era un decir pues sólo Ron hablaba, y de manera muy emocionada según pudo observar Tonks, Sirius sólo se dedicaba a escuchar y trataba de interesarse en lo que el chico le decía con tanto entusiasmo. En cuanto Sirius vio a Tonks hizo un gesto como pidiendo auxilio, cosa que en un principio ella no comprendió, pero que no tardaría en hacerlo.

Fred y George estaban a la mitad de la mesa, dándole la espalda a una enorme manta de felicitación con la frase de "Felicidades Ron y Hermione los nuevos prefectos", los gemelos estaban jugando cartas, y ponían cara de pocos amigos cada vez que su vista chocaba con la manta. Cada ocasión que veían a su madre descuidada hacían reventar un globo de los que adornaban aquella noche el comedor.

Todo el ambiente estaba acompañado de música que salía de una radio y de la que se podían escuchar unas voces chillonas de un coro de duendes.

-Hey Ron felicidades, Sirius, cómo te va. -Saludó Tonks y se sentó junto a ellos.

-Hola Tonks -y Sirius por fin sonrió de felicidad levantándose inmediatamente con el pretexto de traerle algo de tomar.

-¿Por qué traes tu escoba aquí? -le pregunto Tonks a Ron al ver que el chico sostenía con la mano izquierda una escoba

-Es una Barredora, es nueva, me la compraron mis padres hoy como premio -le informó Ron contentísimo.

-Vaya, se ve estupenda -dijo Tonks ante la emoción de Ron.

-¡Verdad que sí, pero no sólo se ve de maravilla, es una maravilla!. -decía Ron con mucha emoción. ¿Sabes qué velocidad puede alcanzar?

-Pues supongo que... -dijo Tonks, pero no pudo decir nada pues fue interrumpida por la emoción de Ron.

-¡De 0 a 70 Km por segundo, lo puedes creer!, bueno, eso lo leí en una revista, aún no la he podido volar, pero en cuanto volvamos a Hogwarts eso es lo primero que haré, mira las ramas, toca el mango.

Y Ron le acercó la escoba, Tonks trató de tomarla completamente con la mano pero Ron le pidió que lo hiciera con cuidado, al ver que ella la tomaba con total descuido. Al levantar la chica la vista se encontró con Remus Lupin quien se estaba con los brazos cruzados recargado bajo el arco de la puerta: Remus miraba a Ron y Tonks desde hacía apenas unos momentos, cuando Tonks lo miró Remus sonreía al ver a Ron tan aprensivo con su nueva escoba y a Tonks con su acostumbrado descuido, Lupin comenzó a acercarse a donde ellos estaban.

-Hola Remus -dijo Tonks - ¿ya viste la escoba de Ron?

-Voy llegando, pero ya la estaba viendo cuando te la mostraba -dijo Lupin mirando con interés la escoba -se ve grandiosa. -dijo dirigiendose a Ron.

-Verdad que sí, -Ron dijo entusiasmado lo mismo que le había dicho a Tonks. - Es una barredora, es nueva y... -siguió repitiendo todas y cada una de las maravillas que decía de ella el ejemplar de escobas que coleccionaba. Tonks y Lupin se miraron sonriendo ante el entusiasmo de Ron quien comenzaba a repetirles todo nuevamente, pero justo en ese momento entraron Bill, Arthur y Kingsley, inmediatamente Ron se levanto para enseñarle a su padre su regalo y decirle cuan maravillosa era.

-¿Y cómo has estado Remus? -preguntó Tonks ya que estaban solos.

-Bien, haciendo muchas guardias, como no tengo empleo me he ofrecido para hacer las más posibles.

-Debes estar cansado.

-No mucho, he tomando un buen ritmo. Y tu, ¿qué me dices del trabajo?.

-Todo bien, Fudge igual de cabeza hueca que siempre pero bien.

-Ah sí -dijo Remus riendo por lo que Tonks había dicho.

-Sí, afortunadamente Harry salió bien de su juicio en el ministerio, pero por lo que he escuchado fue todo un patán. -añadió Tonks.

-Estoy deacuerdo, supe que le puso suficientes trabas a Harry para que no se presentara.

-Sí, puedes creerlo, se supone que es el ministro y que está en ese puesto buscando el bienestar de la comunidad mágica, no de los intereses de los magos de "sangre pura".

-Cuando él ni siquiera lo es -añadió Lupin dándole la razón.

Tonks miró entonces cómo Arthur observaba emocionado la barredora de Ron, se notaba que estaba orgulloso del nombramiento de prefecto del más pequeño de los hombres Weasley.

-Arthur y Molly están sumamente orgullosos -dijo Tonks mirando a Ron y Arthur.

-Sí que lo están, creo que Molly se la ha pasado toda la tarde en la cocina preparándolo todo.

-Yo también me alegro por Ron y Hermione, Ron está feliz, ya lo has escuchado hablando sólo de su barredora- dijo Tonks riendo un poco. -A mi realmente nunca me emocionó llegar a ser prefecta.

-Yo sí fui prefecto -dijo Lupin. -Aunque no muy bueno, creo yo.

-¡También fuiste prefecto! -dijo Tonks sorprendida - bueno, yo no sé por qué me parece extraño, realmente no es nada raro que lo fueras. ¿Dime Remus Lupin, alguna vez dejaras de sorprenderme?

-Bueno, no es la gran cosa -dijo Lupin un poco apenado.

-Vamos Remus, fuiste prefecto, un merodeador y además ¡le enseñaste a hacer un patronus a Harry!, créeme que cuando me enteré quedé tan sorprendida como muchos en el Wizeramont, seguramente ni Fudge ni Umbridge podían hacer uno cuando iban a Hogwarts. Bones quedó fascinada de que les estén enseñado ese nivel de magia; para ser sincera, a los demás no les gustó tanto

-Bueno, le enseñe a Harry, sí, pero de nada hubiera servido si él no tuviera el talento que tiene.

-No te restes mérito, Remus, por lo que me he enterado, el año que estuviste en Hogwarts los chicos adelantaron muchísimo, más de lo que podrían hacerlo en lo que les queda en el colegio, y así como se están poniendo las cosas, seguramente no volverán a tener un maestro como tú. Por eso te quieren tanto.

-¿Qué no piensan tomar nada? -se acercó en ese momento Sirius dándole a cada uno una cerveza de mantequilla y tomando asiento -quién nos iba a decir que hoy tendríamos fiesta en la mansión Black.

-La última, antes de que terminen las vacaciones y vuelvan al colegio -agregó Tonks sin querer pues en seguida notó el gestó de tristeza que puso su tío, para quien volver a tener la casa nuevamente sin los chicos, sin Molly y Arthur quienes regresarían inmediatamente a la madriguera, era una tortura. -Espero que no te moleste tenerme por aquí de visita -dijo Tonks tratando de arreglar un poco lo que había dicho antes.

-Por mi puedes estar aquí el tiempo que quieras, Tonks, ésta es también tu casa y de tus padres, sabes cuanto me alegro de estar cerca de ustedes nuevamente -dijo Sirius con una sonrisa que no ocultaba del todo su ánimo de saberse encerrado y a unas horas de que los chicos partieran.

-Salud entonces -dijo Lupin levantando su cerveza de mantequilla -por la Órden del Fénix, nuestra familia. -Tonks y Sirius chocaron sus botellas.

oOo

Sin duda la más alegre de la noche era Molly, se había esmerado tanto en la comida, la cual era perfecta, no había descuidado nada, parecía imposible que hubiera organizado todo tan rápidamente y le hubiera dado tiempo de ir a comprar incluso una escoba nueva para Ron, es más, ya hasta había olvidado lo que le había costado tal regalo lo cual había sido un lujo, con los gastos que tenían por los libros nuevos que necesitaban para el colegio, los uniformes y las túnicas tan gastadas que tenían, pero eso era lo de menos, estaba tan orgullosa y lo contento que estaba Ron hablando toda la tarde solamente de su nueva Barredora; incluso Sirius había hecho las paces con Molly. Antes de que ella partiera a comprar lo necesario Sirius la alcanzó y le dio una suma de dinero para que comprara todo lo necesario para la cena y un poco más.

-Sirius, no puedo aceptarlo - le había dicho Molly firmemente. -Son gastos de mis hijos y tu no tienes por qué hacer esto.

-Vamos Molly, acéptalo -insistió Sirius -sé que no tengo por qué hacerlo pero lo más importante es que lo quiero hacer. Mira mi casa jamás, que yo lo recuerde, había lucido como ahora y esto ha sido por ti, por los chicos, por Remus, por la Orden.

-Pero no tienes que agradecerme nada de esa manera, no ha sido ningún trabajo para mí limpiar este lugar, además nos diste alojamiento y...

-Y ustedes me han dado una familia, si no lo recuerdas somos familia Molly, -la interrumpió -toma el dinero pues no te estoy pagando, lo hago para celebrar un acontecimiento importante para todos, digo, no siempre nuestros Ron y Hermione son elegidos prefectos, ¿verdad?

-Traeré un poco más de todo entonces, y una tarta de melaza que tanto te gusta a ti y a Remus, no debo olvidar una botella de whisky de fuego para brindar -y Molly tomó el dinero un poco apenada, no sin antes dar un abrazo a Sirius.

Molly se había sentado a la mesa cerca de la entrada de la cocina, después de disfrutar de la magnifica cena todos charlaban y se divertían, sin que se diera cuenta había recargado la cabeza en su brazo izquierdo y sin querer había dado un fuerte cabezazo, realmente aquel había sido un día agotador para ella así que decidió no esperarse hasta el final para recoger, lo haría la mañana del día siguiente y se puso de pie para irse a dormir. Por un momento pensó en aceptar la oferta de Moody de revisar antes de irse el viejo escritorio que ya le había mencionado pero lo vio tan entretenido mostrándole a Harry algunas cosas que prefirió hacerlo ella, sería lo último que haría antes de irse a dormir, así que subió las escaleras hasta el estudio del primer piso.

oOo

-Hola Harry, -dijo Tonks acercándose a él y refiriéndose a los nuevos prefectos. -¿Qué gran noticia, no te parece?

-Sí, se lo merecen, todo lo que he logrado estos años no habría sido posible sin ellos -Dijo Harry con una sonrisa que no lograba ocultar su mirada triste.

-Hey, -dijo Tonks percatándose de su estado de ánimo -tu ya tienes una enorme carga sobre los hombros, no debe ser nada fácil ser Harry Potter, Dumbledore debe tener sus razones para no haberte elegido como prefecto, no se cuales, pero seguramente cree que es lo mejor para ti. ¡Anímate! -y le dio un golpe con el puño cerrado en el hombro, un poco fuerte para Harry, quien se sobo disimuladamente -es la última fiesta antes de volver al colegio.

Harry sonrió.

-Suenas como Lupin, me dijo lo mismo hace un momento.

-Ah ¿sí? pues hazle caso, es muy inteligente y tiene mucha razón. Voy por un poco de ponche. -y Tonks alejó.

-¡Harry! -escuchó que alguien lo llamaba a sus espaldas, volteó y vio que era Moody -vaya, ¿dónde la he puesto? -Ojoloco hurgaba en los bolsillos interiores de su chaqueta -oh sí, aquí está. -y le estiró algo que parecía un viejo pergamino.

Harry lo tomó y vio que era una fotografía, se notaba que tenía varios años pues estaba un poco maltratada y era color sepia debido a la perdida de color, en ella distinguió a personas que le parecieron conocidas, al prestar más atención encontró las caras de sus padres.

-Pensé que te gustaría ver ésta foto, es de la Orden del Fénix original, la encontré anoche -dijo Moody pensando que le daría gusto a Harry verla, pero a éste lo que realmente le provocaba era un vacío enorme, sobre todo ver las caras de personas que no conocían el funesto final que les aguardaba, vio entonces a los padres de Neville.

-¿Qué tienes ahí Moody? ... preguntó Sirius en ese momento para suerte de Harry quien aprovechó para desafanarse de Ojoloco sin ser grosero, sobre todo porque Moody lo hacía con la mejor intención.

Harry se alejó rápidamente, lo que quería era estar sólo, así que se acercó a la salida del comedor y vio cuando Molly comenzaba a subir las escaleras, decidió esperar un momento, no quería que ella también le preguntara por su estado de ánimo, no quería echarle a perder la alegría de ese día, no quería preocuparla; después de unos momentos subió a su recamara, pero al llegar al descanso del primer piso escuchó unos sonidos extraños, así que se volvió hacia el pasillo y se dirigió hacia el estudio del final del pasillo, al llegar al marco de la puerta se detuvo.

-¿Hola? -preguntó con un poco de temor pues era seguro que los sollozos venían de ahí dentro. Se armó de valor y dio un paso, sólo una lampara estaba encendida, pero era suficiente para que pudiera darse cuenta de lo que ocurría, la Sra. Weasley yacía en un rincón del estudio, asustada como nunca la había visto.

Por un momento el también sintió temor cuando vio el cuerpo de uno de los gemelos en el piso, parecía muerto; "pero si los gemelos se estaban divirtiendo abajo" pensó Harry, no entendía que había pasado, a qué hora había subido; casi estaba a punto de correr junto al cuerpo cuando de repente este tomó la forma de su mejor amigo Ron, entonces fue cuando comprendió que todo aquello era producto de un Boggart que lo que hacia era mostrar los temores más escondidos de Molly.

-Sra. Weasley...-dijo de manera apenas audible, realmente no sabía que decir, jamas la había visto de esa manera.

oOo

Después de que Molly subió las escaleras la música en el comedor cambió, Tonks se acercó a la radio de donde antes salían unas voces chillonas y puso una estación donde la música era totalmente distinta, "estridente" hubiera pensado Molly, para suerte de Tonks en ese momento sonaban The Weird Sisters, grupo al que ella amaba. Todos los chicos le agradecieron el cambio de ambiente, cosa que no se hubieran atrevido a hacer frente a su madre. George se puso de pie y comenzó a moverse al ritmo de la música, lo siguió Fred moviéndose de manera coordinada con su hermano, los demás les aplaudían, entonces se puso de pie Tonks y se les unió, después fueron Ginny y Hermione quienes jalaron a Ron hasta que éste cedió de mala gana y a los pocos segundos su largo y delgado cuerpo se comenzó a mover con más soltura.

Sin decir palabra alguna Sirius y Lupin se dijeron salud y tomaron un trago de whisky de fuego. Ambos se habían sentado cerca de la puerta retirados un poco de los demás, se habían dejado caer sobre las sillas y parecían un poco tristes, cansados. Seguían siendo los merodeadores pero con unos cuantos años encima, además, la fotografía que les había mostrado Moody los había puesto melancólicos.

Lupin levantó la vista y vio a los chicos divirtiéndose, ellos bailando de manera rara, quizás fuera por su delgadez y estatura que se veían así, ellas lo hacían de mejor manera, observó que Tonks lo hacía de forma más natural y que a pesar de sus inseparables toscas botas lo hacía tan suave y de manera femenina aunque la música no lo fuera tanto. Recordó cuando tenía la edad de ellos, la vida parecía más sencilla a pesar de su problema peludo, aquella había sido una buena época, no sabían lo que les deparaba el futuro pero a esa edad eso realmente no importaba. En eso estaba pensando cuando escuchó ruidos extraños en el primer piso, era algo como un sollozo, su oido de lobo no lo engañaba.

-Actúen lo más natural que puedan, no se alarmen pero creo que ocurre algo en el estudio-fue lo que dijo Lupin, rápidamente Sirius dejó tranquilamente sobre la mesa su copa de whisky.

-¿Qué estás diciendo? -preguntó Sirius lo más tranquilamente posible.

-Vamos, no hay que llamar la atención, yo también me di cuenta de que algo anda mal. -añadió Moody y los tres salieron de la cocina como si nada ocurriera, pero en cuanto llegaron al pie de la escalera comenzaron a correr.

Tonks se la estaba pasando bien, su corto cabello estaba más despeinado que nunca por los movimientos que al bailar hacia con la cabeza. De manera natural, como últimamente ocurría, buscó con la vista a Lupin y justo se percató de que le decía algo a Sirius, quien trató de ocultar que algo estaba mal, pero sus ojos lo delataron pues tomaron esa expresión que sólo tenían cuando algo le recordaba a Azkaban, después los vio salir.

-Enseguida regreso, no recordaba que uno de los efectos secundarios del whisky de fuego era tener que ir al tocador -fue la excusa que se le ocurrió decir a Tonks para ausentarse, ninguno se dio cuenta de que a pesar de tener la edad suficiente para tomar, esa noche Tonks no había bebido más que cerveza de mantequilla y un poco de ponche.

Subió las escaleras tratando de no hacer ruido alguno, cosa nada sencilla para ella, al llegar al primer piso agudizó su oído.

-¡Riddíkulo! -escuchó la voz ronca de Lupin proveniente de la última puerta del pasillo, el estudio. Se acercó lentamente, sacó su varita y se detuvo en la puerta.

-Sólo era un estúpido boggart... -le escuchó decir a Lupin.

Sin asomarse completamente por la puerta que habían dejado entre abierta, se mantuvo oculta viendo lo que ocurría dentro, casi en penumbras. Entonces comprendió lo que había ocurrido, Molly por primera vez se había desmoronado ante la posibilidad de perder a alguien de su familia, sus temores más ocultos se hicieron presentes y lloraba sin cesar sacando todo el miedo que la había acompañado desde que se volvió a formar la Orden del Fénix.

Tonks no hizo siquiera el intento de entrar, sabía que aquello era demasiado íntimo, demasiado personal para Molly así que prefirió mirar solamente. Y así, apenas asomada en la puerta pudo ver que Lupin se encontraba de rodillas en el piso abrazando a una devastada Molly que no dejaba de llorar y hacía todo lo posible por consolarla, lo vio sentado en el piso para poder abrazarla, suavemente le acariciaba la cabeza recargada en su pecho, le explicaba que aquello no había sido cierto, que había sido sólo su miedo, que todos estaban ahí para que eso no ocurriera, pero que si a pesar de su esfuerzo se les fuera de las manos la situación y no lo pudieran evitar, le prometió que los chicos nunca estarían solos. Lo vio sacar de la bolsa de su camisa un pañuelo que le dio a Molly para que se enjugara las lágrimas. Tonks miraba todo conmovida, entendía lo que debía estar pasando Molly pues su miedo era el miedo que todos sentían pero que nadie externaba, Tonks nunca había perdido a ningún ser querido, no había formado parte de la Orden original, pero sabía que debía ser horrible perder a un amigo, se imaginó a sus padres sin ella, a los amigos de Kingsley extrañándolo, se imaginó a ella extrañando a Moody su mentor, a Harry echando de menos a Sirius, a Arthur sin Molly y viceversa; sintió como un escalofrío le recorría el cuerpo de sólo pensarlo, entonces clavó su mirada en Lupin, en su delgada figura que lucía cansada como siempre y a pesar de eso aún tenía ánimo para reconfortar a alguien cuando, seguramente, estaba igual de asustado que todos. Lupin tenía el don de enternecerla enormemente, lo estaba haciendo en ese mismo momento sentado allí tratando de confortar a alguien.

Pensó en lo devastado que estaría Sirius sin su mejor amigo pero, pensó Tonks, seguramente Lupin tenía a alguien más aparte de los miembros de la Orden que lamentarían enormemente su ausencia y comenzó a sentir curiosidad por saber.

Las canas de Lupin brillaban singularmente debido a la luz de la única lampara que iluminaba el estudio, su piel cetrina enmarcaba unos ojos cuya mirada imaginó era totalmente buena. Su delgada mano derecha no dejaba de acariciar suavemente el hombro de Molly una y otra vez, parecía que podría estar allí, sentado en el piso abrazándola todo el tiempo que fuera necesario hasta que ésta se sintiera mejor. Tonks no podía dejar de mirarlo o mejor dicho no quería dejar de mirarlo, de repente Lupin le pareció distinto, no sabía si era la forma tan cariñosa con que consolaba a Molly o ese aspecto desaliñado que le daba el estar sentado en el piso o quizás la luz de la lampara que lo hacía parecer más joven de lo que era, su cabello estaba despeinado por haber corrido y le sentaba bien, fue entonces que para su sorpresa se encontró pensando en lo bien que se veía Lupin.

-"Pero qué estoy haciendo -se regaño Tonks - Molly pasando un mal momento y yo pensando que Lupin se ve lindo, bueno, eso es cierto, pero eso no es lo importante".

Tonks dejó el aspecto de Lupin a un lado pero siguió preguntándose cosas con respecto a él, se percató de que no sabía nada más de Remus que lo que todos sabían, pero no conocía nada de su vida fuera de la Orden, de seguro tendría otros amigos, otros compañeros, otros familiares.

-¿De verdad los tendría? -se contestó inmediatamente, -debe ser así, todos los tenemos-, y su propia respuesta la alegró, era bueno creer que todos en la Orden contaban con amigos en quienes apoyarse en caso de que algo saliera mal, pensó tomando en cuenta los temores de Molly, sobre todo le daba tranquilidad asumir que Lupin también los tendría.

En eso estaba pensando cuando vio que Molly sonreía y comenzaba a ponerse de pie así que comenzó a caminar rápidamente rumbo al comedor para no ser descubierta.

oOo

Tonks entró en su habitación, se puso su pijama y se dirigió al baño para lavarse los dientes, después se lavó la cara, se miraba al espejo al secarse el rostro cuando recordó la imagen de Lupin consolando a Molly, sin querer se detuvo con la toalla sobre su mejilla, -"hoy se veía realmente lindo, debió ser por su cabello despeinado" -pensó acerca de Lupin. Salió del baño, apagó la luz y se tiró sobre la cama mirando el techo donde con estrellas fosforescentes había formado constelaciones. La fiesta había terminado apenas hacía una hora, por más que trataron de disimular Sirius, Moody y Lupin que algo había ocurrido, después de que bajaron del estudio el ambiente decayó, los tres tenían un semblante que mostraba su ánimo por los suelos, Remus lo atribuyó al cansancio así que poco a poco se habían ido todos despidiendo. Arthur nunca supo lo que había pasado aquella noche con Molly.

Y ahí estaba nuevamente la imagen de Lupin haciéndose el fuerte para consolar a Molly sin dejar de ser lo suficientemente dulce como para hacerla sonreír.

-¿Tendría Remus más amigos? -se preguntó nuevamente Tonks, -pero qué tonta- pensó, -¡por supuesto que los tiene! -no podía imaginar que alguien no apreciara al gran amigo que era Lupin, ella en ese mismo instante sentía la imperiosa necesidad de estar cerca de él, de no quedarse fuera de su grupo de personas cercanas, sentía el deseo de cuidarlo de la misma manera en que él había cuidado a Molly pero a la vez quería ser cuidada por él, sería grandioso que la considerara una amiga y no sólo compañera, ella ya sentía una real estimación por Lupin y comenzaba a tenerle un verdadero cariño.

Definitivamente sí, era un hecho que tendría amigos, familiares -y seguramente..., seguramente a alguien especial, -pensó Tonks sin querer hacerlo, y se le escapó un suspiró con aire de derrota, estiró el brazo y jaló su almohada para taparse la cara, después se hizo bolita.

-¿Cómo será? -se preguntó Tonks con una inmensa curiosidad, comenzó entonces a imaginar a esa mujer quien ocuparía los pensamientos de Lupin, la imaginó primero rubia y con unos labios color cereza, después fue una morena con profunda mirada, finalmente la imaginó pelirroja con piel de durazno, unas veces la imaginó alta y otras bajita, pero todas coincidían en que tendrían que ser realmente especiales para estar con Remus, especiales porque él se merecía a alguien especial.

-Qué afortunada debe ser, si por lo menos el tonto de Jim se pareciera aunque fuera un poquito a Remus -pensó indignada.

-Qué afortunada debe ser, si por lo menos el tonto de Jim se pareciera aunque fuera un poquito a Remus -pensó indignada.

Se imaginó ciertas situaciones de Lupin en pareja con esa mujer imaginaria, la imaginó esperándolo después de una guardia y recibiéndolo con un gran abrazo o simplemente sentados a la mesa a la hora del te y conversando. Cada que imaginaba una escena de esas sentía cierta antipatía y hasta un poco de envidia, sentimientos que Tonks jamás aceptaría sentir, no tendría por qué. Sin darse cuenta se quedó profundamente dormida.