Hola! :D perdonen la tardanza!
Ya lo tenía listo, pero no había podido actualizar.
Quería agradecer a "jjaacckkyy, susyh, yesica7448 y a MakiMalfoy" POR SUS REVIEWS!!
No saben lo que me alegra que les guste mi historia, espero que les guste este Cap!
Disclaimer: todos los personajes y escenarios son propiedad exclusiva de J.k. Rowling
Trama: BarbieNottWeasleyMalfoy.
3. ¿A dónde se fue?
-Oye Lorcan…-dijo Scorp.
-¿Si Malfoy?-dijo Lorcan con desinterés.
-¿Quieres que lleve a mi prima Sophie a pasar las vacaciones con nosotros?- hizo una pausa para luego aclarar- tiene nuestra edad, pero mi tía Daphne la envió a Beauxbattons- Termino él, lo preguntó por si las dudas, además, su prima le había comentado que no tenía nada que hacer estas vacaciones.
-¿Crees qué les agrade a las chicas?- dijo Lorcan, y por supuesto que quería conocer a la chica.
-¡Eso no tiene importancia!- dijo Albus- ¡si no les agrada a las chicas, puede estar con nosotros!-
-Bueno… ¡Está bien!- dijo Lorcan
-¡Chicos, lo pasaremos magnífico, ya que mi abuelo Arthur ha remodelado la casa, y transformó los dormitorios para que estemos de un lado todos los chicos, y del otro todas las chicas, además mi papá y el tío Bill, construyeron una piscina, será fantástico!- hablo de nuevo Albus.
Todos estaban muy emocionados, no paraban de hablar de lo ansiosos que estaban por llegar, incluso las chicas estaban nerviosas y no paraban de parlotear y de pensar en los chicos que conquistarían este verano…
-Bueno, chicas… ¡Va estar de lo mejor!- dijo Lily.
-He' Lily, ¿eso incluiría a Lyssander no?, porque lo vi buscándote y… ¡siempre te le escapas!- dijo Roxanne, Lily se tornó roja como su cabello, y al ver su rostro todas rieron.
-Y bueno, Sarah… ¿qué tal besa Mclaggen?- le preguntó Dominique con una sonrisa de medio lado que a Sarah le pareció pervertida.
-¿Besar?, esta mañana tenía un concepto totalmente diferente al que tengo ahora…- dijo ella orgullosa de lo que había hecho en la mañana; a su parecer, David era un dios besando y tenía el cuerpo de un troyano, hermosamente esculpido.
- Hey chicas, papá me dijo que les recordara que llevaran el dinero- dijo Lily, y era algo muy necesario, pasarían el verano todos juntos, pero a cargo estarían sus padres: Harry y Ginny, y como chaperones más jóvenes, Victoire y Ted. Además su padre le había dicho que tal vez irían a un campamento, pero luego aclaro que habían remodelado la Madriguera y que no había problema con que todos fueran, pero que llevaran una no muy alta cuota por semana para lo que era alojamiento y la custodia de los adolescentes.
-Está bien Lily… ¡Ya lo has dicho tres veces!- dijo Hanna.
-Oh chicas, la hermana de mi tía Fleur traerá a sus sobrinas- dijo Roxanne.
-Sí, Ashley y Marie son un amor… Son adorables, y están a la altura de Lois y Hugo, ¡podrían enamorarse!- dijo Dominique- Oh´y son sus sobrinas políticas-
-¡Fantástico!, espero que ahora estemos igualados en cantidad…- dijo Rose en tono pesimista.
-Rose, estas algo callada… ¿Te pasa algo amiga?- pregunto Hanna.
-Emmm… no…-dijo Rose entrecortadamente.
-Rose… es por Samuel Woods, ¿verdad?- Dijo Dominique, conocía muy bien a su prima y lo que la molestaba.
-No… Yo tengo que olvidarme de ese chico, y… y- no habló más, ella había estado pensando en él todo el viaje.
- Y se cual es el más indicado Rose…-dijo Dominique.
-Si prima, es carismático, elegante, romántico, es rubio y tiene ojos grises, y según él le gustas ¡Tú!- dijo pícara Roxanne.
-Claro que no…-dijo Rose, ella sabía muy bien de quien su prima estaba hablando.
-El veritaserum no miente prima- dijo Lily- mírame, ¡no pude mentirle a Lyssander!-
-Es cierto amiga, él gusta de ti- aseveró Hanna.
-Pero, yo no gusto de él- dijo Rose.
-¿Estás segura?- preguntó Lily, le encantaba hacer que su prima se cuestionara, porque así saldría de aquella depresión que la atormentaba.
-Muy segura- le respondió seria Rose.
-Eso ya lo veremos- interrumpió Roxanne.
Hubo un silencio en el que todas miraron a la cara a Rose y después entre ellas.
-Ohh, Roxanne, ¿a quién vas a invitar tu?- le pregunto Sarah.
-¡A ti, duhh!- dijo ella.
- Y, ¿cómo le vas hacer?, ¡no tienes a quien conquistar!- dijo Sarah.
-¿Eso crees?-pausó- El tío Harry se encontró a un amigo de su infancia que estudiaba en Hogwarts, e invitó a su hijo a pasar las vacaciones con nosotros… y bueno, tiene sus atributos, es alto, de ojos color topacio y saben que me gustan mitad muggle…- dijo Roxanne.
-Y, ¿dónde estudia?-Preguntó Hanna.
-En Durmstrang, pero creo que se cambiará a Hogwarts este año, ni idea…- les dijo la chica.
Roxanne abrió su mochila de viaje y saco de esta un teléfono móvil, del que al pasar unos segundos apareció la foto del susodicho, y arriba de ésta reposaba su nombre; Mathew Finnigan.
-Chicas, ¡Ya!... ¡Cierren la boca que les van a entrar moscas!- les dijo Rose a las demás.
-Cambiemos el tema- propuso Lily.
-Está bien… Una pregunta, ¿A ustedes les agrada Claire?- preguntó Roxanne, a quien no le agradaba para nada.
- Si bueno, no es nada agradable ver como se come a James… pero, es buena-dijo enfatizando la palabra "buena" sarcásticamente, a Lily no le agradaban las novias de James, porque era muy apegada a él, y de vez en cuando le entraban celos de hermana, como si tuviera cinco años.
-Lo sé Lily, a mi no me agrada para nada Pauline, es que usshh… ¡Como se le mete en el pantalón a mi hermano!… Es una completa Z O R R A -dijo Roxanne.
-Roxanne, Lily, eso pasará, siempre tendrán celos hermanasticos, yo aun no los tengo, pero a la primera que engatuse al inocente Lois, la mato con mis propias manos…- dijo Dominique- y, ¿qué tal tu Rose?-
-No lo sé Dom… mi hermano sabe cuidarse, pero por mucho que me lo diga, a la primera que le rompa el corazón va a ser degollada, además se que si vuelvo a sufrir por otro chico, él es capaz de matarlo con sus propias manos- dijo Rose.
-¡Chicas, me van a ser llorar!- dijo Sarah- son tan lindas con ellos que no sé qué decir…-
-No llores Sarah, por Merlín, es amor de hermano-dijo Hanna.
-Y ¿cómo va tu amor normal Hanna?- pregunto Lily
-No lo sé Lily, estoy muy confundida, antes me gustaba Lorcan, pero después de besar a tu hermano, no sé, sentí algo que jamás había sentido, además tu hermano es más maduro, por sobre Lorcan- dijo Hanna.
-Hey, recuerda de Lorcan es idéntico a Lyssander- dijo Lily enojándose en broma.
Todas rieron ante el gesto.
Así pasaron las horas, el expreso llegó un poco lento según el parecer de Rose, que ya quería llegar a su casa. Deseaba darle un fuerte abrazo a su padre, el hombre más noble de mundo, el que nunca la lastimaría, su consuelo, pero a veces su tormento.
Bajaron todos los Weasley y por último ella, corrió y saludo a su padre, quien la recibió con un abrazo de oso, y la lleno de calor Ronald, su favorito. Para luego abrazar a Hugo y preguntarle cómo le había ido. Subieron al auto y fueron directo a su casa en Londres, donde su madre los recibió con un almuerzo estupendo.
-Oye Hugo, ¿a quién llevaras a casa de la abuela Molly?- le preguntó Hermione.
-A Lorcan- dijo él.
-¿Y tu querida?- le preguntó Ron a Rose.
-A Hanna- dijo ella.
-Bueno, nosotros seremos los receptores de los chicos mañana, pero hoy, todos estas es sus casas, incluyendo sus primos- dijo Hermione.
-Pensé que nos encontraríamos todos los Weasley esta noche- dijo Hugo.
-Sí, pero la abuela Molly necesitaba tiempo para preparar toda la comida para la bienvenida-dijo Ron, y luego hizo un gesto con su mano sobre su estomago, que le saco risas a sus hijos y a su esposa. Así prosiguió el almuerzo, lleno de risas, Hugo y Rose subieron a sus dormitorios mientras sus padres recogían la mesa.
-Ron, no iremos este año a casa de tus padres, ya lo habíamos hablado- dijo severa Hermione.
-No estoy de acuerdo, ¿no crees que Harry y Ginny necesiten ayuda?, además, también serían nuestras vacaciones- dijo Ron tratando de convencerla.
-No lo sé Ron, ellos organizaron esto, no creo que necesiten ayuda- dijo Hermione mirándolo como lo hacía desde que tenían 17 años.
De repente se vieron interrumpidos por el sonido del teléfono móvil de Hermione, ella se dispuso a contestarlo.
-¿Hola?- dijo, la otra voz le hablaba, pero Ron no lograba escucharla- Ginny, ¿Cómo están?- dijo ella otra vez, Ron moría de nervios por saber que quería su hermana menor- Esta bien, nos veremos mañana… No, no te preocupes, no teníamos planes… está bien, adiós- dijo por último.
-¿Entonces?, ¿qué te dijo Ginny?- dijo Ron exasperado.
-Voy a empacar, nos vamos con los niños, yo le digo a Hugo, ve tu por Rose- dijo ella resignada.
Así hizo Ron, tocó la puerta del dormitorio de la chica y ella no contestó, volvió a tocar pero no consiguió respuesta. Entró y fue cuando se percato de que no había nadie allí; no estaba con Hugo, no estaba en la sala, no estaba en el computador, ni en la cocina. Ron se preguntaba dónde estaría, hasta que vio por el ventanal del salón una cabellera roja rizada que miraba al vacío, sentada en el pasto, Salió por la puerta trasera y la pudo ver mejor, estaba llorando.
La chica lloraba. Hasta hace poco pensaba pasar las vacaciones con Samuel, pero ahora todo había cambiado, y no sabía que iba a hacer… No tenía ánimos para conseguirse a otro, no quería enamorarse, se prometía no enamorarse, no quería volver a sentir aquello, no quería volver a sufrir.
-Rose…-dijo Ron casi en susurro- ¿Qué pasa mi niña?-
-Nada papá, no pasa nada- dijo escondiendo su cara entre sus rodillas.
-No creo que seas de las chicas que lloran por nada… no creo haberte educado de esa forma…-dijo él, siempre había sido apegado más a su hija que con su hijo, a fin de cuentas, Hugo confiaba más en su madre.
-Papá, siempre seré Rose, pero en serio, no pasa nada, no es importante- dijo tratando de ocultar ambos, la causa y el efecto.
-Bueno cariño, no importa la causa, espero que sea lo que te pase, sea como tú digas, sin importancia… Ahora vamos a empacar, tu padrino llamó, nosotros vamos con ustedes- le dijo y luego la abrazo fuerte, igual, ella necesitaba ese abrazo tanto como él, ella por su pesadez y él porque de ese modo sabía que no había perdido su confianza. A ella ya no le preocupaba que ellos fueran a casa de su abuela Molly, en un principio, dos meses atrás se hubiera negado rotundamente, pero qué más daba, ya no tenía que esconderse. Se levanto del pasto y camino a su dormitorio cual alma en pena.
Al estar allí, comenzó a empacar sus cosas en su valija de viajes color verde olivo y tenía unas margaritas de color plateado, eran perfectas. El dibujo demostraba su personalidad, frágil, decidida, tímida y con un carácter de pelos. Comenzó a colocar su ropa dentro de ésta: sus cómodas camisetas unicolores, sus shorts cortos de mezclilla, algunos jeans y zapatos, su traje de baño y todo lo que sus primas dijeron que llevara.
Cuando estuvo a punto de terminar de empacar. Recibió una llamada de Hanna:
-¿Rose?- dijo la voz de su mejor amiga.
-No, la abuela de Merlín, claro tonta… me llamas a mi móvil y preguntas quién es…- Rose estaba muerta de la risa, y su amiga también.
-Bueno, Rose… ya ponte seria- dijo Hanna cuando al fin pudo parar de reírse por la ocurrencia de su amiga, quien todavía se reía.
-Está bien, dime- dijo una Rose ya más calmada.
-Bueno, tengo que decirte que…me gusta tu primo Albus- dijo y luego hizo silencio.
-Eso ya lo sabía, si te hubieras visto ayer besándolo te hubieras asombrado- dijo Rose.
-¿Soy tan obvia?-dijo Hanna con un tono de decepción hacía sí misma.
-Para todo excepto para él- dijo la pelirroja indiferente.
-Ahh Rose, a veces pienso que no quieres hablar conmigo- dijo Hanna.
-Discúlpame Hanna, no he estado de buen humor últimamente- dijo casi al borde de las lágrimas.
-Ahh, Rose, deja de pensar en ese imbécil, hay muchos peces en el agua-dijo Hanna.
-Hanna, si te ocurriera lo que me pasó, no te gustaría que yo te dijera lo que me dices, ¿cierto?- le dijo, ya estaba cansada de que siempre le dijeran la misma frase una y otra vez.
-Yo… lo siento Rose, no, no me gustaría- dijo ahora apenada.
-No te preocupes- dijo Rose.
-Mañana... ¿iremos de compras, verdad?- dijo dudosa Hanna.
-Sí, nos vemos en AquaMall a las once de la mañana, ¿te parece?- dijo Rose.
-¡Perfecto!, entonces nos vemos Rose- dijo Hanna.
-Adiós, Hanna- y el teléfono sonó en alerta de que la llamada había terminado.
Scorpius esta acomodando su maleta, con su elfo doméstico y comiendo un emparedado de jalea y mantequilla de maní. Empacó toda su ropa veraniega, es decir, su ropa menos ostentosa: jeans, camisetas de mangas a tres cuartos, trajes de baño y una gorra para el sol, sus lentes oscuros y una mochila para salir, él era un chico normal, que dejaba el dinero a un lado y tenía amistades verdaderas. Podía ya no ser virgen, pero no buscaba chicas para aquel propósito, él buscaba amor no placer. Era sincero y el más codiciado de Hogwarts, así como su padre también lo había sido.
Recibió llamadas de los Scamander, y de Albus; y se acordó de repente de llamar a Sophie. Tomó el teléfono y marcó su móvil.
Beap… Beap…
Cuando contestó, Scorpius no sabía que decirle:
-¿Hola?-Preguntó ella.
-Sophie es Scorpius- dijo él.
-Hola Scorpius, ¿Cómo has estado?- dijo ella. Siempre era amable con él, y cuando iban de vacaciones juntos se la pasaba de lujo.
-Muy bien, ¿y tú?, ¿Cómo está la tía Daphne?-le pregunto Scorpius, trataba de ser sutil.
-Bueno, ya sabes trabajando y comprando… mi madre no tiene tiempo para nadie- le dijo casi tristemente.
-La mía tampoco, y bueno Draco siempre está de viaje, no lo he visto desde que llegue- dijo Scorpius.
-Scorpius, según escuche decir a mi madre, tu padre no está de viaje- dijo ella, a Scorpius el mundo se le vino prácticamente abajo, no daba crédito a lo que sus oídos escuchaban.
-¿Qué dices Sophie?, ¿Estás hablando en serio?- le dijo, no podía creerlo.
- Si Scorp, no te mentiría con este tipo de cosas- dijo ella ligeramente severa.
-Pero… ¿A dónde se fue?- dijo con su voz quebradiza.
-No lo sé Scorp… Solo escuche que se había ido… lo lamento tanto primo…- le dijo ahora a punto de las lágrimas.
-Pero, ¿solo se fue?, se fue ¿en qué sentido?- le preguntó.
-Cuando se lo pregunte a mi madre, solo me dijo que se había ido de la casa y no me dio causa…-le dijo ella, por un minuto se quedaron en silencio, cada unos en sus propios pensamientos- Scorp, yo hablaré hoy con mi madre y le sacaré información… te llamo mañana- le ofreció la chica.
-Prima, ponte a empacar, te vas de vacaciones conmigo mañana- le dijo Scorpius.
-¿Qué?- le preguntó- no juegues conmigo Scorpius-
-No es juego, dile a tía Daphne que vienes conmigo y mis amigos a pasar el verano donde los Potter, empaca lo necesario, y ten en cuenta que tengo entendido que iremos a la playa- le dijo severo.
-Le diré, pero no te prometo nada- le dijo ella.
-Sophie, por favor, ahora es cuando más te necesito, por favor ven conmigo- le pidió, en realidad si la necesitaba.
-Está bien, te llamo en la mañana dijo la chica, que ahora se compadecía, no le gustaba que su primo sufriera en absoluto.
-Buenas noches, Sophie- le dijo él, siempre era cortés y oportuno.
-Buenas noches primo, te quiero- esa frase siempre era dicha por ella. Lo quería, era su único primo y no le molestaba en absoluto, habían sido criados para ser iguales, a veces andaban juntos en las fiestas y los desconocidos preguntaba si eran hermanos, ya que se parecían mucho, cabello liso rubio platinado, ojos grises y tés blanca. Se diferenciaban porque la chica tenía pecas en rostro y espalda.
- Yo igual- dijo él- hasta mañana-
-Nos vemos, adiós- termino ella.
-Adiós- finalizo Scorpius.
Al dar por terminada la llamada, tiró al suelo el teléfono celular, y todo lo que estaba a su alcance, gritando y gimiendo de rabia. No creía que Draco, su padre, fuera capaz de irse, él, que siempre le había dicho que abandonar o escapar era de cobardes, ahora se iba y sin darle una explicación.
Ya su cuarto esta convertido en basurero, todo se encontraba en el suelo, y se dispuso a salir, él quería una explicación. Al abrir la puerta se encontró con su madre, con su semblante apacible de siempre, el que sembraba tensión y no paz o amor, aunque el siempre se había sentido afortunado de tener a una madre y a un padre como ellos.
-Scorpius, ¿te ocurre algo, hijo?- le preguntó con su semblante inquebrantable.
-Si madre, estoy molesto- le dijo indiferente.
-Y, ¿Cuál es tu razón?- le pregunto ella. Siempre era objetiva con sus palabras.
-¿Por qué me dijiste que mi padre estaba de viaje, cuando eso no es cierto?- estaba histérico, ya no podía con los sentimientos contenidos, primero rabia, y enojo y después miedo y tristeza, su semblante ya no era inquebrantable, el no era frío ni calculador como Lucius o Draco lo eran, el era noble y valiente, no quería el mal de nadie, ni el dinero de nadie, solo ser feliz, tener amigos de verdad… y esperaba que sus padres le fueran sinceros.
-Y-Yo… Scorpius, baja ese tono… es a tu madre a quien le hablas- le regaño Astoria.
-Precisamente madre… no cambies el tema, dímelo, ¿dónde está? – le exigía respuestas… Ya sus ojos estaban humedecidos por la impotencia.
-T-Tu… Tu padre y yo, discutimos y… y él se fue un tiempo…- le decía ella, no quería decirle la verdad, la cruda verdad.
-¿Se fue?, ¿así de simple?... dime la verdad madre- le dijo Scorpius llevándose una mano a la cara para secarse las lágrimas.
-Es la verdad Scorpius- le dijo su madre.
-¿Por qué discutieron?- le preguntó Scorpius, no sabía qué tipo de discusión era la que podía hacer que su padre se fuera.
-Porque…-ella buscaba alguna mentira de donde sostenerse.
-Di-me-lo…- le dijo, ya con la cara empapada, de sus salada lágrimas a causa de no saber la verdad.
-Por… tu amistad con Potter… yo trate de decirle que no tenía nada de malo, pero él, el no lo comprende…- dijo Astoria desviando la mirada, tratando de no encontrarse con los hermosos ojos de su hijo, que tanto le recordaban a Draco, que ahora eran puñales sobre su rostro.
-No te creo, ya habíamos discutido eso, y él lo había aceptado a la larga… ¿Qué ocultas madre?- le preguntó en seco de nuevo, lo le gustaban las mentiras.
-No puedo hijo, no Puedo decírtelo, ahora, llama a algún elfo abajo en la cocina para que ordene tu habitación, y termina de empacar… - le dijo y se alejó por el pasillo.
El chico bajó las escaleras y le ordenó a un elfo que organizara su dormitorio; arreglo su maleta y se colocó el pantalón de su pijama, antes de irse a dormir, caminó a la habitación que era sus padres y tocó la puerta, al oír un ligero "Pase "abrió la puerta y la cerró tras de sí.
-Scorpius- dijo ella fría, pero en el fondo le dolía que su hijo no supiera la verdad.
-Terminé de empacar, y venía a desearte buenas noches- dijo él, no tan seco como su madre lo había sido, pero no pudo terminar con lo que venía a decirle porque ésta se le abalanzo en un abrazo mientras sollozaba en su nuca.
-Hijo, lo siento tanto… Debí decirte la verdad, pero es que no puedo…- le decía su progenitora mientras su cara era surcada por lágrimas.
-Madre, ¿Es que ya no se aman?- le pregunto Scorpius inocentemente… si la respuesta era afirmativa sería el golpe más bajo que pudiera recibir.
-Hijo, siempre amaré a tu padre, es que no se que le ocurre a él… es muy confuso y no puedo revelártelo. Además, no mereces pasar por esto- le dijo su madre, y tenía razón el no merecía pagar por los platos rotos de sus padres.
-¿Sabes si lo veré antes de irme?- le pregunto Scorpius.
-Tú sabes muy bien que él no necesita invitaciones para venir a su casa- aseveró Astoria. Ella no había sido sincera con él en su totalidad.
- Buenas noches, Madre- le dijo Scorpius con un tono desganado y somnoliento.
-Buenas noches hijo- le dijo Astoria.
El chico se levanto de la cama y a paso uniforme se dirijo hasta la salida, que abrió y cerró con suma delicadeza. Bajó las escaleras poco a poco hasta verse sentado en un sillón justo al lado del teléfono que se dispuso a tomar, marcó una serie de números que se sabía de memoria: La casa de su padrino Blaise.
-¿Hola?- dijo Claire la hija de su padrino.
-Claire, es Scorpius- dijo él- Responde sí o no, ¿mi padre está es tu casa?-
-Sí- Dijo ella
-Ahora… ¿Mañana vas a donde los Potter?-
-Sí- repitió ella.
-¿Me haces un favor?- pregunto Scorpius.
-Sí-
-Dile a Draco que mañana me voy a donde los Potter, y que si quiere verme de nuevo, venga antes de las doce del día, puedes venir si quieres que nos vayamos juntos, mi prima Sophie viene, también, adiós- dijo Scorpius, y terminó aquella llamada. Caminó medio dormido a su cuarto y solo se quitó la camiseta para echarse a la cama y quedarse profundamente dormido.
