¡Hello! Siento tantísimo el retraso... :S
Mi intención era subir capitulo mucho antes, pero con esto de tener clases nuevamente, ya no tengo tiempo ni para esto T.T
Pero, para compensaros, hoy subo DOS capítulos ^^.
Como ya he dicho, el tiempo no abunda mucho para mí, así que agradeceré por aquí a todos los que me leéis.
Sammy-nekko: fuiste la primera en dejar un review, muchas gracias por leerlo. ¡Espero no decepcionar!
Shanon Lils: gracias por leer mi fic, espero seguir viéndote por aquí ^^
fjc Nix: muchas gracias, de veras, espero no defraudar. ¡Nos leemos pronto! :D
clamp girl: ¿Sigues el fic en lfc? Cómo puedes ver allí lo llevo muuucho mas adelantado, y sí, tienes razón, me costó sudor y sangre subir la primera vez un capitulo xD. Espero que lo sigas leyendo. :)
tormenta oscura: Tengo que decir que me encanta el nombre que te has puesto, xD. Espero que sigas disfrutando del fic y que no te decepcione.
Eliodeh: Sé que te debo un review, lo tendras. jajaj, pero esto me ha ido muy mal ultimamente, o eso, o yo soy lela. Y como no me hagas publicidad, ¡te subcrujo!
¡Gracias a todas por vuestros reviews!
Si tenéis que criticar, adelante, se admiten tomatazos.
Capítulo 4: Draco Malfoy, el chico misterioso
-La teoría del Big Bang o gran explosión, supone que, hace entre 12.000 y 15.000 millones de años, toda la materia del Universo estaba concentrada en una zona extraordinariamente pequeña del espacio, y explotó. La materia salió impulsada con gran energía en todas direcciones. Se produjeron choques que hicieron que la materia se…
-Esto es un rollo- murmuró Ron a mi derecha.
Estábamos en la clase de Biología, sentados en la segunda fila, y la profesora McGonagall explicaba el origen del universo. Un tema muy interesante, excepto para Ron.
-Ron, el origen del universo es un tema muy interesante. ¿No sientes curiosidad de saber cómo se creó el mundo en el que vives?
-Pues no. Mi único interés ahora mismo es qué disfraz me pondré en la fiesta.
Harry rió a mi izquierda. Puse los ojos en blanco.
-Eso es muy inteligente de tu parte.
-Vamos Hermione, déjale, ya sabes como es. ¿Tú irás?
-Vaya pregunta Harry, claro que no. Ella no se rebajaría de esa forma.- interrumpió Ron, bromeando.
Pero aun así me molesto el comentario, lo miré con irá y él se removió en su asiento, incómodo.
-Para tu información, Weasley, si que voy a ir.
-Señorita Granger,-habló McGonagall- le agradecería que dejara de interrumpir mi clase, sino mi veré en la obligación de castigarla.
Agaché la cabeza, avergonzada. Le di un codazo a Ron y no volví a hablarle en toda la clase.
Al finalizar la clase cada uno se dirigió a sus respectivas aulas; Harry y Ron al gimnasio y yo a Historia.
Los pasillos estaban a rebosar de alumnos que iban y venían de las aulas, pero conforme subía las escaleras que llevaban al aula 112 los alumnos iban descendiendo en número, las clases del profesor Binns nunca han estado muy solicitadas.
Subía rápidamente, pues llegaba tarde por culpa de Ron y sus intentos de disculpa.
Cuando estaba a punto de llegar al final de las escaleras me paré en seco al ver algo que me desconcertó.
En el rellano de las escaleras, entre toda esa gente superficial e ignorante se encontraba él, el chico misterioso, con una pose despreocupada, con las manos en los bolsillos de sus vaqueros negros, mirándome fijamente.
Los demás alumnos parecían no percatarse de su presencia y cuando creí que volvería a desaparecer, lo vi alejarse de mí rápidamente.
Aún estupefacta y con la mente en blanco corrí tras él; esta vez no escaparía de mi interrogatorio.
Todos se me quedaban mirando, seguro pensaban algo como "¿ahora que le pasa a la loca y huérfana de Granger?", pero no me importó, mi única preocupación ahora era no perderle de vista.
¿¡Cómo demonios podía andar tan deprisa!
Alcancé a ver como echaba por un pasillo a la izquierda, rápidamente lo seguí hasta que crucé la esquina y lo vi parado de espaldas a mí.
Paré en seco, respiraba entrecortadamente y bastante fuerte, claramente sabía que estaba ahí.
El pasillo estaba raramente vacío, al parecer las clases volvían a reanudarse, y fue sorprenderte darme cuenta que no me importaba.
-No está bien seguir a la gente.- Dijo volviéndose.
-Peor es acosar a alguien.- le reproché.
Pareció sorprendido por mi comentario.
-¿Crees que te acoso?
Volvió a su pose de superioridad e indiferencia.
-¿No lo haces?- pregunté dudosa.
-Eso es lo que a ti te gustaría.
'Egocéntrico' pensé frunciendo el ceño.
Opté por obviar el comentario.
-¿Quién eres?- dije dejando de lado una conversación tan estúpida y sin sentido.
-Draco Malfoy.
-Eso no me dice mucho, de hecho me quedo igual que antes.
-Tú has preguntado y yo he contestado.
Fruncí más el ceño.
Como me exasperaba ese tal Draco Malfoy.
-Muy bien, entonces, ¿qué haces aquí? ¿Por qué te veo por todas partes? ¿Y por qué…?
-Sabía que eras una sabelotodo –me interrumpió –, pero no sabía que fueras tan insufrible.
Le miré indignada.
-Eres odioso.
-Y tú eres un encanto.- dijo sarcásticamente.
-Cállate Malfoy. ¿Vas a contestarme?
-¿Y por qué debería hacerlo?
-Tengo derecho.
-¿Nadie te lo ha dicho? La vida es así de injusta.
Mi rostro se endureció. Lo miré furiosa. Pude ver la burla en sus ojos de hielo y eso hizo enojarme más de lo que ya estaba.
-Nadie ha tenido que decírmelo, lo he podido averiguar yo sola- dije seriamente.
Me di la vuelta y empecé a andar.
-No vuelvas ha acercarte a mí- Le dije de espaldas y con una voz neutral.
-Si no recuerdo mal has sido tu quien se ha acercado a mí.- le oí decir a unos metros de mí.
-¡Vete al infierno!
No pude contener la furia y salí corriendo lo más rápido que pude de allí.
Por mí se podía pudrir, no quería volverlo a ver nunca más.
-De ahí es de donde vengo.- murmuró para sí mismo.
Vale, no había salido como había planeado.
Su intención era acercarse más a ella para conocerla algo mejor y así le resultaría más fácil ayudarla y acabar con esto de una vez.
Estaba claro que eso no se le daba muy bien.
¿Pero que podía hacer?
Él era así, y así le habían criado.
Por no decir la facilidad que tenía esa mujer para hacerle perder el control sobre sí mismo. Además, no podía negar que disfrutaba al verla enfadada, disfrutaba molestándola, era un placer que acababa de descubrir y que le costaría dejar de satisfacer.
Le costaría contenerse, y mucho, sobre todo sabiendo el carácter de la chica.
Ya no tenía caso estar ahí plantado como idiota, otro día lo intentaría de nuevo y si fracasaba como hoy al menos se divertiría un rato, algo que no hacía desde hace años.
Se supone que debía vigilarla, y lo hacía, al menos la mayor parte del tiempo. Pero es que Granger era tan aburrida.
Siempre lo mismo; se levantaba, iba a clases, hacía sus deberes y se ponía a escribir en ese cuaderno violeta o a leer un libro. ¡Nunca salía! ¡Nunca!
¿Cómo lo podía soportar? Jamás podrá entenderlo.
Claro que, sus tíos no se lo ponían muy fácil. Sobre todo su tío Harold Granger, la tenía encerrada como a una monja de clausura.
¿Cómo pretendían que superara lo de sus padres si no dejaban que se relacionase?
Aunque a ella tampoco es que se la vea muy entusiasta.
Y mientras ella se encierra en su dolor y soledad, él se tiene que quedar ahí sin hacer nada, aburrido y sin poder hacer otra cosa más que observarla.
Como echaba de menos sus días de libertad.
Suspiró, o más bien bufó.
Estaba en el cuarto de la chica, tumbado en su cama (no se iba a privar de ningún lujo, por pequeño que fuera), la estaba esperando. Se supone que debería haber llegado hace una hora como su rutina indica, pero ahí estaba él, desesperado por que llegara y poder entretenerse un rato.
Quien sabe, quizás la asustara un poco, tirar algún objeto, mover las cortinas…, ese tipo de cosas.
De pronto oyó unos pasos que subían por las escaleras y cada vez se acercaban más.
Era hora de esconderse.
Antes se la pasaba rondando por la habitación pero desde la primera vez que le vio siempre se ocultaba tras las sombras de la habitación, que por cierto tiene bastantes.
Era simple precaución, no quería ni pensar como se pondría si lo veía en su cuarto. Y las explicaciones que tendría que dar.
No, definitivamente no quería verse en esa situación.
Se ocultó en las sombras, cerca de la cama, justo unos segundos antes de que la puerta se abriera.
Por ella entró una Hermione Granger que, al juzgar por su expresión, seguía molesta con el mundo por su culpa.
Pero lo que le sorprendió fue ver como una chica de cabellos rojos entraba tras ella.
Tardó un poco en reconocerla, era una de sus nuevos amigos, esa Wasel o Waesyl o como fuera.
Las chicas entraron hablando, así que Draco agudizó el oído y puso sus sentidos en la conversación.
-…insoportables- terminaba de decir Granger.
-La verdad es que tus tíos no son precisamente lo que se dice amigables.
-Siento todo este numerito- dijo sentándose en la cama.
La pelirroja se sentó a su lado.
-Bah, no sufras, estoy acostumbrada, mi madre le grita a Ron las 24 h del día.
-Eso no te lo discuto, pero tu madre tiene razones, en cambio yo me retraso una hora y ya ponen el grito en el cielo.
-Si, todos sabemos como es Ron…
Ignoró completamente a Granger.
-¡Ginny!
La pelirroja rió ante la expresión de reproche de su amiga.
-Hoy estás más irritable de lo normal.- dijo divertida.- ¿Qué demonios te ha pasado? Y no me digas que es por tus tíos porque estás así desde esta mañana.
Granger entrecerró los ojos y Draco pudo ver como apretaba los puños.
Vaya, así que seguía enfadada, muy enfadada.
No pudo evitar sonreír.
-¿Es por un chico?
-C-claro que no.- Un tono rosado apareció en las mejillas de la castaña.
-Así que es eso. Al juzgar por tu estado de ánimo debe de ser todo un idiota.
-Un idiota integral.
Draco frunció el ceño mientras oía como las dos chicas (o víboras) reían. ¿Cómo se atreven a llamarle así?
Tenía que controlarse si no quería saltar sobre ellas y soltarle lo primeros insultos que se le pasaran por la cabeza.
-Bueno y, ¿ya sabes de que te vas a disfrazar en la fiesta de Halloween?
-Ni si quiera me he puesto a pensarlo.
¿Fiesta de Halloween?
Vaya, eso sí que no se lo esperaba.
La solitaria de Granger asistiendo a una fiesta.
Bueno, eso era un gran paso y lo mejor era que él no había tenido nada que ver, no estaba mal…
Por fin un poco de diversión.
-¿Por qué no vamos de compras?
Le oyó decir a Weasley.
-¿Compras?
-¡Si! La fiesta es este sábado y todavía no tienes el traje, tenemos que darnos prisa si no quieres quedarte sin nada.
Por la expresión de Granger, Draco pudo deducir que eso era justamente lo que quería.
-Ginny, gracias pero no. No estoy con ánimos.
La mirada de la castaña se entristeció.
-Oh, Hermione- Weasley la abrazó mientras hablaba- no puedes encerrarte siempre en tu mundo. Hermione, sé que es duro pero, la vida sigue.
La castaña se levantó de la cama y le dio la espalda a Ginny, quedando frente a Draco, claro que ésta no sabía que estaba allí.
Pudo ver como una lágrima solitaria salía de sus ojos almendrados.
-Si no te importa me gustaría empezar con los deberes.
-Muy bien- dijo claramente molesta- pero con esto solo consigues hacerte más daño a ti misma.
Y salió de la habitación con un portazo.
Hermione se sentó en el suelo, justo a los pies de Draco, apoyada en la cama, con la mirada perdida.
Ya ni si quiera lloraba.
Y él que había pensado que estaba mejor.
Que equivocado estaba. Que iluso había sido.
Sólo era lo que ella quería hacer pensar a los demás, una máscara que llevaba todo el día y que caía cuando la soledad la invadía.
Algo que nadie imaginaba, y que ni tan si quiera él, estando (teóricamente) siempre a su lado, no lo había podido ver hasta ahora.
Estaba mal, realmente mal.
Y no le sería nada fácil sacarla de ese abismo en el que se encontraba y del que, al parecer, no quería salir.
Salió de las sombras y se sentó a su lado. Sabía que no le vería, ahora mismo se encontraba en otro mundo, e hizo lo único que se le ocurrió, apartarla de todo pensamiento oscuro y dejar que ella le sintiera, a él o a lo que fuera que tenía que sentir.
Y así pasaron las horas, hasta que ella se quedó dormida, sin saber que sus sueños eran custodiados por Draco Malfoy, el chico misterioso.
Sigo sin acostumbrarme a fanfiction, y me parece que no estoy haciendo bien esto. Pero aún así seguiré subiendo capitulos, porque aunque sois pocos, os merecéis saber el final de esta historia.
Y yo no la pienso dejar a medio. Nunca.
Pase lo que pase.
¡PROMETIDO!
DEJAD REVIEWS ^^
