La Muerte Del Tigre

La Debilidad Del Tigre

Serio se encontraba a los pies del edificio en donde vivía, con dos personas inconscientes que cargar y 50 pisos que subir de escaleras. Realmente pensó que nunca llegaría al último piso con las chicas, pero viendo lo que le había hecho a su amiga, y teniendo en cuenta la gran disculpa que le debía, continuó sin quejarse. Una vez que llegó al piso 45 comenzó a notar los daños de la batalla, ya que había varios agujeros en el pasillo y puertas rotas, quizá más. No le importó mucho y siguió, tal vez volvería después para ayudar a los heridos.

Serio llegó, luego de media hora de estar cargando el peso de Lucía y Zoe, al piso 50, y se vio frente a la destruida puerta de la Casa del Macho. La alfombra del suelo pasó de ser a un rojo carmesí a un rojo grisiento debido a la gran cantidad de polvo y escombros que cayeron. Mientras miraba los restos del escenario cargando a las dos, Serio sin saberlo había estado caminando hasta que llegó con su familia. Estaban su padre y su madre con algunas heridas leves ayudando a Jango y a Rodolfo quienes estaban bastante heridos. Por su parte, Granpapi y Max estaban inconscientes, ya asistidos por los demás debido a que estaban acostados en un sofá distinto cada uno. Manny y Frida entonces recostaron a Rodolfo en una cama seguido por Jango quien terminó recostándose por su propia cuenta en una silla plegable rechazando la oferta de otra cama.

-Mamá, Papá-dijo Serio en voz baja entrando en un rango de visión para sus padres.

-¡Serio!-gritaron ambos al mismo tiempo llenos de alivio al ver que su hijo no había sufrido heridas graves, de hecho solo estaba apestando por la basura en la que cayó. Pocos segundos después, es decir pocas decimas de segundo después, los tres se encontraron abrazados fuertemente como si no se hubieran visto en años. Serio se quería separar de sus padres ya que le estaba costando respirar con tanto apretujamiento, y además porque quería ocuparse de su amiga.

-Serio-preguntó Frida limpiándole unas manchas de la cara con el dedo-¿Qué les pasó? ¿Están bien?

Luego de que Frida terminara con su estallido de preguntas, Serio simplemente contestó con una mirada hacia Lucía y su madre quienes estaban inconscientes en el suelo ya que Serio las tuvo que soltar durante el abrazo-Nos encontramos con el Puño de Plomo que había poseído el traje de Zoe…

-Entiendo-respondió Frida interrumpiéndolo-Las dejó completamente lastimadas y huyó al escuchar que derrotamos al Titán.

-No-respondió Serio fríamente-Logré quitarle los amuletos que robó, los dejé sobre la mesa de la entrada. Pero…-Serio trató de continuar hablando lo más calmadamente posible, pero la culpa se lo estaba devorando vivo. Pronto su cara se vio cubierta de lágrimas y su voz se volvió en sollozos-Yo…Él,-Tomó otro respiro y pensó lo que diría antes de pronunciarlo-me enfadé, la cobardía del titán despertó mi ira, y no la pude controlar…-Serio trató de limpiarse la cara con el brazo y ya que estaba cubrirla para que no se viera que seguía llorando-Derroté al Puño de Plomo con un ataque fenomenal, pero…-dijo viendo nuevamente a las chicas.

-Serio-dijo Frida-Lamento mucho que lo aprendieras de este modo, pero para eso eran los googles. La ira no causa nada más que sufrimiento. Lo único que puedes controlar es la cantidad de daño a causar, puedes aturdir, debilitar, o…matar. Lo que no puedes controlar es a quien.

-Serio-dijo Manny-tal vez yo no sepa mucho sobre esos googles, pero si se sobre la ira. Tal vez a veces parezca un camino fácil, un atajo en bajada por el cual no se requiere de mucho esfuerzo para llegar más rápido que de cualquier otra forma. Pero es como el fuego, uno lo controla mientras lo sepa usar y no dañe a los demás, pero en cierto punto se incendia el bosque, y el fuego se vuelve incontrolable. Todo lo que puedas amar puede resultar afectado directa, o indirectamente.

-¿Como aprendo a controlar mi ira?-preguntó Serio.

-Al igual que un gran amigo mío-contestó Manny-con amor. Mucho más poderoso y controlable. Por supuesto no es nada fácil aprender a usarlo, porque hay que aprender a amar.

-¿De que forma?-preguntó Serio-Yo los amo a todos ustedes, son mi familia. ¿Eso no basta para usarlo?

-Por eso te decimos que es difícil, Serio-contestó Frida-Uno siempre tiene en mente que ama a todos sus seres queridos, siempre espera poder usar este poder para ganar, pero solo se puede usar bajo ciertas condiciones.

-¿Condiciones?-preguntó Serio intrigado-¿Cuáles?

-Veras-respondió Frida-Solo puedes acceder a él para defender a alguien de un gran peligro. Debes tener la mente limpia de cualquier idea de ira. Y para controlar el poder, la pasión con la que ames a alguien. Esas tres condiciones debes de entender para poder usarlo.

-Gracias mamá-contestó Serio-Podrían recostar a Zoe en una cama, yo llevaré a lucía a la mía. Le debo una gran disculpa, que espero oiga.

Serio tomó a Lucía y la cargó sobre su pecho, la morena aún parecía no mostrar signos de despertar. Tomando un respiro se la llevó a su habitación y la recostó sobre su cama. Luego fue al baño a buscar el botiquín de primeros auxilios para curarle las heridas. Mientras tanto, Manny y Frida discutían sobre lo que había pasado ese día.

-Oye Jango, ¿Sigues despierto?-preguntó Manny.

-Si, y escuché todo. Lamento lo sucedido.

-Descuida-contestó Manny-¿Oye, podrías llevar a Zoe a nuestra cama, y si quieres quedarte ahí? Si necesitas, hay un botiquín en cada baño en esta casa.

Jango no supo si tomarlo como una petición o como una orden. Sintió como si Manny hubiese tratado de decirle que lo dejara sólo con Frida, ¿Pero que había de Rodolfo? Él seguía ahí. Miró y se dio cuenta de que en realidad estaba dormido, así que si era la razón por la que le estaban pidiendo eso. Con algo de dificultad se levantó, y cargando a su esposa de la misma manera que Serio a Lucía y se fue para la habitación de Manny y Frida dejando a estos últimos solos.

-Pasó antes de lo que creía-dijo Manny preocupado.

-Te refieres a que Serio aprendiera las consecuencias de sus poderes-respondió Frida-¿Cierto?

-Eso es lo bueno-contestó Manny-ahora tendrá más cuidado, pero me refería al hecho de que se enfocara en la ira tan rápidamente. Frida, ¿Yo también era así?

-Solo en ciertas ocasiones-contestó Frida-Pero en lo que más se parece a ti es en querer tener la fuerza para proteger a los demás. Eso sin duda lo sacó de ti.

-Sería mucho más fácil para él aprender a usar el amor del mejor usuario del mismo.

-Serio sin duda fue uno de los primeros en aprender a usarlo de forma tan eficiente, yo misma lo vi. Dio su vida por salvar a Azul y no se arrepintió de nada.

Manny miró el cielo estrellado desde el agujero por el que había entrado su abuelo y miró la luna en su cuarto creciente. Una parte de su corazón se llenó de nostalgia, y comenzó a recordar esas aventuras tan importantes en su vida-Como los extraño.

Unas pocas horas después, ya de mañana, los dañados por la batalla comenzaban a despertar de a poco, incluyendo a Manny y a Frida quienes se habían tirado a dormir en unas bolsas de dormir. Rodolfo, junto con Granpapi se dirigieron a comprar materiales para reparar la casa mientras que Manny ayudaba a los demás y Frida preparaba un gran desayuno para todos. Justo el favorito de Serio, huevos revueltos a la francesa.

No pasó mucho tiempo desde que Frida había comenzado a preparar el desayuno, que Jango apareció en la cocina. Se podría decir, que tenía la almohada puesta en la cabeza. Tenía el pelo hecho un desastre y los ojos llenos de ojeras, que apenas y podía abrir por la luz del día. Detrás de él apareció Max, con una venda en la pierna, al parecer se había hecho un corte profundo durante la batalla.

-Guen ia Grida-dijo Jango entre bostezos tratando de decir buen día.

-Buen día-respondió Frida mientras batía los huevos-¿Ya despertó Zoe también?-preguntó al notar que esta faltaba.

-Pues no-respondió Jango ahora despabilado-sigue durmiendo. Parece que se quedará así todo el día, no se mueve para nada, solo respira y sueña.

-Que alivio-suspiró Frida-eso significa que estará bien, solo necesitará descansar.

-Oye-preguntó Jango-¿Lucía?

-Sufrió el mismo daño que Zoe, seguramente dormirá también. Serio la estaba cuidando, seguramente también se durmió.-respondió Frida pasando los huevos de la sartén a los platos.-Oye Max, ¿Podrías pasarme las tasas de café? ¿Ustedes como lo quieren?

-Con azúcar y canela-contestó Max mientras abría la alacena e iba pasándole a Frida las 7 tasas para los que estaban despiertos.

-Yo lo quiero doble expreso-dijo Jango con voz ronca-siento que sino me desmayo para el mediodía.

Frida comenzó a preparar los cafés mientras ponía a mezclar crema para hacer crema batida para el café de su hijo. Luego se escuchó el timbre, y como Frida tenía las cuatro manos ocupadas, Jango se tomó la molestia de atender por ella. Eran Granpapi y Rodolfo quienes habían vuelto de comprar materiales para reparar el edificio.

-Adivina que Frida-gritó alegre Granpapi-Nos hicieron un descuento del 50 por ciento por haber sido socios por más de veinte años.

-Que bien-contestó Frida-¿Consiguieron todo?

-Si-contestó Rodolfo-Además pasamos a comprar el periódico y dos docenas de churros.

Frida dejó de batir la crema que ya estaba en el punto justo, y corrió a toda velocidad a la sala de estar y en un segundo le arrebató la bolsa de churros a su suegro de las manos.-Cielos-suspiró Frida-aún no puedo creer que el antiguo alcalde haya prohibido estas delicias.

-Y yo no dejo de agradecer que cuando abolí la prohibición me regalaron diez años más en el poder-río Granpapi en voz baja.

-¿Oye Manny, despertarías a Serio para que venga a desayunar?-Preguntó Frida-Yo me encargaré de poner la mesa.

El moreno asintió con la cabeza y se dirigió por el pasillo hacia el cuarto de su hijo, donde pensó que se encontraría con Lucía durmiendo en la cama de Serio y Serio seguramente dormido en una silla. Se sorprendió al abrir la puerta, y encontrarse con su hijo en una silla como había pensado, con Lucía dormida en la cama de su hijo, pero Serio no estaba dormido, seguía mirándola como si la culpa aún lo estuviera torturando. Su mirada seguía fija en la cara de su amiga, pero su mente se concentraba en como pedirle disculpas.

-Serio-dijo Manny en voz lo suficientemente baja para no molestar a Lucía y lo suficientemente alta para que Serio reaccionara a su voz.-Ya está tu desayuno.

Serio volvió su vista a su amiga y tomó un respiro como de fatiga y contestó-No gracias papá. Me quedaré con Lucía, le debo una gran disculpa.

-¿De verdad crees que te disculpe por no haber comido ni dormido?-Preguntó Manny dejando a su hijo en duda-a ella no creo que le moleste que duermas un poco o que comas algo, ella lo entendería, después de todo son amigos, ¿Cierto?-Serio se quedó pensando en lo que le había dicho su padre. Tenía razón, a Lucía no le gustaría que el se quedara sin comer por estar cuidándola, generalmente era al revés cuando él no tenía poderes.-¿Y bien?-preguntó Manny.

-Tienes razón papá, a ella no le gustaría.-contestó Serio dándole la razón a su padre-Pero es mi decisión, y prefiero quedarme para asegurarme de que duerma bien, si eso le llega a molestar, entonces le deberé una disculpa aún mayor. Pero comparado con lo que le debo no es nada.

-Una decisión tan madura, y a la vez tan tonta.-dijo Manny cruzando los brazos y luego sonriendo-Eres igualito a mí.-Dicho esto, Manny salió de la habitación dejando a Serio solo con su amiga y sus pensamientos. Aún así, Manny se había sorprendido por la decisión y el argumento de su hijo. Sin saberlo, había estado caminando hasta el comedor donde todos se encontraban ya comiendo esperando a ambos para que se sienten, pero como solo vieron a Manny pensaron que Serio estaba dormido.

Diez o veinte minutos después, todos se habían acabado su desayuno y Frida se ocupaba de poner los platos en el lavaplatos, Manny limpiaba los restos de comida en la mesa y Granpapi y Rodolfo, con ayuda de Jango y Max reparaban las paredes y el techo.

-¿Oye Frida?-preguntó Manny-¿Qué clase de ataque es la amistad reflejada en tus googles?

-Pues-pensó Frida-es un poco más débil que el amor pero muy parecido. ¿Por qué lo preguntas?

-Serio me dijo algo muy curioso hoy-dijo Manny.

-¡Quieres decir que estaba despierto y no vino a desayunar!-Gritó Frida molesta.

-Ese es el tema-continuó Manny-prefirió quedarse con Lucía aún cuando le dije que a ella no le gustaría que se salteara la comida o no durmiera.-Manny tomó algo de aire y Frida notó en el tono de voz de Manny que ahora daría la respuesta de su hijo-"prefiero quedarme para asegurarme de que duerma bien, si eso le llega a molestar, entonces le deberé una disculpa aún mayor. Pero comparado con lo que le debo no es nada".

Frida se quedó congelada aún tratando de pensar que ese era su Serio que siempre habían puesto aparte, separado de las batallas y cuya experiencia aún siendo tan poca valía mucho más que la de los expertos.-Realmente-dijo Frida-está aprendiendo mucho más rápido de lo que pensamos.

-¿No lo entiendes Frida?-preguntó Manny con una sonrisa en su rostro-No está aprendiendo, el lo supo desde un principio. Nuestro hijo, a quien siempre tratamos de proteger de las batallas, a quien nunca le dejamos luchar a nuestro lado, está creciendo. Entiende a la perfección la diferencia entre lo que tiene que hacer y lo que su corazón le hace hacer.

-Lo que me preocupa-dijo Frida-En una batalla contra el Titán, que solo se preocupa por torturarte, me preocupa que Serio tenga tu misma debilidad, al igual que todos, de quedar inmóvil cuando alguien toma rehenes. Esta vez porque se dejó llevar por la ira, pero no creo que lo vuelva a hacer. Después de todo ya vio las terribles consecuencias.

-En mi caso es un poco distinto-Respondió Manny-Yo sería capaz de renunciar a la vida si tomaran de rehén a Serio o a ti.

Manny se puso de pie y caminó hacia la sala de estar a ayudar a los demás con su trabajo. Frida se quedó pensando, mientras miraba el cielo que estaba tan nublado como si estuviesen por llover vacas. Teniendo en cuenta que el techo todavía estaba roto, se dirigió a ayudar también.

Mientras tanto, en un rincón de la casa donde nadie podía verla, yacía una pequeña cámara con forma de ojo que levitaba por el aire. Esta se dio vuelta y de su pupila salió un rayo celeste que abrió un agujero en la pared por el cual salió a la calle y sobrevoló la nublada ciudad hasta llegar hasta una pequeña estancia en las afueras de la ciudad, donde Sergio solía tener su cuartel, pero donde ahora estaban reunidas docenas de villanos. Entre ellos se encontraban El Titán y su hijo, Sergio, Chipotle y Jr., y Güajolota y Buitrila. El ojo que atravesó la ventana, fue a parar a la mano de Güajolota, quien lo conectó a la pantalla para que todos los villanos observaran, la debilidad del Tigre.

-Como verán, ya lo ha mencionado.-Comentó Güajolota-El no nos atacará mientras tengamos a alguien más cautivo frente a él. Además, seguramente se dejara vencer si se lo ordenamos. ¿Qué opina Jefe?-preguntó.

-Pues-dijo el Titán subiendo al escenario. Es lo que he estado tratando toda mi vida. Siempre se salvan de alguna manera.

-La razón es obvia-dijo Chipotle-Siempre raptabas a Frida, pero la soltabas para pelear con El Tigre. Necesitarías ayuda para eso. Alguien se tiene que ocupar de la chica, o tal vez dos. Y el resto…destrozar hasta el último cabello del Tigre.-Se escucharon gritos de guerra en todo el lugar, todos los villanos levantaban las manos en gloria a sus malvados planes-Finalmente-Gritó Sergio-la Ciudad Milagro, y el resto del mundo, perderá a su más poderoso salvador.


La pesadilla y a la vez la tarea del heroe: uno pone prioridad al bien, el mal siempre tratará de vencer. Un plan frustrado lleva a la venganza. La enganza multiple lleva a la guerra. El Tigre contra una legión de supervillanos. ¬¬ creo que comenté demasiado Nos vemos/leemos.