El Despertar De Serio

Poco a poco, Lucía fue abriendo sus ojos. Sentía que la cabeza le daba vueltas y tenía algunas quemaduras que le ardían al rozar con las sabanas. Una vez que reaccionó y se dio cuenta de que estaba en el cuarto de Serio pego un salto de la cama y terminó sentada. Rápidamente trató de recordar que había sucedido, y al no encentran ninguna respuesta se llevó las manos a la cabeza y miró a su alrededor.

Serio estaba ahí, sentado en una silla al lado de ella con la cabeza reposada en un costado de la cama, dormido. Lucía se enterneció al ver a su amigo que se preocupaba por ella, tenía la tentación de acariciarlo o de alborotarle el cabello, pero el solo hecho de moverse le dolía. Lo mejor que podría hacer era seguir descansando y esperar a que Serio despertara. Así que nuevamente se acostó.

Lucía no se cansaba de pensar en lo que había sucedido la otra noche. Lo último que recordaba era al Puño de Plomo saliendo del traje de Zoe a quien ella había atrapado y luego un ruido en su cabeza. Luego el despertar en el cuarto de Serio. Ni siquiera sabía que había causado esa perdida de consciencia, tal vez perdieron la batalla. Mirando nuevamente a Serio entendió que la batalla la habían ganado, ya que sino no estarían ahí. Se cansó de pensar en la noche anterior y en todo el dolor que sintió, pero viendo a Serio no pudo evitar recodar ese "tropiezo" por el cual terminó en los brazos de Serio por unos segundos. Sus mejillas se sonrojaron un poco y a pesar del dolor que sentía por sus quemaduras se levantó de la cama y le dio un abrazo a su amigo a pesar de que estuviera dormido. Luego, con la poca fuerza que podía usar lo acomodó en su cama para que descansara, con algo de esfuerzo lo consiguió, y salió de la habitación para ver que había pasado.

Lucía cruzó el pasillo para entrar a la cocina donde estaban todos los demás desayunando esperándola a ella y a Serio. Fue Frida, la primera en verla y hacérselo saber a los demás. Acto seguido se levantó y le consiguió una silla a la niña seguido de un par de churros y una taza de chocolatada. Lucía se frotó los ojos que no se habían abierto hace mucho y comió poco a poco un churro escuchando con poca atención a la conversación de Rodolfo y Granpapi sobre…sus discutas cotidianas sobre el bien y el mal. Luego de matar el hambre que sentía, la morena notó que su madre no estaba allí y le preguntó a Frida que había sucedido.

-Señora Rivera-dijo Lucía-¿Qué sucedió ayer? ¿Dónde está mi mamá?-preguntó aún sin despabilarse.

-Pues-comentó Frida entrecortadamente-Zoe está en mi habitación descansando, al parecer recibió más daño que tu. Y sobre lo que sucedió ayer, creo que sería mejor que lo escucharas de Serio. ¿Está dormido, cierto?-preguntó peliazul preocupada.

-Si, estaba sentado a un costado de la cama, me levanté y lo acosté en ella. ¿Cuánto tiempo estuve dormida?

-Pues-pensó Frida-estuviste dormida como diez horas ya que el ataque fue a la medianoche y ahora son las diez de la mañana.

-¿Y Serio, algo le pasó?-preguntó Lucía desesperada.

-Se quedó cuidándote toda la noche sin descansar-contestó Frida dejando atontada a Lucía con tan impactante respuesta.-Ya te dije que si quieres saber todo lo que sucedió a mi no me lo tienes que preguntar.

-S-Si-respondió Lucía entrecortada-ya la entendí, gracias.

-Lucía, deberías comer algo y descansar, tal vez más tarde puedan discutirlo-le dijo Frida al oído colocando su mano sobre su hombro.

-Gracias-respondió Lucía-pero prefiero devolverle el favor, aunque me molesta que me haya cuidado de esa forma sin que el durmiera. El saber que esta cansado por haberme cuidado me hace sentir culpable. Si aguantó toda la noche, aguantaré todo el día por él.

-No tienes que hacerlo-respondió Frida-a el no le gustaría.

-Luego me disculparé con él si no le agrada lo que hago, pero lo más importante es que esté bien.

-Te entiendo-respondió Frida-creo. Pero primero tendrás que esperarme a que limpie un poco la habitación de Serio, son solo diez minutos, ¿Puedes esperar?

-Por supuesto-respondió Lucía activando su traje y abriendo la ventana del corredor-Pero preferiría usarlos para despabilarme con un viaje ligero. Volveré luego-dijo entonces saltando de la ventana volando con su jet alas hasta que se perdió en la vista. El sol no estaba muy claro ese día, pues estaba bastante nublado. Parecía que iba a llover en cualquier momento, pero eso no le importó a Lucía, ella solo estaría unos pocos minutos disfrutando del viento en su rostro para despertarse y tratar de recordar.

Lucía se había distraído tanto con sus pensamientos que apenas se dio cuenta de que había llegado a las afueras de la ciudad. Tratando de dar un vuelta y regresar le dio un calambre, seguramente una séquela de la batalla de esa noche. En fin, en vez de dar vuelta y regresar volando cayó suavemente sobre el césped y comenzó a frotarse la pierna donde le dolía. Se encontraba en un lugar muy lindo, vacas alrededor y un enorme gallinero a 10 metros del que se oían voces. Luego comenzó a dudar, puesto que escuchó una voz que se le hizo muy familiar. Pensó que era solamente su imaginación, pero luego tomó en cuenta que ese era un gallinero demasiado grande, y las voces se volvieron a oír. Pero esta vez ella si las reconoció, eran los gritos de "venganza" y "El Tigre Pagará" del Titán de Titanio.

Lucía no tomó en cuenta los peligros que se le podrían aparecer, pero simplemente pensando en que podría evitar otro momento como el que todos vivieron la otra noche fue suficiente para motivarla a espiar ese gallinero. Lentamente, fue avanzando hacia uno de los costados de la estructura de madera y comenzó a buscar una abertura por la cual espiar incluso sobrevolando con su jet alas el techo. Pronto halló un pequeño hueco por el cual creyó podría espiar. Pudo ver entre todos los villanos que estaban reunidos al Titán de Titanio y su hijo, el Doctor Chipotle padre e hijo, Señor Siniestro y Güajolota, su propia bisabuela. Según lo que estaba escuchando estaba por traicionar a su familia.

-Ha llegado la hora-pronunciaba su discurso Güajolota-de darle el fin que se merece al maldito del Tigre y a toda su familia, incluyendo a la traidora de mi nieta.-a Lucía se le helaba la sangre, pues no era común que un pariente tuyo te amenace.

-¿Y que haremos respecto al nieto de Sartana?-preguntó una voz anónima.

-Ese tramposo de Jango nunca estuvo de nuestro lado, ni tampoco Sartana. Ella ya se retiró y Jango ahora es nuestro enemigo, es poderoso lo confieso, pero tengamos en cuenta las diferencias numéricas. Ellos serán diez como mucho, nosotros no somos menos de cien.

-Pero solo unos pocos de nosotros poseemos poderes.-dijo en tono de cuestionamiento Sergio.

-Lo se-respondió Güajolota-pero uno solo de nosotros puede acabar o por lo menos darle una muy buena pelea a todos juntos menos El Tigre. En términos técnicos solo tenemos que tomar control sobre uno de ellos y El Tigre perderá sus intenciones de atacar. Para los que no entienden, si tomamos a alguien de rehén El Tigre se dejará vencer.

Las risas malignas de los villanos al ser tan ruidosas y en tantos números causaron que la estructura y el techo comenzaran a temblar un poco. Lamentablemente, este se rompió justo debajo de Lucía, quien inevitablemente cayó en medio del escenario desde donde su abuela estaba dando su discurso. Pronto las risas cesaron dejando en su lugar un silencio tan intenso que por un momento no parecía que Lucía estuviese allí, frente de miles de villanos.

Lucía no dijo nada, solo se paró lentamente y en cuanto vio la oportunidad arrancó su jet alas y trato de salir volando a toda velocidad aún si tenía que llevarse puesta la pared. Lamentablemente, algo la tomó por la pierna y no le permitió escapar, era la mano metálica del Titán, quien para impedir que Lucía escapara tomó el control sobre el traje de Lucía muy fácilmente. En consecuencia, Lucía perdió la consciencia.

-Al parecer todavía no hemos planeado el primer ataque y la ventaja principal nos cae del cielo-comentó con sarcasmo el Titán. Aterrizando a Lucía y saliendo de su traje dejando que la niña cayera al suelo.

-El plan era atacar mañana-comentó Sergio-supongo que el nuevo plan es atacar ahora mismo, ¿No? Mientras ellos se recuperan el poder total de la liga de villanos caerá sobre El Tigre derrotándolo de una vez por todas. Los que estén a favor de que el ataque comience ahora que griten.-La sal entonces se vio cubierta por un grito múltiple proveniente de cada persona que se encontrara ahí. Una vez que se callaron Sergio volvió a hablar-Ahora, que grite el que no esté a favor-dijo luego viendo que todos estaban callados y no veía nadie pensando en oponerse.

-La decisión está tomada-dijo el Titán-Nos veremos en una hora en el parque de la ciudad. Prepárense para la más importante batalla de la historia, aun más que la batalla contra la Pava Real. Esa fue la única vez que los villanos tuvimos que ayudar al Tigre, pero era para salvar nuestros pellejos. ¡¡¡¡Ahora se arrepentirá de habernos salvado!!!!

Serio abría sus ojos poco a poco hasta que despierta por completo y salta de la cama buscando a Lucía. Se da cuenta de que no está en la habitación y rápidamente sale a buscarla a donde estaban los demás. En la sala de estar solo veía a sus padres, los padres de Lucía y a Max, pero no había rastro de ella.-Mamá-preguntó Serio a la peliazul concentrada en su platica con su amiga-Donde está Lucía, me desperté y ella no estaba.

-Ella se levanto hace treinta minutos, luego se fue a dar una vuelta por la ciudad para despabilarse esperando a que despertaras. Pero ahora que lo pienso, ya se tardó demasiado. Tal vez sus heridas la hayan demorado en algún lugar de la ciudad. Pero descuida, se que está bien.

-Me gustaría poder creerlo-dijo Manny en voz baja recordando la condición en la que se encontraba Lucía la noche anterior y el poco tiempo que estuvo en reposo. Además todavía sentía el remordimiento por haberle causado todo eso y tenía una necesidad inmensa de verla y hablar con ella.

-Deberías comer algo Serio-le dijo su madre señalándole unos cuatro o cinco churros que quedaban sobre la bandeja.-Estuviste toda la noche y la mañana vigilando y no has comido nada.

Serio sintió algo de hambre y aún queriendo hablar con Lucía, se tragó su orgullo y tomó un churro que devoró con disgusto por no estar cumpliendo con lo que había dicho. ¿Pero como actuar con el estomago vacío? El moreno terminó casi enseguida, y entonces se dirigió para su habitación en busca de sus googles que en un momento maldijo por el daño causado. Los tomó y se los colocó alrededor del cuello. Finalmente se despidió y salió a la calle en busca de su amiga o algo que hacer.

El elevador estaba descompuesto, así que le tomó veinte minutos bajar todas las escaleras sin rodar por ellas, aunque ni siquiera tan rápido como para cansarse enseguida. De cualquier modo, las bajó.

Serio pensó que tal vez Lucía tendría su teléfono consigo y le llamó esperando una respuesta. No hubo caso, lo único que escuchaba era el contestador automático. Desconcertado, trató de distraerse con algo que pudiera hacer el solo, y entonces recordó que ahora tenía súper poderes con los cuales entrenar. Pero no lo podía hacer en medio de la ciudad, así que tomó el autobús 31 que en 5 minutos lo dejó en un área campestre de la ciudad casi a las afueras. A los pocos segundos de estar ahí visualizó unos árboles sobre un terreno baldío lo cuales eran perfectos para practicar los distintos efectos de sus googles y su puntería.

Para empezar improvisando, pensó en algún sentimiento cuyo poder desconocía, trató de usar el amor, pero las palabras de su madre le recordaron que aún no podía acceder a él. Así que trató de pensar en el valor. Su madre le había mencionado que sería el fuego más puro y poderoso, así que pensó en el reto que se había propuesto a realizar de cuidar a Lucía y de pedirle perdón por lo que había hecho y en su reacción de confianza. No pudo evitar sentirse algo culpable, pero resaltó más el valor de su corazón, en cuanto se puso sus googles un gran y colorido fuego salió de ellos que se disperso en el aire. Serio no sería tan estúpido como para apuntar a los árboles y provocar un incendio. Aún así, una chispa cayó sobre unos leños que estaban sobre una calle de tierra, por lo cual no causaría nada grave.

Serio se sintió sorprendido por el asombroso poder que tenía ese simple sentimiento, ¿pero que tendría algo como la culpa que comenzó a sentir desde que hirió de gravedad a su propia amiga? Se concentró en eso y sus googles lanzaron un rayo gris claro casi transparente que aunque apuntó al cielo, este se desvío hacia los troncos, los cuales se apagaron. ¿Significaría que la culpa remediaba algún daño hecho siempre y cuando no fuese tan grande como la muerte? Serio, aún curioso por saber más, miró su reloj y esa curiosidad se le fue cuando supo que ya era mediodía. Se apresuró a regresar a la ciudad, mientras llamaba nuevamente a Lucía esperando respuesta cuando estaba pasando por un extraño rancho rojo. Se detuvo un momento para hablar y no llevarse nada puesto por estar distraído, y un sonido extraño se comenzó a escuchar por la cercanía. Entendió al poco tiempo que era el teléfono de Lucía, que provenía de ese rancho descuidado, miró por un pequeño hueco en la pared y entonces vio a los cientos de villanos reunidos en filas murmurando entre sí mientras El Titán de Titanio tenía sobre sus hombros a Lucía atada e inconsciente mientras les explicaba algo a los demás.

Al instante, Serio pensó en entrar y arrebatarle a Lucía de las manos, pero usando la cabeza, eran cientos de villanos todos reunidos. Si entraba, no saldría. No pensó en otra cosa entonces que llamar a los demás para darles la noticia.

Los villanos hacian sus ultimos preparativos para salir en busca del Tigre, mientras que este salía en busca de ellos. Serio pensó en apartarse de allí hasta que llegara su familia ya que estaría más a salvo si esperara en vez de atacar como suicida. Pero no lo hizo, un ruido, o más bien una voz se lo impidió. Era Lucía, que comenzaba a despertar, gimindo por el dolor. Parecía no haber abierto los ojos y darse cuenta de que estaba en medio de miles de villanos, pero fue solo cuestion de tiempo. Trató de defenderse o de escapar con su jet alas pero le fue inutil ya que estaba atada. Fue entonces que Buitrila, su propia abuela, la paralizó y adormiló con una macana electrica. Fue la gota que derramó el vaso para Serio. No le importó si su familia estuviese ahí o no para respaldarlo, decidió entrar y sacar a Lucía de las frías manos de esos malvados.

Para agarrarlos por sorpresa, pensó nuevamente en el valor que sentía y con una gran llamarada hizo un hoyo en la pared y derrotó a algunos villanos débiles al mismo tiempo. Fue el centro de atención de todos los villanos que se encontraban ahí, incluso Lucía, que no estaba tan dromida como parecía. Serio nuevamente pensó en la llamarada de valor, que obligo a docenas de villanos a retirarse, dejando solo a los super villanos.

-Vaya vaya-dijo el Titán-pero si es nada más ni nada menos que el hijo del Tigre. Ya esto se vuelve muy fácil, la carnada viene hacia nosotros.

-Bien-gritó Serio-¡veamos como te tragas esto!-gritó lanzandole su llamarada.

El Titán no se molestó en esquivar las llamas de Serio, pero puso enfrente suyo a Lucía, a quien Serio vio y desvió su ataque para no herirla de nuevo. El Titán y todos los villanos supieron que este tambien era igual que Manny. Sería como quitarle un dulce a un niño, una pequeña practica para antes de luchar con El Tigre. El Titán, en un moviemiento demasiado rápido para Serio, lo agarró con su brazo metalico y le dio la forma de un barril de acero sobre el cual sobresalía su cabeza. El Titán, por ignorante, no vio que Serio llevaba los googles puestos en la cabeza y este le lanzó otra llamarada que esta vez le hacertó y le hizo bastante daño, como para dejarlo dejarlo en el suelo con sus brazos solidificados. Su hijo, el Puño de Plomo, vio lo que le habían hecho a su padre y se echó sobre Serio, con sus brazos tomando la forma de filosos sables. El niño era algo inexperto con espadas, por lo que Serio podía predecir algunos de sus movimientos, pero tarde o temprano terminaba por cortase el brazo y la pierna aunque sea un poco. inacostumbrado a la elea, Serio terminó por agotarse y caer al suelo sobre su pierna no herida cubriendose el corte en el brazo. Por supuesto que avergonzado, ya que no logró lo que pormetió, pero añun así había ganado suficeinte tiempo, uesto que cuando miro el agujero que había nhecho en la pared pudo ver al resto de su familia preparados para luchar. Al frente Manny, ya transformado en El tigre. Ellos se volvieron el centro de atención de todos por varios segundos, finalmente el Puño de Plomo tomó el lugar de su pare y dio la orden de ataque, entonces la pelea comenzó. Manny en un movimiento veloz le lanzó sus garras al Puño de Plomo y lo estapó contra la pared, luego dio un rugído y el poder se expandió por la cadena y quemó al Puño de Plomo, dejandolo en las mismas condiciones que al Titán.

-¡Tigre!-gritó lleno de rabia Chipotle anciano, el ex-alcalde.-Has venido directo a tu perdicion, y nootros que estabamos entuciasmados con darte una linda sorpresa.-río sarcasticamente fingiendo dolor en el corazón colocando su mano metalica en su pecho.

-Lo lamento-rio Manny-pero no me gustan las sorpresas. Prefiero una visita planeada y con aviso previo, es mi forma de ser. Por cierto, deberías usar casco.

-¿A que te refieres?-preguntó Chipotle mientras por debajo de el salía un rayo verde que lo empujó hasta el techo que atravezó y siguió elevandose hasta desaparecer junto con el rayo. Manny había hecho un pequeño hollo por el cual pasó su rayo.

-¡Sergio, Diego! ¡Liberen a esos niños y vengan a pelear como hombres!-gritó Manny.

-¿como supiste nuestra verdadera identidad?-preguntó impactado Sergio.

-Dejame pensar-dijo Manny apoyando su pera sobre su puño-Los dos villanos que siempre dien que si no tienen a Frida no será de nadie y bla lba bla...y los dos chicos que siempre coqueteaban con ella en la escuela con sus locas cosas cientificas y bla bla bla. Por eso, y porque Zoe trabajaba con ustedes, además ella si sabe ocultar identidades así que no le costó mucho descubrirlo.

-Pero una vez la descubrieron, lo recuerdo muy bien. Y al día siguiente fue como si nada hubiese pasado.

-Tuve una buena cuartada-respondio en su defensa Zoe, luego mirando a su abuela a los ojos dijo-tuve ayuda de alguien en quien podía confiar. Que al parecer no me respetaba por ser familia sino por lo que hacía.

-¡Pudiste haber sido la mejor villana del mundo!-Gritó Guajolota-Pero en cambio tu corazón se ablandó y te inclinaste hacia el lado del bien, ¿y para que?

-¡Para tener otro tipo de vida, luego de que probé lo que se siente salvar el mundo cuando derrotamos a la Pava Real decidí vivir de eso!-Respondió agresivamente Zoe-me pregunto porque tu no sentiste lo mismo, tu luchaste a nuestro lado por un momento.

-Se necesita más que palabras y halagos para convencer a un villano. Al igual que los Riveras, cada quien elgirá su destino. Seamos enemigas entonces-dijo Finalmente Guajolota disparandole a su nieta, quien se defendió esquivando y luego contraatacando con toda su ira.

Contra Manny se encontraban cien villanos sin super poderes más el Mal Verde y el Robot Gigante Sanchez, mientras que Jango y Max estaban ombatiendo con Sergio, Frida y Granpapi contra Buitrila, y Rodolfo contra Diego. Era una batalla bastante completa, cada quien tenía un oponente just, excepto Manny, a quien le resultaba muy facil derrotar a los bandidos de un golpe, aunque esquivar los golpes salvajes del mal verde y Sanchez no solo era facil, pero eran tan grandes y tontos que golpeaban a sus propios aliados bandidos con sus inmensas manos. Por su parte, Jango y Max luchaban coordinando sus notas musicales para amplificar los rayos de sus guitarras, los cuales Sergio esquivaba bastante bien, para tener un traje de robot tan poco flexible.

Frida, aprovechando las nubes de humo que Granpapi hacía con sus misiles, disparaba hacia la nube esperando darle a Buitrila, quien esperaba eso de ella e hizo lo mismo. Rodolfo, tenía el trabajo menos recomendado para él, ya que Diego y sus monstruos de Guacamole no eran tan fáciles de destruir, se regeneraban y se volvian a armar por si solos. Claro que con su velocidad podía esquivar los rayos de Diego y hacer pure a los monstruos, pero el problema era que no se deshacía de ellos.

Guajolota, que aun luchando furiosamente con su nieta, pdía ver como Manny hacia pedazos a sus oponentes casi entre si. Entendió que el plan no estaba saliendo como lo habían planeado, flataban El Titán y su hijo que se encargarían de poseer el traje de Zoe, lo cual sería muy útil, pero entones habría llegado a hora de usar a Lucía. Derribó a su nieta de un disparo que aun así no le causó mucho daño y corrió en dirrecion al escenario donde tenía atada a Lucía esperando agarrarla y usarla de carnada. trató de agarrar a Lucía, pero en cuanto se acercó, una luz multicolor, que llamó la atencion de todos, la detuvo y la empujó contra la pared, dejandola con su traje completamente destruído. Lucía, que ahora estaba completamente despierta, vio como de serio resplandecía un aura blanca brillante y como la marca de nacimiento de su mano brillaba intensamente de blanco.

Frida vio a su hijo, y comprendio parte de lo que sucedía, el rayo multicolor era amistad reflejada a travez de los googles, Lo suficientemente fuerte como para salvar a su amiga. Lo que tardó en entender fue el aura blanca. ¿Sería, La Paloma de la Paz?


He aquí el capitulo 4, del comienzo de la historia. Para los que crean que esto será corto, estan muy equivocados. Y como me toma casi un mes escribir un capitulo por el poco tiempo que tengo, espero que sean pacientes y reuerden leer y leer y leer y leer...Porque como en la historia sin fin, si dejamos de lado al Tigre este terminará perdido en la nada. Nos vemos/leemos.