La Marca De Nacimiento
Serio estaba resplandeciendo en un aura blanca que nunca había sentido antes, lo sorprendió como a todos. A unos menos que a otros ya que sabían la razón, pero para el moreno cuyos días de poderes apenas comenzaban, era algo nuevo. Más que nada, sintió que toda la fuerza de ese brillo provenía de su mano. En cuanto la vio, notó como su marca de nacimiento brillaba intensamente como si fuese un generador, que en realidad eso era o algo así. En ese momento su mente se llenó de dudas, pero no tenía tiempo para ellas. Tenía una amiga en problemas. Una vez que la niebla que cubría a Buitrila se disipó, Serio no pensó dos veces en si atacar de nuevo con el mismo ataque. No cometió ningún error esta vez, Buitrila terminó igual que su madre.
Frida quedó sorprendida por el poder que había heredado Serio de la Paloma de la Paz. Pero mas sorprendida aun por el poco tiempo que tardó Serio en controlar sus poderes. Ahora con dos enemigos menos, Frida aprovechó que estaba libre para ayudar a Lucía. Corrió hacia ella con precaución para no interponerse en la batalla de alguien más y liberar a la morena. Una vez que la liberó, la morena saltó a los brazos de Frida, quien comprendió como se sentía Lucía.
-Frida-gracias por venir-dijo algo temblorosa.
-No me agradezcas-respondió la peliazul-agradécele a Serio.
-Ya le debo demasiado, pero tienes razón. El llegó primero, recuerdo haber oído su voz.
Las muchachas no se habían dado cuenta de lo rápido que transcurrían las batallas mientras ellas hablaban. Manny había atravesado a Sánchez por el medio de sus circuitos y le había volado tres dientes al Mal Verde sin derribar una gota de sudor. Por su parte, Serio había derretido a todos los monstruos de Guacamole de Diego con una llama de valor que con el poder oculto de la Paloma de la Paz fue diez veces mas poderosa. Rodolfo aprovechó la debilidad de su oponente y lo derrotó con una poderosa patada. Solo quedaban Jango y Max con Sergio.
-Esto no tiene sentido-dijo Sergio mirando como todos sus aliados habían sido derrotados. Tomó la decisión de en vez de continuar con esa pelea ridícula que no podría ganar y huir de ahí lo más pronto posible. Pero tendría que distraer a sus enemigos.
-Demonios-gritó Sergio llamando la atención de todos- nos tomaron por sorpresa y destruyeron nuestra ventaja. Te das cuenta de que teníamos razón de que el triunfo hubiese sido nuestro si hubiésemos tenido la ventaja de atacar nosotros con nuestra arma secreta Tigre, tu debilidad.
Luego de ese discurso de retirada, Sergio transformó su traje en un cohete, que despareció en el aire unos cuantos segundos luego de despegar. La batalla había terminado con una victoria aplastante a favor de nuestros héroes, y que despertó muchas dudas en Serio. Pero por el momento prefirió callarse y calmarse para que su destello cesara y ayudar a quienes lo necesiten. Eso solo fue una excusa barata, pues solamente ayudó a su amiga quien había estado mirando con asombro la batalla. En silencio, todos se fueron marchando hacia sus casas pues ya era de noche y mañana había escuela. Ya tendrían tiempo para platicarlo más tarde.
Las familias caminaron juntas y en silencio hasta que llegaron hasta la esquina de la casa del macho, donde se separaron los Riveras y De Los Muertos. Lucía deseaba con todo su corazón hablar con Serio, pero ninguno de los dos tenían palabras que decir, la situación era nueva para ambos y no se la habrían imaginado nunca. Hasta Manny y Frida estaban sorprendidos, no por las mismas razones que los jóvenes, pero si por el poder que acababa de despertar en Serio. Finalmente todos se despidieron y los Rivera subieron los innumerables pisos hasta llegar a su casa. Luego de despedirse de Rodolfo y Granpapi, que se fueron a sus respectivos hogares (Granpapi le dio la casa a Manny ya que ahora vivía en la casa del gobierno y Rodolfo construyó su propia casa en una colina donde veía toda la ciudad).
Solo quedaban tres. Los mayores se fueron a la sala de estar mientras que Serio, dando bostezos, deseaba irse a su cuarto a dormir. No había dormido nada la noche anterior y ahora estaba que se dormía de parado. Pero no quiso irse a dormir hasta antes de preguntarle a sus padres que era lo que le había pasado antes.
-Mamá, Papá-dijo en un tono serio Serio.
-Si, Serio-respondió Frida, quien había visto venir la siguiente pregunta toda la noche.
-¿Qué fue lo que sucedió conmigo?-preguntó Serio sin sorprender a sus padres, pero si dejándolos nerviosos. Pues realmente no sabían como explicárselos, ni tampoco si era conveniente que lo supiera.
-Serio-dijo Manny levantándose del sofá con esfuerzo como si estuviese levantando una enorme mochila consigo. Su voz se notaba tensa del nerviosismo-creo que mereces saber lo que pasó, y este video te lo explicará a la perfección-dijo mientras sacaba de una cajonera un DVD con el nombre de "Imperio Subterráneo".
-Chido-gritó de alegría Serio saltando sobre el sofá-¡Una película!-Mantenía su curiosidad, se notaba por como miraba a los ojos a sus padres, pero también estaba emocionado porque era la primera vez que había algo tan oculto sobre si mismo. Por fin la película había comenzado y Serio estaba prestando toda su atención.
Entonces el Doctor Butterman comenzó a hablar y Serio quedó dormido al instante. Manny entonces apagó la tele y se llevó a Serio a su habitación ya que Frida no lo haría dormida también. Lo acomodó bien en sus colchas pues era una noche fría y le puso la alarma al reloj de Serio. Luego volvió a la sala y despertó a Frida. Tenía pensado hablar con ella sobre decirle la verdad a Serio, ella sabía toda la verdad así que sería ella la que le hablara. Pero Manny decidió que estaban muy cansados. Lo mejor sería hablarlo mañana a la mañana, así que fueron ambos a su habitación, se recostaron, se dieron las buenas noches con un tierno beso y durmieron como merecían.
A la mañana siguiente, Serio se despertó y apagó el despertador que lo había asustado en un principio, y luego de sobarse la cabeza y frotarse la cara y los ojos, recordó lo que había pasado anoche y que tenía que preguntarle a sus padres lo que había pasado. Así que rápidamente se vistió y corrió a la cocina, primero pasando por la habitación de Manny y Frida, la cual estaba vacía. Solo podrían estar en la cocina, así que corrió aun más rápido hacia allí.
No logró entender porque no estaban en la casa al no verlos en la cocina. Pensó que tal vez ya era tarde y se habían ido, o tal vez algo les hubiese pasado. Pero no, todo estaba en orden y de hecho, era algo temprano. Supo entonces, que estaban evadiendo su pregunta. Algo molesto, Serio no tuvo otra opción que retirarse hacia la escuela, donde por lo menos podría platicar con su amiga de confianza, tal vez ella supiera algo.
La campana sonó y Serio apenas llegó a entrar a tiempo. Por supuesto que los prefectos le dijeron que estaba llegando tarde, pero si algo sabía, era que no hay que prestarle atención a comentarios obvios. En vez de eso, corrió al salón de clases tan rápido como pudo, evitando chocar con más prefectos o alumnos y evitarse atrasos innecesarios. Finalmente, llegó al salón empujando la puerta tan fuertemente que casi la tiraba abajo. No pudo evitar ser el centro de atención.
-Llegas tarde Serio-le decía su profesora sin mirarlo a los ojos.
-¿Pero como sabes que soy yo?-preguntó quejándose Serio.
-Cualquiera con dos dedos de frente adivinaría que eres el único que faltaba, además, me lo acabas de decir.-Respondió con inquietante actitud la profesora. Eran de esas que siempre tenían alguna palabra que nadie conocía para argumentar lo que sea. Tener una discusión con ella siempre llevaba a la derrota. Luego de decir esto, los alumnos comenzaron a reírse de Serio por haberse auto delatado. Todos, menos Lucía. Quien seguía mirando a Serio con la misma mirada que el miraba a sus padres: Buscaba respuestas.-Serio, por favor, ve a tu asiento.
Serio no le respondió, pero si la obedeció. Como cualquiera adivinaría, Serio se sentaba al lado de Lucía, a quien saludo con un frio hola casi tan vacío como los resultados que había conseguido tras cuestionar a sus padres. Hubo silencio entre ellos. Tanto, que se podía oír hablar a la profesora. La oían hablar sobre Sócrates y Platón. A Serio le empezó a doler la cabeza de tan solo oír esos nombres. Como usar la lógica para desmentir a alguien, aunque Serio más bien lo interpretó como confundir a alguien.
Media hora después, la profesora comenzó a hablar de la historia de la filosofía. Serio no podría aguantar escuchar ni una palabra más sobre el pensamiento de los antiguos Griegos que le daban dolor de cabeza, así que se volvió a Lucía e intentó motivarla de hablar. Podía ver que ella tampoco disfrutaba el conocimiento.-Oye Lucía-comenzó Serio en voz baja, pues era la ley de hablar en clase-¿Cómo te sientes, mejor?
-¿Te refieres a mis heridas?-preguntó Lucía-Pues estoy bien, ya no me duelen tanto, pero no puedo hacer deportes y tendría que evitar luchar. Pero quizá podría estar peor.
-¿En serio? ¿Por qué dices eso?-preguntó Serio asustado.
-Si tú no hubieses estado por ahí, quizá yo no estaría viva, y toda tu familia habría sido destruida. Realmente arruinaste su plan, era bueno.
-Gracias-dijo Serio sin sentirlo de verdad-Pero en realidad no siento haber sido de gran ayuda. Solo di la alarma y mi papá hizo el resto.
-He visto actuar al Tigre miles de veces, Serio-respondió en voz más alta Lucía, lo suficiente para que la profesora se diera vuelta. En eso Lucía toma su libro y lo pone frente a su cara para que la profesora volviera al pizarrón. Entonces continuó:-Pero esta fue la primera vez que vi actuar a Serio Rivera, mi nuevo héroe. Que en su primer día me salvó la vida.
Serio se sonrojó un poco. Su amiga tenía razón y sus palabras lo hicieron sentir reconfortado, ya no se sentía un inútil. Su primer día como héroe y arruinó un plan maestro organizado por varios archienemigos de la familia y salvó a su mejor amiga de la muerte. Pero Lucía no se detuvo-Y por si fuera poco, venció a más villanos que el Tigre con un poder asombroso. Dime, ¿Cómo lo hiciste?-Serio se quedó pensativo, pues no sabía que decir. Era lo mismo que el quería saber.
-No lo se-respondió sin mirarla a los ojos-se que pensé en que quería salvar a mi mejor amiga, en quien me conviene no hablar en tercera persona ya que la tengo al lado-rio Serio haciendo que Lucía sonrojara con una risita.-Eso explica el disparo, pero lo que no puedo explicar fue ese aura blanca y ese asombroso poder.
-Yo le pregunté a mis padres-comentó Lucía-Me dijeron algo sobre una tal "Paloma de la Paz". Nunca había oído sobre ella. Igualmente me dijeron que los que sabían eran tus padres.
-Lo se-dijo Serio molesto con sus padres-ellos saben lo que pasó a la perfección, pero me estuvieron evadiendo toda la noche y a la mañana se levantaron más temprano para que no les pudiera preguntar eso. ¿Por que crees que no me quieren decir la verdad?
-Hay que seguir insistiendo. De otro modo lo descubriremos nosotros mismos. Debe haber algún modo para entender el secreto de tu marca de nacimiento.-Agregó Lucía sorprendiendo a Serio por saber de donde provenía ese poder.
-¿Cómo supiste que ese poder venía de mi marca? Solo yo podía sentir la energía que tenía en esa mano.-Dijo Serio en su defensa.
-El brillo extremo la delató. Pero suficiente sobre el tema, cuando salgamos les preguntaremos a tus padres todo. Por ahora gracias por haberme salvado.-Dijo finalmente Lucía con un fino sonrojo en sus morenas mejillas.
-No hay de que.-respondió Serio colocando su mano sobre el hombro de su amiga rodeando su nuca (abrazándola)-Yo nunca me hubiese perdonado que te maten.
Luego de terminada la escuela, como a eso de las tres de la tarde, Serio y Lucía volaron hacia la estación de policía, esperando encontrar a Frida en su horario de trabajo. Aterrizaron en la puerta y al entrar le preguntaron a la secretaria sobre Frida Suarez, les respondieron que se había ido a detener un robo en el banco. No supo decir cual, pues había más de cien. No tendría sentido buscarla por toda la ciudad. Y seguramente El Tigre estaba allí también, solo tendrían que esperar y Frida regresaría. Para matar el tiempo, fueron a la pastelería de enfrente para platicar mientras esperaban. Además no se quedarían sentados en el borde de la calle.
Serio se había pedido una malteada de chocolate y una orden de churros tamaño media Frida para ambos, mientras que Lucía se había pedido un licuado de frutas. Serio lo anotó a la cuenta de su madre, y la empleada le gritó a la cajera que anotara eso en la cuenta nº1. Frida pasaba por esa pastelería siempre que salía del trabajo, tenían los mejores churros de la ciudad. Rellenos con crema de dulce de leche y chocolate.
-Serio-le dijo Lucía a su amigo-¿Por que pediste media Frida? Sabes que con un cuarto no comemos nada más hasta el almuerzo de mañana.
-Mi mamá tiene un muy buen olfato. Si no la vemos venir, la tentación la hará venir por churros y nos verá.
-¿No es que te estaba evitando contestar esa pregunta?-preguntó Lucía ante el plan de Serio.
-No conoces la influencia que tienen los churros sobre mi mamá. Ella postuló a Puma Loco de gobernador para recuperar los churros luego de que el ex alcalde Chipotle los prohibió.
-Me sorprendes Serio-dijo Lucía asombrada-no sabía que supieras tanta historia política. Aunque solo tenga que ver con churros.
-Por eso ya no le pido que me ayude a estudiar, siempre termina contándome sobre la posición de los churros en la política.-Lucía rio. Y perdida en los ojos de su amigo, quien miraba las nubes buscando respuestas seguramente, se encontró sonrojándose levemente y algo nerviosa, aunque no era la primera vez que lo veía así. Tan…carismático.
-Oye Serio, apartándonos de lo que sucedió.-dijo Lucía intentando cambiar de tema-¿Disfrutaste tu cumpleaños? Espero que si.
-Fue muy lindo-respondió Serio-pero los únicos que armamos la verdadera fiesta fuimos nosotros dos. Los demás parecían troncos. Pero luego, pasó lo del Titán y…te herí.
-No te preocupes-respondió Lucía sintiéndose herida por el pensamiento de su amigo, que según ella, ya debía haber superado.-Eso no fue nada, además ayer me salvaste la vida.
-No lo se, Lucía.-respondió Serio mirando al cielo-ese poder pudo haber sido solo suerte, quien sabe si podre volver a hacerlo, quien sabe si podre volver a salvarte.
-Serio-dijo Lucía tomando con cariño su mano-ahora no importa el mañana. Tenemos que disfrutar el ahora, pues nunca se repetirá.
-Si-respondió Serio reconociendo su error. Luego miró la canasta de churros y la encontró vacía-¿Oye, no quedaban como 8 churros?
La morena miró a un costado y vio a Frida que trataba de no ser vista, pero en cuanto vio que Lucía la miraba a los ojos no tuvo más remedio que mostrarse, con la cara embarrada en chocolate y azúcar. Frida saludo como haciéndose la tonta y tomó un asiento.
-¡Una Frida de churros para la mesa cuatro, llegó Frida!-gritaba la camarera que veía como la peliazul se sentaba con su hijo. Enseguida, tres cocineros se pusieron a amasar juntos y a preparar la mezcla.
-Mamá, por favor. Me puedes dar una respuesta.-pidió Serio con ojos de perro, la táctica infalible de Frida, pues tenía sus mismos ojos.
-Bien-respondió Frida mientras traían la inmensa canasta de churros a la mesa entre cuatro personas.-Pero pídanse algo si quieren, es una historia muy larga.
-No gracias, estamos bien-respondió Lucía-solo tenemos hambre de curiosidad.
-Entonces-continuó Frida comiéndose un churro casi de un mordisco-Les contaré la historia, de la Paloma de la Paz.
-Tenías razón Lucía, era cierto-comentó en voz baja Serio, para ser callado por su amiga.
-Todo comenzó-continuó la peliazul-cuando cumplí los trece años. Tuve una fiesta que fue interrumpida por Zoe y la Pava Real, quien luego de un tiempo descubrimos que era la hija de la Paloma de la Paz, una diosa que era la única esperanza de vencer. La Pava Real me secuestró y torturó, para provocar a Manny, quien viajó buscándome y haciéndose más fuerte hasta que tuvo la fuerza para derrotar a la Pava Real. Conoció a la Paloma de la Paz que le contó la verdad, y le concedió esos googles especiales, que luego me regalo y bueno, ya entiendes.
-Así que de ahí vienen estos googles-comprendió Serio.
-Como iba diciendo-siguió Frida-Luego de derrotar a la Pava Real, los padres de Lucía que antes habían sido nuestros enemigos, se nos aliaron. Y como diez años más tarde, justo interrumpiendo mi primer intento de casarme con Manny, Hubo una clase de explosión y terminamos en otra dimensión, donde conocimos a los Combo Niños. Amigos muy queridos.
-Mamá-preguntó Serio lleno de nostalgia propia-¿Eran los mismos Combo Niños de los que platicabas antes de dormirme? Esa Azul que se transformaba en Águila, Pilar que se transformaba en Iguana, Paco en Toro, y Serio. En Tigrillo.
-Y además de que allí hayamos sacado tu nombre, fue el primer alumno de tu padre. Y su mejor amigo.
-Luego volvimos a vencer a la Pava real, pero esta vez para siempre, eliminándola de la existencia. Entonces volvimos, me casé con tu padre y te tuvimos.
-Entonces…-pensó en voz alta Serio-¿Ese poder provenía de los googles? No lo creo, yo sentía la muñeca muy fuerte.
-Además su marca de nacimiento no paraba de brillar como el sol-Agregó rápidamente Lucía.
-Debí saltearlo-comentó Frida riéndose de si misma-Es que la Paloma de la Paz también renunció a su inmortalidad, a sus poderes y a su vida. En cambio, te ofreció algo a cambio mientras seguías en mí. Lo que significa lo de tu marca de nacimiento, es que por fin se despertó ese don que se te fue entregado por esa diosa. No sabemos bien lo que puede hacer, pero recuerdo que le pedimos que te protegiera.
-Y cumplió con su palabra-comentó Serio abrazando a Lucía-me dieron a una gran amiga que siempre está conmigo en las buenas y en las malas. Mas que nada en las malas.
Lucía se sintió alagada, y muy feliz. Si todo era cierto, su amigo era teóricamente un semidiós. Además, quien no se sentiría así tras ese alago y más que nada cuando literalmente Serio era todo en su vida.
He aquí el quinto capitulo. Lamento la demora, pero espero que lo disfruten mucho y por favor dejen sus comentarios. Ya me di cuenta de que no escribi nada de accion, pero es todo cuestion de tiempo. Para que todo pase. Nos Vemos/leemos.
