La Muerte Del Tigre
La Advertencia
Serio ahora comprendía lo que sucedía, y de donde provenían sus poderes. Esa historia le quedó grabada en el corazón, seguramente se la contaría a sus hijos y se convertiría en una tradición familiar. Lo importante era creer, y había pasado lo suficiente en su vida como para creerlo todo, o al menos casi todo. Sería mucho más fácil comprenderlo si hubiese conocido a alguna de esas personas.
Lucía estaba siempre a su lado. Ella, según Serio, era parte de la "protección" con que la Paloma de la Paz lo había bendecido. La última vez que había pensado en su amistad logró repeler a quienes intentaban hacerles daño. Tomó unos segundos antes de que a Serio se le ocurriera la idea de darle forma a sus ataques. Quizá sea una protección perfecta después de todo y sirva como escudo.
Serio no paraba de pensar en estrategias, tal y como haría cualquier persona que no hace mucho acababa de conseguir poderes. Lucía, con el único churro que Frida había dejado en su boca, le dio una cálida sonrisa. Lo cual le dio aun más confianza y determinación. Como decirle que no a una amiga tan buena.
-¡Serio!-gritó Lucía mirando su reloj y agitándolo del brazo-Tenemos que irnos, ya son las cuatro y media. ¡La oferta de diez fichas por un dólar en los videojuegos va a comenzar!-El moreno olvido de golpe todo lo que estaba en su cabeza, metafóricamente, no se perdonaría dejar de lado todo eso, y tomó sus cosas para correr junto con Lucía al mismo lugar al que los padres de Serio corrían en sus días.
Increíblemente, los chicos estaban tan entusiasmados que corrían casi como si volaran. Parecía que los juegos eran motivación suficiente para que sus pies se movieran a la velocidad del sonido. En pocos minutos, habían cruzado media ciudad. Pero se detuvieron en el parque en frente al lago de mole para tomar aliento.
-Mis…pulmones-decía Lucía entre grandes respiros-creo que no debería correr tanto si me quiero recuperar.
-Des…cuida-dijo Serio de la misma forma que su amiga-solo faltan unas pocas calles. Podríamos haber volado, ¿cierto?
-No era conveniente-contestó la morena-tengo poco combustible.
Ambos se sentaron en un banco en el parque para descansar un poco los pulmones antes de seguir caminando. Mientras tanto, en las orillas del lago, había una extraña figura que miraba con curiosidad a Serio. No parecía tener intenciones malignas, pues su mirada parecía muy pacifica. Viendo hacia atrás, bien cerca de la costa, estaban sus amigos reposados en el césped inconscientes. Eran personas altas, se podría decir que de 18 años, y el único que estaba consciente, el que miraba a Serio, se le acercó discretamente.
-¿Manny?-dijo en voz baja el moreno cuya cara ahora estaba bien al descubierto. Tenía el cabello negro y picudo y los ojos rojos fuego. Su ropa parecía la de un monje, más que nada por el cinturón dorado que tenía. Serio y Lucía se asustaron, después de todo esa voz "baja" les pareció un grito al estar el muchacho tan cerca de ellos. Ambos miraron hacia atrás en reacción y lo vieron.
-¿Eres tú, Manny?-preguntó de nuevo el hombre.
-¿Disculpa?-respondió Serio-¿Quién eres tú? ¿Y por que nos espantas así?
-Soy Paco. ¿No me recuerdas, Manny?
-Serio-le dijo Lucía tomándolo del brazo para aclararle la mente-Se refiere a tu papá. Ya sabes, Manny rivera, El Tigre.
-Disculpa…Paco, pero yo no soy Manny. Debes de haberte confundido con alguien más.
-Pero eres igual a él-reprochó Paco-y llevas puestos los googles de Frida en tu cuello-agregó luego de dar una segunda mirada.
-Bien Lucía-dijo en voz baja Serio-tenías razón, te creo. Soy Serio Rivera, el hijo del Tigre-dijo con firmeza Serio volteando nuevamente hacia Paco.
-Vaya, eso explica mucho. Yo soy Paco, uno de los Combo Niños, viejo amigo de tu padre.
-Los Combo Niños-repitió para si mismo Serio-no lo puedo creer.
-Serio-dijo con firmeza Paco-necesito hablar con Manny. Este mundo, y todos los demás, están corriendo un grave peligro.
-¿Cómo sabes mi nombre y a que te refieres con grave peligro?-preguntó Serio por supuesto sin entender.
-Ya sabríamos cual sería tu nombre antes de que nacieras-respondió Paco mirando disimuladamente a su compañero dormido-¡Y por grave peligro me refiero a la destrucción total del universo!
-Espera-dijo Lucía interrumpiendo a ambos-yo me encargo de esto-entonces oprimió un botón de su pulsera laser y en unos segundos apareció la imagen de Zoe y su voz. Se trataba de una video llamada.- ¡Mamá, mira quien está aquí!-le gritó la morena. Y viendo como su madre reaccionaba moviendo la cabeza hacia atrás de un golpe supo que se había entendido el mensaje. Luego acercó la pulsera a Paco, y entonces Zoe lo vio.
-Hola Zoe, tanto tiempo-comentó Paco con su alegre voz de siempre.
-¡Paco!-gritó la emocionada morena-¡Que gusto verte! Dime… ¿Dónde están?
-Estamos en el lago de mole…-dijo Lucía pero no llegó a terminar pues su madre había terminado la conversación dejándola confusa. Pocos segundos después, se encontraba aterrizando en frente suyo, mientras que del suelo salía Jango haciendo su entrada favorita, pues antes era un esqueleto. Tenía sentido.
-¡Paco!-gritaron ambos esposos saltando encima del moreno para abrazarlo. Luego de unos segundos, se levantaron de arriba de el y lo dejaron pararse nuevamente.- ¿Qué haces aquí?-preguntaron ambos.
-Vine a advertirles, y a luchar a su lado-respondió el moreno-pues ha llegado el Apocalipsis.-Ambos se quedaron mirándolo como si se tratara de una broma-En serio, literalmente llegó el apocalipsis. El soldado secreto que la Pava Real estaba guardando para destruir todo el universo luego de su muerte. Y puedo apostar a que ya destruyó por completo nuestro mundo. Pobre Nova Nizza.
-No puede ser-se quejó Zoe-¿Aun muerta y todavía nos causa problemas?
-¿Oye Paco, que les sucedió? Se supone que ustedes solo deberían ser 10 días más viejos que cuando nos vimos por ultima vez.
-Lo se-respondió el moreno-tal vez sea por viajar a este mundo sin los poderes de Frida. Ahora tengo 18 años más o menos, y es extraño. Siento como si pudiese hacer cosas que antes no, es como tener la experiencia pero no la idea.
-No, la verdad no entendí eso último-comentó Lucía.
-Oye, vayamos todos a nuestra casa-ofreció Jango-seguramente debes estar cansado. Digo, los demás están inconscientes al lado del mole.
-De acuerdo-aceptó Paco-ayúdenme a llevarlos.
Con la ayuda de Jango y Zoe, pudieron tranquilamente llevar a los demás hasta la casa de los muertos. Suena mal pero ese es el apellido. Recostaron a los dormilones sobre el sofá o las camas y Paco se sentó en una silla como si estuviese agotado. Realmente el viaje le había gastado mucha energía.
-¿Te sientes bien Paco?-preguntó Zoe-¿Quieres algo de beber?
-Si, por favor-respondió el moreno que acababa de dejar de aparentar que no estaba sediento.
Zoe le sirvió un vaso con agua y en cuanto se lo dio, alguien estaba tocando la puerta. Jango entonces le abrió a Manny y Frida, quienes entraron casi sin saludar solo para ver a Paco.- ¡Paco!-gritó la peliazul al ver al ya no tan pequeño niño toro.
-Manny, Frida. Que bueno verlos después de tanto tiempo.
-De veras-agregó Manny-creciste mucho. Pensé que ustedes solo habían vivido diez días en lo que nosotros estos últimos 10 años.
-Así es-respondió Frida por Paco-pero como vinieron aquí por medios distintos a los de la Paloma de la Paz, sus cuerpos debieron haber sufrido cambios como nos pasó a nosotros allá. A diferencia de la última vez que luchamos juntos, ahora somos todos mucho más fuertes, en cuerpo y alma.
-Me contó Serio que tenías algo importante que contarnos sobre la razón de tu visita-dijo Manny interrumpiendo los recuerdos.
-Así es-respondió firmemente Paco, contándoles la historia completa, incluyendo a Lucía y Serio.
-¿De veras estamos al borde de la destrucción?-dijo retóricamente Lucía deprimiéndose a si misma.
-No te pongas así-la consolía su amigo-Ya veras que todo se solucionará. ¿No oíste la historia de cómo vencieron a La Pava Real? ¡Ellos pueden hacerlo todo!
-Piensa, Serio-le reprochó su amiga-el enemigo debió haberles dado una tremenda paliza a ellos cuatro para que solo les quedara como remedio huir hacia aquí.
-Pero eso es porque no estaban con mi padre-respondió Serio defendiéndolos.
-¿Que tu no los escuchaste?-le gritó la morena-ese Serio tiene los mismos poderes que Manny, no creo que haya hecho mucha diferencia.
-Entonces-contestó Serio tomándole la mano, haciendo que la morena reaccionara con un leve sonrojo y mirándolo a los ojos-solo nos queda hacer todo lo que podamos por vencer. Si realmente es el fin de todo, ¿Entonces que perderemos al intentarlo?-La firme voz de la razón de Serio resonó en la mente de Lucía. El tenía razón, ella se estaba deprimiendo por saber lo del fin del mundo, pero nunca pensó en enfrentar ese pensamiento con una firme afirmación de no rendirse.
El cielo estaba pintado con puntitos brillantes formados por las estrellas, realmente era una noche hermosa con luna creciente casi llena. Lucía ahora estaba decidida, aunque el enemigo que vendría fuese invencible, Serio tuvo la capacidad de llenarle la cabeza a su amiga de pensamientos triunfistas. Con una mente así nada era imposible. La morena entonces tomó la mano de Serio que ya de por si estaba sobre la otra de Lucía.
-Este mundo si que se salvará-comentó Lucía mirándolo fijamente a los ojos-lo que temo es que quizá se pierdan vidas. Vidas muy importantes para nosotros, familiares, o quien sea. Sabes que será inevitable, ni siquiera El Tigre puede detener a la muerte, ni siquiera mi papá, el mismo invocador de la muerte, no la puede detener.
-Pero todo aquel que posea una guitarra mística vivirá luego de morir, o al menos como un esqueleto. Eso da algo de alivio, aunque no mucho.
-Serio-continuó Lucía-me refiero a nosotros. Si algo me llega a pasar, o algo te llega a pasar a ti. Eso, es lo que más temo…perderte.-finalizó la niña con los ojos llorosos.
-Debemos ser muy inteligentes-comentó Serio secándole una lagrima que le estaba recorriendo la cara-Las grandes mentes piensan igual. No hay nada que tema más que la muerte de alguien más. Por eso preferí dar mi vida el otro día para rescatarte, y ni te imaginas lo que sufrí cuando te herí con mis poderes. Pero tengo la certeza, de que mientras siga contigo, esa ira no existirá jamás.
-Se…Serio-tartamudeo la morena mirando los ojos brillosos del moreno mientras el viento le agitaba el flequillo y el resto del pelo se movía como una bandera.-Quería decirte algo, antes de que llegase el momento. No lo se, es que tengo un presentimiento, de que está cerca. Quiero que sepas que yo…
-Te cuento un secreto-interrumpió Serio-aquel día, mis poderes se basaban en el sentimiento de la amistad. Pero muy por dentro, Había una llama de amor. Luego pasó le de mi marca de nacimiento.-El moreno había acercado su cabeza hacia Lucía poco a poco sin darse cuenta, pero sus ojos no se movían del mismo lugar, ni siquiera parpadeaba.-El amor, hace milagros-terminó el ojiazul.
-También dicen-dijo con una sonrisa Lucía-que una acción vale más que mil palabras. En vez de decirte "te amo", solo necesito mover mi cabeza unos centímetros.-La morena cumplió con sus palabras, y cerrando los ojos se besó con Serio como siempre lo había soñado desde que e enamoró de él al poco tiempo de conocerlo. Ambos estaban abrazados de brazos y de lenguas, bañados por la luz de las estrellas. Y bajo la idea de que el fin se acercaba, esa "llama" se convirtió en Sol.
Dentro de la casa, comenzaban a despertar lo Combo Niños adultos. Paco y los demás platicaban mientras Pilar, Serio y Azul intentaban recordar lo que sucedía y reaccionaban al notar el lugar en donde se encontraban. Tuvieron suerte de hallar una foto con Jango o Zoe cerca, porque sino se hubiesen espantado. El primero en ponerse de pie fue Serio, quien estaba en un sofá muy cerca de donde estaban los demás, se notaba porque los oía fácilmente. Una vez de pie, tardó varios segundos para llegar hasta el comedor donde se estaba llevando a cabo la plática. Que otra impresión pudieron haber tenido los demás al ver a su amigo ahora consciente, una sorpresa que se expresó en sus caras con una gran mirada al vacío y un Grito de Frida, como si hubiese aparecido el guitarrista de su banda preferida en persona.
-¡Serio!-gritaron todos al mismo tiempo dándole una tonalidad de coro musical.
-Manny, Frida, Jango, Zoe-dijo como respuesta al saludo de sus amigos el ojos verdes-¿Cómo es que estamos aquí?-preguntó ya que no recordaba nada-¿Cómo es que te ves así?-le preguntó luego a Paco al ver su nuevo estado físico.
-Tuvimos que huir, Serio-respondió reprimido Paco-Eres mucho más fuerte que yo, y tu mejor ataque no le hizo más que un rasguño. Tuvimos suerte, de que apareció la Luna de los Muertos, y pude traernos a este mundo. Como no usamos los poderes de Frida, nuestros cuerpos sufrieron el mismo cambio que ellos cuando fueron a Nova Nizza.
-¿Eso resume todo, cierto?-preguntó Serio comprendiendo, aunque por dentro quería asesinar a Paco por abandonar su hogar el cual quizá ya estaba destruido-¿Y que haremos ahora, Maestre?-Le preguntó Serio en un tono tanto serio como burlón.
-Uniremos fuerzas de nuevo-respondió Paco rápidamente-aún podemos salvar este mundo. Tendremos que esperar a que él ataque, hasta entonces aprenderemos a usar nuestros cambiados cuerpos y usaremos memoria muscular para descubrir nuevos ataques.
-¿De que hablas?-preguntó Serio-entiendo lo de acostumbrarse a ser más alto y todo, pero no lo de memoria muscular.
-Debe ser porque llevas muy poco tiempo despierto-respondió Paco-pero si te das cuenta, estos cuerpos son más fuertes, ¿Y no te da la impresión, de que hiciste cosas que no sabes como hiciste? Es como si el tiempo hubiese transcurrido normalmente, como si hubiésemos seguido entrenando por 10 años. Raro, pero beneficioso.
-Si tu lo dices-trató de comprender Serio-Solo me lamento lo de Grinto, Cabeza y todos los ciudadanos de Nova Nizza.
-Ahora hay que preocuparse por esta ciudad-dijo Paco-además seguro que él también tiene una debilidad. Solo hay que encontrarla.
-Yo oí hablar a Grinto y Cabeza varias veces sobre una profecía, la profecía del Origen, el Divino Lunar. Y en una parte de la historia hablaban de una estrella blanca en una mano. ¿Tendrá algo que ver?
-¡Seguramente!-le reprochó Paco como con ira por no habérselo contado antes- de cualquier modo, necesitamos descansar este primer día. Relajémonos un poco y disfrutemos estar aquí.
-¿Dónde están Azul y Pilar?-preguntó Serio dándose cuenta de que no estaban allí.
-Están en otras habitaciones durmiendo. No creo que tarden mucho más en despertar.-respondió Jango señalando la habitación de Lucía, donde estaba Pilar, y su habitación, donde estaba Azul.
-Oye, Serio-susurró Manny-¿Quieres conocer a mi Serio?-preguntó Manny haciendo que Serio recordara la información de la carta.
-¡Si, ya quiero conocer a Serio!-gritaron dos voces al mismo tiempo. Una era la de Serio que estaba hablando con Manny, y la otra de el Serio que estaba conversando con Lucía mientras volvían de la terraza. Ambos se sintieron extraños por escuchar esa misma oración e instintivamente e miraron y se conocieron por primera vez.
-Es, es-repetía Serio mirando al moreno de pies a cabeza como si le pareciese muy extraño lo que estaba viendo-¡Es idéntico a ti, Manny!
-Claro que no-respondió Frida presumiendo-sacó mis ojos-dijo parándose al lado como para comparar el azulado de ambos ojos.
Todos se sentaron a discutir de nuevo toda la historia, a la cual Serio no dejaba de prestarle su total atención. Luego de un rato entraron Azul y Pilar, ambas crecidas al igual que los muchachos. A la hora de entrar, todos los ojos se posaron en ellas, ahora eran mucho más altas, bellas, y sexis. Paco y Serio no podían aguantarlo, pero sonrojarse.
-Wow…Pilar, Azul…-tartamudeaba Paco-¡Que cambiadas están!
-Ustedes también-respondió casi con un grito pilar. Su cabello antes le llegaba hasta las caderas y ahora solo hasta el pecho, pero era más largo, la diferencia era que era mucho más alta. Ambas tenían la figura bien curvada, a Azul le dio algo de vergüenza verse así más con la ropa que le apretaba un poco. En cambio Pilar no se molestó en los detalles.-Vaya, Paco. ¡Tienes que afeitarte!-le gritó la morena a su amor mientras que este se miraba a un espejo de reojo y notaba una sombra.
La conversación se vio más animada ahora que se habían sumado las chicas. La historia continuaba, y Serio la escuchaba con más atención todavía. Ahora había que repetir los detalles nuevos a Pilar y Azul, pero entendieron bastante rápido. Lucía, quien no estaba tan emocionada con la historia, de vez en cuando se ponía a platicar con Pilar, quien le resulto muy agradable y divertida. Azul, inteligente pero tímida.
-Eso de la estrella blanca-dijo Serio mirando su marca de nacimiento en el momento que se hablaba sobre la profecía de la que hablaban Grinto y Cabeza-¿podría ser el poder de mi marca de nacimiento?
Manny y Frida temían que pudiera ser verdad, en realidad Serio tenía todos los vínculos para ser él. Tenía los poderes de la Paloma de la Paz. ¿Quién más encajaba tan bien en el rompecabezas? Aún así, decidieron no discutirlo. Realmente querían dejar a su hijo fuera del asunto, realmente temían por él y por Lucía. Max no estaba ahí, pero como padres por supuesto que Zoe y Jango lo dejarían afuera aunque tuviese guitarra mística para protegerse.
-No podemos estar seguros, Serio-le dijo su padre. Luego volteó hacia el otro Serio-Serio, tu y yo tenemos mucho que entrenar hasta que lo volvamos a encontrar.
-¿Me hablas a mi?-preguntó el pelianaranjado luego comprendiendo de que sí-Oye Manny, me alaga que le hayas puesto mi nombre, pero ahora si que nos vamos a confundir, ¿no crees?
-Descuida-respondió Serio causando en Manny y el pelianaranjado una sensación de interrupción-Solo llámenme por mi segundo nombre: David.
Manny, Frida, Jango y Zoe sintieron como si les hubiesen clavado un puñal en el corazón al escuchar ese nombre, el nombre de un gran amigo caído. Pero esa era otra historia, realmente no tenían opción más que acostumbrase a él.
He aquí el capitulo 6 del final del comienzo del final...:S ni yo me entendí. Si pensaban que esta historia era aburrida(ya saben, Serio en la escuela y todo eso) pues se equivocan. Ahora las cosas se pusieron candentes, y no olviden que a Serio, el hijo de Manny, ahora le estaré diciendo David para no confundirlos. Nos Vemos/leemos.
