Will: lo último que recuerdo fue que logré ver la llave colocada en el cofre.

Barbossa: genial, algo más? Alguien?

Gibbs: si, ese tal ex-comodoro salió corriendo con el cofre con el pretexto de que nos salvaba el pellejo

Barbossa: pero si la llave estaba en el cofre…

Todos estaban sentados alrededor de una mesa hablando de lo que había pasado hacía unos pocos días. Russ estaba yendo de un lado a otro, preparando la cena. Barbossa estaba discutiendo aquel tema con gran seriedad e interés, sobre todo sobre…

Barbossa: el corazón de Davy Jones…eso es lo que estaba en el cofre, no es así?

Elizabeth: así era

Pintel: pero si Jack consiguió el cofre, tendría que haber tenido el corazón.

Ragetti: pero recuerden que el cofre se lo llevó el ex-comodoro

Barbossa: no creo que Jack fuera un idiota…de seguro planeó algo. Ése corazón es muy valioso. Davy Jones es el océano, y si ese corazón cae en malas manos… - todos se quedaron callados.

Will: ahora que recuerdo…su tarro de arena…

Elizabeth: es cierto! El se burlaba de Davy Jones con eso…quizás…

Barbossa: por ahora solo podemos hacer suposiciones. Debemos darnos cuenta de que el bastardo de Sparrow está en los confines del mundo, y ése es nuestro destino.

La Sra. Gibbs les sirvió a todos la cena, menos a sus dos hijos que los apartó de aquel delicado tema. Pero, por petición de Gibbs…

Gibbs: Sam…hay algo de lo que debemos hablar…

Sam era una joven de unos 16 años, con un traje nada femenino, sino más bien como de marinero, con un pañuelo de color marrón amarrado a su cabeza, unas botas negras, un cinturón de tela blanca, y unos cuantos colgantes en su cabello. También llevaba, cosa que horrorizó a Will y a Elizabeth, dos tatuajes en su brazo izquierdo. La joven, de cabellos oscuros y ojos claros, miraba a todos con interés y algo más que a todos se les hacía muy conocido.

Mientras, a varios metros del lugar…

Toc, toc, toc!

Adelante!

Mi Lord, llamó usted?

Así es James…acércate…

Cerró la puerta tras sus espaldas y se adelantó hasta el escritorio frente al joven.

Debo agradecerte todo lo que has hecho por nosotros, James, por la East Indian Company, y por mí.

Señor Beckett, no tiene por qué agradecerme nada, sólo cumplía con mi deber.

Beckett: lo sé – dijo, rondando a su interlocutor – lo sé muy bien, y es por eso que espero que sea un aliado valioso.

Siempre, señor.

Beckett: me gusta su actitud, Comodoro Norrington.

Norrington: co…comodoro, señor? – aquello lo tomó por sorpresa.

Beckett: así es, amigo mío. Te reasigno a tu puesto, sólo si me ayudas en mi plan.

Norrington: por supuesto, mí lord. Siempre a vuestra disposición.

Beckett: éste plan, James, hace que me hierva la sangre – decía, mientras miraba el reflejo de la luna en el mar a través del balcón – hace que una excitación crezca dentro de mí, como si sintiera el más delicioso de los éxtasis…

Su expresión era como si estuviera deleitando el licor más exquisito de todos los puertos, cosa que extrañó y al mismo tiempo opacó a Norrington.

Norrington: si me permite la pregunta, señor…

Beckett: no lo entiendes, James!? – dijo el lord, apoyando sus manos en el escritorio y alargando su cara hacia la de Norrington dejando unos escasos centímetros de distancia. Los ojos del lord estaban como fuera de su órbita, pero a la vez concientes – Lo que tu me entregaste es uno de los tesoros más valiosos que me pudieron haber dado! – luego se alejó un poco mirando nuevamente por el balcón – el corazón de Davy Jones…con él soy dueño de todo el océano, y puedo controlar todo lo que haya en él…

Norrington: presiento que hay algo más complejo en vuestro plan por conquistar las aguas del mundo

Beckett: presiente bien, James – se volteó con dicha – creo que tiene la misma opinión sobre acabar de una buena vez con la piratería…

Norrington: con el corazón de Davy Jones?

Beckett: es perfecto. Con ése corazón puedo acabar definitivamente con la piratería, y con el espécimen que más detesto, y que, por casualidad, lo destituyó a vuestra merced de su puesto, Comodoro Norrington. – de la cara del comodoro se reflejó una expresión de rencor e ira.

Norrington: …Jack Sparrow…