Debo aclarar un par de cosas antes de publicar este capítulo: abandoné fanfiction hace casi dos años y algo en mí me pidió volver. No sé si perdí el hilo de la historia pero me entraron unas ganas enormes de continuarla, así que aquí está. Espero disfruten este capítulo y me disculpen por el retraso sin perdón que me dí. Intentaré no volver a hacerlo.
¡Corre y sigue corriendo!
Un nuevo día de clases comenzaba. El segundo. Aunque al ver los rostros agotados de los alumnos nadie imaginaría que era el segundo. Se notaban cansados y… ¿aterrados? Sí. En el pasillo los comentarios no paraban. ¿Qué se encontrarían ese nuevo día?
-Ayer no pude dormir al pensar en qué sensei vamos a encontrar hoy –comentaba Sakura a su rubia amiga.
-Yo tampoco pude dormir, pero no precisamente por eso…
-¡Ino, no me digas que estabas haciendo cochinadas con Shikamaru!
-¡Cállate! –la rubia estaba sonrojada a más no poder-. ¡Nunca llegué a ese nivel con Shikamaru! –suspiró, agotada-. Además, terminamos hace ya casi dos meses.
-¿Y aún lo quieres? –preguntó Tenten que acababa de unirse a la conversación una vez llegaron al salón.
-No. ¿Cuántas veces voy a tener que decir que ya no lo quiero? –otro suspiro agotado-. Además, ahora tengo otro objetivo…
Entonces guardaron silencio. Todos en el salón estaban atentos. Se escuchaban gritos desde los pasillos. Y todos se sorprendieron al ver a Sasuke entrando totalmente cabreado y sonrojado. Se miraron entre ellos y la encargada de romper el silencio cuando este se sentó fue la pelirosa.
-¿Qué… qué ocurre… Sasuke-kun?
Nada. No había respuesta.
-Que problemático… -Shikamaru entró a la clase con su frase característica, acompañado de las risotadas de Naruto.
-¡Sasuke, nunca me habías echo reír tanto!
-¡Cállate! –gritó el Uchiha menor, aún sonrojado-. ¡Yo no hice nada! Todo esto es culpa de ese… ¡ese maldito!
-¿Qué ocurrió? –preguntaron todos, al unísono. En este caso, la curiosidad era demasiado grande.
-Que problema… –soltó Shikamaru al percatarse de que tendría que ser él quien contara la historia porque Naruto estaba ahogándose con su propia risa-. Sasuke comenzó a tener una pelea con Itachi-sensei en el pasillo, pero cuando lo iba a golpear el sensei le tomó la mano y le dio una vuelta como de baile...
-¡Shikamaru, cállate! –gritaba el protagonista de la historia sin poder pararse a golpearlo porque las piernas aún le temblaban al recodar todo.
-… Entonces Sasuke intentó soltarse pero lo único que consiguió fue hacer que el sensei cayera sobre él y justo pasaron unas fangirls gritando "kya yaoi" o algo así y el sensei se apegó más a él, le susurró algo que nadie sabe y Sasuke gritó como una chica. Eso es todo.
Las cuatro chicas presentes estaban sonrojadas (aunque el ganador continuaba siendo Sasuke) mientras que los hombres se miraban entre ellos. Shikamaru definitivamente no tenía don para contar historias pero la anécdota no dejaba de ser algo que todos habrían querido presenciar. Y justo cuando los ojos de todos se iban a posar en Sasuke fue salvado, precisamente, por el hombre que lo tenía en ese estado. Todos se ordenaron y guardaron silencio, atemorizados.
-Se suponía que hoy no los vería en todo el día pero tenemos un par de alumnos de intercambio que me han obligado a presentarles.
Al salón entraron dos chicos y una chica. Todos se quedaron mirándolos sin musitar palabra.
-Este de aquí dice que se llama Gaara.
En sus mentes, todos los alumnos tenían lo mismo: ¿¡A eso se le llamaba presentar!
-Y este otro dice que se llama Suigetsu.
-¡Me llamo Suigetsu! No entiendo eso del "dice que se llama"…
-Listo –interrumpió, dando por terminada su labor-. Ahora vayan afuera porque no necesitan salón para la próxima clase. Y pónganse sus trajes deportivos…
-¡Aún no me ha presentado a mi!
-No te vi, lo siento.
Nadie entendía nada. Y el sensei tampoco parecía muy preocupado. Al menos, no cuando bebió un sorbo de su té (sí, sí, en su mano llevaba una taza con té) y demostró que realmente no le importaba eso de las clases.
-Me llamo Karin. Mucho gusto... –la frase de la chica se cortó cuando su mirada se topó con Sasuke. Acababa de enamorarse.
-Los dejo. Cámbiense de ropa y vayan a la cancha.
Antes de retirarse el sensei miró por última vez a Gaara (preguntándose si en verdad el chico no tenía cejas o él necesitaba renovar sus lentes de contacto) y a Sasuke, dudando en si debía o no decirle lo que tenía pensado. Se fue sin hacerlo.
Al cabo de unos instantes todos los chicos estaban afuera. Algunos murmuraban sobre qué clase de sensei llegaría mientras que los otros se dedicaban a conocer a los nuevos, con preguntas del tipo "¿tu color de pelo es natural?" o "¿por qué no tienes cejas?" o "¿nunca usaste brackets para mejorar tus dientes?". Preguntas típicas para compañeros nuevos. Hasta que el nuevo sensei entró en acción. ¿¡Por qué mierda usaba una máscara y sólo tenía un ojo!
-¡Hola, hola! Mi nombre es Tobi y les enseñaré a mantener un cuerpo sano y fuerte por medio de los deportes. ¡Espero alumnos con muchas energías!
Por lo menos era… alegre y positivo.
-Porque los holgazanes no querrán haberme conocido. ¡Hahaha!
Ok. También era aterrador.
-Lo primero que haremos será correr. Deben ser buenos corredores porque en esta vida el 90% de las personas únicamente puede huir. Y es muy probable que ustedes formen parte de ese porcentaje. ¡Hahaha!
Ok. No era tan positivo. Pero seguía siendo alegre.
-Tendrán que correr alrededor de esta cancha. Como ustedes son 16 nuestro acuerdo será el este: los primeros cinco que se cansen obtendrán una calificación mínima; los otros cinco obtendrán una calificación tres; los siguientes cinco obtendrán una calificación siete y el último será el único en obtener una calificación máxima, de diez.
¿¡Qué! Ese hombre era un asesino. ¡Los estaba obligando a competir entre ellos por calificaciones! Además, ¡ellos no habían hecho ningún acuerdo!
-Me parece bien. ¡No pienso perder! –soltó un animado Naruto.
-¡Cállate, idiota! Esa calificación máxima será mía –la voz arrogante de Sasuke sacó de quicio a Naruto y, como siempre, se venía una competencia de las grandes.
-¡A Tobi le gustan esas energías! Cuando de la señal comienzan –miró su reloj mientras todos se colocaban en sus respectivas posiciones-. Listos… ¡Ahora!
Todos comenzaron a correr mientras que, desde uno de los salones del edificio, Itachi miraba a sus pupilos.
-Suerte, Sasuke… –pronunció, bajito, la frase que no había sido capaz de decir con anterioridad. Entonces entró Kisame y la sonrisa del de cabellos negros se borró, volviendo a sus facciones inexpresivas de siempre.
-Oh, Itachi-san, ¿estás preocupado por tus niñitos?
-No.
-Deberías estarlo. Tobi es un demonio. O al menos ese es el rumor que corre. Ayer tuvo una clase con los de último año y hoy ninguno de ellos vino.
-Pero los de último año no son mis alumnos.
Kisame rió con esa carcajada que a nadie le gustaba y se sentó al lado de su colega dispuesto a mirar la clase de Tobi.
Al cabo de unos minutos Choji, Tenten, Shikamaru (este porque dijo "que problemático" y renunció), Gaara (este porque murmuró algo sobre que su hermano y una carrosa que nadie entendió) y Suigetsu (que se fue a la enfermería porque parecía derretirse por el calor) ya tenían la calificación mínima.
-Tobi cree que el estado físico de ustedes es muy malo. Van a tener que practicar o puede que no sobrevivan. ¡Hahaha!
-¡El poder de la juventud lo puede todo!
-¡No voy a perder contra ti, cerda!
-¡Eres tú quien será derrotada, solterona-frentona!
Entonces Tobi hizo sonar un silbato. El ruido provocó que Hinata, Shino, Karin, Kiba (este por chocar contra Karin) y Sai se detuvieran (el resto estaba muy concentrado en la carrera) a la espera de nuevas instrucciones.
-Ustedes cinco tendrán una calificación tres.
-¿¡Qué! Pero si fue usted quién…
-No, no, no –indicó, no sólo con tono burlón sino que, además, moviendo un dedo-. Se detuvieron, por lo tanto, están fuera. Tobi nunca dijo nada sobre detenerse cuando sonara un silbato en las reglas. ¡Y Tobi es un chico muy justo!
Se respiraba aire asesino. Y no precisamente por parte del sensei.
-¡Sakura, Sakura!
-No me hables que ya estoy cansada…
-¡Mi objetivo nos está mirando! Seguro que ya se ha enamorado de mí.
-No lo veo…
-Allí está –dijo Ino, tomando del brazo a su amiga y señalando a Itachi… que ya no estaba mirando por la ventana-. ¡Juro que Itachi-sensei estaba mirándonos! O, bueno, muy probablemente mirándome…
-Ino, el sensei es un demonio así que muy probablemente lo imaginaste. Además… ¿¡Itachi-sensei es tu objetivo!
Esta vez se detuvieron Sasuke (gritando un "Itachi no puede ser tu objetivo"), Naruto (gritando a Sasuke por haber dejado de competir), Neji (que chocó con Naruto) e Ino y Sakura (que llevaban buen tiempo detenidas pero a las que Tobi había dejado sin decir nada porque estaba muy metido escuchando lo que decían)
-¡El ganador es Rock Lee! –anunció Tobi, aunque eso no detuvo al joven que continuó corriendo solo-. Ustedes cinco tienen un siete…
-¿Sasuke, qué tiene de malo que Itachi-sensei sea mi objetivo?
-Es un demonio, un sádico y no quiere a nadie. Además, ¡yo acabaré con él!
Y las discusiones seguían mientras el pobre Tobi lloraba en un rincón porque sus alumnos no lo tomaban en cuenta. ¡Alumnos de Itachi tenían que ser! Entonces recordó que…
-Sasuke Uchiha, Tobi necesita hablar contigo a solas durante un momento.
-¿Conmigo?
-Sí, sí, es que hay algo que…-se acercó a Sasuke con la intención de colocarle una mano en el hombro pero algo caliente en la espalda lo detuvo.
-Lo siento, se me ha caído algo de té.
"¡Pero Itachi-sensei, todos vimos cómo le tiró el té a Tobi-sensei!" fue la frase no pronunciada pero que estaba en la cabeza de todos.
-¡Has manchado el traje nuevo de Tobi!
-Lo siento –dijo, claramente sin sentirlo-. También venía a informar que los necesito a todos en el salón ahora mismo. Tienen que hacer un trabajo de no sé qué que acaba de pedir la orientadora no sé cuánto para no sé qué.
Siempre era bueno que el sensei a cargo de tu salón tuviera las ideas claras.
-Me los llevo –dijo, tomando de la mano a Sasuke que entre gritos y gritos se negaba a ser arrastrado sin conseguir nada.
También era bueno tener a un sensei sin favoritismos.
Aquí termina este capítulo. Discúlpenme si hay mucho Itachi y Sasuke pero no puedo eviarlo. Y también discúlpenme porque esta vez no haré eso de descartar parejas ya que perdí completamente el hilo, así que prometo hacerlo para el capítulo siguiente. Saludos a todos.
