Yeah, Yeah, Yeah, chicos, como dije, iba a apurarme para subir el siguiente al toquecito, un gran capítulo este, con mucha pelea y machaca, mientras se descubren misteriosos secretos sobre este nuevo enemigo, espero que disfruten leyéndolo tanto, o más, que yo haciéndolo.
Disclaimer: Los personajes de Duelo Xiaolin no me pertenecen.
"Rueda Giratoria de Zefirot", dice Wuya, y el Wu se activa alrededor del cuello de un campesino, que cae al suelo gritando por el intenso dolor.
"Por favor, haz que pare, haz que pare", llora un pequeño niño, al que llamaremos Shu por ahora.
"¿Por qué lo haría?, tu creaste el Wu, hijo", le dice tranquilamente Wuya, como si estuviera orgullosa.
"Yo no quería que fuera así".
"Pero es así, y es perfecto", Wuya acerco su rostro al de su hijo, "mucho mejor que muchas de mis propias creaciones, estoy orgullosa de ti".
"El se va a enojar cuando vea esto", dijo Shu con miedo en su voz.
"Oh, no te preocupes, mientras tu madre este aquí nadie te tocara…, ni siquiera tu padre".
Wuya abraza a su hijo con amor, pero este sigue llorando.
Duelo Xiaolin: Destino capitulo 17, Libre, segunda parte: "El hombre que fue abandonado".
"¿A qué te refieres con eso?", pregunta Raimundo, que no entiende nada.
"Pensé que me había expresado correctamente, soy su muerte encarnada", responde el sujeto, que no es otro que aquel conocido como Shu.
"Debes de estar bromeando", le dice Clyde.
"¿Por qué habría de bromear?, me parece un tema serio", aunque sus palabras no expresan que siente todo como una gran broma.
"No queremos hacerte daño, márchate y no te haremos nada", insiste Raimundo.
"¿Eres tú, Raimundo?", menciona Shu como si estuviera saludando a un amigo que no ve desde hace años, "no puedo creer que llegaras a Guerrero Shoku, cuando nos enfrentamos no parecías muy inteligente".
"No puede ser, es él", piensa Raimundo desesperadamente, mientras recuerda lo que el maestro Fung le había contado hacia tanto tiempo.
"Raimundo, ahora como Guerrero Shoku, debes saber que los Wus no fueron creados solo por Dashi".
"Me lo suponía", respondió Raimundo tranquilamente, "¿para qué crearía Dashi Wus de poderes malignos?".
"Y debes saber que uno de ellos es un enemigo al que ya se han enfrentado, y tarde o temprano volverá con todo su poder, el es…".
Volviendo al presente, Shu da un paso adelante.
"Dijimos que te marches, Ataque Tsunami, agua", grita Omi saltando al ataque, y pese al intento de Raimundo de detenerlo, no llega a tiempo
"Pies veloces", dice Shu, y retrocede con la supervelocidad esquivando al pequeñín, "Retorcedor de Loto", sus brazos se estiran y lo agarran por el cuello, dejándolo lentamente sin aire.
"Esos Wus estaban en poder de Jack, ¿será un nuevo robot?", grita Kimiko, pero decide dejar de lado eso y atacar, "Flechas gorrión".
Las flechas golpean a Shu de lleno haciendo que suelte a Omi, sin embargo, cuando el humo se disipa, no queda nadie allí, Raimundo llega a verlo arriba, con unas alas que recuerdan al Cometa de Longi, así que decide volar para alcanzarlo, pero llega muy tarde.
Raimundo señala arriba donde se ve a Shu con alas de murciélago.
"Puño de Tebigong", grita Shu, y cae estrepitosamente, los gritos del Shoku de alerta, poco pueden hacer para soportar las ondas sísmicas de un golpe de esa envergadura.
"Clyde, ¿tienes el puño de Tebigong contigo?", pregunta Omi sin entender, y ante respuesta afirmativa por parte de su compañero, las cosas se complican mas, "esto no tiene lógica, Además, ¿Cómo podría llevar tantos Wus encima al mismo tiempo sin que los veamos?".
"Big bang meteoron", grita el vaquero, tirando su arma Wudai directa hacia Shu.
"Túnica de dos toneladas", dice este, y la armadura sale de la nada salvándolo, "Lazo boa boa", a continuación, el lazo sale de su manga y amarra a Clyde con mucha fuerza.
"Espada de ne…", intenta atacar Raimundo, sin éxito.
"Sandalias Monzón", lo interrumpe Shu, golpeándolo en la cara con una gigantesca pierna.
"Bastón Shimo", salta al ataque Omi, transformando su arma en una maza con picos.
Pero su enemigo la frena con dos dedos, "ni siquiera necesito un Wu para esta idiotez".
Entonces, suelta a Clyde y con ese puño golpea a Omi que sale volando.
"Excavación Cráter tierra", grita el estadounidense al liberarse, metiéndose bajo tierra.
"Uh, que misterio, ¿Dónde estará?", dice su oponente, "Ojo de halcón".
Al instante detecta la presencia del guerrero de la tierra, y se prepara para aplastarlo.
"Espada de la tormenta", Raimundo logra impedir la acción al generar un gran ventanal que arroja a su oponente lejos.
Los monjes se colocan junto a Clyde, que sale del lugar donde estaba, "Formación Dragón Wu…".
"Alto", se escucha el grito del maestro Fung, y todos se detienen en su acción, "Esfera de Yun", agrega sin ver a sus alumnos.
Se genera un campo de fuerza alrededor de Shu que ni siquiera se mueve del lugar en el que esta.
"Maestro, ¿Qué significa esto?", pregunta Rai.
"No preguntes, Raimundo, váyanse de aquí, ahora, agarren todos los Wus y márchense lo más rápidamente posible".
"Pero maestro…", lo mira Omi con tristeza.
"Es una orden, y tienen que respetarla", ni el mas mínimo dolor parece tocar las palabras del maestro.
"No, yo soy el líder, y digo que nos quedamos", insiste Raimundo, pero Fung lo deja inconsciente de un golpe, para sorpresa de los demás.
"Tienen que irse, no importa lo que piensen, váyanse rápido".
"¿Pero quién es este enemigo?", pregunta Kim desconsolada.
"Eso no importa, márchense de una vez", concluye el anciano con dureza.
Los chicos se van a la cámara de los Wus lo más rápido que pueden, aunque sin ocultar que no se sienten bien ante la decisión de aquel al que llegaron a ver como un segundo padre, y al poco tiempo se los ve en el horizonte, volando en Doyo.
Fung tras ver eso, dirige su mirada a Shu, "ambos sabemos que eso no te detendrá así que deja de hacerte el débil".
"Que triste, pensé que te había engañado", le responde Shu tristemente, y con un pequeño toquecito en el campo de fuerza, este se rompe al instante en miles de pedazos.
"¿Cómo han pasado los años para ti, Fung?", pregunta tranquilamente.
Pero el maestro va corriendo hacia él con furia.
"Técnica de salto del tigre".
Fung realiza un profundo ataque a Shu, pero este lo esquiva, sin embargo, unos tajos se llegan a marcar en su ropa.
"Tan rápido como siempre, Lanza seda".
Fung esquiva la seda que lanza su oponente y lo golpea con la mano en el mentón mandándolo al aire, para luego pegar un salto y con un giro darle una patada.
Shu cae con gran estrepito en el suelo, pero se levanta y se limpia el polvo de los brazos.
"Hace tanto que no nos vemos y así me tratas, después te quejas de que no te visite".
Fung jadea ruidosamente, y esto no termina siendo ajeno para su rival.
"Mírate, eres solo un viejo decrepito, ¿y esperas salvar a los monjes con ese estado? ellos peleaban mejor que tu, aunque tal vez, solo querías darles tiempo para marcharse".
Todo el consejo de monjes empieza a aparecer arriba de las casas, observando con ojos profundos y tristes a ambos enemigos.
"Mira, todos los antiguos poseedores del templo", menciona Shu, "todos grandes dragones Xiaolin, lástima que ya estén muertos y solo puedan mirarnos desde el mas allá".
Todos dirigen su mirada a Fung.
"No te preocupes, dentro de poco serás uno de ellos también", dice Shu con una sonrisa, "Cumulo de Almas".
Todos los espíritus se arremolinan alrededor del siniestro guerrero, y cuando paran de hacerlo, son seres físicos nuevamente.
"Servidores míos, ataquen", grita Shu al final.
Fung logra esquivar a los distintos monjes que salen al ataque, pero solo al principio, esta viejo, y su cuerpo ya no es el de antes.
"Esto es demasiado sencillo", dice Shu, "hora de terminarlo, Caracola lee mentes".
Los recuerdos de Fung son abiertos a la mente de su rival.
Hace años, el actualmente anciano, era el hombre más feliz de la tierra, esperaba un hijo, y nada podía arruinar ese momento.
Pero no fue así, un gran peligro apareció, los hombres del pueblo fueron derrotados uno por uno, el demonio se había liberado de su encierro por el error de alguien.
Fung logro vencerlo, pero el ser tomo la vida de su esposa, sin embargo, el bebe había sobrevivido.
Pero el guerrero ya no era el mismo, dio en adopción al bebe y se unió a los monjes Xiaolin, entrenando duramente.
Muchos años después, su hijo lo encontró, Fung no sabía que decirle así que permaneció callado, pero su pequeño, ya transformado en un adulto, averiguo la verdad, cual era la razón por la que su padre se encontraba en el templo, cuando llegara el momento, debía morir en batalla, para permitir que los elegidos sobrevivieran, y nada era más importante que su misión, ni siquiera Danjo, el fruto de su amor por su amada.
"Ya veo", recuerda Shu, "nuestro primer encuentro, ya han pasado muchos años, esa vez me venciste porque mis poderes no eran totales, todavía permanecía encerrado en la prisión, solo mi espíritu se manifestó, pero igual, estaba destinado que terminara así, Geiser Bu-Shan".
Todos los recuerdos de felicidad se desvanecieron de la mente de Fung al instante, cada ser querido por el que había luchado, se borro de su mente, quedando solo los recuerdos desgarradores, incluyendo cada uno de sus errores.
Cuando Raimundo despertó, se encontró volando encima de Doyo. Perdió el control al saber lo que había pasado, pero sus compañeros lograron calmarlo, aunque solo en parte, este enemigo ya no era como los de antes.
"No quiero interrumpirlos", dijo Doyo, obviamente interrumpiéndolos, "¿pero ahora qué?".
"¿Qué más?", respondió Raimundo, al fin y al cabo, él era el líder, "al templo de Wan, él sabrá que hacer".
Y el dragón se alejo entre las nubes.
Continuara…
