Al fin...! Ya les actualice chikaaas XDD Seguro ya ni me leen jajajaja

en fin aqui les dejo el cap mas largo y mas eficiente que he hecho

11 paginas para su disfrute... al final, este es el final.

Nos estaremos leyendo pronto...! tengo muchas nuevas ideas y nuevos fics, para la proxima tratare de tenerlos completos antes de subirlos :)

Gracias por la buena onda y por sus reviews y... cheken mis otras historias

Se les quiere...!


Capítulo IX

Epilogo

Bella POV

Por mi mente pasaron muchas ciudades, muchas nuevas oportunidades. Milán, Paris, China, Japón… Ummm Londres sonaba bien… Me encantaba el acento ingles y siendo sincera me parecía una muy buena ventaja saber el idioma en un país desconocido. Debo admitir que aunque me gustaba la idea de irme del país, de alejarme de todo lo malo que me acechaba… No estaba muy emocionada con la idea de que Edward abandonara toda su vida por mi causa… Dejaría a sus amigos, familia, su hogar su pueblo natal… Todo por mi…

-"Si es la única forma de que estés mejor… Lo hare sin pensarlo dos veces"- Recordé sus palabras de aquella mañana después de esa agitada noche mientras cerraba la ultima caja que contenía algunos adornos de cerámica y otras cosas delicadas. Después de esa mañana Edward había trabajado día y noche haciendo el papeleo necesario y las transferencias para poder mudarnos a nuestro nuevo hogar en Londres en contra de los deseos de su padre, madre y el resto de sus familiares.

-"Ustedes no pueden entenderlo"- Esa era la oración que últimamente usaba cada vez que daba por culminada alguna discusión con su familia, la mayoría de las charlas que mantenía con sus familiares eran eso… Discusiones. Otro motivo para sentirme mal con las decisiones que estaba tomando por mi culpa…

La poca amistad que había hecho con su familia se había desintegrado gracias a esta decisión… Estaba segura de que me odiaban por arrebatárselo de forma tan despiadada. Coloque la caja bien cerrada y protegida junto a otro montón de estas, en dos días estaríamos en nuestro nuevo hogar. Desde que tomamos la decisión de mudarnos mis pesadillas y traumas habían disminuido un poco, era mucho más llevadero mientras tuviera cosas en mi cabeza en que pensar y en que ocuparme, pero siempre tenía tiempo suficiente como para recordar aquel momento con James… y más cuando Edward pasaba la mayoría del día en la oficina… últimamente con los papeleos que tenía que efectuar pasaba la mayor parte del día y a veces de la noche trabajando. En esas noches yo me iba a dormir en casa de Alice o Rose, a veces ellas eran las que venían a mi casa, temía mucho el estar sola y pasar el día encerrada en mi apartamento total y completamente sin nadie de vez en cuando parecía un reto.

Por lo menos mis últimas noches en el país las pasaría con Edward que después de tanto trabajo ya estaba un poco más holgado con todo aunque su padre le exigía cada vez más. Menee la cabeza enfocándome en lo que me faltaba hacer por hoy, al ver mi reloj de mano me di cuenta de que casi era hora de la cena, Edward llegaría en cualquier momento y yo ni siquiera había pensado en que hacer de cena. Corrí hacia la cocina y abría la nevera sentándome en el suelo y hurgando en ella. Tome unos cuantos vegetales, faltaba muy poco para que Edward llegara y lo más rápido era una ensalada.

Corte todo a la juliana, agregue algunos aderezos lo más rápido que pude, cuando escuche la puerta principal de la casa y di un brinquito seguido de un escalofrió que me recorrió la medula.

-"Cariño, ya llegue..!"-Esboce una sonrisa, siempre que llegaba del trabajo parecía un clásico estereotipo de los años cuarenta o cincuenta con esa típica frase y lo más gracioso era que lo hacía apropósito con un raro acento ya que sabía la gracia que me causaba.

-"En la cocina..!"- Le respondí tratando de suprimir una risita, me concentre en la ensalada y enseguida sentí sus fuertes manos tomándome por la cintura y sus suaves labios besándome en el cuello.

-"Ummm ¿Hoy comeremos ensalada?"- No lo había visto al rostro pero sabía que por sus labios corría una sonrisa.

-"Si… No te quejes, es lo más rápido que puedo hacer… Perdí la noción del tiempo por un momento"-Dije soltando el bol que tenia entre las manos y girándome para encararlo y entrelazar mis manos alrededor de su cuello, dándole un casto beso en sus labios.-"¿Como estuvo tu día?"- Pregunte sintiendo como su aun intacto perfume masculino me impregnaba.

-"Lo mismo de siempre… Nada es igual en la oficina desde que dejaste el trabajo"-Dijo haciendo un puchero y besándome con delicadeza a la vez que me arrinconaba contra el mesón mas cercano de la cocina.

-"Seguro que esa chica nueva lo hace tanto o mejor que yo… Seguro no es tan torpe"-exclame en un susurro mientras soltaba una risita y Edward comenzaba a besarme el cuello.

-"Para nada… Es una flacucha desabrida… Aunque Tanya esta emocionadísima con su nueva adquisición… Simplemente no eres tu Bells… Te extraño tanto en la oficina"-Susurro mientras que hundía su cabeza en mi cuello y entre mis cabellos, a la vez que me apretaba contra su cuerpo abrazándome y respirando profundo.

-"Lo sé… Yo también extraño trabajar, quizás en Londres haga algo…"-Edward soltó otro suspiro en mi cuello y aferro su agarre a mi alrededor.-"Cielo… ¿Estás seguro de esto?"-Dije respondiendo a su abrazo y apoyando me cabeza en su hombro y le acariciaba la espalda en círculos con mi mano.

-"Por supuesto… No hablemos de ello Bells… Tome una decisión y es la mejor… Si eso te hará estar mejor entonces no creo que deba pensarlo dos veces ¿no?"- Me dio un último y duradero beso en el cuello y se alejo de mi en dirección al frigorífico, tomo una soda de lata y observo al vacio con mirada perdida.

-"Es que… Siento que… Te estoy alejando de tantas cosas…"- susurre tomando el bol de ensalada entre mis manos y revolviéndolo una vez más tratando de ocultar mi mirada de su rostro, mis mejillas ardían y apretaba mis labios con fuerza. En segundos estaba frente de mí, aunque no veía su rostro y mis ojos los tenía clavados en la ensalada. Edward me retiro el bol con delicadeza y me tomo de las manos, yo seguía esquivando su mirada y el simplemente me tomo con caballerosidad por la barbilla penetrándome con sus verdes ojos esmeraldas.

-"Bells… Haría todo por ti… Lo sabes ¿no?... No me molesta tener que irme al otro extremo del mundo con tal de que estés bien… Además volveremos en las festividades y en el verano… No me estas alejando de nada"- Dijo con una sonrisa torcida y haciendo un gesto cálido con los ojos mientras me acariciaba la mejilla.-"Cambiemos de tema… ¿Que tal tu día?"-

-"Bueno… Ya todo está empacado… Aunque todavía me pregunto ¿por qué no quieres llevar los muebles?"-Era algo ilógico que se quisiera llevar todo excepto los muebles, las bibliotecas, las mesitas de café y demás mueble de madera incluyendo la cama.

-"¡Ya ha tenido suficiente uso! Además mi madre salió hoy para Londres y se encarga de equipar nuestro apartamento."-

-"¿tu mama? Pero… Pensé que… No estaba de acuerdo"-

-"No lo está… Pero cuando se trata de decorar algo… Para eso nació, como no me convenció de quedarme me decora el apartamento. Ella estará en el aeropuerto para recibirnos y… No, no tiene nada en tu contra"-recalco Edward acentuando la última frase al ver la expresión en mi rostro, sonrió nuevamente y me beso en los labios con cariño. Después de esa conversación continuamos hablando de cosas sin importancia mientras que comíamos la ensalada directamente del bol y sentados en el suelo de la cocina. Estos momentos eran los que más apreciaba… vernos así… Juntos, solos y felices. Donde no nos importaba nada material y ningún problema nos afectaba, Edward con su camisa a medio abrochar y su corbata suelta a mi lado tan relajado y sin restándole importancia a sus pantalones de diseñador que se arruinaban cada vez que se movía para acercarse más a mi… o cuando algún trozo de ensalada le caía en la camisa blanca debido a mi gran torpeza y le estropeaba otra camisa de marca.

Si todos los momentos de mi vida fueran así… No necesitaríamos irnos del país…

Nuestro avión salía mañana muy temprano, la mudanza había recogido todo y ya solo quedaban los muebles con bolsas de plástico encima y nuestra ropa ya en maletas. Este apartamento se veía tan grande y desolado que parecía una película de terror… Edward fue a trabajar por última vez en la oficina junto a su padre, le harían un tipo de despedida. No me atrevía a asistir por miedo a enfrentarme a las miradas de Carlisle y Tanya que me comerían viva de ser preciso.

Eran casi las cuatro y veía los cálidos rayos de sol colándose por las ventanas, me sentía tan sola en ese ahora enorme apartamento… Edward llegaría en dos horas o quizás más por la despedida, me fui a la habitación y me recosté en la cama. Alice estaba con Jasper en un tour por Europa, los veríamos en Londres en unos días mientras que Emmet y Rose estaban en su extensión de luna de miel por México. Jake… Bueno Jake desde lo ocurrido con James no había sido muy buen amigo, nos alejamos un poco y Nessie… Bueno se sentía muy feliz de ello… Cerré los ojos por unos momentos y aunque no me sentía muy cansada como para dormir, increíblemente comencé a soñar. Cosas sin sentido claro pero por lo menos nada que ver con James.

Trac

Un sonido extraño me hizo volver de golpe a la realidad, vi mi reloj y habían pasado como media hora desde que me acosté en la cama, después de unos segundos recordé el sonido que me había despertado y dando traspiés me pare en camino a la cocina, caminando un poco precavida. Antes de llegar a la cocina observe de reojo a la sala… Dándome cuenta de donde provenía al ruido… La puerta de entrada estaba abierta de par en par dejando ver un pasillo oscuro y solitario… Un escalofrió me recorrió la espina y corrí a cerrar la puerta con cerrojos dándole la espalda a la sala y el pasillo que llevaba a la cocina.

-"No creo que debas dejar las puertas abiertas mientras duermes…"-Susurro una voz macabra y masculina a mis espaldas, era tan vivida y tan familiar que un estremecimiento me corrió la espina dorsal y se me erizaron los vellos, me quede paralizada en la puerta sin darme vuelta y con la manilla apretada entre mis manos sintiendo que la rompería si la apretaba más fuerte. Esto no podía ser cierto… Seguro seguía soñando… Si, era un sueño… Otra vivida pesadilla… solo eso. ."Vamos Bells… Aléjate de la puerta"- Sentí como sus manos me tomaban por la cintura, cerré los ojos con fuerza y me aferre a la manilla mientras que sus grandes manos forcejeaban conmigo y la puerta hasta que logro separarme de ella. Las lagrimas comenzaron a correr por mi rostro a la vez que el me llevaba casi arrastrando a uno de los sofás más cercanos y me lanzaba contra él haciéndome sentar a la fuerza. Fuertes sollozos y espasmos me dominaban, aun tenía los ojos cerrados.-"Bella… abre los ojos… No me obligues a hacerlo por ti"-Solté unos gemidos por accidente y me deje dominar por mi miedo, pánico y terror. Gran error de mi parte… Su mano impacto en forma de puño contra mi mejilla tirándome de llano en el sofá y llenando mi boca de un fluido salado y tibio.-"Abre los ojos Bells… Y no grites… O te ira peor"- Abrí los ojos apretando con fiereza mis labios y en seguida me encontré con sus ojos claros y su mirada malvada seguido de una sonrisa sádica que cubría sus labios. –"Así me gusta… Te he extrañado tanto Isabella… Pero eso no es lo que me trae ante ti ahora…"-

-"¿Qué… qué quieres?"- Pregunte jadeando y tratando de controlar mi tono de voz mis lagrimas corrían alocadas sobre la mejilla que James me había golpeado causándome ardor con el más mínimo toque, la mitad de mi rostro lo sentía inflamado y palpitante.

-"Bueno… la última vez que nos vimos pues… pensé que estabas muerta cuando te deje en tu casa… Hui como era obvio… Luego me entere que seguías viva y que había… Hay una denuncia con mi nombre, y ¿tú simplemente te piensas ir del país y dejarme viviendo en las penumbras? No puedo vivir así Isabella."-

-"Quitare la denuncia… Solo… No me hagas nada"-Dije en un intento desesperado de ruego mientras que nuevos espasmos y temblores se apoderaron de mi cuerpo y comenzaba a llorar erráticamente.

-"Shhhh…. No te hare daño… ¿Acaso te he lastimado Bells sin motivo? Lo último que te he hecho te lo has ganado…"- Paso su áspera mano por mi mejilla en llamas y adolorida haciéndome apretar mas mis labios hasta casi sacarme sangre.-"Aunque pensándolo mejor…"-Sus labios se posaron sobre los míos con fuerza a la vez que me tomaba por los brazos y se posicionaba sobre mí aplastándome contra el mueble, comencé a forcejear contra su enorme cuerpo y a intentar gritar, pero como la ultima vez todo parecía inútil. Tomo mis muñecas con sus manos y se ergio viéndome con esa típica sonrisa que tanto odiaba, yo me retorcía y trataba de soltar de su agarre mientras que el se carcajeaba.-"Debí haber hecho esto hace tanto…"- decía para sí mismo, yo le solté un escupitajo respondiéndole a su comentario. Su rostro se transformo en el de una bestia feroz e iracunda mientras me abofeteaba en la misma mejilla pero con la mano abierta esta vez.-"No te portes mal Isabella… La ultima vez estabas más dócil… de verdad que este tipito de Cullen no sabe como domarte…"- Me seque retorciendo bajo su cuerpo hasta que encontré un punto débil muy conocido en los hombres y le propine un merecido rodillazo en la ingle, haciéndolo jadear y caer al suelo librándome de mi encierro.

Me pare de golpe llena de adrenalina y corrí a la puerta abriendo los cerrojos con la mayor rapidez que podía pero no la suficiente… James me tomo de nuevo y esta vez me lanzo contra el suelo, haciéndome jadear del golpe.-"¿Acaso no entiendes? Isabella si haremos esto necesito que cooperes… Esta vez no puedo dejarte con vida… Ese fue un error…"- Comencé a llorar nuevamente y me empecé a arrastrar por el suelo lo más rápido que podía en camino a la cocina, pero nuevamente James me tomo de una pierna y se monto sobre mi esta vez no dejando espacio para que pudiera ejecutar de nuevo mi último movimiento.-"No sé porque… Pero me obsesionas Isabella… Y como te dije una vez… Lo nuestro se acaba cuando YO lo decida…"- Comenzó a besarme nuevamente mientras que se desabrochaba el pantalón y yo forcejeaba con su cuerpo musculoso y tenso sobre mi.-"Lo que haces solo me excita mas, ¿acaso no lo vez?"- me dijo sonriendo a la vez que comenzaba a manosearme los pechos con fuerza y sin piedad cometiendo el error de dejarme las manos libres, con fuerza y aterrada lo tome por el rostro y metí mis pulgares en sus ojos mientras que todo mi cuerpo luchaba por zafarse del agarre de hierro de james. Este soltó un alarido y cayó a un lado mientras que yo me paraba y corría hacia la cocina sin mirar atrás y sin ánimos de hacerlo, entre a la cocina y busque el teléfono marcando automáticamente el numero de Edward a la vez que buscaba algo con que defenderme, para mi pesar todos los cuchillos y artefactos puntiagudos ya habían sido empacados y llevados por la mudanza.

-"¡Cielo! ¿Todo bien?"- Dijo Edward en tono alegre al otro lado de la bocina.

-"¡James! ¡Esta aquí!"- Grite por inercia mientras me giraba hacia la puerta de la cocina y veía como James se acercaba hacia mí y me arrebataba el teléfono destrozándolo contra la pared.

-"Tendremos que hacer esto más deprisa ¿no? Tonta bella…"-Me tomo por el cabello y me llevo al dormitorio principal tirándome fuertemente contra la pared más cercana.

Existen muchas causas de muerte y muchas formas de morir. Podrías morir asesinado o por causas naturales, se puede morir rápidamente y sin sentir ningún dolor o tal vez podrías morir lenta y dolorosamente. Te podría llegar la hora por accidente o quizás ya estaba escrita en tu camino alguna fatalidad. Quizás mueras viviendo una gran experiencia lo cual no te haga arrepentirte de nada… O simplemente tal vez y solo tal vez puedas morir en tu propia cama mientras duermes, sin saber lo que se te avecina.

-"Mami… ¿El amor es una causa de muerte?"-

-"Jamás… Escúchame bien JAMAS una persona ha muerto o podría morir por amor"-

Esa conversación nunca la olvidaría y las palabras inmortales de mi madre siempre llegaban a mi cabeza en todo momento, siempre las analice debidamente y trate de buscarles significado… ¿El amor podría ser una causa de muerte? Ahora que ya no contaba con cinco años de edad y había vivido grandes experiencias en mi vida estaba segura que la respuesta a eso era Si

¿Dónde quedaron Romeo y Julieta? ¿Por qué mi madre en ese momento no pensó en la historia de Desdémona y Otelo? ¿Acaso mi madre no recordó en la historia de Sibyl Vane y Dorian Gray?... No ella no les olvido, ni los omitió. Solo que… Nunca existieron en realidad. Solo son cuentos fantasiosos… El amor parecía estar solo en ellos y en ningún otro lugar.

Y comprender eso me mantuvo con los pies sobre la tierra por algún tiempo. El amor esta donde debe estar. En los cuentos de fantasía. Y solo en ellos tenían un gran impacto. Solo en ellos podrían ser una causa de muerte. Las medias naranjas, las almas gemelas, tu otra mitad… Todo era una farsa para vender películas y libros. Algo creado estratégicamente para hacer soñar a las masas con algo más allá de la realidad, algo que los hiciera soñar con poder obtener algo parecido, algo similar a lo que los libros, películas y revistas nos mostraban diariamente.

Las personas soñaban con tener un amor casto y puro, un ser, un acompañante eterno por el cual sintieran que podrían dar su vida por aquella persona incondicionalmente, dejando de lado cualquier otra cosa. Había personas que confundían la realidad con la fantasía… Yo lo hice.

A veces se desea tanto algo que nos cegamos a nosotros mismos volviéndonos incapaces de ver con lo que en realidad nos estamos topando… Pero deseamos tanto, pero tanto ese tipo de amor incondicional que somos capaces de lo que sea por obtenerlo así no sea con la persona adecuada, sin darnos cuenta nuestro inconsciente disfraza a los lobos de conejos inocentes y nos entregamos por completo a esos retratos imaginarios, solo por lograr nuestro objetivo…

Aunque todo vaya mal en una relación, tu mente se enfrasca que es todo lo contrario. Te sientes satisfecha y realizada aunque tu pareja ser un muy mal hombre. Vez que te demuestra amor cuando en realidad no es así. El amor no se expresa por malas acciones… No se expresa por malos tratos y de ningún modo se expresa con brutalidad y agresividad.

Siempre pensé que me amaba… Siempre… Siempre desee ese amor. Él era el indicado. ¿En qué momento perdí el camino? ¿En qué momento mi soledad me hizo llegar hasta este punto?... El amor no es una causa de muerte. Eso ya no significaba nada en absoluto para mí. Era todo lo contrario.

Por ese irracional amor estaba a punto de morir. Por mi ceguera y terquedad me encontraba en esta posición… Paso mucho tiempo para que pudiera abrir los ojos y darme cuenta de la realidad… ¿Moriría así? ¿Siendo víctima de tan cruel ser? ¿Ese era mi destino?

Tanto que le había entregado… Tanto que había sacrificado, él me arrebataba la vida poco a poco y yo lo había estado permitiendo. Era mi culpa y solo mía… ¿Por que tuve que darme cuenta de la cruda verdad cuando ya era muy tarde? ¿Cuándo ya solo un milagro podría salvarme?

Observe a mi enorme adversario a sus ojos furiosos y supe con claridad que este sería el final, acabaría conmigo… Moriría por amor. Lo que más me dolía era saber que lo pude haber evitado…

Él se acerco lentamente y desafiante tomándome por los brazos y alzándome en el aire, trate de soltarme me retorcí en sus manos, me esforcé por zafarme como últimamente había hecho. Él era mucho más fuerte que yo, ya eso estaba comprobado. Me arrojo contra otra pared nuevamente pero esta vez con mas fuerza y haciendo que mi cabeza impactara contra esta, sentí un sabor cálido y salado en mi boca, todo mi cuerpo se estremeció este sería mi fin, no logro matarme antes… Un fallo de cálculos supongo… Un simple error… ¿Quién diría que moriría así?

Después de la falsa alarma de la ultima vez… ¿Quién diría que volvería por mi? Y que esta vez seria definitiva… Tomo mi cuello entre sus manos y comenzó a estrujarlo con fuerza, mientras que yo sentía que la vida se me iba… El aire me faltaba y la visión se me nublaba.-"No soy muy partidario de la necrofilia… Pero no digo que no la haya ejercido…"- Dijo soltando una carcajada que escuche ya muy lejana… Este era mi fin…

Bang, bang, bang…

Sentí mis pies en el suelo y no había nadie que me sostuviera, el agarre de James era inexistente aunque todo para mi estaba nubloso y el aire me pasaba con dificultad.

-"¡¿Bella? ¡Bella mírame! ¿Bells?"- Trate de enfocar la visión y me di cuenta que estaba en el suelo sentada y que a mi lado estaba Edward con rostro preocupado y espantado, mire mas a mi alrededor y vi el cuerpo inmóvil de James justo a unos pasos de mi, solté un jadeo y me arrincone mas al lado de Edward mientras que el me abrazaba con fuerza.-"Shhhh Está bien cielo… todo acabo… Esta muerto… ¿Cariño estas bien? Dime algo por favor…"- Mis lagrimas corrieron frenéticas llenas de gratitud y de miedo.

-"Lo… ¿Lo mataste?"- Pregunte temerosa y con mi voz ronca y adolorida.

-"Fue Carlisle… Es un experto con la escopeta… Llegamos a tiempo gracias al cielo"-Dijo Edward acariciándome la mejilla que no estaba lastimada abrazándome nuevamente.

-"Llamare a emergencias…"-Dijo una voz masculina desde el otro lado de la habitación, reconocí en seguida a Carlisle… No sonaba muy feliz.

-"¿Amor te duele algo? Te llevare yo mismo al hospital si lo pide, una ambulancia tardara mucho…"-

-"Estoy… Estoy bien… Solo fueron… un par de… golpes… estaré bien"- dije tratando de consolarlo y calmarlo.-"Solo… Sácame del cuarto…"-Edward me tomo entre sus brazos y me llevo con delicadeza a la sala, mientras que yo me quedaba viendo al vacio y perdida en mis pensamientos… Había acabado… Ya no tenía que temer más… James… Estaba muerto… Edward estaba a mi lado y todo parecía perfecto o iría todo bien a partir de ahora… Edward me comenzó a acariciar el cabello con delicadeza mientras que mis ojos dejaban correr algunas lágrimas… Pero estas no eran de miedo, terror, pánico… Estas eran de felicidad.

FIN


Saludos...!

:)