Capítulo XIII: tú eternamente eres mío
-Por qué siento mi cuerpo quemarse?... siento como las marcas de mi cuerpo me arden como heridas recién hechas,… cada parte de mi cuerpo, cada zona que él tocó, lamió y besó…pero donde me encuentro, estoy en una oscuridad total, no veo nada y ni siquiera mis propias manos…
Hisoka parecía estar en un lugar extraño, no había nada ni nadie… estaba completamente solo y desnudo; se abraza así mismo, sus ojos esmeralda muestran un ligero temor que nunca imaginó tener en algún momento.
-…dónde estoy?...dónde… Tsuzuki…
No se da cuenta que pronuncia ese nombre y siente su rostro calentarse un poco, detestaba que con solo pronunciar el nombre de ese shinigami, se sintiera abrumado y… nervioso.
En ese instante siente unos brazos que lo toman por la espalda; sus ojos se abren sorpresivos al grado de sentirse un poco protegido aunque…
-Tu cuerpo, tu mente y tu alma… son míos, Hisoka…
Kurosaki reconoce al instante esa voz, observa que se trataban de unas manos blancas como la nieve y suaves como una fina porcelana; siente en su interior una repugnancia con sólo sentir su aliento cerca de su cuello.
-NO, Muraki! Aléjate de mi!- grita el niño tratando de escapar de esos brazos.
-… no puedes escapar, porque tú sólo es mío.
Y se mueve con más fuerza, por más que lo intenta no lo logra… siente como ese ser lo mira a los ojos, observa esos platinos que le daban ya no repugnancia sino… miedo.
-Déjame en paz! Onegai!- implora el médium mientras siente las manos frías de ese sensei alrededor de su rostro.
-Acaso no lo entiendes Hisoka-kun?... tú eres mío, nadie… ni siquiera un shinigami puede tocarte o deleitarse contigo…
El sensei estaba ahí, lo miraba lleno de lujuria y sonreía con solo ver ese rostro asustado de Hisoka.
-Maldito!... me das asco! No me toques!- al decir esas palabras, lanza a Katsutaka lejos de él y éste se sorprende un poco ante su acción.
-…mmm parece que tus poderes han aumentado en los últimos días… parece que estar en el Ohoku sirvió de mucho.
Cuando dice esas palabras, Hisoka se queda paralizado, no entendía como era que supiera eso… pero Muraki llega hasta él y lo besa ligeramente.
-Y desde cuando un monstruo como Tsuzuki Asato está enamorado?... en otras circunstancias no te hubiera salvado...- susurra Muraki en el oído del chico, éste de nuevo trata de zafarse pero se detiene ante esas palabras.
-… por qué debería de creerte?... déjame en paz hasta en mis sueños!
-Un sueño, una forma de comunicarse demasiado efectiva mi bella muñeca de porcelana- y comienza a acariciar el pecho desnudo del chico, no aguanta ni un instante cuando lanza un grito.
-…YAAA,…qué es lo quieres?.. lo quieres de vuelta?... por qué?.. POR QUÉ?
La mirada llena de ira se forma en su rostro dejando a Muraki sonriendo por completo, se acerca su oído y después de morderlo un poco lo mira a los ojos.
-Porque después de todo, Tsuzuki-san es mío… y tú podrás ser el único que me lo traerá de vuelta,…y,… si…- su dedo índice comienza a bajar hasta llegar a su ombligo- lo logras,… puedo dejarte libre.
El médium se queda extrañado, le sonaba a una propuesta bastante tentadora… era Tsuzuki devuelta con Muraki y él,… libre: en cuerpo, mente y alma.
-Como sé que no dices mentiras?- la mirada del chico se torna seria, el sensei lo mira fijamente dándole su respuesta.
-Créeme que saldrás muy beneficiado si lo haces,…y tú te has convertido en él… lo más bello y preciado, quiero que me lo traigas.
-…no! no puedo hacerle eso! Jamás!- grita Hisoka enojado.
-Mmm ah no?
Se aleja por un momento del chico, alza una de sus manos y las marcas que rodean a Hisoka comienzan a brillar, al grado que comienzan a quemarle y éste lanza un grito lleno de dolor, era lo mismo que sintió cuando ese shinigami de ojos amatistas lo tocó…
-Pero claro, deseo que sepa claramente lo que es mío… tú sabes Hisoka-kun, la verdad que no deseo arruinar tu bello cuerpo,… esas marcas son mi firma y por lo tanto, termino reclamando lo que es mío,… aunque si logras mi deseo, serás libre; sino… serás mío por toda la eternidad, hasta muerto seguirás viendo mi presencia…
-MALDITO MURAKI! TE DETESTO!
-BASTAAAAAAAAAA! YAAAAAAAAA DÉJAME EN PAZ!- se escucha un grito por todo el departamento.
Unos ojos esmeraldas se abren de inmediato tras lanzar un grito desgarrador, su respiración era entrecortada y sudaba por completo; jala las sábanas de la cama en la que se encontraba y se las acerca a su cuerpo semidesnudo.
-…maldita sea,… por qué hasta en mis sueños?... por qué no me deja en paz?...- murmura el chico médium.
Se toca su cabeza, estaba por estallarle… y más, al ver un rayo de Sol asomarse por el pequeño agujero que había en la cortina; observa que yacía en una mullida cama pero no tenía puesta su camisa. Por su cabeza pasa el vago recuerdo de la noche anterior,… todo iba muy bien hasta que en su mente apareció ese hombre tan detestable para él en ese instante.
-Es cierto,… me dejé llevar- se abraza así mismo y escucha que la puerta se abre de golpe.
-HISOKA! Estás bien?- llega corriendo Tsuzuki tras escuchar el grito del chico pero…
-………………………….
El shinigami de ojos violetas se extraña al ver tan silencioso al chico pero no sólo era eso, sino que, estaba completamente rojo y… paralizado.
-Hisoka-kun? Qué te pasa?... acaso agarraste un resfriado?...- eran las palabras del hombre pero no lograba hacer reaccionar al chico hasta que:
-…ba…ba…BAKA!- era lo único que podía decir, mientras lo señala con su dedo índice.
Cuando hace eso, Tsuzuki se extraña un poco y luego se le ocurre bajar su mirada, dándose cuenta que llevaba puesta o mejor dicho, llevaba puesta una toalla alrededor suyo porque salió corriendo de la ducha; así que en ese momento ya la tenía casi en el suelo.
-VETE DE AQUÍ Y PONTE ALGO DE ROPA… MALDITA SEA!- grita Hisoka con los ojos cerrados y saca al shinigami de la habitación, éste parecía indiferente pero termina sonriendo porque degusta por hacer sonrojar de ese modo al chico.
Se tapa sus ojos con sus manos, era lo único que le faltaba pero… por su mente pasaba el momento que vio como lentamente iba cayendo la toalla, hasta casi resbalarse del cuerpo de Tsuzuki y mostrando cada parte de su cuerpo que no había visto antes.
-Pero que rayos estoy imaginando! Qué tiene Tsuzuki que, que… que… Muraki…KYAAAAAAA! HISOKA NO BAKA! No debiste verlo! No debiste dejarte llevar!
Ahora por su mente le pasaba de nuevo ese momento, deseaba lanzarse del quinto piso para no ver a Tsuzuki de nuevo con esas "fachas" pero recuerda que era un humano y siendo así, podría morir en el intento.
Mientras el chico trataba de calmar su mente, Tsuzuki se viste con gran rapidez y se acerca a la puerta para escuchar si algo estaba pasando; él realmente había corrido a su habitación porque llegó a sentir una presencia un poco familiar para él… así como el nombre de Muraki de los labios de Hisoka o eso interpretó porque era la voz de Kurosaki la que se escuchó por todo el lugar.
Tsuzuki desde la noche anterior había estado muy preocupado, se sentía un poco mal porque le hizo daño al chico y eso, era una de las cosas que quería evitarle; deseaba encontrar a Muraki y llevarlo directo al infierno… porque no sólo estaba molesto por lo que le hizo en el pasado sino que, lo que ha hecho con Hisoka… él podía sentir que esas maracas las hizo él mismo, porque se necesita de un nivel de magia muy alto…
-Maldito seas Muraki, ya verás que liberaré a Hisoka de tus hilos… no dejaré que siga siendo tu muñeca… además, por qué lo deseas? Pudiste haberlo hecho conmigo o, con cualquier otro que pasó de tu lado trabajando contigo… te juro que te mato yo… te mataré…
-Qué tanto esperas ahí?- la voz de Hisoka distrae al shinigami puesto que abrió la puerta y observó al hombre en la entrada muy pensativo y escuchando.
-Que?... ah! Hisoka-kun, discúlpame! La verdad que no lo hice a propósito…- pero observa que el chico lo mira fijamente, no estaba haciendo caso a sus palabras; simplemente se perdía en sus amatistas y en su mente.
Ambos se encontraban en la entrada de la puerta, mirándose uno al otro; Hisoka por su lado se sentía un poco apenado por lo ocurrido y Asato culpable por hacerle pasar un rato poco agradable… deseaban decirse palabra alguna pero, Hisoka es quien rompe el silencio y baja la mirada.
-Ya te diste cuenta,… Muraki hasta en sueños me sigue perturbando… y tú, aún así deseas salvarme de mi propia condena?
-Hisoka… yo… ya te lo dije, y te lo diré de nuevo, yo te salvaré de Muraki… no quiero que termines como yo!- y sin pensarlo dos veces lo abraza; para Hisoka fue una gran sorpresa que no se esperaba y cierra un poco sus ojos para sentir esa extraña calidez que podía transmitir un ser que murió tiempo atrás.
-… yo,… gracias… Tsuzuki….- dice en casi un susurro en el cual, el shinigami escucha y sonríe porque le daba gusto que el chico trata de sentirse seguro.
A continuación, Tsuzuki laza su mirada y lo mira con una hermosa sonrisa a la que hace sonrojar al chico, y termina por darle un beso en su frente. El shinigami de ojos violetas se separa de él pero le da su mano.
-Ya verás que serás libre,… te lo prometo mi bello ángel Hisoka... y si después de esto, deseas quedarte aquí, serás siempre bienvenido- Hisoka observa la mano del shinigami, no podía creer en esas palabras… deseaba que fueran inciertas pero en la propia mente de Tsuzuki se mencionaban.
-… yo,… Tsuzuki!- y se lanza a sus brazos, una ves más comienza llorar, se sentía un completo torpe con esa actitud pero ya no soportaba lo que le había ocurrido; Hisoka solo deseaba que todo eso se acabara ya… aunque por su mente pasaban las palabras de Muraki, ese sueño que no fue más que una visita inesperada del doctor a su mente y a su alma.
Algo que si no sabía Tsuzuki era eso mismo, que Hisoka soñó con Muraki porque éste ya lo estaba usando con el objetivo de que ese ser de ojos amatistas regresara a sus brazos, a cambio de la libertad del chico… el chico por su lado, no sabía lo que haría, el deseaba cortarse los hilos que lo mantenían prisionero pero,… también había algo en su interior que le evitaba realizar una atrocidad como la que el doctor le propuso.
Momentos después Hisoka se separa de Tsuzuki y éste le sonríe, el shinigami lo mira por unos instantes y luego se dirige a la puerta de salida.
-A donde vas Tsuzuki?- pregunta Hisoka y sigue al chico pero éste, le impide el paso.
-Voy a comprar algo para almorzar- dice el shinigami pero Kurosaki no le cree y se interpone en la puerta.
-… quiero ir contigo! Onegai!
-No, Hisoka… no sería recomendable, quédate aquí…- y se acerca a él para besarle en sus labios, el médium queda paralizado ante ese gesto y siente como Tsuzuki lo hacía a un lado ligeramente y sale del departamento.
Observa como la puerta se cerraba como por arte de magia y no le queda de otra que quedarse en casa y observar una vez más el paisaje citadino que nunca tuvo la oportunidad de apreciar.
Tsuzuki sale del edificio y se coloca sus gafas de sol para después acomodarse su gabardina y encaminarse sin un rumbo fijo por las calles de la cuidad.
-Estoy seguro que estuvo cerca,… por que sentí la presencia de ese bastardo?... si puedo acabar con él de una buena vez, todo sería perfecto…
Sus pensamientos solo se dirigían a Muraki; miraba por todos lados y no lo veía, aunque por un instante se detiene ante una vieja tienda de juguetes. Se quita un poco esas gafas y observa que se trata de una juguetería muy vieja y sobretodo tenían muñecas de todas clases.
-Cómo es que llegué aquí?- se pregunta el shinigami y decide entrar; casi no hay gente y las pocas que eran se trataban de unas niñas pequeñas y su madre que terminaba de pagar lo que parecía ser una hermosa muñeca de porcelana…
Una de las niñas la llevaba consigo: era realmente bella… su cabello era rubio mientras que sus ojos azules, lo que eran sus ropas eran de un carmín intenso con una textura idéntica a la de una rosa; su cabello se encontraba adornado por algunas flores y un pequeño gorrito del color del vestido.
Tsuzuki se acerca a la niña y ésta se asusta un poco ante su inesperada llegada.
-Es bonita tu muñeca- contesta Asato con una sonrisa.
-Mi mamá me la compró y no puedo hablar con extraños- eran las palabras de la niña que miraba raro al ser-… señor, acaso viene a comprar una para su hija?
Por primera vez, el shinigami de ojos violetas recién muerto (si se le puede decir así) siente el peso de la edad como si una piedra cayera en su cabeza; desde siempre tenía una extraña manía con eso de que le digan señor, realmente lo era por la edad pero se sentía DEMASIADO viejo.
-Ahm,… no…- en su interior deseaba ahorcar a la niña-… es que hace mucho tiempo venía seguido y… me tope con el lugar de nuevo.
-Ya veo… ya me voy, mi mamá y mi hermanita me están esperando- y la niña sonríe dejando un poco raro a Tsuzuki aunque pasa su cabeza por los cabellos de la niña y se despide diciéndole que sea una buena chica.
Al ver que se había ido la pequeña, Tsuzuki camina hacia esas muñecas: las había de muchos tipos, desde aquellas con formas de bebés hasta esas muñecas con vestidos muy sencillos u otras con muchos encajes y accesorios que terminaban siendo invaluables.
-Pero que tenemos aquí?... Tsuzuki-san…
Conocía perfectamente esa voz, su mirada amatista se torna fría y seria para luevo darse la vuelta y toparse con él: Muraki estaba en la misma tienda, poseía en sus manos una muñeca de ropas negras y ojos esmeraldas.
-Ya se me hacía extraño no verte por estos lugares,… aún con tus raros gustos- musita serio Asato, Muraki lo saluda con una sonrisa en sus labios.
-Raros gustos en los que me acompañabas… que no se te olvide mi querido Tsuzuki,… y como está Hisoka-kun?
-Desde cuando te importa el bienestar de Hisoka?... si solo lo ves como ello!- sin importarle la reacción de Muraki, toma la muñeca y la tira al suelo, lo que provoca que ésta se haga añicos por completo.
Eso era una de las cosas que más hacía enojar a Muraki, y ya lo estaba aunque lo evita enfrente de Tsuzuki. El doctor se agacha y sus finas manos pasan por los fragmentos de la porcelana que le dieron forma a esa muñeca.
-Y era muy costosa… nunca tenías corazón para ellas,… así como con las víctimas que asesinabas antes de conocerme- Tsuzuki lo mira desafiante y lo toma de sus ropas para alzarlo un poco.
-Eso… ha quedado ya en el pasado, como el que te diré que te puedo matar ahora mismo! No dejaré que le hagas daño a Hisoka! Que crees que no me he dado cuenta?...
-Ah, jejejejeje… te refieres a ese tatuaje?... claro, una muestra clara que él es mío…. Para toda la eternidad.
No debió decir eso porque no se esperó de un puñetazo por parte de un shinigami realmente molesto; la señora que atiende el lugar se asusta y comienza a gritar, Muraki se limpia su boca dándose cuenta que le brotaba un hilo de sangre.
-Eres un maldito Muraki,… como puedes hacer eso!- le dice Tsuzuki pero, lo que no se esperaba de Muraki era que…
Por un breve instante se siente como si su vista se nublara cuando mira a los ojos de Muraki, de tal forma que se tambalea y está por caer al suelo, no sin antes que el doctor lo atrapara.
-Más problemas deseas provocar?- le dice a Tsuzuki y éste no puede decir mucho porque se siente adormecido.
De esa forma, ambos salen de la tienda y Muraki decide llevarse a Tsuzuki a su casa, la cual en ese momento estaba completamente vacía porque Watari había salido a otro de los encargos que tenía Katsutaka con el Mercado Negro.
-Maldito… Muraki… qué intentas hacer?- pregunta el shinigami al darse cuenta del lugar en el que encontraba.
-Nada, la verdad que hoy no estoy con deseos de realizar algo… pero sólo quiero hablar contigo mi querido Tsuzuki- eran las palabras de Muraki, frías y vacías.
Tsuzuki nota que yacía en un sillón sentado y lo más raro era que no estaba atado o algo por el estilo, aunque eso no le dejaba bajar la guardia porque conocía a la perfección a ese humano que le destrozó la vida tiempo atrás.
-Sabes algo Tsuzuki-san? La casa se siente vacía en estos últimos años sin tu presencia… Hisoka ocupa muy bien tu lugar pero… creo que mi mejor juguete has sido tú…
-Maldito,… a qué se viene esa nostalgia poco común en ti?- pregunta Asato con una mirada desafiante la cual genera una sonrisa en los labios del presente.
-… digo, es extraño verte de nuevo tras caer de ese edificio años atrás,… ah, lo recuerdo y puedo sentir tu piel fría y sin vida cuando te encontraron muerto.
Para Tsuzuki era lo peor que podía escuchar, por su mente recordaba ese instante que corría para escapar de Muraki y fue cuando cayó del edificio llevándose su vida con ello.
-Quiero proponerte algo Tsuzuki-san, pueda que te llame la atención- comenta de pronto Muraki tras ver que le provocó un malestar a su viejo amante.
-…de que se trata?
-Mmm regresa conmigo y Hisoka queda libre de mi hechizo así como todo lo que ha ocurrido, como si nada hubiera pasado…
Y con eso, Tsuzuki se recupera del pequeño trance en que se encontraba; no podía creer que alguien como Muraki llegara a realizar esa clase de negociaciones… haciendo las cosas sonar mucho más fáciles de lo que parecían; hasta lo mira con ligera desconfianza.
-Sé que te parece increíble pero, qué dices?... el joven Hisoka olvidará todo lo que pasó… y será libre.
-Dices que… todo?... y se olvidará de conocer a alguien como tú? De las atrocidades que lo obligaste a realizar…?
-Tsuzuki-san si estoy diciendo que es todo, es TODO… y eso conlleva a mí, los actos y… hasta a ti, cruelmente puedo decirte que lo que has hecho por él, quedará en el olvido si aceptas mi propuesta.
El shinigami se queda en silencio, no podía creer esa propuesta… pero no le gustaba mucho la idea de que Hisoka podría olvidar todo eso; mira de nuevo a Muraki que esperaba ansioso una respuesta de su parte.
Era una difícil decisión, porque tampoco estaba muy seguro que Muraki cumpliera con su palabra… así como su promesa de llevarlo al infierno se vería opacada por completo, aunque lo dudaba porque desde el instante que se convirtió en shinigami, se volvió mucho más fuerte de lo que era en vida.
Tampoco deseaba que Hisoka lo olvidara, eso lo deja expectante; nunca imaginó pensar esa clase de cosas… realmente le gustaba el chico pero no a un grado de sentir que sin su presencia se sentiría miserable.
Tsuzuki siente un nudo en su garganta por ello, no sólo de la propuesta sino que, de algo que había descubierto… quería estar con el chico, no por el hecho de tomar venganza con Muraki, sino que… le había nacido un bello sentimiento que pensó que perdió desde el instante que el sensei le demostró sus verdaderas intenciones.
-…y este sentimiento?... no es un sentimiento cualquiera, es como si deseara mi ser estar a su lado siempre, ver por él, velar su sueño… pero sobretodo,… hacerlo feliz? Acaso todo lo que he hecho no ha sido por mi mero interés?...acaso esto… es lo que llaman muchos,… amor?
-Y que has pensado Tsuzuki-san?- pregunta de pronto Muraki aunque sonreía de una forma muy extraña.
En ese momento, Tsuzuki lo mira seriamente y con un brillo en sus amatistas que denotaban una decisión ya tomada… ya no le importaba nada, sólo la muerte de Muraki y eso, podría hacerlo ya en cualquier instante, solo espera el mejor momento.
-No lo haré, como puedo saber si lo que dices se cumplirá?- responde Tsuzuki sin mirarlo a los ojos.
-Bien que me conoces pero… realmente rechazarías mi oferta?... sería todo como en los viejos tiempos.
-Al demonio con los viejos tiempos Muraki, eso se acabó! Yo regresé a la vida precisamente para llevarme la tuya al infierno mismo,… y eso mismo haré, así que… vete preparando Muraki, que en cualquier momento de aniquilaré y liberaré a Hisoka.
Sus palabras estaban envueltas en la ira y en el odio, Muraki se sorprende un poco ante eso y observa como Tsuzuki trata de atacarlo pero él… responde antes y lo hiere con un abrecartas que había en esa sala.
-ARG!... maldito… Muraki…
-Ya veo, entonces lo rechazas… y eso que deseaba irme a las buenas- y besa al shinigami, éste siente una gran náusea en su ser, así como una repugnancia total; trata de hacerlo a un lado pero no le era posible, lo logró cuando Muraki decide separarse de él.
-…te mataré… lo juro!
-Puede ser mí amado Tsuzuki pero ten en cuenta algo... mmm importante, tú y yo tenemos una unión que nadie, ni el cielo ni el infierno nos podrá separar…porque tu y yo de alguna manera somos iguales, por eso huiste de mi esa noche; porque te diste cuenta que eras igual que yo… y claro, parte de tu alma pedía a gritos que te detuvieras… pero gracias a ello, moriste y de nuevo estás aquí….
No decía nada, Tsuzuki miraba con más odio a ese ser, Katsutaka sonreía al verlo así, le gustaba mucho hacerlo enojar, le deleitaba que en ese estado se mostraba mucho más fuerte y poderoso de lo que normalmente era.
-Además… te diré algo… él, presintió el instante en que moriste… si realmente quieres saberlo pregúntale a él mismo- Tsuzuki se queda totalmente paralizado, eso no se lo esperaba- Hisoka después de todo es el mejor de los médium de Japón, si estuviera conmigo ya sería reconocido en todo el mundo… en fin, si tanto es tu patético deseo de proteger al chico… adelante y retírate de mi casa de una buena vez,… pero te diré que, esto no se queda así, ya verás que un día regresarás a mi.
-Nos veremos las caras de nuevo… Muraki- y muy enojado se desaparece de la mansión, Muraki sonríe muy divertido y se acerca a la fotografía que había en un mueble y muestra al shinigami con él.
-…claro que nos veremos de nuevo… mi amado Tsuzuki, todo está saliendo como lo esperaba… jajajajajajajajaja!
Y alrededor de Muraki, unas sombras salen disparadas hacia la cuidad; no iba a permitir algo como eso… haría lo que sea para tenerlo de nuevo, como en los viejos tiempos.
Fin del capítulo XIII
Por kami-sama, en este capítulo se ha visto algo más… pero, lo más extraño de todo es ese sueño que tuvo Hisoka con Muraki, realmente hará lo que le pidió?... y Tsuzuki, aceptará la oferta? Esto y más en el siguiente capítulo de Lust for Blood!
Bueno,… debo darle a todos ustedes las gracias por su apoyo, muy a pesar que me he tardado un poco para actualizar pero al menos en estas vacaciones que ya tengo encima evitaré hacerlo… n.nUUU
Que más puedo decir, pues… siento que esta historia se está haciendo menos oscura de cómo inició, no se ustedes XD, pero yo lo digo porque tiene sus momentos alegres -.-U no me había propuesto eso pero ya que,… después de todo siento que le queda bien, pero… sobre el final ni idea si será bueno o malo n.nUUU; solo puedo decir que quedan algunas sorpresitas más, lo que puede hacer Tatsumi, Muraki… o bien, hasta Watari que se ha propuesto investigar un poco más a fondo al sensei Muraki… pero, este personaje, qué realmente se trae bajo manos? A pesar que Tsuzuki ya murió y todo eso… todavía lo desea?... así como un secreto que le oculta hasta el propio Hisoka, el médium por su lado solo desea la total libertad y quedarse con esa persona especial… podrá realizarse?
En fin, ahora pasemos a los reviews! n.n
NeKoT: pues si,… creo que por ahora no hay tantas incógnitas pero no se saben todavía algunas cosas XD, ahm… si, Tatsumi tiene pensado hacer algo pero es un secreto n.nU y bueno, por ahora sólo él sabe porque lo quiere hacer. Sobre Hisoka, pues déjame a decirte que fue a propósito… Muraki hasta cierto grado todavía tiene cierto control en el chico al grado de aparecer en sus sueños u.u… pero descuida n.n si habrá lemon para Hisoka y Tsuzuki!... gracias por el review!
Suzuko Nekoi: mou, que bueno que te gustó el capi, yo también soy de la pareja Hisoka y Tsu XD, y bueno… ya está aquí el siguiente capítulo! Gracias por el review!
Y son todos, nos veremos en la siguiente actualización de Lust for Blood…!
Se despide con cariño,
Bunny Saito n.n
