Capítulo XVI: el diario de Muraki, descubriendo la verdad

Era una hermosa noche, el cielo claro que mostraba a las más hermosas estrellas que podían verse desde lo más alto de la cuidad, sin importar que esas luces citadinas impidan un poco su apreciación…

Desde los cielos una sombra lentamente se genera hasta formar la silueta de un hombre de traje café, gafas y unos extraordinarios ojos zafiros que miran detenidamente la cuidad. Sabía que era un poco tarde pero no le importaba en absoluto, en cualquier instante llevaría a cabo su plan…

-El mundo de los mortales… sitio donde solo algunos que ya dejaron este mundo siguen pisando el mismo suelo que esos seres humanos… y el deber de un shinigami es llevarlos a su sitio final…- dice esas palabras para luego desaparecer de los cielos.

Su presencia se hace humana entre las calles de la cuidad, nota que a pesar de ser de noche, hay demasiada gente deambulando por el lugar; mira su reloj y muestra que eran las ocho de la noche con cinco minutos, tiene el tiempo perfecto para verificar su hipótesis y así, darle a conocer a Tsuzuki la realidad sobre cierta persona.

Camina por los alrededores evitando contacto alguno con la gente, sólo tenía en su cabeza la idea de obtener ese valioso dato… aunque fuera lo último que hiciera en su vida.

-Lo primero que hay que buscar, dónde fue el último lugar que pisó antes de ocurrir eso…- se dice para si mismo- dónde pudo vivir antes ese chiquillo?...

Y se queda pensando unos segundos, encuentra una cafetería y decide revisar el expediente que tomó horas atrás, lo revisa de manera minuciosa y llegó a encontrar que el chico estuvo viviendo un tiempo en Tokio y que después se trasladó a Kyoto, el lugar donde se encuentra.

-Maldita sea, tendré que trasportarme hasta ese lugar…je, que va, con tal de descubrir tu secreto… Hisoka Kurosaki- y sonríe el shinigami de ojos zafiro para luego levantarse y desaparecer casi en el acto.

No le costó mucho trabajo llegar hasta ese lugar… como era un shinigami, tiene la facilidad para transportarse en cuestión de segundos, aunque esa facilidad no era muy aceptada porque podía causar conmoción a los seres humanos pero, solo se daba ese permiso cuando se trata de un caso de emergencia.

Observa la cuidad de Tokio y sonríe… Seiichiro Tatsumi ya estaba ansioso de saber que pasó en realidad, y como sabía que Hisoka era un médium de gran reconocimiento, no le iba a ser difícil encontrar su vieja residencia.

Por otro lado, el científico rubio estaba muy atento a lo que estaba leyendo… en sus manos poseía un diario que era de Muraki; en él se hallan todas las cosas que hacía, hasta su relación con Tsuzuki.

-Vaya con así conoció a Tsuzuki Asato, él es el hombre que cuida a Hisoka-kun,… pero, sigo sin entender porqué lo sigue deseando?- se pregunta Watari y sigue leyendo ese diario…

tras conocer a ese hermoso hombre con ropas de sacerdote y ojos amatistas, aceptó quedarse en mi hogar,… ambos tenemos tanto en común que imploró que no hiciera saber sus actos ilícitos, claro… con una condición…

Desde que lo vi esa ocasión, me di cuenta que no se trataba de un ser humano común y corriente, era un ser humano muy diferente a todos; asesinaba a gente porque algo le incitaba a hacerlo, eso era porque posee sangre fuera de este mundo terrenal,… su mirada demostraba casi era un demonio personificado en un ser humano tan bello como él…

muy a pesar de todo, llevaba consigo una cruz de plata en su cuello, le pedí que se la quitara pero siempre daba la misma respuesta… era como una extensión de su cuerpo.

La primera noche que pasamos juntos fue esa noche de lluvia al norte de Japón,… su cuerpo es todo un deleite y juramos amor,… yo lo necesitaba como él a mí, éramos sólo uno y el destino cruzó nuestros caminos…

Todo iba bien hasta esa noche, aquella donde conocí por primera vez a ese joven médium… todavía recuerdo nuestra riña, Tsuzuki no deseaba que ese joven se entrometiera en nuestra vida…

-Nani?... está, hablando de Hisoka?- se dice Watari asombrado, no tenía ni la más remota idea de todo eso.

Golpea el librero con todas sus fuerzas y varios libros caen al suelo, le daba una ira al darse cuenta que Muraki era un hombre que aprovechaba a la perfección toda oportunidad y más, si se trataban de seres fuera de lo común.

-Ya decía yo que Muraki ni siquiera tiene las pintas de un ser humano,… estando muerto ese tal Tsuzuki, todavía lo desea… por eso invitó a Hisoka-kun,… por eso lo engañó!

difícil es encontrar gente como yo,… soy un doctor cualquiera pero tengo la habilidad para realizar magia, mis poderes espirituales son casi iguales a los de un ángel de la muerte; esos seres a los que ahora pertenece mi hermoso Tsuzuki…

nunca imaginé que se quitara la vida por darse cuenta de esa realidad, de que él era mío y me amó; de que el cometió crímenes conmigo, esa noche que iba tras él y al darse cuenta que no tenía escapatoria alguna, cayó y perdió la vida al instante…

Sus ojos amatistas mostraban ira, detestaba a ese hombre por completo... así que saca de sus bolsillos, un pergamino de color violeta.

-No podrás lograrlo... Muraki- eran las palabras de ese ser de nombre Tsuzuki.

Y ataca, el pergamino se alarga formando una especie de látigo el cual envuelve a su atacante, lo deja inmóvil... sólo por unos instantes.

-Je, no me haga reír Tsuzuki-san...- musita el hombre de cabellos plateados- le tengo una sorpresa...

-Nani?

Observa que detrás de su 'presa' estaba el demonio que lo atacó hace poco, el chico de negro no se lo esperaba y es atacado; el demonio lo ataca con sus garras... y el cae.

El chico pierde el equilibrio por completo y cae del edificio... lentamente ve como su atacante se queda paralizado a lo que pasa.

-..kami... – musita el ser al sentir la muerte muy cerca de él-... no puedo... morir aún... no...

El hombre de blanco mira hacia ese vacío, viendo como su delgado cuerpo pronto se estrellaría contra el suelo y no habría más de él.

-...quería tenerlo un poco más,...- eran las palabras de él, Muraki por unos instantes deseaba lanzarse pero... recuerda algo, algo que lo detiene de su locura...

La gente se asusta al ver un cuerpo inerte estrellarse en un auto, cristales de un lado hacia otro; gritos de terror por toda la zona... y el chico sin vida, solo su último pensamiento se iba de ese mundo terrenal...

-... morir... no,... no sin antes de llevarte... al mismo infierno... Muraki...

-Maldito Muraki,… te llevaré al infierno…- musita Tsuzuki tras despertar de un delicioso sueño, nota que el departamento estaba completamente oscuro y mira que a su lado se hallaba Hisoka que seguía durmiendo; ambos se encontraban completamente desnudos lo que hace sonreír al shinigami- mi angelito Hisoka- y besa su mejilla para notar que el chico se mueve un poco y abre sus ojos mostrando unos hermosos esmeraldas.

-…Tsuzuki…- musita Hisoka y se sonroja al darse cuenta que aun estaba desnudo.

-Mi ángel,… porque el sonrojo, ya tuve el bello honor de verte así…- y lo abraza el shinigami, haciendo sonrojar aún más al chico.

-Baka,…-musita el chico mientras se recuesta sobre Tsuzuki.

-…no quieres que salgamos a cenar por ahí?...no hay nada para cocinar- comenta Tsuzuki tratando de levantarse pero nota que el chcio se lo impide.

-Quiero, quedarme así… contigo…- musita mientras se aferra al shinigami.

Para Tsuzuki era muy extraño pero no le importa en absoluto y se acomoda mejor para estar con él; Hisoka no deseaba que se fuera de su lado, aunque recuerda que esas veces que él y Muraki tenían sexo, el sensei al terminar el acto lo dejaba solo…

-…Tsuzuki, puedo hacerte una pregunta?- pregunta de pronto Hisoka mientras siente el corazón latir de ese shinigami, éste asiente y Hisoka toma un poco de aire para decirle- cómo era tu relación con Muraki?... digo, cuando te conocí solo tenías la idea de matarlo por algo del pasado,… acaso él… fue la causa de lo que eres ahora?

Cuando escucha esas palabras, se queda en silencio unos momentos; no deseaba comentarlo pero nota que era el mejor momento y decide hablarle del asunto:

-Como lo que tu pasaste Hisoka,… sólo que nos conocimos cuando asesiné unas personas, y sinceramente me sentí aliviado al estar con él, protegido pero… todo eso fue olvidado cuando me di cuenta de lo que era en realidad, es un humano que desea el mayor poder,…

La noche era lluviosa, un joven de ojos amatistas estaba muy furioso y más porque encuentra unas notas sobre unas muertes ocasionadas por Muraki y lo peor, que él estaba involucrado.

-Maldito Muraki, por qué lo hiciste! No era necesario matarlas!- grita molesto y el senseí se levanta de su asiento para acercarse a él.

-Como puedes decir esas cosas,… era necesario porque no deseaban pagar lo que les prestamos, fue un buen bocado para mis demonios, deja de compadecerte Tsuzuki-san, si tu mismo contribuiste a eso.

Eso lo molesta por completo al grado de que lo golpea, para Muraki fue un golpe sorpresivo y mira los amatistas llenos de ira y de odio.

-La pagarás Muraki,…tu alma se irá directo al infierno!

-Tú irás conmigo, eres un ser de otro mundo,… un demonio con la apariencia de un humano que no se te olvide, tu alma está tan oscura como la mía.

Pero eso, hace enojar más a Tsuzuki de tal forma que sale de su casa corriendo, para ese momento la lluvia se detuvo por completo pero, Muraki no duda ni un instante en ir tras él, no iba a dejar libre tan fácil a esa hermosa posesión.

Hisoka escucha con atención cada palabra de Tsuzuki, sobretodo que por esa pelea… Tsuzuki trató de huir de ese doctor encontrando como única salida su propia muerte; también el shinigami le hace saber que Muraki desde tiempo atrás ya deseaba tener al chico.

-…así que tú eras el joven con el que me tope hace algunos años en la televisora…- comenta Hisoka al recordarlo, Tsuzuki por su lado no lo recuerda bien pero le contesta:

-Yo acompañé a Muraki a una entrevista tuya,… él deseaba tener tus servicios pero yo me negué porque no quería que otra persona más se involucrara,… kami-sama, si que el mundo es pequeño; tú eras ese chico…

-Lo recuerdo perfectamente, y Muraki trató de convencerme pero nunca lo logró… bueno, hasta después…

Y se queda en silencio unos segundos, el recuerda perfectamente esa noche que se encontraba en su casa en Tokio; había regresado de un pequeño trabajo cuando sintió un dolor terrible, el dolor de la muerte misma…

-Sentí tu muerte Tsuzuki, suena estúpido pero… la sentí,… me di cuenta que habías sido tu porque coincidió con la hora en que moriste…- musita Hisoka mientras lo abraza con más fuerza- … era la primera vez que sentí eso,… demo, no entiendo como fue que lo sentí… si nunca tuve un contacto cercano… sólo, nunca olvidé esos ojos tuyos…- el shinigami siente que el chico lloraba un poco y lo protege con sus brazos.

-…lo… lo sentiste entonces…

-Si, y al día siguiente acepté trabajar con Muraki!... fui un estúpido al caer en su trampa! Me usó! Me trató como su objeto sexual, su muñeca mas valiosa!... sólo ui un juego para él… pero sabes una cosa Tsuzuki…- y lo mira fijamente- llegué a darme cuenta pero me cegó todo lo que llegué a poseer,… de tener todo lo que nunca tuve en mi miserable vida!... con decirte que todo de mi le pertenece a él,… siento que aunque deje este mundo estaré atado a ese maldito hombre! Tsuzuki… onegai! Prométeme que me liberarás de él!... quiero ser libre y estar contigo!

Y lo besa, Hisoka siente esos labios en los suyos, luego Tsuzuki lo mira y acaricia su rostro para luego regalarle una bella sonrisa.

-Deja ya de llorar Hisoka,…ya verás que pronto los dos seremos libres,… yo te liberaré de ese hombre por completo para que así, estemos juntos por siempre…

De ese modo, se quedan en silencio… ninguno de ellos dos vuelven a decir algo, solo pensaban en lo que podría pasar luego de que Muraki saliera de sus vidas, en el momento que ambos sintieran la paz y la propia libertad.

En otro lado, Tatsumi había encontrado el viejo departamento del chico, nunca se imaginó que se encontrara en el lugar más humilde de la cuidad; por lógica que la residencia estaba muy maltratada y posiblemente era un escondite para esos maleantes. Siente un poco de aberración por ello y entra tirando de la puerta.

Observa que todo estaba en muy mal estado y camina hasta llegar a lo que era la sala, no había mueble alguno, solo suciedad y un aire de muerte.

-A pesar del tiempo, huele a muerte,… eso quiere decir que,…mmm, mejor comprobémoslo- de esa forma, el shinigami coloca su mano en el suelo y cierra sus ojos unos instantes; de los suelos aparecen unas sombras que envuelven por completo al shinigami de ojos zafiro, llevándolo a ese instante del pasado:

Hisoka parecía muy serio, le daba la espalda a ese sensei que llegó de pronto a su casa; le pedía que aceptara la oferta que le dio meses atrás.

-Hisoka-kun, vamos… acepta mi oferta, deja de vivir en este patético lugar…

-Por qué debería de hacerlo? No lo aceptaré.

-Si que eres difícil,…como, puedo hacer que aceptes?...- y lentamente Muraki se acerca al chico hasta abrazarlo por la espalda, éste se sorprende y trata de escapar pero siente como ese hombre lo acorrala a una pared.

-Bastardo, que intentas hacerme?...- y no termina de hablar porque siente sus labios en los suyos, no pasó mucho que Muraki se separa un poco de él.

-Tendrás todo lo que desees, dinero, fama… todo,… y no habrá persona alguna que te deteste por lo que eres,… es más, tu mismo sentiste la muerte de mi mas preciada muñeca,… yo lo único que deseo es que trabajes para mi, y encuentres a ese hombre,…

-.. es imposible encontrar… a un hombre ya muerto…- siente como Muraki lo tocaba, como introducía sus manos dentro de su camisa, siente un escalofrío porque sus manos eran frías como el mismo hielo.

-Error,… si se puede, yo estoy seguro que lo encontrarás,... es más, lo encuentras y terminará tu trabajo…

-Seguro…?

De ese modo sonríe Muraki mientras muerde con ligereza el cuello del chico de tal forma que lo hace gemir un poco y musitar que aceptaba el trato.

-…trabajaré contigo,…y estaré contigo…-responde Hisoka tras sentir que el hombre ya lo había desvestido casi, Muraki por su lado sonríe satisfecho y lame cada parte de su delgado cuerpo mientras lo mantiene prisionero en esa pared…

No pasó mucho tiempo cuando ambos yacían en una cama,…ambos se encontraban en ese momento, el chico sentía como el doctor se adentraba más a él y gritaba un poco, hasta que llega un momento que ambos se detienen, ambas miradas se cruzan y Muraki acaricia su pecho.

.-Recuerda mi hermoso Hisoka,… tú sólo eres mío, yo solo seré quien te toque… y te haga mío…-menciona Muraki mientras delinea el pecho desnudo de Hisoka con su dedo índice.

Ambos yacían en una cama mullida,… las ropas de ambos se encontraban revueltas por toda la habitación, de tal manera que los dos se encontraban desnudos pero el chico estaba atado de manos a la cama. Lo habían hecho varias veces pero Muraki delineaba con sus dedos y lengua cada parte de ese cuerpo delgado y fino.

.-…je,... tan excitante te soy,… yo puedo irme al infierno contigo si lo deseas…- responde Hisoka entrecortadamente.

.-Que así sea…- y Muraki termina de delinear su pecho y brazos,..

En ese instante el chico siente como si su cuerpo ardiera pero era porque al decir esas palabras Muraki, del cuerpo emergen unas extrañas líneas que parecían un conjuro…y su vista lentamente se nubla y llega a ver que ese hombre tenía en sus manos una daga.

-Eres mío…

-….

Y Hisoka siente como esa daga se adentra en su pecho,… sus ojos se abren llenos de sorpresa y siente como la vida se le va con esa herida; toma el brazo de Muraki que lo aprieta con fuerza y éste se lo quita de encima al instante y mira como lentamente cerraba sus ojos, como esos esmeraldas se apagan en ese momento…

-Ahora si, serás mío en vida y… en muerte… - y las marcas en ese cuerpo delgado se hacen más pronunciadas…

Tatsumi al instante se levanta, nunca se imaginó que eso había ocurrido pero,… su siguiente pregunta era: con esa herida debió morir Hisoka pero,… como es que sigue vivo? Y sonríe mientras desaparece del lugar, ya sabía lo necesario para regresar a Kyoto y comprobar lo último.