Capítulo XVII: realidad desgarradora
Unos ojos esmeraldas se abren de forma repentina, mira que apenas estaba amaneciendo y trata de buscar con la vista a alguien aunque… la cama estaba vacía. Se levanta de golpe y se abraza así mismo dándose cuenta que aún se encontraba desnudo, pero se toca su cabeza pensando que horas atrás estaban en la sala…
-Cómo llegue aquí?... además, qué fue este mal… presentimiento?- piensa para sí mismo y nota que lentamente se abre la puerta y entra un joven más alto que él; vestía unos pantalones negros y su pecho se halla desnudo pero con una toalla de color azul en su cuello.
-Hisoka-kun,… eres un dormilón de primera!- sonríe el joven haciendo sonrojar al chico.
-Tsuzuki!
El shinigami de ojos violetas sonríe y se sienta en la cama cerca del médium, éste se cubre con las sábanas su cuerpo pero Tsuzuki se las quita un poco.
-Ya,… deberías dormir un poco más, son las cinco de la mañana…- comenta Tsuzuki mientras acaricia su cabello.
-No,... ya no puedo dormirme- y se abraza al shinigami, éste se queda extrañado un poco pero trata de sonreírle un poco.
-Pasó algo?
-…nada, sólo que… por un instante sentí una gran tristeza en mi interior,… como si alguien hubiese dejado el mundo,…- comenta de pronto y Asato lo separa un poco de él.
-No digas esas cosas, mejor ve a tomar un baño, eso te hará sentirte mejor!
-Supongo…
Y se levanta pero el joven le da una camisa, aunque su sonrisa era que degustaba verlo en ese estado y más, sonrojado como en ese momento lo estaba.
-Oye Tsuzuki, tú tampoco te dormirás?
-… no,… no tengo deseos de hacerlo,...
Hisoka no le dice más y se dirige al baño para tomar una ducha; mientras lo hacía, Tsuzuki se acerca al espejo de su habitación con las sábanas en sus manos.
-…yo también lo sentí Hisoka,… no sé, algo me dice que ocurrirá un suceso terrible, por eso no puedo dormir más, no hasta sentirme en paz…
Y mira que se hallaba esa cruz suya que siempre llevaba, ya no estaba manchada de sangre sino que estaba limpia y brillaba con mucha intensidad; la toma entre sus manos y la observa con un aire nostálgico.
-…muy pronto, los dos seremos libres…nuestra libertad brillara como esta cruz, sin una mancha en nuestra alma, podremos vivir en paz,…- pero su sonrisa se apaga- …al menos podrá vivir en paz, ya no estará atado a ese maldito de Muraki; no quiero saber cuando esto termine… gomen na sai Hisoka-kun.
Cubre con su mano ese pequeño objeto y termina de arreglar su cama, así como acomoda algunas cosas para luego sentarse en la sala y esperar a Hisoka.
No pasó mucho tiempo cuando el joven médium sale del baño y mira a Tsuzuki sentado con la mirada algo perdida.
-Tsuzuki…
-…mm?... Hisoka-kun! Como te sientes ahora?- pregunta el shinigami con una sonrisa en sus labios.
-Yo, creo que mejor... estabas dormido?
-No, sólo pensaba… en muchas cosas, pero no te preocupes, eh!
Sin decirle más, Hisoka se sienta a su lado y lo mira fijamente; no le creía del todo y más, porque en su mente decía que estaba un poco preocupado.
-No mientas!
-…eh?
-Vamos te pasa algo!
-…bueno- y fija su mirada hacia otro punto-…es que, me puse a pensar en mucho,…lo que pasará luego de que me lleve el alma de Muraki al sitio que merece.
-Nani?...los dos seremos libres! Y… podremos estar juntos!...yo quiero quedarme contigo!- contesta Hisoka apretando sus puños.
Eso, genera un silencio en ellos,… Tsuzuki trata de aclarar sus pensamientos y toma el rostro del chico para besarlo, deseaba sentir sus labios una vez más y después se separa de él para verlo de frente.
-…Tsuzuki…
-….lo que pase, hay que tener presente que pueda que no estemos juntos,… tú estás vivo y yo,…ten presente siempre que te amo,… y siempre velaré de tu bella alma, te amo Hisoka…
-Pero,… no digas tonterías! No me importa que seas un shinigami! Yo no quiero alejarme ya de ti!... baka!
Tsuzuki sonríe un poco y saca de su bolsillo esa cruz que se la coloca a Hisoka, éste al inicio iba a rechazar tal objeto pero Asato se lo impide.
-Este objeto significa tanto para mí, es el único recuerdo que tengo de mi vida humana; quiero que tú lo poseas y me recuerdes…
-Pero,… Tsuzuki,… onegai, lo dices como si nos fuéramos a despedir!
-No importa, sin importar lo que pase,… te buscaré de nuevo…
Hisoka no entendía ese comportamiento de Tsuzuki, era como si supiera lo que podría pasar en cualquier momento; por primera vez no puede indagar en sus pensamientos y descubrir que le pasaba con exactitud.
-Hay cosas que no pueden leer de la mente- comenta Tsuzuki.
-…Tsuzuki…
El chico observa la cruz y la besa un poco para colocarla cerca de su corazón; cuidaría como nadie en el mundo ese objeto, ese regalo de un shinigami como lo es Tsuzuki pero… sus pensamientos son interrumpidos cuando suena un teléfono.
Tsuzuki toma casi de inmediato la llamada y se queda un poco extrañado al darse cuenta de quien se trataba:
-Tsuzuki, que milagro de saber de ti… cómo has estado?...-dice la voz desde el teléfono.
-Tat…sumi…- musita un poco nervioso Asato, el otro shinigami sonríe adivinando la reacción del de ojos amatistas-… a qué, se debe tu llamada tan, inesperada.
-Je, pues quería saludarte,… o acaso el jovencito se enoja? Bueno, te hablo para decirte que debes presentarte de inmediato en el JuOhCho, el jefe ansía tu presencia… es sobre… el caso que hemos estado manejando desde hace ya… tiempo.
Asato se extraña un poco a ello, no era común que Tatsumi le llamara y más si era sobre la visita al jefe; generalmente el jefe mismo los llamaba.
-De acuerdo,… pero no me entretengas, no puedo dejar al chico solo- comenta con algo de seriedad, Hisoka llega a percibirlo y baja su mirada.
-No,… yo no,… deberías de decirlo al jefe…- y termina con llamada para mirar a Hisoka.
-Hisoka yo…
-Ve Tsuzuki, no quiero causar problemas… sólo, cuídate.
De ese modo, Hisoka se retira de ahí dejando solo a Tsuzuki, éste por su lado toma un poco de aire y termina por abrocharse la camisa y se coloca su saco gris; toma sus llaves y sale del departamento aunque mira un momento la puerta y diciendo mentalmente que regresaría pronto.
Por otro lado, Hisoka camina por todo el lugar hasta que ve su móvil entre sus cosas; lo había dejado de usar desde días, por lo mismo que nadie más le hablaba… lo toma unos momentos entre sus manos y aprieta el botón para encenderlo.
Cuando eso ocurre, se escucha un sonido que indica varios mensajes escritos en su bandeja, los acepta y nota que se trataban de Watari, tenían dos días de haber llegado a su destinatario.
-Watari?...quiero ayudarte, necesito que me digas si Muraki posee algún cuaderno de notas o algo por el estilo…- lee en un mensaje más que era muy reciente, del día anterior-… se que estás con ese shinigami,…cuídate, por nada en el mundo regreses a la mansión, puede ser peligroso.
Para el chico, esos mensajes eran muy extraños, ninguno tenía claridad… pero le daban a entender que Watari en algún momento deseó hablar con él; se siente un poco mal y busca el número del científico para saber de él y tener una mejor explicación sobre esos extraños mensajes.
Teclea para iniciar la llamada y cuando entra la línea, escucha "el número que marcó no se encuentra disponible o está fuera del área de servicio".
-Maldita sea,…- y vuelve a intentarlo una vez más, sale lo mismo; una tercera vez lo intenta y aparece el mismo resultado-…pero, como?... Watari siempre lo tiene encendido, le habrá pasado algo?
Piensa un poco en lo que haría, deseaba verlo y preguntarle sobre esos mensajes; deja su móvil en la cama y busca algo abrigador y salir de ahí, solo tenía un pendiente: Tsuzuki.
-… no creo que me tarde, solo quiero saludarlo y que me explique eso…- se dice para si y toca por unos instantes esa cruz para luego salir de ahí.
Nota que era un día bastante claro pero se sentía un poco de fresco, observa a la gente caminar por las calles de esa cuidad; mira por varios lados antes de cruzar la calle, después de todo la mansión de Muraki no quedaba tan lejos del departamento de Tsuzuki.
Por un breve momento duda en ir a verlo, recuerda uno de los mensajes que le decía que por nada del mundo fuera a la mansión del sensei, pues podría correr peligro; se detiene y mira el cielo… con algunas nubes grises.
-Deseo ver a Watari, solo pido a kami-sama que no esté Muraki,… con solo verlo, me da asco… y me hace odiarlo más!
Camina unas cuadras más y observa la mansión de gran belleza de ese doctor, se siente un poco nervioso y al mismo tiempo un escalofrío recorre su cuerpo; trata de calmarse y se acerca hasta la puerta. Busca en sus bolsillos lo que eran las llaves de esa casa, se extraña al darse cuenta que podía entrar con facilidad.
La casa estaba ligeramente oscura, no era común eso… algunas velas se encontraban encendidas y Hisoka duda una segunda ocasión en entrar; ese lugar le traía mucho recuerdos, la mayoría no eran gratos aunque trata de calmarse y entra por completo al lugar. Camina hasta la sala y nota una muñeca de porcelana sentada; vestía de terciopelo azul marino y en su cabellera castaña oscura, llevaba un sombrero con flores, poseía ojos violetas y una mirada algo penetrante que pone nervioso a Hisoka.
-…de seguro que es de Muraki,…- camina hacia las escaleras para subir al primer piso, se le hacía extraño que el lugar estuviese vacío, no entendía como Watari no salió a recibirlo o al menos saliera ese pequeño búho mecánico.
Sube las escaleras para llegar al primer piso y nota un silencio total, piensa que posiblemente no había nadie; se le ocurre bajar hacia el laboratorio pero recuerda que es imposible entrar si no se sabe alguna contraseña, la cual desconocía por completo.
Observa las habitaciones y nota que la suya estaba cerrada con llave, así como la de Watari aunque, extrañamente la de Muraki estaba abierta; el sensei siempre la mantenía cerrada, hasta en algunas ocasiones con llave.
-Qué raro…pero,… ya no debería de estar aquí, mejor vendré otro día… espero encontrar a Watari…
De ese modo siente una fuerte presencia y mira hacia un pasillo, no ve a nadie, observa la entrada de la habitación de Katsutaka y nota una silueta.
-Nani?...
Lentamente se acerca y decide encender la luz, sus ojos esmeraldas se abren con fuerza y de terror al ver quien estaba ahí:… el cuerpo sin vida de Watari yacía recargado en una pared, aún se notaban las heridas causadas por la pistola de Muraki y, un charco de sangre se halla en ese mismo lugar.
-NO,… NO PUEDE SER… WATARI! WATARIII!- grita Hisoka con todas sus fuerzas, no podía creerlo, se acerca al científico y nota que no respondía, nunca más lo haría… lentamente se aleja de ahí y más al notar ese líquido carmín en su mano; su respiración se hace entrecortada y su cuerpo delgado tiembla a lo que veía.
No se da cuenta de quien está detrás de él de tal forma que choca, escucha una voz tan conocida que al instante se voltea y se asusta al ver de quien se trataba.
-Hisoka-kun, no imaginé verte de nuevo…
-Muraki!- grita Hisoka y trata de escapar pero, Katsutaka lo detiene tomándolo de sus ropas y lo acerca a él.
-…linda sorpresa no?
-Qué?... acaso… acaso…
Trata de hablar pero el sensei lo avienta a una pared mientras lo acorrala; sentía un terrible escalofrío, así como esa gélida mirada del doctor.
-Y qué?... a los traidores se tienen que eliminar- musita Muraki.
-Maldito! Suéltame!... como pudiste hacerle esto a Watari!...- trata de escapar pero le es totalmente imposible, y más, cuando el sensei le apunta su cabeza con esa misma pistola.
-Puedo deshacerme de ti en este preciso momento si lo deseo pero,… no,… no me conviene, ni tendría sentido hacerlo- dice Muraki aún con la pistola en mano.
El chico trata de calmarse, no entendía lo que estaba pasando ni la razón del por que Watari murió a manos de ese ser; en su mente pedía que alguien lo ayudara.
-Sabes algo Hisoka-kun?... tanto tú como Tsuzuki-san han sido mis mejores objetos,…aunque en este preciso momento a quien deseo es a ese shinigami cuyos ojos amatistas representan a la muerte misma; gracias a ti estoy por lograrlo, je.
-…estás… estás demente!...sólo por eso… por eso me querías a mi, verdad?- le dice el chico y no se espera una bofetada por parte de ese hombre.
-Esa boca te puede costar mucho, te puedo hasta quitar de nuevo la vida…
Hisoka se queda paralizado ante eso, mira al hombre de cabellos plateados y trata de escapar por una segunda ocasión; Muraki coloca sus manos en su cuello para detenerlo por completo.
-Después de todo he hecho un buen trabajo contigo… y me estás sirviendo como yo deseo… mi hermoso Hisoka-kun, tu alma y tu cuerpo son míos- y desviste el pecho del chico haciéndole notar más esas marcas que poseía.
-…nani?... pero,…arg!...- sentía un fuerte dolor, esas marcas eran como si lo estuvieran quemando.
-Jajajaja, pronto ese shinigami se dará cuenta y vendrá aquí… no creo que sea capaz de abandonarte, o si?
-No….noooo!- gritaba Hisoka y en ese momento lanza hacia el otro lado de la habitación a Muraki.
El chico desprende una fuerte cantidad de energía espiritual que golpea por completo a Katsutaka, éste no se esperaba tal ataque de tal forma que tambalea a la hora de levantarse; siente un hilo de sangre en sus labios y lo mira con odio.
-No me provoques Hisoka, si lo deseo… puedo quitarte la vida, ahora!- alza su mano y eso hace gritar al chico; éste sentía que se asfixiaba y se abraza así mismo porque sentía que esas marcas lo quemaban.
-Ya…basta… basta…- Muraki se detiene y sonríe divertido.
-Acaso ya no lo recuerdas?... no recuerdas perfectamente el día en que te quité la vida?
Hisoka se toca su cabeza y por unos instantes le vienen a la mente recuerdos de esa extraña noche; de esa ocasión que Muraki le llegó de visita y tuvo relaciones con él tras aceptar su oferta.
-No,… yo… yo…no…basta!- decía Hisoka tocándose su cabeza con sus manos, su respiración era mucho más acelerada y siente esa cruz que calmaba un poco su dolor- Tsuzuki…Tsuzuki…
Muraki se acerca lentamente a él hasta tomarlo de sus cabellos y lo hace que lo mire a los ojos. Se sorprende al ver ese objeto en el cuello de Hisoka.
-Esa noche, sabía perfectamente tus intenciones… deseabas acabar conmigo pero, te falló tu juego y yo me adelanté; Hisoka Kurosaki,… te busqué por tú eres el único que podía encontrar a un shinigami,… Asato Tsuzuki se convirtió en uno con el mero propósito de llevarme al infierno, pero yo… simplemente lo deseo una vez más, anhelo con tenerlo en mis brazos…y obtener la eternidad completa.
Hisoka no podía moverse mantenía ese objeto entre sus manos mientras escuchaba a Muraki; ahora ya lo entendía todo…desde un inició lo utilizó para tener devuelta a Tsuzuki, no por razones sentimentales sino que…
-Tsuzuki Asato es un ser fuera de lo común, no es un humano… es un ser tan poderoso que con solo pensarlo puede acabar con el mundo; el llegó como uno de nosotros a este mundo, pero… siempre terminaba asesinando a la gente que lo rodeaba, lo deseo porque anhelo su poder y esa eternidad que posee…
-...no,… nunca…nunca lo tendrás!...
-No?... y si te hago esto?- de nuevo usa su poder y Hisoka no puede moverse, lo lanza hacia una pared y el chico lo mira con odio.
-...imposible… maldito…
Muraki lo mira fríamente, como si se trata de un objeto que dejaría en la basura; camina hacia él hasta tomar su barbilla con brusquedad.
-Hisoka Kurosaki, desde hace tiempo… estás… muerto, dame las gracias,… yo te mantengo vivo; tu alma, tu cuerpo, el aire que respiras… todo es mío!
El doctor suelta a Hisoka y éste se toca su cabeza, comienza a temblar su cuerpo y no lo soporta más, sentía que estaba por estallar con esas palabras; siente como todo su ser se hacía polvo, cada hueso, cada parte de su cuerpo deseaba destrozarse.
-NOOOOOOOO!- grita Hisoka con todas sus fuerzas, mientras Muraki desea tocarlo una segunda ocasión y se sorprende al verle esa cruz.
-Esa…cruz…- y al momento de acercarse, siente una descarga que lo hace alejarse un poco de él.
-…muerto,…no…no,… no puede estar pasando esto!... no…NOOOOOOOOO! NOOOOOO!
Y no puede más, cae al suelo sin conocimiento mientras Muraki sonríe satisfecho a lo que estaba haciendo; mira su mano derecha y nota una quemadura bastante grande, nunca se imaginó que ese objeto que siempre llevaba consigo Tsuzuki, fuese capaz de reaccionar de ese modo ante él.
-…esa cruz,…pero ya veremos Tsuzuki, a partir de este momento, el reloj de arena está en contra de Hisoka… jejejeje…
Fin del capítulo XVII
Kami-sama! La verdad se ha revelado! Hisoka ha estado muerto en todo este tiempo!... Tsuzuki por su lado ha ido a ver a Tatsumi dejando solo al chico.
Las cosas están llegando a su punto culminante, Muraki no dejará libre a Hisoka tan fácil… y Tatsumi haría lo que sea con tal que el shinigami de ojos amatistas tomara mas en serio su labor.
Bueno, debo decir que el fic está cada vez en su fase final… T.T, qué pasará? Tsuzuki podrá darse cuenta que Hisoka ha caído en manos de Muraki o bien,… lo que puede hacer Tatsumi? Esto y más en el siguiente capítulo!
Es momento de irnos a los reviews pero antes, quiero dar las gracias a todos por su apoyo!
NeKoT: mou, pues si… y Hisoka ya se dio cuenta de su verdad, Muraki solo espera lo que pueda hacer Tsuzuki al respecto y con Tatsumi, claro que está aprovechando la información que obtuvo!... bueno, n.n muchas gracias por tu review!
Suzuko Nekoi: pues… ya viste lo que le pasó a Watari T.T… aun no sé como pueden terminar Tsu y Hisoka, puesto que Muraki y Tatsumi se los siguen impidiendo XD; en fin, muchas gracias por tu review, y espero te haya gustado este capi!
