NOTA MUY IMPORTANTE

QUERIDO LECTOR ANTES QUE NADA, QUIERO PEDIRTE UNA GRAN, GRAN, GRAN DISCULPA! T.T… NO ME HABÍA DADO CUENTA ANTES PERO, LOS ÚLTIMOS ARCIVOS DE ESTE FIC NO ESTÁN COMPLETOS! Y NO SÓLO ES AQUÍ, SINO EN MIS OTRAS HISTORIAS OCURRE LO MISMO!... ASÍ QUE, AQUÍ TE COLOCO LOS FRAGMENTOS QUE FALTARON, YA QUE ENTIENDO QUE POR ESO NO HAY CONCORDANCIA CON EL HILO DE LA HISTORIA T.T… MIL DUSCULPAS! MI DESCUIDO FUE NO FIJARME DEMO… DEMO, NO VOLVERÁ A PASAR!

ATTE.

BUNNY SAITO

Fragmento perdido correspondiente al capítulo XVI

No pasó mucho cuando se encuentra en lo que parecía ser un cementerio; tenía unas dos horas buscando su última pista hasta que… sus ojos se abren llenos de victoria.

-Vaya, vaya, vaya… tenemos aquí la tumba de ese chico,… ya veremos si realmente estás aquí…- y no lo duda ni un momento, comienza a cavar hasta darse cuenta de algo:

La tumba estaba completamente vacía,… sólo había el nombre del chico y su fecha de nacimiento y muerte; no se podía apreciar bien porque la lápida estaba completamente desgastada y en muy mal estado.

Tatsumi sonríe como nunca antes lo había hecho,… había descubierto ya el mayor secreto de Hisoka Kurosaki.

-Eres un humano que dejó este mundo tiempo atrás, pero… esas marcas tuyas son las que te mantienen con vida, bien… bien, esta vez agradeceré a Muraki por un trabajo tan bien hecho, eres el único ser que puede mantener con vida a un muerto… jajajajaja,… deseo ver tu cara Tsuzuki, darte a saber que ese jovencito ya no debería de estar aquí, en el mundo de los mortales…

Al mismo tiempo, Watari ya estaba terminando de leer ese diario, nunca se imaginó que Muraki era todo un psicópata de primera…

-Maldita sea!... como se atrevió a hacerle eso a Hisoka!... como se atrevió a tocarlo de ese modo?...

Pero, se le cae el libro al leer esas últimas líneas; aquellas que mencionaban que Muraki asesinó a Hisoka esa noche que aceptó trabajar para él y que usó un conjuro que lo mantendría vivo hasta que él mismo lo deseara.

Eso no era todo, sino que había fotografías de Hisoka con su pecho desnudo que mostraban unas marcas extrañas; Watari las reconoce al instante y nota que esas marcas eran las que lo mantenían vivo…

Sus ojos se abren llenos de sorpresa, no se lo podía creer, se ahoga un grito de terror al darse cuenta que Hisoka, siempre estuvo muerto y que por mero capricho de Muraki, seguía con vida… todo gracias a esas marcas y su obsesión por obtener a Tsuzuki convertido en ese shinigami.

-NO…. no puede... ser … no… puede ser!... esto está fuera de la leyes de la ciencia de la vida propia!... es un demente, Muraki es un demente!...

Y trata de salir cuando, mira que Muraki estaba en la entrada de su habitación; su mirada se muestra fría y seria, había llegado unos minutos atrás y se dio cuenta que se hallaba en ese lugar para descubrirlo en el acto.

-..Mu..raki…

-Je, veo que te has dado cuenta de mi realidad… me extraña que no te hayas dado cuenta desde hace tiempo…- responde mientras se acerca a él y Watari trata de escapar pero le era prácticamente imposible.

-Tú… demente! Mataste a Hisoka! Y lo reviviste! Te irás al propio infierno cuando mueras! Como te atreviste a realizar esta locura?

-Jajajaja,… no lo reviví… lo mantengo vivo, Hisoka realmente está muerto pero él no lo sabe; esas marcas que poseen lo mantienen con vida, pero cuando decida quitarle ese conjuro… él morirá y no será nada de él…

Era lo peor que pudo escuchar de Muraki, el científico de ojos dorados saca de sus ropas un bisturí y trata de atacarlo pero, el sensei le quita el objeto al instante.

-Y qué harás ahora?... la policía nunca te creerá…

-No importa! Pero de esta si no te salvas Muraki! Maldito bastardo!

-Si claro,… gracias por el cumplido,… la verdad me da lástima tener que decirte adiós, eres el mejor científico que he conocido pero, el precio a esto…

-Nani?

Y Watari mira que de las manos de ese doctor había una pistola de color plateado que apuntaba a él, Muraki sonríe divertido a lo que estaba por hacer:

-Maldito Muraki!- y saca un cuchillo de sus ropas para atacarlo pero, Muraki jala el gatillo de esa arma.

El doctor no duda ni un instante en dispararle a Watari, éste cae al suelo casi sin vida… la herida en su pecho era mortal y Muraki se acerca a él para acariciar su rostro.

-No me gusta este final para ti… pero, tú mismo lo forjaste,… es más, Hisoka regresará a mi con Tsuzuki,…

-…bastar…do… eres…un… mons... truo…

-Je,… pueda que lo sea y no me avergüenzo de ello, je…

Y coloca su arma en la cabeza del científico; éste ya no hace movimiento alguno…. Y, solo se escucha un disparo que da fin con su vida. Muraki se guarda el arma en su saco y sale de ahí, dejando el cuerpo sin vida de ese joven aunque no duda en mirarlo una vez más.

-Gracias por todo… Yutaka Watari,… me serviste bien…

De esa forma, sale de su casa… rumbo a un sitio totalmente incierto, solo por su mente pasaba la idea que muy pronto volvería a ver a ese chico y con él, a ese shinigami de ojos amatistas.

Capítulo XVIII: la víctima no. 100

Tsuzuki aparece en un hermoso jardín de cerezos, era entrada la noche pero esos pétalos daban un bello espectáculo… sus ojos amatistas miran la Luna y luego ese enorme edificio donde llegaban esos seres a trabajar; sus luces encendidas lo hacen ver un bonito y acogedor lugar… se hallaba en el Meifu.

-El aire es un poco diferente,... espero que Hisoka esté bien…- musita el shinigami mientras sube por las escaleras que lo conduce a un pasillo muy grande donde ya lo esperaba Tatsumi.

-Tsuzuki, que bueno es verte aquí de nuevo!

Cuando dice eso, abraza al de ojos amatistas, éste se separa de él con un poco de brusquedad y lo mira con un poco de seriedad.

-Mejor vayamos al grano, dejé solo a Hisoka en el departamento…- responde con algo de frialdad en sus palabras, eso deja extrañado a Tatsumi.

-Como quieras Tsu,… no me llevará mucho tiempo, vayamos a la sala de conferencias.

Con eso, el shinigami de ojos violetas no dice más y sigue a su compañero por los diversos pasillos del lugar…

El Meifu es el mundo donde llegan las almas y esperan a ser juzgadas de acuerdo a la gravedad de sus actos a lo largo de su vida.

El edificio donde se encuentran ellos es el JuOhCho, el Ministerio de los Diez Reyes, donde existe un organismo encargado de juzgar los actos que las peronas cometieron durante sus vidas. El departamento principal es conocido como Central Enma, presidido por el Gran Rey Enma, soberano del más allá. Allí trabajan los empleados de la división de citaciones, también conocidos como shinigami, los mensajeros de la muerte. Se trata de prestigiosos profesionales que se especializan en los casos que presentan más problemas a los tribunales del otro mundo…

Durante el camino, ninguno de los decía palabra alguna… cada uno se haya en sus propios pensamientos; Tatsumi por su lado ideaba la mejor manera de hacerle saber ese secreto tan especial que envuelve a Hisoka, deseaba a darle a entender muchas cosas…

Tsuzuki lo miraba caminar sin decir palabra alguna, se le hacía raro porque siempre le decía lo que pasaba, pero en esta ocasión no era así, parecía que estaba ocultando algo.

-El jefe nos espera en la sala de conferencias?- pregunta de pronto.

-… por desgracia, salió… pero entre nosotros dos podemos hablar…- responde con esa forma tan particular de decir las cosas.

Y no vuelven a decir palabra hasta llegar a esa sala, era un lugar muy espacioso y al centro había una mesa alargada con varias sillas… al centro una pantalla gigante y con lo necesario para usar el equipo.

-Siéntate por favor Tsuzuki- lo invita Tatsumi mientras le acerca la silla.

-… ya dime Tatsumi, algo ocultas… qué tienes que decirme?- pregunta serio el shinigami y Tatsumi sae acomoda sus lentes para verlo mejor.

-Demasiado diría yo… como decirte que deseo que volvamos a trabajar juntos…

El joven se levanta de golpe y lo mira ligeramente molesto, no lo entendía… su mente se estaba confundiendo al escuchar esas palabras.

-Dilo de una buena vez! No deseo que a Hisoka le pase algo,… no… me lo perdonaría!

Eso, fue la gota que derramó el vaso para Tatsumi, golpea con sus puños la mesa silenciando por completo a su compañero.

-Por qué te interesas en nuestra presa?... al principio pensé que deseabas acercarte a él para que cayera en nuestras manos, y sea juzgado por los crímenes que cometió… pero ahora, tus intenciones son otras!

-.. y qué tiene de malo? Le prometí a Hisoka que lo liberaría de Muraki y eso corresponde a protegerlo y ver por él!- responde alzando la voz y la mirada de Tatsumi se vuelve más penetrante.

-Que te has enamorado de un…- y se queda en silencio para darle la espalda.

-Tatsumi?

Sonríe Tatsumi al recordar su principal objetivo, una vez más se acomoda sus lentes y mira a los ojos a Tsuzuki, este se siente un poco nervioso ante la mirada de ese hombre…

-Sabes Tsuzuki, mientras te dedicabas a cuidar de ese crío… pude hacer buenas investigaciones sobre el principal objetivo de nuestro caso, recuerdas eso?

-Ya sabemos que el causante de las muertes, es Muraki… a que más te refieres?

-… a la víctima no. cien, aquella que está en el registro de defunciones pero, su alma no se haya aquí.

Con eso, Asato se deja caer en la silla y piensa un poco en ello… ya no lo recordaba; tras encontrar al culpable de esos asesinatos, debían saber quien era esa víctima no registrada. Observa como Tatsumi se acerca a la pantalla y coloca una especie de diapositivas.

-Deseo que observes algo, mi querido Tsuzuki- enciende la pantalla y aparecen una serie de imágenes.

Se trataban de los muertos, cada persona que fue asesinada a manos de Muraki: eran mujeres, niños, ancianos… de todo; fueron encontrados en el peor de los estados y sus almas, estaban atrapadas ahí. Los shinigami estaban investigando eso porque esos espíritus debían llegar a su destino final y, no quedarse en el mundo terrenal.

Cada imagen, una forma diferente de morir, Tsuzuki se tapa su boca con sus manos, era demasiado para él… detestaba más a Muraki por ello pero, hay una que lo deja sin palabras; su cuerpo comienza a temblar y su respiración se hace entrecortada.

-La verdad que para mi fue una gran sorpresa…- comenta Tatsumi con sus brazos cruzados- debo decir que Muraki hizo un excelente trabajo para ocultar la verdad en ese chico.

-..no,… imposible… IMPOSIBLE, ESTÁS MINTIENDO TATSUMI!- grita el shinigami, la silla sale volando y se acerca al de ojos zafiro.

-Te cuesta entenderlo?... desde siempre hemos tratado ya con un muerto, Hisoka Kurosaki murió desde hace tiempo pero,… tal parece que el poder de ese Muraki es lo que lo mantiene vivo.

Estaba por golpearlo pero, al escuchar el nombre de Muraki, se detiene y sus ojos violetas se muestran demasiado sorpresivos; no podía creer que el cuerpo que se hallaba en esa imagen no era la del chico que estuvo cuidando durante cierto tiempo, poco a poco suelta a Tatsumi y éste lo hace a un lado.

-Pero hay algo que deseo preguntarte Tsuzuki, como es que no percibiste esa esencia muerta que tiene a su alrededor?...

-Como… cómo puedes decir eso? Por qué me haces esto?- musita Tsuzuki tratando de mantener la calma.

-Yo no te estoy haciendo nada, es más… deberías de agradecer mi interés por ti, acaso no sabes que lo que estás haciendo es muy penalizado en el JuOhCho?

Tenía toda la verdad en sus manos, Tatsumi sabía a la perfección que las acciones de Tsuzuki tenían un precio, y uno muy caro que le podía costar esa nueva oportunidad de "vivir", esa clase de relaciones entre un shinigami y un ser humano, hasta de un ser que murió tiempo atrás… no eran aceptadas entre los jefes del Meifu, era ir en contra de las reglas más importantes que se imponen en ese lugar.

-… no me importa,… pero, por qué me dices esto?... cómo es que Hisoka… está muerto?...si lo toque, lo abracé… su temperatura era la misma – se decía mientras se toca su cabeza, Tatsumi toma su mentón para verlo fijamente.

-Cuando surgen sentimientos prohibidos, te cegan por completo…yo no quiero perderte mi hermoso Tsuzuki, deja que te ayude…

Asato lo mira sin decir alguna palabra, ese tono en Tatsumi parecía que lo que decía era sincero; de sus ojos amatistas aparecen unas pequeñas lágrimas como símbolo que no podía más, sentía un vuelco en su corazón al darse cuenta que ese pequeño "ángel" era solo una marioneta de Muraki… por unos instantes la imagen de ese chico de ojos esmeraldas y mirada fría, lentamente desaparece.

Se sienta en la mesa y trata de analizar todo,… deseaba que todo eso fuese mentira pero, sus ojos se posan en una carpeta la cual toma y revisa; otra prueba clara, ahí se hallaba el acta de función de Hisoka, pero no había un registro de su alma que fuese juzgada por el JoUhCho… dándole a entender que su alma aún se halla atrapada en el cuerpo del chico. Lo piensa un poco y observa la imagen del cuerpo "sin vida" del médium, nota las marcas que posee en su pecho y siente que la ira recorre sus venas y una terrible idea de aniquilar al causante de ello le viene a la mente.

-…maldito… maldito Muraki!- grita al grado de hacer trizas la mesa de cristal con sus puños; Tatsumi lo observa sin sentimiento alguno, ya tenía la idea de que reaccionaría de ese modo, solo le faltaba convencerlo de la verdad.

-Ahora nuestro objetivo es obtener el alma de Hisoka y como veo que estás molesto con el doctor, puedes aniquilarlo tú mismo.

Algo que no se esperaba Tatsumi era que, Tsuzuki le da un puñetazo que lo hace caer sentado al suelo, mira que el shinigami de ojos amatistas se encontraba muy molesto: con lo que descubrió y su actitud.

-NO… eso nunca! Yo le prometí a Hisoka ser libre! Y deseo… deseo que siga viviendo!...yo, yo no quiero que muera! NO, NO, NO, JAMAS!

-Entonces, deseas irte con él?... el jefe no sabe tus verdaderas intenciones y bueno, si accedes a completar la misión y llevar el alma de esos dos a que sean juzgadas como es debido; nunca revelaré que amas… y necesitas a ese crío!

Una segunda ocasión Tsuzuki estaba por golpear a Seiichiro pero éste, lo golpea primero en su estómago haciéndolo rodar y lentamente se acerca a él.

-Entiéndelo Tsuzuki, ni un muerto puede estar con un shinigami… lo mismo si ese crío estuviese vivo de verdad… vamos Asato, onegai, accede.

-… no,… lo… lo siento Tatsumi…

Le cuesta trabajo levantarse, algunas lágrimas le salían de esos amatistas electrizantes; no podía creer que esa persona que ama estuviese ya sin vida y, lo peor de todo era que, Muraki fuese el culpable de todo.

El shinigami de ojos zafiros le da esa misma carpeta, en ella se encuentra el historial que encontró Tatsumi; cada palabra decía como fue que Hisoka murió a manos de Muraki…todo era una punzada que generaba mucho más odio de lo que ya tenía hacia ese hombre de cabellos de plata.

-Lo siento Tatsumi…- tira la carpeta al suelo dejando caer todos los documentos-… ya no me importa el Meifu, ni mucho menos el JuOhCho… iré por Muraki de una buena vez, lo dejaré aquí y, me tiene sin cuidado lo que me hagan…prometí que liberaría a Hisoka y que estaríamos juntos…

Sus palabras era frías, el shinigami de ojos zafiro no lo creía, no era común ver con esa actitud al de ojos amatistas.

-Tsuzuki,… como puedes decir eso!

-Yo no me convertí en shinigami por el mero deseo de serlo,… lo desee para ver en el infierno a ese maldito de Muraki y así será,… si muero… no importa.

-…

Tatsumi no podía decir más, esas mismas palabras las escuchó tiempo atrás cuando lo conoció pero, en esa ocasión parecía diferente.

-Entonces, serás castigado por eso mismo… y yo,.. no me hubiera gustado verte así…- detrás suyo estaba preparando una esfera de color oscuro, hecha de sus propias sombras.

Sin pensarlo dos veces, Tatsumi ataca a Tsuzuki con sus sombras; éste logra esquivar dicho ataque a tiempo y lo mira molesto.

-Me tienen sin cuidado ustedes! Yo salvaré a Hisoka aunque… eso tenga que ver con dar mi vida!- musita Tsuzuki serio y Tatsumi lo ataca una segunda ocasión de tal forma que, el de ojos amatistas siente una herida en su mejilla.

-No te lo perdonaré Tsuzuki,… traté de ver por ti y mira como me lo pagas!- le grita tratándolo de golpearlo.

-…aun así, éste es mi deber y lo siento…- contesta Tsuzuki-…nunca quise hacerte daño.

Tras decir eso, se lanza a Seiichiro y lo golpea para luego colocarle pergamino que lo paraliza por completo; Tatsumi mira por unos breves instantes que la mirada de su compañero era diferente a las que solía hacer…

-Es la… muerte misma…

Y de ese modo, Tsuzuki toma el rostro de su amigo para verlo fijamente y éste siente un terrible escalofrío que recorre su cuerpo y más, cuando siente que el d eojos violetas besa su mejilla.

-Ya no te metas,… esto es sólo entre nosotros tres; no me gustaría acabar con alguien como tu… adiós y…. gracias… por todo…

Deja caer a Tatsumi y se da la vuelta para retirarse de ese lugar, tenía que regresar cuanto antes a su departamento y ver por el bienestar del chico.

Por otro lado, en una oscura habitación… un jovencito de ojos esmeraldas despertaba de un largo sueño; parpadea un poco mientras si vista se aclara, sólo algunas velas iluminaban ese extraño lugar.

-Dónde… dónde estoy…- piensa el chico mientras trata de levantarse, nota que estaba encadenado de brazos y piernas, así como su pecho descubierto y observa esas marcas.

Sus ojos se abren sorpresivos, por su mente le viene a la mente esas palabras de Muraki: gracias a él seguía vivo, era una de sus mejores "creaciones" y que nunca podría ser libre.

-Estoy,… estoy… muerto,…como no me di cuenta…- musita y de sus ojos aparecen unas pequeñas lágrimas que rodean sus mejillas-…Tsuzuki,… onegai, ven por mi… sálvame…

Trata de moverse pero ve que le era imposible, no solo por las cadenas que lo tenían prisionero sino que, todo su cuerpo no le respondía… se sentía un costal lleno de arena, además le dolía cada parte de su ser, como si una aguja lo picara en cada instante.

Mira la pared y piensa en esa persona que podría salvarlo… siente un fuerte dolor en su corazón que lo hace gemir un poco y se decía que estaría bien y que todo era un mal sueño; despertaría a los brazos de esa persona mientras le susurra que todo fue una pesadilla. En ese momento el chico ve una extraña imagen que lo hace moverse y gritar un poco.

-Tsu…Tsuzuki!... está en peligro,… mal…maldita…sea…

Siente el peligro en su interior, su cuerpo sentía un desgarrante dolor pero trata de controlarlo… debía saber que ese shinigami estaba en peligro y eso, era lo que menos quería… solo desea su libertad…

Luego que Muraki lo tomara prisionero, lo encerró en lo que era el laboratorio de Watari, sólo que en esta ocasión estaba completamente oscuro y silencioso. Hisoka mira el lugar y el recuerdo del científico rubio le viene a la mente, como le hubiera gustado verlo antes de lo ocurrido pero, la terrible realidad que lo envuelve lo hace un poco temeroso.

Se sienta con mucho cuidado y piensa en como fue que llegó a eso, se decía así mismo que ese era el resultado de todas sus acciones; antes no le importaba lo que hacía pero ahora,… mientras se mira esas marcas, que todo tenía una consecuencia: trabajar con Muraki era un precio muy caro, puesto que ya no se sentía el mismo, y por primera vez, no se sentía vivo.

-Como hubiera… deseado nunca conocer a Muraki,...creo que si fuera así, no estaría aquí en este momento- se dice así mismo mientras se mira las cadenas que lo tenían prisionero.

Por su mente le viene ese fatal momento, cuando murió a manos de ese sensei… siente un terrible asco hacia ese hombre mientras percibe sus manos gélidas en su delgado y joven cuerpo; antes le parecía una sensación placentera pero ahora, todo lo contrario.

Observa sus manos cubiertas con algo de polvo y piensa un poco más, Hisoka deseaba saber sobre Tsuzuki, correr hacia él y abrazarlo mientras esconde su rostro en su cálido pecho; solo verlos una vez más, aquellos amatistas que lo cautivaron desde la primera vez que se vieron.

-Por qué me pasa todo esto?...qué pasará cuando Tsuzuki venga por mi?...acaso, moriré?...porque me siento con este temor?- piensa y por segunda ocasión siente una necesidad terrible de llorar, unas gruesas lágrimas salen de esos esmeraldas mientras pedía en silencio que su shinigami fuera por él, lo más pronto posible.

Mientras tanto, entre las calles de la cuidad un joven vestido de negro y con una gabardina del mismo color, corre con todas sus fuerzas para llegar a su destino, sus ojos amatistas muestran una terrible preocupación, así como un mal presentimiento que lleva consigo desde que estaba en el Meifu.

-Hisoka… espero que estés bien… onegai…- musita y se detiene al ver el edificio donde se haya su casa, ese departamento donde vivió un tiempo. Toma el elevador y corre por el pasillo hasta llegar aquella puerta.

Se queda enfrente de ella unos segundos, su respiración era un poco entrecortada por el esfuerzo que realizó u busca entre los bolsillos de su gabardina sus llaves aunque… le extraña ver que la puerta se abre ligeramente.

-Nani?...

Camina con cuidado y termina de abrir la puerta con brusquedad, la venta estaba abierta y la cortina se movía con cierta fuerza y Tsuzuki se acerca a cerrarla. Siente como si alguien estuviese ahí pero, una sonrisa se forma en sus labios.

-Mi angelito! Ya estoy aquí!... por que no vamos a cenar juntos?... disculpa por llegar tan tarde, tú sabes… esto de ser shinigami no es tan fácil.

Y nadie le contesta, nota que si estuviese ahí el chico, las luces estarían encendidas pero, piensa que posiblemente le está jugando una broma; lo nombra varias veces y nada, camina hasta la habitación y la encuentra un poco desarreglada.

-Hisoka-kun! Está broma no es nada buena!... vamos sal ya! Me estás asustando!- y ve un bulto al fondo, pero algo le dice que tuviese cuidado; un ligero escalofrío lo recorre.

Cual va siendo su sorpresa que, una carta sale de ese lugar y roza su mejilla para terminar en la pared; éste mira al fondo y un ligero destello aparece.

-… quién está ahí?- una segunda cata sale y esta ocasión Tsuzuki hace aparecer un pergamino que lo lanza al fondo para quemarse por completo en la nada.

-Tsuzuki-san… que forma tan poco apropiada de recibirme.

Los ojos amatistas se abren de sorpresa al ver de quien se trataba: un hermoso hombre de cabellera y ojos de plata, que vestía un traje blanco que le daba una apariencia de ángel… sus labios forman una sonrisa extraña.

-..Mu…Muraki! Como te atreves a venir aquí!- musita Tsuzuki extrañado.

-Digamos que te estuve esperando- contesta el doctor mientras se acomoda sus gafas- aunque tardaste demasiado.

-…y dónde está Hisoka? Por qué no está Hisoka aquí?- amenaza Tsuzuki a Katsutaka con un nuevo pergamino.

Eso era lo que Muraki deseaba escuchar, sonríe una vez más y desaparece apra luego hacer acto de presencia detrás del shinigami, éste se siente confundido ante el acto y trata de escapar cuando Muraki lo abraza.

-Ese crío… no está aquí, me extraña que no vigiles a tus… presas- y besa el cuello del shinigami mientras que éste lo aleja de él con fuerza.

-Bastardo, algo tienes que ver… él,… no se iría de aquí con facilidad!- responde Tsuzuki molesto ante el acto.

-Je,… tanto te interesa?

-A qué estás aquí Muraki,… responde, por qué estás aquí?

-…oh Tsuzuki-san, pues simplemente estoy aquí porque deseo verte, sabes?... el chico aún está vivo, ese ingenuo se fue solito a la boca del lobo y bueno, me vi a la necesidad de forzarlo que se quedara en mi hogar…

No entendía nada de lo que decía Muraki, Tsuzuki se imagina que Hisoka salió de la casa por algo y llegó a la mansión del mismo.

-…como sea! Quiero ver a Hisoka!...además, como te atreves a ultrajar su alma!- laza la voz y el doctor se da cuenta que sabe la verdadera naturaleza del chico.

-Acaso… ya sabes su secreto,… ya sabes que tu crío está más muerto que nada?... jajaja, siempre ha sido mi títere y bueno, todo ha resultado muy…

Sin que se lo esperara, el shinigami le da un puñetazo en su rostro que lo hace caer al suelo sentado; la mirada de Tsuzuki era oscura… su odio hacia ese hombre era tan grande que lo podía matar.

-NO TIENES DERECHO A DECIRLE ESO! ERES EL SER MÁS REPUGNANTE DE ESTE MUNDO! TE LLEVARÉ AL INFIERNO MISMO… MURAKI, PREPÁRATE A MORIR!

En sus manos aparece un fuego de color oscuro, mataría en ese momento a Muraki y después buscaría a Hisoka para traerlo de vuelta pero, se queda desconcertado al escuchar una carcajada de Muraki.

-JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA, me fascina verte así, la furia y la ira que se muestran en esos amatistas que representan a la muerte misma… vamos, mátame… aunque toma en cuenta que si lo haces, la insignificante y fétida vida de ese médium desaparecerá,… yo le doy vida; esas marcas son el sello que mantienen encerrada el alma de Hisoka…

Y con eso, Tsuzuki se detiene… lo piensa un poco y tenía toda la razón; un coraje lo envuelve y su respiración se hace entrecortada mientras mira con odio a ese hombre; detestaba reconocer que si le quitaba la vida, el alma del chico saldría de su cuerpo para ser libre.

-…maldito…

-…- Muraki lo mira fijamente, mientras el shinigami cae de rodillas al suelo y cubre su rostro con sus manos; deseaba con todas sus fuerzas matarlo pero sobretodo, liberar a Hisoka de una pesadilla como esa…a como diera lugar.

Fin del capítulo XVIII

Mou, las cosas están en su máximo punto, qué hará Tsuzuki?... ya no le importa nada, solo la vida de Hisoka pero,… lograrán estar juntos o, algo como la muerte los separará?...esto y más en el siguiente capítulo de este fic!

Debo decir que esta historia está por concluir T.T, aun le faltan unos dos o tres capítulos más pero aún no se como vaya a terminar esta historia…u.u…en fin, a todos quiero darles las gracias por su apoyo y ahora paciencia n.nUU…

Por lo mismo que mi tiempo se ha reducido un poquito más, n.nU en esta ocasión no podré contestar sus reviews pero les sigo agradeciendo su interés y bueno, nos veremos en la siguiente actualización!

Se despide con cariño,

Bunny Saito n.n