Capítulo XIX: lujuria de sangre
Muraki ya se había retirado del departamento de Tsuzuki, su mirada muestra que todo lo planeado estaba saliendo a la perfección, era como si todo ya estuviese predestinado y solo faltaba mover las piezas de forma adecuada para que surtiera efecto.
Por otro lado, en la mansión del doctor, Hisoka abría lentamente sus ojos, sentía que su cabeza le daba vueltas y unas terribles náuseas lo envolvían. Se levanta de golpe y observa que se encuentra en una habitación… aquella habitación en la que estuvo durmiendo muchas ocasiones.
-Mi… habitación- musita el chico y se abraza así mismo, solo vestía aquellos pantalones y su cuerpo se encontraba marcado por ese tatuaje tan extraño y particular en él, la marca que mostraba que Muraki tenía posesión en él… de su cuerpo y de su alma.
El chico de ojos esmeraldas siente unas ganas terribles de llorar, por su mente pasaba la imagen del único amigo que tuvo durante su estancia con Muraki; siente que la muerte de Watari fue, en parte su culpa y al mismo tiempo le hacía odiar aún más a ese Katsutaka.
Se levanta con cuidado de la cama para evitar sentir esas náuseas y observa que todo estaba cerrado, seguro era para evitar que se escapara pero eso, era imposible porque de inmediato el chico cae de rodillas porque se siente muy débil, además de ello, sentía su cuerpo muy frío… como si estuviera en un cuarto gélido pero eso provenía de su miserable cuerpo, recuerda la verdad de su condición y eso le hace derramar algunas lágrimas.
-No puede ser,…como no pude darme cuenta…- se decía para sí mismo, le era imposible creer que estuviese muerto y, todo lo que ha pasado ha sido falso.
Hisoka se toca su cabeza mientras diversas imágenes aparecen en su mente, recuerdos de todo lo que ha sido testigo y ha vivido; gritaba diciendo que desaparecieran porque lo estaban lastimando ya que se decía que todo había sido un sueño y ahora, sentía que estaba despertando de una realidad que nunca se dio cuenta.
-Tsuzuki,…por qué?...- musita el nombre de ese shinigami con un ligero suspiro mientras trata de levantarse-… dónde estás?...deseo… verte…
Cuando se levanta de nuevo tambalea pero logra ponerse en pié y buscar la forma de salir de ahí, le era imposible porque logra observar que había un sello que impedía que se acercara a la puerta, es decir, no podía tocarla porque estaba bajo un sello espiritual que Muraki colocó.
-Maldita sea,…- se dice para si mismo y no hace más que recostarse de nuevo en la cama, no le quedaba de otra más que esperar si por casualidad, ese shinigami de ojos amatistas iba en su rescate.
Mientras eso ocurría, Muraki había llegado a su mansión, la cual se hallaba completamente a oscuras y la ilumina con algunas velas; de sus labios se observa una sonrisa extraña, la cual podría ser que algo sorprendente estaría por ocurrir.
-Será mejor que prepare todo, no tardará mucho Tsuzuki en llegar hasta aquí- camina hacia las escaleras y llega a la habitación en la que se encuentra Kurosaki; éste se despierta y mira que entra el doctor.
-… qué haces aquí??
-Ah, no seas así conmigo mi bello Hisoka, porque si… tienes suerte, podrás ver de nuevo a Tsuzuki- dice Muraki con un tono de voz frio y severo.
-Él vendrá a salvarme, y… será quien me libere de ti!- dice de pronto haciendo sonreír a quien una ocasión lo consideró como un amante.
-…eso si, pero ya veremos porque temo decirte que tengo que dejar en blanco cualquier evidencia, Tsuzuki después de todo es capaz de regresar a mi… y bueno, no sería agradable que un médium tan conocido como tu, se le reconozca porque está muerto y aun camina.
Eso al chico no le gustó en absoluto de tal forma que, trata de golpear a Muraki y éste lo detiene con una sola mano su puño; Hisoka lo mira con odio y este no hace más que tirarlo hacia el suelo y se acerca a la puerta.
-Aprecia lo que tienes de vida, porque ha llegado el día definitivo…tu serás el pago de todo- y saca de su bata un pequeño reloj de arena de color negro, lo coloca en un mueble y lentamente los granitos comienzan a caer en el otro extremo del objeto.
-…que, qué cosa?
Pero no le puede decir más porque Muraki había salido ya de la habitación y mira con detenimiento ese reloj, en su interior le decía que era algo muy delicado y, cada grano significaba que su vida estaría por esfumarse de ese cuerpo, cierra sus ojos por unos instantes mientras pide a Kami-sama que ese shinigami llegara a tiempo.
Tsuzuki por su lado, aun se encontraba en su casa, miraba el cielo nocturno con esos ojos amatistas que demostraban solo ira y…. culpa; temía que la vida de Hisoka estuviese en peligro, así que se levanta del sillón para salir de su departamento.
El shinigami no hace más que acomodarse un poco sus ropas y sale corriendo, lo único que tenía en su cabeza era Hisoka y trataba de imaginarse que estaba bien y…. a salvo.
En sus pensamientos busca la forma de cómo liberar a Hisoka, recuerda las palabras de Tatsumi, ese momento en que le reveló la verdad… el verdadero estado de Hisoka; sabía que la única forma de liberarlo era tomando la vida de Muraki.
-Hisoka… resiste,…onegai…- musita y mira por unos instantes a la luna que, en esa noche estaba completamente blanca y redonda para luego desaparecer y trata de llegar lo más pronto posible a la mansión de Muraki.
No pasa mucho tiempo cuando llega, observa aquellas rejas que las salta con mucha facilidad, sus ojos amatistas miraban fijamente la entrada mientras un ligero viento revuelve su cabello y su gabardina negra.
-Muraki, es tu fin…
Tras decir eso se acerca a la puerta y lo primero que hace es darle una patada de tal forma que la tira, observa que todo estaba cubierto de velas que iluminaban un poco el lugar; eso hace tambalear un poco al shinigami.
-Velas,… siempre era así, pero que trata de hacer Muraki?... me siento como si estuviera en el pasado…- piensa y trata de evitar que esos recuerdos lo envuelvan y perturben su mente.
Camina un poco más hasta llegar a una sala que daba con unas escaleras, en el centro de esa zona se observa una mesa con dos copas y una botella que parecía ser de vino, Tsuzuki se acerca con un poco de curiosidad por saber de lo que se trataba de ello.
Lo que no se espera es que observa una mano cubierta por un guante blanco que toma la botella y sirve en las copas, luego le acerca la copa al shinigami, éste mira que unos ojos plateados lo observan fijamente hasta que…
-Me da gusto que estés aquí, Tsuzuki…
-... eres un cínico!
-No, simplemente que me preparaba para tu llegada- responde Muraki mientras se acerca a él- como sé que vendrías si me traía de vuelta a Hisoka pues, veo que tuvo muchos resultados.
-Eres un bastardo!!!! Donde está Hisoka!!!- dice alzando la voz el shinigami.
--El está aquí…. En una de las habitaciones…
Y no termina de hablar porque Asato corre para buscarlo pero, el doctor saca de sus ropas un pergamino que se lo lanza al shinigami, éste se queda paralizado mientras siente una descarga eléctrica en su espalda que lo hace caer.
-ARG!!!!!! Como… te… atreves…-Tsuzuki habla mientras trata de moverse, siente como Muraki se acerca a el y coloca su pie en su espalda.
-No será tan fácil, sé a la perfección que lo que deseas es la libertad del chico, no es así?
-….bas….taaaa!!!- grita de dolor el shinigami y Muraki sonríe al ver de ese modo.
-Te lo repito, el puede ser libre si tú, regresas conmigo.
Tsuzuki abre sus ojos con fuerza tras escuchar esas palabras, era lo más patético que podía escuchar y se mueve con gran agilidad de tal manera que Muraki cae al suelo y, el shinigami amenaza al sensei con una daga.
-Primero te llevo al otro mundo,… si estoy aquí es para vengarme por arruinarme la vida- le dice en tono amenazador.
-…intentas herirme con algo que yo mismo hice para el médium?- pregunta Muraki con un ligero tono de burla, Tsuzuki tenía en sus manos una daga que llegó a usar el chico en alguna ocasión.
-Ah,… eres un bastardo, a que te mato en este mismo instante… eres el ser más despreciable!!!!
-Jajajajaja, podría ser pero, si es así… tú, eres igual que yo.
El shinigami estaba por insertarle la daga cuando se detiene ante esas palabras, era uno de sus puntos débiles y solo se aleja del doctor a unos cuantos metros,
-Tsuzuki, acaso te molesta eso? Si es la verdad…- comenta Muraki mientras se arregla las ropas- o acaso no te quieres dar cuenta que estamos hechos el uno para el otro?.. tu eres un asesino por naturaleza como lo soy yo.
-Eso nunca será así! Tu y yo no somos iguales!!!- responde furioso Tsuzuki.
-Vamos enójate, quiero ver esos amatistas encenderse de ira…ángel de la muerte.
De ese modo, Tsuzuki no se lo piensa dos veces y se lanza hacia el doctor, éste esquiva el golpe a tiempo y llega a darle un puñetazo en el estómago del shinigami, de tal forma que lo deja sin aire. Asato cae al suelo mientras respira de forma entrecortada.
-Hasta estando muerto sigues siendo débil ante mi, pero sabes? Amo esa forma en como te enfureces- se acerca al shinigami y coloca sus manos en su cuello, quedando encima de él.
-…no… puedes…mata….rme….- musita Tsuzuki tratando de quitarse las manos del doctor.
-Eso lo sé, y es una desgracia, pero deja te repito lo de un inicio… por qué no decides regresar conmigo y libero al chico, tu y yo de nuevo juntos y hasta podríamos tener al mundo a nuestros pies.
Al instante, Tsuzuki logra escapar de Katsutaka y camina hacia las escaleras pero, el doctor mueve sus manos de tal forma que hace que varios libros y otros artefactos sean lanzados hacia el shinigami y éste, los quema con su pergamino, pero éste no se da cuenta que la daga logra insertarse en su costado.
-Mal...di …maldi…cion….- Tsuzuki siente un gran dolor y se quita la daga de tal forma que sus manos se manchan de su propio carmín, su visión se hace ligeramente borrosa.
-Esta pequeña arma te afecta, conozco tanto de los shinigami que,… al saber que tú eras uno de ellos, supuse que en algún momento Hisoka se toparía contigo.
El shinigami mira al doctor fijamente, se toca su herida pero Muraki lo hace levantarse y lo acorrala a una pared.
-…nunca imaginé que, un chico como ese… pudiese tener una conexión tan grande con alguien como tú, por eso lo contraté, por eso jugué con él y me posesioné de su alma y de su cuerpo hasta verte de regreso.
-Qué… quieres decir con eso??- pregunta Tsuzuki algo extrañado.
-Qué no lo entiendes, Hisoka no se trata de un médium ordinario, posee habilidades que nadie más tiene.
-… ya sé que no es un chico ordinario, pero déjalo libre…
Y aparece en su mano un pergamino cubierto por el fuego y se la lanza a Muraki, éste no se esperaba eso de tal forma que siente su brazo quemarse hasta que corre para alcanzar a Tsuzuki que estaba en busca de Hisoka.
-No escaparás!!!!- y chasquea sus dedos de tal forma que aparece del suelo aparece un dragón blanco de varias cabezas que trata de atacar a Tsuzuki, éste se detiene y mira al animal.
-El mismo de hace tiempo, el ser que me hizo caer desde ese edificio…- piensa el shinigami y mira a Muraki con algo de burla- recuerda que ya estoy muerto- y ante los ojos de Muraki, desaparece.
-Maldita sea,…atácalo!!!!
Entonces el dragón busca la forma de encontrar al ángel hasta que lo golpea con su cola y Tsuzuki aparece con varios golpes, Muraki estaba por atacarlo y desaparece para luego atacar al doctor por la espalda.
-Hisoka será libre… a como de lugar!- y golpea a Muraki de tal forma que éste cae de las escaleras, Tsuzuki lo mira unos momentos y corre dándose cuenta que el dragón había desaparecido y eso, le da la ventaja de buscar con más calma a Hisoka.
Corre por los pasillos hasta llegar a una pared en la que había un espejo de tamaño natural con bordes dorados, el shinigami se observa unos momentos y se imagina que Muraki está detrás suyo abrazándolo mientras le quita aquella cruz que siempre llevaba consigo.
-No te dejes engañar,… debes encontrar a Hisoka…
De esa forma se aleja y sigue caminando hasta sentir una energía extraña proveniente de una de las puertas, cierra sus ojos unos instantes y trata de analizarla un poco para saber su procedencia y nota que se trata de ese pergamino que tiene encerrado a Hisoka.
-Hisoka?... Hisoka!!!!- comienza a gritar y toca la puerta tratando de obtener una respuesta hasta que…
-Tsuzuki?- Hisoka grita desde el interior de una de la puerta.
El chico de ojos esmeraldas escucha la voz de aquella persona que deseaba ver de nuevo, trata de acercarse a la puerta pero le es imposible por el sello, el shinigami trata de destruirlo pero le cuesta mucho trabajo de tal forma que su mano se quema en el intento de quitarlo con sus propias manos.
-No te preocupes Hisoka, te sacaré de aquí,... mi pequeño ángel, todo estará bien- comenta Tsuzuki con una sonrisa en sus labios.
-Pero como?...este sello es imposible quitarlo- contesta Hisoka desde la habitación- no quiero quedarme aquí por siempre!
Cual va siendo la sorpresa del chico que escucha el gruñido del dragón de Muraki, el cual se acerca de forma sorpresiva a Tsuzuki, éste a duras penas y logra escapar de él, aunque su pierna es herida por las garras de ese ser.
-Tsuzuki?...Tsuzuki?!!!!!!!- grita Kurosaki al escuchar al shinigami gritar de dolor, pero no siente que del otro lado la mansión comienza a incendiarse y no faltaba mucho para que el reloj de arena terminara por completo con su vida.
Tsuzuki trataba de escapar de ese demonio pero, en su estado, se lo impedía y siente como Muraki lo toma de sus ropas para alzarlo…éste no podía moverse a causa de las heridas pero, deseaba darle muerte en ese momento al ser que le arruinó la vida.
-Qué pensabas mi hermoso Tsuzuki?...que iba a morir con tanta facilidad?, temo decirte que tu y yo, no podemos dejar de estar juntos…esta es mi última proposición, te quedas conmigo o el chico se va directo al infierno…
-Mal…di…to… a que…te…mato…- pero casi no puede hablar porque siente que el aire se le iba en cada momento que Muraki apretaba sus manos en su cuello.
El médium estaba escuchando todo y se siente más débil, observa el reloj y ve que le falta muy poco, así que mira la puerta y se lanza a ella sin importarle la descarga eléctrica que producía. No iba a permitir que Tsuzuki le pasara algo peor por su culpa, después de todo, siempre lo estuvo cuidando… aunque al inicio eran enemigos pero, terminaron siendo el uno para el otro.
-Tsu… Tsuzuki,…no…no…TSUZUKI!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!- y logra quitar el sello de la puerta de tal forma que ésta se abre y mira que todo estaba envuelto en llamas; cerca de ahí estaba el sensei con Tsuzuki.
-Hi…soka…- musita Tsuzuki.
Muraki se sorprende de verlo y lanza al shinigami al otro extremo; se encontraba furioso que haya escapado de ese modo pero,… observa que sus ojos eran cada vez más vacíos, como si demostraran que su alma en cada minuto que pasaba, se escapaba de su cuerpo.
-Es… increíble que puedas salir de ahí, y sigues… vivo- musita Muraki.
-Te mataré Muraki, debí de hacerlo… hace…hace… tiempo- y tambalea un poco, el shinigami que trataba de levantarse observa lo ocurrido y sus ojos se abren de sorpresa al ver que el sensei tenía escondida un arma.
-..Hisoka…cuidado,…nooo…- musita Tsuzuki- no dejes que te….que te libere él…!!!!!
En eso, el chico mira a Tsuzuki y Muraki aprovecha el momento para sacar el arma y disparar, Hisoka es herido en su pecho y se cae, tarda un poco en reaccionar y se mira horrorizado el líquido carmín que salía de su cuerpo.
-No…
-Je, no quería llegar a esto Hisoka… si yo mismo te libero, ya no vivirás…
De esa forma el shinigami de ojos amatistas corre hasta él y mira con más odio al doctor, acaricia el rostro de ese chico que agonizaba y su cuerpo ligeramente se enfriaba…
-Hisoka, mi angelito…
-Tsu…Tsuzuki…alfin,…puedo morir…te…amo…- musita el chico mientras unas lágrimas en sus ojos aparecen, eso hace entristecer más al de ojos amatistas que intentaba ayudarle pero, sabía que le era imposible.
Sus ojos esmeraldas lentamente se cerraban hasta quedar completo ocultos, Muraki miraba la escena divertido aunque observa como Tsuzuki se enfurecía hasta gritar con todas sus fuerzas y mirar a ese humano con los ojos de la muerte misma.
-TE ODIO MURAKI!!!!!!! TE MATARÉ, TE VOY A ENVIAR AL INFIERNO,…REGRESÉ DE LA MUERTE PARA LLEVARTE CONMIGO AL OTRO MUNDO…
-Je, así Tsuzuki… amo tanto esa forma en como te enfureces, me excita verte así y mi poder se hace más grande….- comienza a envolverlo un aura de color negro mientras una insignia aparece debajo suyo.
-Muraki Katsutaka,…prepárate…- musita Tsuzuki muy serio y a su alrededor el aura violeta que poseía se hacía mucho más intensa.
Ambos seres se miran porque ese sería el final para uno de ellos, el cuerpo de Hisoka yacía en el suelo siendo único testigo de lo que estaba por ocurrir pero, a pesar de ya no estar con vida, aún poseía esas marcas.
Gracias al poder del shinigami, las llamas que rodean al lugar se oscurecen y lo rodean… Muraki por su lado llama a ese demonio que queda detrás de él; se estaban preparando para el gran final.
-La venganza,… mi venganza estará completa,…morí diciendo que regresaría por ti,... y ahora lo cumpliré, seres como tú no merecen la vida…- dice Tsuzuki preparado para atacarlo.
-…supongo que tienes razón…je.
Para Tsuzuki, la sonrisa de Muraki era la peor de las burlas y ataca con todo a Muraki, éste se queda inmóvil mientras una barrera lo protege pero, no pasa mucho cuando ésta comienza a destruirse…
-Que,… como????...Tsuzuki…!!!!!!!!!
-El poder de un shinigami, es más fuerte que el de un humano…deja que las llamas de los infiernos te consuman…- le dice con frialdad el ser.
Muraki intenta escapar pero le es imposible, las llamas comienzan a consumirlo y no hace más que refugiarse en su gabardina blanca; poco a poco grita de dolor al sentir que esas llamas lo consumían lentamente. Tsuzuki observa que la mansión estaba por desplomarse y mira el cuerpo de Hisoka.
-…Hisoka-kun, no puedo dejarte aquí…- y toma su cuerpo con mucho cuidado y siente que algo cae al suelo, se acerca y mira aquella cruz que le dio, la toma y se la coloca en el cuello del chico y cuando estaba por caerse la casa, ambos desparecen del lugar…
Tsuzuki aparece de nuevo a las afueras de la casa, miraba como la mansión se desplomaba por completo, así como un gran alivio en su alma sentía… era como si todo hubiera sido un sueño que, después de mucho estar en él, pudo despertar.
Parecía que todo había terminado porque no tardaron en llegar las autoridades y los bomberos, en ese momento, Tsuzuki se quita la gabardina y envuelve el cuerpo del chico con ella. Lentamente camina hacia la nada y un policía lo detiene:
-Acaso ustedes sobrevivieron?... necesitan de un médico- y mira al chico que parecía dormir- sobretodo ese chico!
-…no, gracias… estaremos bien- musita Tsuzuki con un tono frío y lúgubre, su mirada amatista se muestra triste y vacía, eso pone un poco nervioso al policía y lentamente se aleja de él para correr hacia sus otros compañeros.
De esa forma, Tsuzuki mira al chico y sigue su camino hasta que lentamente desaparece del sitio, el policía se le ocurre voltear y sus ojos se abren llenos de sorpresa y terror al observar que en la espalda de ese hombre, llega a visualizar unas alas oscuras…el ángel de la muerte se hallaba presente y se estaba llevando al joven que tenía en sus manos.
-Kami-sama…- musita con terror el hombre hasta que uno de sus compañeros lo saca de su trance.
-Qué te pasa?
-…ah,… solo que… pediré a Kami-sama por las muertes de este lugar,… acabo de ver… a un shinigami…
-Ja, pero que cosas dices??? Vamos ya sigamos trabajando!
Pero el policía sabía que ese ser todavía estaba cerca del lugar, mira hacia el edifico más alto y observa la silueta que se alzaba hacia los cielos y desaparecía por completo…
Fin del capítulo XIX
Antes que nada, UNA GRAN DISCULPA!!! Ya sé que tiene mucho que no actualizaba este fic pero, he entrado ya a la Universidad y consume la mayor parte de mi tiempo, por lo que ya no he podido escribir de forma regular como solía hacerlo… ahora que estoy de vacaciones ya podré hacerlo.
Que les puedo, la historia está por terminar, y parece que todo ha terminado, solo falta saber que será de esta pareja; si Tsuzuki volverá a ver a Hisoka…eso se verá en el epílogo de esta historia!!!
Y bueno, pues como se han dado cuenta, este fue el penúltimo capitulo y en la próxima actualización será la última, así que… a todos les quiero agradecer su apoyo!, sus reviews y sus palabras porque por ustedes este fic llegó a su final!, y bueno… creo que después de todo, Hisoka y Tsuzuki se merecen un bonito final, no? después de todo lo que pasaron se merecen eso y más, pero lo verán pronto… por ahora, los dejo con esa curiosidad XD
Por ahora no responderé reviews pero les agradezco de todo corazón su apoyo n.n… GRACIAS!!!!
Se despide con mucho cariño,
Bunny Saito n.n
