CAPITULO 6. LA MANZANA DE LA TENTACION

FLASH BACK…

Ginny había estado paseando por el colegio alrededor de media hora, a pesar de lo sucedido en la mañana, ahora se encontraba de muy buen humor, los jardines del colegio resplandecían al reflejo de los rayos del sol en el rocío que la fresca mañana había dejado en ellos, las aves cantaban alegremente; y el viento les hacia eco, al pasar por entre las hojas de los múltiples árboles; no había rastro alguno de la tormenta que había caído el día anterior; el lago se encontraba tranquilo y aquel viento que se colaba entre las hojas de los árboles, ahora jugaba con su largo y rojo cabello…

En definitiva ese seria un buen día…

-eh, tu! Weasley!- una voz ronca le estaba gritando, provocando que su modelo de día perfecto se fuera al suelo, era Filch, el conserje- Weasley!!

-no he sido yo- dijo la chica una vez estuvo frente al viejo hombre.

-con que te pesa la conciencia eh Weasley?- dijo el, apuntándole con un dedo.

-la verdad no, pero como siempre nos esta regañando por algo; fue lo único que se me ocurrió decir- la chica dijo todo esto sin mucha convicción.

-y algún día los pillaré, a todos ustedes mocosos malagradecidos, y a ese alborotador de Peeves…- el viejo comenzó a ver de un lado a otro, como esperando que el poltergeist apareciera por alguna de las puertas.

-si, algún día, pero ahora que sucede- no es que la pequeña Weasley fuera irrespetuosa pero Filch, era un caso excepcional.

- es sobre tu castigo, lo cumplirás a partir del viernes después de la cena- el hombre sonreía con aire triunfal, como si lo que le esperaba a nuestra pelirroja, fuese lo mas cruel y despiadado que se le podía hacer a una persona- la profesora McGonagall quiere que la vean en su despacho después de la primer hora, allí les dirá lo que tienen que hacer- y sin mas, el conserje dio media vuelta y se fue.

-"ay va mi día perfecto"- pensó la chica.

-"vamos Ginny, podría haber sido peor"- la chica se daba ánimos, aunque conociendo a McGonagall las cosas si podían ser peor.

Faltaban menos de 5 minutos para que terminara la primera hora de clases, así que la chica se encamino al despacho de la profesora; no le sorprendió ver que había llegado antes que los "otros", ya que seguramente ana aun estaría en clase. La joven espero de pie junto a la puerta, cuando por fin la voz de la profesora McGonagall se escucho a lo lejos.

-llega temprano señorita Weasley- Ginny levanto la mirada rápidamente y cual fue su sorpresa al ver que la mujer no venia sola- pase por favor, usted también señor malfoy.

Los dos chicos tomaron asiento frente al escritorio de la profesora, sin siquiera mirarse, la mujer tomo asiento del otro lado, les miro por un momento y luego hablo:

-bien, hablemos sobre su castigo-comenzó- debido a varias circunstancias su castigo lo cumplirán a partir de este viernes, después de la cena, y cada viernes de los próximos dos meses…

-que!- dijo Draco- p…pero…

-nada de peros señor malfoy, ya se ha tomado la decisión, y no es necesario que hable con el jefe de su casa, ya que el estuvo completamente de acuerdo en que pasara las noches de cada viernes de los próximos dos meses, pasando a limpio algunos archivos del señor Filch- Ginny sonrió, pero su sonrisa se esfumo tan rápido como la mujer añadió- y todo esto lo hará con la ayuda de la señorita Weasley, claro esta.

-pero profesora, yo…con el…y que sucede con ana?- pregunto la pelirroja desesperadamente.

-la señorita Geert cumplirá su castigo con el profesor Snape- aclaro.

-y por que no puede cumplirlo junto conmigo?- pregunto Ginny.

-es un castigo señorita Weasley, no un rato de ocio- el día perfecto de Ginny había traspasados los suelos de Hogwarts para llegar al mismísimo infierno- bien, no se diga mas, tienen alguna pregunta?

-tendré que hacer las rondas los viernes- dijo malfoy sin apartar la mirada del suelo.

-lamento decirle que si, señor malfoy- respondió- algo mas? No? Bien pueden irse.

La mujer se puso de pie y salio rápidamente, mas sin embargo los dos chicos se quedaron sentados, asimilando la idea de verse las caras durante dos meses; cuando por fin Ginny estuvo lista, se puso de pie, pero Draco también lo había echo quedando así los dos frente a frente. Lo que la pelirroja había estado evitando por más de veinte minutos sucedió:

Al quedar frente a frente su mirada se cruzo con la del rubio, recordándole todo lo sucedido en su sueño y la situación en la que había soñado al chico, Ginny enrojeció tanto que sintió arder su rostro.

Draco logro notar esto y se dibujo una sonrisa en su rostro, pero antes siquiera de hacer uno de sus ácidos comentarios, Ginny ya había salido del despacho echa una bala.

-maldito sueño- murmuraba, mientras subía las escaleras- ahora malfoy pensara que me gusta, cuando a mi no me gusta ni en lo mas mínimo- "tan segura estas" era esa vocecilla otra vez- tu cállate- dijo la joven sin pensar en el echo de que estaba peleando con alguien que siempre iba a ganar… su conciencia.

-hablando sola Weasley?- era Draco.

-déjame en paz- "y este de donde salio?" pensó la chica

-no quiero, me divierto molestándote- dijo el rubio, el sabia a lo que se atenía al hacer enojar a la pequeña Weasley, pero era un riesgo que le gustaba afrontar, lo que no sabia es que ese día no era el mejor en la vida de la chica.

-ya…si, bien por ti malfoy, pero resulta que no soy juguete de nadie, me oyes?- la chica evitaba mirarlo- así que ve a divertirte con otra, como por ejemplo la víbora de tu novia, Pansy.

-esa no es mi novia- aclaro el joven.

-cierto, lo olvide, quien podría querer a un asesino- dicho esto la pelirroja camino lejos de el, dejándolo mas solo de lo que el podía estar.

END FLASH BACK…

Ginny se había quedado sola en el pasillo, ya malfoy se había perdido de vista, y ella sentía la manzana en sus manos, coloco la fruta a la altura de sus ojos y vio como el rojo intenso de esta la invitaba a probarla; la chica mordió la manzana y noto su dulce sabor recorriéndole la garganta. La chica miro nuevamente la fruta y sonrió ampliamente, para después seguir comiendo.

A lo lejos un rubio miraba aquella escena y no pudo evitar sonreír al ver a aquella pelirroja…

"es linda" pensó, poco después siguió su camino.