Ya vuelvo a estar aquí para traeros otra viñeta que espero que os guste, a mi personalmente me encanta!

Nos vemos!

Ery.

Los personajes NO me pertenecen

3. Lluvia

Otro trueno hizo crujir el cielo con un estruendoso sonido, se podían escuchar las gotas impactando contra los cristales de las ventanas y el tejado y el viento ulular entre los árboles.

Kevin pensó que solo un estúpido o alguien con mucha para suerte podría estar en la calle con el tiempo que hacía, se cubrió aún más con la sábana y volvió a cerrar los ojos con un suspiro, se estaba acercando el invierno poco a poco.

Hace años odiaba esa estación del año, con todas sus fuerzas, siempre había relacionado el invierno con la soledad y no podía evitar recordar su época en la que vagaba por las calles sin rumbo fijo dedicándose a delinquir sin cesar. Conocerla a ella había sido el sol que se había llevado todas sus nubes lejos, lo que había empezado como un amor adolescente había terminado en un sólido e inquebrantable matrimonio, ella era su sol, su razón de vivir. Junto a su mujer había descubierto la importancia de la confianza, de la comprensión, aprendió a ayudar a los demás sin obtener nada a cambio, conoció el amor verdadero y le brindó su amor primero como amiga, después como novia y finalmente como esposa, ahora tenía la calidez de un hogar al volver a casa, tenía una familia por la que darlo absolutamente todo.

La puerta se abrió y se cerró haciendo que el volviera a abrir los ojos y escuchó la dulce voz de Gwen dándole los "Buenos días", se descubrió lentamente y se incorporó en la cama apoyando la cabeza sobre un brazo para mirarla.

Pensó que incluso en pijama y despeinada era la mujer más maravillosa de todo el universo, siempre había conseguido destacar por sus ojos color esmeralda y sus sensuales labios, Kevin siempre creyó que era muy afortunado de tenerla a su lado.

Con una tierna sonrisa abrió los brazos y el pequeño Gevlin de un año de edad se revolvió en los de su madre indicándole que quería ir con él, ésta lo dejó sobre el borde de la cama y el bebé gateó hasta acurrucarse en los brazos de su progenitor, que lo abrazó con fuerza dándole pequeños y repetidos besos en la mejilla.

-Buenos días cariño –Susurró acariciando el cabello de su hijo con ternura - ¿Has dormido bien?

-Bien –Repitió el niño para después reír-

Gwen los miró con una sonrisa afable, sentada en el borde de la cama los miró detenidamente durante un momento, su pequeño se parecía cada vez más a su padre, físicamente iban a acabar siendo como dos gotas de agua, ambos morenos y con los ojos color ébano.

-¿Y tú? ¿No me das el beso de buenos días? –La voz de Kevin interrumpió sus pensamientos, después asintió con una sonrisa y se acercó a ambos para rozar sus labios con los de su marido, Gevlin rió ante el gesto y ellos también.

¿Sabes que este enanito –Prosiguió Gwen apoderándose del pequeño – No ha dejado de mirar la lluvia por la ventana desde que se ha levantado? –Informó la ojiverde besando el cabello del niño.

-¿Ah sí? –Kevin arqueó ambas cejas y, cogiendo el bebé en brazos se dirigió a la ventana, descorrió las cortinas y acercó a su hijo al cristal, éste apoyo sus pequeñas manitas en él mientras miraba sorprendido la lluvia caer.

Estuvieron así unos minutos hasta que Gwen volvió a soltar otra pregunta.

¿Quién quiere desayunar? –Dijo cogiendo su bata del colgador y anudándosela a la cintura –¡He hecho tortitas!

En cuestión de segundos padre e hijo habían salido de la habitación hacia la cocina, Gwen negó con la cabeza mientras reía y salió tras ellos.

A pesar de los relámpagos, la lluvia y el viento para ellos era un día radiante simplemente por el hecho de estar juntos.

NOTAS: Espero que os haya gustado, esta viñeta la he escrito en clase de literatura ya que ha salido el tema de la familia, es cortito pero me parece muy dulce! ¿Qué os parece a vosotros? Nos vemos en el siguiente!