Este juntamente con el anterior los he escrito seguidos, me hace mucha gracia, y a la vez lo adoro!
Un besito!
Ery.
LOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN
4. Decorando el Árbol.
-Esto es un árbol – Kevin enfatizó la última palabra mientras le enseñaba la figurita decorativa a su hijo haciendo que este repitiera la palabra.
Devlin estaba sentado sobre la gran alfombra del salón – comedor junto a su padre, miraba curioso todas las figuritas que había en la gran caja roja que tenían en medio, ambos estaban decorando el árbol de navidad mientras Gwen preparaba la cena para ellos y sus invitados, Ben, Julie y la hija de ambos, Allanah.
-¿Y esto que es? –Prosiguió Kevin con una sonrisa enseñándole una pequeña figurita de Santa Claus.
-Santa! – Exclamó el pequeño riendo y alargando las manos para cogerlo, lo observó detenidamente un momento y luego miró a su padre –Yo –Balbuceó indicándole que quería ser él el que queria poner la figura en su sitio, Kevin asintió con una sonrisa y condujo las manos del pequeño hasta una de las ramas más bajas del árbol.
Estuvieron así un buen rato, de vez en cuando Gwen se pasaba para ver como lo estaban haciendo y aplaudía a su pequeño cada vez que ponía una figurita riendo.
A Kevin le encantaba pasar el tiempo junto a su pequeño, se negaba a que conociese su parte oscura, lo que él había sido en un pasado, tampoco iba a permitir que le pasara como a él que perdió a su padre siendo muy pequeño, simplemente quería disfrutar de él, criarlo y educarlo junto a su mujer mientras pudieran.
Gevlin revolvió en la caja y sacó una gran estrella dorada con ambas manos, la alargó para que su padre la viese y enseguida balbuceó "Estrella", su progenitor asintió con un movimiento de cabeza y enseguida el niño respondió "yo"
-Está bien, pero voy a tener que ayudarte –Respondió el mayor – Porque va en la parte de arriba del árbol –Señaló con su dedo índice la punta del árbol –
- Arriba – Repitió el pequeño después de escucharlo a él mirando en dirección el dedo.
-Eso es cariño – Le revolvió el pelo cariñosamente – Arriba.
Y el teléfono sonó rompiendo aquel apacible ambiente que se había creado.
-¡Kevin, cielo! –Gwen se había asomado por la puerta de la cocina, que justamente daba enfrente de donde ellos estaban -¿Puedes cogerlo que no puedo?
-Voy – Respondió levantándose del suelo –Espera un momento, enseguida vuelvo – Pidió a su hijo dirigiendose a la otra sala para poder coger el teléfono.
-¿Quién? –Preguntó carraspeando levemente –
-¿Kevin? –La conocida voz de su madre le hizo sonreír -¿Cómo estas?
-Bien mamá –Respondió riendo -¿Y tú?
-Bien, como siempre – Kevin notó un leve tono de melancolía en su voz, era habitual desde hacía muchos años, desde que su padre se fue para siempre. -¿Cómo están Gwen y mi pequeño tesoro?
-Gwen estaba preparando la cena –Se pasó una mano por el pelo – En cuanto al pequeño terremoto –Rió levemente – Estaba decorando el árbol conmigo –Su madre rió durante un momento. ¿Querías algo?
-Bueno quería preguntaros si os quereis pasar a cenar mañana por aquí – Respondió – Hace mucho tiempo que no os veo, como no he estado en la ciudad…
-Sí mamá, mañana iremos a verte y te llevaremos a Gevlin para que lo consientas –Dijo y entonces rió el, recordando como cada vez que iban su madre le consentía todas y cada una de las peticiones de su nieto.
-Bueno, es mi único nieto –Se defendió - ¿A quien puedo consentir sino?
Después de estar hablando unos minutos Kevin pasó por la cocina para informar a su mujer de la conversación.
-¿Quién era? –Preguntó Gwen poniendo algo en el fuego.
-Mi madre, quiere que nos pasemos mañana a cenar –Respondió llenando un vaso de agua y bebiéndoselo de un trago.
-Estupendo – Respondió dándole un fugar beso en los labios –Sabes que adoro a tu madre.
-Y ella te adora a ti –Respondió dejando el vaso en el salpicadero para volver con su hijo y seguir con su tarea.
Kevin tuvo que apoyarse en una de las paredes para no caerse redondo al suelo cuando vio lo que su hijo estaba haciendo, volvió corriendo a la cocina para alertar a la ojiverde
-¡Gwen dios mío, ven corre! –Exclamó agarrándola del brazo para llevarla al salón
-Pero ¿Qué ocurre? –Se quejó mientras se secaba las manos con un trapo de cocina.
Gwen jadeó al ver al pequeño Gevlin levitar en el aire mientras le rodeaba un aura de color morado oscuro, con la brillante estrella decorativa en sus manos alargaba los brazos para poder colocarla en su sitio, sin éxito, ya que por más que esforzaba no era capaz de subir más alto.
-Pe.. pero… -Tartamudeó ella incrédula –Pero si eso es…
-¿Mana? –Se aventuró a decir su marido igual de sorprendido.
El niño, al ver que no podía lograr su propósito frunció el ceño y volvió a sentarse en el suelo, como si nada hubiese pasado, empezando a jugar con otra figura de la caja.
-¿Gevlin? –Preguntó su padre acuclillándose ante él -¿Qué ha sido eso?
El pequeño Levin lo miró extrañado, como si no entendiera lo que le estaba preguntando, pero después de un par de segundos respondió "Mami vuela, Gevlin vuela"
Y Kevin empezó a llorar de risa mientras se retorcía en el suelo y Gwen aún seguía perpleja y anonadada en el marco de la puerta.
NOTAS: ¿Os a gustado? A mi sí personalmente! Espero vuestros reviews! Besitos!
Ery.
