hola a todos!! han pasado millones de meses desde mi ultima actualizacion, pero he estado muy muy ocupada y no habia podido escribir nada. Pero ya estoy aqui con un nuevo capitulo, que si no es muy emocionante, es importante. Recuerden, las cosas se van a dificultar y quien olvide los ultimos dos capitulos, creeran que no hay salida!! Asi que lean queridos lectores!! y dejen un review, que aunq no lo merezco, siempre es bueno saber que siguen por aqui.
y a todos mis lectores de Mexico, jaja animo, que la influenza porcina-humana no nos detenga!! cuidense y un beso enorme de parte de Danyrose que los quiere mucho!!
CAPITULO 17. DEBEMOS FINGIR
Así comenzó un nuevo juego, y así finalizo la buena fortuna de Draco y Ginny. Por que he de avisaros lectores míos, que las guerras no terminan con el simple hecho de aceptar verdades inalienables por parte de los dos bandos. Aceptar el echo de estar enamorado de tu enemigo no cesara el odio constante, no aminorara las ofensas y por sobre todo no traerá una aceptación total.
Ahora bien, la situación de estos dos jóvenes, era singular entre muchas otras, por que a lo largo de la historia han existido amores tortuosos, amores prohibidos y amores imposibles. Ellos no eran una copia más de Romeo y Julieta adaptada a la era que debían vivir. Si bien sus familias se odiaban como los Capuleto odiaban a los Montesco, ellos aun no habían notado que ese pequeño problema, mas tarde podría llegar a ser un gran impedimento.
¿Porque, que persona es mas importante, la que te da la vida, o la que te una razón para vivirla?
¿Y de que se es capaz para conservar ambas partes tan importantes?
Bueno, tan solo son preguntas lanzadas al aire, tenedlas en cuenta si creen que es necesario.
Continuemos con nuestra historia:
Decir "te amo" no estaba tan mal después de todo. Era como disipar la niebla que te impide ver más lejos de tu propia mano. No había mas dudas ni preguntas atenazadoras para alimentar las dudas mismas. Era como ser libre en el mundo que encierra nuestra propia mente. Pero solo y exclusivamente en la mente. Fuera de ella, esas dos palabras, eran como dos rifles cargados apuntándote constantemente.
Así era como Ginny Weasley se sentía, amenazada. Como si ese "te amo" hubiese dictado una sentencia, una muy larga y difícil de cumplir.
Le había dado mil vueltas a todo lo sucedido desde su llegada a Hogwarts. Se había fallado a ella misma, había roto su primer y única promesa, se había enamorado nuevamente, y de la persona menos indicado. Él era el enemigo a muerte de su hermano, el que constantemente insultaba a su mejor amiga y el que deseaba ver muerto al que se jugaba la vida por ella y por todo el mundo mágico.
Quería culparlos de todo lo que se le había venido. Quería culpar a Harry por dejarla, si él no lo hubiera echo, jamás se habría enamorado de Draco. Si Ron y Hermione no la hubiesen abandonado, ella nunca habría corrido a los brazos de otro.
En que lio tan grande se había convertido su vida.
-y al parecer me acechan unas cuantas serpientes- murmuro Ginny para si misma.
Ella aun se encontraba en la sala de los menesteres. Había salido al balcón a respirar un poco de aire fresco. A pesar de que el invierno estaba a pocos días de instalarse en el castillo y un aire seco y frio corría por todos los pasillos, Ginny se había sentido atrapada y sofocada en aquella habitación. Había estado observando los desolados jardines, de vez en cuando corrían algunas ardillas o pequeñas aves sobrevolaban el paramo, pero fuera de eso ningún alma merodeaba por los terrenos de Hogwarts.
-regresa a la cama, pelirroja, te puedes enfermar- pero ahí estaba esa voz, ella conocía esa voz. Y como no conocerla si era la que constantemente susurraba su nombre, como si con tan solo decirlo el aire le llegara a los pulmones y el dolor desapareciera de su cuerpo. Era su voz, la más fría y deliciosa voz, capaz de prender fuego en su piel y hacerla sufrir la más hermosa agonía.
-no tengo sueño
-lo sé, pero no estas usando ropa de invierno, así que regresa a la cama- Draco había caminado hasta el balcón y la abrazaba por la cintura.
-¿no te gusta como estoy vestida?- pregunto ella mirándolo fijamente a los ojos. Amaba sus ojos, grises, casi plateados- ¿acaso no me veo linda?
Draco se alejo un poco para poder ver bien que era lo que Ginny estaba usando, y se llevo una sorpresa al ver sus largas piernas totalmente descubiertas.
-no- ella lo miro sorprendida- "linda" no es la palabra- él volvió a abrazarla por la cintura, sumergiendo su cara en su largo y rojo cabello, aspirando el aroma tan natural en ella- te ves "sexy"- ella sonrió y se giro rápidamente para darle un fugaz beso.
-me gusta, supongo que esta bien verse sexy
-y no solo te ves sexy, pelirroja, también te ves "apetecible"- Ginny soltó una fuerte carcajada, y Draco sonrió ante aquella reacción- apetecible, como una fresa, o una manzana o una cereza, todas dulces y, apetecibles.
-genial, ¿ahora me comparas con frutas?- ella trato de separarse pero el rubio no se lo permitió.
-puedo compararte con un jugoso y "apetecible" filete de cerdo, humeante y muy muy delicioso
-ok, las frutas están bien- ambos rieron, nada forzado, la risa mas pura y verdadera, una risa que describía lo apacible de sus corazones y la limpieza de sus palabras.
Y se quedaron así, abrazados, durante un minuto eterno, contemplándose mutuamente, cerciorándose así de que todo funcionaba correctamente en sus mentes y cuerpos, para saber que todo esto nunca había sido un sueño. Sin embargo una verdad comenzaba a hacerse presente y aquella atmosfera de felicidad y perfección se volvió un tanto difícil de divisar.
-¿en que pensabas, Ginny?- pregunto el Slythering mientras acariciaba una de las mejillas de la chica.
-en todo y en nada a la vez- él no hizo comentario alguno, por lo que ella prosiguió- ¿Draco, te das cuenta de lo que esta pasando?
-algunas partes, si
-¿Qué es lo que vamos a hacer?- la desesperación que sentía Ginny se hacia cada vez mas y mas grande, el nudo de su vida parecía no tener solución y aun que no se arrepentía de amar a Malfoy, si lo haría de cualquier consecuencia fatídica que esto trajese- no se supone que nosotros estemos juntos, tú eres un Slythering, tus padres sirven al que no debe ser nombrado, y junto con los mortifagos, su único propósito es destruir a Harry y todo lo que tenga que ver con él. Hasta hace unos meses nos odiábamos ¿Cómo es que esto pasó? Si tu padre se entera me matara, te matara…y si v-voldemort sabe… ¿Qué vamos a hacer Draco?
-Ginny, tranquilízate nada de eso pasara, ni tu ni yo ni nadie morirá
-pero…
-escúchame por favor, nada de eso pasara. Seguiremos con nuestras vidas, tú me odiaras y yo te odiare, me trataras mal y dirás pestes sobre mí cuando sea necesario. Y yo también hare lo mismo contigo. Necesitamos fingir Ginny, que nadie note algún cambio entre nosotros. Diremos que los dos meses que estuvimos castigados fueron lo peor que nos pudo suceder en la vida.
-pero yo te…
-lo sé, también te amo, pero es la forma mas segura de seguir a tu lado.
-están buscando a Harry, Hermione y Ron, tu casa querrá información, tu mismo dijiste que yo era un medio de información.
-yo me encargare de que ellos no se te acerquen
-y que va a pasar cuando tu padre te pida algún "avance"
-se lo daré
-Draco Malfoy- Ginny se separo de él, creía en sus palabras, pero aun así se sentía en la necesidad de aclarar un punto importante- confío en ti y en tus palabras, y te amo de una manera peligrosa. Entiendo la situación en la que estas y no cuestionare lo que en un futuro hagas, pero, si te equivocas o si decides mentir, juro que será lo ultimo que hagas en esta vida.
-esta bien, pelirroja, pero eso nunca sucederá.
Ginny dibujo una sonrisa en su cara, se dirigió a la habitación y comenzó a vestirse.
-¿te vas tan pronto?- pregunto el rubio mientras la observaba abotonar su blusa.
-así es, estoy hambrienta.
-supongo que te veré en el gran comedor- el también comenzó a vestirse, pero antes de salir de la habitación, la pelirroja le llamo.
-Draco, hay algo mas…
-usted dirá, señorita Weasley- Ginny se acerco a él.
-no quiero que beses a Pansy, ni siquiera que la toques.
-Ginny, eso es imposible, recuérdalo debemos fingir.
-solo no lo hagas cuando yo este presente
-debemos fingir…
-¡ya lo sé! Debemos fingir, pero me hierve la sangre cuando te veo con ella.
-y que pasara en la noches, Ginebra, se supone que Pansy es mi novia.
-¡ni se te ocurra Draco Malfoy!
-¡pero debemos fingir!
-¡es ella o yo, así que decide de una buena vez!
-¡por favor Weasley, ella va a dudar si yo no…!
-¡oh, ya cállate!
Ginny salió de la sala de los menesteres con la furia coloreando su rostro, sabia que debían fingir si querían seguir juntos, pero la idea de que Draco estuviera con "otra" era simplemente insoportable. Pero una voz un tanto perdida en su cabeza susurro a su oído:
-"niña tonta, pero si la otra eres tu"
Fue así como, irremediablemente, el juego comenzó
Un juego en el que se ganaba lo que se perdía,
Y se perdía lo que con mucho esfuerzo se gano.
Pero así son los juegos con lecciones de vida
El verdadero premio, es aprender a jugarlos sin perder demasiado.
