S e g u n d a O p o r t u n i d a d

Por: § Alexeigirl §

Capitulo 5: Inquietudes, Temores y Esperanzas

Quedarse

Había sido una decisión tan simple y a la vez tan difícil de tomar. Pero dadas las circunstancias se había visto obligada a involucrarse mas de lo hubiese deseado hacerlo. Porque solo hasta ahora, se había dado cuenta de lo que en verdad estaba pasando…

Yamato en su lastimoso estado, necesitaba ayuda.

Isamu y Naomi necesitaban de un Hogar y Cariño.

Y los tres necesitaban de ella…

Nunca se había sentido tan confundida y acorralada como hasta ahora… pero la decisión ya estaba tomada y no daría marcha atrás.

Además, ¿Qué podría perder?

Solo seria mientras a Yamato se le concedía legalmente la custodia de los Niños, quizás un poco mas que eso.

Hasta que estuviera segura que su esposo podía hacerse cargo de la situación sin mayores problemas; y ver que los pequeños se sintieran a gusto y felices con el nuevo entorno que los rodeaba.

Hasta que las voces de su conciencia callaran y la dejasen de sentirse llena de remordimientos y redimirse por aquel imperdonable error del pasado, para que pudiese continuar con su exilio en Paz.

…Y…

Si tenia mucho cuidado, podría evitar formar cualquier tipo de lazo con ellos.

Si tenia mucho cuidado, podría evitar que aquellas inocentes criaturas se metieran en su corazón.

Si tenia mucho cuidado, podría evitar que cualquier sentimiento sepultado por su esposo renaciera.

Podía hacerlo, Y lo Haría…

Aunque no podía ofrecerles en cariño maternal que necesitaban, haría cualquier cosa que estuviera en sus manos, mientras no comprometiera a su lastimado corazón.

Y sin embargo para su sorpresa, La respuesta de Yamato, Fue un absoluto:

.- Lo siento pero me temo que en esta ocasión no puedo aceptar tu ayuda.

Dejándola completamente anonada.

.- Pero…¿Por que no?...- pregunto tratando de disimular lo Sorprendida que se sentía.

.- Sora, creo entender las razones que te han llevado a tomar esta decisión que contradice por completo tus deseos y en verdad, a pesar de eso, te agradezco el ofrecimiento - contesto mirándola con algo de dureza, lo que consterno a su esposa – Pero, lo siento; el fin no justifica los medios y mucho menos si solo lo haces por remordimientos, así no quiero ninguna ayuda tuya.

Palabras que sonaron duras a los oídos Sora, que no estaba acostumbrada a que el hombre que la había amado con locura y devoción antaño, usara un tono así para con su persona . Pero conciente de que en los últimos días , ella había dicho y hecho cosas peores, dejo que el amargo sabor de esas palabras reposaran un poco en su lengua, degustándolas , trago difícil de pasar, pero que para el rubio había sido mucho mas amargo hacerlo, cuando esas palabras amargas habían salido de su boca.

.- No te entiendo Yamato, sabes que conmigo aquí, las cosas serian mas fáciles para ti, esas personas pensaran que has dejado el modo de vida que haz tenido hasta ahora…Que somos un matrimonio en reconstrucción dispuesto a dar el techo y el cariño que esos niños merecen.

.- Si, tienes toda la razón, pero seria una mentira…y sabes que no me gustan las mentiras y a Tai tampoco le gustaban; ¿como podría mentirle a sus hijos?

.- …Si, bueno…pero este es un caso seria una mentira piadosa, seria por su propio bien, todo te seria mas fácil…

.- …¿Por qué los niños estarían bajo mi custodia y no tendrían que regresar a Norteamérica, donde posiblemente los adopten diferentes familias?-...

.- ¡ ¡ S I ¡ ¡- exclamo pensando que al fin su esposo entendía la obviedad del asunto.

.- De acuerdo…Pero, Mira, yo no estoy dispuesto a darles una familia para quitárselas después…Sora, esos niños necesitan desesperadamente afecto, protección. estabilidad; pero cuando esa farsa termine y tu y yo dejemos de fingir…¿ como crees que se sentirán cuando simplemente te vayas? , y vean que el hogar que creían haber recuperado y donde se sentían seguros ha desaparecido… ¡ ¡ Se sentirán abandonados ! !…habrán perdido una vez mas a su familia y quedaran con el corazón destrozado. Recuerda que pase por algo similar, así que de ninguna forma puedo permitir que ellos pasen por eso…Tai jamás me lo perdonaría…

Guardo silencio reconociendo la verdad en sus palabras, y lo vergonzoso de sus motivos, cuyo único fin, como bien había dicho Yamato, era apaciguar sus remordimientos.

.- Sora…también se que en el fondo también te ofreces con la mejor de las intenciones, que a pesar de todo, estas realmente preocupada por ellos, y podría jurara que hasta por mi pero a veces las buenas intenciones no son suficientes…no si no van encaminadas por las razones correctas.

.-…Tienes razón, lo siento…no debí tratar de imponerme una vez mas…- dijo aturdida, tratando de levantarse mientras pensaba que lo mejor era salir de una buena vez de ahí…

.- Pero…lo cierto, es que tienes razón…difícilmente podré hacerlo solo y en mis condiciones…así que, si en verdad pudieras quedarte un tiempo, sin fingir nada solo aquí, apoyándome, lo apreciaría mucho.

Al hablar, Yamato estuvo tentado a entrelazar sus manos con las de ella, como una forma de decir "Gracias", pero el temor de hacerla sentir incomoda le había hecho resistirse a mas de un arrebato aquella tarde.

El no lo noto, pero una sensación de alivio y salvación inundaron el cuerpo de la pelirroja.

.- De acuerdo, será como tu dices, supongo que el hecho de que tu "ex" te apoye, Influirá de alguna medida en la decisión de aquellas personas.

.- "Mi Esposa" Sora, no "Mi Ex"…aun eres mi esposa a pesar de lo quieras creer – comento Yamato con cierto reproche en su voz, le había molestado la forma tan casual en la que ella se había autocalificado como la "ex".

Por su parte, ella decidió que lo mejor era restarle importancia a su comentario, no deseaba entrar en discusiones sin sentido, cuando había cosas mas importantes de las que hablar…Pero, había cosas que tenían que dejar en claro…

.-Yamato, ¿entiendes que nada cambiara entre nosotros?...dormiremos en habitaciones separadas y seguiremos con nuestras vidas tal y como lo hemos hecho hasta ahora…estaremos juntos solo en lo concerniente a los niños…¿De acuerdo?...

Sora se sintió el peor humano sobre la tierra, al ver la forma en que Yamato bajaba la mirada con la plena intención de ocultar lo dolorosas que le habían resultado sus palabras…lo había lastimado una vez mas… quizás había resultado innecesario decirlo de forma tan tajante y fría, pero había sido prácticamente una reacción de defensa al percatarse una vez mas del sutil brillo de esperanza tintineando en sus ojos azules…y era lo que tenia que hacer…matar una tras otra, cada una de las posibilidades que Yamato albergara, si en verdad quería que el rehiciera su vida lejos de ella.

.- Lo se, me queda perfectamente claro, ahora, si me disculpas, iré a hablar con Isamu para explicarle las cosas, el pobre debe estar aterrado con todo lo que esta pasando, pero si es tan terco como su madre y tan orgulloso como su padre…seguramente esta tratando de hacerse el valiente…

Después de eso, volvió a colocarse las muletas, y salio de la cocina en dirección a la habitación que era ocupada por los niños. Sora no pudo evitar seguirlo con la mirada y sentir ese gran respeto que siempre le había inspirado, sabia lo fuerte que ese hombre podía ser cuando se trataba de proteger a quienes le importaban; aunque por dentro tuviese la misma fragilidad y miedo que sentían aquellos pequeños, que sin duda a partir de ahora defendería con garras y dientes…y si era preciso… los defendería hasta de ella si fuera necesario.


.- Isamu…Nii-San…¿Qué tienes? ¿Te duele algo?

Tras para lo que ella fue una larga y extenuante carrera desde la cocina, Naomi había encontrado a su hermano arrinconado aun lado de la cama, sujetando sus piernas entre sus pequeñas manos, y la cabeza apoyada sobre las rodillas; aunque no le contestaba, la niña podía escuchar los esfuerzos de su hermano por reprimir su llanto…

.- Ni - San…¿estas triste, verdad?

Naomi se acorruco al lado del castaño, que se negaba a mostrarle el rostro a su hermana, avergonzado de estar a punto del llanto.

.- ¿Extrañas a Papa y Mama?, yo también los hecho mucho de menos, quisiera que Papa estuviera aquí y me cargara entre sus brazos, y que Mama me cepillara el pelo como todas las noches…

A pesar de su hermetismo, Isamu escuchaba atento cada una de las palabras de su hermana, rememorando por su cuenta los recuerdos que mas atesoraba de sus padres.

.- Pero, si Nii-San esta aquí - dijo la pequeña rodeando con sus brazos a su hermano – Naomi no se siente triste ni sola, por que Isamu se parece mucho a Papa…

Ante las inocentes palabras de su hermana, el mayor de los Yagami ya no pudo contener las lagrimas que había estado luchando por reprimir, y finalmente fluyeron de sus ojos chocolate.

.- ¡ ¡ Naomi Tonta ! !

Conmovido, y llevado por una apremiante necesidad de afecto, Isamu le devolvió el abrazo, tratando de transmitir lo importante que era su pequeña hermana; lo único que quedaba de lo que había sido su familia…y su mayor tesoro. Lo cierto era que de igual forma, en Naomi, veía el reflejo de la Madre que día a día lo colmaba de mimos, y de la que añoraba sentir sus tiernas caricias.

Por ello, desde el día en que habían enterrado a sus padres, se había prometido estar siempre al lado de su pequeña hermana y protegerla de todo…cosa que ahora comprendía, era realmente difícil cuando solo se tiene seis años, y su futuro estaba en manos de aquellos que se hacían llamar adultos.

Un leve golpeteo en la puerta, hizo que los hermanos rompieran con su fraternal abrazo…

.- Isamu Naomi ¿Puedo pasar?...

Al escuchar la voz de su "Tío Adoptivo" el niño se apresuro a borrar todo indicio de llanto, tallando fuertemente sus ojos con las manos; no deseaba que Yamato se percatara del pequeño momento de "debilidad" que había tenido…seguramente su padre haría lo mismo, después de todo:

– "Los Yagami son Valientes" – solía decir el, y así lo demostraría.

Mientras respiraba profundamente tratando de serenarse, era la pequeña Naomi la encargada de abrirle la puerta al rubio…

Al entrar, Yamato pudo percatarse de los rojizos que se encontraba los ojos del Castaño, que lo miraba de pie junto a la cama, con una mezcla de valentía y temor impregnada en sus ojos…pero mas que nada de orgullo.

.- No hay duda que es hijo tuyo Tai…igual de cabezota…

Sonrió para sus adentros evocando el recuerdo del mejor de sus amigos.

.- Niños, ¿Puedo hablar con ustedes?.

.- Si es por lo que le dije a Tía Sora…- Trato de argumentar, temiendo que el adulto le reprocharía por su actitud.

.- Nada de eso – negó el adulto- Solo dijiste lo que sentías, y créeme, te admiro por eso…- comento refiriéndose a los resentimientos acumulados durante su infancia hacia su madre; por haber elegido quedarse con su hermano menor en vez de el, durante el proceso de divorcio con su padre.

Entonces, con tan solo Ocho años, hubiese querido reprocharle tantas cosas, pero su carácter reservado, rebelde, frió y orgulloso le habían impedido expresar todo lo que estaba sintiendo…por eso…ahora adulto… admiraba al pequeño Isamu, que había expresado sus emociones tal cual las había sentido, sin duda era Hijo de Taichi cuya principal virtud siempre había sido el Valor, y ahora su primogénito le hacia honor a su nombre…pues Isamu, significaba " Valor ", y el mejor que nadie sabia que a veces se necesitaba de mucha Valía para decir lo que uno sentía… aun mas que para acallarlas…

Fue la expresión confundida de Isamu, la que lo obligo a salir de sus propias cavilaciones.

.- Lo siento, lo que vengo a hablar, mas bien a explicarles, es acerca de mi conversación con Sagara - San.

Los ojos del infante se llenaron una vez mas de incertidumbre. Percatándose de ello, y antes de procegir, Yamato los invito a sentarse a su lado en la cama, en parte para hablar mejor con ellos, y también por que el subir por las escaleras con las muletas le había resultado una travesía complicada y extenuante; invitación que los niños aceptaron dócilmente, atentos a cada uno de sus movimientos y gestos.

Yamato suspiro hondamente, sabia que un error que cometían los adultos es el pensar que los niños no pueden procesar el difícil mundo adulto.

Gran Error

Si bien, sus inocentes mentes no comprendían el por que los adultos hacen de lo mas sencillo algo tan complicado. Eran precisamente ellos quienes eran capaces de encontrar mil soluciones para un problema tan sencillo, así que no le extraño el que esos pequeños escucharan de forma atenta su breve explicación del por que le negaban su custodia, y lo que el planeaba hacer para obtenerla en base a lo que le había aconsejado Sagara – San.

.- Entonces…Cuando vengan esas personas a vernos, ¿Tenemos que aparentar que estamos muy bien aquí, Verdad Tío? ¡Eso será Fácil! - Comento con entusiasmo.

.- Bueno Isamu…sin duda eso ayudaría, pero no quisiera que tuvieran que fingir nada, Si están contentos aquí…conmigo… deben mostrarlo, pero si no es así, quizás este no sea el mejor lugar para ustedes; después de todo y aunque no lo crean, esas personas solo quieren lo mejor para ambos.

.- Entendemos…pero…estoy de acuerdo con eso de los maestros particulares en lo que podemos entrar a un colegio y lo demás…pero…¡ ¡ Una Niñera ! !... eso es para Bebes y nosotros podemos cuidarnos Solos ¿Verdad Nao?...

.- A mi Si me gustaría tener una Nana .

.- Ash, No eres de gran ayuda Hermanita.

Yamato sonrió al ver la Protesta el niño por la falta de apoyo de su hermana y la parte de su plan que no le había parecido, al recordar que a los ocho años su padre le había propuesto lo mismo y su reacción había sido todo, menos comprensiva, lo que le hizo suspirar profundamente…¿Cuántos dolores de cabeza le había provocado al Viejo Masaharu Ishida?.

Te entiendo Isamu, pero dadas las circunstancias será lo mas adecuado. Mientras dure mi incapacidad podré estar con ustedes, pero después tendré que regresar a la oficina, así que necesito a alguien que este al pendiente de ustedes mientras yo no este; No estaría bien que los dejara solos en casa, no podría estar tranquilo…

.- Mmm…de acuerdo…pero prométeme no será una de esas niñeras adolescentes que salen en la tele: Gritonas, muy malvadas y que disfrutan castigando a niños inocentes por cualquier cosa…nosotros no tenemos Hadas Mágicas que nos salven ¿sabes?...

.- Eh, si Isamu, no te preocupes, me asegurare de ello – asintió sin saber exactamente a lo que se refería el niño – le pediré a Sora que me ayude a elegir una buena niñera, ella tiene buen ojo para eso.

.- ¿Tía Sora?

.- Si…a decidido ayudarnos con todo esto, así que se quedara aquí por algún tiempo…-

Junto con estas palabras, en los labios de Yamato se dibujo una melancólica sonrisa que no paso desapercibida para los niños…

.- Tío…¿Todavía la quieres, verdad?.

.- ¿Eh?

.- A Tía Sora, Tu todavía estas enamorado de ella, y no digas que no por que se te ve luego luego, Papa decía que siempre ponías cara de borrego a medio morir cuando la veías, ¿a que se refería Tío?-

.-A nada Isamu, ocurrencias de tu Padre. Vaya, las "ingeniosas" comparaciones de Tai jamás dejaran de sorprenderme.

Pensó Yamato mientras revolvía los cabellos del infante, quien interpreto su tenue sonrisa como un "Si" a su pregunta, dejándolo marchar tranquilamente.


.- Dios, esto es simplemente ridículo.

Era lo que pensaba Sora cada vez que habría algún cajón, buscaba un plato, un cuchillo o simplemente cualquier utensilio de cocina que necesitara en el momento.

Y es que fuera lo que buscara y no estaba segura si estaría ahí, se encontraba exactamente en el mismo lugar que ocupaban hace dos años, al igual que cada objeto y/o mueble dentro de la casa.

Aquello no podía ser sano de ninguna forma.

Cualquier hombre o mujer que fuera abandonado por su pareja en medio de la situación en la que ellos se encontraban en esos momentos, hubiese vendido la casa sin dudar o por lo menos cambiar por completo la decoración. Los cambios que fueran necesarios para iniciar una nueva vida...

así lo había hecho ella, pero no Yamato, el lo había dejado todo exactamente en su lugar. Dando la sensación a toda la casa, la sensación de que el tiempo se había congelado dentro de sus puestas, llenándola por completo de un sentimiento de nostalgia y eterna espera con Yamato dentro, hasta el momento en que ella regresara…Lo que de ninguna forma sucedería de la manera en la que lo deseaba.

Solo esperaba que con la presencia de los niños los engranes del tiempo volvieran a girar dentro de la casa, pero sobretodo dentro del corazón y la vida de su esposo.

Este era el flujo de pensamientos que ocupaban por completo la mente de la pelirroja mientras cocinaba. Tan absorta estaba en sus cavilaciones, que no se había percatado de la presencia de su marido; quien la observaba atentamente el ir y venir de sus suaves pasos dentro de la cocina, y mucho menos de la forma en que la miraba, pues a los ojos de su cónyuge, cada uno de sus casuales movimientos se transformaban en actos llenos de una sensualidad extrema.

La deseaba… era imposible tener en frente a la única mujer que verdaderamente había amado y no sentir efecto alguno. En su mente se veía así mismo parado a espaldas de aquella pelirroja, deslizando sus manos lentamente por la breve cintura que siempre reclamaría como suya, mostrándose ansiosas de desbaratar el blanco moño del delantal que se atrevía a invadir aquel sagrado territorio. Sora siempre había sido capaz de despertar todos sus instintos masculinos, incluidos el de protección y posesión, así que no le era de extrañar cada vez que se atrapaba, como ahora, recorriendo su esbelta y deliciosa figura de pies a cabeza, deseando sentir bajo su tacto la sabida lozanía de esa piel morena, ansioso de aspirar ese delicioso aroma a mujer que desprendían sus poros embriagando uno a uno sus sentidos, deslizar sus dedos entre aquel cabello sedoso que parecía emanar fuego a los rayos del Sol…

Si, ansiaba hacerla suya ahí mismo, en ese preciso momento, y rememorar a placer cada detalle de su cuerpo…pero sobre todo, anhelaba tocar una vez mas la esencia mas intima de su alma, por que lo que mas deseaba era saber si bajo esa fachada de mujer fría y sofisticada en la que se que se había convertido, se encontraba en alguna parte encerrada, la mujer amorosa y calida que siempre se entregaba con la misma pasión que el lo hacia.

Quería recuperar a Sora, la que una vez había sido su esposa, amiga, amante y compañera del alma y lo había salvado de aquel destino solitario al que alguna vez estuvo condenado.

Pero su atención tenia que enfocarse a ganarse la custodia de Isamu y Naomi, esa debería ser su prioridad…pero…¿En verdad iba a soportar tenerla a su alcance y no hacer nada para retenerla?...sabia que No, su naturaleza férrea y rebelde le impedía quedarse inerte ante la adversidad, y aunque ella había colocado una barrera entre ellos, algo tenia que hacer para reconquistarla sin que saliera corriendo.

.- después de todo…no seria la primera vez que ella trata de huir de mi…- Pensó rememorando con nostalgia y gusto los días de su adolescencia en los que se habían conocido, y Sora en un principio lo había rechazado por pensar que el Solo deseaba jugar con ella – aunque lo cierto…esa era mi idea, ¡Definitivamente era un Crió sintiéndose hombre! –

.- Yamato Ishida, ¿Cuánto tiempo llevas ahí de pie? ¡Me has dado un susto! – la escucho exclamar repentinamente.

.- Ah, lo siento, no quise asustarte, y ¡Pero que rayos te paso!.

Al percatarse de que Sora apretaba una de sus manos entre un trapo que parecía estar manchado con un poco de sangre, Yamato no supo como pudo moverse tan rápido con las muletas, pero cuando se dio cuenta, ya estaba parado enfrente de su esposa, pávido ante la sola idea de que ella se hubiese lastimado por muy insignificante esto que pareciera.

.- ¿Esto?...solo una pequeña cortada, nada importante.

No le importo que dijera eso, de igual forma tomo su mano y la condujo hasta el fregadero, donde dejo que el agua fría cayera sobre su palma, y la sangre se diluyera poco a poco con el liquido hasta detenerse…

.- Yamato…Suelta, no es necesario, solo fue una pequeña cortada, estas exagerando. – decía tratando sutilmente de zafarse del agarre de su marido mientras este secaba con cuidado la pequeña herida, sin obedecer a su leve resistencia, conciente de esta, pero no así de la inquietud que su cercanía provocaba en su esposa.

Sus manos eran tal y como las recordaba, Grandes, firmes y poderosas…pero a la vez calidas y amables; tal y como todo el era.

.- Vamos Sora, no es momento para actuar como una colegiala.

Se sentía molesta por la inquietud que estaba sintiendo ante las atenciones y proximidad de su esposo, pero a la vez ese ligero cosquilleo que inundaba su estomago le proporcionaban una sensación realmente agradable…renovadora. Y era cuando se daba cuenta que a pesar de las frías palabras que salían de su boca; que sin importar que los pensamientos racionales dictaran sus actos…eran los susurros de su corazón los que revolucionaban su cuerpo y alma, y el detonador de semejantes sensaciones siempre era el mismo…Yamato.

Su simple cercanía la envolvía en una sensación calida y confortable, que sin que se percatara de ello la obligaba a bajar la guardia y dejarse envolver en ella sintiéndose protegida y lejos de aquella cárcel llamada soledad en la que ella misma se había encerrado en su auto- exilio. No lo negaba, desde su encuentro en el elevador sentía que cada uno de sus sentidos eran en demasía concientes de su presencia, haciéndola sentir tan perturbada como jamás lo había estado, Yamato siempre había sido un hombre fascinante en todos los aspectos, lleno de una virilidad extrema desde el simple timbre de voz, la expresión de su mirada, Su calor, su aroma, su presencia, todo de el la inquietaban, y sabia que no debía ser así, no debería estar sintiendo esas enormes ganas de perderse en lo profundo del mar de sus ojos, ni sentirse tan ansiosa por que la tomara entre sus brazos y ….

.- Y…¿Qué dicen los niños? – decidió iniciar una conversación, exasperada por el rumbo que sus pensamientos estaban tomando.

.- Bien, son unos niños muy inteligentes y comprenden perfectamente la situación…aunque Isamu no tomo muy bien mi idea de contratar una Niñera y esta algo renuente con lo de los maestros particulares, pero al final de cuentas termino por resignarse; sospecho que tratara de convencerme de que ya esta lo suficientemente grande para tener una nana detrás de el…aunque a Naomi parece gustarle la idea.

.- Supuse que eso pasaría…Isamu saco toda la testarudez y orgullo de Tai, y a Naomi le gusta las comodidades y que la consientan…como una pequeña princesita, tal y como eran cuando éramos niños - sonrió levemente recordando con añoranza a sus entrañables amigos de la infancia.

Yamato no contesto nada, o mejor dicho, no pudo decir nada al quedar totalmente absorto por aquella frágil sonrisa, la primera que le veía después de tanto tiempo…tímida…un poco asustada…pero era una sonrisa de buena gana y tan hermosa como todas las que le recordaba y ansiaba por volver a ver, si fuera necesario con gusto vendería su alma al mismo diablo.

.- Por cierto, ¿seria mucha molestia si me ayudaras a elegir una niñera adecuada?, llame a un par de agencias y la próxima semana comenzaran a enviarme a algunas aspirantes, y me gustaría contar con tu opinión.

.- Claro, creo que hay que buscar a alguien que sea agradable justa y flexible, los niños suelen aterrorizarse con la idea de tener una niñera por que la imaginan como alguien demasiado estricto, que los castigara por todo…en fin, una persona terrible.

.- Algo así comentaron, seria de gran ayuda que se hiciera amiga de ellos, un rostro amable siempre es de gran ayuda en las trancisiones difíciles…

Sora se limito a asentir mientras apartaba sus manos, luchando por disimular lo afectada que se sentía ante la calidez que destilaba su esposo y no dejaba de envolverla.

¡ Que diferencia de aquel chico frió y arrogante que alguna vez había conocido!

Pero que igualmente la había conquistado con su naciente y tímida amabilidad.

.- Ey, ¿Puedo ayudarte en algo?, me siento inútil aquí parado sin hacer nada, además ya hace tiempo que no cocino y quiero ver si aun conservo mi sazón.

Aunque era cierto que le molestaba las limitantes que le daba su incapacidad, lo cierto que aquello era un mero pretexto para estar un poder estar cerca de ella sin ser demasiado obvio…

.- esto es totalmente estupido… ¡Es mi mujer!, no debería necesitar de excusas para estar cerca de ella.

.- De hecho, te lo agradecería, no estoy muy segura si preparar algo de comida occidental o si les agradara la comida japonesa.

.- je…no te preocupes por eso, si son los hijos de Tai y Mimi, no dudes que sean de buen comer…mejor preocúpate por hacer lo suficiente, por que yo también me muero de hambre, no sabes lo horrible que es la comida de hospital.

.- ¡Yamato Ishida!, solo estuviste un día internado, y si mal no recuerdo…no te quedabas tan atrás de Taichi, también tenias un apetito bastante…insaciable.

.- Mas que por la comida…era por ti…

Cuido de que estas palabras no salieran mas allá de sus pensamientos, aunque esto no evito que sonriera con cierta travesura mientras discretamente miraba de reojo a su esposa deleitándose una vez mas con aquella adorable figura.

Ellos no lo sabían, pero desde hace unos momentos, eran observados por dos pares de ojos que los miraban curiosamente sin perderse ninguno de sus movimientos…

.- Ey, Naomi…sígueme –

Siguiendo las silenciosas indicaciones de su hermano, Naomi Yagami lo siguió gateando por el piso, cuidando de no hacer demasiado ruido para no ser descubiertos por los adultos.

.

.- ¡ ¿ Lo viste, Nao – Chan ? ! ¿Te diste cuenta?... –

Apenas llegaron al jardín y tras casi arrastrar a su hermana hasta el árbol donde había estado platicando con el rubio y asegurarse de que no habían sido seguidos, Isamu comenzó a saltar emocionado por lo que sentía había sido un gran descubrimiento.

.- Nii-San, ¿No ibas a ir con Tía Sora para disculparte ? , ¿Por qué me pediste que no hiciera ruido?.

.- Ay Naomi, ¿No me digas que no te diste cuenta?, ¡Pero si era súper obvio!.

.- ¿De que Hablas?, no te entiendo Nii-San ¿Qué era súper obvio?

.- ¡ ¡ Pues que Tía Sora y Tío Yamato aun se gustan ! !, se les veía luego luego en la forma en que se miraban, no puedo creer que no te dieras cuenta, pero bueno, eso no importa, ¿sabes lo que esto significa hermanita?

.- Eh, ¿Qué significa?

.- Que tenemos que hacer algo para que nuestros Tíos vuelvan a estar juntos, y así definitivamente nosotros no regresaremos al orfanato, además, Papa y Mama querían que ellos regresaran a ser como antes, así que nosotros tenemos que cumplir el deseo de nuestros padres ¿entiendes?.

.- Mmmm…creo que si, ¿pero como vamos a hacer eso? Tía Sora solo estará aquí unos días.

.- Tienes Razón…pero ya veras Nee-Chan…por el orgullo de los Yagami que lograremos que Yamato y Sora Ishida vuelvan a hacer los esposos que eran…por nuestros padres, por nosotros…y por Aiko – Chan…


¡ Capitulo cinco en Línea! …WoW, la verdad no quisiera hacer cálculos para saber cuanto tiempo a pasado desde la ultima vez que actualice esta historia, pero lo cierto es que si a sido mucho. Lamento en verdad ser una autora tan poco constante, pero como ya he dicho, no pienso dejar ni uno de mis fics sin terminar, se que pedirles la paciencia que me han tenido hasta ahora es un abuso, pero ojala y alguien aun se interese por esta historia, o al menos la recuerde, con eso ya estaría muy agradecida.

Se que a muchos les desagrada la actitud tan fría de Sora, y aunque esta historia se desarrolla en un universo alterno, no debería alterar las personalidades de los personajes, colocando a una Sora fría y a un Yamato amable y calido, cuando es a la inversa, pero creo que en esta historia es totalmente lógico este cambio de personalidades debido a la muerte de su Hija.

Bueno, ahora tengo mucho que escribir, pues debo de actualizar El cielo que el Amo, Labios Prohibidos e Ishida sensei, además de hacer algunos dibujos para mi DeviantArt, que lo tengo un poco abandonado…¿Raro, No?

L.I.T,Sakura03,Clio Latiny, Kibun No Tenshi, Reiko-01,Ayumi-Night-Beauty, SkuAg, Anna Kyouyama12, Jade Saotome, Wanda, Isfryd Beloved y CieloCriss, Muchísimas gracias por regalarme algo de su tiempo al leer esta historia y dejarme su comentario, en verdad los leo y los tengo muy en cuenta.

Así que ya saben, comentarios, criticas y jitomatazos, favor de enviarlos, recibo de todo, excepto Flammes

Atte. § Alexeigirl §