Disclaimer: Naruto es de Masashi Kishimoto. Esta historia es solo para que paséis un buen rato!
Listo el segundo capítulo de esta historia, que me tiene realmente emocionada =D! Como dije, no me gustan los capítulos demasiado largos... así que siento si creen que es poco, pero bueno no tardaré demasiado en volver a actualizar ^^ Nada más que decir, solo que esperon que disfruten y que muchas gracias por leer mi fic!
Capítulo 2
"Valentía: valor universal que nos enseña a defender aquello que vale la pena, a dominar nuestros miedos y a sobreponernos en la adversidad"
Después de comer y de descansar un poco, el equipo 8 junto con su cliente, Izumi, partieron de camino a la pequeña aldea donde pensaban pasar la noche. Según Shino, tendrían que llegar antes de la hora de la cena, para poder reservar habitaciones en algún sitio, porque si no corrían el riesgo de no encontrar ninguna libre, o peor aún, de tener que compartirla.
Después de dos horas caminando, a Izumi por fin se le ocurrió una manera para retrasarse y así llegar tarde a la aldea.
- ¡Hey, chicos! - dijo Izumi, y todos se giraron a mirarlo – Necesito cambiar el agua al canario. Y creo que son aguas mayores.
Hinata se sonrojó y Kiba puso cara de asco.
- ¡Vale, pero vete lejos, porque no tengo ganas de oler tu m...! - gruñó Kiba antes de que Hinata le interrumpiera.
- ¡Kiba-kun!
- Gomen...
- Adelante, pero no tardes, porque no tenemos tiempo que perder – explicó Shino.
- No os preocupéis, soy el primero que no quiere compartir habitación – mintió Izumi – Aunque con Hinata haría una excepción – y le dedicó una sonrisa traviesa a la chica, antes de salir corriendo para evitar otro mordisco de Akamaru.
- No pasa nada Akamaru, cuando vuelva le podrás dar su merecido – le dijo Kiba, y viendo como el perro jadeaba de excitación, añadió – ¡y yo te ayudaré!
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Izumi, por su parte, estaba pensando que debería hacer para perder el tiempo, y decidió sacar el libro que había despertado ese plan en su cabeza antes de que llegara a Konoha. Izumi, era la clase de persona que veía diversión en cualquier asunto cotidiano. Y cuando esa idea había aparecido en su cabeza no dudó en ponerla en práctica, al fin y al cabo, el viaje era muy largo y tendría que entretenerse con algo. El libro trataba sobre dos personas, un chico y una chica, que estaban enamorados el uno del otro, pero ninguno de ellos lo sabía, y con ayuda de un amigo se dieron cuenta de sus verdaderos sentimientos. Y él sería ese amigo. Se tumbó apoyando la cabeza sobre su brazo, y comenzó a leer el capítulo que le interesaba recordar.
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- ¡Joder! ¿Cuánto más va a tardar?
- Tranquilo Kiba, hay que tener paciencia, son cosas que necesitan paciencia – dijo Shino
- ¡Pero si lleva más de una hora!
- Démosle unos minutos más...
- Hinata, si no ha terminado en una hora, crees que hará mucho con unos minutos.
- Si estás más tranquilo, iré a buscarle, ¿quieres? - preguntó Shino – Aunque ya no llegaremos a la aldea antes de la hora de cenar.
- ¡Si tengo que dormir en el suelo por culpa de "ese"! ¡Te juro que lo mato!
Mientras Kiba gritaba barbaridades por lo cuatro costados y Hinata intentaba tranquilizarlo, Shino, por su parte, fue en busca de Izumi, pensando que no era normal tardar tanto, a no ser que tuvieras problemas intestinales...
- Kiba-kun, por favor, porque no nos sentamos y esperamos a que vengan – era la forma sutil que Hinata tenía de decirle que se tranquilizara, y Kiba lo entendió a la primera. A Hinata nunca le habían gustado las palabrotas y en un momento él había gastado todo su repertorio de palabras "malsonantes"
- Lo siento, Hinata, ya sabes que no me controlo muy bien – se disculpó con la chica, sintiéndose realmente mal por ser tan bruto
- No importa, me gusta que seas así – sonrojándose, Hinata bajó la cabeza para que Kiba no la viera.
- ¿Te gusta como soy? - repitió Kiba sonriendo con satisfacción
- S-si, es decir, me gusta que siempre digas lo que sientes y piensas, sin preocuparte lo que digan los demás – explicó Hinata aún con la cabeza baja y con las manos entrelazadas – A-a mi me gustaría ser como tú, ser tan valiente – y aunque tenía la cabeza gacha, Kiba atisbó una pequeña sonrisa de tristeza. Y le dio un vuelco el corazón, no soportaba verla triste y todo era por su culpa.
Kiba se acercó a Hinata le atrapó una de las manos y le levantó la cabeza con la otra mano, para poder mirarla a los ojos. Y le destrozó por dentro ver esos preciosos ojos a punto de llorar.
- No soy tan valiente como piensas, Hinata, hay cosas que ni yo puedo decir – le dijo Kiba y añadió – Tú no tienes que cambiar porque eres perfecta, y nadie puede decir lo contrario.
- K-kiba-kun, G-gracias – dijo Hinata aún desconcertada por el acercamiento de Kiba.
- Además, porque querrías parecerte a mí, si siempre huelo a perro – bromeó Kiba, para quitarle hierro al asunto.
Y sonriendo Hinata se tiró a sus brazos, dándose cuenta de que Kiba era aún mucho mejor de lo que ella pensaba y de que tenía mucha suerte de contar con él. Quizá fueron horas, o tal vez, minutos, pero ninguno de los dos supo nunca cuanto tiempo estuvieron unidos en ese abrazo. Para ellos lo único que importaba era que estaban a gusto y ni Kiba ni Hinata querían romper ese precioso momento. Cuando, por fin, se separaron fue a causa de que Kiba había captado el olor de Shino acercándose. Y los dos sintieron un enorme vacío al separarse.
- ¡Ya era hora! - dijo el chico carraspeando. Por un momento Hinata pensó que se refería al abrazo, pero pronto se dio cuenta de que lo decía por la tardanza de Shino y de Izumi, algo que la alivió mucho.
- ¡Lo siento! Se ve que necesito comer menos arroz – se disculpó Izumi, aunque la disculpa no sonó demasiado sentida, a Kiba no le importó, porque podría decirse que gracias al "mal tránsito" de Izumi, él había podido disfrutar de ese maravilloso momento con Hinata.
- Démonos prisa si queremos llegar antes de que anochezca – explico Shino mientras cogía sus cosas para ponerse en marcha.
Caminaron por más de dos horas, y cuando la puesta de sol estaba terminando, llegaron a lo que parecía la entrada de la aldea. Los comercios diurnos ya comenzaban a cerrar, y los nocturnos, al contrario, empezaban su jornada laboral. Shino eligió el primer hostal con el que se cruzaron y aunque Izumi se quejaba, porque pensaba que ese pequeño hostal no era "suficiente" para alguien de su categoría, el equipo 8 decidió que lo mejor era quedarse allí y no perder más tiempo. Entraron y se dieron cuenta de que para ser un hostal, estaba bastante bien, pues había mucha gente en el salón principal. Los cuatro, más Akamaru, se dirigieron hacia la recepción.
- Queremos 3 habitaciones, por favor – le explicó Shino a la recepcionista – una doble, y las otras dos individuales.
- Lo siento, pero solo tenemos libre una habitación doble – dijo la recepcionista mientras tecleaba en el ordenador – aunque podemos añadir una cama supletoria.
- ¿Qué os parece? - preguntó Shino girándose hacia los demás – Es lo único que tenemos
- !Cógela¡ – dijo Izumi rápidamente e intentó explicarse – quiero decir, que no encontraremos nada mejor, así que...
- Tiene razón – le apoyó Shino
- Pues adelante – aceptó Kiba - ¿estas de acuerdo, Hinata?
- S-si... - compartir habitación con tres chicos y uno de ellos era Kiba, podría desmayarse de solo pensarlo.
Después de que Shino concretara con la recepcionista todos los datos y de coger la llave de la habitación. Todos salieron en busca de algún restaurante, pues estaban hambrientos. Encontraron un pequeño establecimiento, que parecía estar escondido en una de las callejuelas, y decidieron sentarse allí a comer. Supieron la razón de porque estaba tan escondido en cuanto probaron la comida, estaba deliciosa, y cualquiera no podría probar tan maravillosos manjares. Todos bebieron un poco de sake, pues el dueño del local les había invitado a una copa. Pero Izumi no se conformó solo con una y decidió pedir una jarra entera. Todos estaban cansados pero parecía que Izumi no tenía intención de parar su "fiesta personal".
- Iros vosotros a dormir – les dijo Shino a Kiba y a Hinata – yo me quedaré aquí hasta que Izumi caiga borracho – se ofreció
- No lo digas dos veces – y Kiba cogió a Hinata de la mano tirando de ella, pero antes de que desaparecieran por la puerta...
- Pero a cambio – añadió Shino – tengo una cama para mi solo
- Sabía que no podía ser tan fácil – murmuró Kiba – bueno, por mi vale
- P-por mí también Shino
- Perfecto, pues nos vemos luego
Por el camino, Kiba pensó que a lo mejor, él y Hinata tendrían que dormir juntos y no supo como describir la sensación que se instaló en su estómago. Hinata, que caminaba al lado de Kiba, pensaba exactamente lo mismo y su corazón amenazaba con salirse de su pecho. Kiba probó suerte.
- Parece que nos tocará dormir juntos, Hinata – y añadió viendo el sonrojo de la chica – bueno si es que no prefieres dormir con "el borracho" - esto último con una mueca de fastidio.
- ¡N-no!
- ¿Eso quiere decir que no quieres dormir conmigo o que no prefieres dormir con él?
- Q-quiero decir que prefiero dormir contigo – aclaró sonrojándose aún más.
- ¡Yo también preferiría dormir conmigo... teniendo en cuenta el olor que debe de tener después de haber bebido tanto! - bromeó Kiba de un repentino buen humor.
- ¡Es cierto! ¿Viste como se caía hacia los lados? - dijo Hinata uniéndose a la broma de Kiba.
Y entre risas, llegaron al hostal y subieron hasta la habitación número 103, la suya. Al entrar, vieron las dos camas, que debía haber en la habitación, una al lado de la otra, y en medio, una cama un poco más pequeña que debía de ser la supletoria. Decidieron elegir la que estaba más cerca de la ventana, por el calor sofocante que había. Hinata entró al baño para cambiarse de ropa y ponerse el pijama nuevo que su hermana le había comprado, pijama que todavía no se había probado. Antes se cepilló un poco el pelo y se lavó los dientes, cuando tuvo el pijama puesto, quiso dormir con su pesada chaqueta, pues para ella ese pijama era demasiado pequeño. Consistía en un shorts de color morado y en una camiseta de tirantes del mismo color, todo estaba demasiado pegado a su cuerpo. Y justo antes de salir del baño, pensó que ya no dejaría que Hanabi le comprara más ropa. Al entrar de nuevo en la habitación pudo atisbar la espalda de Kiba mientras se quitaba la camisa de tirantes que llevaba, y se dio cuenta de que no se ponía nada más encima. Es decir, que tenía el torso desnudo. Cuando este se dio la vuelta y quedó frente a ella, Hinata casi se desmaya, pero logró controlarse pensando que no tenía porque estar nerviosa. Era Kiba. Su amigo Kiba. Cuando estuvo segura de que no se desmayaría al mirarlo, poso sus ojos en él, y le miró. Kiba era un chico muy atractivo, siempre lo había sabido, muchas chicas de la aldea estaban coladas por él, pero "atractivo" era un adjetivo muy pobre para describirlo. Con la combinación de su piel morena y de su torso perfecto, como no ibas a estar loca por él. Hinata se sorprendió al darse cuenta de que Kiba tenía los mismo tatuajes de su mandíbula en la parte baja de su estómago, a los lados. Pero rápidamente apartó la mirada, porque le faltaba poco para que empezara a babear. No sabía donde posar la mirada, así que decidió bajar la cabeza y mirar sus pies descalzos. Kiba se percató de que ella miraba los tatuajes de su barriga. Vio, antes de que bajara la cabeza, que sus mejillas estaban totalmente rojas, y le alegró saber que él también conseguía ponerla nerviosa hasta el punto de obligarla a apartar la mirada. Kiba rió por dentro. Si ella supiera que él también estaba entusiasmado por estar con ella, por dormir junto a ella mientras se envolvía en su olor. Y con ese pijama solo consiguió entusiasmarlo aún más.
- Cierto, tu no los habías visto
- ¿Q-qué? - Hinata se sobresaltó
- Los tatuajes, me refiero a los tatuajes – aclaró el chico
- Claro, los tatuajes... ¿Y-y cuando te los hiciste? - preguntó
- En mi clan, es una tradición que los chicos, al cumplir los 18, se tatúen en esta zona – dijo señalándose su V abdominal - ¿Te gustan?
- S-si p-por supuesto – Hinata no pudo evitar volver a mirarlo, ese chico era perfecto, perfecto para ella.
Los dos se miraron durante un largo rato, pero un ladrido de Akamaru, los sacó a ambos de su ensoñación. El pobre perro quería que Kiba le abriera la ventana para poder salir a correr un poco.
- Ya voy, Akamaru – dijo Kiba mientras se dirigía hacia la ventana para abrirla, y antes de que el perro saltara por la ventana y desapareciera por la calle le gritó – ¡Pero ten cuidado!
- ¿Estará bien?
- Si, seguramente irá a ligar con alguna – respondió Kiba sonriéndole.
- Seguro que es todo un Don Juan
- No lo dudes – y los dos rieron juntos – bueno, ¿que lado quieres?
- M-me da igual – de nuevo ahí estaba el color rojo
- Pues, quédate con el lado de la ventana, así tendrás un poco de corriente
- Está bien.
Se dirigieron hacia la cama y se tumbaron cada uno a un lado, Kiba se levantó al darse cuenta de que el interruptor de la luz estaba al otro extremo de la habitación, y se dirigió a apagarlo. Cuando se volvió, vio que Hinata se había dado la vuelta y le daba la espalda, él, por su parte, se colocó de manera que podía ver la espalda de la chica, y respiró hondo, el cálido aroma a cerezas de Hinata, inundó sus fosas nasales y llegó hasta su pecho, era el olor que más le gustaba, y lo disfrutaba al máximo siempre que podía.
- Buenas noches, Hinata
- Buenas noches, Kiba-kun
La noche avanzó tranquilamente, con Hinata a un lado, con las mejillas coloreadas de carmín, y con Kiba al otro, aspirando el aroma de la chica. Lo que ninguno de los dos esperaba, era que Hinata, al sentir la corriente fría que llegaba desde la ventana, se diera la vuelta inconscientemente, quedando su cabeza junto al pecho de Kiba. Él al sentir como tiritaba, le había abrazado, dándole el calor que tanto necesitaba. Y los dos mantuvieron el abrazo, Kiba aspirando el aroma de los cabellos de ella y sintiendo su aliento junto al corazón. Y Hinata sintiendo una calidez nueva para ella, nueva pero maravillosa. Y en la mente de ambos un mismo pensamiento te amo.
Pues esto es todo, en unos días el siguiente capítulo, espero realmente que les haya gustado y dejenme sus reviews please!
Lo último, darle las gracias a mis lectores (mil gracias por leerme ^^ ) y en especial a velka98 (a mi también se me cae la baba con Kiba ^^ ), pelusa-writer (me encantó hacerte sonreír), Happy92 y a Vase93 por dejarme sus comentarios, me alegran mucho de verdad =D
Un review, please? =p
