Disclaimer: Naruto es de Masashi Kishimoto. Esta historia es solo para que paséis un buen rato!
Lo sé, lo sé y lo siento muchísimo, de verdad! He tardado demasiado en actualizar... pero entre los exámenes, la familia, y bueno lo admito, los carnavales... he estado bastante liadilla... y en mis ratos libres la inspiración no llegaba, hasta ayer que no vi una peli preciosa...
En fin, que aquí esta ya el tercer capítulo y quiero deciros que aunque tarde en actualizar, no penséis que he dejado la historia ni nada parecido =D
Pues eso, ahora mismo no sé cuanto tardaré en actualizar, pero no creo que tanto... de todas formas disfruten de este capi, cortito como siempre, pero hecho con mucho amor!
Disfruten y muchas gracias por leer mi fic ^^
Capítulo 3
"Celos: sospecha o inquietud ante la posibilidad de que la persona amada nos reste atención en favor de otra"
A la mañana siguiente, Kiba y Hinata despertaron abrazados, esta vez, Hinata no era la única que estaba avergonzada. Se separaron poco a poco, ninguno de los dos quería levantarse, pero también ninguno quería admitirlo. No hablarían de aquello, por lo menos, no por el momento. Después de que el momento pasara, decidieron dejar que los otros dos durmieran un poco más, teniendo en cuenta la dura noche que debían de haber pasado. Se vistieron con la ropa del día anterior.
- ¿Te apetece desayunar al sol? Kiba-kun
- Porque no – aceptó Kiba – Vamos a la terraza
Estando ya sentados en la terraza, les trajeron el desayuno y desearon un buen día. Para Kiba el día había sido perfecto desde que se despertó con Hinata junto a él, y nada podría estropearlo. Él había sido el primero en abrir los ojos, y al observar como Hinata se acurrucaba en su pecho, mientras los rayos de sol que entraban entre las cortinas se reflejaban en su pelo, por un momento, había pensado que todo era como en sus sueños y que ellos estaban realmente juntos. Después recordó todo, que ellos solo eran amigos y nunca podrían ser nada más.
Fue un desayuno tranquilo y ameno, Kiba y Hinata podían estar juntos sin cansarse el uno del otro, y eso era lo mejor de su relación. Eran amigos de verdad.
Akamaru apareció con aspecto cansado pero con lo que parecía una sonrisa de satisfacción, Hinata pensó que era imposible, ya que los perros no sonreían, pero Akamaru era la misma personificación de un perro feliz.
Juntos estuvieron disfrutando del sol hasta el medio día, cuando Shino e Izumi despertaron finalmente.
- ¡Qué bien he dormido! - exclamó Izumi mientras él y Shino se sentaban a la mesa - ¿Vosotros dos habéis dormido bien?
Hinata y Kiba se pusieron del color del tomate, sabían muy bien que era una pregunta con doble fondo. Aunque llevaban muy poco tiempo con él, sabían que Izumi era el mejor en esa clase de preguntas.
- Eso no es de tu incumbencia – respondió Kiba con una mueca de desagrado
- Solo lo decía porque se os veía muy "compenetrados" anoche
- Bueno, no es que te importe, pero si, hemos dormido muy bien – dijo Kiba - ¿Verdad, Hinata?
- S-si, muy bien – afirmó Hinata sorprendida por la actitud de Kiba
- Es lo que parecía.
- Marchémonos ya, hoy no podremos dormir en una cama, pero si nos damos prisa, mañana podremos llegar a unos baños termales en la frontera del país.
- ¡Ya era hora de un poco de lujo!
- Izumi, calla y vayámonos
- ¡Tendremos que desayunar primero!
- Coge algo para el camino, no tenemos tiempo – respondió Shino - ¿o prefieres que no lleguemos a los baños termales?
Izumi no dio una respuesta, pues tenía la boca llena de bollos, y se alejaba corriendo como si huyera de un perro sarnoso. Aunque Kiba creyó distinguir unas palabras muy mal dichas por parte de Izumi, algo como que estaban tardando demasiado en ponerse en marcha.
Después del numerito de Izumi, el grupo avanzaba a buen paso y al haber desayunado tan tarde, no tuvieron la necesidad de parar a almorzar. Izumi estaba de un extraño buen humor, los chicos pensaban que se debía al hecho de que esta noche dormirían en un balneario. Algo de su buen humor se debía sin duda a eso, pero tan bien estaba contento porque su plan iba a la perfección, y ahora que había habido un acercamiento entre Kiba y Hinata, era hora de la siguiente fase de su proyecto de verano.
- ¡Hinata! - la llamó Izumi para que se acercara - ¿Puedes venir un segundo?
- C-claro – contestó un poco asustada. Izumi siempre conseguía ponerla nerviosa con sus comentarios - ¿Pasa algo?
- No – contestó Izumi con una sonrisa – Solo quería pedirte perdón por mis palabras hacia tí, no suelo comportarme así con las chicas, pero estaba nervioso por estar cerca de una joven tan bonita como tú.
- B-bueno, no tienes por qué – consiguó que las palabras salieran de su boca – Y- y- yo... b-bueno... no te preocupes – estaba roja como la sangre
- Me gustaría haberte comprado algo, pero como aquí no hay demasiadas tiendas – bromeó Izumi mientras le enseñaba una flor – te he cogido esta flor por el camino, espero que te guste.
Era una pequeña flor, parecida a una margarita pero de color azul, un pequeño detalle, que Izumi estaba seguro dejaría sin respiración a Hinata, y mataría de celos a Kiba. Justo lo que el deseaba.
- ¡V-vaya!, g-gracias – Hinata intentó coger la flor pero Izumi se adelantó.
- Espera, en tu pelo quedará preciosa
Comenzó a colocar la flor encima de la oreja derecha de Hinata, primero le colocó un mechón de pelo tras la oreja y después puso la flor encima, por último le acarició la barbilla
- Parecía imposible, pero estás aún más bonita – su plan estaba saliendo a las mil maravillas, no tenía que decir nada más, así que se alejó hacia donde Shino caminaba un poco más adelante.
Hinata estaba desconcertada, Izumi había tenido un cambio de actitud total, ahora, igual que antes, la seguía poniendo nerviosa, pero también la hacia sentirse más feliz.
Kiba iba cerrando la marcha con Akamaru, disfrutando de la visión de Hinata delante de él, que caminaba admirando el paisaje y tarareando su canción favorita. Kiba estaba seguro de que su día seguiría siendo perfecto, pues nada podría conseguir estropeárselo. Que equivocado estaba, porque toda su euforia, cayó en picado al ver como Hinata se acercaba a Izumi y comenzaba a caminar junto a él. Ver como se sonrojaba y sonreía por las palabras de Izumi, conseguía atormentarlo, y cuando Izumi había sacado la flor y se la había colocado en el pelo, había sido la muerte para él, Izumi estaría muerto si Kiba fuera una bestia por completo, por suerte para él su parte humana seguía en sinfonía. Pero, sin duda, lo que más le había dolido a Kiba, era ver como Hinata se paraba desconcertada y sonrojada, con un asomo de sonrisa en el rostro.
¿Quién dijo que nada podría arruinar su día?
Por fin, todo había terminado, Izumi había vuelto junto a Shino y Hinata seguía en medio de los dos grupos. Pero Kiba no podía acercarse a ella, no todavía, sentía una traición por su parte, algo totalmente fuera de lugar, pues Hinata tenía todo el derecho a estar con otros chicos. Ya estaba acostumbrado a ver a Naruto revolotear a su alrededor. Le alivió la idea de poder dejar esa pesadilla atrás, y tener a Hinata para él solo, toda la misión. Pero Izumi parecía no tener esos planes, y ahora encima, tendría que soportarlo todo el día.
Se decidieron a parar en un claro, para comer algo a media tarde, Izumi fue a rellenar las cantimploras de agua y Shino a recoger leña para el fuego. Hinata no tenía ni idea de lo que le pasaba a Kiba, pero llevaba desde hacia un rato con el ceño fruncido y con gesto de mal humor. No le gustaba verle así, Kiba estaba mucho más guapo cuando sonreía, y si él era feliz ella también lo era. Así que se decidió a intentar animarlo, mientras los otros dos llegaban.
- ¡Kiba-kun! - le llamó con gesto feliz - ¿Te apetece un poco de bizcocho de esta mañana? Guardé un trozo, por si querías más.
- ¿Por qué no se lo das a Izumi? - murmuró Kiba
- ¿C-cómo? - Hinata no entendía.
- Ahora que te llevas tan bien con él, seguro que si se lo das a él, cae rendido a tus pies
- P-pero... - la chica seguía sin entender nada
- ¿No es eso lo que quieres? - Kiba estaba empezando a alzar la voz.
- Y-yo... n-no, no sé que estas intentando decirme
- ¡Vamos!¡Si estás loca por él! - ahora ya estaba gritando y Hinata comenzó a asustarse
- K-kiba-kun, te estás equivocando... - ¿esto era por la flor de Izumi?
- ¿¡Qué me estoy equivocando! ¡Pero si te encantaría pasar una noche entre sus brazos!
- ¡Kiba-kun! ¡Te estás comportando como un imbécil! - gritó Hinata, Kiba se había pasado – No me gusta que me hables así... me duele.
- Sí, exacto, eso es lo que soy – murmuró – un imbécil.
Mientras Kiba y Hinata discutían en el claro, Izumi que ya había rellenado las cantimploras, se encontraba de regreso, deteniéndose con todo para poder hacer más tiempo y que la parejita pudiera estar más tiempo sola. No planeó encontrarse con Shino, pero era un contratiempo muy bueno, pues así se aseguraría de que ni él ni Shino interrumpiera a Kiba y a Hinata.
- ¿Te echo una mano? - preguntó
- Sé lo que pretendes – fue la única respuesta que obtuvo de Shino
- ¿No tengo ni idea de lo que me hablas? - se hizo el tonto, por probar
- Me refiero a eso jueguecito tuyo
- Sigo sin pillarlo
- Solo voy a advertirte algo – prosiguió Shino – si le haces sufrir a alguno de los dos, date por muerto.
- ¿Arriesgarías la misión? - preguntó Izumi irónicamente
- La felicidad de mis amigos es mucho más importante que una misión para mí. ¿Ha quedado claro?
- Claro cómo el agua
- Bien
- Pero... - añadió Izumi – De todas formas, lo que intento hacer es bueno para ellos, para que se den cuenta de que son el uno para el otro.
- Si, es cierto – reconoció Shino – pero algunas veces los planes se te van de la mano sin siquiera darte cuenta, y todo acaba hecho un desastre.
- No te preocupes – rió Izumi – a mi no se me pasa una, nada pasará si yo no quiero que pase.
- No deberías ser tan pretendioso, somos humanos y cometemos erróres, harías bien en recordarlo.
- ¡Vamos Shino! Todo saldrá como lo tengo planeado – dijo Izumi y añadió – para cuando hayamos llegado a mi casa, estos dos no podrán estar el uno sin el otro. Confía en mí, colega.
- Tu y yo no somos camaradas
- Tiempo al tiempo, Shino... tiempo al tiempo.
Y continuaron recogiendo leña, Shino un poco preocupado por todo lo acontecido, e Izumi, verdaderamente feliz por como había resultado todo. Shino no sería ningún problema, pues él también quería que los tortolitos se declarasen de una vez por todas.
Kiba se dio la vuelta decidido a irse, pero Hinata no se lo iba a permitir, ella quería saber que era todo lo que estaba pasando. Le detuvo asiéndolo del brazo e obligándole a girarse hacia ella. Kiba la miraba confundido porque los ojos de Hinata parecían arder.
- ¡Necesito que me cuentes qué es lo que te pasa! - le agarraba con fuerza del brazo - ¡Necesito saberlo!
- Hinata...
- ¡No! - le gritó - ¿Es qué no te das cuenta? - preguntó la chica – Si tú estás mal... y-yo también lo estoy... no me gusta verte así
- Hinata, ¡y-yo lo siento!... pero no puedo estar contigo de la manera que tú quieres... tengo que alejarme de tí.
- Ah... - Claro, Kiba se había dado cuenta de que ella estaba enamorada de él, y simplemente, no la correspondía. Era una tonta, ni siquiera había podido ocultar sus sentimientos, y ahora, por su culpa, iba a perder a Kiba.
- Lo siento, pero no puedo seguir siendo solo tu amigo... porque verte con él... me mata – terminó Kiba
- ¿Q-qué? - una confundida Hinata apareció - ¿… solo amigos?
- Sí, Hinata... tenemos que dejar de vernos... pero antes – Kiba se mordía el labio. ¿Sería capaz de hacerlo?
Sus labios se fundieron en un beso. Kiba la había cogido del brazo y había tirado hacia él. Había pasado sus manos por la espalda y había acercado su cabeza a la de ella, y después la había besado como siempre había querido hacerlo. Hinata creía estar en un sueño, pues no entendía nada. Al principio del beso, se quedo inmóvil, pero luego sus labios habían tomado el control y sus brazos se habían colocado sobre el pecho de Kiba. Estaban en éxtasis, besándose como si nada más aparte de ellos existiera. Separaron sus bocas obligados a respirar, y un pensamiento se cruzó es sus cabezas... "No te dejaré ir"
Pues esto es todo, hasta la próxima! Quiero darles las gracias de corazón por leer mi fic y por dejar sus reviews, por no saben la alegría que me da saber que les gusta mi historia
Y en especial, como siempre, quiero dar las gracias a Namcitaable (espero que tu adicción continue :P), a velka98 (como siempre, baba baba baba :B... me alegran muchos tus coments), a (yo me declaro enamorada de todos mis lectores (L)), a Happy92 (espero que hayas arreglado Internet y me dejes otro de tus maravillosos coments), a Vase93 (gracias por todos tus coments, deberías hacerte una cuenta =D), a inuzukagirl (no te preocupes, no lo voy a dejar... yo también amo a Kiba!) Y bueno a otra persona más, que no puso nombre... pues aqui esta el siguiente capítulo.
Un reviews, pleasee =P
Muuuuuuuuuuuaaaacksss!
