Si Despertó empapado, se desperezó con tranquilidad, con desgana… sus ojos se teñían de un rojo furioso, entró al cuarto de baño para tomar una ducha y de esa manera poder relajarse, aunque esa parecía una misión bastante imposible, no encontrando ningún buen resultado salió de la bañera para dirigirse al espejo de baño y con delicadeza limpió el empaño que le prohibía ver su imagen, ahí estaba él, total y absolutamente demacrado, la muerte de su prometida lo había depauperado en extremo, clavó sus azulinos con hastío en aquellos que le devolvían la mirada de igual forma, comenzó a enojarse sintiendo como la tibia sangre tomaba poder en sus manos dispuestas a quebrar aquella efigie reflejada en ese pedazo de cristal, odiaba a esa persona ¿Cómo pudiste dejarla morir? Se preguntaba una y otra vez.
Salió del cuarto de baño rumbo a la escalera, pero se detuvo antes de llegar a su destino, giró levemente la cabeza para ver aquel patito amarillo que portaba el nombre de… ella… posó la mano en el picaporte dudando en si debía dar el siguiente paso, negó con la cabeza una y otra vez y dio dos pasos hacia atrás, no podía, sabia que si entraba a esa habitación los recuerdos acabarían con el de una manera nefasta, imperiosa... se maldijo por ser tan cobarde, por no poder enfrentar lo inevitable, pero de esa misma forma se juró que el día que entrara a esa habitación, lo haría con ella, viva.
Bajó corriendo al Dojo y para su sorpresa Cologne ya se encontraba en el lugar observando con escrupulosos ojos a su prometida.
– ¿Pasa algo malo?
– No, nada yerno, simplemente quiero estar segura de lo que estamos haciendo
– ¿Y lo está?
– Supongo que si.
– ¿Supone?
– ¿Quieres hacerlo si o no Ranma?
– Usted conoce la respuesta
– Entonces saquemos a Akane de aquí, no podemos permitir que la cremen.
La sola idea de imaginar a su prometida consumida por el fuego, convertida en cenizas, lo mataba de una forma lenta y dolorosa, un dolor que va más allá de un golpe físico, de lo comparable, de lo soportable, se sacudió la cabeza intentando alejar aquellos malos pensamientos, la sacaría de ahí y no permitiría que nadie le tocara ni un solo pelo, antes tendrían que matarlo. Se encontraban en medio de su hazaña cuando entró Kasumi, al parecer venia con la intención de despedirse de su hermana y cual fue su sorpresa al ver a Ranma y Cologne tratando de sacar a Akane del ataúd, Kasumi lo miró expectante, esperando una explicación y Ranma no podía formular palabra, lo habían descubierto y sabia que contándoles la verdad solo empeoraría las cosas, creerían que estaba enloqueciendo por haberla perdido y en el fondo no podía culparlos, el mismo lo pensaba en ocasiones, pero ya no tenia muchas alternativas así que raudo corrió a la puerta del Dojo para cerrarla con sumo cuidado, Kasumi no lo perdía de vista en ningún momento, aun guardaba esa mirada tierna y compasiva lo que relajó a Ranma de sobremanera, la tomó de la muñeca para acercarla al cuerpo de Akane y la miró esperanzado.
– No estoy dispuesto a perderla Kasumi.
– Nadie Ranma, pero solo estas haciendo las cosas mas difíciles
– Lo sé, créeme que lo sé. No estaría haciendo esto si no fuera sumamente necesario
– Quiero entender que esta pasando Ranma
– Kasumi, hay una forma de traerla de vuelta
– ¡No digas bobadas Ranma!
Kasumi levantó el tono de su voz y Ranma pudo sentir las agriadas palabras, quedó sorprendido al ver la reacción de Kasumi y fue en ese momento cuando se dio cuenta lo difícil que seria sacar a Akane de ese lugar, sabia que era complicado para ella, para todos, pero no renunciaría a la única posibilidad que tenia para estar con ella nuevamente, le pese a quien le pese.
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– ¡Basta Ranma! Por favor…
Fue la petición mas desgarradora que pudo haber escuchado en su corta vida, Soun no lloraba encarecidamente como siempre hacia, podría jurar incluso que estaba intentando contener las lagrimas.
– Señor Tendo… por favor… le pido, le suplico que confíe en mí.
Ranma sintió como el aire comenzaba a espesarse, como su pecho se encogía de una forma que dolía, no le gustaba para nada el caris que estaba tomando esta situación, Soun cerro los ojos y Ranma observaba cada uno de sus semblantes, con un sonoro suspiro se levantó de su lugar sin mirar a nadie
– Está bien…
Con asombro observaron como el patriarca sin decir una sola palabra más se retiraba de la habitación sin esperar a ver ni oír ninguna reacción de los presentes, nadie intentó ocultar su asombro ¿Cómo podía permitir semejante estupidez?
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– Dígame que es lo que tengo que hacer.
– Esto no es tan fácil como parece Ranma.
– ¡¿Y quien ha dicho que es fácil?
– Te conozco Yerno… para ti nada es lo suficientemente difícil, en esta ocasión no podrás pensar así.
– Si tan solo supiera que es lo que ocurrió…
– Es mejor así yerno.
– Por favor ¡tiene que decirme que fue lo que pasó, que fue lo que le ocurrió a Akane!
– Déjalo, tienes que traerla, eso es lo que importa.
– ¡No! No, no, no
Desconsolado miró a la veterana, suplicando con sus ojos conocer la verdad y esta soltando todo el aire de sus pulmones para luego sustituirlo por uno nuevo, comenzó a explicar
– Yerno, a ti siempre te ha rodeado la magia, todo lo que no tiene una explicación para algunas personas "convincente", Akane forma parte de ti, de tu mundo, me llevó mucho tiempo darme cuenta de que jamás podríamos hacer algo para cambiar esto y de una u otra forma Akane hizo algo para terminar así.
– ¿Akane hizo algo?...
La miraba de Ranma se encendió, lo que no pasó desapercibido para Cologne.
– No estoy insinuando que se haya quitado la vida, pero ella pidió esto, no explícitamente esto pero si algo que la hizo terminar así. Ahora necesito que me expliques que fue lo que pasó antes de que Akane muriera.
El la miró sorprendido, no esperaba esa pregunta y a pesar de que sabia tendría que explicarlo en alguna ocasión no fue capaz de moverse, la culpa se apodero de cada poro de su piel, quiso hablar pero aquel gesto no fue acompañado por su voz y se sintió traicionado por su propio cuerpo, levantó la vista y vio la serena expresión de aquel anciano rostro, se sintió avergonzado por su débil actitud, pero esta situación lo superaba de sobremanera, apretó sus puños como si esa simple acción pudiera matar sus ganas de llorar y como era de esperarse, eso nunca ocurrió, pero si pudo contenerlas, ya mas calmado comenzó a explicar.
Flash back
"Una molesta pelirroja salía del estanque gritando lo poco femenina que podía llegar a ser la persona que volando lo mandó al sitio en el cual se encontraba.
– ¡Niña boba! ¿Qué crees que haces?
– ¡¿Necesitas que te lo explique acaso? ¡Imbécil!
Kasumi tan servicial como siempre derramó sobre el un poco de agua caliente para que pudiera volver a su forma natural, molesto miró a su prometida la cual ni se inmuto al sentirse fulminada por aquellos glaciares.
– ¿Tan difícil te es comportarte como una mujer?
Y luego de que la última letra saliera de su boca supo que jamás debió haber dicho eso y moviendo los brazos en señal de negación escapó a la calle para echarse a correr…
Mientras tanto Kasumi intentaba calmar a su hermanita.
– ¡Vamos Akane! Debes admitir que esta vez Ranma se comportó como todo un caballero
– ¡Pero Kasumi! ¡Nunca le gusta nada de lo que cocino!
– ¿Quieres probar una de esas galletas Akane?
Ella la miró intrigada y sin responderle, sintiéndose segura de su faena, se llevó una de esas extrañas galletas a la boca, Kasumi miraba sonriente todos los colores que se adueñaron de la piel de su pequeña hermana, para luego, con una tímida risa ver como ésta terminaba escupiendo su último trabajo culinario.
– ¿Lo ves ahora Akane? Y Ranma no escupió ninguna de tus galletas y solo se limito a decir que te faltaba practicar un poco.
La dulce sonrisa de Kasumi le hizo dar cuenta de que había cometido un grave error… iría a buscar a Ranma y de disculparía.
Mientras tanto Ranma estaba con Ukyo conversando sobre lo acontecido.
– Ranma ella no te merece, date cuenta, no es femenina, no sabe cocinar, siempre te maltrata, nunca te ha dicho una palabra bonita.
– Lo sé Ukyo, pero yo también me he comportado como un imbécil.
– ¡Porque ella no te deja comportarte de otra forma Ranchan!
Y de la nada sintió como un femenino cuerpo se abocaba peligrosamente al suyo y aquella irritante voz llenaba sus tímpanos.
– ¡Nihao Ranma!
Ukyo le clavó una amenazadora mirada la cual instantáneamente fue reemplazada por una totalmente atónita, frente a su ojos Shampoo plantaba un escandaloso beso en los labios de SU Ranchan, cuando pudo salir del asombro sus manos tomaron vida propia y la golpeo de una manera casi fatídica sin pensarlo siquiera, la amazona se puso de pie con un poco de esfuerzo mientras Ranma aun no lograba reaccionar, solo ese perfume pudo sacarlo de su ensoñación y pidiendo a cualquier ente celestial que no fuera verdad la vio parada ahí, conteniendo las lagrimas dificultosamente, quiso dar un paso hasta ella para explicarle pero no pudo, solo escuchaba a sus "prometidas" insultarla de la manera más cruel que pudiera imaginar y ver como ella, con ojos suplicantes, sin decir una sola palabra le pedía defenderla, decirle a ese par de presuntuosas que nada de lo que decían era cierto, pero nada de eso pasó y el logró notar como interpretaba su silencio de manera errónea, como intentaba alejarse del… la llamó y trató de seguirla pero lo que escuchó termino de aniquilarlo.
– ¿Sabes? Ya no más insultos, ya no más peleas, ya no más gritos, ya no más quejas, ya no quiero nada de eso para mi, me cansé Ranma."
Fin Flash back
– Akane ya estaba muy desgastada Ranma… y alguien se aprovechó de eso, tenemos que averiguar quien y por qué.
– ¿Cómo se supone que llegare a ella?
– Tendremos que matarte.
– ¡¿Qué?
– Hay una vieja poción china, muy peligrosa, que te mata pero por un tiempo limitado, supongo que en ti tendremos una semana más o menos, la crearon viejos ancestros que no soportaban las guerras entre pueblos de la época, entonces se las ingeniaban para darles esa poción a sus contrincantes y luego los llevaban muy lejos de su pueblo y así su conciencia podría descansar en paz, hay personas que estuvieron años muertas.
– ¿Y no los cremaban?
– A muchos si, a otros los enterraban y luego abrían sus ataúdes 7 años más tardes y veían los rasguños en el vidrio.
– Que horrible…
– Pero no todos terminaron así Yerno… otros alcanzaban a despertar… y a otros simplemente nunca los enterraron despertando años más tarde.
– ¿Cómo la encontraré?
– Tendrás que ingeniártelas…
– ¿Qué pasará con Akane mientras tanto?
– Yo me ocuparé de eso.
– Quiero que permanezca aquí en el Dojo.
– ¿Aun no confías en mi, verdad?
– No, no confió en usted.
Diciendo esto se giró para cambiar su fría mirada por una totalmente melancólica, ahí estaba ella, detrás de ese grueso cristal que le impedía poder tocar su ahora gélida piel, ataviada en ese precioso vestido blanco que se le ceñía de una manera cautivadora, ahí estaba ella, inmóvil, impávida, ajena a todo el sufrimiento que su partida había desencadenado, ahí estaba ella, sin vida… y volvió a llorar…
– Te juro por mi vida que te traeré de vuelta Akane.
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rusa-ranmayakane: Espero tus dudas hayan quedado un poco claras! Y muchas gracias por tomarte el tiempo de leer y dejarme un comentario, muchísimas gracias!
viry chan: Muchísimas gracias! Me alagas! gracias por tomarte el tiempo de leer y dejarme un comentario ^^ eso me da animos para continuar la historia :D
