Ya aquí el segundo capítulo, gracias a que no tengo internet por ahora, ._. Perdón por la tardanza -se zapea a si misa-

….

Aquí va… o~o

-…Y bien, ¿A quién tenemos por aquí hoy?- Preguntó el líder. Al parecer aun no había visto a la supuesta chica puesto a que ya había oscurecido y no era fácil distinguir lo que se encontraba alrededor.

Al terminar la oración decidió darse la vuelta para observar a su nueva presa, quedándose totalmente perplejo al ver lo hermoso que era el chico. El pelirrojo de inmediato supo que se trataba de un chico, no como sus dos compañeros que creyeron lo contrario.

Un rubor de inmediato se hizo presente en sus mejillas, haciendo que sus dos compañeros se extrañasen ante esa reacción. El peliblanco no se quedo atrás al divisar a aquel chico, cuyo cabello era color rojo intenso con un extraño copete en forma de tulipán encima de su cabeza y bellísimos ojos color ámbar. Sintió un cosquilleo en su estómago, literalmente como mariposas y como sus mejillas tomaban un color rosa.

Un revoltijo se creó en la cabeza del pelirrojo, intentando buscar las palabras adecuadas para decirle a esa "chica" que había llamado realmente su atención. Sin ningún resultado, opto por decir lo primero que se le viniera a la mente, tratando de demostrar esa gran confianza en sí mismo que siempre había tenido hasta ahora. Mientras tanto, sus dos compañeros sólo reían silenciosamente ante la reacción que tomo su líder.

-¿No crees que es peligroso andar por estos lugares a estas horas?-

Las mejillas del ojiazul pasaron de rosa a rojo al haber escuchado que el pelirrojo le había hecho una pregunta. Sin embargo, la típica actitud fría que el albino poseía siempre salía a relucir en sus palabras.

-¿Tú crees que he venido aquí por mi cuenta?- Al parecer no podía evitar ser así.

-¡Maldición! ¿Tengo que ser así incluso en estos momentos?- Pensó.

El ojiambar desvió la mirada, pues no se había imaginado en ningún momento una respuesta así. Decidió cambiar de tema.

-Mi nombre es Haruya Nagumo, pero todos aquí me dicen Burn.- Algo de nerviosismo se podía percibir en sus palabras.

-Suzuno Fuusuke, o Gazelle, como quieras llamarme.- Al parecer no se había dado cuenta que le había dicho su nombre a un pandillero realmente peligroso en esa cuadra. Simplemente sintió la necesidad de decirle su nombre, aunque no de la manera que él hubiera querido.

Coff…Coff…- Interrumpió uno de los otros dos que permanecieron viendo y escuchando su pequeña conversación.

-Ahh! Si! Estos dos son Netsuha Natsuhiko y Atsuishi Shigueto, más conocidos como Nepper y Heat. Señalo a ambos, al que le correspondía el nombre.

Al parecer Gazelle había perdido todo el miedo que tenia dentro al principio, pues al conocer a Burn, si se le puede decir a eso conocer, desapareció por completo ya que un sentimiento enorme de confianza fue lo que él le inspiró. Decidió calmarse y al fijarse más en los otro dos se dio cuenta que no parecían tan peligrosos como todos solían decir, mucho menos lo seria Burn.

-Mucho gusto a los tres.- Respondió Gazelle de una forma cortante.

-Oye, ¿Siempre eres así?- Le pregunto Nepper.

Gazelle algo apenado solo se limito a responder de igual manea.

-Sí, ¿Algún problema?

Una gotita bajo por la cabeza de los tres.

-Oye creo que es algo tarde ya, ¿No deberías de estar en casa o algo así?- Pregunto Heat.

Burn frunció el seño y le dio un pequeño empujón con el brazo, cuidándose que Gazelle no lo hubiera visto.

De inmediato Suzuno recordó que había estado deseando todo el día regresar a su casa para dormir todo el tiempo que no lo hizo el día anterior. Ahora que se había acordado, quería llegar lo más pronto a su casa para descansar, pero una sensación de tristeza lo invadió al pensar que se tenía que despedir de ese chico de ojos ámbar penetrantes.

-Ah, lo había olvidado. Bueno fue agradable conocerlos, hasta pronto.- Se despidió muy triste, lamentablemente no se notaba para nada.

De prono Haruya lo tomó por el brazo para detenerlo, claramente lo hizo sin pensarlo. Él quería decirle que no se fuera, pero el chico era tan arrogante y orgulloso que solo opto por inventar una escusa.

-Está muy oscuro, mejor te acompaño, no sea que algún maleante te vea caminando por ahí sola y te tome por la fuerza- Dijo con un tono de soberbia.

Gazelle desvió rápidamente la mirada, un sonrojo se apodero de sus mejillas, más rojo que el mismísimo color del cabello de Burn. Intentó lo más que pudo para que él no se diera cuenta, pero lastimosamente su intento fue en vano. Una sonrisa de un tipo picara se dibujo en los bellos labios del pelirrojo.

-Haz lo que quieras.-

Ambos se encontraban caminando solos por la calle sin decir ninguna palabra, ya se había vuelto algo incomodo para ambos aunque agradecían estar al menos un poco más de tiempo juntos.

Cerca de donde caminaban se encontraba una heladería que extrañamente seguía abierta. Haruya le pregunto a Suzuno si le apetecía una paleta y sin dudar ni sentir algo de pena le dijo que sí.

-Espera aquí, voy a comprarlo- Gazelle cumplió lo ordenado por el ojiambar y se quedó esperando recostado en el muro que pertenecía a un callejón.

Hasta que un tipo apareció de repente de ese mismo callejón y tomo a Gazelle por el brazo, jalándolo bruscamente hacia él. El tipo era de aspecto atemorizante, se veía realmente fuerte por sus enormes músculos. Éste colocó sus fuertes brazos alrededor de Gazelle, previniendo que él pudiera escapar. Aprovecho que no había nadie cerca de ahí.

-Valla chico, en verdad que te ves realmente apetecible.- Le susurró en el odio.

Gazelle intento zafarse del agarre pero él contra ese gran mastodonte era totalmente imposible. El pobre albino quedo exhausto y el tipo comenzó a besar su cuello. Suzuno sólo se limitó a cerrar los ojos y pensar en lo único bueno que le había sucedido en el día, conocer a Burn. Lamentablemente sus pensamientos fueron interrumpidos, pues estaba siendo desvestido por el maleante.

De pronto, alguien que se convertiría en la salvación de Gazelle, apareció y al darse cuenta de la posición de su chico enfureció completamente.

-Maldito bastardo, si no lo sueltas en este preciso momento, te juro que te mato.- Dijo el ojiambar realmente furioso

Gazelle no pudo evitar sentir un poco de intimidación por la forma en que había dicho esas palabras. Por parte del abusador, sólo soltó una carcajada ante la amenaza que había escuchado.

-Que tierno niño, protegiendo a su hermoso noviecito. Lamento decirte esto niño, pero ahora es mío.- Respondió de una forma burlona y abrazando sobreprotectoramente al peliblanco.

-Tsk…Tsk… Mal respuesta- Dijo ya más sereno el pelirrojo, aunque poco duro ya que éste le dio un tremendo puñetazo en la cara al abusador, haciendo que éste cayera al suelo inconsciente.

Suzuno, que se encontraba realmente asustado por lo que acababa de experimentar por el abusador se dirigió corriendo hacia Haruya abrazándolo fuertemente. Haruya se sintió feliz ante el contacto que le había hecho el chico a quien tanto quería.

-Perdona, jamás debí haberte dejado solo.- Se limito a decir por la culpabilidad que sentía para después abrazarlo ahora él de manera sobreprotectora.

Un leve rubor apareció en las mejillas de Suzuno que ya se encontraba más calmado gracias al abrazo de Haruya.

-Ahora sí, no te dejare solo ni un momento hasta llegar a tu casa.-

Al fin llegaron a su destino.

-¿Tus padres no se enojaran?-Preguntó algo preocupado Haruya.

Suzuno desvió su mirada hacia el suelo, como si hubiese algo realmente interesante allí.

Sin apartar su vista del suelo dijo: No, no tengo padres.

Un silencio realmente incomodo se apodero del momento. Haruya no pudo evitar sentirse el hombre más imprudente del mundo.

-Ah, yo no, p-perdo…- Haruya titubeo hasta que Suzuno lo interrumpió.

-No es necesario que sientas lastima por mí. Ese sentimiento me hace querer vomitar, así que ni se te ocurra volver a sentirlo por mí.- Respondió de una manera realmente fría, Burn no le hubiera tomado tanta importancia si sus palabras no se hubieran escuchado tan… destrozadas.

Gazelle optó por entrar lo más rápido que pudo a su casa sin siquiera despedirse, cerrándole la puerta en la cara al otro chico.

No quería que terminase así, no sé ni siquiera como puedo comenzar el otro cap., pero bueno tendré que ingeniármelas de alguna u otra forma.

No quería tardarme tanto pero amenos de que el internet se vaya, me distraigo demasiado y no me concentro para nada. Me voy a quitar esa costumbre! Bueno intentare… No enserioo, el próximo capítulo lo tendré mas rápido que éste.

Hasta el próximo mes =D, nee… son bromas!