Nooo, lo se me tarde demasiado ahora. Pero fue por esos exámenes! Y encima semanas repletas de tareas, se me hace que no quieren que termine el fic D=… ¿o seré yo? Noup, definitivamente son ellos ;) Sin más que decir el tercer cap.
Nagumo se encontraba golpeando la puerta, ya habían pasado largo tiempo desde que el albino le había cerrado la puerta en la cara y no se dignaba a abrirle. El pelirrojo se dio por vencido, no obligaría a Suzuno a hacer algo que no quería, mucho menos quería darse a ver como un desesperado lunático. Si Burn se odiaba por pensar eso pero no podía evitarlo, después de todo su carácter fue así desde pequeño.
El molesto ruido que provocaba el golpeteo de la puerta por Haruya se había esfumado al fin, significaba lo mismo que él ya se había marchado. Pues era algo obvio, tarde o temprano se iba a aburrir de estar insistiendo y terminaría yéndose.
Gazelle suspiró. Esta vez sí que la había arruinado al máximo. ¿Cómo en su sano juicio dejar ir a un chico tan bello como el que habían visto sus ojos hace unos minutos? Si que se sentía como un tonto malagradecido. Ni siquiera pudo dejar su orgullo atrás y agradecerle el haberle salvado del tipo que lo había intentado violar. Todo por ese recuerdo de sus padres que le dejo una cicatriz muy adentro, de esas que jamás sanan no importa que es lo que hagas para curarla. Solo recordarlo sentía que su corazón se destrozara y que las lágrimas ansiaran el salir de sus ojos aunque él se hubiese prometido no llorar jamás por nada o nadie. No podía evitarlo, no podía cambiar su reacción ante el recuerdo no importa ante quien fuese.
Suzuno despejó su mente de eso tan triste para él, no quería pensar en eso ya. Lo único que quería pensar era en una forma de disculparse ante el ojiambar, claro está que no perdería su toque de frialdad en lo absoluto. Esta noche Suzuno Fuusuke se dedicaría a pensar en una buena disculpa que decirle a Burn. Al menos lo intentaría.
Mientras, con el pelirrojo de ojos color ámbar, se encontraba un aura notable de depresión rodeándolo. Esta vez sí que lo echó a perder. ¿Pero como diantres iba a saber que él no tendría padres? Bueno al menos hubiera sido más discreto. Pero la razón por la cual él se culpaba era el haber escuchado la voz de Gazelle tan rota, tan llena de tristeza y saber que él había sido el culpable de haberlo puesto en ese estado. Haruya comenzó a golpearse en la cara con su mano simultáneamente, según él esa sería una mínima forma de castigarse a si mismo. De pronto se le vino una "gran" idea. Le regalaría algo tierno a Gazelle para que este le disculpase su tremenda indiscreción. Se mostró a si mismo una sonrisa de satisfacción por su brillante idea.
Al día siguiente, Sábado.
Suzuno se levantó realmente tarde, a eso de la 1:30, pero al menos se había dormido con la satisfacción de haber logrado ingeniarse una digna forma (para él) de disculparse. Increíblemente no le tomo tanto tiempo como él creyó.
Se bañó, se cambió y de comida solo tomó un helado, pues en su refrigerador guardaba un montón. No le importaba si eso podría llegar a enfermarlo. Se dirigió a la puerta y salió con mucha prisa, pero sin correr. Aunque su rostro no lo expresaba él estaba emocionado y nervioso por dentro. Emocionado por volver a ver al pelirrojo y nervioso por… por la misma razón.
Sin darse cuenta ya se encontraba en aquel lugar donde se había ido a perder pero donde gracias a ello pudo conocerlo a él. Ahí se encontraba él junto con Nepper y Heat, justo como la primera vez. Al parecer se encontraban discutiendo, aunque no pareciese algo realmente importante. Gazelle se decidió por acercarse sin que ninguno se diese cuenta. Fue entonces cuando notó que había alguien más allí. Alguien que no había visto en el encuentro de anoche. Pero al parecer era una chica. Cabello naranja corto por arriba de los hombros, suelto aunque con una pequeña coleta por detrás. Ojos color azul marino y tez blanca. Era una chica realmente guapa, pero había algo en ella que hacía sentirse inseguro y preocupado a Suzuno. Tal vez solo era su imaginación.
-Umm… ¿Hola?- Fue lo único que se le ocurrió decir para llamar la atención de todos, especialmente de ese pelirrojo. Todos voltearon al unísono al escuchar esa voz ya familiar para ellos. Mientras que la única chica que se encontraba con ellos le lanzó una mirada llena de odio al pobre del peliblanco. El susodicho simplemente bajo su mirada hacia el suelo pues la chica lo había puesto más nervioso de lo que ya se encontraba.
-Burn… yo…- No pudo terminar de hablar ya que el pelirrojo se le había lanzado a abrazarlo, cosa que hizo sonrojar a Gazelle.
-Disculpame, jamás fue mi intención hacerte sentir de esa manera, te prometo que jamás volveré a cometer una indiscreción como esa- Dijo el pelirrojo aun abrazando al albino. -Aunque…yo debía ser el que debió de ir a buscarte- Burn tomo a Gazelle por los hombros para alejarlo y así poder ver su perfecto rostro que tanto lo cautivaba. Subió su mano hasta la mejilla colorada del albino para poder acariciarla de una forma muy tierna y mostrarle una dulce sonrisa. Esto solo hizo que Suzuno se sonrojara más pero le devolvió el gesto.
-¡Ah! Si, ten esto- Le entregó una pequeña y muy linda gacela de porcelana que extrañamente era color blanca y poseía ojos azules. Esta se encontraba abrazando un corazón de vidrio que obviamente tenia escrito "Te Quiero" en él.
Suzuno no pudo evitar mostrar una tierna y dulce sonrisa al ver el bello obsequio. Odiaba mostrar ese lado de él, pero si era por ese chico de ojos ámbar sería capaz de olvidarse de su actitud fría.
-No, soy yo el que me debería de disculpar, tú no fuiste el que se molesto por algo tan absurdo…. Lo siento.- Contestó Suzuno ante recibir el obsequio de Nagumo desviando su mirada hacía cualquier otro lado menos hacia esos ojos ámbar. Nagumo sonrío ante esto, se le hacía algo extraño verlo actuar sin ese tono de frío e indiferencia pero lo amaba al mismo tiempo. Tomó el mentón del albino para que pudiesen juntar sus labios en lo que se convertiría en su primer beso… Hasta que la chica ya mencionada antes que se encontraba observándolos a ambos con una ira que era difícil disimular interrumpió diciendo o mejor dicho gritando - Que lindo Burn, te consigues a otro ¿y no me lo presentas?- La intención obvia de la chica era que el albino entendía el doble sentido de su oración, cosa que captó al instante. Se separó de golpe y bruscamente del agarre que le tenía Burn y su mirada dulce regresó a ser una sin expresión alguna, fría.
-No, Gazelle, no es verdad.- Se excusó velozmente Haruya al ver el cambió en el ojiazul y luego voltear a ver a la chica.- Rean tu misma eres consciente de que nunca me eh enamorado de alguien.- Si el pelirrojo quería arreglar las cosas con eso, lo único que había conseguido era empeorarlas, pues la expresión de Suzuno había cambiado nuevamente, ya no era vacía, ahora se notaba un leve rastro de tristeza. ¿Nunca se ha enamorado de alguien? Pensó para si mismo el albino.
Ahora ya nombrada, Rean, sonrió de una forma satisfactoria y maliciosa al ver la expresión del albino. Al parecer el ojiambar había caído redondito. La chica ignoró completamente a Haruya y se acerco al peliblanco para así estar cara a cara. Fingió una
Sonrisa amable hacia el ojiazul y le extendió la mano.
-¡Hola! Me llamo Haisuke An, pero puedes llamarme Rean, es un gusto conocerte. Espero poder ser muy buenos amigos- Cerró ambos ojos intentando así parecer más convincente su sonrisa. Fuusuke solo se le quedó observando con su mirada fría y apática. No quería responderle en lo absoluto, pero si ella era alguien peligrosa lo mejor era conocerla bien. De igual manera el chico fingió sonreírle pero este no se empeñó mucho asi que solo fue una sonrisa de lado.
-El gusto es mío, Rean, yo me llamo Suzuno Fuusuke. Claro yo también espero poder ser buenos amigos- Dijo con indiferencia el chico aunque la última oración fue la que se le dificultó mas en decir. Estrechó su mano con la de la chica que había estado había estado esperando ser correspondida. Burn solo se quedaba observando un tanto confundido y desconfiado de la chica.
-Burn te llamo Gazelle, ¿no es así?- Dijo con el único propósito de molestar al albino.
-Así es, pero preferiría que tú me llamaras Suzuno, no es nada personal.- Fuusuke sabía muy bien a lo que quería llegar la chica así que le siguió su jueguito. Sin embargo esto la molesto un tanto, pues no era lo que se esperaba, incluso Nepper y Heat soltaron una risa a la respuesta proveniente del albino.
-C-claro, entiendo- Fue lo único que se le ocurrió responder. Para devolverle el mal momento a Gazelle, Rean dirigió su vista hacia la gacela que le había obsequiado Burn y prácticamente se la arrebató de las manos.
-Aww… Que tierna es ¿no? Burn hizo un muy buen trabajo en conseguir algo que se pareciese a ti.- Gazelle frunció el seño, realmente tenía unas ganas de darle una tremenda lección a la chica.
-Suficiente Rean, creo que ya es hora que nos comencemos a ir- Dijo Nepper para tratar de aliviar un poco la tensión que se sentía en el ambiente y claro para que Haisuke dejara por la paz a Gazelle. An le lanzó una mirada de furia hacia Natsuhiko, claro está que nadie además de él la viera.
-Cierto, tienes razón. Muy bien Burn, Ga… Suzuno, fue un placer estar con ustedes y Suzuno fue un gusto conocerte, espero volvernos a ver pronto. Te regreso tu lindo regalito- Dicho esto con molestia en su voz, aunque a Rean se le ocurrió una buena idea. Estaba a punto de entregarle la gacela a Gazelle (=D) cuando se le resbaló de las manos, con toda la intención de que se cayera.
