DARK YUGI - 10 DARK YUGI...

DISCLAIMER: Algunos personajes de esta historia pertenecen al maestro Kazuki Takahashi, quien es su creador y mi ídolo. Esta historia se escribe con el solo objetivo de entretener, y como homenaje a este ingenioso mangaka.

Nota pre-writing:

Tengo que suuuuuuuuuuuuuuuuuuper disculparme con todos los que siguen este fic. Me he demorado siglos en escribirlo, y cuando dije que por fin lo haría, esa misma noche me arrepentí y volví a escribir el capítulo. Este tampoco me gustó, y lo empecé otra vez. Y esta es la vencida. Estaba todo ese tiempo buscando la manera de darle un toque diferente, un final que no se pareciera mucho a los clásicos de siempre, que fuera eso y un poco más. Y después de dos horas de estrujarme el cerebro, finalmente encontré la solución:

He inventado una variante de juego utilizando las cartas del duelo de monstruos, con un montón de reglas fáciles de aprender, pero difíciles de inventar. Y no añado más para que disfruten del capítulo.

Respondiendo a Chiyo Asakura (de paso, Gracias por tu review), os explicaré por qué este fic se llama Dark Yugi. OK, como todos saben la palabra japonesa para "oscuridad" es yami, en inglés "darkness" o "dark" para abreviar. Bien, cuando vas a hablar de algo oscuro, en inglés se dice Dark Algo, y en japones Yami Algo. Así, Dark Yugi en japonés se diría Yami Yugi, y casualmente Yami es el nombre de ese personaje de YGO que tan genial es. Es como si estuviese diciendo el nombre del protagonista en inglés, seguido del nombre del otro protagonista, como si escribiese Dark&Yugi, solo quito el & para que a la vez concuerde formando una pareja adjetivo+sustantivo, Dark+Yugi, o Yami+Yugi, a la vez haciendo referencia al Yugi oscuro que no es otro que el Yami que veremos en este cap. Suena raro, pero al leer entenderán mejor. (Espero...)

¡Disfruten el capítulo!

¡SALUDOS!

Erika activó la carta mágica, Snatch Steal, y unas manos oscuras provenientes de la carta se lanzaron hacia Seto Kaiba. En ese preciso instante, Danny G. Master abrió los ojos.

No fue capaz de creer lo que estaba presenciando.

- ¡ALTO! - gritó, casi sin fuerzas - ¡NO! ¡DETENTE AHORA MISMO! Erika, Todo esto está mal... tú... no puedes... - pero no pudo seguir, las energías le faltaban.

Erika, concentrada en su tarea, lo ignoró completamente. Por primera vez en toda su vida, Seto pensó que era incapaz de hacer nada. Parecía, realmente, que aquel era el fin...

Todo ocurrió en cuestión de segundos, y Seto nunca llegó a saber con seguridad cómo ocurrió todo. En aquel instante el mundo se paralizó a su alrededor, más bien, los sucesos acontecieron muy lentamente, como si transcurrieran en ralenti. La adrenalina, seguramente pensaría más tarde.

Danny G. Master, lanzándose hacia Erika, la rodeó con sus brazos por la espalda y se impulsó hacia atrás, arrastrándola con él hacia el suelo. A causa de esto, el hechizo de Snatch Steal se desbarató, habiendo estado las manos negras a solo un par de centímetros de la cabeza del de pelo castaño.

Un segundo después, un sonoro estruendo precedió a una columna triangular de luz que descendió del cielo e impactó sobre el círculo oscuro, que todavía permanecía en el suelo de Central Park, girando lentamente. Seto tuvo que cubrirse los ojos, tal era la intensidad luminosa de aquel fenómeno. Hasta los amigos de Yugi, que merodeaban aún por las afueras, se sobresaltaron al ver lo que ocurría, y pensaron en Yugi inmediatamente.

Pasaron algunos segundos, y el sonido desapareció. Seto, por su parte, se atrevió a abrir los ojos. Y lo que vio lo dejó, definitivamente, sorprendido. Yugi estaba allí, de pie, interponiéndose entre él y sus enemigos.

No, aquel no era Yugi. ¿O lo era? Era varios centímetros más alto, y cuando Yugi volteó el rostro para sonreírle, vio que tenía tres mechones rubios sobre la frente. Al principio pensó que era el otro Yugi, pero al verle los ojos descubrió que eran de color violeta. La misma mirada llena de determinación.

Aquel era Yugi, y no lo era. Como si el Otro Yugi y Yugi se hubiesen transformado en uno solo. ¿Era algo así de inaudito posible?

- ¿Quién? - preguntó Danny, aturdido y medio cegado gracias a la descarga de luz que había provocado el recién llegado - ¿Quién es ese? Parece Yugi Moto, y a la vez otra persona.

- No soy Yugi Moto - dijo el que acababa de aparecer. Tenía una voz profunda y gentil a la vez - Ni Yugi Moto, ni Atemu. Mi nombre es... Dark Yugi.

- ¿Dark... Yugi? - preguntó Danny, desconcertado.

Dark Yugi se giró hacia Seto, y le tendió la mano. Seto la aceptó y el primero lo ayudó a levantarse.

- ¿Estás bien? - le preguntó Dark Yugi.

- He estado mejor - respondió Seto - ¿Me puedes decir por qué hace un segundo estabas muerto y ahora has vuelto a la vida? Porque, esto simplemente carece de explicación alguna.

- Ya veo que sigues tan escéptico como siempre. No morí, sino que fui al Reino del Vacío. Allí me convertí en quien soy ahora.

- Qué interesante - dijo Erika, que acababa de recuperarse, mirando a Dark Yugi como si fuera un objeto museable - Un alma fusionada. Esto es lo que pasa cuando dos personas diferentes se convierten en una sola. Nace un ser nuevo que combina la personalidad y el aspecto físico de ambas, aunque, en este caso, al ser ambos cuerpos prácticamente idénticos, la diferencia no es demasiado apreciable.

Dark Yugi se giró para ver a quien estaba hablando.

Repentinamente se puso en pie de guerra, al ver que dos personas hostiles se ponían de pie. Se trataba de Fray y Lily, quienes seguían presas del control mental.

Danny, aún abrazando a Erika por detrás, se había levantado obligando a su prisionera a hacer lo mismo.

- ¡SUELTAME, MALDITA SEA! - gritó fuera de sí la joven.

- Basta - repitió Danny - Basta.

- El anillo ha dejado de hacer efecto sobre él - dijo Dark Yugi, mirando al joven - Por tanto, ha vuelto a ser el de siempre.

Erika intentaba con todas sus fuerzas liberarse de Danny, pero era inútil. La explosión de luz había llenado al joven de energía, mientras que a ella la había debilitado.

- Maldito sea Yugi Moto - dijo Erika entre dientes - ¿Cómo pudo regresar? ¡Lo enviamos al reino de las sombras! ¡Se supone que nadie regresa de allí!

- Ya dije que no soy Yugi Moto - repitió Dark Yugi, sin molestarse - Soy el resultado de la unión entre Yami Atemu y Yugi Moto.

- Ya veo - dijo Erika, comprendiendo - Para regresar se requieren dos almas. Entonces, casualmente encontraste a tu vida anterior y ambas se fusionaron para poder regresar.

- El 90% de lo que has dicho es cierto - respondió Dark Yugi - Ya que no fue casualidad que nuestra combinación fuese consumada. Los lazos que nos unen propiciaron que volviéramos a encontrarnos. Sin embargo, tú, que has vivido tu vida sumida en el odio a la sociedad que te fue impuesta, no puedes comprender eso.

Erika sonrió malignamente, y al hablar lo hizo en un tono psicopático.

- Tienes razón, no puedo comprenderlo, y tampoco quiero. Habéis ganado, o eso creéis. Ahora, qué piensan hacer conmigo, entregarme a las autoridades, matarme, enviarme al reino oscuro. Ninguno de ellos son destinos para los cuáles no esté preparada.

- Un juicio - dijo Dark Yugi solemnemente, encarando a Erika como si estuviese viendo al diablo en persona - No hay mejor forma de destruir a un enemigo que ganándole en su propio juego, así que te dejaré escoger. ¿De qué modo quieres ser juzgada?

Erika no respondió al instante. Miró a Dark Yugi, como si analizara a su oponente. Dos minutos después, sonrió decidida.

- Eso es muy propio de ti, Yugi, todo lo resuelves con un juego - dijo - Diría "Tengamos un duelo"... pero eso sería demasiado fácil... para ti, quiero decir. Eres el rey de los juegos, y si Danny te ganó en esa ocasión fue por pura suerte, debo reconocer. No, esta vez no será tan fácil como un duelo de monstruos, tiene que ser algo mucho más interesante. Yo digo que inventemos un juego nuevo.

Aquella propuesta dejó a todos los presentes perplejos. Erika aprovechó la confusión para liberarse de Danny.

- ¿Un juego... nuevo? - preguntó Dark Yugi, interesado.

Erika sonrió para sus adentros. Lo había atrapado, después de todo su punto débil era realmente que lo retaran a un juego. Y si era un juego que nunca antes había jugado, tanto mejor.

- Así es, un juego muy interesante - dijo mientras maquinaba un plan. Había tenido una idea espléndida, y su cerebro trabajaba a toda velocidad, inventándose las reglas del que mucho tiempo después sería considerado uno de las mejores variantes del Duelo de Monstruos de todos los tiempos. (Nota: Sí, como no, yo diciendo esto y ni siquiera he dicho cómo es el juego. A lo mejor no gusta a nadie...) - Y su nombre es... ¡Trap-Magic-Monster Match!

- Trap...Magic...Monster...Match - repitió Seto, también visiblemente interesado - Eso me suena a Duelo de Monstruos.

- Ciertamente, y es porque tiene mucho que ver con ese juego - dijo Erika, orgullosa de sí misma - Permíteme explicar las reglas. Primero que todo, necesitarás tu baraja de duelo, pero debe tener 40 cartas exactas, y no debe incluir ningún monstruo fusión.

Erika apuntó la sortija milenaria hacia un punto entre ella y Dark Yugi, la magia oscura brotó del anillo, tomó forma mientras se dirigía hacia el punto donde Erika apuntaba, transformándose en una extraña mesa de color negro, cuyo borde estaba saturado de estrellas de siete puntas. Dos rectángulos azules aparecieron sobre su superficie, uno a cada lado. Erika puso su baraja sobre el rectángulo que le correspondía.

- ¿Juegas? - preguntó a Dark Yugi, señalando a su respectivo rectángulo, donde Dark Yugi debía colocar su baraja.

Dark Yugi no dijo nada, solo barajó sus cartas y las depositó con suavidad en el lugar indicado.

- Muy bien, proseguiré con la explicación. Para entender fácilmente cómo funciona este juego, digamos que es una adaptación conceptual del clásico "Piedra, Papel o Tijera" llevada al duelo de monstruos. Cada uno de nosotros irá sacando una carta a la vez, de ambas una será la ganadora, teniendo en cuenta la siguiente consideración: Trampa vence a Mágica, y Monstruo las vence a ambas. Si salieran dos monstruos, el vencedor será el de mayor nivel. Las cartas especiales (continuas, campos, etc.) tienen prioridad sobre las básicas, y pueden contradecir a la regla principal, o sea que si un jugador jugase una trampa y el otro una magia de campo, este último gana. En cuanto a los monstruos, si su ataque y defensa son iguales, entonces cumple la misma condición.

- ¿Y qué pasa si sacásemos dos trampas básicas, por ejemplo? - preguntó Dark Yugi.

- En ese caso, ambas cartas son descartadas y se vuelve a sacar. Pero si dos monstruos del mismo nivel aparecen, entonces tendrán que pelear y vencerá el de mayor ataque.

- Interesante, - dijo Dark Yugi, emocionado - ¿Algo más que deba saber?

- Ah, claro. Los efectos de las cartas pueden ser activados siempre que no tengan ninguna condición especial, y afectan directamente al juego. Por ejemplo, si un jugador saca un monstruo y el enemigo saca por ejemplo la carta trampa "Trap Hole", técnicamente ganaría el primero, pero como el efecto de Trap Hole afecta directamente a un monstruo recién invocado, entonces se realiza una tirada de azar, en este caso se hará con una moneda. - mientras decía esto, un disco dorado apareció en el centro de la mesa. - Si el jugador acierta, entonces el efecto se activa y el monstruo es destruido, por tanto el segundo gana. Si falla, entonces todo transcurre como debe ser y el primero gana. ¿Comprenden? Ahora bien, cuando un jugador gane, 1 contador se le anotará, notándose usando estas estrellas a cada uno de nuestros lados del tablero.

Cuando el juego llegue a 20 turnos, el jugador con más contadores gana. Como son 40 cartas, ambos tenemos un 50% de probabilidades de ganar, ya que la mitad de nuestras cartas puede resultar ganadora en cada uno de los 20 turnos que durará el juego.

Dark Yugi analizó las reglas que le había descrito Erika cuidadosamente.

- Me parece justo - aceptó, sonriente - Es hora de que empiece el juicio. Erika, una vez que este juego termine, ¡pagarás por tus crímenes con tu alma!

- Eso solo lo decidirá el destino - le respondió Erika confiada - Por eso hice que este juego no diera lugar a la creación de estrategias, ¡es puro azar! ¿Confías en tu suerte, Yugi?

- Soy Dark Yugi - dijo tranquilamente - Comencemos el...

- ¡Espera, Dark Yugi! - exclamó de pronto Danny. Dark Yugi lo miró - ¡No tienes por qué ceñirte a las trampas de Erika! ¡Por favor, deja que las autoridades se encarguen de ella! Si perdieras, ¡todos estaremos acabados, incluso tú!

Dark Yugi escuchó las palabras del joven sin demostrar expresión alguna. Miró a Seto, pero éste solo frunció el ceño, como si dijese "Haz lo que te venga en gana".

- Comprendo tus sentimientos, Danny G. Master - dijo Dark Yugi, cerrando los ojos y sonriendo plácidamente - Y me alegra de que pienses con tu propio corazón y no bajo el control de otros - miró de soslayo a Erika, que se mostraba impaciente - Pero debes entender que esto es algo que debo hacer, no solo por ti y por tus compañeros, los que habéis sido manipulados por Erika, sino por Seto Kaiba, por mis amigos, y por todos aquellos que murieron en sus garras, por sus familias, por sus almas, ¡por todos ellos es que debo derrotar a Erika!

Las palabras de Dark Yugi impactaron a Danny, quien sorprendido por su determinación, asintió en silencio.

- Estamos contigo, Dark Yugi - dijo el joven. Erika miró a Danny con desdén.

- Vaya, vaya, llegué a pensar que realmente eras fiel a tus sentimientos. Hace años me dijiste, que harías lo que fuera por llegar a ser famoso y reconocido. Por eso te confié este anillo - dijo mirando la sortija del milenio - Pero me has defraudado.

Danny le devolvió la mirada, cruzado de brazos.

- Sí, es cierto, antes deseé realmente ser alguien poderoso, incluso estaba dispuesto a matar por lograrlo, pero ahora que he despertado, he descubierto que mi manera de obrar no fue la correcta. Existen modos de despuntar sin tener que recurrir a la violencia, y el asesinato.

- Di lo que quieras, pero eso no cambiará el hecho de que mataste junto a mí - dijo Erika, divertida - ¿Crees que con solo cambiarte de bando puedes limpiar la sangre de tus manos? ¡No me hagas reír! No importa lo que hagas, la culpa de todas esas muertes seguirá siendo tuya, no mía.

- ¡Te equivocas! - gritó de pronto Dark Yugi - Ese chico obró en contra de sus convicciones, controlado por una fuerza oscura más allá de su control, el odio, alimentado con el poder oscuro de esa sortija. Es un alma que busca el perdón sumida en el arrepentimiento, a diferencia de ti, Erika, quien no tiene remordimientos por nada.

Erika asintió, sonriente. Miró fijamente a Dark Yugi, esperando descubrir qué sentimientos escondía esa mirada suya. Pero si Yugi Mutou era fácil de leer, este nuevo Yugi no era tan propenso a ser estudiado. Pero Erika no prestó atención a ese detalle, ya que ella tampoco era muy legible, o eso pensaba. Era importante, sin embargo.

- ¿Qué tal si comenzamos este duelo oscuro? - preguntó Erika, demostrando una vez más su impaciencia - Mientras más rápido terminemos, mejor. Faltan todavía muchas horas para el alba, y no he dormido en 50 horas. Hasta las reinas del mundo tienen que descansar, ¿no crees?

- Estás diciendo palabras muy inocentes para una mente de tu calibre - dijo Dark Yugi - Será mejor que actúes tal y como has hecho hasta ahora. Comencemos, ¿dices que tenemos que sacar una carta a la vez?

Erika asintió, poniendo su mano sobre la primera carta de la baraja, lista para voltearla. Dark Yugi hizo lo mismo.

- Será mejor que no pierdas, Yugi - lo amenazó Kaiba - Si no puedes ganarle a esta presumida entonces no eres digno de ser llamado "Rey de los Juegos".

- Dark Yugi, confiamos en ti - dijo Danny ayudando a Seto.

- No se preocupen, amigos, no fallaré - aseguró Dark Yugi, y se centró en el juego que estaba a punto de acontecer.

- ¡Que Seto Kaiba sea testigo de tu derrota, Yami Yugi, o como sea! Cuando termine conmigo, tu alma se pudrirá en el Reino de las Sombras!

Entonces, el primer duelo de Trap-Magic-Monster de la historia dio comienzo, ambos jugadores sacaron las primeras cartas.

DARK YUGI DRAWS: Magic Cylinder (T)

ERIKA DRAWS: Snatch Steal (S) (+)

- Mal comienzo, para ti quiero decir - dijo Erika - Has sacado una trampa, pero como mi magia es de equipo vence a la tuya.

La carta se iluminó con una luz verde y un rayo de idéntico color salió disparado de ella y destruyó en pedazos la carta de Dark Yugi.

- ¡Mi carta! - exclamó Yugi, al ver cómo su Magic Cylinder se vaporizaba frente a sus ojos. Mientras la carta de Erika cayó suavemente sobre la mesa. Una estrella en el extremo de Erika se iluminó.

- ¿Ah, olvidé mencionarlo? - preguntó Erika, fingiendo inocencia - Cuando perdamos una carta, la PERDEMOS en serio. Así sí es un juego de las sombras de verdad, ¿a que lo hace más divertido?

Seto y Danny estaban atónitos, pero Dark Yugi no daba crédito a lo que acababa de ver.

- ¡Esto ha sido muy ruin! - exclamó Seto, poniéndose en el lugar de Yugi mientras pensaba en sus tres dragones blancos. Rápidamente sacudió la cabeza para borrarse esa imagen horrenda de la mente.

Dark Yugi miró a Erika, sin preocuparse en no demostrar su odio. Eso era jugar sucio, de saber que sus preciosas cartas estaban en peligro, jamás hubiera aceptado ese reto. Si algo llegara a pasarle a su mago oscuro, o a su Kuriboh... No quería ni pensarlo. Tenía que ganar ese juego, definitivamente, pero 19 de sus cartas aún corrían el riesgo de desaparecer, y para siempre.

Erika observó que había logrado su objetivo, infundirle miedo y preocupación a su oponente, al poner en juego algo que era muy importante para él. Sonrió, triunfante, mientras decía.

- ¿Qué, a dónde se ha ido toda esa valentía que tenías antes de iniciar el juego? Parece que cuando hay algo que valoras mucho en peligro, no tienes la misma confianza contigo, ¿o sí? Vamos, deja de llorar por esa carta reemplazable y saca - mientras decía esto puso nuevamente la mano sobre su baraja, lista para sacar.

- De... despreciable - se lamentó Dark Yugi. La mayoría de sus cartas las había escogido de entre las que Pegasus le había obsequiado, pero el resto eran demasiado importantes. Ese Magic Cylinder, por ejemplo, había sido un regalo de Duke, uno de sus mejores amigos. "Duke, donde quiera que estés, perdóname" - Destruir lo que es importante para otros es un crimen despreciable, ¡Erika, todo esto lo pagarás muy caro! ¿Entendiste?

Puso una mano sobre su baraja, dispuesto a proseguir con el duelo. Fuera como fuera, tenía que ganar. Erika observó que Dark Yugi había pasado de la sorpresa a la ira.

"Eso, Yugi, ódiame, enfurécete más y más."

Ambos sacaron cartas a la vez.

DARK YUGI DRAWS: Pot of Greed (S)

ERIKA DRAWS: Ferocius Drone /LV4 (M)

- ¡Oh, no! - exclamó Danny - Dark Yugi...

Esta vez la carta se transformó en el monstruo que representaba, un zángano terrorífico que atravesó con su aguijón la carta mágica de Dark Yugi, que se rajó por la mitad.

- ¡Nooo! - exclamó Dark Yugi al ver que otra de sus cartas desaparecía. Una estrella para Erika se iluminó.

- Ya vaan dos - dijo infantilmente Erika - Creo que el destino está en contra tuya, Yugi.

- El juego apenas comienza - respondió su oponente con el rostro sombrío, mientras volvía a posar su mano sobre su baraja de cartas. "Cartas, por favor, respondan" imploró.

Erika hizo lo mismo, y ambos sacaron.

DARK YUGI DRAWS: Kuriboh /LV 1 (M)

ERIKA DRAWS: Smashing Ground (S)

- ¡Bien, esa jugada favorece a Dark Yugi!

- Un momento - exclamó Erika - Como ven, mi carta es Smashing Ground y su efecto puede ser activado, así que lanzaré la moneda. Si acierto, Tu Kuriboh será destruido. ¡Adelante, moneda, escojo Cara!

El disco dorado se lanzó al aire por sí solo, dio varias vueltas en el aire y cayó suavemente.

*COIN TOSS: TAILS!*

- Oh, demonios... - se lamentó Erika, mientras Kuriboh se materializaba y destrozaba su carta con sus garras. Una estrella se iluminó en el lado de Yugi.

- ¡Bien! - exclamó Dark Yugi, pero eso no lo animaba. "Ha estado cerca, pero de algún modo lo he logrado. Sin embargo, el juego apenas comienza".

- No cantes victoria todavía, imprudente - dijo Erika - Apenas hemos empezado, y ya te llevo la ventaja.

"Ha logrado sobreponerse al susto inicial" pensó Erika "Qué chico tan fuerte. Sabe que para ganar debe jugar, y a pesar de que su deck está en juego, no se ha rendido."

- Sé lo que estás pensando - le dijo Dark Yugi mientras posaba su mano en su baraja - En que no voy a rendirme, ¿no es así? Es cierto, aunque mi baraja peligre, la vida de mis amigos es mucho más importante. ¡Y no voy a permitir que los lastimes!

- Menos palabras y más juego - se quejó molesta Erika. Tanta determinación le daba náuseas. Puso la mano sobre la baraja, y ambos hicieron su jugada...

*** A LAS AFUERAS DE CENTRAL PARK ***

- ¿Qué rayos habrá sido eso, de todos modos? - se preguntó Jounouchi, observando detenidamente el cielo, como si fuera a ocurrir otro evento luminoso como el que acababan de presenciar.

Anzu y Honda se miraron, pero ninguno conocía la respuesta.

- Como sea, ese rayo de luz definitivamente tuvo que ver con Yugi - dijo Anzu - ¿No creen que deberíamos ir a ver?

Jounouchi negó con la cabeza.

- Ya sabes lo que sucedería. - Anzu asintió, apenada. Jounouchi se sentía por su parte impotente, inútil - ¡Demonios! - exclamó - ¡Yugi, espero que estés bien!

- Un auto se acerca - lo interrumpió Honda, concentrado en detectar el sonido de un motor. Los otros dos hicieron silencio, y también pudieron escucharlo.

- ¿Quién rayos será a estas horas? - se preguntó Jounouchi, pero estaba seguro de conocer la respuesta.

Era un Nissan rojo de lujo, el automóvil que se detuvo frente a ellos segundos más tarde. Del vehículo se bajó una persona conocida.

- ¡Pegasus! - exclamaron los tres al verlo. Iba vestido con su acostumbrado traje rojo, y llevaba un maletín plateado consigo. Tan pronto se hubo bajado, el automóvil arrancó y lentamente se alejó del lugar.

Este los saludó en silencio.

- Hablen en voz baja, amigos de Yugi - les advirtió - El enemigo está muy cerca, aunque no tanto como para escucharnos, aunque nunca se sabe.

- ¿Qué está haciendo aquí, señor Crawford? - le preguntó Anzu.

- Vine, en primer lugar porque la curiosidad me mataba, quería saber quién había sido capaz de derrotar a tantos campeones y reyes de los juegos sin ser descubierto. Y segundo, para mostraros esto.

Se sentó en un banco del parque, y los tres se pararon tras él. Acto seguido abrió su maletín que era en realidad una computadora portátil y les mostró la pantalla a los jóvenes.

- ¡Esto es...! - exclamó Honda, asombrado.

En la pantalla los chicos podían ver a Yugi y a una desconocida desde distintos ángulos, Kaiba y otro desconocido estaban ahí, todos concentrados en una mesa negra muy sospechosa.

- No pude contenerme, así que instalé cámaras espías por todo el Central Park - se explicó Pegasus - Así es como los encontré, y decidí venir de inmediato.

- ¿Ese es Yugi? - preguntó Jounouchi, mirándolo fijamente - ¿O es Atemu?

- Ninguno de los dos, y los dos al mismo tiempo - respondió Pegasus - ¡No hay tiempo para explicarlo! Pero parece que los dos Yugis ahora son uno solo, de alguna manera. Y están peleando contra esta chica, que no puede ser otra sino la líder de Unknow, ¡la Asesina de Reyes!

- ¿Y a qué juego están jugando? - preguntó Anzu, preocupada - Parecen cartas de duelo, pero...

- Es un juego que se inventaron en un dos por tres - explicó Pegasus - Yo mismo no puedo entender bien las reglas, pero por lo que parece, Yugi o Atemu o quien sea está perdiendo.

Los chicos vieron un cierto ápice de desesperación en los ojos de su amigo.

- Yugi... - dijeron.

- No podemos hacer nada, solo observar - dijo Pegasus, dramático - Y esperar que el joven Yugi haga una vez más gala de sus habilidades y gane este juego. ¡Su vida depende de ello!

*** DE VUELTA AL JUEGO ***

El juego había arribado ya a su décimo octavo turno.

DARK YUGI'S COUNTERS: 9

ERIKA'S COUNTERS: 8

EMPATES: 1

Hasta el momento Dark Yugi no había perdido ninguna otra carta importante, pero el peligro inminente persistía, y eso le preocupaba grandemente. Quería confiar en sí mismo y en sus cartas, pero, ¿cómo iban a responderle ellas si estaban todas en peligro de desaparecer? Mientras tanto, Erika permanecía tranquila e impasible, sabiendo que su oponente estaba a punto de estallar.

- ¿Qué? - preguntó - ¿Todavía tienes miedo de perder alguna de tus valiosas cartas? Vamos, no puedes quedarte ahí parado todo el tiempo. Puedes rendirte en cualquier momento, y evitarte el dolor de ver desaparecer tu querida baraja.

- ¡No! - exclamó Dark Yugi - Por mis amigos...

- ¡BASTA YA DE HABLAR DE TUS AMIGOS! - lo interrumpió Erika, estallando ella - ¡Tú no le importas para nada a tus amigos! ¡De otro modo, estarían aquí, apoyándote! ¿Por qué demonios sigues fiel a ellos?

Dark Yugi la miró con desdén.

- Alguien que nunca ha tenido amigos de verdad - dijo - No puede entender lo que significan. No están aquí conmigo, porque yo les pedí que no vinieran. Ellos insistieron en acompañarme, pero yo se los prohibí. Porque no quería que se pusieran en peligro. Sin embargo, ellos están cerca, esperando que yo regrese. Puedo sentirlo. ¡Por eso es que no me rendiré!

Diciendo esto, sacó la siguiente carta. Erika lo hizo también, llena ya de ira.

DARK YUGI DRAWS: PAINLESS MAGICIAN /LV 3 (M)

ERIKA DRAWS: VESPEN QUEEN /LV 5 (M)

El monstruo de Erika aplastó al de Dark Yugi, con ello los contadores quedaron empatados 9 a 9. La próxima jugada decidiría el fin del juego, pero ambos jugadores estaban concentrados en su batalla filosófica más que en el propio juego.

- ¡No hay amigos que valgan en este mundo! - gritó Erika fuera de sí, tomando la siguiente carta - ¡Terminan traicionándote, odiándote, o matándote! ¡Eso es lo que siempre hacen! Un día crees tener a las mejores amigas del mundo, y al siguiente tú quedas en bancarrota y ellos desaparecen del mapa y cuando las encuentras y vas hacia ellas, te ignoran por completo. ¡ESO NO ME PARECE AMISTAD! ÖYA NO QUEDAN VERDADEROS AMIGOS!

- ¡Te equivocas! - exclamó Dark Yugi a su vez, tomando también su última carta. - ¡Cada cuál escoge a sus propios amigos! Es cierto que no todo el mundo es igual, y así como hay personas que andan con uno por puro interés, otras realmente te aprecian, saben ver qué sentimientos albergas y saben que pueden confiar en ti tanto como tú puedes confiar en ellos. Esos son los verdaderos amigos, y sí existen, ¡PORQUE YO TENGO MUCHOS AMIGOS COMO ESOS!

Ambos sacaron cartas a la vez. En ese momento, los corazones de Dark Yugi, de Erika, de Seto, de Danny G. Master, de Pegasus, de Anzu, de Jounouchi y de Honda se paralizaron, sus miradas expectantes hacia las dos cartas que decidirían la suerte de los contrincantes.

"Cartas, por favor" rezó Dark Yugi "Reciban nuestros sentimientos, ¡y obséquiennos con la victoria!"

*DARK YUGI DRAWS: DARK MAGICIAN /LV 7 (M)* ATK:2500

*ERIKA DRAWS: VESPEN QUEEN /LV 7 (M)* ATK:2300

- ¡Activaré el efecto de mi Vespen Queen! - exclamó una Erika desquiciada - ¡Su ataque aumenta en 300 puntos por cada monstruo del oponente!

- Eso significa que si la tirada se realiza satisfactoriamente, ¡Vespen Queen tendrá 2600 y Yugi perderá! - exclamó Seto.

- ¡CRUUUUUUZ! - exclamó Erika.

La moneda se lanzó al aire y comenzó a girar lentamente. Todos contuvieron la respiración.

"Yo... solo quería ser reconocida. Quería que me amaran como cuando éramos ricos, antes de que la empresa de mis padres quebrara y se volvieran locos, hasta el punto de enviarla a un convento por no tener dinero para pagar la escuela. ¿Por qué es tan cruel el destino? Miren nada menos en lo que me convertí, en una asesina. Y todo porque no supe escoger bien a mis amigos. O porque mis padres eran unos endemoniados puritanos."

Cayó sobre la mesa, girando lentamente. Pero Erika sabía qué iba a sacar la moneda.

"él ganará. ¿No siempre sucede así? ¿Por qué es ahora, en el último momento, que me doy cuenta de lo estúpida que he sido? ¿Por qué ahora quiero perder, en lugar de ganar? ¿Qué tiene este chico... que me ha hecho cambiar de parecer tan fácilmente"

Sonrió al ver cómo la moneda se detenía.

*COIN TOSS: HEADS!*

El Mago oscuro de Yugi se materializó y destruyó a la Vespen Queen con su cetro mágico. El último contador fue para Dark Yugi. En algún lugar del Parque, tres jóvenes gritaron de alegría al ver que su amigo había ganado.

Pero en el centro del parque todo era sombras y melancolía. Seto estaba demasiado serio, Dark Yugi se había quedado en silencio, sorprendido por lo que acababa de ocurrir. Sentía dentro de quien había sido su enemiga un sentimiento que jamás pensó que poseería: Remordimiento.

Erika sonreía, como si la hubiesen liberado de un peso enorme. Sonreía aliviada, feliz, por primera vez en mucho tiempo. Y Danny G. Master, sin contener las lágrimas, corrió hacia ella y la abrazó. Fue lo único que se le ocurrió hacer.

- Ah, Danny - dijo ella, una lágrima atravesó su mejilla. La mesa oscura se disolvió en un remolino de energía, como un agujero negro. - ¿Tú también te arrepientes?

- Nunca me había sentido... tan... tan arre... arrepentido - dijo entre lágrimas el joven, mientras la abrazaba más fuertemente. Ella también lo abrazó.

- Tranquilo, ahora podremos descansar - dijo Erika. El anillo que llevaba en el dedo se deslizó por sí solo de su dedo y cayó al suelo con un sonido metálico - Pieza de metal diabólica, me arrepiento mil veces de haberlo usado. Pero ya todo está bien, el destino ha decidido llevarnos de vuelta.

- ¿A dónde, Erika? - le preguntó Danny.

- A las sombras - le respondió la chica tranquilamente.

- ¿Qué está ocurriendo? - le preguntó Seto a Dark Yugi, mientras el torbellino de oscuridad envolvía a la pareja.

- Ellos se han perdonado mutuamente - respondió Dark Yugi - Aunque la Oscuridad aún no los perdona. Así que se los lleva a su reino, donde puede castigarlos como le plazca.

- Qué cruel - opinó Seto - Aunque ya sabes que no me gusta que hables de esas tonterías.

- Sí, lo siento - se disculpó Dark Yugi.

Erika lo miró una última vez, y sonrió de nuevo, como lo haría Danny.

- Nos veremos en el infierno...

Fueron sus últimas palabras antes de ser engullidos por las sombras. Todas las luces se apagaron súbitamente y el parque quedó en la más oscura penumbra. Solamente la luna llena les servía cómo luz, y esa noche estaba mucho más brillante.

Pasaron mucho tiempo sin decirse nada. Fray y Lily seguían inconscientes, exentos a todo lo ocurrido. Seto iba a despertarlos cuando descubrió que Dark Yugi había comenzado a brillar. El extraño ojo que había visto montones de veces apareció en su frente.

- Mi misión como Dark Yugi ha concluido - dijo Dark Yugi - Es hora de que Atemu y Yugi Muto vuelvan a ser almas separadas. Seto, escúchame atentamente. Cuando Yugi despierte no recordará nada de lo ocurrido. Asegúrate de recoger la sortija milenaria y entrégasela a Pegasus, él sabrá qué hacer con ella. Esos chicos de allá tampoco recordarán nada. Ayúdalos también, por favor.

- Sí, sí, lo que sea - dijo Seto - ¿Algún otro favor que pedirme antes de irte?

Dark Yugi sonrió simplemente.

- Sigue esforzándote. Quizás algún día logres superar a Yugi.

- Dalo por hecho - dijo Seto, y lo último que vio de Dark Yugi mientras se deshacía en polvo estelar dorado fueron sus ojos violeta. "Santo dios, no quiero creer que todo esto sea real. Pero demonios, vaya si lo creo"

Yugi Mutou apareció del mismo modo que había desaparecido Dark Yugi. Dormía profundamente.

"Como si nada hubiera ocurrido"

Seto caminó hacia donde estaba la sortija. Se agachó y la recogió con dos dedos como si se tratara de un pedazo de basura.

Escuchó a lo lejos unos gritos, por lo que se giró. Los amiguitos de Yugi corrían hacia ellos, seguidos de cerca por Pegasus.

- Menos mal - se dijo, mirando el anillo - Esta cosa sí que es peligrosa. No me gusta confiársela a un idiota como Pegasus, pero...

Era lo que Dark Yugi le había pedido. Y Seto Kaiba siempre cumplía lo que decía.

Muchos días después Yugi finalmente despertó en su cama, en su habitación. No recordaba absolutamente nada de lo que había ocurrido, pero sus amigos estaban ahí, velándolo. En seguida le contaron todo. Y entonces recordó a Atemu. Miró hacia la ventana, hacía un sol espléndido y no había una sola nube en el cielo.

- ¿Es un buen día para duelear, verdad, chicos? - preguntó, y ellos asintieron. "Yami, ¿dónde estará ahora? No debe estar en el vacío, tampoco creo que en el reino de las sombras. Entonces, ¿dónde?"

Decidió que, quizás, esa una pregunta que nunca podría responder.

***EL FIN...***

Nota post-writing:

¡TERMINÉ! ¡VIVA, AL FIN TERMINÉ! Vaya si costó trabajo hacer este final. Me tomó una semana más de lo que había planeado. Pero creo que valió la pena. Es una inmensa alegría terminar de una vez este proyecto que si no fuera por DarkYamiMotou, a quien estoy ETERNAMENTE agradecido y me quedo corto, no estaría terminado. ¡ARIGATO-GOZAIMASU!

Y ya lo ven, final feliz, excepto para los malitos (TToTT) y para mí. ¿A dónde fue Yami? Sinceramente, ni yo mismo lo sé. Os lo dejo a su imaginación.

Y... Ah, no sé qué más decir. Me duelen los dedos, voy a estar sin escribir por lo menos una semana recuperándome de esta... T-Tu En fin, no puedo hacerle nada, me despido y nos vemos en A Dark Eternity, que por cierto, no tiene nada que ver con Dark Yugi. Es solo coincidencia. O en Victis Honos, mi otro fic.

Os quiero a todos (as), REALMENTE OS ADORO!

Danny G. Master