Los Nueve Guardianes

Alaster

El Regreso de los Doce

Guardianes

Jesus——Solter Naithim Nolar——Agua

Enrique——Belton Telva Aldenra——Fuego

Javier——Dailnum Delta Lemoria——Aire

Airal——Yala Ulita Narim——Arena

Gabriel——Bertonem Ñogel Deran——Tierra

Trans Telker Sharagan——Metal

Kelina Solam Namvern——Trueno

Eomi Nom Berr———Trueno
Nematria Alethen Sitnar——Hierba

Protectores

Greta——Veiila Alora Adenam

Rithan Ikalen Tineri

Nilaf——Daina Novak Jerek

Enemigos

Eilda Siecktar Ulza

Baresk Gintel Inuat

Aliados

Efeden Solam Beinsa

Eskalar Aslken Trewsan

Kaiden Elentar Eltinari

Keler Lasteri Sparden

Unitar Peudest Oukal

Dadas las leyendas de que oscuras sombras moraban la galaxia los planetas con los ejércitos más grandes incluyendo al planeta Cornet, líder de una alianza llamada "la Alianza Guardiana" fundada por los Nueve Guardianes que ha durado miles de años, buscaban a sus enemigos los Wernianos, hasta en los rincones más pequeños de la galaxia.

El actual líder de los Wernianos llamado El Dios Wer o Werniano actualmente se encuentra en Guastel.

Cerca del planeta Guastel un numeroso ejército de Cornet se acerca a la órbita del planeta en un intento de destruir al Dios Wer, sin saber que les esperaba en ese lugar.

Dentro de la nave general Werniana.

— ¿Qué sucede?—preguntó una voz en las sombras.

—Estamos ganando los combates, Dios Wer, después de la muerte de los nueve guardianes todo ha sido a nuestro favor—dijo otra voz.

—Es una pena que hayan muerto, eran grandes guerreros, pudieron ser aliados pero escogieron su perdición, ¿Estás seguro de que todos murieron?

—Si mi señor, y de acuerdo a varios rumores, ni siquiera sus hijos pudieron nacer, si este hecho es verdad, entonces el ciclo de los guardianes se ha roto.

—Finalmente, los guardianes han sido derrotados, la victoria ahora es indudable.

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Mientras tanto en las naves cornetianas.

El líder de la operación miraba de lejos a Guastel desde la sala de control. Un dispositivo que se encontraba en su oído comenzó a emitir una pequeña luz verde y un sonido. Presionó uno de los tres botones que se encontraban en este. El dispositivo creó una imagen holográfica que sólo se encontraba enfrente de sus ojos; a un milímetro de distancia.

—Extender imagen—ordenó.

La imagen se hizo más grande y se alejo hasta formar un rectángulo holográfico, enfrente de este estaba una escritura que decía "mensaje entrante desde Cornet—Alquin".

El líder tocó la imagen donde se encontraba la escritura y cambio a una imagen donde se podía ver una persona.

—Alquin—habló el líder— ¿Ocurre algo?

—Comandante Kadem—dijo el hombre llamado Alquin—la información fue confirmada: el Dios Wer se encuentra en la órbita de Guastel.

—Computadora—ordenó de nuevo Kadem—Muéstrame un plano de la órbita de Guastel.

La imagen donde se encontraba Alquin se hizo más pequeña y se formó otra imagen con un mapa donde mostraba la ubicación de las naves Cornetianas y con un punto rojo justo a lado del círculo color morado que simulaba Guastel. Kadem suspiró.

—Estamos listos entonces.

—Buena suerte—la imagen desapareció.

—Prepárense para atacar.

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En la nave Werniana.

— ¡Mi señor!—un soldado entró corriendo— Estamos bajo ataque, cazas espaciales están atacando nuestro escudo, tres cruceros están enfrente de nosotros y tropas de tierra están entrando por el Portal Piramidal del planeta. ¿Ordeno la retirada?

—No, yo me encargaré de esto—la sombra comenzó a moverse.

Al salir de la zona sombría, se logró ver como una extraña silueta envuelta en flamas azules se movía, en ese momento salió de la sala donde se podía ver las naves cornetianas. El ser llegó a una ventana y comenzó a lanzar descargas azules proveniente de su cuerpo, que destruyeron a todas las naves Cornetianas en un abrir y cerrar de ojos.

—Mueva las naves a Cygan—ordenó el Dios Wer.

— ¿Y las tropas de tierra, señor?

—No me interesan.

El Dios Wer volvió a la sala oscura y la puerta se cerró detrás de él, miró fijamente a un lugar como si hubiera algo allí.

—Pequeño entrometido, te enseñaré a no molestar—en ese momento el Dios Wer volvió a sacar descargas pero directamente al lugar que estaba mirando, al mismo tiempo en un lugar muy lejano, un joven de 15 años despertaba rápidamente moviendo su cuerpo como si tuviera aquellas descargas sobre él. El joven miró a su alrededor temiendo que estuviera en aquella sala oscura con el Dios Wer, pero en vez de eso estaba en el típico cuarto de alguien de su edad. Miró su reloj y vio la hora, 5:26 AM, eran cuatro minutos antes de que la alarma del reloj sonara, se levantó y se cambió de ropa, se puso un pantalón de mezclilla, una playera gris de manga larga, una chamarra negra y una bufanda también de color gris. Al mirarse al espejo vio todo su pelo despeinado, él lo acomodó con sus manos en una forma que a él le gustara, y finalmente se puso una crema blanca para que se endureciera.

Bajo las escaleras de su casa y tomó su desayuno, al estar listo fue a su escuela. Aquella estaba formada por varios edificios de 2 pisos en forma de hexágonos, de color naranja los cuales eran salones para primaria y algunos para secundaria, seguidos de un edificio 50veces más grande que los de forma hexagonal, estos eran para preparatoria en adelante y también para algunas otras clases de los alumnos de secundaria. Entró en su escuela y fue a su primera clase que era en el gran edificio, entró por la puerta principal y vio como los alumnos de varias edades y también los maestros caminaban para llegar a algún destino en particular, miró hacia arriba y vio tres pisos arriba de él con salones, y una gran cafetería, siguió caminando hasta llegar a un elevador en el cual él subió, el ascensor estaba vacío. Este subió y al pasar los tres pisos que él había mirado, pudo ver el resto del edificio el cual parecía una escalera de caracol gigante, o un edificio torcido con una torre delgada al lado para que subiera el ascensor, los cuales eran inaccesibles por un elevador debido a su forma, eran puros salones.

El joven se sentó justo a lado de la ventana para esperar llegar hasta el piso que pidió en la consola del ascensor el cual era fácil de llegar ya que el elevador no hacia paradas hasta que acabara la parte de los salones. Al llegar a su piso, caminó por unos pasillos hasta llegar a una escalera eléctrica que bajaba a la zona de salones, el joven la tomó y miró a las demás escaleras que subían y bajaban, en estas había varios estudiantes que al igual que él iban a su salón, unos bajaban con calma, mientras que otros se apresuraban para no llegar tarde, o para copiar la tarea del compañero de junto, también había maestros bajando y subiendo. Él bajó de las escaleras y siguió su camino mientras pasaba por varios salones, unos de preparatoria y de otros grados, bajo por unas escaleras que conducían a los pisos inferiores, al haber bajado dos pisos salió de las escaleras y siguió caminando hasta llegar a un salón donde había más personas de su edad, ahí dejo su mochila en un pupitre y salió del salón en dirección a una ventana que daba una vista de la parte trasera de la escuela, el joven miró, esperando que su clase empezara. Una chica de una altura un poco menor a la suya, con cabello largo, negro y piel de un tono café se acercó a él.

—Hola Jesús—le dijo la chica.

—Hola Airal—dijo sin alejar sus ojos de la ventana.

— ¿Volviste a tener una pesadilla?— intentó adivinar Airal.

Jesús asintió con la cabeza.

—Lo sentí mucho más real esta vez.

—Quisiera poder ayudarte.

—Pues…— Jesús paró cuando vio a una chica corriendo y gritando de terror— ¿Qué fue eso?

— ¿Qué cosa?

—La chica que pasó…

—Nadie pasó.
Jesús volvió a voltear y esta vez vio a mas personas corriendo, según él pensaba él era el único que podía verlo, lo cual le provocaba mas temor, justo en ese momento otro joven de cabello rubio y lacio, casi de su altura se le acercó y provocó que Jesús dejara de ver a las personas, eso lo había reconfortado.

—Hey, ¿estás bien?—dijo el otro joven.

—Creo que estoy enloqueciendo—dijo Jesús dirigiéndose a sus dos amigos, en ese momento pudo ver a un maestro que se acercaba lentamente, era el suyo.

—Eh…lo siento Javier—dijo Jesús al otro joven—te digo más tarde.

Javier fue a otro salón por la diferencia de grados y ellos estaban separados, solo Airal iba con Jesús.

Los dos entraron en el salón y la clase inició. Jesús prefirió no prestar atención a la clase e intentó dormir un poco, ya que sus pesadillas no lo dejaban dormir cómodamente durante semanas, pero su descanso duró poco.

Jesús pudo ver un edificio de un tamaño gigantesco, cada vez se acercaba más a él hasta llegar al final de este, ahí pudo ver una gran ventana y de alguna forma extraña él la traspasó y pudo ver varias personas caminando, pero siguió a dos en particular, una la reconoció con gran facilidad, era Alquin el hombre que había visto en sus sueños.

Alquin era una persona alta, aparentemente de unos 30 años de edad, con cabello negro hasta sus hombros, sus ojos eran verdes y traía puesta una capa dorada, mientras que la otra persona lucía de 15 años con el cabello igual de largo que Alquin, con un traje de un color verde mar, con ojos azules y con un tatuaje muy pequeño en su frente Jesús no sabía quien era él, pero involuntariamente los siguió.

Pasaron por varios pasillos hasta que entraron en una sala con varias personas sentadas.

—Disculpad la tardanza—dijo Alquin.

—Alquin—habló otra persona—sabes lo importante que es este tema.

—Lo sé, lo siento pero era necesario mi retraso y el de Kilen—Alquin se sentó al igual que el otro joven de nombre Kilen.

—Ahora el tema principal—continuó un hombre calvo, con una capa y vestimenta negra el cual estaba sentado en una silla diferente a las demás que daba la impresión de ser el hombre de mayor autoridad en la sala—todos ustedes son las personas de mayor confianza para mí y por lo tanto ustedes son los únicos que saben sobre el proyecto Guardián, como saben se han hecho rumores sobre este proyecto, pero gracias a ustedes científicos, Zedonians, familiares guardianes, exploradores y espías, han hecho que este proyecto haya tenido resultados y, aunque hemos tenido perdidas, todas y cada una de sus investigaciones nos ayudaron mas de lo que pensábamos, ahora hemos descubierto la ubicación de varios guardianes…¿si, Solana?—

Una chica con aspecto joven de 18 años con pelo largo rubio, con un vestido rosa con varios adornos se levantó de su asiento.

—Disculpa Kalam, pero ninguno de nosotros, a excepción de los encargados en esa parte del Proyecto, saben sobre eso, creo que hablo por los demás cuando digo que quisiéramos saber exactamente como los localizaron.

—Creo que esa parte me concierne a mi—interrumpió Alquin— observad— el piso se abrió y de este se levantó una mesa, todos los asientos se acercaron a esta mientras que del centro apareció una imagen holográfica de toda una galaxia. —como todos saben yo estuve a cargo de la operación de buscar casos relacionados con los guardianes.

— ¿A que te refieres?—dijo otro hombre con una capa gris.

—Leímos reportes de personas que creen haber encontrado a los guardianes o algún nuevo enemigo.

— ¿Eso no es parte de los equipos especiales de la Alianza Guardiana?—preguntó de nuevo el hombre de capa gris.

—Lo es—contestó Alquin—pero para mantener el secreto de esta operación entramos en la red de sus archivos y tomamos lo que necesitábamos.

— ¿Serías amable de enseñarnos tus resultados Alquin?—pregunto Kalam.

Alquin asintió con la cabeza.

—Si miran el mapa observaran que hay puntos rojos y azules, los rojos son donde encontramos casos que podrían ayudarnos—el mapa se acercó a un punto rojo—Efeden Solam, uno de los mas jóvenes y mejores guerreros de la galaxia informó a Cornet sobre su prima Kelina Solam, presentaba una cantidad de habilidades guardianas al igual que Eomi Nom, quienes al parecer son las nuevas guardianas del trueno, otro caso es el de Trans Telker de Nelthian quien existe posibilidad de que sea el guardián del metal, Nematria Alethen posible guardiana de la hierba o plantas y por último Rithan Ikalen, quien posiblemente sea una de los tres protectores.

La joven ahora tenía una cara de satisfacción.

—Aunque hemos recibido…—Alquin miró fijamente al lugar desde el que Jesús estaba mirando todo, todos voltearon a ver ese punto, todos se veían estupefactos.

—No lo creo…—dijo Alquin.

—Solter.

Jesús pensó en hablar pero cuando iba a abrir la boca, se encontraba de nuevo en su salón una chica estaba frente de él mirándolo.

— ¿Estás bien?

Jesús saltó al verla enfrente de él.

—Lo siento, me asustaste.

—No te preocupes.

Jesús tomó su mochila y salió del salón sin antes darle las gracias a la chica por haberlo despertado, volvió a los pisos superiores y fue una cafetería donde había varias mesas, se sentó en una lejos de las mesas ocupadas, ahí vio a dos jóvenes corriendo en dirección al ascensor quienes lo saludaron mientras seguían corriendo, regresó el saludo desde lejos y puso su cabeza en la mesa. Intentó no dormirse ya que siempre que lo hacía veía algo, entonces se mantuvo despierto. Pero escucho una voz que le dijo "agua" Jesús la ignoró y fue por algo de comida, al llegar pidió una botella de agua, al recibirla la abrió y volvió a su mesa, pero extrañamente se le cayo la botella y pudo ver como el agua se le había caído, volteó un momento y notó que nadie lo había visto, entonces se inclinó a tomar la botella, pero al verla se percató de que la botella seguía llena, volteó de nuevo y vio que no había charco ni rastro del agua, Jesús lo ignoró y siguió su camino a la mesa. Sin darse cuenta dio el toque de entrada; lo ignoró pensando que su salón quedaba cerca, hasta recordar que tenía clase en el laboratorio el cual estaba varios pisos arriba del suyo y muy alejado de los ascensores, entonces salió disparado hasta el ascensor.

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En los campos de la escuela había varios jóvenes jugando diferentes deportes, unos jugaban básquetbol, ahí se encontraba Javier jugando con otros amigos suyos, uno llamado Unitar quien tenía gran altura y pelo corto, y otro llamado Eskalar con una altura menor a la de Javier y con pelo negro, y varios mas. Javier quien era el que mejor jugaba, salió después de unos minutos, del campo y tomo un poco de agua. Unitar fue detrás de él. Javier pudo escuchar una voz, le dijo "Aire".

Javier volteó y vio a Unitar.

— ¿Qué?—preguntó.

— ¿Eh?

— ¿Qué dijiste?

—Nada.

Javier pensó que había alucinado y volvió a jugar. Después de un tiempo Javier tenía la pelota y la lanzó desde la otra mitad de la cancha, entonces pudo ver como la pelota iba a caer, Javier hizo un movimiento con su mano demostrando que había fallado al lanzar, pero esta se elevó de nuevo y cayó justo en la canasta. Todos solamente vieron la pelota caer en la canasta pero Javier quien había visto todo se había quedado estupefacto. Dio el toque de entrada y Javier corrió hasta el laboratorio el cual se encontraba en el último piso.

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Airal caminaba por los pasillos con una amiga llamada Nilaf de una altura igual a la suya y con el pelo igual al de ella, dos amigos suyos pasaron a lado de las dos corriendo, los cuatro se saludaron y los jóvenes siguieron su camino hacia el ascensor. Las dos sabían que iban al laboratorio pues les tocaba clase allí a los cuatro.

— ¿No tomaron el ascensor equivocado?—preguntó Nilaf.

—Si—Airal rió— van a llegar tarde.

Mientras caminaban vieron a Jesús quien se había levantado de una mesa y fue a comprar una botella de agua sin haberlas visto, las dos siguieron caminando hasta llegar a una ventana, allí vieron como jugaban Javier y sus amigos y como intentaba tirar desde la mitad de la cancha, entonces voltearon y escucharon una voz, Airal solo escuchó un suspiro mientras que Nilaf escuchó "arena", las dos ignoraron lo que habían escuchado, y siguieron caminando hasta llegar al laboratorio donde había dos compañeros suyos, las dos se sentaron y vieron una botella con arena de colores, Nilaf la abrió y unos jóvenes detrás de ella la empujaron y tiró la botella, las dos intentaron atraparla pero ninguna tuvo éxito, pero Airal miró como la botella se detuvo en el aire por un segundo y después siguió cayendo, mientras que Nilaf miró la arena, toda se había esparcido por el piso, como si la botella hubiese explotado. Nilaf cerró su mano al percatarse que la tenía extendida y se levantó a recoger toda la arena al igual que Airal. En ese momento dio el toque de entrada, varios compañeros suyos comenzaron a entrar.

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Dos jóvenes pasaron justo a lado de Airal y Nilaf.

—Hola—dijeron los dos.

—Hola Enrique—habló Airal.

—Hola gaby—dijo en sentido de broma Nilaf.

—Gabriel.

—No te creas—continuó Nilaf.

Enrique, un joven con una altura mayor que la de Airal con el pelo lacio, negro y largo y Gabriel con una altura mayor a la de Enrique y también con pelo lacio y negro, siguieron su camino debido a una prisa en llegar al laboratorio que se encontraba en el ultimo piso, pasaron justo a lado de la cafetería donde vieron a Jesús sentado, solo lo saludaron de lejos y siguieron corriendo hasta llegar al ascensor. Llegaron justo antes de que se cerrara.

—Lo logramos—comentó Enrique.

—Acabemos la tarea al llegar al laboratorio.

Enrique y Gabriel miraron a la ventana, pasaron tres segundos hasta que se percataran de que en vez de ir hacia arriba iban hacia abajo.

—Oh oh—dijeron los dos.

Cuando el ascensor se detuvo los dos fueron los primeros en salir del ascensor y entraron en el correcto, al llegar al último piso los dos corrieron hasta llegar a una zona llena de laboratorios. Enrique y Gabriel buscaron el suyo y entraron en uno, miraron y no había nadie. Al entrar escucharon una voz, a Gabriel le dijo "Tierra" y a Enrique "Fuego", los dos se preguntaron que era lo que habían escuchado, pero recordaron que tenían que hacer la tarea antes de que acabara el receso, en ese momento dio el toque de entrada, entonces se apresuraron en hacerla pero comenzaron a entrar varios estudiantes, Gabriel miró y se percató que no eran de su grupo, entonces eso les daba una sola opción, se habían equivocado de salón.

Los dos salieron del salón y buscaron por todos los salones, Enrique señaló uno el cual la maestra estaba entrando, los dos corrieron y llegaron justo cuando la maestra cerró la puerta, chocaron contra ella, la maestra los miro extrañamente pero dejándolos entrar, allí vieron a Nilaf y Airal quienes tenían una botella vacía en las manos, se sentaron y encendieron su mechero y la clase inició.

—Apenas—habló en voz baja Enrique.

—Que suerte.

La maestra pasó por todos los lugares y los jóvenes le entregaban unas hojas, después se les acercó.

—Enrique, Gabriel, su tarea.

Enrique abrió su mochila y buscó la tarea, pasaron unos segundos y recordó que al salir con prisa del salón contrario olvidó la tarea en el pupitre de aquel salón.

— ¿Eh?

—Su tarea.

—Traes la tarea ¿Verdad?

—Eh sucedió algo muy gracioso miss.

La maestra siguió su camino y les dijo "falta".

— ¡La tenía!—juraba Enrique.

—Todos enciendan sus mecheros y abran su libro en la práctica diez…

En ese momento Javier tocó la puerta, detrás de él estaba Jesús, Unitar y Eskalar, la maestra hizo una seña para que abrieran la puerta.

— ¿Por qué tan tarde?

—…Yo me quedé dormido—respondió Jesús.

—Nosotros nos equivocamos de…. ascensor—respondió Javier, Gabriel y Enrique se miraron.

—Pasan pero con falta.

Los cuatro entraron y se sentaron en diferentes lugares.

Todos tenían sus mecheros encendidos y su material a lado. Enrique miro el fuego como se movía mientras que Gabriel sacaba una libreta para anotar. Enrique dio un golpe en la mesa y el mechero aumento su flama tres veces mas, todos saltaron de sus asientos y la maestra apagó el mechero, pero la flama seguía, la maestra sacó un extintor e intentó apagar la flama, pero esta seguía en pie, Enrique la miraba fijamente, hasta que volteó y buscó algo con agua, pero justo cuando volteó de nuevo la flama se apagó casi inmediatamente. Todos se habían asustado y la maestra ordenó que todos salieran del laboratorio y canceló la clase. Gabriel quien había esperado esa practica por mucho tiempo golpeó la pared, la cual tembló y del lado del salón un trozo de la pared fue lanzado hasta el otro lado del salón la cual nadie estaba mirando a excepción de Gabriel quien solo dijo "wow".

— ¿Qué fue eso?—pregunto Javier al ver la pared vibrar.

—No preguntes—contestó Gabriel…