En la parte anterior:

Todos tenían sus mecheros encendidos y su material a lado. Enrique miro el fuego como se movía mientras que Gabriel sacaba una libreta para anotar. Enrique dio un golpe en la mesa y el mechero aumento su flama tres veces mas, todos saltaron de sus asientos y la maestra apagó el mechero, pero la flama seguía, la maestra sacó un extintor e intentó apagar la flama, pero esta seguía en pie, Enrique la miraba fijamente, hasta que volteó y buscó algo con agua, pero justo cuando volteó de nuevo la flama se apagó casi inmediatamente. Todos se habían asustado y la maestra ordenó que todos salieran del laboratorio y canceló la clase. Gabriel quien había esperado esa practica por mucho tiempo golpeó la pared, la cual tembló y del lado del salón un trozo de la pared fue lanzado hasta el otro lado del salón la cual nadie estaba mirando a excepción de Gabriel quien solo dijo "wow".

— ¿Qué fue eso?—pregunto Javier al ver la pared vibrar.

—No preguntes—contestó Gabriel…

PARTE 2

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Todos los jóvenes tuvieron varias clases lejos de los laboratorios y en el siguiente receso Javier, Jesús, Enrique, Gabriel, Airal y Nilaf, se juntaron a escuchar sobre la visión que tuvo en clase Jesús, y del sueño que había tenido también.

—…Y después de eso despierto y no puedo dormir bien desde que comencé a tenerlo, si lo hago sueño otra cosa similar.

—Vaya—habló Enrique –jamás he soñado algo igual varias veces seguidas.

—Agradece—comentó Jesús— que si no puedes dormir comienzas a alucinar y escuchar voces.

Todos miraron extrañados.

— ¿Qué tipo de voces?—preguntó Javier.

—Pues escuche que me dijo "Agua", y después de eso se me cayó el agua que compré y podría jurar que se cayó el agua, pero al recogerla, la botella estaba llena.

— ¿Pero escuchaste una voz?

—Si.

—Oh.

— ¿Ustedes también?—preguntó Nilaf.

— ¿Escuchaste una voz?—dijo sorprendido Jesús— ¿También te dijo agua?

—A mí una voz me dijo Aire—comentó Javier.

—A mi Tierra—dijo Gabriel.

—Fuego.

—Arena.

— ¿Airal?

—Yo escuché un gran suspiro cuando Nilaf escuchó Arena.

—No eres la única—dijo una chica que había llegado.

—Hola Greta—dijeron todos.

—Así que…cinco de nosotros escuchamos una palabra y ustedes dos un suspiro.

—Supongo.

Pasaron todo el recreo hablando sobre el mismo tema hasta que volvió a dar el toque de entrada, las ultimas clases fueron normales en comparación con las anteriores, hasta que por fin terminó el día.

Todos salieron de su salón y fueron a los ascensores, bajaron y fueron a la salida donde cada quien tomó su camino a casa.

En la tarde, misteriosamente, cada uno fue rodeado por una luz blanca que los cegó por un segundo, al abrir sus ojos estaban en una gran habitación gris, metálica y fría. Aparte de ellos había una persona más, Jesús la reconoció de sus sueños, era Alquin.

—Bienvenidos—habló Alquin—no tengan miedo, mi nombre es…

—Alquin—interrumpió Jesús.

— ¿Él es Alquin?—preguntó Javier.

—Si.

— ¿Acaso hay algún problema?—pregunto Alquin.

—No…ninguno…solo que lo imaginaba…eh…mas viejo.

—Esperen—dijo Nilaf— ¿Dónde estamos?

—En el espacio, en una nave espacial—dijo Alquin señalando un lugar similar a una ventana de un gran tamaño, todos miraron por esta, mientras que Alquin se acercaba a los jóvenes—he tenido que traerlos para llevarlos a Cornet.

— ¿Dónde?

—Les explicaré desde el principio pero primero me encargaré de algo.

Alquin subió a una parte del cuarto donde había una consola con varios botones, presionó varios y todos pudieron ver como dos luces aparecieron al final de la nave, uno comenzó a girar mientras que el otro se hacía cada vez más grande, hasta que la nave se movió bruscamente al acercarse a los puntos. Al pasar esto se podía ver como viajaba la nave a través del espacio.

— ¿Qué ocurrió?—pregunto Gabriel.

—Entramos a la velocidad de la luz.

— ¡¿Qué?!

— ¿Hay algún problema?—preguntó Enrique.

—Díganme físico o lo que quieran pero he escuchado que es imposible que nosotros viajemos a la velocidad de la luz.

—Oh…debes referirte a la teoría de que es imposible viajar a esa velocidad.

—Si.

—Créeme—dijo—cuando estás en una guerra y necesitas avances tecnológicos, descubres miles de cosas nuevas.

—Eh…bueno.

Pero todos notaban que no los nombraba con su nombre original, a Jesús le decía Solter, a Enrique, Belton, Gabriel, Bertonem, Javier Dailnum, Greta Veiila, Nilaf Yala y a Airal Daina.

— ¿Ahora podrías explicarnos que es esto y que hacemos aquí?

—Vengan—Alquin los llevo a otra habitación con una gran mesa de color negro, allí todos tomaron una silla y se sentaron.

—Lo que estoy a punto de decirles es algo que tal vez les sorprenda mucho y que no quieran aceptar al principio.

— ¿Podría regresar a…mi planeta?—preguntó Airal.

—Lo siento pero necesitamos de ustedes.

— ¿Nos podrías explicar por que nos dices así?—preguntó Greta.

— ¿Disculpa?

—Veiila.

—Oh…bueno si pudiera comenzar aclararía todas sus dudas.

Todos guardaron silencio.

—Gracias, bueno, pertenezco a una alianza llamada la Alianza Guardiana, es una organización cuyo planeta base es uno llamado Cornet, esta ubicado en el centro de esta galaxia, protege a todos los planetas de esta galaxia de los Wernianos, ahora les explicaré… —Alquin les explicó sobre como los Wernianos y los Cornetianos iniciaron su guerra y también les habló sobre los nueve guardianes.

—Un momento…somos seis.

—Lo sé, explicaré ahora, en la ultima pelea de los nueve guardianes, todos se encontraban en un peligro mortal, y ustedes…excepto Veiila claro, y Daina quienes son protectoras, ya que no podían salvarse hicieron algo que nunca alguien había intentado, hicieron que sus hijos, fueran transportados al cuerpo de otra mujer, en su caso fue en la Tierra, en el caso de los demás fueron en dos planetas conocidos como Noboth y Nelthian. Pero solo ustedes tienen un nombre diferente al que conocen, en el lado positivo hay un rumor de que la cadena Guardiana se ha roto lo cual nos dejó buscarlos tan fácilmente. Ahora pueden hacerme preguntas.

Todos mantuvieron silencio.

—…wow…jamás pensé que yo era eso—dijo Nilaf.

—Yo…espera—habló Jesús—¿cómo es posible que hables español?

Alquin sonrió.

—Se sorprenderán mas con esto que les voy a decir…su planeta es, era un experimento.

— ¡¿Qué?!—preguntaron sorprendidos todos.

—Hace mucho logramos un avance tecnológico tan grande que hasta pudimos crear…vida, así que el reino de Cornet decidió hacer un experimento en el que inventaríamos vida en un planeta y veríamos sus avances en la tecnología.

— ¿Significa que fuimos creados por ustedes?

—La mitad de personas en su mundo fueron Cornetianas, y la otra mitad creaciones, al pasar los años vimos como crecían lentamente, y también que habían repetido todos los hechos que ocurrieron en Cornet, obtuvieron las mismas creencias, mismos avances y mismas batallas, así que dimos por terminado el experimento cuando vimos que lograron las maquinas voladoras como el avión, suponiendo que si descubrían de nuestra existencia tan pronto, intentarían comunicarse y pedir ayuda tecnológica o de algún tipo, así que para que aprendieran por si solos dejamos de comunicarnos con su planeta hace mucho, otra razón es que por la tecnología que poseen y poseían se les consideró como una raza hace mucho tiempo, aunque con un bajo rango de tecnología comparada con la nuestra.

— ¿Así que todo lo que conocemos también ustedes lo conocen?

—Exactamente.

— ¿Cómo…navidad, olimpiadas…?

—Todos y cada uno de ellos, solo que nosotros tenemos diferentes nombres para eso en algunos casos, y también la diferencia que la diversidad de religiones desapareció cuando se acordó unirlas todas.

—Ahora si estoy sorprendido.

Un sonido se escuchó en la sala.

—Oh…hemos llegado a nuestra primera parada.

Alquin se levantó y salió de la sala seguido de los jóvenes.

— ¿Dónde estamos exactamente?

—Espero que confíen en mí.

—Pues…

— ¿Algún problema?

—Dijiste cosas que no pensábamos ser, es difícil creerlo, pero yo si confío en ti—dijo Greta.

—Si—dijeron todos los demás en señal de que confiaban en Alquin.

—Esta bien, por cierto estamos en el sistema Noboth—dijo respondiendo la pregunta que le hicieron.

— ¿Qué hacemos aquí?

—Recogemos a los demás guardianes.

Alquin se puso junto a la consola de nuevo.

—Solo les pido que se alejen de ahí—dijo señalando justo donde estaban parados—cuando transporte a los demás guardianes aquí, aparecerán justo ahí, si están parado ahí puede que los envíe allá abajo, y créanme, no quieren estar en Noboth si no conocen nada, es un pueblo guerrero con muy poca paciencia a los desconocidos.

Todos vieron dos destellos de luz y aparecieron dos chicas, las dos tenían una vestimenta hecha de hojas verdes, algunas de un tamaño diminuto y otras de un gran tamaño. Una de las chicas tenia una lanza, tenia pelo lacio negro y muy largo, sus ojos eran verdes, y su vestimenta estaba en una forma que solo protegía su pecho y sus piernas como una falda la cual era más larga por detrás, mientras que la otra cargaba una espada muy brillante hecha de diamante morado, tenía el pelo igual que la otra chica, sus ojos eran azules, y su vestimenta protegía todo su cuerpo, las dos eran de la estatura de Airal. La chica con la lanza miró a Jesús y lo empujó contra la pared, le puso la lanza justo enfrente de su cuello.

— ¡Mi nak tul demanastar!—dijo— ¡de nat!

— ¡Kelina!—gritó Alquin—nut pesk dekanat, mil gurtec sica cemoet at.

La chica quitó la lanza y habló pero en español.

—Lo siento, mi raza suele atacar a las personas desconocidas—dijo—mi nombre es Kelina.

—Je…—Alquin lo interrumpió.

—Solter.

— ¿Eh?—preguntó Jesús.

— ¿Recuerdas nuestra plática sobre el cambio de cuerpo en el nacimiento?—Jesús asintió—mejor acostúmbrate a que te llamen así, recuerda que es tu nombre real.

—Mm…bueno, me llamo Solter.

—Es un gusto, ella por cierto es Eomi.

—Hola.

—Hola… ¿Alquin, hay varios lenguajes en la galaxia igual que en mi mundo?

—Si, pero hay más, casi todos en esta galaxia hablan español, incluso en otras galaxias que apenas conocemos.

—Así que literalmente es el lenguaje universal.

Alquin asintió.

—Es tiempo de irnos, ahora iremos a Nelthian.

La nave volvió a acelerar y todos regresaron a la sala.

—Los dejaré solos, para que hablen y se conozcan—Alquin salió de la sala, hubo silencio hasta que Kelina habló.

— ¿Ustedes son guardianes?

—Por lo que escuchamos…si—dijo Greta.

—Es muy bueno saber que después de quince años por fin conocí a más personas con las mismas habilidades que yo, Eomi y yo pensábamos que éramos las últimas.

—O sea que, esta guerra…

—Esta guerra ha sido corta, pero una de las peores en la historia, es liderada por el Dios Wer… ¿Alquin les dijo esto?

—Un poco pero no todo.

—A está bien, bueno el Dios Wer controla la Alianza de las Razas, es una alianza de varias razas que están en contra, pues, de la Alianza Guardiana, cada una tiene su líder.

— ¿Y todas atacan a la Alianza?

—En realidad sólo ataca una raza por ahora, los Verantus la raza mas poderosa es aquella que nos esta atacando en estos momentos.

—Ah…aún no entiendo nada.

—Seguiré explicando, son razas muy peligrosas y ahora nos está atacando una, su líder se llama Eilda y solo tiene dieciséis.

— ¡Dieciséis!

—Y créannos no tiene piedad por nadie—comentó Eomi.

— ¿Y cuales son las otras razas?

—Se desconocen quienes son, no sabemos cuales son parte de la Alianza de las Razas, pero sabemos que la Alianza Guardiana ninguna esta con ellos.

—Está bien, creo que entendimos casi todo—dijo Javier— ¿no?

—Si—dijeron todos los demás.

— ¿Por que no nos cuentan sobre ustedes?—preguntó Kelina.

—Pues…somos de la Tierra—dijo Nilaf—yo soy…

—Yala—completó Jesús.

—Si, Yala, ella es Veiila, Daina,…

—Dailnum—completó Javier.

—Belton…

—Bertonem—dijo Gabriel.

—Y yo soy Solter.

—Vaya—continuó Eomi—al parecer no se conocen.

—Si nos conocemos lo que pasa es que…

—Ah, si lo olvide, la Tierra.

Todos sintieron como la nave desaceleraba de nuevo y fueron donde estaba Alquin.

— ¿Ahora quienes son los siguientes guardianes?—preguntó Nilaf.

—Creo tener una pequeña idea—agregó Jesús.

Hubo tres destellos de luz y aparecieron tres personas más, dos eran chicas con vestimentas naranjas, y el otro era un hombre menor que todos en la sala con una vestimenta azul.

—Bienvenidos, ellos son Rithan—dijo señalando a una de las dos chicas quien era rubia y la mas alta de los tres—Nematria—era una chica con el pelo negro no muy alta, y con una gran sonrisa—y Trans—tenía una estatura mayor a la de Nematria, y el pelo corto y café— el mas joven de los guardianes.

—Hola—dijo Trans.

—Bueno los dejaré por un momento, mientras sigan…conociéndose.

Todos hablaron sobre sus planetas y notaron que no había muchas diferencias aparte del avance tecnológico. Mientras que la nave aceleraba de nuevo.