En la parte anterior:
Hubo tres destellos de luz y aparecieron tres personas más, dos eran chicas con vestimentas naranjas, y el otro era un hombre menor que todos en la sala con una vestimenta azul.
—Bienvenidos, ellos son Rithan—dijo señalando a una de las dos chicas quien era rubia y la mas alta de los tres—Nematria—era una chica con el pelo negro no muy alta, y con una gran sonrisa—y Trans—tenía una estatura mayor a la de Nematria, y el pelo corto y café— el mas joven de los guardianes.
—Hola—dijo Trans.
—Bueno los dejaré por un momento, mientras sigan…conociéndose.
Todos hablaron sobre sus planetas y notaron que no había muchas diferencias aparte del avance tecnológico. Mientras que la nave aceleraba de nuevo.
PARTE 3
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Mientras tanto en una zona en el espacio cerca de donde se encontraba la nave de Alquin había otra nave con un diseño algo extraño, era una nave Verantus. En una gran sala de la nave se encontraba una chica de unos 16 años con el pelo largo y café al igual que sus ojos. Se encontraba saltando de un lado a otro de la habitación a grandes alturas y haciendo piruetas para esquivar obstáculos. La sala formaba paredes, escaleras y demás desde el piso para crear un campo más difícil para la chica, aunque ella lograba superar todo obstáculo que la sala creara. En ese momento apareció un joven de 15 años con cabello corto peinado de una forma en que su cabeza parecía tener picos, y con ojos cafés, luchó contra la chica.
La pelea fue larga y los dos jóvenes se cansaban muy poco aunque hacían muchos movimientos. Al final la chica lanzó al joven al piso y una nube de humo apareció y convirtiéndose en una espada de diamante que se formó en su mano, la puso enfrente del cuello del joven.
—Gané—dijo la chica extendiendo su otra mano para ayudar a levantar al joven.
—Algún día podré—contestó.
—Te estoy enseñando, aún te falta mucho para alcanzarme.
Un hombre entró a la sala.
—Emperatriz Eilda, tengo grandes noticias —informó.
— ¿Qué?
—La nave de Alquin Biraztra esta cerca de nosotros, localizamos doce señales de vida en su nave aparte de la suya.
—Existe una posibilidad de que sean—dijo el joven.
—Recuerda Baresk, la suposición puede convertirse en tu derrota.
—Eilda—dijo Baresk— ¿Pero si fuera real?, ¿Si los rumores fueran falsos?
—Algunos casos merecen el riesgo—contestó Eilda—este es uno de ellos—miró al hombre—dirija la nave al punto en el que se encuentra Alquin, aborde la nave.
Baresk pensó un momento y al final no se vio complacido.
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Mientras tanto en la nave de Alquin.
Después de platicar un tiempo los jóvenes se conocían mas, ya que no había muchas diferencias entre ellos, todos podían hablar de casi cualquier tema y que todos lo entendieran, Alquin entró en la sala.
—Alquin—dijo Trans.
—Tenemos un problema, Una nave Verantus se acerca y las defensas de esta nave son mínimas.
Todos se levantaron incluyendo a los jóvenes de la Tierra quienes comprendían de quienes hablaban.
—Pero estamos a la velocidad de la luz—comentó Kelina.
—Los rayos de atracción nos detendrán y si paramos ahora, tenemos el peligro de que intenten alcanzarnos.
—Pero…—dijo Jesús—podemos controlar elementos ¿no?—recordó la historia de los guardianes.
—El problema es que no saben controlarlos aún.
—No hay otra opción ¿o si?—exclamó Eomi.
Alquin suspiró.
—Existe el peligro de que no puedan controlarlos aquí.
— ¿A que te refieres?—pregunto Greta.
—Hace mucho gran parte del poder de los guardianes fue escondido, eso provocó que sus poderes disminuyeran demasiado y también que solo pudieran usarlos en áreas exactas del universo, es difícil de explicar, pero los antiguos guardianes dejaron un estilo de…sustancia que causa que puedan utilizar sus poderes, en los lugares donde no se encuentra es un lugar donde no pueden usar sus poderes. Un lugar en el que pueden sería Cornet y sus alrededores.
—Podemos intentar—aclaró Nematria.
—Existe la posibilidad de que no intenten subir.
—Ustedes son los guardianes, esas probabilidades son mínimas…practiquen un poco el control e intentaremos evitar que tomen esta nave, cuando se distraigan aceleraré esta nave e intentaré llegar a Cornet lo más rápido posible.
Todos salieron de la sala y buscaron algo parecido a sus elementos, los únicos que no encontraron algo fueron Nematria, Kelina y Eomi. Ellas tomaron una pulsera con humo.
— ¿Qué es eso?—preguntó Javier.
—Una espada de diamante o espada Exan, la pulsera contiene diamante en estado gaseoso, al presionar este botón—dijo señalando un botón de la pulsera—el humo cambia al estado sólido creando una espada de diamante muy fuerte casi indestructible, ten toma una—Eomi le pasó una y él se la puso.
— ¿Cómo cambiaron su estado y como la formaron si el diamante se saca en pequeñas porciones?
—El diamante es separado con descargas eléctricas que causa que cambien de estado y después se unen en el estado gaseoso, y vuelven al sólido para que se moldee para tener la forma de una espada, finalmente se vuelve a separar para guardarse en esta pulsera y poder hacerla una espada cada vez que quieras.
—Repite lo de la separación.
Después de un tiempo todos los que podían practicaron con sus elementos, y tomaron una espada de diamante.
La nave Verantus alcanzó la nave de Alquin y lanzó una nave hacia el hangar de su nave, en este se encontraban los guardianes. Trans removió un pequeño pedazo de la nave e intentó levantarlo para usarlo como escudo o para lanzarlo, Rithan, Airal y Greta pusieron un objeto para que pudieran moverlo ya que ellas podían usar telepatía, Nilaf y Gabriel tampoco encontraron algo y solo usaron sus espadas de diamante, Javier usaría el aire de las naves, Enrique creó una flama con materiales que había encontrado pero apenas la podía mantener encendida, pero había logrado aprender a extenderla un poco, mientras que Jesús tomó una vasija de metal que intentó formar, Trans con mucha dificultad pero que logró guardar una cierta cantidad de agua la cual Jesús había aprendido a levantar un par de gotas pero podía lanzarlas. Todos estaban esperando a que la nave se abriera. Al abrirse solo salieron dos personas; Eilda y Baresk. Todos reconocieron a Eilda pero no a Baresk. Activaron sus espadas y los que podían usar un elemento lo levantaron.
—Así que…—habló Eilda—ustedes son los guardianes…Alquin.
Eilda bajo de la nave con Baresk a su lado.
—No intentes acercárte más—amenazó Alquin
—Está bien—contestó— ¿han conocido a mi aprendiz Baresk? —Todos la miraron esperando que atacara—bueno…en ese caso seremos mas directos.
Los dos saltaron a una gran altura y se pusieron detrás de todos. Greta y Rithan quienes eran las que se encontraban hasta atrás, fueron las primeras en recibir un ataque, Eilda hizo un movimiento en el aire y aventó a las dos contra la pared venciéndolas de un solo golpe, después Baresk lanzó a Nematria y Airal. Gabriel, Javier, Nilaf y Trans pelearon contra Eilda y Baresk y duraron un tiempo.
—Al menos algunos saben defensa—comentó Eilda.
Cada vez que Eilda atacaba a Trans este se defendía con la barra de metal que cada vez se volvía más pequeña, y después la atacaba con su espada de diamante, mientras que Javier esquivó algunos ataques gracias a que controlaba el aire. Gabriel y Nilaf atacaban a Baresk cuando él atacaba a alguien más, pero aún así él lograba defenderse. Después de unos minutos los cuatro fueron vencidos, ahora solo quedaban Alquin, Jesús, Enrique, Kelina y Eomi. Enrique y Eomi atacaron y duraron un tiempo. Enrique lanzó el fuego que tenía en su mano pero falló.
— ¿Dónde aprendieron a pelear con espada?—preguntó Eomi mientras peleaba contra Eilda
—Escuela—respondió mientras él peleaba con Baresk—pero descubrí que no es fácil.
Enrique fue atacado por Baresk y cayó al suelo. Finalmente se acercaron Alquin, Jesús, y Kelina.
Los cuatro atacaron. Eomi y Alquin a Eilda y Kelina y Jesús a Baresk. Jesús lanzó gotas de agua a Baresk las cuales cortaron un par de mechones de su cabello, en ese momento Baresk atacó a Jesús dejándolo inconsciente. Alquin siguió atacando pero ahora a Baresk hasta un momento en el que casi lo vence, pero recibió un ataque de Eilda que lo paralizó y lo dejó en el piso. Solo quedaban Kelina y Eomi, ella corrió y fue en dirección al puente de la nave y aceleró al ver que se acercaban más naves Verantus. La nave aceleró dejando la nave Verantus atrás, en ese momento Baresk atacó a Kelina, pero ella esquivó el ataque y recibió otro de parte de Eilda. Kelina fue llevada al hangar con los demás. Alquin no se podía mover y Jesús había despertado, pero nadie tenía fuerzas para levantarse. Eomi fue vencida al intentar atacar por la espalda a Eilda y Baresk mientras dejaban a Kelina en el piso.
— ¿Así que ustedes son los guardianes?—dijo Eilda—no me sorprenden, normalmente los mataría pero…dejaré que esta vez vivan, esperaré por un reto de verdad—presionó un botón que se encontraba en una pulsera que causó que los dos fueran transportados a otra nave, todos se levantaron y llevaron a Alquin a una cama. Mientras todos fueron al puente de la nave y se sintieron felices de no haber sido asesinados.
—Al menos llegaremos a salvo—comentó Greta
—Pero es extraño—habló Trans—Eilda no dejaría a nadie vivo.
— ¿Podríamos dejar de preocuparnos?, nos dejó vivir y es lo que importa, ahora debemos preocuparnos por llegar seguros a Cornet—dijo Eomi.
—Tienes razón—dijo Javier.
—…y una pregunta—dijo Jesús— ¿cómo es Cornet?
—Ya verás—contestó Kelina.
Después de un tiempo la nave desaceleró, Alquin ya despierto movió la nave hacia una plataforma para aterrizar. El planeta era pura agua, tenia grandes ciudades artificiales hechas de metal, algunas tenían arena disimulando playas, y otros árboles y plantas.
Aparte de las ciudades de metal había ciudades flotantes por todo el mundo, algunas muy grandes que podían ser mas grandes incluso que las islas de metal, mientras que otras eran tan pequeñas que eran solo campos con pasto, todas flotaban a gran altura.
La ciudad en la que aterrizaron parecía ser la más grande de todas y la más bella con construcciones de cristal. La nave aterrizó en la plataforma del edificio más grande y más extenso, con forma de una pirámide con varias torres a los lados y una muy alta en la parte superior, la estructura estaba posada en un océano de la ciudad artificial.
Los jóvenes de la Tierra estaban sorprendidos por la belleza de la ciudad. Al aterrizar completamente todos salieron de la nave y entraron en la estructura.
—Bienvenidos al palacio—dijo Alquin—los dejaré por un momento, mientras tanto pueden dar un vistazo.
Todos se separaron y vieron el palacio mientras encontraban varias personas a su paso que los miraban extrañados.
Después de haber visto el palacio por varias horas los jóvenes se reencontraron y Alquin los llevó a una sala donde se encontraban varias personas, era la sala que había visto Jesús en uno de sus sueños. El hombre llamado Kalam estaba sentado enfrente, todos los que había visto antes estaban allí, Kilen estaba tres lugares a la izquierda de Kalam. Kalam se levantó.
—Felicidades a todos, el proyecto Guardián ha sido todo un éxito—Kalam aplaudió.
Los jóvenes comprendieron lo que quería decir Kalam, aunque lo explicara a todos sobre el proyecto Guardián, al finalizar dijo a todos que tomaran asiento donde quisieran.
—Como pensamos ya saben la historia de lo que son, eran, y serán.
Todos asintieron con la cabeza.
—Que bueno, adelantará las cosas, ya que saben que alcance de poder tienen, les diremos por que los llamamos en este momento…necesitamos su ayuda.
Todos entendían que por ser guardianes cualquier persona que lo supiera les pediría ayuda.
—Pero…—dijo Kelina antes de ser interrumpida por Kalam.
—Sé que son muy jóvenes aún, pero la batalla dará un giro con ustedes ayudándonos.
—Si pero…—Kelina fue interrumpida por Alquin.
—Sin su ayuda perderemos esta guerra.
— ¡¿Puedo hablar?! Gracias…el problema es que no podemos controlar bien nuestros elementos.
—Oh, lo siento, debí dejarte hablar.
—El único lugar para entrenar sus poderes es Sitnalta—continuó Alquin.
—Espera—dijo Javier—yo no se si estoy dispuesto a hacer esto.
—Todos aquí esperamos que lo estén, los necesitamos.
—Piensen esto, aunque su vida este en riesgo, la vida de muchos más incluyendo sus seres queridos podría ser acabada, no los forzamos, se los pedimos.
Javier pensó por un tiempo hasta que accedió a ayudar.
Los Guardianes solo supieron que Sitnalta era una ciudad, y en vez de hablar de ella, Pasaron un par de horas discutiendo sobre donde dormirían ellos esa noche y que pasaría con ellos cuando llegaran a Sitnalta.
Kalam decidió acabar la sesión y todos salieron de la sala.
Alquin los llevaron unos pisos abajo donde había una sala con muchos cuartos.
—Dormirán aquí—dijo Alquin—serán llevados a Sitnalta en dos días.
Todos entraron en la sala y vieron que había vestimentas nuevas, para los hombres había playeras, las cuales no tenían mangas, y pantalones negros, mientras que para las mujeres un traje azul lleno de artilugios, a lado de todos había un comunicador muy pequeño como el que Jesús había visto en su sueño. Alquin se acercó a las vestimentas negras, todos tenían una franja con el color del elemento que controlaban.
—Esta playera puede tener manga corta o larga o si lo prefieren sin mangas—Alquin enseño como la playera cambiaba lo largo de las mangas.
Los jóvenes de la Tierra se veían extrañados.
— ¿Algún problema?—preguntó Alquin.
—No, no es nada—respondió Javier—solo que…ya que toda la tecnología y…no puedes cambiar el color o…
—Oh—respondió—casi lo olvido, si quieren pueden cambiar el color o lo que quieran con la mente, también las puertas, comida y todo lo que ven en esta habitación puede ser activado con la voz, en realidad todo en el palacio puede ser activado con la voz, las puertas se abrirán apenas se acerquen a ellas, a menos que este cerrada con seguro.
Todos parecían haber entendido. Alquin salió de la sala. Kelina decidió dejar sus cosas en un cuarto al igual que todas las mujeres, mientras que los hombres se recostaron en el primer lugar cómodo que encontraron.
—Estoy muerto—dijo Enrique.
— ¿Se van a quedar allí recostados?—preguntó Kelina.
— ¿Algún problema?—preguntó Gabriel.
—Hagan algo—dijo.
— ¿No eras más serena?—preguntó Jesús—y por cierto ¿Qué es Sitnalta?
Todos miraron a Kelina en busca de una respuesta.
—Uno de los mejores lugares del mundo, tiene de todo, y las vistas son impresionantes—dijo emocionada— no puedo esperar para ir allá.
—Y…solo por duda…. ¿Por qué no dijiste eso cuando mencionaron que iríamos?
—…—Kelina se veía apenada— ¿acaso tú eres una persona muy expresiva en tu mundo?
—Pues, no, pero…
—…Entonces debes saber que ser expresivo no es bueno.
— ¿Perdón?—preguntó sorprendido Javier— ¿No es bueno?
—A mí me enseñaron que no es bueno ser tan expresiva, y aunque no me guste esa regla, tengo que seguirla.
— ¿Les enseñan eso?—preguntó Javier refiriéndose a todos los que no eran de su planeta.
—No en realidad—respondió Kelina—mis padres son una de las familias más poderosas en Noboth, ellos me enseñaron que tienes que ser templado.
—Si, pero no todo el tiempo—Kelina bajo la cabeza, Javier se le acercó—tú se como tú quieras ser, incluso si a tus padres no les guste, talvez ellos digan que son tus padres y toda la cosa, pero es tu vida y deben dejarte escoger tu forma de ser.
—Lo pensaré…bueno, entonces se quedan o no vienen con nosotras.
—Tenemos dos días—dijo Gabriel.
— ¿Y?
—Está bien, yo voy.
Todos accedieron a ir. Los hombres escogieron sus cuartos, Jesús quien fue el único que no encontró cuarto pensó en quedarse afuera.
—Cama—dijo Jesús al aire. De en medio de la sala apareció un colchón de una forma circular y un color rojo—supongo que yo duermo aquí—dijo poco convencido al ver el mueble.
Todos salieron de la sala y la puerta se cerró detrás de ellos, caminaron por los pasillos hasta que llegaron a una salida, allí se podía ver la ciudad de Cornet, había vehículos voladores y edificios muy altos.
— ¿Por donde empezar?
—Escojan ustedes—dijo Trans.
Las mujeres decidieron ir a un edificio el cual tenía mucha iluminación aunque fuera de día. Tomaron un vehiculo que los llevo al edificio, al entrar, notaron que había muchos puestos que parecían vender artículos femeninos, todas se quedaron horas viendo los puestos, mientras que los hombres esperaron sentados en una mesa de metal con una pantalla de forma holográfica en medio, estaban aburridos mirando la pantalla que mostraba algo parecido a un noticiero con cosas que solo Trans entendía.
—Tenías que dejarlas escoger—dijo Enrique.
—Lo siento.
—…Y recientemente me reportan que ha ocurrido una catástrofe en el planeta Median, se cree que la líder de los Verantus—la última palabra hizo que todos los jóvenes escucharan atentamente—Eilda está detrás de este ataque…
—Al menos algo que conocemos—dijo Jesús.
—Y ahora con los…
— ¿Cómo cambias de canal a estas cosas?—preguntó Jesús—ah cierto… ¿"siguiente canal"?—la pantalla cambió y ahora enseñaba una especie de animal.
—…la raza de lo Penthaks.
—Siguiente canal—dijo Enrique.
La pantalla ahora mostraba a dos personas que estaban muy juntas.
—…sabía que volverías…
—Siguiente canal—Dijeron todos.
Ahora la pantalla mostraba una imagen que decía "pida sus alimentos desde aquí", también decía "buscar", entre otras. Todos miraron la que decía sobre comida y dijeron "comida", la pantalla mostraba imágenes de varios alimentos, con una frase que decía "Alimentos de toda la galaxia".Cuando iban a mencionar un alimento cada quien, las chicas llegaron.
—Ya podemos irnos.
Todos agradecidos se levantaron de la mesa y decidieron volver a su dormitorio, ya era de noche.
Al llegar entraron en la sala y estaba oscuro, Kelina dijo "luz" y el cuarto se iluminó. Los hombres decidieron ir a dormir antes de que las mujeres pensaran en hacer algo más, mientras que todas las mujeres se reunieron en la habitación de Kelina y le cerraron con seguro.
Jesús quien era el que tenía que dormirse fuera de todos los cuartos no pudo dormir durante varias horas debido al ruido que hacían las mujeres.
—…"Seguro contra sonido"—dijo Jesús pero la sala hizo un sonido que indicaba que esa orden no se podía efectuar—…" ¿burbuja contra el sonido?"—La cámara hizo el sonido de nuevo—... ¿silencio?—la cámara hizo el sonido de nuevo—…almohada gigante— una gran almohada apareció debajo de la cabeza de Jesús y la puso en sus oídos, entonces pensó en otra orden — "Píldora para dormir"—una pastilla apareció a lado de Jesús y él la tomó— ¿Por qué no pensé en esto antes? "Agua"—una botella de agua apareció al lado de la pastilla y Jesús tomó la pastilla y en unos minutos quedó dormido.
Todas las mujeres se quedaron dormidas en el cuarto de Kelina.
A la mañana siguiente.
Todos despertaron y todos se sentaron en una mesa para desayunar, cada quien desayunó lo que quiso, no hablaron durante el desayuno, al acabar se pusieron la ropa que habían recibido. Salieron de la sala y volvieron a visitar la ciudad, las chicas prometieron no quedarse varias horas en una sola parte. En la tarde se encontraron con Alquin quien los llevó a una ciudad flotante la cual estaba completamente iluminada. Al llegar el Sol que iluminaba ese planeta ya se había escondido.
Al aterrizar pudieron ver a mucha gente que entraban a lo que parecía un estadio de cristal en forma de pirámide circular, entonces entraron, entre cada pasillo había torres de mármol blanco, en el techo se podían ver las estrellas. Los trece buscaron un lugar donde sentarse.
—Exactamente ¿Qué es?—preguntó Enrique.
—Ópera—respondió Alquin—pensé que les gustaría esta—al decir esto todos los lugares estaban ocupados y todos miraban al centro donde había un escenario también hecho de mármol, las luces se apagaron y toda la obra paso, después de una hora una chica bailaba en el escenario y cantando.
—…Déjame ver si entendí, es una chica que sueña con ser reina, entonces se entera de que es parte de la familia real y su novio que quiere el trono esta planeando matarla pero ella no lo sabe—dijo Jesús.
—Exactamente, pero olvidaste de que ella puede controlar el agua—le respondió Alquin.
La chica comenzó a caminar por todo el escenario formando un tubo de agua, entonces lo lanzó a todas partes como si hubiese explotado, pero todas las gotas de agua quedaron suspendidas en el aire, todos habían quedado asustados, todos los chicos estaban mirando fijamente a la chica con la boca abierta, habían sido atraídos por su belleza.
Todos vieron la obra hasta que acabó, les había encantado.
—Lo mejor que he visto—dijo Enrique.
—Y la parte cuando la matan y los supuestos Ángeles de fuego la coronan como su reina estuvo extraordinaria—decía Jesús.
Mientras caminaban Jesús sin haberse dado cuenta tropezó con la chica que había estado en el escenario.
—Lo siento—decía Jesús mientras ayudaba a levantar a la chica.
—…no hay problema—le respondía.
— ¿Estas bien?—le preguntó.
—Si, gracias, por cierto soy Leynara—respondió la chica.
—Soy Je…perdón Sol…—intento decir.
— ¿Solter?—preguntó Leynara.
—Eso—contestó Jesús.
—Bueno fue un gusto conocerte Solter—dijo Leynara y se fue. Jesús no dejó de verla hasta que se alejó demasiado y Enrique le dio un codazo.
— ¿Qué?
—..Se gustan—comentó Enrique.
—No—dijo sonrojado— ¿por qué lo dices?
— ¿Por que será? A parte de que te dijera su nombre y no había razón para que se presentara—concluyó Javier.
Jesús buscó un tema para que dejaran de hablar sobre Leynara.
—Alquin, ¿acaso nuestros padres saben que estamos aquí?—pregunto Jesús.
—En el momento en que fueron a mi nave activé hologramas de ustedes en la Tierra—dijo Alquin.
—Alquin, sé poco sobre hologramas pero sé que se pueden atravesar—dijo Jesús.
—Solo que estos fueron hechos para que de verdad parezcan personas, pueden tocarlos y todo, se podría decir que son ustedes mismos—le respondió Alquin a Jesús.
— ¿Pero no deberíamos regresar?—pregunto Gabriel.
—Todos nos preguntamos lo mismo—continuo Greta— aunque haya… ¿como los llamaron?
—Hologramas—respondió Jesús.
—Eso—continuó hablando Greta—si hay hologramas existe una posibilidad de que pase alguna falla…supongo.
—Es posible, pero nuestra tecnología ha llegado tan lejos que nos ha dejado crear objetos o seres holográficos que pueden ser tocados y demás, pero volviendo al tema—dijo Alquin—veré que puedo hacer, recuerden que mañana tendrán que partir a Sitnalta.
—Si… ¿podrías explicarme más sobre Sitnalta?
—Es una ciudad muy avanzada y tiene muchos secretos, yo jamás he entrado a ella, muy pocos pueden entrar.
—Está bien, eso no responde totalmente a mi pregunta.
Todos tomaron un vehículo y regresaron a dormir.
—Tengo una duda—comentó Enrique justo cuando todos entraron en la sala.
— ¿Qué ocurre?—preguntó Kelina.
—Los que venimos de la Tierra tenemos dos nombres…o tres, ¿qué nombre deberíamos usar? Si dicen que el nombre que ahora tenemos no es nuestro nombre real.
Todos pensaron en una respuesta.
—Podrían decir como quieren que les digan y así les diremos—propuso Trans.
—Es una buena idea—comentó Jesús.
—Pues…comiencen—dijo Kelina.
—Veiila—dijo Greta.
—Me gustan mis nombres, pero preferiría Yala.
—Dailnum.
—Solter.
—Daina.
—Belton.
—No sé…—comentó Gabriel—me gusta mi nombre—Todos lo miraron por un momento—…está bien Bertonem.
Al haber decidido, todos fueron a sus dormitorios.
Al día siguiente, cuando todos despertaron, pudieron ver como Kelina acomodaba una mochila con de ropa. Cuando la cerró, esta se encogió del tamaño de una carta de póquer. Al ocurrir esto, la insertó en una ranura que se encontraba en una muñequera que tenía en su antebrazo derecho.
Todos cambiaron la apariencia de su vestimenta, los hombres no cambiaron color pero si de forma, mientras que las mujeres cambiaron su color y no su forma. Solter lo dejó como lo había recibido, Belton tenía manga corta, mientras que Bertonem al igual que Dailnum y Trans sin mangas. Solo Kelina cambió toda su vestimenta, la hizo parecer a la de los hombres pero en un estilo mucho más femenino.
—Apúrense—dijo Kelina—o llegaremos tarde.
—Al menos ya te expresas—comentó Dailnum.
—Estuve pensando y creo que tenían razón, debo ser como quiero ser, aún así, empaquen todo, tenemos que llegar temprano.
Todos hicieron su maleta como Kelina y las chicas la usaron de un tamaño más grande como si fuera una bolsa, mientras que los hombres hicieron lo mismo que Kelina.
Salieron de la sala y el comunicador de Kelina comenzó a brillar. Kelina lo tocó y salió una imagen holográfica de Alquin.
—Los veremos en esta parte del palacio—la imagen de Alquin se encogió y apareció algo similar a un mapa el cual mostraba doce puntos juntos y un treceavo en otro lugar, este estaba brillando.
Todos caminaron hasta ese punto, allí había una gran puerta que daba a la plataforma en la cual los jóvenes habían llegado hace dos días. Allí había una nave que parecía estar hecha de oro. Al salir todos vieron como todas las personas que eran parte del proyecto Guardián les aplaudían, pero Solter notó que faltaba Kilen, aunque prefirió no preguntar. Al acercarse a ellos Kalam habló.
—Los buscamos por trece años y los hemos encontrado—dijo dirigiéndose a los Jóvenes—y ahora es la primera de varias despedidas que tendremos, y serán todas por el bien de esta Alianza, la nave los llevara directamente al planeta donde se encuentra Sitnalta, buena suerte.
Todos siguieron aplaudiendo mientras los jóvenes subieron en la nave. Cuando subieron todos, la puerta de la nave se cerró y se levantó por los aires. Todos miraron por la cabina de la nave como comenzaban a elevarse, miraron todos a la plataforma y vieron como se despedían de ellos. La nave entró al espacio y aceleró a la velocidad de la luz. Nadie lo notó pero la nave aceleró más que ninguna otra nave de Cornet, lo que causó que llegaran al Planeta Sitnaluz rápidamente. Al bajar al planeta, la nave bajó a un lugar desértico. Todos salieron de la nave y notaron que eran grandes campos de dunas. Los jóvenes bajaron y miraron por todas partes, no había nada.
—Subamos—comentó Solter—tal vez se equivocó.
—Es posible—agregó Kelina.
Se dieron la media vuelta para entrar a la nave, pero la puerta se cerró y la nave volvió a elevarse hasta que ya nadie la pudo ver. Nadie comprendió que había pasado.
—Debemos buscar algún lugar para…—dijo Kelina hasta que miro algo similar al Sol que alumbraba el planeta el cual estaba por ocultarse—esconderse durante la noche.
Todos aceptaron la propuesta de Kelina y caminaron por las dunas durante una hora hasta que anocheció totalmente.
—Pero si no llevamos más de cinco horas de despertarnos—dijo Yala.
—Olvidas que es otro planeta—comentó Kelina.
—Oh—recordó—lo había olvidado.
—Necesitamos donde dormir—comentó Kelina—no podremos…—Kelina pensó y al darse cuenta de algo se golpeó la cabeza con la palma de su mano—Yala.
— ¿Si?
Kelina hizo un movimiento con las manos que quería decir "recuerda".
—Cierto.
Yala levantó sus manos y todos pudieron ver como un poco de arena se levantó.
— ¿Podrías intentar hacer una cueva?
—No sé.
Pasaron varias horas hasta que Yala pudo formar una cueva de pura arena. Todos se acostaron en el piso y esperaron a que amaneciera.
Al día siguiente. Todos despertaron fácilmente debido a que casi nadie durmió por las malas condiciones de la cueva.
Al estar todos fuera, alcanzaron ver una ciudad no muy lejos. Se sorprendieron al verla debido a que no la habían visto el día anterior. Caminaron a ella y vieron grandes edificios, incluso vieron pirámides. Unas personas estaban esperándolos.
—Bienvenidos—dijo un hombre con una vestimenta muy similar a la vestimenta egipcia—soy Kulier, supongo que son…—Kulier pareció haberse callado.
—Guardianes—completó Belton.
—Oh, entonces ustedes buscan Sitnalta.
—Si.
—Solo respóndanme esta pregunta.
— ¿Quieren ganar esta guerra?
Todos pensaron que era una pregunta tonta pero respondieron que si.
—Excelente, lástima que esta no es Sitnalta, pueden descansar aquí y después podrán buscarla.
Estaban confundidos por los drásticos cambios de tema de Kulier, pero cuando les dijo que no sabía donde estaba Sitnalta quedaron muy decepcionados.
—Les daremos sus aposentos en…la pirámide, espero que pasen buen tiempo.
Kulier llevo a los guardianes a la pirámide, al entrar a esta, estaba hueca por dentro. Todos se acercaron y observaron que la pirámide tenía más pisos bajo tierra, los cuales formaban la figura de una pirámide de cabeza. Kulier los llevó al piso mas profundo y abrió una puerta que parecía pared. Todos entraron y vieron su habitación. Era vieja con camas hechas de arena cubierta con una bolsa. Dejaron sus mochilas en la habitación y rogaron a Kulier que les enseñara la ciudad. Kulier aceptó pero trajo a once personas más, cada una tomó a un guardián y lo llevó a ver la ciudad. Kulier tomó a Solter. Lo llevó a las catacumbas de la pirámide y le enseñó la historia de la pirámide. Solter estaba muy cerca de quedarse dormido.
—Y entonces los guerreros pelearon contra los obreros... ¿Solter?
Solter abrió los ojos y levanto la cabeza rápidamente.
—Si…perdón.
— ¿Alguna vez has estado en una guerra?
—No que yo recuerde.
—Tú sabes que todo ser viviente tiene vida ¿no?
—Si.
—Entonces sabes que la vida es una de las cosas que deberían apreciarse más que ninguna otra.
—Si.
— ¿Podrías imaginarte como estos guerreros atacaron a los obreros solo por construir esta pirámide?, lo que quiero decir es…los obreros no eran responsables de esto, si no la persona que los mandó a hacerla, y aún sabiendo eso los guerreros los atacaron sin dejar a uno solo con vida.
— ¿Por qué?
—Porque muchas personas en la actualidad y anteriormente piensan que hay perso…seres que deben morir, sin razón alguna.
—Entonces… ¿incluso si una persona comete algún asesinato debe vivir?
—Exactamente, la muerte prematura es algo cruel si lo piensas, las personas no saben que al eliminar una vida pueden provocar la muerte de otras. Déjame darte un ejemplo; Disimula que la vida es oro, y cada persona tiene un pedazo de esta, entonces piensa que alguien roba un pedazo de oro a otra, la que fue robada la pierde para siempre, mientras que el que la robó se la queda, ¿lo crees justo?
—Entonces deberíamos matar al que lo robó.
—Si lo hicieras también sería como si robarás el oro de él y el que robó, entonces también serías en cierta forma culpable.
—No entiendo nada.
—Si alguien no valora la vida no es motivo para quitársela.
—"Ninguna guerra tiene motivo", pero ¿defenderse?
—Defenderse es un motivo diferente, pero no debes quitar vida a los demás.
—Kulier…no he entendido nada de lo que me has dicho, pero si me intentas decir que no le quite la vida a los que han quitado vida alguien más, déjame decirte algo, se que no hay razón para quitarle la vida a alguien, pero le quitaré la vida a los que intenten quitarla, para mantener lo mas que pueda de ella, y sabré que mis acciones fueron para intentar mantener la vida—contestó con cierto enojo y confusión.
—Es justo lo que necesitaba escuchar—Kulier se dirigió a la entrada de las catacumbas—saldrán esta tarde y llegarán en la mañana.
Solter se confundió aún más.
— ¿A dónde?
—Pues a Sitnalta por supuesto.
Kulier salió de las catacumbas dejando a Solter con una gran duda.
