Disclaimer: Nada es mío, salvo la imaginación para la trama de la historia , lo hago sin animo de lucro.
El segundo capitulo de nuevo, la historia ya comienza a entreverse y a hacerse mucho más divertida, espero que les guste y muchos comentarios, porque me animan a escribir más.
Muchas gracias a los que dejaron comentarios en el capitulo anterior.
Intentaré actualizar pronto.
Capitulo II. Potter.
Demasiados pensamientos agolpados se aglomeran en la mente de Remus cuando despierta, sabe que mañana la luna le reclamará y está cansado, tan cansado, que cuando oye la difusa voz de Sirius cerca de su oído ni reacciona.
-Lunático...- Remus sabe que Sirius le llama Lunático cuando lo hace como un merodeador, Lupin cuando esta cabreado o cuando habla de un tema serio y Remus cuando simplemente es Sirius, sin bromas, sin su pose motera ni miles de chicas a su alrededor.
-Que quieres Sirius- No es una pregunta, Remus cree que ya lo sabe, llevan una semana preparando la dichosa broma a los Slytherin y Sirius no se va a cansar hasta que él vea el resultado, aunque Remus no se pueda mover de la cama.
Sirius tira de él, lo hace levantarse de la cama, y lo lleva hacia la ventana.¿Qué hora es?.
Pero ya no se pregunta más cosas, lo que esta viendo le hace sonreír, y en cierto modo pensar que se equivoca, no es la broma a los Slytherin lo que le hace mirar el moreno por la ventana, si no a James en calzoncillos encima de una escoba hechizada, echando pestes por la boca contra Sirius.
-¿Qué...?- Pregunta, antes de que los gritos de James resuenen de nuevo en sus oídos.-¡Maldito cabron! ¡vuelve aquí Black!-
Sirius solo sonríe con el brillo de algo en los ojos, que no sabe que es, pero desde luego nada inocente.
-Es su regalo de navidad por adelantado, que Lily pueda verle en calzoncillos- Responde.
Remus se queda con la boca ligeramente abierta, sonríe, sabe que James no se va a enfadar, sabe que es un juego entre ellos, bromas y insultos pero no puede evitar pensar que esta vez Sirius se ha pasado cuando oye una enfadada voz femenina.
-¡Potter! ¿Se puede saber que haces a estas horas...?- La voz de Lily se traba, Remus supone que acaba de darse cuenta de que James esta en calzoncillos, puede ver a la chica enrojecer antes de volver a la carga y quitar diez puntos a su propia casa por el comportamiento de su amigo.
James mira con rabia hacia la ventana, y Remus sabe que la venganza será terrible, pero algo, una sensación de vacío en el estomago, le recuerda que la sonrisa perruna sigue ahí, incitante, gamberra, caliente, como Sirius. Se estremece, enrojece. Joder.
Sirius le mira intrigado pero no dice nada, y solo frunce el ceño, parece enfadado. Remus le mira en una muda pregunta pero Sirius no dice nada y se marcha al baño.
Cuando Remus logra bajar James de la escoba hechizada, este ya no habla, tiembla, con ese brillo en los ojos que Remus le ve cuando se le ha ocurrido una idea brillante, sabe que Sirius se ha pasado, y sabe que James no está enfadado pero que quiere venganza, Remus le mira con reproche, sabe que tarde o temprano le meterán en ese juego, no sabe porque Sirius ha comenzado y quizá ni quiera saberlo, porque una vez ha comenzado esos dos no saben parar, Remus lo sabe y ellos lo saben, lo único que espera es que Peter y él no salgan mal parados.
Queda media hora para el desayuno y él necesita ducharse, Sirius no sale del baño, y cuando pregunta lo único que se escucha es un gruñido.¿Qué coño te pasa? Remus nunca dice tacos, pero su mente cuando se trata de Sirius, solo dice joder, con mayúsculas y en minúsculas, significando enfado o significando otra cosa. Joder.
Al final se cansa y llama a la puerta, al cabo de cinco segundos, cuando va a llamar por tercera vez, un Sirius Black en toalla, mojado, y por supuesto cabreado.
-¿Cual es tu maldito problema?- Oh, OH. Sirius esta cabreado, enfurruñado con algo, Remus no sabe que es, pero le gustaría, le gustaría saber que tiene a Sirius con la cara de perro traicionado y con malas pulgas que muerde al primero que se acerca.
-Solo quiero ducharme- Inquiere con voz pacifica, intentando que sea lo que sea lo que le provoca su amigo tal enfado se pase.
Pero el tono apaciguador de Remus solo parece inquietar más a su amigo, que frunce aún más el ceño y entra de nuevo en el baño dejando la puerta ligeramente abierta.
-Si quieres ducharte, entra, a mi no me importa estar dentro.- Lo dice con voz enfurruñada, cabreada y algo rencorosa, pero lo dice.
Y Remus cree que está boqueando, sí, lo más seguro es que tenga tal expresión de idiota en ese instante que Sirius se de cuenta de que esa frase rebota una y otra vez en su cabeza.
A mi no me importa estar dentro.
Murmura algo sobre que no hace falta, y el baño de perfectos e ignora la cara de sorpresa de Sirius, y se va, se va a bañar, o a recuperar su cordura, no lo sabe, no le importa.
A mi no me importa estar dentro.
Sabe que es una jodida frase pero no le importa, nunca le ha importado menos, sabe que Sirius es totalmente heterosexual, y no sabe si el que esa frase desestabilice todos sus sistemas quiere decir que él deja de serlo.
Prefiere no pensar en ello y vagar por los pasillos deprisa y con la capa invisible de James, para llegar al baño de los prefectos ducharse e irse a desayunar sin llegar tarde a clase.
No lo consigue, cuando vuelve a la habitación de nuevo son las ocho y cuarto y sus amigos han bajado a desayunar, pero al menos ha dejado de pensar en Sirius y en la deliciosa sensación que esa frase provocó en su cuerpo.
Llega al desayuno algo nervioso, no mira a Sirius cuando se sienta al lado de Lily y esta le saluda amablemente con un:
- Remus, dile a tu amigo Potter que es imbecil- Remus solo sonríe y por fin mira hacia delante donde enfrente suya James y Sirius señalan algo y ríen.
Debió suponerlo, James y Sirius tan amigables como siempre haciendo en el desayuno la espectacular broma a los Slytherin, Remus alcanza a ver a un Severus Snape en calzoncillos rosas rumiando algo que seguramente seria malsonante.
Intenta no sonreír, lleva desde quinto siendo prefecto y desde quinto intentando no hacerlo, intentando no participar pero mintiendo a los profesores, planeando y haciendo bromas al más puro estilo merodeador, sabe que a su lado Lily le está mirando, y que no está de acuerdo, que de un momento a otro culpara a James del problema, y él le pedirá que vayan juntos al baile de fin de curso, casi oye a su amiga respondiendo.-Potter...acabamos de empezar el curso...- Dirá Potter, sí, con aire de desprecio que solo es equiparable al mismo aire con el que lo dice Snape, pero a Remus no le engaña, desde hace unas dos semanas, nunca dice que sí, pero tampoco que no.
Remus se sonríe esperando.
Pero en ese momento suceden muchas cosas, pero ninguna es la que esperaba.
Sirius mira a Lily y a él alternativamente y se queja de algo medio enfurruñado que Remus no alcanza a oír pero que suena como un taco, se bebe su zumo de calabaza de un trago, Remus va a imitarle, pero Lily se adelanta y equivoca su vaso con el suyo. Y se lo bebe, todo, de un trago. Para Remus eso no supone ningún problema, pero al parecer para James sí, se le desencaja la cara, abre la boca en un mudo grito de horror.
-¿Lily?- Pregunta aterrorizado.
Y por primera vez oigo salir un taco de la boca de mi mejor amiga, con una voz que no parece la suya murmura alto y claro.
-Joder-
Y James se aterroriza, repite -mierda, mierda, mierda- casi inconscientemente y mira a Sirius con terror, yo lo imito.
Lo primero que pienso es en que nunca había visto a Sirius así, rojo hasta la raíz del pelo, con una expresión que raya la furia, mirando a James con una mirada que nunca ha tenido y lo que sale de su boca me hace encajar piezas, pero quedarme sin habla.
-Potter-
