Besos. (Drabbles Francia-España)
Segundo drabble: Beso simble: En el beso simble un componente de la pareja succiona el labio superior del otro mientras éste se decia a succionar el inferior de su compañero.
Disclaimer: Ay si Hetalia fuese mío...*Trollface* Lo mal que me lo iba a pasar yo si Hetalia fuese mío.
Advertencias: Este drabble está ambientado en un momento cercano de la historia de España. No lo llegué sufrir de primera mano (por suerte, yo estaba preparándome para ir al instituto cuando esto ocurrió y vivo en un pueblo cerca de Madrid, no en la capital) pero esto conmocionó a toda España y sobre todo a Madrid, que fue dónde ocurrió. Hablo de los atentados del 11-M. Este es un drabble que he escrito ahora mismo, y en teoría iba otro antes, pero sentí la urgencia de colgar este primero.
Beso simble.
A las 7:37 España cambió para siempre.
Antonio llevaba ya una hora despierto, algo extraño en él. Pero teniendo en cuenta que dentro de tres días le elegirían un nuevo jefe, pues España en ése momento tenía mil cosas por hacer. Los dos partidos políticos principales estaban como siempre a la gresca y, aunque de vez en cuando le hacían gracia sus piques, tenía que admitir que le haría muchísimo mejor a él y toda su casa que se pusiesen de acuerdo en algo. Para variar.
España estaba en un residencia en Madrid, preparándose para atender sus asuntos del día cuando el reloj se situó a las 07:37. Habría podido ser unas 07:37 normales. Podrían haberlo sido de no ser porque, cuando el segundero llegó al segundo 47, Antonio sintió un dolor infernal en su interior. Sorprendido, se inclinó sobre la silla en la que se había colocado los calcetines y jadeó intentando respirar. Era como si llevase fuego vivo en las entrañas. Como si algo dentro de él hubiese hecho explosión. Y el dolor no eran pinchazos puntuales. Todavía intentaba recuperarse cuando otros dos pinchazos de dolor hicieron que éste se extendiese hasta la parte del bajo vientre. Madrid. El dolor estaba en Madrid. Unos segundos después el dolor emitió otro pinchazo en su entrepierna y Antonio se vio obligado a inclinarse y caer al suelo, empujando la silla y haciendo que esta se cayese de golpe y con un sonoro estruendo.
Varios criados, alarmados por el ruido, fueron corriendo a ver qué pasaba y se encontraron a España tirado en el suelo, gimiendo del dolor y con los ojos anegados en lágrimas. Lo único que pudieron hacer por él fue ayudarle a levantarse. España se negaba a quedarse tumbado en la cama sin hacer nada y, a pesar de las insistencias de sus sirvientes, se fue en un coche al centro de Madrid, dispuesto a saber que había ocurrido.
El horror de ése día fue tan frenético que Antonio lo único que recordaría sería el dolor que sentía. No solo por el daño que eso le había hecho físicamente, sino también por ver a 191 familias destrozadas para siempre. Por ver como cientos de heridos tenían que dividirse en diversos hospitales de la ciudad.
Ante esa situación y a pesar de lo mal que estaba en ese momento, España comenzó a ayudar a los bomberos, a los servicios sanitarios en todo lo que pudiese. Varias veces se acercaron políticos importantes a pedirle que por favor descansase. Recibió llamadas de todos los países europeos para darle fuerzas y apoyo, pero España lo único que hizo fue responder ausente, más preocupado por cómo estaban los demás que por el interés del resto por él.
Agradeció que Arthur ordenase tocar compases de su himno cómo homenaje, que su hermano Portugal y también Polonia dijesen que al día siguiente sería luto oficial en su país. Estados Unidos e Israel habían puesto a su disposición los materiales que precisase para encontrar a los culpables. Le daba igual. Él lo único que quería evitar era que alguien más resultase herido por más bombas. La policía madrileña las estaba buscando y había encontrado dos mochilas sospechosas.
El único momento que se permitió de descanso ese día fue por la tarde-noche cuando le obligaron a volver a su casa. La sorpresa fue la de encontrarse allí a Francis, vestido de forma impecable como siempre, mientras que él estaba con la chaqueta desgarrada, la camisa mancha y convertida casi en un trapo de limpiar el polvo y, sinceramente sus pantalones tampoco estaban en su mejor momento. En otras circunstancias Francia habría hecho algún comentario sobre ese atuendo, pero una sola mirada esos brillantes ojos verdes que llevaban consigo el sufrimiento de millones de personas le bastó para acercarse a un muy cansado y destrozado Antonio y mecerle entre sus brazos. Sólo allí el español se permitió relajarse. Francia lo único que pudo hacer fue acariciarle la cabeza mientras España se convulsionaba llorando pero sin mostrarlo a nadie. Poco a poco el moreno se fue calmando y cuando eso ocurrió, Francis e obligó a mirarle a la cara y le besó el labio superior mientras España, con sueño y con todavía resquemor en su vientre succionaba el labio inferior de Francia con debilidad.
Y aunque para Antonio la presencia y el apoyo de Francis eran más que suficientes, hubo una frase que desencadenó todo un río de lágrimas.
-Estoy contigo, mon ami.
Mis disculpas si alguien de España vivió esto más de cerca y piensa que ha quedado escaso o débil. Quería centrarme en la relación FrSp y el hecho de que Francia durante los tres días de luto oficial puso todas sus banderas a media asta. A éso es a lo que se refiere cuando dice al final esa frase.
Prometo que el próximo review será menos dramático. De nuevo serán Galia e Hispania y será el beso esquimal y el beso mariposa.
Tienes la posibilidad de dejarme un review. =D
