Besos. (Drabbles Francia-España)

Duodécimo drabble: Beso Cazador: otra especie de dos intentan atrapar los labios del otro y evitar que el otro atrape los suyos.

Disclaimer: Ay si Hetalia fuese mío...*Trollface* Lo mal que me lo iba a pasar yo si Hetalia fuese mío.


Beso cazador.

De todas las cosas sinsentido, aleatorias y prácticamente inexplicables que le habían pasado cuando se juntaba con Gilbert y con Antonio, esta era, sin duda alguna, la peor.

¿Cómo saber que era la peor?

Porque habían acabado escondiéndose Gilbert, Antonio y él del mismísimo Alemania, quien, hecho una furia y cubierto de zumo del tomate que le había lanzado España, les estaba buscando desesperado para, según él, darles una merecida reprimenda.

La cosa había comenzado cuando habían quedado en una reunión del G-20 en Francia. El rubio había tenido a bien invitar a España a esa reunión, considerando que era importante que la octava economía mundial estuviese allí cuando se hablaba de los temas económicos que importaban en ése momento. España no cupo en sí de alegría cuando escuchó que Francis le invitaba y prometió ser un ejemplo del saber estar y de la serenidad, algo que no se creía ni Liechtenstein ni Veneciano. Aún así, el galo decidió concederle el beneficio de la duda.

Y España le demostró que podía ser sereno, ocurrente sin ponerse a gritar. Ese trabajo lo tuvieron Veneciano y Romano que no eran capaces de ponerse de acuerdo con nada. Francis se sintió orgulloso de lo bien que había ido al reunión y de haber llegado a la posterior cena sin tener que lamentar ningún incidente. Al menos de los graves. Cuando juntabas a Rusia, América e Inglaterra en una habitación podía llegar a estallar una III e incluso una IV Guerra Mundial si se lo proponían.

Fue en la comida cuando la cosa se torció.

Gilbert, ofendido por la mera presencia de Austria intentó tirarle una naranja a la cabeza sin que se notase que había sido él. La mala suerte había querido que ésta le cayese a España. Cuando el castaño se limpió el jugo de la fruta de la cabeza, sonrió de forma tirante y cogió uno de los tomates que había llevado para regalárselos a Romano y se lo lanzó al albino. Prusia no era tonto y se agachó para evitar recibir un tomatazo que interceptó la cara de Ludwig. En cuanto vieron que había sido el alemán el que había recibido el inusual proyectil, España y Prusia decidieron poner pies en polvorosa, éste último arrastrando a Francis, que no tenía nada que ver con el asunto, con ellos.

Y así habían acabado dentro de un escobero.

Un escobero. Un cubículo oscuro, lleno de polvo y… arañas.

Como alguna se colase en su pelo ya podía huir de él Gilbert, porque le perseguiría y le pegaría una paliza que se estarían quejando hasta sus nietos.

-Este lugar está sucio- se quejó el francés, intentando no rozar ni con un solo pelo las paredes ni los instrumentos que allí se guardaban. Lo único que conseguía con ello era que estuviesen los tres más incómodos, pues España se encontraba entre el cuerpo del francés y la pared sucia y Gilbert miraba por la puerta a ver si aparecía su hermano por allí- Como me ensucie más te vale correr, Prusse.

-Todo esto es culpa tuya por lanzar la naranja, Gilbert. En serio, ¿tienes que estar siempre haciendo todo lo que se te pasa por la cabeza?- le preguntó el español, cada vez más apresado entre Francis y la pared-. Francia, me estás aplastando.

-Ah, perdón, mon amour.

-Callaos los dos, que el increíble yo no puede oír si West viene.

-Yo me callaría si Francia me dejase de aplastar.

-Y yo que pensaba que lo mejor era aplastarte contra la pared para así poder…

-CALLA LA BOCA, FRANCIA- exclamó Gilbert rojo de repente mientras España intentaba reprimir una risa sin mucho éxito-. No sé ni cómo os considero mis amigos.

-Admítelo, no podrías vivir sin nosotros.

-Francis, cuando he dicho que te callases no era ninguna sugerencia.

El rubio decidió cerrar la boca con un puchero que atrajo otra vez la grave y baja risa de Antonio. Incitado por ese sonido, Francis intentó atrapar el labio inferior de España entre los suyos mientras se acercaba más al cuerpo del hispano. Antonio, sin perder la risa, evitó que Francia le atrapase usando la mejor defensa que se podía usar: un buen ataque. Mientras Gilbert aún miraba por la puerta, Francis y Antonio desarrollaron una competición por ver quién conseguía atrapar el labio del otro, llegando Francis a posar sus manos en la otra pared a pesar del asco que le pudiese dar y España a aferrarse a la corbata que el rubio llevaba.

-Parece que no… ¡¿QUÉ SE SUPONE QUE HACÉIS?- gritó el alemán al girarse y encontrarse ese panorama. Justo cuando le oyó, España giró la cabeza para mirarle y Francia consiguió atrapar su labio por un lateral. Antonio entrecerró los ojos mientras Francis decía con el labio en la boca:

- J'ai gagné.

Esa fue la excusa que obligó a Prusia a escapar azorado del escobero. No podía creer que empezasen a montárselo CUANDO ÉL TODAVÍA ESTABA ALLÍ. ¿No tenían sentido del pudor o simplemente estaban en celo todo el año? Bueno, eso en el caso de Francia era una pregunta retórica.

Absorto y todavía sonrojado, echó a andar buscando otro escondite cuando chocó con un cuerpo alto. Miró a la cara de la otra persona, dispuesto a reclamar ese choque con el increíble Prusia. Cuando le reconoció, se le quitaron las ganas de reclamar nada.

-Justo al que estaba buscando, Prusia- dijo Alemania con un tono engañosamente bajo.

Que perra era la vida. El pagando el plato mientras Francis y Antonio a saber que iban a hacer en el escobero.

Ojalá una cucaracha les cortase el rollo.


Próximamente: Beso "baldosa" y "XT".

Tienes la posibilidad de dejarme un review feliz. =D