Besos. (Drabbles Francia-España)
Décimotercer drabble: Beso baldosa: se llama así porque entre los dos componentes hay tan poca separación que ocupan la superficie de una baldosa sus pies. Xt: Un beso desenfrenado que nunca se sabe en que puede acabar. (Francis sí que lo sabe xDDDD)
Advertencias: Este es el antepenúltimo drabble. Todo lo bueno se acaba. Les voy a echar de menos. T.T
Disclaimer: Ay si Hetalia fuese mío...*Trollface* Lo mal que me lo iba a pasar yo si Hetalia fuese mío.
Obviamente, como este fic contiene el discurso que Miru y yo descubrimos, está dedicado a ella, una vez más. A ver si me deja subirlo para que no tengas mucho mono de Vampura.
Beso de baldosa y XT.
Francis era un capullo.
Todo lo capullo que podía ser un francés que había ido de visita oficial a su país y que ahora estaba elegantemente sentado en la misma mesa que él. Los dos cercanos a sus respectivos jefes y diplomáticos que les representaban. El rubio se las había apañado un par de veces para meterle mano sin que se diese cuenta (al menos al principio), le había robado dos besos que de castos no habían tenido ni la saliva y a la vez galanteaba con la princesa española, la primera dama francesa y la mujer de su propio presidente del gobierno. ¿Cómo podía hacer todo eso? Antonio no tenía ni idea, pero algo le decía que no era lo peor que iba a hacer el francés en esa reunión.
-¿Te diviertes, mon chéri?- preguntó el rubio con voz melosa mientras se acercaba a su oído con sinuosa sensualidad. Antonio le miró con una ceja enarcada.
-Hasta la fecha lo único divertido ha sido tu frase- dijo el español sonriendo cómo siempre-. Si no fuese porque es bueno para las relaciones me escaparía de estas cumbres. Son mortalmente aburridas~.
Francia se había dado cuenta de que durante el transcurso de la cena, cuando España no cabeceaba disimuladamente, guiñaba el ojo a alguna mujer atractiva que pasase por ahí o incluso separaba en su comida los guisantes del jamón, apartándolo incluso de la salsa innecesaria. Puede que le gustase comer bien, pero España de vez en cuando era un poco tiquismiquis con la comida.
A pesar de la apariencia que podía mostrar por fuera, Francis estaba nervioso. Sí, la verdad es que sí. Su jefe iba a pronunciar en breves un discurso a sus compatriotas que vivían en España y le había pedido al propio galo que le ayudase en la redacción del discurso. Conociendo cómo conocía a Antonio, Francia sabía que decir para que España estuviese contento. Y aun así, a pesar de que estaba muy seguro de que con ése discurso, Antonio iba a quedar encantado; Francis estaba nervioso. Y eso aumentó cuando el Presidente de la República Francesa se acercó al micrófono y comenzó a hablar en un fluido francés.
-Señoras y señores…
Fue ver como empezaba a hablar y Francis tener que hacer más esfuerzo por permanecer quieto y con el mismo aspecto elegante y casanova que siempre tenía. Todo ello mientras se moría de la vergüenza según su jefe iba hablando y evitando por todos los medios mirar a Antonio.
El español, nada más el presidente francés comenzó a hablar fue atendiendo cada vez más y más a lo que decía, sintiendo como algunas veces sus palabras se metían en su mente como si de una infección de tratase. Le estaba emocionando escuchar lo que el francés decía. Y eso que no entendía el francés al 100% y muchas veces tenía que tirar de la traducción simultánea que había contratado. Ahora lo agradecía mientras se aferraba con ansia a los auriculares y miraba a su vecino, estupefacto.
-(…) Queridos amigos, frente al terrorismo, no hay nada que debatir. La democracia española es una democracia joven y debe mucho al Rey Juan Carlos, a su valentía, a las decisiones que tomó en el momento adecuado. (…)
Quemaba. La mirada de Antonio quemaba. ¿De verdad el discurso era tan largo? No lo recordaba así cuando ayudó a redactarlo.
Mientras tanto Antonio estaba seguro de que sí antes pensaba que Francia era un capullo ahora debía ser simplemente un cabrón con pintas.
-(…) Añado que Francia solicita, desea, exige que España –octava economía del mundo– participe en los trabajos del G20, porque necesitamos a España en el concierto de las grandes naciones.(…)
Ante la última frase, España no pudo más que poner los ojos como platos, sonrojado al límite y mirando al vacío, absorto a más no poder en la voz del hombre que hablaba. Realmente llegó un momento en que dejó de escuchar el tono del jefe de Francis para oír a su amigo en su mente diciéndole esas palabras. Y cada vez que el presidente soltaba alguna frase alabando las buenas relaciones entre ellos dos o los esfuerzos de España…
-(…) Lo que me asombra cuando miro a España –tan cercana a nosotros, tan mediterránea–es que más allá de las alternancias, siempre ha sabido transmitir el discurso de la modernidad para avanzar hacia el siglo XXI y –a ser posible– sin vuelta atrás.(…)
…, cómo en ese momento, a Antonio se le hacía una especie de nudo en la garganta que le hacía imposible tragar saliva y le dificultaba mucho la respiración, que se iba haciendo más lenta y silenciosa por momentos, como temeroso de que el discurso se dejase de oír si él respiraba.
-(…) Y me gustaría tanto que los españoles supieran cuánto los amamos en Francia –los amamos con fuerza como a un país hermano– y que todos nuestros compatriotas de Francia sepan y entiendan que los españoles esperan mucho de Francia. Tengan por seguro que no les decepcionaremos.
Tras dar las gracias, se terminó el discurso, al que le siguió una salva de aplausos mientras muchos políticos tanto franceses como españoles se levantaban para darle más homenaje al presidente, quien agradeció un par de felicitaciones para después sentarse entre su mujer y Francis. Éste no se atrevía a mirar a España. Era superior a sus fuerzas. No sabía con qué expresión se iba a encontrar y temía que Antonio tuviese una mirada demasiado sincera o demasiado admirada, Francia no respondía de sus actos.
Por eso, cuando miró de reojo al español y vio que este le miraba, dispuesto a entablar conversación con él, Francis agradeció que su jefe llamase la atención del hispano para así él poder escabullirse sin ser visto.
Vale que quisiera emocionar al español y mirar esa cara llena de emoción. Pero a veces el propio Francis no era capaz de medir las reacciones que iba a provocar con sus formas de seducir al objeto de sus deseos. Y esta era una de ellas. Salió al jardín en busca de algo de tranquilidad en esa tranquila noche de abril en Madrid. Un delicioso olor a flores y plantas le acarició la nariz. Fue lo suficientemente embriagador como para que no se diese cuenta de la presencia que se acercaba a él por la espalda hasta que esa presencia se delató con una frase:
-Eres un auténtico hijo de puta.
Francia se giró sin sorprenderse demasiado, mirando como los ojos de Antonio brillaban como esmeraldas en una cueva.
-No entiendo por qué lo dices, mon ami. Soy una persona de lo más…
El cuerpo entero de Antonio chocando contra él y empujándole contra un ciprés recortado a modo de arbusto le detuvo en mitad de la excusa. Tras recuperarse del golpe y notar el cuerpo del español imposiblemente junto al suyo, Francia fue invadido con dulzura por los labios de España, que le besó acariciando su rostro con sus dos manos, cerrando a la vez los ojos con fuerza. Francis, envalentonado por el contacto abrazó la fina cintura del español dejando descansar sus manos en el trasero que se mostraba tan al alcance. Ah~ Sí que merecían la pena ese tipo de discursos~.
El tierno contacto del español era incomparable con otros que hubiese tenido incluso con el propio Antonio. De repente era como si todo su cuerpo en contacto con el suyo le quisiese dar las gracias por el apoyo que le había mostrado con ésas palabras. Pero aun así, aunque se sintiese más cerca del español de lo que nunca se había sentido, Francis ansiaba más. Por eso, giró a Antonio, para que éste quedase ahora apoyado en el arbusto y convirtiendo ese sincero beso en uno más violento, voraz. Ansioso. España gemía entre sus brazos, agradecido por las atenciones que ahora recibía del francés y que mordisqueaba sus labios. Le respondió con una succión del labio superior del francés. Al notarlo, el rubio pasó su lengua por los labios del español.
-Menos mal que mi jefe me censuró, que si no…
España iba a responderle a eso. Juraba que iba a hacerlo, pero de repente el francés volvió a atraparle entre sus labios, obligándole a aceptar su lengua dentro de él.
Como si el español necesitase que lo obligasen a aceptar la lengua de Francis.
Para quien quiera saberlo: ese discurso EXISTE. Es el mejor fic FrSp que he leído en mi vida. Se puede encontrar en la Embajada Francesa en España. Fue pronunciado por Sarkozy en su visita oficial en el 2009. Moría de amor al leerlo.
Otra cosa: ha tardado porque a Fanfiction cuando intenté subirlo en su momento le dio la gana de no dejar editar fics para añadir capítulos, si siquiera para ver el resumen ni nada. Llevo desde el sábado 19 pasándome a diario para intentar publicarlo. Ya me espaba planteando meterle un virus en el servidor. e_e
Próximamente: Beso "fránces" 8D.
Tienes la posibilidad de dejarme un review feliz. =D
