Hola. Mary reportándose con el segundo capítulo de PROBLEMAS CON AL POPULARIDAD. Me alegra que el prólogo haya recibido aunque sea 4 reviews que pedían conti y aquí esta. Espero que les guste, y sí, ya que todos lo pidieron, supongo que el fic tendrá SasoDei. :D Sin más que decir aquí se los dejo.
Los personajes de Naruto y/o Akatsuki no me pertenecen. Solo los tome prestados. ... ¡SEMPAIS AKATSUKIANOS, NOOOO!
¿No que ya no tenái nada más que decir? ¬¬; Ahora sí, aquí el primer capi.!
CAPÍTULO 1.
Armaduras.
-Baka…- susurro el pelirrojo mirando a Deidara con una gota en la cabeza.
Hubo cinco segundos de silencio antes de que retumbara la música por toda la casa. Deidara lanzó nuevamente un gritillo espantado, Sasori simplemente se quedo mirando la puerta. La música consistía en tambores con un gracioso ritmo movidito.
-¿Qué es eso?- Pregunto Deidara abrazándose las piernas con más fuerza y temblando mucho más.
-Uno de ellos debe estar a punto de andar por la pasarela- susurro Sasori. Se puso de pie rápidamente y camino hacia la única ventana del baño. Deidara le siguió con la mirada.
-¿Pasarela?- Pregunto atónito –Sasori Danna, yo no trataría de bajar por ahí-
Sasori abrió la ventana y miró hacia afuera. Deidara tenía razón, bajo el edificio (a cinco pisos de altura), el jardín estaba cubierto de espinas.
-¿Pero qué demonios…?- preguntó Sasori, pensando en lo ilógico que era tener un patio con espinas que se elevaban como en la torre de la Bella Durmiente.
-¡Yo se lo dije, hum!- grito Deidara sollozando -¡Yo le dije a Kakuzu que era ridículo tener un jardín así, pero dijo que era barato, hum!-
-Estúpido Kakuzu- Susurro Sasori, cerrando nuevamente la ventana –Al menos esas mujeres no están tan locas como para subir por ahí-
-¿Qué vamos a hacer entonces?-
-Tendremos que salir por la puerta. Iremos en busca de la policía y…-
Hubo un grito aterrador que provenía de tres pisos más abajo. Parecía más bien un grito de mujer, pero bastó para helarles la sangre a los dos artistas. Era peor que una película de terror.
-¿Ese… ese ha sido Itachi, hum?- tartamudeo el rubio
-Dudo que haya sido Konan- contesto su maestro –Tendremos que salir de aquí por la puerta. Quizá alcancemos la de la cocina antes de que…-
Nuevamente hubo un desgarrador grito, esta vez mucho más agudo.
-¡Itachi!- grito Deidara -¡No, no podemos dejarlo ahí!-
Sasori frunció el ceño con un poco de molestia. Itachi no era el único que estaba ahí.
-¡Basta, saldré a salvarlo!-
-¿Y por qué no me ha ido a salvar a mí?- Se pregunto a sí mismo Sasori. Después de todo, Itachi no trataba tan bien a Deidara como él. Sasori lo dejaba montar de caballito en las marionetas del elenco, era con él con quien comía helado y salían a pasear. Él era su Danna. Pero detestaba saber que Deidara tenía razón –Si logramos pedir ayuda, se salvaran-
-¿Ayuda? ¡Para cuando la consigamos estarán muertos, hum!-
-¿Entonces qué sugieres?- grito molesto el pelirrojo.
Deidara miró a Sasori con decisión, esta vez absoluta. Sasori se estremeció con aquella mirada celeste que parecía degradarlo a cobarde. Pero cualquiera es un cobarde cuando se trata de mujeres así. Más parecían bestias. Evitó la mirada del rubio.
-Vamos a ayudarlos. Y lo haré contigo o sin ti Sasori, hum- declaro con voz firme el rubio mientras se levantaba.
-Entonireconfontivo- Susurro el pelirrojo.
-¿Eh?-
-Que entonces iré contigo-
-¡Así se habla, Sasori!... - miró el estrecho espacio del baño- Primero… hay que salvaguardarnos de ellas-
*5 minutos después*
-Dudo que esto sirva de mucho, Deidara- susurro el pelirrojo sonrojado.
-Es lo mejor que hemos encontrado, hum- Contestó Deidara un poco orgulloso, un poco avergonzado.
-Pero es que de verdad…- espero un segundo, y luego se señala –Dudo que esto vaya a ayudarnos-
Ambos artistas llevan colgando de la ropa varios papeles de baño, parecían unas momias que hubiesen sido medio desenvueltas. Deidara tenía en una mano el desodorante para baño y Sasori el destapa caños, además, ambos se habían cargado con tres jabones cada uno que habían encontrado por ahí tumbados, Deidara tenía uno de los palos para cerrar con seguro la ventana, Sasori tenía en la otra mano la plancha de cabello que usaba Itachi para peinarse todos los días.
-¡Si las sabemos usar, por supuesto que servirán Sasori, hum!- dijo sonriente el rubio.
-¿Para qué exactamente?- pregunto el pelirrojo quitándose con el dorso de la mano un poco del papel que le caía sobre un ojo -¿Les golpeare con el destapa caños que huele a… necesidades biológicas, y luego tú las rociarás con aroma a jazmín?-
-¡Si es necesario!-
-Esto es ridículo…-
-A la carga, Sasori. No podemos quedarnos aquí todo el día-
Sasori lanza un largo suspiro, y luego se pone en posición, algo parecido a como lucharía si realmente fuera un ninja. Deidara, con más decisión se acercó a la puerta del baño y pegó su oreja.
-Todo parece estar tranquilo, hum- susurro.
-Siempre es así-
Con la mano temblorosa Deidara cogió la perilla y le quito el seguro, poco a poco la fue emparejando. Ambos sentían el corazón desbocado sobre su pecho hasta hacer que les doliera. Lo que encontraran haya sería todo un misterio.
-¡Hazlo ya!- Grito Sasori impaciente.
Deidara abrió la puerta con cierta violencia, sintiendo como el hedor de una fogata no permitida dentro de la casa le pegaba en el rostro. Deidara frunció la cara con desagrado mientras Sasori salía sigilosamente del cuarto de baño.
El pasillo estaba solitario, no había ninguna chica ahí. De la enorme pared colgaban cuadros de los sonrientes Akatsuki.
-No hay nadie- dijo sorprendido Deidara mirando de un lado a otro. Sonrió feliz, eufórico y comenzó a bailar de puntillas, tarareando una canción; de pronto la tarareada de Deidara (parece trabalenguas XD) se convirtió en música de verdad. Sasori lo miro confundido.
-¿Qué se supone que estás haciendo?- preguntó y la música se interrumpió, Deidara se quedo estático en su lugar, en el aire mientras hacía un salto triple hacia atrás.
-No he salido del baño en tres días, hum- se limitó a contestar Deidara.
-Todavía no salimos de la casa. No vuelvas a poner esa música, o nos podrían oír-
-Lo siento- Saca de su ropa un iPod y apaga la música, después cae al suelo muy serio –No vayas a hacer ruido Sasori, podrían descubrirnos-
Deidara comienza a caminar con sigilo. –Deidara cuidado con la…- dijo Sasori, pero era demasiado tarde, Deidara ya había chocado con una armadura y caído al suelo con un estrepito -El burro hablando de orejas-
-¡Auch!- susurro Deidara con un casco en la cabeza.
-Deidara, podríamos usar eso para…-
-¡AHÍ ESTÁN!- El grito alerto a Sasori y Deidara que giraron la cabeza en cámara lenta, observando cómo cientos de mujeres, no, solo eran siete, pero el pánico siempre hace que los objetos sean más de lo que son. Todas parecían unas locas desquiciadas, y es que en realidad, lo eran -¡AGARRENLOS!-
-¡Entra al baño!- gritaron al unísono ambos artistas. Se miraron un segundo y corrieron al baño, al querer entrar los dos al mismo tiempo no cabían y se quedaron empujándose y maldiciendo.
-¡QUITA, QUITA, QUITA!- gritaron ambos. Momentos después, unas manos le aprisionaron todo el cuerpo, sí señoras y señores, incluso sus partes íntimamente privadas se vieron manoseadas (quisiera estar ahí ¬¬) antes de que los forzaran a separarse de la puerta del baño -¡SUELTA, SUELTA, SUELTA!- gritaban ahora
-¡Ah, me violan!- grito Deidara dando saltos y pegando al aire con el desodorante de baño.
-¡Usa… ah, cuidado!- grito Sasori dirigiéndose a Deidara, y respectivamente a una de las mujeres -¡Deidara!-
Deidara apuntó con el desodorante a una de sus violadoras y le roció la cara con la sustancia.
-Ah, mis ojos. Me que quedado ciega- grito la chica mientras soltaba golpes contra sus compañeras intentando asirse a algo para no caer. Deidara empujo a otra chica que le sujetaba el brazo y logro soltarse. Corrió en dirección opuesta a las mujeres, dejando ahí a Sasori confundido y exaltado por el repentino abandono.
-¡IDIOTA! ¡NO ME DEJES AQUÍ!- grito mientras las chicas lo levantaban en sus brazos y comenzaban a arrastrarlo. Deidara frenó su corrida, haciendo que sonara como el frenó de un coche último modelo para regresar su mirada a Sasori quién había clavado las uñas en el piso de madera dejando unas líneas mal hechas mientras se lo llevaban.
-Oh Sasori- gritaba una mujer mientras le agarraba de los cabellos, recibiendo como respuesta un adolorido grito de dolor XD de Sasori –Tu cabello huele tan bien…- dijo mientras inhalaba la fragancia de las hebras rojizas de él.
-¡DEIDARA!- grito Sasori mientras forcejaba en el piso con una chica que estaba tirando fuerte de su camisa y la desgarraba todavía más.
Deidara corrió en dirección a las cuatro chicas que se llevaban a Sasori y empujó a una. La chica le tomo de los cabellos y le dio un fuerte tirón.
-¡Itee!- grito Deidara dando traspiés.
-¡Usa tu estúpido desodorante!- grito Sasori mientras trataba sin mucho éxito de tomar entre sus manos el destapa caños (a un metro de él) y golpear con ella a una de sus agresoras.
-¡Por Kami samma!- grito la chica que había tirado del cabello de Deidara mientras el rubio le caía encima en una posición comprometedora -¡Deidara, eres todo un Don Juan!-
Deidara miró su posición actual, y rojo trato de ponerse de pie, la chica le tomo de los brazos y le encajó unas horribles uñas de casi tres centímetros.
-¡Auch! ¡Auch! ¿Por qué las mujeres les gusta dejarse esas uñas tan…?-
Hubo un adolorido grito, seguido de otro. Sasori había logrado golpear a alguien y ahora se estaba poniendo de pie con ciertos trabajos debido al papel de baño que caía sobre sus pies enredándolos. El pelirrojo corrió hacia la chica que sujetaba a Deidara y la golpeo con el destapa caños en el rostro. La chica soltó a Deidara y esté salió disparado hacia Sasori cuando éste lo levantó violentamente.
-¡Corre!- Grito Sasori mientras echaba a andar por el largo pasillo sujetando la mano de Deidara con fuerza y con el "arma" aún en mano.
-¿A dónde vamos…?- Preguntó Deidara mientras corrían. Unas mujeres aparecieron del otro lado del pasillo -¡Sasori…!- grito el rubio al ver que el pelirrojo no cambiaba dirección y parecía dispuesto a cruzar entre la marea de Fans.
-¡IIIIIYAAAAAAAAAAAAA!- grito Sasori levantando el destapa caños con una mirada friki, entiéndase, como cuando actuaba de marioneta.
Las chicas del otro lado corrieron halagando aquella expresión tan sanguinaria del pelirrojo. Todas tenían corazones en los ojos.
-¡SAAASOOORIIIIIII!- grito Deidara tratando de frenar a su amigo encajando los talones en el suelo -¡HUUUUUUUUUUUMMMM!- grito cuando de pronto Sasori se metió a una habitación del pasillo con extremada rapidez.
Las chicas que iban de ese lado, junto con las siete que habían quedado atrás, se atropellaron y chocaron violentamente unas entre otras, provocando una explosión de viento y humo. Sasori y Deidara llegaron al final del pasillo, Sasori abrió al puerta que se encontraba ahí, con expresión asustada, se hizo a un lado para que pasara Deidara, y entonces, una ola del impacto del choque los alcanzó y tumbó a Deidara sobre Sasori, quedando a solo centímetros de sus labios.
Respiraban entrecortadamente. La descarga de adrenalina que habían sufrido había sido espectacularmente innecesaria. Deidara levantó la cabeza y se encontró con los bellos ojos miel de Sasori, que también lo miraban expectantes y con la respiración haciéndole cosquillas en el cuello.
-¡Vaya! Eso… eso ha sido… alucinante, hum- dijo mientras trataba de levantarse y ocultar el enorme sonrojo que cubría sus mejillas.
-Deidara…- susurro Sasori con voz suave y hermosamente seductora. Nuevamente Deidara se puso tenso y sintió el corazón desbocársele en la garganta -¡Deidara, hazte a un lado1- grito de pronto el pelirrojo empujándolo a un lado y poniéndose de pie rápidamente. Cerró la puerta por la que acababan de cruzar y puso el seguro.
Deidara se le quedo mirando atónito, un tanto ofendido, y un tanto agradecido de que al menos uno de ellos se acordara de la puerta.
Miró de un lado a otro. Estaban en el almacén, le parecía sorprendente que no hubiera ni un alama además de las de ellos. Sasori se le acercó. Si Deidara había esperado que le extendiera la mano para ayudarle, se llevo una gran decepción, porque no lo hizo. Se puso de pie trabajosamente y se sacudió las ropas llenas de polvo.
-Así que después de todo, el destapa caños y el desodorante si sirvieron- comentó Sasori respirando fuerte para recuperar el aliento. Deidara se limitó a asentir –Es una lástima que hayamos perdido el desodorante-
-Al menos tiene la suya, y estamos a salvo hum-
-Por ahora-
La estancia era grande, y solo había un montón de cajas abultadas unas sobre otras. Hace mucho que ninguno de ellos se molestaba en pasar el trapo por ahí, y no tenían mucamas porque Kakuzu lo consideraba algo muy caro.
-Esta muy oscuro aquí, hum- susurro Deidara mientras se acercaba a el interruptor de la luz y lo encendía. Sus ojos se encandilaron un poco, al igual que los de Sasori.
-Quizá encontramos algo útil aquí- dijo Sasori mientras avanzaba con sigilo. Deidara se sorprendió al ver salir una sombra fugaz de una de las cajas, tenía uno de los palos de golf con los que a veces jugaba Pein. Se alzó imponente.
-¡Sasori, cuidado!- grito, pero era demasiado tarde. El arma fue disparada hacia la cabeza del pelirrojo, dándole de lleno justo en la sien. Sasori se desplomó en el piso con un golpe sordo -¡Sasori!-
Deidara corrió hacia donde yacía Sasori con un enorme chichón en la cabeza y cogió el destapa caños, listo para atacar. Y luego levantó la vista hacia su atacante
-Eres tú…- susurro con los ojos azules abiertos de par en par.
TO BE CONTINUED.
Hasta aquí el capi de hoy D: lo siento, probablemente ya no pueda subir fic diario porque entro a la escuela mañana T.T, pero bueno, conmigo todo se puede, dice mi hermano
¿Quién será la misteriosa figura con el palo de golf? ¿Qué le estarán haciendo a Itachi para que grite como niña? ¿Qué habrá provocado la misteriosa explosión del coche Fan girl?
Dejen más review y se enterarán XP.
