Mary puede actualizar hoy! Jejeje ¬3¬ todo gracias a levantarse a las seis y media y hacer la tarea ^^ Pero bueno. Estoy muy feliz de que sigan dejando comentarios para que continue con la historia, así que aquí les dejo el segundo capi de PROBLEMAS CON LA POPULARIDAD.

Gracias por leer. Mary is a good girl, sempais akatsukianos :D


CAPÍTULO 2.

EXTRAÑAS... DE FUERA... ohhhhh

-Eres tú...- susurro Deidara con los ojos abiertos de par en par, sin poder creer lo que estaban viendo sus ojos.

-¿Quiénes son ustedes...?- pregunto una voz aguda perteneciente a la sombra con el palo de golf.

-¿Como qué ¿quiénes son ustedes?, hum?- preguntó molesto Deidara -¡Serás así de idiota Kisame!, ¿Es acaso que los pupilentes de pescado te han dejado igual de ciego que Itachi, hum?-

Kisame llevó el palo de golf a su hombro. Deidara notó como se hallaba con las ropas desgarradas y tenía varios rasguños de los que salían pequeñas y casi imperceptibles gotas de sangre.

-Cualquier cosa podría pasar, y en especial con esas cosas- Dijo mientras se tallaba disimuladamente un ojo que, al igual que Deidara, tenía el contorno negro por no dormir.

-Uhm... quiero galletas con chocolate, Chiyo- susurro Sasori aún noqueado. Deidara miró a su maestro con preocupación, una fina línea de sangre le corría por la sien.

-Eres un idiota, hum- reprocho al azul -¿No ves a caso que pudiste haberlo matado?-

-Lo sé. Lo siento- Se disculpo Kisame -Es que... no veía bien quien era. Tenía que asegurarme de que no era una de esas locas que venían a por mí...-

-¿Por ti?- Preguntó Deidara un tanto incrédulo -Pero... ¿no solo venían por...? Ya sabes... hum-

-¡Deja de decir esas cosas!- grito Kisame un tanto alterado -¿Por qué nadie cree que una chica podría morir por mí?-

-Creo que es fácil decirlo, hum- susurro Deidara, recibiendo una mirada furiosa del mayor.

-¿Sabías que mi personaje es mucho más popular que el tuyo?-

-Bueno, si asi fuera no me estarían persiguiendo también a mí...además ¿donde están los otros?-

-No lo sé. Me han enviado aquí a limpiar- sollozo Kisame -Quieren usar el almacén como piscina nudista o algo así para poder ver desnudos a esos cuatro... y a tí- se corrigió mirando a Sasori

-¡Por el arte!- grito Deidara un poco consternado -¿Es eso cierto, hum?-

-Claro que es cierto. ¿Por qué te mentiría a tí, que eres un fiel amigo y compañero del alma?-

-Chocolate... no... quiero... café... limón...caca... Bob...Esponja- susurro Sasori entre sueños removiendose entre los brazos de Deidara que lo observó un poco preocupado -Chancla vieja...-

Deidara y Kisame cruzaron una rápida mirada y luego la regresaron a Sasori.

-¡Espero que no le hayas causado un trauma cerebral a Sasori, hum!- grito enojado Deidara

-¡Jo! Si Sasori siempre ha estado así de loco- Profirió Kisame ofendido -¿No recuerdas la vez que se creyó de verdad que era una marioneta y se tomo un litro de aceite para "lubricarse"?-

-bueno...- susurro Deidara.

Era cierto que Sasori no se parecía demasiado al personaje que representaba... o sí... pero a veces tenía destellos de... ¿locura, le podría decir? Igual no le importaba, le veía lindo incluso así. En estos momentos, mientras sus ojos permanecían cerrados y murmuraba "Pinocho es mi primo" se veía tan inocente y lindo.

-Ese no es el punto, hum- contestó -Podrías dejarlo más... mal-

-Más mal no puede estar-

Esta vez fue Deidara que le dirigió una horrible mirada. Kisame se encogió de hombros. Sasori deja de susurrar cosas y comienza a despertar.

-¿Qué… ha pasado?- pregunto mientras levantaba la mirada color miel a su alumno.

-¡Esta vivo, hum!- grito Deidara y sonrió alegremente.

-Dei…dara…- susurro mientras lo miraba atónito -¿Estoy en el cielo? ¡Oh por Dios! ¿He muerto?-

-No. Simplemente Kisame le ha dado con un palo de golf-

-Con razón…-

-Con razón ¿qué?- pregunto curioso

-Con razón soñé que me dolía la cabeza…- se toco levemente la cabeza y soltó una adolorida maldición.

-Déjeme que le cure eso, hum-

Mientras Kisame miraba con una ceja levantada a Deidara mientras rompía su camiseta para con ello poder cubrirle la herida a Sasori, notó como parecía sonrojarse levemente y sonreía a tirarle a lo idiota. Había escuchado a Hidan decir que Deidara era gay pero… sinceramente nunca se lo había tragado, más bien le había creído un travesti. En esos momentos, creía ver que incluso Sasori parecía un tanto nervioso por los cuidados de Deidara.

-Así que ese loco tenía razón…- susurro mientras les miraba.

-Listo- dijo Deidara mientras sonreía levemente al haber terminado de darle cuidados a su maestro. Sasori se llevo la mano a la cabeza y acaricio la suave tela de la camisa de Deidara, aún tibia por su calor.

Sin embargo, el calor que sentía venía de mucho más adentro, y le hizo olvidar que estaban en una situación peligrosa. Miró los ojos de Deidara que parecían resplandecer con la poca luz que iluminaba el almacén, y una sonrisa se fue dibujando en su rostro. De pronto se dio cuenta de lo que hacía y dejo de sonreír. No quería que nada como su último amor saliera a la luz, y mucho menos volver a caer en ese desagradable dolor que era cuando uno no te correspondía. Aunque juraría haber visto un leve sonrojo en las mejillas de Deidara, desecho la idea con un ademán molesto.

-Gracias, estoy mejor- contesto secamente y de inmediato se puso de pie. Deidara se extraño un poco por el cambio de actitud de Sasori, Kisame sintió pena por el rubio.

-¿Cómo han logrado escapar de ellas?- preguntó Kisame tratando de aliviar la tensión que se había apoderado del ambiente.

-Ha sido una feria. Y…- mira a Kisame molesto -¡Eres un idiota! ¡Mira que has hecho que mi cabeza sangre, pescado salido del agua!-

Kisame contorsiono la cara con desagrado y Deidara pestañeo rápidamente incapaz de que su Sasori, el de verdad, fuese grosero con el subnormal de Kisame, de hecho se extrañaba de la manera en que fruncía el ceño y de pronto parecía tanto a Akasuna no Sasori de Naruto Shippuden que al extraño, incoherente y alegre Sasori que era su amigo.

-Bueno, dejen de mirarme como si tuviera bichos en el rostro y ayúdenme a pensar cómo salir de este condenado lugar- rezongó el pelirrojo mientras se acercaba a Kisame y bruscamente le arrancaba de las manos el palo de golf –Y yo me quedo con éste-

Comenzó a caminar dándoles la espalda a sus dos amigos que le siguieron con la mirada antes de comenzar a andar tras él.

El almacén era bastante grande, y a pesar de que bajo la orden de un Sasori todavía malhumorado habían rebuscado en todas las cajas, no encontraron nada más que ropa interior y algunos productos femeninos.

-Creo que esto no nos servirá de nada- comentó Kisame mientras levantaba entre sus manos un bikini azul que dudaba pudiera usar alguna mujer decente –Esto no es mucho más que un hilo dental-

-Quizá podamos sujetarlos todos y salir por una de las ventanas- dijo Sasori mientras se inclinaba en una enorme caja.

-Eso no servirá de nada. Las mujeres nos han dicho que cerremos todas las ventanas con clavos, madera, e incluso han puesto mosquiteros- contesto Kisame mientras arrojaba el bikini.

-¿Para qué mosquiteros?- pregunto un tanto cortante, aún ofendido por lo de Sasori –Nosotros no somos mosquitos o algo así, hum-

-No. Y ellas creen que eso es una mala suerte. Que si fueran mosquitos…- comenzó Kisame

-Nos pegaríamos a ellas igual que unos- Completo Sasori mientras arrojaba otro bikini –Pues parece que no hay nada bueno aquí-

Comenzó a caminar para salir del almacén, con el palo de golf todavía en mano. Deidara y Kisame se miraron nuevamente, usualmente Sasori no completaba las frases de otros, y mucho menos le gustaba cargar con la responsabilidad.

-¡Te dije que ese golpe lo iba a afectar, hum!- grito Deidara molesto con Kisame y le dio un zape

-¡Auch! ¿Cómo iba yo a saberlo? ¡Sasori se ha tirado de las escaleras y sigue siendo él mismo!-

-¡Pues ahora sí que lo has…!-

-¡Deidara, cállate!- dijo Sasori molesto –No queremos que nos encuentren. Bueno, al menos yo no quiero eso. Tú porque no sabes que te hacen allá, pero si no te molesta quiero salir de este lugar o rescatar a los otros idiotas que han agarrado. Si no puedes mantener tu boca cerrada, será mejor que vayas por otro camino-

Deidara se quedo estático en el lugar. No podía creer que el discurso más largo que le había dicho Sasori de sopetón era para que se callara. Dentro de sí sentía una enorme presión que parecía cortarle la respiración, además había un toque de rabia en ese momento.

-¿Quieres que me vaya por otro lado, hum?- dijo molesto. Sasori se volteo a verle, parecía que había recapacitado su reproche. Pero entonces cerró la boca y volteó a ver a otro lado. Kisame los miraba continuamente, turnando su mirada entre el pelirrojo y el rubio.

-¡Bien!- dijo Deidara ofendido. Se acercó al destapa caños que había tirado Sasori y lo recogió -¡Me voy!-

Sasori no había querido ofenderlo, de hecho no quería que se fuera de su lado… ¿o sí? No, Deidara era su mejor amigo, y no había tenido la culpa de nada, no tenía la culpa de que él lo quisiera mucho más allá y que no tuviera esas tendencias. Si en algún momento Deidara descubriera lo que era, y cuánto le quería, lo tacharía de subnormal y dejaría de hablarle. Aunque claro, pensó, no tiene mucho chiste si con esto también dejaba de hablarle. Abrió la boca para decir algo, pero las palabras no salieron.

-Esto…- dijo Kisame mirando a los dos -¡Deidara, ven! ¡Podemos hablarlo!-

-No podemos hablar nada. Mejor déjale que se vaya- dijo Sasori, impresionado de sí mismo por estar enfadado con el hecho de que Deidara no se diera cuenta de que no había querido herirlo, y mucho más enojado porque él no era capaz de decir cosas agradables cuando se enfadaba. Y esto por una cosa tan tonta.

-¡Hablar las pelotas!- dijo Deidara mientras caminaba por donde había entrado y abría violentamente la puerta y salía por esta. Sasori, al mismo tiempo abría la otra. Kisame se quedo mirándolos, aturdido.

-Y ¿Vas a venir?- pregunto bruscamente Sasori -¡Por mí que mejor si te vas con la rubia esa!-

Kisame lo miro con desagrado -¡Espera Deidara, voy contigo!- echo a andar tras el rubio dejando a Sasori solo.

Sin embargo eso no le molestaba. Siempre estaba solo y le gustaba su privacidad. Además no culpaba a Deidara de sus repentinos cambios de humor, se creía más bipolar que Zetsu y eso era decir mucho. Sin embargo, se alegraba de que Kisame se fuera con Deidara y no le dejara solo. Él era demasiado frágil como para poder soportar lo que esas extrañas de fuera podían hacerle, y por mucho, no soportaría la idea de que otra besara a su Deidara. Quizá después se disculparía, quizá entonces sería el momento de decirle lo que sentía…

El recuerdo del rechazo que había sufrido hace tantos años atrás se le vino a la mente. Aquel agudo dolor que profanaba su mente y su corazón, que parecía dejarlo todavía más solo de lo que realmente se hallaba. Se dio cuenta de que tenía miedo, y que no iba a dejar salir esas palabras a un hombre, incluso si pensaba que él podría perdonarle ser como era.

Salió del almacén y levantó el palo de golf con suma cautela. No quería encontrarse con una de esas viejas extrañas.

Mientras tanto, Deidara caminaba sin fijarse si venía alguien o no. Estúpido Sasori, estúpidos cambios de humor, estúpido amor, pensaba mientras balanceaba el destapa caños entre sus dedos, casi listo a partirle el rostro incluso a una mujer.

Él no se consideraba violento, y mucho menos un hombre que no respetara a las mujeres; pero en este preciso instante, no le importaría mucho romperle la nariz a una, o dos, o tres, o a todas.

-Deidara.- susurro Kisame a su lado, y actuando sin pensar, el rubio giro y le plantó un buen golpe en la cabeza a su amigo. Kisame grito de dolor y cayó al suelo.

Se sentía enojado y abatido. Con ganas de golpear a Kisame por pronunciar su nombre si quiera. Y se dio cuenta de lo irracional que era eso.

-Lo siento- dijo Deidara mientras extendía la mano a su amigo y él la tomaba para levantarse –Estoy… muy estresado, hum-

Kisame sabía que no estaba estresado, estaba dolido y mucho. Pero se limitó a asentir.

-Si quieres… yo voy delante- Dijo sonriendo –Por mi gran estatura, si nos llegamos a cruzar con ellas no podrán verte a ti-

Deidara lo miro con ojos llorosos. No pensaba llorar, así que asintió mientras se mordía la lengua y le entregaba el "arma" a su amigo. Kisame la tomo y se fue por delante, sobándose disimuladamente la cabeza, ahí donde el rubio le había dado de lleno, presentía que ahora olería a necesidades bilógicas.

Atrás, Deidara iba abatido y molesto. No podía creer que Sasori lo hubiera mandado callar de ese modo. No parecía nada propio de él. Y claro que no sabía por lo que había pasado toda la semana el pelirrojo, pero… pero… de acuerdo, no lo sabía. Volteó a ver hacia atrás con expresión triste. Esperando que Sasori no fuera a encontrar ningún percance en su camino.

-Quizá podamos llegar a la salida por el cuarto piso. Las ventanas todavía no están cerradas, y puede que Kakuzu o Konan estén por ahí- comentó Kisame levantando el "arma" en lo alto, listo para arremeter a quien se metiera en su camino.

-Quizá- se limitó a decir Deidara mientras caminaban.

Pasaron varios minutos en los que el silencio se hizo presente mientras caminaban por los pasillos. De pronto, mientras cruzaban las escaleras Kisame se detuvo súbitamente, haciendo que Deidara chocara con él.

-¡Auch!- dijo el rubio -¿Qué pasa, Kisame? ¿Por qué te has detenido así de repente, hum?- pregunto mirando a su amigo.

-Al fin te tendremos en la pasarela…- canturreo una voz que provenía de Kisame, pero que definitivamente no era la de Kisame. Deidara sintió que un escalofrío le recorría la espalda, dio unos pasos hacia atrás y trato de echar a correr, pero en ese momento Kisame lo cogió de la muñeca y lo empujo a la pared del pasillo, haciendo que un fuerte dolor le recorriera la espalda.

-¡¿Qué… Kisame, qué estás haciendo?- pregunto con voz apenas audible. Levanto la mirada a su amigo y se dio cuenta entonces de que frente a él estaba una mujer, de largos cabellos azules y de piel blanca. Era muy bonita, alta y de buenas curvas, llevaba la ropa de Kisame y enmarcaba una sonrisa burlona.

-Deidara sempai…Dame un beso…- susurro.

-¡SASORI DANNA!- fue lo único capaz de gritar el rubio.

Sasori iba caminando con el palo de golf en alto cuando entró a una de las habitaciones de la casa. Esta era la de Kisame, quizá él tuviera algo que le ayudara, no sé, quizá la Samehada del elenco de Naruto. El cuarto estaba a oscuras, trato de localizar el interruptor pero no dio con él, al menos no antes de tropezar con algo.

-¡AH!- grito mientras sentía como su pie se enredaba con algo ahí tirado. A su voz le hizo coro otra.

-¡¿Sasori? Sasori, ¿eres tú?- pregunto una aguda voz masculina. Sasori se sobo la cabeza que volvía a punzarle con fuerza -¡Oh, gracias a la virgen de los mares, estás bien!-

-¿Kisame?- susurro Sasori mientras miraba la oscuridad. Su vista ya comenzaba a acostumbrarse a ella y ahora veía la sombra de su enorme amigo. Su estomago se hizo un nudo y se puso completamente tenso.

-Sí, soy yo- contesto el azul. Sasori se dio cuenta de que este se ponía de pie y caminaba un poco antes de prender la luz y cerrar la puerta. Tenía el mismo aspecto de hace rato, con la excepción de que solo llevaba calzones.

-¡Cielos, Kisame! ¿Te han violado?- pregunto Sasori al ver las condiciones de ropa de su amigo.

-No. Una chica me ha atacado. Demonios Sasori… ellas no son normales, es como… como si de verdad fueran ninjas-

-¡Espera! ¿Dónde has dejado a Deidara?- pregunto con el pánico creciendo dentro de él

-¿Deidara?- pregunto Kisame aturdido –Sasori, eres el primero al que veo en varios días…-

-¡SASORI DANNA!- se escucho a Deidara gritar en ese momento.

Antes de que Kisame pudiera hacer nada, Sasori se puso de pie y salió corriendo de la habitación.

No podía creer lo idiota que había sido al no darse cuenta de que Kisame no era Kisame en realidad cuando le había dejado con Deidara. ¡Idiota, mil veces idiota! Si algo le pasaba a Deidara no se lo perdonaría nunca.


Debí ponerle Drama y Romance porque no tiene mucho Humor, pero bueno ¡qué se la hace!

¿Qué le habrá pasado a Deidara sempai D:? ¿Quién es aquel estúpido que pudo rechazar a Sasori años atrás? ¿Qué hara Sasori para salvar a su Deidara?

Si dejan reviews, Mary será buena chica y en el próximo capítulo ustedes lo sabran

Gracias.