Bueno, el segundo capitulo. Gracias por los comentarios y sí, se me ocurrió un fanfic humor/romance viendo la huérfana xD

Disclaimer: nada de lo que reconozcan es mío u.u

Cursiva pensamientos o sueños o recuerdos :B xD


Sasuke observó a la única chica del lugar mientras maquinaba su plan, de alguna manera tenía que hacer algo para ver a la Haruno, pero sin que el dobe se enterase de nada, de lo contrario lo detendría alegando no sé que cosa de hacerle daño nuevamente a Sakura-chan.

Luego de la cena cada cual se fue a su habitación y se dejaron vencer por Morfeo, el cual parece que les dio una gran paliza a cada uno ya que apenas sus cabezas tocaron las almohadas, los tres cayeron en un profundo sueño.

*o*

11 de la mañana y el frío de ese día parece que sería insoportable, tuvieron que ponerse todo lo que encontraron para no acabar en cama con un resfrío de los mil demonios.

-Usuratonkachi, ¿quieres parar?- soltó un muy irritado Sasuke

- Pero Teme, tengo que entrar en calor o sino moriré y mi querida Hinata no podrá soportarlo.- excusó mientras saltaba en un pie de un lado a otro.

- ¡Detente!-

- ¿Puedo llevar el carro?- pidió el rubio como ultimo recurso para no aburrirse

- No

- Hinata-chan, el teme no me quiere prestar el carro….- derrotado, vio como su novia se dirigía al pasillo de los comestibles.

*o*

Increible, finalmente Ino se había salido con la suya y le había sacado las llaves del auto para ella misma hacer las comparas del supermercado. Irritada, se fue a la cocina a preparar el almuerzo. La cerda estaría llegando de hacer las compras a eso de las 13:30 de la tarde. Tranquilamente se dedicó a preparar raviolis con salsa blanca y un poco de ensalada. En eso estaba cuando sintió como algo caía en una de las habitaciones del departamento.

Con el corazón en un puño fue directamente hasta donde creyó haber escuchado el golpe y se encontró a Akari, de pie en medio de la estancia y un jarrón destrozado a su alrededor.

Antes de que Sakura pudiera decir cualquier cosa la pequeña gesticulo con manos y labios una disculpa.

- Perdón…

- Perdón ¿por qué? – preguntó la pelirosa caminando hacia la pequeña para alejarla de los resto del jarrón.

- Perdón por ser una mala hija…- terminó la pequeña bajando la cabeza mientras formaba un puchero. Enternecida, Sakura la abrazó y se la llevó hacia el baño. Allí la sentó a un lado del lavabo y le mojó el cabello para peinarla un poco.

- No eres una mala hija, solo eres una pequeña muy traviesa que me quiere sacar canas verdes- braceo para luego besar la frente de su pequeña- ve a jugar y no te acerques a los restos del jarrón.

*o*

Llegó al recinto donde haría las compras para Sakura y comenzó con el arduo trabajo de estacionar el auto, sin darse cuenta que justo en ese instante otro coche intentaba salir, sin poder evitarlo, el lujoso BMW le dio un "leve" topón con la punta a un costado del Audi de Sakura

- Mi auto – Sasuke se bajó y observar el parachoques del carro para luego dirigirse a una rubia que acababa de bajar del cacharro causante del choque.- chocaste mi auto.

- Yo choqué…tu fuiste el que avanzó echo un bólido y arremetió contra mi pobre carro- sí, se había sorprendido de verlo después de tanto tiempo, pero en esos momentos solo pensaba en como decirle a Sakura que un inútil, que resultó finalmente ser su ex, había chocado su auto.

- Sasuke, solo fue un rayoncito…- intercedió su rubio amigo.

- Rompió todo el parachoque.

- De bien mala calidad tu parachoque…porque no paró el choque...- rió la Yamanaka

- Hmp…creí que luego de la secundaria al fin me libraría de personas como tu, Yamanaka

- Uchiha, no te creas el centro del universo.

- Ha pasado mucho tiempo, no Ino- saludó alegremente el rubio. Ino lo observó para luego sonreír y saludarlo amenamente.

- Ino, ho-hola..

- Hinata…¿conoces a estos dos animales?- preguntó, avergonzando a la pequeña, que solo bajó la cabeza y respondió muy bajito.

- Vivo con ellos, Na-Naruto es mi novio y Sasuke un amigo

- Wauw, el mundo su que es un pañuelo. Bueno, linda charla pero yo ya me iba- girándose rápidamente la Yamanaka se dispuso a huir, pero la voz del heredero Uchiha la detuvo.

- Alguien pagará por los daños de mi auto…

- Rayos …

*o*

Sakura terminaba de arreglar la mesa para poder almorzar apenas Ino pusiera un pie sobre el departamento cuando. El teléfono comenzó a sonar y haciendo uso de todas las tácticas de espionaje ninja que había visto en las películas, llegó hasta el aparato sin tropezar con el mar de juguetes que habían esparcidos por toda la sala..

- Diga.

- Sakura…linda

- ¿qué hiciste ahora, Ino?

- Ehm, digamos que tu auto tuvo un pequeño percance…-nada. Ino Yamanaka dejo de escuchar sonido desde el otro lado del teléfono. Tragando grueso se sentó en el suelo, apoyando la espalda en el auto. A los minutos aparecieron de figuras, una caminando a grandes zancadas hacia donde ella esta y la otra, mas pequeña, tenia que correr para alcanzar a su madre.

- No mi auto…- soltó con ojos llorosos la pelirosa

- Sakura, fue un accidente, un idiota no se fijo que estaba estacionando el auto y lo choque..digo, me chocó- terminó nerviosa viendo como su amiga le hacía cariño a la parte dañada del auto.

- Ino, mi seguro no cubre dolores menstruales- soltó con sarcasmo revisando cuanto daño tenia su querido carro.

- Pues diles que me dio un ataque y ya. Y yo estoy bien, gracias por preguntar- soltó sarcástica

- Ino Yamanaka, será mejor que subas en este instante y cuando yo llegue al departamento quiero ver los platos servidos.- Como por arte de magia, la rubia desapareció del estacionamiento rumbo al piso 12. Sakura bufó y miró a su hija, que la observaba interrogante.

- Problemas de la cabeza, tu tía esta loca.- la pequeña rió y estiró sus bracitos para que su madre la alzara. Sakura emprendió camino de vuelta la comodidad de su hogar, sin poder evitar dar vuelta la vista y observar a su pobre segundo hijo.

Subió al ascensor pensando en una venganza muy lentamente dolorosa para Ino, quizá un día la arrollara con el carro 3 veces y luego arrojara el cuerpo por un barranco o a una zanja o fosa común del cementerio o simplemente la tiraría al mar. Barajando esas posibilidades se sorprendió al ver la mesa con tres platos servidos, la sala, donde antes estaban los juguetes de Akari estaba ordenada y limpia. ¿Qué acaso era un sayayin fase 4 cuando se enojaba?

- Ahora Ino, quieres explicarme porque mi auto tiene ese topón?- pidió una vez se sentaron a comer. Su rubia amiga la observó pensando en como empezar a relatar la historia y como le diría que Sasuke Uchiha había decidido volver a aparecer en sus vidas.

- Bueno…-comenzó a relatar, omitiendo algunas cosas. Si Sakura y el Uchiha tenían que encontrarse algún día, lo harían, pero ella no diría nada de su encuentro en el supermercado.

- ¿Y te hizo pagar por el choque? – Ino asintió- ¿Qué nos dice esto, Ino?

- Que tengo que mirar para ambos lados antes de estacionarme.

- No.

- Ehm, entonces…que tengo que dejar que los demás autos pasen primero.

- No, nos dice que NUNCA mas volveré a prestarte MI auto- terminó la pelirosa con una sonrisa socarrona haciendo reír a su hija que se ganó la mirada de Ino.

- Estas en mi lista negra, Enana…

*o*

Naruto y Hinata observaban a Sasuke mientras este preparaba la comida. Desde que habían vuelto de las compras solo habían escuchado como el moreno refunfuñaba y ahora, parecía imaginarse matando a alguien porque cortaba los vegetales con más fuerza de la necesaria, dejando la marca del cuchillo en la encimera.

-Ehm…Te-Teme…

-Hmp…

- Creo- creo que esa cebolla ya sufrió suficiente…- soltó el rubio bajando la voz a cada palabra.

- Sal de mi vista…- Naruto tomó la mano de su novia y salieron de allí.

- Naruto-kun…

- Hinata-chan, soldado que arranca sirve para otra batalla- terminó dando un suspiro y recostándose en el sofá. Luego de unos minutos Sasuke los llamó a pasar a la mesa para degustar el almuerzo, el cual no se quedó exento de uno que otro comentario de Naruto.

- Así.. que conoces a Ino Yamanaka, ¿de donde? – inquirió curioso el rubio

- Trabaja en el hospital central conmigo, se especializa en Pediatría. Y ustedes, por lo que pude entender, la conocen de la secundaria ¿no?

- Sí, éramos compañeros en la secundaria…- comenzó a relatar animado el rubio cuando Sasuke se levantó de la mesa y se fue a su habitación bajo la atenta mirada de la pareja.

- Al parecer…no le gusta mucho hablar del pasado- murmuró Hinata

- A nadie le gustaría hablar del pasado si por una "calentura del momento" perdió a la única persona que lo quiso tal cual era.

- ¿Calentura del momento?- preguntó avergonzada. Naruto la observó y sonrió para luego continuar comiendo.

*o*

Tirado en su cama con la almohada sobre la cara, Sasuke intentaba sacarse de la cabeza los recuerdos de cierta pelirosa. Volvería con ella, de eso no había duda, pero empezaría de cero. Por eso necesitaba olvidar los recuerdos de aquellos años. Cerró los ojos pensando en la chica.

-Sasuke-kun quiero un conejo, mira como ese que esta allí-le dijo divertida tomándolo de la mano y acercándolo a la jaula donde el pequeño animalito dormía.

- ¿Para qué quieres un conejo? Eres torpe y con tus capacidades de supervivencia, esa cosa no vivirá para ver el alba.

- Sasuke-kun que malo eres…-le reprochó zafándose de la mano del chico.

- Hmp, molesta.- soltó cuando la vio alejarse con sus amigas.

- Teme ¿sabes lo que es tener tacto?- preguntó Naruto poniendo una mano en el hombro de su amigo, con la vista fija en la pelirosa.

- Dobe, tener tacto es no decir la verdad, yo pasó-desasiéndose de la mano del rubio y soltando un largo suspiro, entró en la tienda de animales.

o…

Llegando a la salida del centro comercial logró por fin divisar a sus amigos, mas concretamente la cabellera rosa y a su dueña que tenía una expresión de cabreo en su cara pero, claramente, sus ojos estaban sin el brillo habitual que los caracterizaba y una vez más Sasuke se preguntó ¿Qué es lo que tiene ella que las demás no?. Con paso decidido llego hasta ella, que se reusaba a mirarlo.

-Si se muere hoy en la noche tienes completamente prohibido llamarme a las 5 de la mañana- diciendo esto le entrego una pequeña masa de pelo blanco. La chica observó al animalito mientras sus ojos volvían a tener la vida que los hacia únicos y Sasuke, aunque se rehusara a admitirlo, supo que complacería todos los caprichos de esa molestia por el simple hecho de ver esa sonrisa y esa mirada una vez mas.

Desertó a las 9 de la noche, con el sueño haciendo mella en él. Suspirando se sacó la polera y los pantalones para luego ponerse el pijama y meterse a la cama.[uy salió verso xd]

- Molesta.


Ya está, espero que les guste y blah, blah, blah.