Disclaimer: No soy JKR ¡SORPRESA! Tampoco soy alguien de Warner Bros Company ¡OTRA SORPRESA! Soy… un antepasado tuyo ¡HORROR! (con ese pequeño monólogo que espero que os haya hecho sonreír :DD, he querido decir que LOS PERSONAJES NO SON MIOS ojalá lo fueran…)

Hello, mis queridas dulzuras :)

Hoy hay más gente a la que agradecer :O *ehemm* Naluma5, Pinguina00,Albaa y, la última que reviewizó, Marii96, la cual es awesome :D.

Espero que estéis leyendo el fic de mi querida amiga Naluma5, De escobas y corazones rotos, porque si no, cuando oscurezca iré a vuestra posada y os mataré con un ¡Avada Kedavra!

Disfrutad ;).

Capi 6, allá vamos :DD

Mezclas Imposibles

Cap. 6: Reconciliación.

Reconciliación: reconstitución de una relación rota o restablecimiento de la concordia o amistad perdidas entre dos personas que se habían enfrentado.

Cuando llegué a mi querido apartamento, sentí alivio, y al parecer el dolor en el pecho disminuía si no pensaba en él. Dejé mis llaves sobre el mármol de la cocina y me dirigí a mi habitación. Sin segundos pensamientos me tumbé sobre la cama y deseé morirme.

"¿Por qué a mí? ¿Qué he hecho para merecer algo semejante?"

Me dormí, exhausto por las lágrimas.

A la mañana siguiente desperté con el timbre. De nuevo. Me levanté rumiando y abrí la puerta. Al ver lo que había fuera, la cerré de un golpe seco. Era él, con una sonrisa satisfecha sobre su atractiva cara. Era horripilante. ¿Qué le hacía tantísima gracia?

Empezó a golpear la puerta repetidamente mientras gritaba. "¡Remus, joder! ¡Abre la puerta! ¡Qué ha pasado!" ¿Que qué pasaba? Oh nada, Sirius, solo que después de liarte conmigo te he visto succionarle la lengua a una Barbie, eso es todo. "¡Remus, me cago en mi puta vida! ¡Abre la jodida puerta para contarme lo que ocurre, maldita sea!" A éste le tenían que lavar la boca con lejía. Le di un golpe a la puerta. "¡No voy a abrirte, Sirius! ¡No pienso abrirte!"

"Está bien, no voy a gritar más, pero ábreme Remus, necesito hablar contigo." La voz ahora le hacía parecer inocente. Puto bastardo. Aun así le abrí. "Qué." Escupí.

"¿Me dejas pasar, por favor?" pidió, suplicante. Suspiré y le dejé pasar. Se dirigió hacia MI salón, se sentó en MI sofá, en MI sitio. Le seguí y me quedé de pie. "Repito, qué. Y no te he dado permiso para que te sientes." Suspiró, pero me hizo caso omiso.

"Qué coño te pasa conmigo, Remus." Eso era el colmo de la insolencia.

"¿Que qué me pasa? Oh, nada importante, sólo que te he visto en el centro comercial, bonita compañía la que tenías. Muy linda." Ironicé, gruñendo. Él pareció sorprendido. Sí, Sirius, sí.

"¿Me viste con Nancy?" ¿Nancy? Típico. Asentí. Él carraspeó. "De eso venía a hablarte."

Abrí los ojos y pestañeé, sorprendido. "¿De Nancy?" Asintió y se acercó a mí. Me cogió las manos y me miró a los ojos. No sé si es posible, pero sentía que me derretía.

"Estaba con Nancy en el centro porque… bueno, mis padres quieren que me case con ella. Es mi prima." Eso me sobresaltó.

"Sirius, esto es grave. ¡Es incesto! Es antinatural…" Asintió de nuevo y se dejó caer en mi sofá con un suspiro. Tiró de mis manos y me hizo sentarme sobre él, con las piernas a un lado. Me sonrojé. "Remus… estaba en el centro comercial porque… mis padres también estaban allí… Y la besé, por esa misma razón. Pero…" asentí para que prosiguiera. "Después, me sentí fatal, como si ese beso fuera falso, incorrecto, y… se lo dije. A mis padres y a Nancy."

"¿Qué les dijiste…?" pregunté, temblando con anticipación. Me miró a los ojos y susurró. "Creo que me estoy enamorando de ti, Remus Lupin." Eso fue lo que necesitaba para rodear su cuello con los brazos y juntar sus labios con los míos. Él profundizó ese roce de labios lamiéndome el labio inferior, pidiendo acceso. Nuestras lenguas se entrelazaron y gemí de placer. Estaba caliente, su lengua estaba caliente. Hacía calor. Dios mío, qué calor.

Por la falta de aire, nos separamos, pero Sirius apoyó su frente contra la mía. "Te prometo, Lupin, que jamás me alejaré de ti. Jamás te haré daño. Te lo juro." Susurró con los ojos cerrados. Y me volvió a rozar los labios. "Te tomo la palabra, Black." Sonreí de lado al ver que se sobresaltaba. Abrí los ojos y me encontré con otros, grises y sorprendidos, mirándome fijamente. "¿Cómo sabes mi apellido?"

Le pasé las manos por los hombros y le acaricié el pecho, se estremeció. "Yo también se investigar…"

Asintió y me cogió de la nuca, para volver a besarme apasionadamente. Le correspondí el beso. Él deslizó la mano por el interior de mi camiseta. Empezó a jugar con mis pezones. Gemí en el beso. Él aprovechó esa oportunidad para deslizar su lengua en mi boca y pasarla por el interior de mis mejillas y por el cielo de mi boca.

De repente, sonó mi móvil. Sirius gruñó. "No lo cojas." Asentí, pero no paraban de insistir. Así que me aparté de Sirius lentamente y cogí el móvil de la mesa. Sin bajarme de su regazo. "¿Sí?" dije, con la respiración entrecortada. "¿Remus? Soy Lily, ¿qué ocurrió ayer en el centro comercial?" se percató de mi respiración y añadió: "¿Qué haces tan sofocado?"

Carraspeé, y acto seguido le conté lo ocurrido en el centro comercial. "¡Será bastardo! Voy a…"

"No, Lily, está todo solucionado." Al decir esto, noté algo húmedo en mi clavícula, era la lengua de Sirius, el cual me había bajado el cuello de la camiseta y me miraba con una sonrisa de costado. Volvió a pasar la lengua por ahí, sin dejar de mirarme. Dios, Sirius, no sabes lo caliente que me pone que me mires así…

Gemí y Lily… "¡Remus! ¡Sigo aquí!" dijo. "Espera… ¡Está ahí Sirius! ¿Qué narices estáis haciendo, eh?"

"Lily…" susurré con la voz entrecortada. "Luego te llamo." Y colgué antes de escuchar el grito de Lily. Lancé el celular al suelo y cogí la cara de Sirius. Ahora estaba poniendo cara de inocente. "No… no hagas e…eso cuando e…e…estoy hablando por telé…teléfono." Dije entre respiración y respiración. Él sonrió inocentemente. "¿Hacer qué, Remy?" e hizo un puchero. ¡UN PUCHERO!

"Eso que haces con la lengua. Con esa maldita lengua que debería arrancarte de un mordisco por ponerme tan caliente." Caí en algo cuando vi que la sonrisa inocente de Sirius se convertía en una de satisfacción, y a la vez seductora. "Mierda… ¿Dije lo último en voz alta?" pregunté, más a mí mismo que a Sirius. Él asintió y sacó esa jodida lengua para lamerme los labios. "¿Te refieres a ésta lengua?" Asentí, volvió a lamerme los labios. "Arráncamela." Dijo con esa voz tan sexy que solo él sabe poner.

Planté mis labios sobre los suyos bruscamente. Le mordí los labios, la lengua, la barbilla. Quería mordérselo TODO. Quería castigarle por distraerme. Sonó el timbre de la puerta. Sirius volvió a gruñir. "Odio que me interrumpan." Dijo y me dejó con cuidado en el sofá antes de ir a abrir. Le observé con una sonrisa en mis labios. "¿Qué coño quieres, Evans?" gruñó. ¿Evans?

"Sirius Orion Black, déjame pasar o te juro que te quemo ese pelo al que tanto quieres. Tengo que hablar con Remus." Sirius se negó a dejarla entrar. Sonreí y me acerqué a él por la espalda. Le susurré algo en el oído. "Sólo serán unos minutos. Déjala pasar." Él me miró y asintió. Después volvió a mirar a Lily y le gruñó. Pero la dejó pasar. "Buen chico." Dijo Lily, palmeándole la cabeza como a un perro. Él hizo ademán de morderla y ella se apartó, sacándole la lengua.

Reí y cogí a Lily de la mano, llevándola al sofá. Nos sentamos. "Dime." Le dije, sonriendo. "¿Cómo que 'dime'? Cuéntame ahora mismo de qué vais vosotros dos." Dudé.

¿Debía contárselo a Lily?

¡Yujuuuuuu! Por fin actualicé!

No saben lo que me costó hacer este capi, princesas, no lo saben bien!

Pero por ustedes lo hago todo mis queridas lectoras!

¿Reviews? :))