Bueno….tercera parte…siento el retrasooooo! (si es que alguien lo estaba esperando…) no se que decir así que ahí va una chorrada este texto en su origen se llamo (texto expositivo) ya que por unos días compartí ordenador y no quería levantar sospechas juajuajua! ¿Buena idea verdad? ….Bueno ahí va:

Aclaraciones del capítulo: A las que quieren pensar que lo que paso en el capitulo anterior fue un sueño, siento decepcionarlas, porque no lo fue…

Pasaron unos días, y Ryuichi seguía conviviendo con nuestros protagonistas, todo era normal salvo que a veces, cuando estaban los tres juntos, Misaki se ponía rojo como un tomate, y sentía ganas de abandonar la habitación, pero salvo aquello, nadie comento nada sobre lo sucedido la otra noche.

Usagi: Misaki, tengo que ir a la editorial, volveré enseguida.

Misaki: De acuerdo.

Usagi: Misaki

Misaki: ¿Qué?

Usagi: Te quiero.

Misaki: Yo tam….¡que te valla bien!

El mayor agarró la barbilla del ojiverde, hasta que sus ojos quedaran frente a frente.

Usagi: Misaki, ¿Qué ibas a decir?

Misaki: Qu..que…yo también tendría que ir a una editorial algún día de mi larga vida..jajajjajaja!

Usagi se quedo un poco pensativo, pero cerró la puerta y se fue.

Misaki se tiró contra el sofá.

"No he podido hacerlo" "No puedo mostrarle mis sentimientos", "esto tiene que acabar, si sigo así, es normal que se fije en gente como Sakuma-san…perderá el interés por mi".

El muchacho se levanto firme, subió las escaleras, decidido a hacer algo que llevaba tiempo pensando, cruzó el pasillo y abrió la puerta de la sala de invitados donde se encontraba Sakuma con Kumagoro, y otros muchos osos que se hallaban en esa habitación.

Ryuichi: Kumagoro-san es el mas guapo de todos!

Misaki: Sakuma-san, ¿Puedo pedirte un favor?

Ryuichi: Claro! Nanoda! Pero primero quiero un caramelo!

Misaki: Toma. –El chico, le da los dulces y aprovecha para encender su cadena de música.

Lost compless resonó por toda la habitación.

Ryuichi: Me encanta esta canción! Noda! Lost Compless nanananananana! Subete, itano itakute!

Sakuma se puso en modo serio.

-Realmente funciona…-pensó Misaki. (Gota en la frente)

Ryuichi se acercó al ojiverde y lo agarró por la cintura.

Ryuichi: ¿Qué querías pedirme, encanto?

Misaki: Ore…yo…quería que, que…que…ME DIERAS CLASES DE SEXO! (rojo como un tomate, aunque no hace falta aclararlo)

Ryuichi: (Arqueando una ceja) ¿Y por que?

Misaki: Yo…quiero atraer a Usagi-san…pero no me atrevo a actuar, me da mucha vergüenza.

Ryuichi: Esta bien, yo te enseñaré a seducir a tu querido Akihiko.

…..

Usami-san llego algo más tarde de lo habitual, ya que Isaka le había obligado a firmar unos cuantos autógrafos cuando llego Misaki estaba apuntando algo en un cuaderno mientras Ryuichi le dictaba.

Usagi: ¿Qué se supone que están haciendo?

Misaki: NADA! Ryuichi-san me estaba pasando una receta genial! Solo eso!

Usagi: Vale, vale, tranquilízate, por cierto Sakuma, K-san me dijo que ya puedes ir a tu hotel, ya esta todo arreglado, ¿quieres que te lleve?

Ryuichi: Are! Me hubiera gustado quedarme un poco mas aquí con ustedes dos! Pero que se le va hacer, seguramente kumagoro quiera un poco de intimidad, ¿verdad? ¿Kumagoro?, (volviéndose hacia Misaki) Nee-Misaki-kun lo he pasado muy bien! Pon un practica lo que te enseñé ok?-se despidió dándole un beso en la mejilla y guiñándole un ojo.

…..

Usami y Ryuichi estaban en el coche enfrente del hotel.

Usagi: Bueno Sakuma, ya llegamos, como siempre ha sido un placer.

Ryuichi: El placer ha sido mío, no esperaba encontrarme con una sorpresa como esta (refiriéndose a Misaki). Espero volver a veros pronto. Jeje (Está en modo sexy porque en la radio del coche, habían puesto música).

Le dio un beso en la mejilla a Usagi y camino hacia el frente, pero, antes de llegar a la puerta, se dio la vuelta, y gritó:

"Espero que te guste mi sorpresa".

Usagi: ¿?

Akihiko se encontraba de vuela a casa, en su auto deportivo rojo, pensando en lo que el vocalista, acababa de decir…¿Sorpresa?..¿Qué sería? Al de poco rato decidió no darle mucha importancia. Al fin y al cabo, Ryuichy Sakuma era como era.

Cuando llegó a casa, no encontró a nadie dentro.

-Habrá salido a comprar-pensó.-Lástima, me falta Misaki.

Por aprovechar el tiempo se dirigió a su cuarto para adelantar trabajo para su novela, así después, podría aprovechar el tiempo con su uke preferido. Pero cuando entró dentro, alguien apagó la luz, y atrayéndolo hacia sí mismo agarrándole de la corbata, le planto un inesperado beso, muy apasionado. Mientras, lo recostó en la cama con una actitud algo brusca.

Usagi: ¿Misaki? ¿Qué estás haciendo?- dijo el escritor absolutamente sorprendido.

Misaki, el personaje oculto, llevo el dedo índice a los labios del mayor, pidiéndole silencio. El escritor obedeció, quería ver como acababa aquello.

El estudiante se posicionó encima de él, y comenzó a besar y a dar mordiscos sobre el cuello de su escritor favorito, marcando la piel como suya, ya que él era suyo y de nadie más.

Comenzó a desabotonarle los botones de la camisa, para deslizar su boca por los rincones que quedaban liberados. Usagi podía notar que aunque determinación no le faltaba al pequeño, sus manos temblando, le traicionaban. El escritor sonrió, lo mismo pasó el día de la entrega de premios, aunque parecía que aquella vez su koi iba más en serio que nunca, por lo que él estaba encantado.

Cuando Misaki llego al borde del pantalón del ojilila, acaricio aquel bulto, ya crecido por encima de la tela, provocando un gemido de parte de su casero, era la primera vez que oía gemir a Usagi-san por un estímulo producido por el mismo. Cuando liberó su miembro del pantalón y los bóxers agradeciendo que las luces estuvieran apagadas. Siguió acariciando aquella gran hombría, hasta que porfín se armó de valor para pasar su lengua por su superficie, de abajo a arriba, muy lentamente, pasó su lengua por todos los rincones del ojilila, hasta que comenzó a subcionar la punta.

Usagi: Misaki…ah…métela ya.

El ojiverde accedió, complaciendo a su casero e introduciéndose toda su extensión en su boca, poco a poco aumento el ritmo volviendo loco a su escritor.

Usagi: Haaaaaaa, Misaki, no aguanto más, detente.

El castaño no paró, así que como era de esperar, pocos segundos después recibió la esencia de su escritor en la boca.

Usagi: Ahhhhh…Misaki eres increíble.

Misaki posó sus dedos nuevamente en la boca del escritor.

Misaki: Aun hay más…

El castaño encendió la luz, descubriendo su atuendo, los ojos de Akihiko no podían dar crédito de lo que veían, su pequeño llevaba puesto una faldita de estudiante que sacaba a relucir todos sus encantos y unas medias blancas hasta la rodilla, aprovechando el shock, y que por lo menos ese disfraz habían causado el efecto deseado en la entrepierna del mayor. Misaki se incorporó encima del mayor, agarrando la entrepierna del ojilila e introduciéndola en el interior de su pequeño agujero. Comenzó a penetrarse, aumentando el ritmo, atrayendo los gemidos de ambos.

-Usagi: Ahhh Misakiii, eres tan estrecho, ahhh.

-Misaki: Ahhhhh…sensei…mas rápidooo…ahhhhhh.

-Usagi: Te quiero.

Era tan la excitación del escritor que no tardo en volver a correrse en el interior de su pequeño, logrando que este también lo hiciera entre sus vientres. Los dos cayeron agotados en la cama. Misaki abrazó al escritor.

Misaki: ¿Usagi-san?

Usagi: ¿Qué?

Misaki: Te quiero.

Usagi Akihiko-san despertó aquella mañana cómo el hombre más feliz en el planeta Tierra, se dio la vuelta para besar a su koi y desearle los buenos días.

Misaki: ¡QUÉ ESTÁS HACIENDO, BAKKKAAAAAAA! TE APROBECHASTE DE QUE ESTABA DORMIDO!

Usagi: ¿Qué? ¿No puedo darte un beso?, con lo apasionado que estuviste anoche, pensé que…

Misaki: ¡Pensaste mal! –Misaki, poco a poco se fue acordando de cada una de las casas que había hecho con Usagi-san esa misma noche. Por lo que la cara del muchacho de enrojecía más a cada milésima de segundo.

Usagi: Entonces, ¿Por qué lo hiciste? Pensé que por fin reconocerías tus sentimientos.

Misaki: (Si enrojece más le estalla la cabeza…) Por…por…por…que…!

Usagi: ¿Qué?

Misaki: ¡PORQUE TE QUIERO SOLO PARA MÍ!

El muchacho se quedo como si acabara de correr la maratón, mientras el escritor no podía aguantarse la risa.

Misaki: ¿De qué te ríes?

Usagi: De tí, eres un crio.

Misaki: ¡Cállate, olvida lo que te he dicho!

Usagi: No lo haré.

Akihiko se recostó encima del ojiverde, entrelazando sus manos y robándole un tierno beso al menor.

Usagi: Misaki, mi Misaki, yo ya te deseo con toda mi alma, no debes preocuparte por eso, no obstante eres libre de realizar tantas cosas pervertidas como desees, estaré encantado, por cierto, aun no terminaste de leer ninguna de mis novelas BL, si no lo haces me enfadaré.

Misaki: No lo haréeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee! NuncaAAAAAAAAAAAAAAAAA!

Ryuichy Sakuma abrió la puerta de su casa la mañana del 11 de Mayo de 2011, cuando una montaña de kumagoros cayó sobre él. Detrás de todos aquellos kumagoros un kumagoro gigante sostenía un cartel:

Eternamente agradecido: Akihiko Usami

Fin!