-¿Degel no ha vuelto a mirarte las heridas?- Preguntó Sisyphus sentado junto a la cama de Galatea-
-No, me dijo que fuera a verle si notaba algo raro. Pero aparte de lo que me tiran los puntos, no noto nada.- Mintió Galatea. La verdad era que Degel había ido a verla todos los días. Habían entablado amistad, y empezaban a conocerse más. Incluso le había llevado un par de libros para que no se aburriera.
-Vaya… bueno no importa Atenea quiere veros, a Yuzuriha y a ti. ¿Puedes ir esta tarde, antes de que oscurezca? Y de paso dile a Degel que le eche un vistazo a las heridas-
-Claro…-Galatea se alegró de tener una excusa para ver a Degel- Pero, ¿y Yuzuriha? Tengo entendido que el Caballero de Aries la llevó a Jamil-
-Si, Shion se la llevo a para que su maestro le curara las heridas, estará aquí al medio día también te traerá tu armadura. Iréis juntas a ver a Atenea.-
-¿Y tú? ¿Estarás allí también?-
-Si…-
-¿Por qué? Sisyphus, ya está bien ¿no?-
-No sabes cuál fue mi impotencia al encontrarte allí, tirada medio muerta. Además, Atenea quiere que yo…-
-¡No me importa! ¡Ya no! Tú mismo dijiste que no podía ser. ¿Por qué vuelves ahora con eso, después de tanto tiempo? ¿Porqué ese "piénsatelo" a estas alturas?-
-¡Porque me he dado cuenta de que no quiero que te alejes de mí! ¡No quiero que te pase nada!-
-Basta, Sisyphus, por favor…-Galatea intentó sonar calmada, pero no podía. Sus ojos se desbordaron de la rabia y la frustración que sentía. Había amado a Sisyphus, y ella siempre había sido rechazada y, ahora, era Sisyphus quién corría hacia ella- Vete, por favor.-
Sisysphus se levantó alargando la mano con intención de quitarle la máscara a la amazona. Ella le cogió por el brazo impidiéndoselo, y giró el rostro.
-¿Sabes... que creo que a Regulus le gusta Yuzuriha? Últimamente, pasan mucho tiempo juntos… ¿Por qué no hacemos tú y yo algo juntos? Cuando te recuperes podríamos entrenar o enseñar técnicas nuevas a los aprendices…-
-Por favor… déjame sola.-
Sisyphus salió de la cabaña abatido. Ella, junto con Regulus, había sido su alumna, la conocía mejor que nadie. Al principio se lo negaba ponía excusas "la obligación", "la edad", pero pese a todo ello ella insistía, incluso llegó a quitarse la máscara delante de él. Pero él simplemente había decidido mirar a otra parte. Hasta ahora. Al verla en una situación tan precaria… había abierto los ojos, ya no podía negarlo por más tiempo.
Sisyphus y Regulus ya estaban allí cuando Galatea y Yuzuriha llegaron.
-Yuzuriha de Grulla-
-Galatea de Lince-
-Me alegra ver que estáis casi recuperadas. Ha debido ser doloroso perder a tantas compañeras… - la única respuesta fue el silencio, Atenea prosiguió- ¿Podéis contarme que ocurrió con las Tres Gracias?
-Bueno, supongo que Sisyphus de Sagitario le habrá contado lo ocurrido-habló Yuzuriha.
-Sisysphus solo me dijo su situación… las bajas… y que os encontró a las dos al borde de la muerte y como os trajo al Santuario-
-Bueno, a decir verdad nosotras no recordamos muy bien lo que ocurrió. Nos adelantamos un poco para explorar la zona en busca de algo que pudiera darnos ventaja o de algún signo de la presencia de las Gracias. Las demás venían siguiéndonos de cerca. Hubo un resplandor a nuestra espalda, no nos dio tiempo a girarnos cuando una explosión nos empujó y caímos al suelo. Lo siguiente que recuerdo es a Sisyphus y a Regulus trayéndonos de vuelta al Santuario.-
-Y vosotros no notasteis nada cuando llegasteis ¿verdad?- Preguntó el Patriarca a los Caballeros Dorados.
-No. Ningún cosmos seguía ardiendo allí, excepto el de ellas dos. Tampoco quedaba rastro de las Gracias-
-Hay que encontrarlas y acabar con ellas-Sentenció Regulus.
-¿Alguna idea de dónde empezar a buscar?- Preguntó Sisyphus-
-Degel estaba estudiando el tema. Pude que él tenga alguna pista. Yuzuriha, Galatea, en primera instancia trabajareis con Degel, el tiene plenos poderes para acceder a los archivos del Santuario podrá facilitaros información acerca de las Tres Gracias. En principio él os supervisará, no queremos meter a Caballeros en esta misión, asique no os ayudará en el trabajo de campo.-
-Pero Gran Patriarca…- protestó Regulus. Sisyphus le hizo un gesto negativo.
-El Patriarca ha tomado una decisión, y hay que acatarla. Sin embargo esperaba que se me concediera a mí la tarea de supervisarlas.-
-No, Sisyphus, tú ya tienes trabajo de sobra. Degel se encargará de esto, últimamente no se le ha asignado ningún cometido, déjaselo a él. Podéis retiraros.- Sentenció Atenea.
Los cuatro salieron del Templo de Atenea donde la oscuridad se había apoderado de todo. Comenzaron a caminar por la escalera que conducía a la Casa de Piscis. Yuzuriha y Galatea comentaban las órdenes del Patriarca mientras que Regulus y Sisyphus las seguían sin participar en la conversación.
-Yuzuriha, ¿puedo hablar contigo un momento?- dijo Regulus. Las dos chicas se dieron la vuelta, Yuzuriha asintió y Regulus y ella se adelantaron dejando atrás a los otros dos.
Legaron a la Casa de Piscis, Albafika estaba en una misión, por lo que la última casa, estaba vacía.
-Las cosas te han salido bien… ¿no?- Galatea le miró-
-¿Ya vas empezar otra vez?- Dijo rígida.
-¿Empezar qué? Aún no hemos hablado de nada.-
-Según tú no había nada de qué hablar.- contestó fría.
-Deja el sarcasmo a un lado.- La cogió de la muñeca y la hizo girarse.- Ya te dije que lo sentía.
-Ya es tarde para volver atrás.
-No voy a desistir.- Galatea se dio la vuelta y continuó hacia la Casa de Acuario.
