Disclaimer: Ni Harry ni ninguno de los personajes me pertenecen ='(
Advertencias: SLASH.
Notas: Siempre en cursiva debajo del título, el narrador de la historia si hay alguno en concreto; en este caso, todavía sigue siendo Harry. Respuesta a los comentarios anónimos en el final.
Capítulo II
La decisión ¿correcta?
Harry Potter
¿Cuánto tiempo llevo ensimismado en mis pensamientos? Podría seguir así eternamente; son tantas las dudas que tengo, hay tanto en lo que pensar.
Pero el ruido a mi alrededor aumenta. Son solo murmullos, pero bastan para desconcentrarme. ¿En qué estaba yo pensando hace unos momentos? No sabría decirlo, todas esas sutilezas escapan a mi comprensión. Mi línea de pensamientos se ha perdido.
Pero aún así, por mucho que hayan cortado el hilo de mis cavilaciones, sus voces van en aumento. Poco a poco, casi sin que se note. Pero no puedo entenderlas. Todavía están lejos de mí. Me llegan pero no las comprendo. O quizás no les presto la atención suficiente.
Y yo no puedo hacer otra cosa que observarle. Desde que le dije que se arrepintiera y tratase de sentir algo de remordimiento. Desde que me miró intentando entender lo que quería decir con esas palabras y la comprensión finalmente bañó su rostro.
Y entonces cambió en mitad de una bruma negra. Neblinas que le rodeaban completamente y que yo pensaban que acabarían con su vida. Jamás dejé de observar sus ojos rojos. Aunque no podía verlos a través de la oscuridad que se cernía sobre él, los observaba como si estuviera hipnotizado.
Remolinos le cubrían. Nubes de oscuridad que le ocultaban de todos aquellos que no perdían detalle de nuestros movimientos y palabras.
Nunca dejé de mirarle.
Ni siquiera cuando él dejó de mirarme a mí, para observarse a sí mismo. Su cuerpo. Sus manos. Su cara. Nada de eso tiene mayor importancia, porque sus ojos siguen siendo rojos. Pero él ya no es el mismo de antes, o no tanto.
Pero ha cambiado, ¿verdad?
¿Cuándo pasaron de los murmullos a los gritos? Seguía concentrado en aquellos ojos. Lo demás parecía irreal, a pesar de no serlo. Me miran. Él me mira.
Tiene miedo.
No sé de qué me sorprendo. Es normal y es un sentimiento que ya sabía que poseía. Lo que acaba de ocurrir es algo inesperado; no todos los días te transformas de ese modo. No es usual que debas morir y en lugar de eso te encuentres diferente. Aún vivo. Pero él no debería temer eso. La Muerte es la que alimenta sus pesadillas, no la Vida.
No. Espera un segundo. No es eso... tiene miedo de los que nos rodean. Está indefenso. No puede enfrentarse a todos ellos usando solo magia sin varita. Supongo que eso es algo nuevo para él. No tiene varita. Por supuesto, yo tengo su varita. En realidad ahora es la mía.
Pero oculta muy bien lo que siente. Ninguno de ellos sabe leer en él como yo lo hago. No creo que siquiera desearan hacerlo aunque tuviesen esa oportunidad. Yo tampoco lo he deseado nunca. Asomarse a su cabeza es retar a la sanidad mental.
No le temen. Ya no. Es eso lo que murmuraban. Lo que están gritando. Abucheos. Insultos. Amenazas. No puedo distinguir ninguna en particular, pero las entiendo todas. En esencia es lo mismo. Es la revolución. Libertad para decir lo que todos querían, sin miedo. Obtienen la fuerza al saber que esta Batalla la tienen ganada. Y como consecuencia, la Guerra también.
Es el rechazo que siempre han sentido hacia él. El odio que él les provoca hecho palabras.
No quiero quedarme a esperar a que llegarán si la multitud se sigue exaltando así. No será agradable, estoy seguro.
No sé que hacer. Quiero huir y dejarle en manos de toda esa gente a la que ha perjudicado, atacado, herido. Siento que lo merece, pero no quiero formar parte de ello. Por un momento pienso que soy un cobarde que quiere que los demás hagan el trabajo sucio.
Por otro lado, mi maldita conciencia no me deja en paz. Ni siquiera el cansancio, las peleas logran callarla. Susurra una y otra vez no lo permitas. No lo permitas. NO LO PERMITAS. Sin descanso, una y otra y otra vez. No me deja pensar.
Se ha arrepentido de verdad. No lo merece. No ahora. Si ese sentimiento fuera falso, nada de esto hubiera pasado. No puede ser de otra manera. No es posible.
No soy consciente de cuando me he adelantado unos cuantos pasos para quedar frente a él.
Y entonces todo se vuelve silencio. Expectación. Ansias de sentarse a observar el espectáculo, palomitas incluidas como si se tratase del estreno de la película más esperada del año.
Le agarro del brazo y me doy la vuelta, con él caminando de frente. Le tengo bien sujeto por el hombro y mi varita — ¿cuál de las dos? Ambas, la de Draco Malfoy y la de Saúco me pertenecen legítimamente. En realidad no me importa cual sea, no tengo intención de usarla contra él. No hasta saber que está pasando. Claro que eso no debe saberlo nadie—.
Siento sus miradas. Se clavan en mí con más fuerza de la usual. Desean verle muerto. Anhelan contemplar como le arranco la vida, de la forma más sádica y cruel que se me pueda ocurrir. En este momento, me dan asco. Y más asco me doy yo por no ser capaz de llevar a cabo aquello para lo que me he estado preparando durante tanto tiempo. Eso que he llegado a desear más que nada
Hago mi camino hacia la salida dirigiéndole a punta de varita, sin mirar a nadie en particular pero con ese brillo que exclama no os atreváis a poneros en mi camino.
Nadie lo hace. Después de todo, para ellos sigo siendo Harry Potter. El Elegido, aquel que está destinado a acabar con el-que-no-debe-ser-nombrado. El que ya lo logró siendo tan solo un bebé. Toda una autoridad —pienso con ironía—, siempre y cuando les convenga, por supuesto.
Esta vez decido tomar yo la decisión antes de que nadie tenga la oportunidad de inmiscuirse. Y si es la correcta o no... bueno, ya se verá. En estos momentos lo que menos me importa es lo que crean los demás que se debe hacer.
Notas Finales: pues bien, aquí está el capítulo de ayer. Siento haberlo subido hoy, pero es que ayer me llegó el mail a Pottermore (¡siiiiii!). Ya tengo mi varita (aunque estoy un poco disgustada con ella...) y estoy a punto de ser seleccionada. Todos los test que he hecho hasta ahora me han dicho que soy Slytherin pero como al parecer nadie ha entrado a la casa que creía que iba a ser... pues no sé que pensar... De todas formas aún no puedo creer que los test me digan Slytherin, creo que no va conmigo... Ya os contaré en la próxima.
Ahora la respuesta a los comentarios anónimos (los demás los respondo siempre por PM -mirad el inbox-):
Luna: Me hubiera ofendido de no ser porque, de hecho, ya soy una bruja y a mucha honra jajaja. Me alegro de haberte hechizado y espero que el hechizo se mantenga durante muchos, muuuchos más capítulos. ¿¡EH! ¡Soy bruja de palabra! Lo terminaré cueste lo que cueste... Aunque resulta más fácil con reviews como el tuyo ^^
No sé si este capítulo ha resuelto tu duda sobre lo que hará Harry, pero al menos ahora sabes que se lo ha llevado lejos de todos los demás.
Haruka: me alegra de que te gustara el principio, y espero que te haya gustado este capitulo también xD
