-Me ha llegado la noticia de que hay actividad en Creta iba a enviar a Grulla, Lince y Casiopea allí hoy mismo, hay un barco en el puerto que las llevará, allí se reunirán con mi informador…
-Degel, me temo que voy a tener que pedirte que seas tú quien se encargue del tema de las Tres Gracias.- el Patriaca vio la pregunta en la cara de Degel- Yuzuriha ha partido esta mañana junto con Pegaso y Unicornio, y Herja va a encargarse de adiestrar a las amazonas que consigan hoy su armadura. Están muy verdes, pero es lo mejor que tenemos y la más apta para hacer que esas chicas mejoren es Herja. Por eso he decidido que seáis tú y Galatea los que vayáis a acabar con ellas, un caballero de oro y otro de plata será suficiente para parle los pies. Galatea te asistirá en el combate.
-He preparado tres sellos para que contengas sus almas.- Explicó Athena mientras se los tendía a Degel- Volved cuanto antes.
Degel se disponía a marcharse cuando el Patriarca habló de nuevo.
-Por cierto… Quiero que hagáis esto con la más absoluta discreción. Haceros pasar por una pareja de recién casados.- Aquello golpeó a Degel como si le hubieran dejado caer una maza sobre la cabeza.- Internaros en la isla, decid que buscáis a un hermano de alguno de vosotros que os prometió un trabajo allí. Cualquier escusa valdrá para que mantengáis la tapadera. Cuando las encontréis entonces, y solo entonces, exponéis vuestra verdadera identidad. Mientras que esas diosas piensen que el Santuario no va por ellas estarán más expuestas que si ven amazonas y caballeros merodeando. Hay un barco en el puerto que os llevará hasta Creta, se llama El bastardo de Poseidón, el capitán tiene un camarote listo para vosotros. Ah, y también os he preparado unos caballos para que no tengáis que moveros a pie por la isla cuando lleguéis. Y recordad: haced lo que sea necesario para no parecer sospechosos…
-Pe… Pero… ¿Y estos cambios tan repentinos a que…?- Degel no podía creerlo "Haced lo que sea necesario para no parecer sospechosos" por si no tuviera suficiente con sus locos y desvergonzados pensamientos el Patriarca le estaba poniendo en bandeja lo que más deseaba… Fue entonces cuando se percató de la sonrisa de Athena. Esto ha sido cosa tuya… Diosa, pensó.
-El barco zarpará pasado mañana al alba- Interrumpió el Patriarca.-Vuelve a tu casa y organiza la misión.
Degel dio media vuelta sin darse cuenta, y sus pies lo llevaron a su Casa. Absorto pensando en que llevaría… una falsa vida normal con la mujer a la que quería. Porque la quiero, recordó haber pensado la última vez que la había visto, con esos ojos que parecían taládrarlo y aquella forma de hablar, de moverse… era única, preciosa, tenía que ser suya… Pero ¿qué es lo que siente ella? ¿Qué pasará cuando le diga todo lo que me ha dicho el Patriarca…? Ella es noble… ¿Noble?-Le preguntó otra vocecita en su cabeza-¿Te has olvidado de lo de Sisyphos? Unos pasos rápidos y la voz de Kardia le sacaron de su ensoñación. Kardia entró en un remolino de oro y carmesí portando en sus brazos el cuerpo de la mujer.
-¡¿Pero qué?- Exclamó
-Está herida- Aún atónito Degel barrió con el brazo la mesa que tenía en la sala principal, todo fue a parar al suelo. Kardia la dejó con suavidad sobre la superficie y le quitó la capa ensangrentada que le envolvía la herida. Degel pudo ver el causante de aquel agravio. Aquella especie de flecha de hielo que asomaba por el muslo… De la herida manaba sangre…
-Hay que sacarla… y taponar la herida…- Degel estaba confuso, se le había nublado la mente y una extraña ira lo invadía. Kardia por el contrario parecía estar más despierto. Desgarró un girón de la capa que aún estaba limpio, tiró de la flecha. Y en ese momento escuchó el grito de Galatea, que pataleo y dio puñetazos sobre la mesa… acaba de reaccionar. Kardia le puso mano el pecho y la tumbo con pulso firme.- ¡Para de una vez! ¡¿Quieres desangrarte viva? Degel sujétala ¡Maldita sea, Degel!- Degel finalmente reaccionó le puso la mano en el hombro manteniéndola tendida, le cogió la mano y sintió su fuerza. Kardia le estaba dando un par de vueltas al tela en torno al muslo hizo un nudo y apretó fuerte. La pelirroja apretó los dientes y gruño conteniendo el grito en su garganta, y volvió a desmayarse.
Ya había caído la noche cuando Galatea se despertó, envuelta en sedas blancas sobre un lecho enorme, con un dosel de cortinas igualmente blancas y sin máscara. La estancia estaba pobremente iluminada, apenas unas cuantas velas desperdigadas por toda la estancia. Se incorporo en la cama y se dio cuenta de que estaba desnuda, cogió la sábana y se envolvió con ella. Recordaba aquella flecha incrustada en su muslo, sacó la pierna herida de entre las telas, pero allí no había herida ninguna, ya no estaba. No tuvo tiempo de sorprenderse. Estaban tocando a la puerta. Volvió a tumbarse, y se hizo la dormida. Otra llamada suave y… silencio
Escuchó la puerta abrirse, y pasos, vio la sombra dorada al contraluz de las cortinas, se acercaba. Dejo algo al lado de la cama con leve frufrú de telas, y se quedó un momento parado frente a las cortinas… Va descorrerlas Pensó. Cerró los ojos al instante. Pero las cortinas no se abrieron, escuchó de nuevo los pasos y la puerta al abrir y volver a cerrarse.
Volvió a abrir los ojos y a incorporarse, aún desorientada. Salió del a cama y miró que lo que le habían entrado era ropa limpia y de un pulcro color blanco la caja con su armadura estaba debajo, se vistió a toda prisa, y abrió la caja de la armadura. Tengo que salir de aquí cuanto antes. Abrió la pesada puerta de roble, y asomó la cabeza, semioculta… la puerta daba a un pasillo al final del cual había luz. Caminó por él y llegó a un salón, que reconoció inmediatamente: estaba en la Casa de Acuario. Y allí, sentados había tres caballeros de oro y un niño. Kardia dormía en sillón de espaldas a ella. Mientras que Shion y el niño se habían adueñado del gran sofá que había frente al fuego, inmersos en un profundo sueño. Y en el último sillón tapizado en terciopelo azul oscuro estaba Degel, pasando distraído las hojas de un libro. Levantó la vista y la vió…
Hola de nuevo... bueno, quería continuar con la historia cuanto antes, pero no sabia exactamente como seguir, el caso es que esta tarde la inspiración me ha aparecido de golpe... y ya sé más o menos como continuar :P
Agradecer de nuevo por las review, me encanta que me animéis a seguir escribiendo y me encanta comprobar que cada vez atraigo la atención de alguien más. Espero que el estilo de escritura os sea ameno y que se entienda bien aquello que deseo transmitir, estoy poniendo especial cuidado en no liarme con demasiados detalles, y centrarme más en la acción de los personajes. Me encanta escribir, pero estoy muy verde XD. Un saludo a todas, y espero continuar poronto, para dejaros satisfechas. Un saludo a todas, a las seguidoras habituales y a alguna nueva que ha aparecido =D
