Continuando con el fic, realmente es muy interesante escribir sobre ellos, hajaja espero que también les guste ^^
Disclaimer: Vocaloid no me pertenece QxQ! solo uso sus personajes como los protagonistas de esta historia
Advertencias: quizá encuentren muchos errores ortográficos, no les presten atencion y disfruten el fic (quiza un poco OCC)
Cap. 2
Continuando su paseo por el invernadero, Rin miraba con ensoñación cada una de las flores, emocionada guiaba al peli-morado hasta las que más le gustaban y el la seguía con una sonrisa. Al poco rato Len y Miku llegaron con ellos.
-Rin! Que mala eres! Me dejaste atrás en el baño! – se quejo el rubio haciendo un ligero pucherito hacia su reflejo femenino.
-jajaja, gomen ne Len, pero es que me dieron muchas ganas de ver las flores – le sonrió inocentemente a lo que el otro solo suspiro
-bueno, pues entonces tendrás que enseñarme las que más te han gustado – exigió gañéndole el ojo a la rubia, esta sonrió soltando del agarre al peli-morado y tomando la mano de su hermano mostrándole aun más eufórica que antes las flores que más le gustaban.
Gakupo y Miku quedaron parados cerca de las rosas mientras las contemplaban. La chica estaba maravillada con ellas mientras que el peli-morado miraba con tristeza la mano en la que minutos antes sostenía la pequeña rubia. Francamente, se molesto un poco cuando lo soltó y fue felizmente junto a su hermano – "no debería…" - pensó para sí mismo apretando con fuerza dicha mano.
-Y… Gakupo-san, ¿ya ha descubierto sus verdaderos sentimientos? – pregunto entre curiosa y divertida, interrumpiendo los pensamientos del samurai.
-A que se refiere?... – la miro con duda y un poco de sudor recorrió su mejilla al verla sonriendo de manera comprensiva y nostálgica – Miku-dono?... – la llamo sacando un poco de la ensoñación a la chica.
-Gakupo-san… cuando amas a alguien, lo más difícil es darte cuenta de tus propios sentimientos – lo miro un poco sonrojada y tomo la mano que la rubia había agarrado con anterioridad entre las dos de ella – cuando estés seguro de ese sentimiento… veras que, ni la edad, ni el estatus… podrá parar ese sentimiento – sonrió de manera que Gakupo no pudo entente, pero el tacto firme en sus palabras le dieron escalofríos.
-M-Miku-dono, p-por favor no me diga que se me está declarando? – casi suplico el peli-morado con la piel de gallina por las acciones de su joven amiga, esta impresionada al escucharlo solo se echo a reír divertida y le aseguro que no era nada de eso.
-solo lo digo para, que tenga un poco mas de fe en sus sentimientos por… - dudo en decirlo por la propia ignorancia del chico pero sonrió inocente igual que siempre – esa persona especial… - y dicho esto se alejo del peli-morado yendo hacia los dos gemelos.
Gakupo la siguió con la mirada, recorriendo cada parte de la escena frente a él. Los dos gemelos apreciando las flores, la chica de cabellera aguamarina mirándoles con ternura. Le gustaba esa imagen, pero sus ojos no pudieron evitar desviarse hacia ese pequeño rostro angelical que le hacía sonrojar.
De pronto la pequeña rubia giro su mirada hacia él y alzando una mano felizmente exclamo su nombre llamándolo. Intentaba acercarse, pero sus piernas parecían no responderle, acaso sentía miedo? Miedo del sentimiento que su pequeña doncella le producía?
– "Rin-dono es muy cariñosa con todos, por eso mis sentimientos se confunden…" – intentaba convencerse a sí mismo, acercándose por fin con algo más de seguridad.
El resto de la tarde pasó más calmada y tranquila, para alegría del agitado corazón de Gakupo, Rin y Miku se habían adelantado en una tienda de mascotas mientras el rubio y el peli-morado se quedaron un poco más atrás.
-Ne… Gakupo-ni – lo llamo el rubio mirándolo de reojo un poco inseguro - ¿Podrías hacerme un favor? – el peli-morado lo miro algo sorprendido, no era algo muy normal que Len le pidiera favores a la gente y menos a él.
-Claro Len-dono ¿Qué es lo que necesita? – pregunto atentamente para que el chico se relajara un poco.
-Bueno, tú sabes que nuestro cumpleaños se acerca ¿verdad? –pregunto señalándose a sí mismo para que el peli-morado lo entendiera, a lo que este asintió – e-es que… yo no soy muy bueno escogiendo regalos así que quería… que me ayudaras a escoger uno para Rin – pidió algo sonrojado por la vergüenza.
-¿Yo? – Cuestiono el peli-morado – Pero Len-dono sería mucho mejor para eso que yo ¿no es así? – sonrió tranquilamente ente la imagen del rubio frente a él, era enternecedor que se lo pidiera precisamente a él y no a alguien más que seguramente le ayudaría mucho mejor.
-Pero últimamente no he podido estar cerca de Rin, con los ensayos y todo no he pasado mucho tiempo con ella como antes… - dijo un poco entristecido – pero Gakupo-ni la ha estado cuidando así que de seguro podrías ayudarme, por si sabes que algo le guste y yo no – su mirada decidida y fija estaba firmemente en los ojos del peli-morado, este sonrió conmovido admirando cuanto había crecido el rubio desde que era pequeño y lo veía seguir a su hermana por donde quiera que fuera.
-De acuerdo, será un placer ayudarlo –dijo con una pequeña reverencia, que luego paso a ser una animada sonrisa – ¿qué le parece si ya que estamos por aquí echamos un vistazo? – pregunto señalando una tienda de recuerdos.
-¡Claro! – exclamo tomando rumbo hacia la tienda.
Sin duda Gakupo quería mucho a los gemelos, no solo a la rubia, Len también era una persona importante para él, se creía tonto por haber sentido esa clase de tristeza e inseguridad cuando los vio juntos. Ellos eran buenos hermanos, y el solo estaba allí para cuidarlos... ¿verdad?
Este estuvo más cortito, pero intentare de alargar un poco más los otros =w=!
Tratare de aplicarme más y continuar más seguido con esta historia
Ah! Pero ayudaría mucho sus comentarios owo!
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