~ ~N/A~ ~ Hola! ¿Como estan? Espero que esten muy bien. Me he tardado un poquito con este capitulo por que es el más largo de la historia, por no decir que es el capitulo más largo que he escrito en mi vida. ¡Dios santo, fueron 16 paginas de word, casi 17! Pensaba que solo eran 12, hasta que lo pase a un nuevo documento y me decía 16. Yo solo pude decir, "Omg, ¿tan inspirada estaba? Pues parece que si, xD ¿Que esperamos en este cap? Pues les contare que conoceremos el trío dorado, y no, no son Hermione, Ron y Harry, xD, sino Ryo Kurosaki, Hisana Abarai y Ashido Abarai, a los que al fin tendrán el placer de conocer ^.^ Verán que este trío es completamente diferente a sus padres, o al menos los hermanos Abarai, ya que Ryo pues es idéntico a Ichigo. Aqui los conocerán, pero no verán sus aventuras, ya que mas bien es un capitulo de introdución a ellos. Por otra parte, comenzaremos a ver lo que es la trama principal y como comienza a moverse la historia ^.^ Ademas de que alguna que otra comedia familiar *.*

Es un poco difícil describir a Ichigo, ¿por que? Por que en la serie es un joven, despreocupado, que se desvive por sus amigos. Aqui es un padre, y novio-esposo, que debe luchar contra Aizen para salvar a su familia, por lo que es difícil el escribir sus reacciones, conociendo como es Ichigo de denso. Por eso es que frente a las personas, lo que puesto como siempre es con sus amigos, mientras que cuando esta solo con su familia, pues es un poco mas dulce, pero no callendo a lo meloso, xDD

~ ~Agradecimientos~ ~

Sean Raizou - Hola! No, despreocúpate, no te moleré a palos ni con el pollo de hule que tengo (si, tengo uno que me regalo mi hermano para molestarme y le llame Ichigo, xDDD) por que me has dejado un review super kawaii! Gracias por decir que te gusta el fic, cuando comence a escribirlo, pensaba que no iba a tener acogida, pero por lo visto, gracias a Dios, le gusta a las personas y eso me llena de orgullo *comienza a llorar como si ganara el oscar* Que bueno que te gusto el lemmon, te digo desde ahora que el proximo cap tendra lemmon, jejeje que pervertida soy! Tú quieres a Orihime como mamá y yo a Ichigo como papá! xDD Gracias por el review! ^.^

Gabe Logan - jajaja, me ha dado risa tú comentario de Ichigo movido, si, estuvo algo (si, claro) movidito. Aun pienso como será Grimm al final, por que aunque me gusta el Grimm bueno, es algo OCC. No veo a Grimm siendo el mejor amigo de Ichigo, creo que tendrán sus enfrentamientos pero nada de matarse. Quizás al final ayude en algo. Y si, Neliel y Hallibel saldrán en algun momento, y no solo pervertirán a Ryo, sino a Ashido, y ya veras por que, xDD. Gracias por tus reviews ^.^

Lika 2011- Hola! Gracias por enviarme un review. Me alegra mucho de que te guste la historia. Ryo es muy mono, quiero un hijo asi! Pero ya conoceras a los nenes de Renji, quienes también son muy monos como Ryo! Saludos y nuevamente gracias ^.^

Nypsy- Thanks! No solo habrán problemas, habrán travesuras con ese trio dorado, el que estoy pensando volver un cuarteto, pero no se a que otro nene o nena añadir, por lo que aun lo estoy pensando. Pues te diré que el próximo cap abra lemmon, por lo que Ori sera un poco mas activa, lo que paso aquí es que estaba el Shirosaki, que es la parte salvaje de Ichigo, pero no te digo nada mas por que sino te digo como va ir el próximo cap y no es mi intención, xDD. Sobre el bebe, mmm, muy prontito, muy prontito puede haber otro integrante al clan Kurosaki. Gracias de nuevo por tus reviews ^.^

Vane- Hola comadre! Que bueno que te guste, me alegra saberlo, jaja. Dale, vamos a robarnos a Ryo, a Hisana y a Ashido, que son muy monos todos ^.^ ¿un libro? jum, lo he pensando, y tengo ideas, el problema es el tiempo y mi musa, la que es muy vaga -.- pero a lo mejor un día publico uno *.* Gracias por su review, comadre ^.^

Himeangi - Gracias por el review! Que bien que te haya gustado el lemmon, y no eres perver, eso es algo normal cuando vemos una pareja tan bella como Ori & Ichi ! Grimm no es ni malo ni bueno, digamos que el es como un Jack Sparrow, busca su conveniencia. Aqui (el pasado cap) ayudo a Ichigo informando sobre lo que sucedería por que lo debia. Quiera o no quiera aceptarlo, Ichigo lo salvo de Nnoitra y Orihime lo curo, por lo que como 'espada' de palabra, pues le debe una. Esto se vio en lo de las bitches esas de Menoly y Loly, que él dice que se lo debe a Hime, por eso lo puse aquí. Lo de Ashido lo leí en un foro de Bleach. Y según decia Ashido es dibujado por Tite, por eso salio tan bello el muchacho. Supuesta y alegadamente, es posible que salga en el manga, pero aun no lo confirman -.- Gracias por el review^.^

Aiko- Aww, que bueno que te haya gustado el lemmon, estaba preocupada por saber si era bueno o malo, pero por lo visto estuvo pasable *.* Si! Ryo es bello, creo que lo describo de esa forma por que así es como quiero a mi hijo, (realmente, cuando sea madre en un futuro lejano, quiero tres hijos como el trío dorado (no HP, xDD)) Si te soy sincera, no he leído ningún fic hasta el momento (debe haberlos, pero no los he encontrado) donde salgan Shiro e Ichi con la Hime, así que me pareció arriesgado y sexy colocarlo, y pues ya es historia. Aquí te responderás sobre Hisana y Ryo *.* Gracias por el review ^.^

Momo- jajajaja verdad que la Hime es suertuda? Se ha llevado a dos por el precio de uno! Dichosa la muchacha, jajaja Pues sobre el bebe de Shiro... técnicamente Ryo es hijo de Shiro, por que el Shiro = a Ichigo, por lo que ambos son los padres del niño... es raro, pero como Shiro es un alter ego, el lado sexy, temible y oscuro de Ichigo, pues digamos que el será el 'padre' del tan mencionado futuro alter ego de Ryo, que será un hollow parecido a Shiro... U.U pero aun no saldrá, por que Ryo es muy pequeño. no me he olvidado de el Hitsu/karin, aquí no salen, pero se les menciona *.* Gracias por el review ^.^

Hime- Aquí estoy! Un nuevo cap! Que bueno que te encante a Ryo, hasta ahora todas aman a Ryo! que suerte el niño, si lo echan de su casa, tendrá acogida en todas! Me alegra mucho de que hayas leídos mis otros fics. Sip, lo planeo largo, no se de cuantos cap, pero si será largo! Gracias por tú review, espero que te guste el cap ^.^

Lorretho- otra que planea secuestrar a Ryo! Tienes que unirte al plan de Vane y mio, vamos a raptar al trío dorado, jajaja. que bueno que te haya gustado, sobre lo de Hisana y Ryo... tienes que leer para saber, hahaha, la Hime es tan soñadora, que yo creo que hasta siendo viejita, soñara con los duendes y enanos azules, jajaja espero que te guste el cap! gracias por el review ^.^

Aime- No te preocupes, eso me encanta, que los lectores estén en cada cap, diciéndome lo que les gusta y no les gusta, me ayuda mucho a escribir. Mientras más reviews, mas inspiración me llega! Dios mio, todas aman a Ryo! ¿pero quien no ama a ese niñito tan lindo? sobre el lemmon... jajaja, el trío de la Hime, que suertuda! Grimm aparecerá, no por ahora, pero si más adelante, así que espéralo por que vendrá. Gracias por tú review ^.^

~ ~Disclaimer~ ~

Killerqueen: A petición popular de la mayoría de los lectores de Star Collision, tenemos como invitado especial para decir el Disclaimer a: Kurosaki Ryo. *aplausos* ¿Que tal Ryo-kun?

Ryo: mmm, bien, creo. ¿por que tengo que estar aquí? *se lleva la mano a la cabeza*

Killerqueen: Porque sino dices el disclaimer, los duendes azules vendrán y atacaran el mundo! Y tú eres el guerrero que tiene que salvar el mundo!

Ryo: *asombrado* ¿como papá? ¿puedo tener una capa? ¿tambien una espada? ¿y una motora? ¿y podre volar? ¿y tener telaraña como el hombre araña? ¿y tener los lentes de Terminator?... *comienza a imaginarse todos los poderes que quiere*

Killerqueen: *asombrada por la imaginacion de Ryo* ehhh, si claro, Ryo-kun, todo lo que quieras! Pero tienes que decir el disclaimer.

Ryo: Bleach es de propiedad de Tite Kubo sempai, junto a la Shonen Jump y los *lee la blasfemia* mamá dice que no puedo decir eso.

Killerqueen: no, los niños no dicen eso.

Ryo: ok, y la Pierrot. La historia es de propiedad de Killerqueen-sempai. AHora puedo tener poderes e ir a salvar el mundo de los enanos. ¿tú eres un enano azul?

Killerqueen: *se señala a si misma* ¿yo? No!

Ryo: ok, me voy, mi motora me espera. Bye!

Killerqueen: Bye, Ryo-kun!


CAP III:

No solo habían sido los rayos de luz los que habían provocado que ella abriera los ojos, sino el gran peso que estaba sintiendo en su pecho. ¿Qué estaba pasando? ¿Por qué sentía tanto peso en su torso? Y no solo era el peso, sino que también sentía que ese peso era muy cálido. Extremadamente cálido.

Su vista no estaba del todo adaptada por la luz solar, pero pestañeando varias veces comenzó a observar todo a su alrededor. Estaba cien por ciento segura de que ese lugar no era su apartamento. Entonces, ¿Dónde estaba? Ni siquiera se atrevía a observar quien estaba provocando el gran peso en su torso hasta que sintió como unos dedos recorrían su pecho, específicamente su seno izquierdo.

"Kami-sama, es un pervertido que me ha secuestrado" pensó asustada, cerrando los ojos para luego abrirlos. Los dedos aun continuaban allí. Pero eso no era lo único, un nuevo peso se coloco sobre su vientre. Estaba segura de que eso era una mano. "Dios santo, no es solo un pervertido, ¡son dos!" pensó aterrada. Orihime siempre tenía ese grave problema, siempre que se despertaba, se encontraba levemente aturdida, hasta que su cerebro comenzaba a despertarse y recordaba todo. Y en el instante que iba a comenzar a gritar como una demente, lo recordó. Ella estaba en la casa asignada para Ichigo. Y aquellos dos pervertidos no eran otros que Ichigo Kurosaki y su pequeño Ryo.

Mentalmente se pego una cachetada. "Tonta" se dijo a sí misma. Estuvo a punto de utilizar sus conocimientos en karate contra su novio e hijo. Según Tatsuki, ella tenía un derechazo potente, capaz de romper alguna nariz si se lo proponía, aunque eso no le agradaba, solo lo había hecho una vez, aun hombre que había intentado hacerle daño, pero eso había sido hacía mucho tiempo atrás. Bajo su mirada para encontrar a cada lado suyo a los hombres más importantes de su vida. En el lado izquierdo estaba Ryo, quien tenía sus manos sobre su seno. Ese niño siempre tenía esa rara manía de quedarse dormido sobre sus pechos, ¿acaso son tan cómodos? Por otro lado, en el derecho, el capitán del 5nto escuadrón yacía con su rostro pegado a su pecho derecho, mientras su mano derecha estaba sobre el estomago de la mujer. Hasta ahora no había percibido el otro peso en sus piernas, y era que ambos hombres habían enredado sus piernas en las de ella, como si evitaran que ella fuera a huir.

Orihime frunció el ceño. Hasta donde había recordado, ella se había quedado dormida sobre la espalda de Ryo, quien se había dormido sobre el pecho de Ichigo. Entonces, ¿Cómo diablos había llegado allí? Ahora estaba en el medio de ambos, con sus cuerpos sobre el de ella, y con sus piernas enredadas en las suyas. Algo le decía que cuando se levantara le iba a doler todo el cuerpo. Un movimiento en el lado derecho la hizo salir de sus pensamientos. "Genial, Ichigo parece darse cuenta de que me está aplastando" pensó. Para su desgracia fue todo lo contrario. Ichigo acomodo su cuerpo, el que había ganado mucho más musculatura que cuando era aun humano, sobre el de ella. Ahora parte de su cuerpo-específicamente el derecho- estaba bajo el cuerpo del capitán de cabello naranja, quien recostó su cabeza en el cuello de Orihime, provocándole cosquillas con su cabello en picos. Ryo, aun dormido, hizo exactamente lo mismo, moviéndose hasta también aplastar a su madre, recostando su cabeza en el pecho-cerca del corazón.

Un nerviosismo invadió a Orihime. Comenzaba a sentir que el aire estaba faltándole. En esos últimos cinco años a Ichigo le había crecido el cabello, lo suficiente para caerle sobre su rostro, y ahora acostado sobre ella, le caía a ella también en su rostro. Con ambas manos bajo los cuerpos de sus acompañantes, y con sus piernas inmovilizadas, Orihime no podía hacer nada. Intento mover su cuerpo, pero Ichigo, junto a Ryo, eran demasiado pesados para ella. "Kami-sama moriré asfixiada" pensó con miedo. Ninguno de los hombres daba reacciones de estar despiertos, y por lo que se podía ver, no iban a despertar pronto.

—Ichi…— algunos mechones del cabello naranja de Ichigo cayeron dentro de su boca. Eso no podía estar pasándole. ¿Por qué el universo la odiaba? Ahora no solo moriría asfixiada, sino ahogada por el cabello de Ichigo. —Ichigo— balbuceo, sintiendo como otro mechón de cabello entraba a su boca. Al menos podía decir que el cabello de Ichigo no sabía tan mal. Debía preguntarle que shampoo utilizaban en la Sociedad de Almas, porque su cabello era suave, y sabía bien, específicamente a menta.

Por si fuera poco, Orihime conocía muy bien que Ichigo tenía una forma muy mala de dormir, incluso extrañas, y ahora estaba dando las muestras de ello. Se movió una y otra vez, aplastándola cada vez más. Una de las manos de Ichigo se incrusto en sus costillas, provocándole un dolor horrendo y que lágrimas se deslizaran por sus mejillas. Ahora el poco aire que podía respirar venia acompañando de un insoportable dolor, que provocaba que comenzara a lagrimear.

—Ryo— llamo con voz ronca debido al dolor, buscando con la mirada a su hijo. El pequeño Kurosaki no mostraba síntomas de escucharla. Ella estaba segura de que si no hacia algo drástico, ella iba a morir aplastada por sus dos grandes amores. "¿Qué puedo hacer? ¿Qué?" pensó mientras un extraño dolor de cabeza comenzaba a hacer acto de presencia. Eso no era bueno, significaba que el oxigeno no estaba llegando de manera apropiada a su cerebro, y que dentro de muy poco perdería la conciencia. Sino hacia algo, dejaría viudo antes de tiempo a Ichigo y huérfano a Ryo. —Santen Kesshun— su escudo dorado hizo que los cuerpos de los dos hombres cayeran al suelo, con un ruido sordo. Orihime tomo una preciada bocanada de aire, jamás había imaginado que el aire fuera tan delicioso, pero al mismo tiempo doloroso, la chica sentía todo su cuerpo adolorido por el peso, especialmente sus costillas derechas, donde él había colocado e incrustado su puño. Estaba segura de que Ichigo se las había quebrado. Los llantos de dolor de ambos hombres llenaron la habitación.

— ¿Qué diablos fue eso?— grito Ichigo colocándose de pie, observando a todos lados, con su cabello revuelto. En el piso del lado izquierdo, Ryo comenzaba a colocarse de pie, en forma defensiva de karate. Ambos se observaron para luego mirar hacia la cama y ver a Orihime, quien estaba de color purpura y con lagrimas de dolor por sus costillas. — ¡Orihime!—

— ¡Mamá!—

— ¿Qué paso? ¿Quién te hizo esto?— pregunto exasperado Ichigo. Orihime jamás había sentido unas ganas tan profundas de pegarle a Ichigo como en ese instante. ¿Cómo que quien le había hecho eso? Era obvio, ¿no? Aunque si, si había sentido unas ganas de pegarle varias veces, la primera la vez que él se confesó. No es porque su confesión no hubiera sido romántica, porque si lo había sido, sobre todo porque fue en la festividad del Tanabata, sino porque el muy denso le había confesado que había estado enamorado de ella desde el primer día que la vio en el instituto. Orihime lloro por no pegarle una cachetada por idiota. Ella había estado callando su amor por tanto tiempo por temor al rechazo, y él la quería. ¿Por qué no se lo había dicho? Ah claro, estaba hablando de Kurosaki Ichigo, y las cosas con él no siempre eran normales.

Orihime sonrió como pudo. "Soy pacifica, le digo no a la guerra… soy pacifica, le digo no a la guerra… soy pacifica, le digo no a la guerra" se repitió como una grabadora. Su coraje desapareció por completo. Ese consejo lo había recibido de su hermano, si deseaba evitar una tragedia, solo debía respirar profundo y decir esas palabras fundamentales. Ella era pacifica y detestaba la guerra. Esas palabras solía repetirlas cuando era golpeada y molestada en el instituto por las chicas envidiosas, y siempre le había dado buenos resultados.

—Ustedes me aplastaron— dijo lentamente, aun con su sonrisa adolorida. —Sōten Kisshun—Invoco a sus hadas para que le repararan las costillas. Dios santo, ¡que dolor tan horrible! Sabía que Ichigo era fuerte, pero por Kami-sama, romperle las costillas con su puño, sin proponérselo y dormido era algo fuera de lo normal. ¿O es que acaso la débil era ella?

— ¿Qué le paso a tu abdomen?— pregunto nuevamente Ichigo, sentándose a su lado. Ryo aun se mantenía de pie, con mirada soñolienta, bostezando. El capitán la miro con cara preocupada, mientras ella comenzaba a sentir como el dolor iba cediendo.

—Creo que mis costillas se quebraron. — le comento, sonriendo. Ya estaba completamente relajada, su dolor había desaparecido, y con el sus hadas, quienes volvieron a sus horquillas. Suspiro aliviada, jamás permitiría que Ichigo o Ryo volvieran a aplastarla de esa manera, era un peligro.

— ¿Pero cómo es que te quebraste las costillas, Orihime?— si no lo amara tanto, Orihime estaba segura de que le habría enviado a Tsubaki. ¿Cómo se las había quebrado? ¿Acaso debía recordarle que él la había aplastado y luego se había movido con brusquedad sobre ella? Estaba consciente de que si lo decía, Ichigo caería en depresión por haberle hecho daño, así que decidió quedarse callada.

—Me caí— mintió. Ichigo frunció el ceño. Eso era completamente ilógico, porque hasta lo que recordaba, él estaba sobre ella, y no sintió que ella se moviera para nada. No había lógica en ese argumento, así que enarqueo una ceja esperando a que ella le dijera la verdad. —Me aplastaste, y tú mano se incrusto en mis costillas, pero ya estoy bien. ¡Como nueva!— Orihime parecía estar grabando un comercial de alguna pasta dental, ya que su sonrisa era una maravillosa y brillosa.

— ¿Estás segura que estas bien? Puedes ir al cuarto escuadrón…—

—Ichi, estoy bien. — le dijo decidida. La chica se sentó en la cama, para luego volverse de pie. ¡Bendita eran sus hadas! Estaba segura de que si no las hubiera conjurado, en esos momentos tendría un horrible dolor en su espalda, en sus piernas, en su pecho, y en la cabeza. Pero ahora no tenía nada. —Ichigo, ¿no tienes que ir a ver tú escuadrón?— pregunto con interés. Se supone que todo capitán debe ir muy temprano en la mañana a ver si todo estaba en orden, e Ichigo no mostraba ningún símbolo de ir a su escuadrón.

—Me había olvidado de decirte que el viejo Yamamoto me otorgo una semana de descanso— el chico de cabello naranja fue directo hasta el armario. Orihime percibió como la cama se movía, se volteo y se encontró con Ryo dormido, con su cuerpo cruzado y mal acostado en la cama. La chica lo arreglo y lo cubrió con las mantas. Ichigo continuaba buscando su ropa en el armario.

—Eso es muy considerado de parte de Yamamoto-sama— replico Orihime, observando a Ichigo. El chico de cabello naranja ladeo su cabeza, y la chica frunció el ceño.

— ¿Considerado? ¡El viejo me lo debía! ¡Y desde hace cinco años! He tenido que entrenar como un maldito esclavo, sin descanso. En vez de una semana, debería darme un año. — Ichigo se perdió por el pasillo, maldiciendo y diciendo palabras que la chica no pudo escuchar, pero que conociendo tan bien a Ichigo, pudo deducir que eran blasfemias hacia el capitán general y a la sociedad entera. Sintió como una puerta se abría y luego se cerraba, Orihime estaba segura de que había ido a tomar una ducha.

La chica salió de la habitación donde aun dormía Ryo y se dirigió a la sala de estar, para observar las fotografías, en espera de que Ichigo saliera de tomarse la ducha para entrar ella. ¡Ryo era una monada cuando era bebe! Aun seguía siéndolo, porque era su pequeño, pero verlo cuando había acabado de nacer le traía hermosos recuerdos. Observando las fotos recordó algo, ella había planeado llevar a la segunda visita al dentista a Ryo, quien durante dos meses se había escondido, fingido estar enfermo y negado rotundamente ir a 'aquel matadero'. Y ahora por todo lo que ocurría, volvía a perder la quinta cita que había conseguido. "Tienes suerte, Ryo" pensó divertida. El pequeño aun no mudaba sus dientes, pero era normal, a ella le había pasado, había tardado hasta los seis años para perder su primer diente, por lo que no era algo de lo que debía preocuparse, además de que el dentista, antes de recibir una muy dolorosa patada en sus partes nobles por parte de Ryo, le aseguro que no había problemas. Mientras observaba las siguientes fotos, escucho como alguien tocaba a la puerta.

En un momento Orihime camino hasta la puerta y la abrió. Luego estaba siendo asfixiada por Matsumoto Rangiku en uno de sus abrazos tan efusivos. Tras de ella estaba Rukia, observando divertida la escena. La rubia dejo a Orihime, para luego arreglar su cabello. Junto a Rukia, había dos niños, probablemente de la misma edad de Ryo. El niño tenía el cabello negro y unos enormes ojos purpuras. Su cabello era corto, pero estaba en picos, y en cortes informales. Su piel era pálida, y vestía un kimono purpura, a juego con sus ojos. A su lado, una niña de cabello rojo y lacio, llegándole hasta la mitad de su espalda. Sus ojos eran igual de grandes y expresivos que los del niño, pero en vez de purpura eran de un color castaño intenso. Su piel no era pálida como la del niño, sino acaramelada, como la de Ryo. La pequeña iba vestida con un lindo kimono rosado, con impresos de pétalos de sakuras.

—Hola Inoue, estos son mis hijos, Hisana y Ashido. — los dos pequeños hicieron una reverencia a Orihime, para luego lanzarle una sonrisa encantadora a la mujer. Orihime volvió a sonreírles de la misma manera. El niño observaba a Orihime con mirada divertida, mientras que Hisana la observaba algo más relajada.

—Hola, chicos. Es un placer conocerlos. — dijo cálidamente la chica. Matsumoto sonrió, observando fijamente a Orihime, quien aun estaba en su 'pijama'.

—Por tu apariencia, debo suponer que fue una noche bastante salvaje— comento Matsumoto, con una sonrisa divertida. Orihime observo sus ropas, aun iba vestida con la parte superior del kimono de dormir de Ichigo, y por los comentarios de Matsumoto, debía suponer que su cabello estaba hecho un desastre.

— ¡Rangiku-san!— lloró Orihime. Sus mejillas se volvieron rojas por la vergüenza. Por eso temía la noche anterior. Su amiga shinigami era demasiado indiscreta, y pervertida.

— ¡Matsumoto-san, ahí niños!— regaño Rukia, señalando a los dos niños, quienes no mostraban ningún interés en la conversación.

La mujer hizo una mueca. En su mente pensaba que eso no era nada malo, total, al final los niños crecerían. Salió de sus pensamientos para sonreír, pero enseguida comenzó a buscar con la mirada algo. — ¿Ocurre algo, Rangiku-san?—pregunto curiosa Orihime, mientras sus mejillas volvían a su color habitual. Rukia coloco los ojos en blanco, mientras colocaba sus dos manos sobre los hombros de sus hijos.

— ¿Dónde está?— pregunto llena de intriga la teniente de Hitsugaya. Orihime frunció el ceño, para luego relajarlo. ¿A quién se estaba refiriendo?

— ¿Ichigo?— pregunto. No sabía a quién estaba buscando a la mujer, pero debido a que la rubia era teniente, lo más probable era que buscara a Ichigo por algún problema de capitanes y tenientes.

— ¡El idiota no! Me refiero al niño, ¿Dónde está el sobrino de mi taicho?— pregunto la mujer intrigada. Karin y Toushiro llevaban cerca de un dos como pareja, y ahora el capitán pasaba la mayor parte del tiempo visitando el mundo humano, incluso Karin y él tenía un apartamento donde convivían cuando el capitán estaba en la tierra.

—Ahh, Ryo está en la habitación de Ichigo. — antes de darse cuenta, los cuatro visitantes ya estaban de camino a la habitación, liderados por Matsumoto. Orihime cerró la puerta y las siguió, parándose en el marco de la puerta, con sus brazos cruzados sobre sus pechos. Rangiku estaba a solo pasos de la cama, escrutando con su mirada al niño.

— ¡Por Kami-sama! Este niño es idéntico a Kurosaki-taicho— comento la mujer de cabello rubio, aun observando a Ryo. Rukia asintió, mientras que sus gemelos miraban al niño dormido. Rangiku se acerco más al niño, tomando sus mejillas y provocando que este se despertara asustado. — ¡Hola!— le grito, abrazándolo de forma efusiva. El resto de las personas que estaban en la habitación observaron con lastima al pobre niño, quien comenzaba a volverse purpura debido al abrazo.

— ¡Rangiku-san, Ryo esta morado!— lloró preocupada Orihime. La shinigami libero al niño, para luego revolcar su cabello con sus dedos. Ryo miro a su madre con duda sobre todas las personas que estaban allí. —Ryo, ella es Rangiku Matsumoto, ya conoces a Rukia Kuchiki y los dos niños son Hisana-chan y Ashido-kun— presento la joven de cabello naranja. Ryo asintió.

—Hola, Ryo-kun— saludo Hisana, sonriente. Ryo volvió a asentir, sin mostrar ningún tipo de emoción alguna.

—Hola— dijo Ashido. Nuevamente Ryo volvía a asentir. El niño se incorporo, observando a todos los que estaban allí.

—Hola, creo— les dijo dudoso. Él no era de los niños más simpáticos y que hacían amistades a todo momento. Tenía su grupo de cinco niños, sus mejores amigos. Nada de niñas, solía decir que estas traían problemas. Se extendió un silencio algo extraño hasta que Ichigo, vestido con sus ropas de shinigami, pero sin su haori entro a la habitación.

— ¿Qué hacen aquí?— les pregunto con cierta irritación a Rukia y a Matsumoto. Esas dos shinigamis juntas no traían nada bueno a nadie, en especial a él. Si existiera alguna forma en la cual podría mantener a Orihime apartada de Matsumoto Rangiku, sin duda alguna la llevaría a cabo. No es que Matsumoto no le agradara, era que Ichigo le temía a sus pensamientos y actitudes pervertidas, que podrían dañar y corromper a su dulce novia.

—Vaya manera de saludar. Al menos hubieras comenzado con un "Hola, ¿Qué tal?"— bufo Rangiku. Ichigo chasqueo la lengua, para detenerse al lado de su novia, la cual tenía la atención puesta en la extraña interacción de su hijo y los hijos de Rukia, quienes parecían estarse comunicando con sus miradas.

—No puedes pedirle a un árbol de manzanas, cerezas, Rangiku-san. Este es un idiota que jamás aprenderá modales. — continuo Rukia, provocando que Ichigo le lanzara una mirada asesina. Eso era el colmo, irrumpían en la tranquilidad de su hogar, y para colmo le decían idiota.

—Si vienen a jo…-mirada seria de Orihime, advirtiendo que si lanzaba una blasfemia, le iba a ir muy mal-…molestarme, se pueden largar en estos instantes. — dijo irritado, evadiendo la fría mirada de Inoue. Aquellas dos mujeres sí que eran un maldito dolor de cabeza para cualquiera, además de que siempre tenían la costumbre de hacerse las victimas para que después él quedar como el malo de la película, como en ese momento estaba pasando.

—Lamentablemente, Kurosaki-taicho, no vinimos a verlo a usted, sino a su novia e hijo. — replico burlonamente Rukia, para luego darle la espalda al molesto capitán. Orihime le sonrió de manera comprensiva a Ichigo, quien suspiro, para luego dar la vuelta e irse de la habitación a grandes zancadas, visiblemente irritado. —Tch, ¿Cómo lo soportas?— le pregunto a Orihime. La chica abrió la boca para responder, pero Rangiku respondió por ella.

—Porque lo adora, y cuando estas enamorada no ves lo idiota que pueden ser en algunos casos. Además, algo bueno debe tener, ¿cierto, Orihime-chan?— la pregunta hubiera sido una fácil de responder, si la mirada de Rangiku no hubiera estado repleta de malicia y sus palabras llevaran doble sentido. Inoue cambio la vista avergonzada. Algo le decía que ese iba a ser un día muy largo. Rukia dejo escapar una risa. Las tres mujeres observaron como los tres niños salieron de la habitación hablando, como si fueran amigos de toda la vida. Por lo visto luego del intercambio de miradas, los tres se habían hecho amigos. Insólito, pero cierto.

Antes de que las mujeres salieran de la habitación, una alarma comenzó a sonar por todo el Seireitei. Un ruido fuerte que hizo que el corazón de Orihime le diera un vuelco. Matsumoto, Rukia e Ichigo se quedaron sin palabra, mientras que los tres niños corrían de regreso hasta sus madres. Orihime tomo en brazos a Ryo, para mirar interrogativa a Ichigo, mientras la extraña e irritante alarma continuaba. Matsumoto fue la primera en salir corriendo de la casa, sin decir una sola palabra.

—Necesito que vigiles a Hisana y Ashido, Inoue. — Orihime asintió ante el pedido de Rukia. La shinigami de cabello negro siguió a Matsumoto, corriendo sin despedirse de sus anonadados hijos. Ichigo se dirigió rápidamente hasta su armario, tomo su haori y se dirigió a la salida.

—Ichigo, ¿Qué ocurre?— pregunto asustada la mujer de cabello naranja. El capitán se detuvo un instante antes de salir, con Zangetsu a su espalda. Ichigo sabia de que se trataba todo aquello y por su mirada preocupada, Orihime dedujo que no era nada bueno.

—Significa que hay una fuga en la prisión— Orihime se quedo paralizada. Eso era malo, muy malo. Ichigo ladeo la cabeza. —No salgan de aquí. — le ordeno, para luego irse por el mismo camino de Rukia y Matsumoto. Inoue sintió una gran opresión en el pecho, ¿y si Aizen era uno de los que había escapado? Sus manos comenzaron a temblar, mientras que algunas lágrimas comenzaban a correr por sus mejillas. ¿Qué pasaría ahora? ¿Vendría por ella y por Ryo? No, no, Ichigo no iba a permitirlo y ella tampoco, utilizaría sus poderes para detener a cualquiera que quisiera acercarse a su pequeño.

—Mamá, ¿ocurre algo?— cuestiono Ryo, con preocupación en su rostro. Ryo detestaba verla llorar, era algo que lo hacía sentir inútil e incapaz de protegerla, por eso siempre se decía a si mismo que protegería a su madre para que nunca llorara, porque él adoraba cuando su madre reía y le dedicaba esa sonrisa que solo era para él, una sonrisa personalizada como la que tenia ella para Ichigo, pero en esos momentos su promesa estaba siendo deshecha. Hisana y Ashido observaron con confusión a la joven de cabello naranja, de los dos, la más afectada era la niña, quien cambio su mirada de Inoue hacia la puerta por donde había salido su madre. Orihime limpio las lagrimas y sonrió, para luego negar la cabeza.

—No ocurre nada. ¿Por qué no juegan mientras les preparo algo de comida?— pregunto Inoue, colocando la mejor sonrisa que tenía en esos momentos. Ninguno de los niños estaba totalmente seguros de que todo estuviera bien, pero aun así asintieron, sobre todo Ryo, quien conocía a su madre como a la palma de su mano, y estaba seguro de que algo estaba pasando. Ashido y Ryo se dirigieron a la habitación del último a buscar en la maleta de este alguno de los juguetes que había llevado consigo. Hisana se quedo con su mirada baja, como si estuviera observando sus pies, sin moverse para seguir a los niños. — ¿Ocurre algo, Hisana-chan?— pregunto dulcemente la joven. La niña subió su mirada café para observar fijamente a Inoue. Había algunas lágrimas en sus mejillas, las que se deslizaban hasta caer en su kimono rosado. Sus mejillas estaban levemente rosadas, y su labio inferior temblaba por el llanto contenido.

—No quiero que le pase nada malo a mi okaasan, ni tampoco a mi otousan ni a mis ojisans [n/a: okaasan-mamá; otousan-papá; ojisans-tíos (haciendo referencia a Byakuya e Ichigo)] — lloró la más joven de los Abarai. Orihime le sonrió, para luego arrodillarse frente a ella. Verla de esa forma hizo que se formara un nudo en su garganta. Esa niña parecía tan tierna como Yuzu, o como cuando ella era pequeña. Inoue tomo las dos manos de la niña y le dio una leve apretada, mirándola a los ojos café, tan parecidos a los de Renji-kun.

—No les va a ocurrir nada malo, Hisana-chan. Tu papá, tu mamá y tus tíos son muy fuertes. Yo se que nada les va a pasar, se han enfrentado a peores cosas, créeme. — le dijo con ternura a la niña. Sabía cómo era sentirse de esa forma. Tener miedo de no volver a ver a las personas que amaba era el diario vivir de Orihime, y en esos momentos sentía el mismo miedo de la niña. Sentía temor porque algo le ocurriera a sus amigos y a su Ichigo. Si algo le sucedía, ella estaba segura de que perdería la cordura completamente.

—Tus papas y el mío son muy fuertes. Ellos vencerán. — dijo Ryo, quien había aparecido tras de Orihime. Inoue lo miró conmovida, esa era una de las actitudes que más amaba de Ichigo y Ryo, el ser perseverantes y siempre apoyar a los afectados que estaban junto a ellos. Hisana lo miro dubitativa, limpiando sus mejillas con sus pequeñas manos. —Lo prometo— le dijo Ryo, dedicándole una suave sonrisa, parecida a la que Ichigo le dedicaba a Orihime cada vez que le prometía algo. La niña se acerco a él y lo abrazo, provocando que las mejillas de Ryo se tornaran rojas y que su mirada se tornara confusa ante el sorpresivo abrazo. Orihime observo el panorama divertida.

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En el salón de reuniones de los capitanes, estaban todos los jefes de las divisiones de la Sociedad de Almas, excepto por Toushiro Hitsugaya, quien se encontraba en el mundo humano. Todos parecían estar sumergidos en sus propios pensamientos. Todo había sido demasiado rápido, cuando llegaron, pudieron capturar a la gran mayoría de los rehenes. Pero según los reportes faltaba uno. Y ese era uno de los peores, cuyos deseos de alcanzar la grandeza y ser un dios, lo hicieron traicionar a los que pensaban eran sus amigos.

—Los reportes informan que Aizen Sousuke es el único de los prisioneros que ha logrado escapar. — Yamamoto observo las muecas de disgusto, frustración y preocupación en los rostros de sus capitanes. —Se cree que ha regresado a Hueco Mundo, donde un vasto ejercito de Arrancar y Vasto Lorde lo esperan. — informo el hombre. Ichigo cerró los puños con fuerza. Imaginaba que eso ocurriría algún día, pero joder, no ahora. No cuando apenas se había reunido con su novia e hijo. —Por lo que se conoce, se cree que Sosuke ira tras la segunda Hogyoku. — en ese momento, todos los presentes lanzaron comentarios indignados. '¿Una segunda Hogyoku? ¿Cómo diablos existía una segunda hogyoku?' Esas eran las preguntas que se estaban haciendo los capitanes, excepto por Unohana, Ukitake, Mayuri y Shunsui. Ellos ya conocían acerca de esto.

—Una… ¿una segunda Hogyoku?— pregunto escandalizada Soi Fong. Una segunda piedra de esas significaba la destrucción total. "Kami-sama" pensó la capitana del segundo escuadrón. Ichigo negó la cabeza, eso no podía estar pasando. Cuando Aizen utilizo aquella maldita piedra había sido indestructible, él tuvo que recorrer a una técnica-la que le quito sus poderes- para poder vencerlo. Si ahora tenía otra piedra… ¿Qué diablos iba a hacer?

—Urahara Kisuke le ha informado a Yourichi Sinhoin acerca de la posibilidad de que exista una segunda hogyoku, la que esta o estuvo en un periodo de maduración, extendiendo su poder para luego ser liberado. — los capitanes asintieron. —Como la vez en la que Aizen Sousuke la libero del cuerpo de Kuchiki Rukia. — recordó. Ichigo maldijo por lo bajo, igual que Renji. Recordar aquel horrible y maldito evento los había puesto de mal humor.

—Entonces, según la teoría de Urahara Kisuke la hogyoku está dentro de alguna persona, ¿cierto?— cuestiono nuevamente la capitana del segundo escuadrón. Yamamoto asintió, aun sosteniendo fuertemente su bastón. —Kisuke Urahara conoce donde está la hogyoku, si es que es verdadera esta teoría, ¿cierto?— pregunto con cierto desdén al utilizar el nombre de Kisuke, mostrando su profundo rencor hacia el ex capitán de la duodécima división.

—Urahara Kisuke tiene ciertas teorías sobre donde puede estar la hogyoku. — Los capitanes aguardaron en silencio para que el Capitán general continuara. —La primera teoría es de que este en Hueco Mundo, en alguna reserva aislada que haya preparado en su tiempo Aizen, siendo custodiada por arrancar. — Eso parecía ser posible, pensaba Ichigo, aunque luego negó sus pensamientos, Aizen era un hombre desconfiado, ¿Por qué dejar la pieza más importante para llegar a tomar el reino espiritual en manos de los seres que consideraba inferiores? Eso no tenía lógica alguna, lo más probable es que la hubiera dejado escondida sin que nadie, absolutamente nadie, conociera su paradero. —La segunda, es la que según Yoruichi Shihouin, mantiene con preocupación a Urahara Kisuke- Soi Fong hizo una mueca de disgusto al escuchar el nombre del antiguo capitán, nuevamente- Urahara Kisuke cree que la hogyoku podría estar dentro de una persona, esperando a ser sacada por su propietario.— se extendió un incomodo silencio en toda la sala. Hisagi, el nuevo capitán de la división del ex capitan Tousen, mantenía su mirada fija en la del capitán general, mientras que Ichigo parecía estar sumergido en sus pensamientos, igual que Renji.

— ¿Kisuke Urahara conoce quien es la posible persona que está cargando con la hogyoku?— cuestiono Byakuya, sin mostrar ninguna expresión en su rostro. Unahana, Ukitake y Shunsui asintieron, conociendo ya el nombre de la pobre persona.

—Urahara-san cree que se trata de Inoue Orihime— dijo Unahana, los capitanes voltearon a ver a Ichigo, quien tenía su rostro petrificado. ¿Orihime? ¿Su Orihime? ¿Ella tenía dentro de si ese maldito objeto? No, eso no podía está pasando. "No, no, no… esto no está pasando. Ella… Orihime no puede tener esa cosa dentro de ella" se dijo mentalmente el joven, entrecerrando sus ojos.

—Imposible. ¿Cómo? ¿Por qué? Orihime jamás se prestaría para ello. Jamás— defendió el capitán con molestia en su voz. Él no permitiría que dudaran de la palabra de su novia. Él la conocía demasiado bien. Ella era un ser dulce, especial y amorosa, jamás haría algo como ello. Había detestado a Yamamoto cuando él dijo que ella los había traicionado, cuando todo había sido una vil trampa de Aizen, él no permitiría que dudaran de ella una vez más.

—Urahara-san cree que Inoue-san fue utilizada mientras estuvo recluida en Hueco Mundo. Lo más probable es que Aizen utilizara su zampankuto en ella, provocando una ilusión…— comenzó Ukitake con la misma expresión serena.

—O haya recurrido a algún experimento. — completo Mayuri, con indiferencia. Ichigo cerró nuevamente los puños. Ese maldito hijo de perra le había hecho algo a su Orihime, por eso las palabras de Ulquiorra y Grimmjow aquella vez. "Ni siquiera te has preguntado cómo esta ella en su interior." "Ya es parte de nosotros"

—No creo que Inoue Orihime conozca acerca de esto, Kurosaki-san— prodigió Ukitake. Por supuesto que ella no sabía nada, si no él estaba seguro de que ella le abría contado. Pero entonces… ¡Orihime había tenido a Ryo! ¡Su hijo!

—Pero es solo una teoría, Kurosaki-san. No tenemos pruebas de que la hogyoku este en Inoue Orihime. Es solo una posibilidad. — argumento Unahana, tratando de reconfortar al joven capitán. Ichigo sentía la mirada de Renji sobre sus hombros. El capitán de cabello rojo sabía lo que era pasar por algo como eso. Cuando Aizen le saco la hogyoku a Rukia, él pensó que se volvería loco al solo pensar en que Rukia muriese.

—Orihime y yo tenemos un hijo… ¿Qué le pasara a Ryo? ¿Y a Orihime?— cuestiono con preocupación en su voz. Podía sentir que una rabia se apoderaba de él. Mataría a Aizen de forma lenta y muy dolorosa. Buscaría la forma de que el maldito pagara por todo lo hecho.

—Por lo que puedo suponer, si es que esta teoría es cierta, el niño fue expuesto a la hogyoku, lo que lleva a la conclusión de que en el futuro será un vizzard, igual que todos aquellos que han sido expuestos a ella.— explico Mayuri, mostrando un poco mas de curiosidad que antes. El tener un caso tan misterioso como este le llamaba la atención.

—Y si fuera cierto todo esto, Aizen vendrá por Inoue-san. El querrá sacar la hogyoku de su interior para tomar su poder. — prosiguió Ukitake. Él era uno de los que pensaba que esa teoría era falsa, igual que Unahana y Shunsui.

— ¿Y qué ocurrirá con ella si él saca esa cosa de dentro de ella?— esta era la pregunta que mas corría por su mente. ¿Qué le pasaría a Orihime si ese maldito bastardo se acercaba a ella. Hubo otro incomodo silencio en la sala, como si los capitanes estuvieran meditando.

—Inoue Orihime moriría. — Ichigo sintió como si lo hubieran traspasado en el centro de su pecho. ¿Morir? ¿Orihime morir? ¿La madre de su hijo morir? —Y debido a que su alma fue corrompida por el hogyoku, es probable que su alma al morir sea enviada al infierno. — el capitán del 5nto escuadrón negó la cabeza una y otra vez. ¡Eso no podía estar pasando! No, esto era una equivocación. Su mirada café estaba llena de angustia y dolor, el solo pensar que le arrebataran a uno de los seres más importantes en su vida lo hacía sentirse indefenso, irritado y con unos deseos incontrolables de gritar. Le habían arrebatado a su madre cuando era niño, Masaki era su sol, y se la arrebataron. No podían volver a hacerle lo mismo con su nuevo sol. Si Orihime moría, él no sabía que iba a hacer, y peor aún, sin moría la enviarían al infierno. Unahana le dirigió una mirada de comprensión, para luego sonreírle de forma cálida. —Personalmente dudo mucho que Inoue-san posea la hogyoku, Kurosaki-san. Como bien has dicho, ella dio a luz a tu hijo, y según tengo entendido hasta ahora es un niño normal, ¿cierto?— Ichigo asintió automáticamente— Si Inoue-san hubiese tenido la hogyoku cuando dio a luz a su bebe, el niño hubiera nacido de una manera extraña. Me refiero que hubiera presentado las características de un hollow o un arrancar, porque estuvo expuesto, completamente indefenso, a los poderes de la hogyoku, hubiera nacido completamente hollowficado. El niño es el único motivo por el que dudo que Inoue-san tenga la hogyoku dentro de ella, pero debo confesar que creo que Inoue-san si tuvo dentro de ella la hogyoku, o al menos estuvo expuesta a ella— Ichigo miro confuso a la mujer— Aizen pudo haberla colocado cuando ella estaba en Hueco Mundo, y ella jamás darse cuenta, o habérsela mostrado por una buena cantidad de tiempo, lo que pudo provocar que Inoue-san absorbiera parte de la esencia de la hogyoku. Luego pudo haberla retirado y escondido en alguna parte de Hueco Mundo o de Karakura, como medida de precaución. — Ichigo jamás se había sentido más aliviado. Si Unahana lo decía, era por algo, la capitana del cuarto escuadrón era una mujer seria y honorable, e Ichigo confiaba en su palabra. Su hijo tenía una gran fuerza espiritual, como cuando él era pequeño-según su padre-, pero era lógico, después de todo su abuelo y su padre eran shinigamis, y su madre una humana con poderes. Ryo no mostraba señales de ser un hollow, o algo por el estilo, por lo menos no hasta el momento. Y eso salvaba a Orihime. Aunque aún quedaba la intriga de por qué Aizen la deseaba.

—Y eso nos lleva a la tercera teoría de Urahara-san— comenzó Ukitake. Ichigo aguardo en silencio, sintiendo como su corazón palpitaba con furia. —Si Inoue-san no tiene la hogyoku dentro de ella, y Aizen la escondió, debemos suponer que necesita un cuerpo donde colocarla para que madure y luego pueda utilizarla. Es posible que por ello, él desee utilizar a Inoue-san en este plan. — ¿Por qué demonios todo tenía que ser con ella? ¿Acaso no había más personas en el mundo con suficiente fuerza espiritual? ¿Por qué a un ser tan inocente debía pasarle esto? ¿Por qué no lo tomaba a él, en vez de a su novia?

— ¿Y por qué Orihime?— cuestiono con cierta furia en su voz, como cuando un niño intenta apartar a los demás de lo que es suyo. Y en efecto, él estaba defendiendo lo que entendía que era suyo, su novia, madre de su hijo, futura madre de sus otros hijos y futura esposa. Él no permitiría que Aizen volviera a colocar un solo dedo sobre ella, porque si lo hacía, él le iba a cortar de forma dolora cada uno de los dedos de ese bastardo.

—Realmente, no lo sé— comenzó Unahana. La mujer negó la cabeza suavemente. Allí nadie sabía cuál era la obsesión de hacerle daño a la pobre joven de poderes extraños. —Quizás sean por sus poderes. Los poderes de Inoue-san son extraños y poderosos, podría ser que estos sean el factor de Aizen, puede que estos sean necesarios para la maduración completa de la hogyoku. — Ichigo asintió. —Pero algo puedo asegurarle, Kurosaki-san, yo dudo mucho de que Inoue-san este en peligro por el momento, puedo darle mi palabra de que ella no tiene la hogyoku en su interior, y mientras este en la Sociedad de Almas, no correrá peligro. — el resto de los capitanes asintieron. Ichigo sentía como los latidos de su corazón se normalizaban, Orihime no tenía la hogyoku dentro de ella, aunque ese fuera el plan de ese maldito, él no iba a permitirlo. Asintió en silencio. No tenía más preguntas, él sabía lo que debía hacer. Debía esperar a que Aizen apareciese, y cuando lo hiciera, lo mataría como al bastardo que era, y así todo culminaría. Luego de otras palabras del capitán general en referencia a las medidas de prevensión, la reunión culmino.

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Tres niños y una mujer de cabello naranja consumían sus alimentos en la mesa de la casa del capitán del quinto escuadrón. Orihime mantenía una sonrisa alegre al ver que a los tres niños les gustaba su comida. Si, también a Ryo le gustaba, y eso era lo que más le sorprendía. Quizás era porque era una comida normal, sin nada de wasabi, o Bean Paste. Orihime habia aprendido a cocinar comida 'normal' cuando comenzó su relación con Ichigo, el problema era que Ryo no quería comer su comida-utilizando de pretexto el que utilizaba cosas raras- para comer la comida de Tatsuki, las que no era otra cosa que pizzas congeladas, comidas chatarras, hamburguesas, emparedados, patatas fritas, sushi, entre otras.

—Es muy deliciosa su comida, Inoue-san— comento Hisana con una alegre sonrisa, llevando un pedazo de pescado a su boca. Durante esas horas en que había cuidado a los niños, Orihime no entendía por qué Rukia le había dicho que sus dos hijos eran traviesos, aquellas dos criaturas eran extremadamente tranquilas, educadas e inocentes. De hecho, se preguntaba a quien habría salido Hisana-chan, ya que la niña no se parecía en nada-mentalmente hablando- a Kuchiki-san o Abarai-kun. La niña era parecida a ella cuando era pequeña o a Yuzu, tranquila, soñadora, educada y dulce. Por otro lado, el pequeño Ashiro si le daba algunas sospechas, no sabía porque, pero ese pequeño si tenía parecido a su padre y madre, sobre todo en la sonrisa traviesa que solía poner-y eso que ella acababa de conocerlo. Estaba segura de que el travieso allí era Ashido.

—Gracias, Hisana-chan. Me alegra que te guste— dijo sonriente la mujer. Ashiro trago tan rápido como pudo su comida, llevando dos pedazos de pescado y un poco de arroz a su boca.

—Inoue-san eres muy linda— dijo sin pudor alguno Ashiro, provocando las risas en su hermana y una mirada enojada de Ryo. Orihime solo pudo sonreírle divertida, recibia ese tipo de comentarios por parte de sus estudiantes casi a diario.

— ¡No puedes decirle eso a mi mamá!— dijo indignado el pequeño Kurosaki con celos. Frunció su ceño en señal de molestia e indignación, mientras cruzaba sus manos sobre su pecho. ¿Cómo se atrevía? Esa era su mamá, y nadie podía decirle que ella era linda, salvo a su padre y a él.

—Gracias, Ashido-kun. Eso es muy lindo de tu parte— le dijo la joven mujer, ante la mirada perpleja de Ryo, quien parecía estarle advirtiendo que eso estaba mal. —Ryo no seas celoso. — le advirtió Orihime, aun divertida ante la situación, cortando un pequeño hilo de sus pantalones cortos. Mientras la comida se preparaba, y los niños jugaban en la habitación de Ryo, Orihime corrió a darse una ducha y cambiar sus ropas por unas más 'formales', colocándose unos pantalones blancos cortos-hasta la mitad de sus muslos- y una blusa de manguillos color verde claro.

—Cuando crezca, quiero casarme con usted, Inoue-san— dijo de repente el pequeño Abarai, provocando que el ceño de Ryo se frunciera hasta más no poder. Orihime se rio, sabía muy bien cómo eran los niños y sus sueños, ella tenía un grupo de admiradores en su escuela, los mismos que siempre le regalaban dulces o le llevaban alguna fruta y le entregaban dibujos. Eso era tierno y no le molestaba, lo que si le incomodaba eran los padres de los niños, que cada vez que debían llevarlos o buscar sus informes de notas, en vez de mirarla a los ojos, la miraban a sus pechos, y eso la hacía sentir incomoda. Por suerte ni Ichigo, ni Ryo ni Tatsuki sabían acerca de eso, sino estaba segura de que tendría que ir a recogerlos a la comisaría más cercana, acusados de abuso y violencia.

—Vale, cuando crezcas, nos casamos— le siguió el juego la chica de cabello naranja. Los ojos de Ashido brillaron de emoción, mientras Hisana sonreía alegre por que Inoue-san iba a ser parte de su familia y Ryo estaba a punto de un colapso mental al imaginar a Ashido como su nuevo padre.

— ¡No, no, no!— grito exasperado Ryo. — ¡Tú no puedes casarte con mi mamá, porque serias mi papá! ¡Y yo no te quiero como papá! ¡Me gusta el mío!— grito molesto, volviendo a cruzarse de brazos. Ashido se volvió serio para negar la cabeza.

—Tú mamá lo dijo, así que yo en el futuro seré tú papá— le explico tranquilamente, ante la mirada atónita de Inoue e Hisana. Los que parecían ser dos niños, discutían como si fueran adultos. Ryo no se iba a dejar vencer por ese niño que quería ser su padre en el futuro. ¡Jamas!

— ¡Que no! ¡Me niego a eso!— negó la cabeza Ryo, aun enojado. El solo imaginar que otra persona se casara con su madre le provocaba rabia. Su madre era solo de su papá y de él. —Además, no te podrás casar con mamá, porque ella es de papá, por eso le da besos y duermen juntos— le dijo en tono de burla, mientras su madre se sonrojaba. Ashido respiro hondo y prosiguió con su comida. — ¿No piensas decir nada más?— le pregunto, tratando de provocar a Ashido.

—No, solo diré que cuando crezca, me casare con tú mamá, ella lo dijo— finalizo Ashido para el enojo del Kurosaki. Orihime decidió intervenir con otro tema, antes de que su hijo y el hijo de Rukia se fueran a pelear por ella.

— ¿Y qué van a ser cuando sean grandes?— pregunto. Solía hacer esas preguntas cuando estaba con sus estudiantes, para desviar el tema y relajar el ambiente. Siempre funcionaba, y esta no era la excepción. Podía ver la excitación en los ojos de los tres chicos.

— ¡Yo seré capitán!— grito Ashido emocionado. Tenía lógica, la división de Kuchiki-sama era prácticamente heredada, y si él no tenía hijos, lo más probable es que lo heredara Ashido, o si no, podía entrenar para en el futuro liderar la división de su padre.

— ¡Yo un guerrero!— grito emocionado Ryo. Orihime vio la determinación en los ojos de su hijo, le recordaban tanto a Ichigo. No le gustaba la idea de ver a su hijo como un shinigami, pero debía comenzar a aceptarlo, eso estaba en su sangre. Aunque enviara a Ryo a la luna, o lo metiera en una burbuja, el pequeño había nacido para ser igual a su abuelo y padre, un shinigami, y muy posiblemente, capitán de alguna división.

— ¿Ryo-kun?— llamo Hisana. Ryo se volteo y enarqueo una ceja, esperando la pregunta. —Yo… ¿puedo ser la princesa a la que tú rescates?— pregunto la pequeña Abarai con sus mejillas rosadas. Orihime sonrió con ternura, estaba cien por ciento segura de que a Hisana le gustaba Ryo.

—Creo que sí, necesitare a alguien para rescatar— repuso Ryo sin la mayor importancia, volviendo a colocar su mirada en su plato. Orihime negó la cabeza, Ryo parecía ser igual de denso que su padre. Los ojos de la niña se volvieron brillosos y llenos de emoción al saber que Ryo iba a rescatarla.

— ¡Yo seré la princesa a la que Ryo rescate!— grito. Ya se imaginaba a sí misma en una torre, siendo rescatada por el valiente guerrero Ryo, en una armadura de plata y con una espada, asesinando el dragón y viviendo felices. ¡Amaba los cuentos que su tío le contaba! Si, incluso a Rukia le sorprendía que Byakuya le relatara historias de fantasía y cuentos de hadas a su pequeña y consentida sobrina.

—Hisana, eso no es una profesión, eso es un trabajo de medio tiempo. — le corrigió Ashido, negando la cabeza. La emoción se esfumo de la niña, quien parecía pensar en que otra probabilidad tenía. Hisana sonrió nuevamente al encontrarla.

—Pues seré doctora, así cuidare de las heridas de Ryo-kun— afirmo. Ryo la miro de reojo, para luego ladear la cabeza. ¿Quién decía que él iba a tener heridas? Él iba a ser el mejor guerrero con su papá, iba a pelear con los malos y hablarles con blasfemias como lo hacía su papá. Ah sí, ya se imaginaba a sí mismo, todo un chico malo.

Antes de que alguno prosiguiera con el tema, la puerta se abrió y Rukia e Ichigo entraron. Ambos mostraban caras llenas de preocupación, pero en cuanto vieron a los niños trataron de ocultarlas, mostrando las mejores sonrisas que tenían. Al menos a Rukia se le creía, pero Orihime no le creía la de Ichigo, tenía esa sonrisa que colocaba cada vez que estaba preocupado o triste.

— ¡Okaasan! ¡Ojisan!— corrió emocionada Hisana, para brincarle en los brazos a su madre. Rukia abrazo a la niña, y con algo de esfuerzo, la elevo. La pequeña Abarai le dio un beso en la mejilla a su madre, aun emocionada de volverla a ver.

— ¡Okaasan, Inoue-san se va a casar conmigo cuando yo crezca!— exclamo feliz Ashiro. Rukia observó primero a su hijo y luego a Orihime, quien le hizo una señal de que continuara con el juego. Rukia asintió para luego mirar divertida a Ichigo, quien miraba como Ryo se acercaba enojado.

— ¡Que te dije que no!— comenzó Ryo, hasta llegar al lado de su padre, frente a Ashido— mi mamá es de mi papá, por eso no puedes casarte con ella. — Orihime coloco una de sus manos sobre el hombro de Ichigo, quien observaba junto a Rukia la escena de celos entre ambos niños.

— ¡Que si!— comenzó Ashido, con seguridad en su mirada.

— ¡Que no!— le espeto Ryo, con furia en sus ojos.

— ¡Que si!— volvió a gritar Ashido, cruzándose de brazos.

— ¡Que no!— le repitió Ryo, con su ceño fruncido, y con un fuego en su mirada que podría derretir hasta los témpanos de hielo del polo norte.

—Ashido, basta. Debemos irnos antes de que sea tarde, su tío y su papá están preocupados. Díganles gracias a Inoue— anuncio Rukia, dejando a Hisana en el suelo. La pequeña corrió hasta donde Inoue y le dio un fuerte abrazo, el que le devolvió la joven mujer, para luego darle un leve abrazo a Ryo. Ashido se acerco y le dio también un abrazo a Orihime, para antes de apartarse corriendo, besarle la mejilla. Un grito de frustración se escapo de los labios de Ryo, quien parecía advertirle que si volvía a hacerlo, lo mataba. —Gracias, Inoue— se despidió Rukia.

— ¡Mamá! ¡No quiero que te cases con Ashido!— continuo Ryo, aun enojado. El niño tenía su ceño fruncido y sus brazos cruzados sobre su pecho. Ichigo observo con cierta diversión a su hijo, pero debía aceptar que si él fuera un niño pequeño y otro niño le decía eso a su mamá… el niño iba a ser niño muerto.

—Ryo, solo estaba jugando con Ashido-kun. Soy mucho mayor que él, ¿Cómo me voy a casar con Ashido-kun si es solo un niño?— un alivio invadió el alma de Ryo, pero decidió continuar con su ceño fruncido. —Lo prometo— Ichigo revolcó el cabello del niño, quien relajo los hombros y su ceño al escuchar la promesa de su mamá.

—Nadie se va a casar con mamá, excepto yo. Tú mismo lo dijiste, ella es de los dos, así que Ashido las tiene de perder, porque ni tú ni yo vamos a dejar que otra persona se acerque a mamá, ¿cierto? —dijo Ichigo al oído de su hijo, para que solo este escuchara su plan. Si su papá lo decía, era por algo, por eso asintió con fuerza y sonrió. Aun a pesar de la sonrisa en su rostro, Orihime podía descifrar la mirada del capitán, y era una llena de preocupación, y de miedo. Definitivamente algo no estaba bien. No solo por Ichigo, sino que había visto esa extraña mirada en los ojos de Kuchiki-san. Pero no podría hablar frente a Ryo, él aun era un niño y no comprendería sobre los problemas, además de que no quería asustarlo.

No fue hasta entrada la noche, donde Orihime por fin pudo encontrar la manera de conocer el por qué la preocupación de Kurosaki. Ichigo había estado todo el día en la casa, apenas habían hablado, a excepción de las ocasiones donde era sumamente necesario. El capitán se la había pasado jugando con Ryo y hablando con el niño, por lo que ella decidió dejarlo tranquilo, mientras ella cocinaba y buscaba alguna tarea por hacer en la casa. Pero ahora que Ichigo había llevado a dormir a Ryo-por petición del propio niño- ella esperaba en la habitación de ambos, vestida con su nuevo pijama favorito, el kimono blanco. Ichigo entro a la habitación en silencio y se sentó a un lado de Orihime.

—Ichi…—

—Aizen escapo— dijo sin dejar que la chica preguntara. La chica se quedo paralizada, como si fuera un robot al que acababan de apagar. Aizen escapo. Aizen escapo. Aizen escapo. AIZEN ESCAPO. Esas palabras comenzaban a correr por su mente, para luego ir directamente a su corazón, alma, cerebro, nervios, en fin, cada parte de su organismo.

—Ichigo— solo pudo balbucear, mientras las lágrimas de terror comenzaban a correr por sus mejillas. ¿Qué pasaría ahora? ¿Qué sucedería si comenzaba una nueva guerra? ¿Qué sucedería con sus amigos? ¿Con su familia? Un miedo invadió sus nervios, provocando que comenzara a temblar y a titiritar ante un extraño frio que invadió su delgado cuerpo.

Ante la reación horrorizada de Orihime, Ichigo se acerco a ella, para atraerla hasta él y abrazarla, sintiendo los temblores y las lagrimas caer sobre su torso. ¡Como detestaba verla de esa forma! Sabia cuanto Orihime temía a hablar sobre lo ocurrido en Las Noches, sobre todo lo que había sucedido en el domo, cuando él se convirtió en aquel monstruo, pero lo que más la afectaba era todo lo relacionado con Aizen, y era obvio. Orihime era solo una adolescente, secuestrada por un maldito mal nacido, para sabe Dios qué cosas hacerle. Solo ella sabía que había ocurrido, e Ichigo estaba seguro de que no había sido nada bueno. Él le había instruido miedo, un horrible pavor hacia el tema, y esta era la prueba. Su amada estaba temblando y su piel estaba fría, como si estuviera en medio de una noche fría en Karakura. Sus sollozos eran ahogados y llenos de sentimientos y de miedo. Él detestaba verla de esa manera, le provocaba un nudo en la garganta.

—Hime, mírame. — le llamo, siendo ignorado por la temblorosa joven, quien escondía su rostro en el pecho de él. Ichigo suspiro, para luego subir la mirada de la joven hasta la altura de su rostro. Sus ojos tenían rastros de sangre, por la presión de estar llorando, mientras que sus pálidas mejillas estaban mojadas y levemente rojas. Algunos mechones de cabello se pegaban en su rostro debido a las lágrimas. En otra ocasión, la imagen de Orihime le hubiera sido cómica, incluso tierna, pero en esta situación, le provocaba que su corazón le diese un vuelco, y que otro extraño nudo se formara en su estomago. Odiaba verla llorar, y mucho más odiaba el no poder hacer algo para evitarlo. Cuando tuvo la atención de la afligida joven, hablo. —Todo va a estar bien. Él no se va acercar ni a Ryo ni a ti. Hemos tomado medidas preventivas, no se abrirán senkaimon ni nada por el estilo aquí. No podrá hacerles nada. Si tengo que dar mi vida, lo hare, porque no permitiré que nada les pase. Lo prometo. — los labios sonrosados de Orihime temblaron un poco.

—E-es a eso a lo que le temo, Ichigo. No le temo por qué me hagan daño a mí ni a Ryo, por que se que tú estarás con nosotros y nada nos pasara, temo por que se que tú saldrás herido, y no quiero que te pase nada malo. Si tu murieras…-su voz se quebró mientras un nuevo grupo de lagrimas comenzaban a bajar por sus mejillas- yo voy a morirme, Ichigo. Yo no podría soportarlo nuevamente, me moriría— Ichigo callo sus sollozos colocando uno de sus dedos en los labios de la chica, sintiendo la suavidad de estos.

—Nunca digas eso, Orihime. Si yo muriese, tú tienes que seguir viviendo por Ryo y por ti. No importa cuán desesperada estés, no puedes vencerte, tienes que seguir luchando por él y por ti, como hiciste durante todo este tiempo. — Orihime comenzó a llorar nuevamente, abrazándose al chico como si este fuera su salvavidas en medio de una tormenta. —Todo estará bien, Hime. Lo juro. — dijo el capitán, besando la cabeza de su novia. Para eso había dejado de ser humano, para ser más fuerte. Para cuando llegara el momento de volver a encontrarse con Aizen, vencerle definitivamente. Aun abrazados, la pareja se quedo dormida.


Bueno, ¿que les parecio? Espero que les haya gustado. Se que hasta ahora hemos visto a una Hime algo... sentimental, pero no se preocupen, que muy pronto la veremos en modo killer, asi que esperen eso prontito. Se que dije que abra lemmon en el proximo cap, pero ocurre que tengo un problema... que prefieren, un Shiro/Hime, o un Ichi/Hime o un Shiro/Hime/Ichi... jum, pervertidos, se que les gusto este ultimo, buahahaha no enserio, quiero que me digan que quieren para el proximo, para hacerlo y traerlo en dos o tres días *.*

Ahora bien, sobre Hisana y Ashido. Hisana no se parece ni a Rukia ni a Renji en su forma de ser. Como habran leido, es una niña 'sweet' y 'girly' ademas de soñadora, muy parecida a la Hime. ¿por que? Por que aunque no se bien como era la hermana de Rukia, quise poner a Hisanita de esa manera, como la princesita de la fam, o mejor dicho, la Hime del grupo... y como toda Hime, hay un Ichi quien es Ryo! Sobre Ashido... ese es el perver del grupo, digamos que sera en el futuro un Shunsui o un Urahara. Ya se ha enamorado de la Hime, cosas de niños, pero es un perver, ya veran!

Y sobre la escapada de Aizen... ya nos acercamos al tema principal... el que crean o no crean, no tengo idea de como va a ser. Pues les sere sincera, cada vez que escribo, ideo lo que ocurre en ese cap, pero no tengo idea de lo que ocurrira en el proximo, por eso debo releer cada capitulo para tratar de que todo encaje, y sacarle jugo a alguna palabra o huella que haya dejado en el otro cap... manias locas! Pero de todos modos, espero que les haya gustado, que me dejen ideas, preguntas, quejas, flores, tomates, ideas del lemon, a quienes quieren en el proximo cap, y a quien desean como el cuarto niño o niña del grupito de Ryo. Pues me despido! Nos leemos en el proximo cap^^

~ ~Killerqueen~ ~