Hermandad
Resumen: Arthur era un cruel y sanguinario pirata, el temor de los mares. Nadie se le imponía ni lo conmovía, hasta que lo conoció a él. El único capaz de tocar su corazón. Los lazos entre ellos ni su orgullo podría romperlos.
Disclaimer: un historia ficticia hecha por una fan sin fines de lucro.
Arthur era el terror de los mares. Se le conocía como el Sanguinario ojos de jade. Imponía respeto con su sola presencia, la cual era intimidante para quien le viera. Desde el porte, los pasos y la sonrisa, llena de cinismo e indiferencia. Era respetado y temido. Cuando se veía su navío acercarse la rendición era inminente.
Sus ojos eran fríos y atemorizantes. Los rumores decían que no tenía corazón. Y relatos narraban cómo es que sucedieron los hechos, algunos lo atribuían a una cruel hechicera, otros a una hermosa sirena y había quiénes afirmaban pertenecía a la Reina Inglesa.
Todas absurdas, falsas.
Él sí tenía corazón, pero había sido guardado en las profundidades de su interior, donde ya no pudiera ser lastimado. Cubierto por una coraza de altanería, rebeldía y descaro.
Imposible era que alguien lo alcanzara. Hasta que lo conoció a él.
Sus hermosos ojos azules lo atraparon, como la aventura del mar o la inmensidad del cielo. Su cabello rubio, era como los cálidos rayos solares. Su sonrisa, resplandeciente, lo iluminó. Con su inocencia lo cautivó.
Tan pequeño, tierno y vulnerable despertó un lado desconocido en el cruel pirata. Que solo pensaba en protegerlo, en ser su guía. Un hermano mayor. Aunque cuando la suave voz del pequeño niño así lo nombró, él se desconcertara. Primero lo negó, después lo añoró. Dentro de él, algo lleno de calidez floreció con esas palabras.
Su comportamiento cambió gradualmente, de lado dejó la rebeldía y se centró. Atrás quedaron los asaltos, las espadas, el pirata... dándole paso al caballero, aquel que sería el mejor ejemplo.
Aunque, aquel que le pusiera una mano encima a su rubio niño americano y osara lastimarlo, de la forma que fuera; no sólo despertaría al sanguinario pirata. También al hermano mayor, al guardián y éste, podía ser aún más cruel... nadie dañaba su mayor tesoro, a quien tanto amaba.
Porque no importaban los años y los cambios, la tensión en la relación, ellos nunca dejarían de ser hermanos.
Arthur siempre lo amaría.
Y aunque su hermanito no supiera decirlo, también lo amaba.
Ya que los lazos de hermandad entre ellos, ni siquiera su orgullo era capaz de romperlos.
Notas de la autora:
Yei gracias por leer :D
La idea surgió en el metro mientras me enajenaba con mis imágenes de Hetalia * 3 * Hay tantas con Arthur pirata cuidando a Alfred, me hubiera gustado poner una aventura, seguramente por diciembre (en mis vacaciones) lo escriba xD. Ahora solo quise plasmar una relación de hermandad, que también hay en este par. La cual, por cierto y en ese aspecto, me parece la más fuerte de la serie.
¿Creen que sería bueno una parte con los pensamientos de Alfred *w*?
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