Capitulo 3:
Celebración tardía
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Con la luz de la mañana llego no solo un nuevo día por que con el llegaron también las responsabilidades, los miedos, los recuerdos y los sentimientos abrumadores que amenazaban la salud mental de ambos chicos agotándolos no solo físicamente si no también emocionalmente.
Esa mañana en especial Kai estaba realmente cansado por que había pasado casi toda la noche tratando de encajar detalles y fechas y además a las personas responsables en el fraude que investigaba para su abuelo y por desgracia aun no terminaba por lo que no podía ir al entrenamiento ese día pero tampoco podía dejar a Hiromi sola, aun acostado en el sofá pensaba en que era lo mejor.
Al final después de mucho pensarlo decidió que lo mejor era llevar consigo su computadora y trabajar desde la casa de Takao, después de todo así podría continuar su trabajo y además cuidar de la chica, por que aun no decidía si debían contarle a los chicos sobre el acosador, por que si se enteraban afectaría a su entrenamiento, pero al final de cuentas debía hablarlo con Hiromi, por que era una decisión que debían discutir.
Suspiro cansado antes de levantarse y tocar suavemente la puerta de su recamara pero como nadie respondió se decidió a entrar y abrió la puerta con cuidado y al entrar se sorprendió de ver a Hiromi completamente dormida, con las sabanas enredadas y las almohadas y cojines de su cama por el piso… con el cabello completamente revuelto y cubriendo un poco su rostro… lo único visible era un poco de su mejilla derecha y sus labios entreabiertos, se descubrió a si mismo sonriendo al verla así… tan dulce y graciosa… tan Hiromi…
Cuidando aun de no hacer ruido camino a su armario y después de tomar la ropa necesaria entro a su baño, echo el cerrojo para evitar cualquier accidente, se acerco al espejo y observo atentamente su rostro… sus ojos violetas se veían cansados y tenia profundas ojeras producto de unas cuantas malas noches de sueño y miles de preocupaciones… su piel estaba un poco mas pálida que de costumbre… se aparto del espejo y comenzó a desvestirse con calma…
La noche anterior no se había cambiado de ropa por que el acostumbraba dormir ligero, solo usaba sus boxers, pero con Hiromi en su casa no podía hacer eso así que durmió vestido, una vez desnudo se metió a la regadera y abrió ambas llaves, después tomo una rápida ducha tibia.
Sin poderlo evitar comenzó a recordar el día anterior… las imágenes llegaron a su mente de golpe haciéndolo cerrar los ojos y dejar que el agua cayera sobre su cuerpo tenso… primero esos cuatro bastardos que habían atacado a Hiromi, en ese momento estaba enojado pero después creyó tontamente que ella estaría bien después de eso, pero después el recuerdo de la cara de decepción de la chica al ver que sus amigos habían olvidado su cumpleaños pareció en su mente un segundo antes de ser remplazado por la imagen de ella sonriendo y con las mejillas sonrojadas con el añillo de mariposa en su dedo…
Pero toda la alegría de ese momento se esfumo cuando ese niño le entrego el libro y después recordó claramente el rostro de ella lleno de miedo, de rabia, de dolor al ver su casa invadida… aun sin saber por que esa mezcla de sentimientos lo hacían sentir con ganas de golpear a alguien… de golpear algo grande contra el suelo… de matar al bastardo que estaba aterrorizando a la chica.
Contuvo su ira y en cambio cerro las llaves y tomo una toalla que enredo en su cintura, una vez que se seco bien se vistió y salio del cuarto de baño y en la habitación ella aun dormía profundamente, salio del cuarto y comenzó a preparar el desayuno, volvió a la habitación y sacudió levemente el hombro de la chica que solo murmuro algo ininteligible y abrió lentamente los ojos…
Lo primero que Hiromi vio esa mañana fue sin duda la visión más maravillosa del mundo… Kai estaba frente a ella su cabello estaba húmedo y despeinado y sus ojos violetas la miraban fijamente y sus labios estaban contraídos en una de esas medias sonrisas que la volvían loca, sus mejillas desde hacia años que no estaban marcadas con esas líneas azules lo que solo lo hacia ver mas maduro y atractivo que cuando ella lo conoció y eso que ya era muy guapo entonces… supuso que era un sueño como los que ya antes había tenido pero…
Cuando logro ver algo mas que el rostro de el se percato de que realmente estaba en el edificio de Kai, en el departamento de Kai, en la recamara de Kai y en la cama de Kai… suspiro y el aroma a bosque nevado y rayo de sol inundo sus pulmones dejándola por un segundo flotando en el paraíso.
Quiso hablar pero su boca y garganta se negaron a cooperar y su voz no salio… solo lo miro de nuevo a los ojos y no dijo nada esperando a que el hablara pero en cambio el solo la miro… recorrió con lentitud exasperante desde su cabello revuelto hasta sus piernas deteniéndose en su rostro y mirando atentamente sus ojos y mejillas… ella casi se ahoga con un suspiro cuando lo sintió rozar su mejilla lentamente y ver sus labios abrirse poco a poco…
— Tienes algo de fiebre… — dijo Kai sin apartar su mano de su mejilla y después mirar sus ojos de nuevo y con intensidad al decirle — El desayuno esta casi listo… pero si quieres puedes ducharte primero…
Ella lo miro sonrojada y asintió con la cabeza… el solo se levanto y salio de la habitación con calma y mirándola de reojo antes de cerrar la puerta y volver a abrirla un segundo después para indicarle que en el baño encontraría lo necesario y también toallas limpias ella nuevamente asintió y el se fue a la cocina a terminar el desayuno.
Hiromi se levanto de la cama completamente sonrojada tomo su maleta y la llevo consigo al cuarto de baño mientras que se reprendía mentalmente por actuar como una loca con Kai… por que había actuado como una tonta con el pero eso fue por que por un segundo la loca idea de que el la besaría paso por su mente en forma de imágenes donde el la besaba, en unas con ternura, en otras con rudeza pero mientras que una parte suya le reprochaba por ser tan estupida otra estaba convencida de que era culpa de el y no de ella.
Si, por que después de todo si un chico como el, tan guapo y con esa media sonrisa que lo hacia lucir tan sexy te despierta por la mañana y además tu estas en su cama… cubierta con sus sabanas y con su aroma llenando tus pulmones y la visión de su rostro nublándote la vista entonces cualquier mujer por mas experimentada, recatada, inteligente o sensata que sea actúa como una completa imbesil y mas aun después de escucharlo decir que estaba preparándole el desayuno…
Por unos minutos mientras el agua caliente la relajaba se olvido del miedo, del dolor, del enojo y de las molestias físicas producto de los cardenales que ese día si estaban completamente morados en su muñeca y tenia otros mas en su brazo y hombro pero en ese momento se sentía segura y por lo menos el tiempo que le quedaba en ese departamento y en su perfecta burbuja de seguridad lo pensaba aprovechar antes de volver a su casa completamente sola y arreglárselas como pudiera con ese sujeto… pensó que tal vez podría ir a vivir a un hotel por un tiempo o con alguna de sus amigas de la universidad… pero si calculaba bien con solo sus ahorros no lo lograría pero en cambio si además del fideicomiso también tomaba un empleo a media jornada podría pagar la mitad del alquiler y vivir con Hikari… y aun así podría pagar sus gastos escolares… suspiro mientras salía cerrando las lleves y se secaba, una vez lo bastante seca se enredo la toalla por encima de su ropa interior y miro la ropa que llevo consigo la pasada noche.
Echo una mirada y encontró unos pantalones de mezclilla azul claro que se puso y después miro las blusas… tomo una de color ciruela que tenía mangas largas y se la puso, después se calzo unas botas sin tacón color negro y las dejo bajo el pantalón, cepillo su cabello largo y lo dejo suelto, maquillo sus ojeras con correctores, base y polvos traslucidos, se coloco sombras y delineadores en los parpados, rizo sus pestañas y un poco de rubor en sus mejillas después salio del baño y dejo su maleta en el suelo cerca de la puerta y salio guiada por el increíble aroma a panques con miel y mantequilla.
Kai la vio salir de su cuarto y se sorprendió al verla… sintió en su estomago esa rara sensación de la noche anterior y después su pulso acelerarse pero gracias a sus años de practica en mantener su mascara en su lugar su expresión no cambio ni un segundo.
Pero aun cuando se empeño en no demostrarlo del todo la miro desde el cabello a los zapatos, su cabello húmedo cayendo pesadamente en sus hombros y espalda y la blusa que se ceñía a su pecho y cintura con delicadeza y el pantalón que delineaba su silueta y su rostro… si ella era una chica hermosa sin maquillaje ese día a fin de ocultar las ojeras que el había visto apenas hacia unos minutos había recurrido a el maquillaje y la hacia lucir espectacular… casi maldijo al ver sus ojos castaños y sus espesas pestañas y esos labios que aun sin llevar labial lucían apetitosos… maldijo mentalmente mas fuerte al darse cuenta de que Hiromi le gustaba…
Lo pensó mientras le indicaba con una seña la silla frente a el y ella se sentaba, Hiromi era una chica preciosa, cualquier chico sabría eso con solo mirarla pero lo que la hacia tan especial era su manera de ser, por que era… era… única. Y el a pesar de ser un chico distante tenia hormonas, unas hormonas que en ese momento estaban enloquecidas al descubrir que su compañera era una mujer, una chica dulce y hermosa que había dormido en su cama… que estaba justo frente a el desayunando con calma y con las mejillas sonrojadas, continuo comiendo su propio desayuno al igual que ella en silencio.
Ella solo lo miraba de reojo… no sabia como decirle que se iría… en parte por que no quería ser malagradecida y grosera con el, pero también por que no quería irse realmente, por que una vez que se marchara estaría sola contra el problema y tenia que admitir que estaba aterrada, no sabia que hacer o como enfrentar la situación, jamás le había pasado algo así antes, así que estaba aterrada.
Tal vez debería dejar que el mencionara el tema primero… así seria menos incomodo… así cuando el la echara le quedaría claro que debía hacerlo sola y así no habría falsas esperanzas ni malentendidos.
Terminaron de desayunar en silencio y Hiromi se ofreció a lavar los platos pero Kai le indico que solo debía meterlos al lavavajillas después de que lo hizo fue a la salita de estar donde Kai trabajaba con su computadora portátil, se sentó y espero a que el hablara pero como vio que no lo hacia se recostó un poco en el sofá y se dedico a esperar.
Después de varios minutos el la miro de reojo mientras cerraba el aparto y se levantaba encaminándose a la habitación, Hiromi solo se quedo sentada esperando que el volviera y cuando lo hizo llevaba consigo una mochila negra
— ¿Lista? — Pregunto mirándola
— Si — Respondió levantándose del sofá con una sonrisita y tomando su bolso
Salieron del departamento y entraron al elevador y bajaron hasta el estacionamiento del edificio donde Kai la guió hasta un auto negro que a simple vista lucia exorbitantemente caro y no pudo evitar lanzar una exclamación al reconocer el modelo…
— ¿Estas bien? — Pregunto preocupado Kai mirándola a los ojos
— Si… estoy bien… solo es que nunca había visto un… un Aston Martin Vanquish fuera de las revistas y programas de televisión — Respondió sofocada mirando fijamente el auto
— ¿Solo era eso? — Pregunto mirándola mientras sonreía
— ¿Qué es tan gracioso? — Respondió con falso enojo Hiromi
— Es solo que nunca había conocido a una chica que supiera de coches… — respondió Kai riendo un poco ante la mirada sorprendida de ella
— ¿De verdad? — pregunto incrédula Hiromi antes de reír ella también y comentar entre risas mientras que lo miraba fijamente —aun que la verdad es que no se mucho… pero este auto era el sueño dorado de mi padre…
— Pues antes de ir a casa de Takao demos un paseo en su honor ¿estas de acuerdo? — pregunto calmadamente Kai una vez que la risa paro y fue capaz de hablar de nuevo
— Claro… seria genial… — le contesto animada Hiromi mientras que el le abría la portezuela y la cerraba una vez que ella se acomodo en el asiento del copiloto.
Una vez que Kai se acomodo tras el volante arrancaron y tomaron el camino mas largo posible antes de llegar.
Cuando llegaron Kai entro primero mientras Hiromi atendía una llamada que por la expresión de la chica seria alguna felicitación tardía, el entro y se encontró a Rei arreglando algunos globos y serpentinas pero en cuanto vio al peliazul bajo de la silla donde estaba y le pregunto si había visto a Hiromi
— La vi cuando llegue… estaba en el pasillo hablando por el móvil — Respondió tranquilo el chico
— Capitán se que es difícil lo que te voy a pedir y que probablemente estés tentado a mandarme al diablo pero ¿Podrías llevarte a Hiromi tres o cuatro horas y alejarla en lo que terminamos su sorpresa? — Pregunto el chico en tono suplicante y lo miro…
— No… — respondió Kai aun cuando sabia que aceptaría no quería que sospecharan
— Por favor capitán… entrenaremos el doble — sugirió el chico esperanzado
—el triple y sin quejarse — propuso Kai y lo miro fijamente
— Esta bien… los chicos me mataran pero esta bien… — Respondió cabizbajo el chico
— Bien llamare cuando este por llegar de nuevo… — respondió Kai y se alejo rumbo a la entrada donde Hiromi acababa de colgar y estaba por entrar
Se acerco a ella y con cuidado tomo su brazo tirando de ella suavemente rumbo a la salida
— ¿Qué pasa Kai? — pregunto confundida
— Saldremos un rato… — comento tranquilamente
— Pero el entrenamiento… —protesto la chica intentando que la soltara
— vamos Hiromi tenemos cosas de que hablar — le dijo mientras soltaba su brazo y tomaba su mano entre la suya
— Bien — respondió ella enlazando sus dedos con los de el y rindiéndose ante la media sonrisa que le dedico.
De verdad que un chico como Kai debería de ser mas conciente de las cosas que puede provocar en las mujeres o por lo menos eso pensaba Hiromi que de nuevo estaba sentada junto a el en esa maravilla de automóvil viendo pasar los edificios en la ventanilla mientras que la imagen de esa sonrisa aun estaba en su mente.
Después de varios minutos llegaron hasta una cafetería de apariencia elegante y tranquila donde Kai estaciono el mismo el auto y bajo rápidamente para abrir la puerta de ella antes de darle tiempo de hacerlo por si misma
— No es necesario puedo hacerlo yo misma no me moriré por abrir una puerta — comento sonriente la chica
— Pues mas te vale acostumbrarte… me educaron para tener modales perfectos aun para damas necias como tú… — respondió activando la alarma del auto y ofreciéndole su brazo, ella lo miro y después sonrió ampliamente al aceptar el gesto
— Pues entonces aprovechare la situación mientras dure… — comento risueña mientras que el abría la puerta del local para ella y dejaban que los guiaran a una mesa apartada y discreta.
Hiromi estaba nerviosa, por que nunca había estado en un restaurante así y menos con un chico como el… por que estaba mas que claro que era la clase de hombre que atraía las miradas de las mujeres sin importar la edad que tuviera él o la de ellas, incluso las mujeres que estaban acompañadas lo miraban con un destello de lujuria brillando en sus pupilas.
Por un breve momento pensó en las miradas de odio que recibía, como si fuera alguna clase de bicho que había que aplastar se sintió odiada pero a la vez orgullosa por que por lo menos por esos momentos ese chico atractivo, caballeroso y sexy estaba con ella… sonrió y levanto la cabeza con orgullo ante cada mirada envenenada que recibía.
Una vez en la mesa el aparto la silla para ella y después el mismo se sentó y ordeno un café expreso para si mismo y una capuchino para ella, el mesero se retiro y el la miro fijamente sin decir nada.
— Vamos Kai dime de una vez por que tanto interés en invitarme un café — pregunto curiosa la chica
— Te lo dije tenemos que hablar — respondió encogiéndose de hombros
— Podríamos hablar en casa de Takao ¿no? — comento con la vista fija en el intrincado bordado del mantel blanco que cubría la mesa
— No, de verdad Hiromi tenemos que hablar — la seriedad en el tono de el le advirtió que tenia que ver con lo acontecido el día anterior
— Bien… ¿Sobre que? —aun cuando lo sabia prefería que el sacara el tema primero y así estar segura
— Es sobre tu acosador… — comento en voz baja pero seria, hizo una pausa para mirar su reacción y al verla mirarlo fijamente y respirar profundamente continuo —la verdad es que no sabemos que clase de tipo es o que tan peligroso puede ser…
— Lo se Kai, se que te metí en un problema que no te corresponde y creo que yo podré sola, o por lo menos lo voy a intentar — lo interrumpió hablando tan rápido que las palabras sonaron entre cortadas y algo temblorosas
— Hiromi se que desde la muerte de tus padres tu familia se alejo de ti, se que vives sola desde ese día… — le dijo Kai mirándola intensamente a los ojos
— ¿Cómo lo supiste? — pregunto sorprendida mirándolo boquiabierta
— Hiromi… te conozco mejor de lo que imaginas — respondió el con una media sonrisa
— Pero… por eso… por eso yo tengo que… — balbuceo ella intentando explicarle algo que ni ella misma entendía
— No, detente un poco, piénsalo Hiromi, podría lastimarte, no sabes que clase de loco es, así que si te parece podrías… — Kai comenzó a hablar lentamente para hacerla entender la gravedad de la situación
— Disculpen aquí están sus pedidos… que lo disfruten — el mesero los interrumpió al llevarles los cafés y sonreírle a Hiromi que ni siquiera lo noto
— Gracias… — comento Hiromi aun con la vista clavada en los ojos violetas de él y el mesero se marcho sin más
— Hiromi ¿aceptarías vivir en mi departamento mientras encontramos a ese tipo? — propuso Kai con tono serio mirándola a los ojos y bebiendo un sorbo de café después
— ¿Es en serio? — pregunto sorprendida en extremo
— Claro que lo es — aclaro el mientras bebía tranquilamente de su tasa
— Pero… ¿no que no te gusta compartir tu espacio con nadie? — pregunto Hiromi entrecerrando los ojos un poco y bebiendo un sorbo de su capuchino
— Si no quisiera jamás lo habría ofrecido ¿no crees? — declaro el chico en son de burla
— Tienes razón… pero yo debería apañármelas sola con todo esto… — explico ella aun dudando
— No seas necia y acepta la ayuda que se te ofrece… vaya dama en apuros mas necia resultaste ser… — se burlo el con una sonrisa
— Vamos no te burles de mi… para ser un caballero eres de lo mas grosero… pero creo que tienes razón aceptare tu ayuda con una condición — exclamo falsamente indignada mirándolo de reojo
— ¿Cuál?
— Que me dejes ayudarte en todo lo que necesites y en lo que pueda ser útil — Respondió
— Pues entonces creo que tenemos un trato — respondió el con una media sonrisa
— Gracias Kai, no se que aria sin ti… — comento ella con una sonrisa sincera
— Sin asustarte…. A esta hora serias ya la señora de psicópata — bromeo el riendo ligeramente
— Muy gracioso… burlándote de mí — comento con falsa molestia mirando a otro lado
– Vamos ya detén el drama y bebe el café — le ordeno el aun sonriente
Pasaron un rato mas tomando sus cafés en silencio mirándose de reojo hasta que decidieron salir y Kai miro su reloj discretamente, pero aun faltaban poco más de dos horas para la hora en la que supuestamente debía llevarla de regreso para la supuesta celebración que los chicos estaban planeando así que tenia que inventar algo para entretenerla un rato mas.
Estaba pensando a donde llevarla cuando miraron a la acera de enfrente donde había un pequeño cine que en la cartelera principal anunciaba una película de suspenso y terror que por esas fechas se estaba estrenando y contaba con muy buenas criticas, Hiromi miro el cartel con emoción y Kai encontró la distracción perfecta… la película duraba alrededor de noventa minutos, era perfecta.
— ¿Quieres verla? — pregunto como casualmente
— ¿Qué cosa? — respondió confusa la chica
— La película que más… — respondió impaciente Kai
— Claro… pero tenemos que volver o si no… — Comenzó a hablar Hiromi
— Pues vamos entonces a verla y por los chicos no te preocupes solo estaba Rei los demás llegaran por la tarde así que tenemos tiempo… — explico el interrumpiéndola
— Pero estas seguro… — protesto ella insegura
— Si, ¿quieres o no? — Kai estaba ya impacientándose con ella
— Si — Respondió ella sonriendo mientras el caminaba a la taquilla y compraba los boletos.
Una vez que estaban dentro compraron algunas golosinas en la dulcería y claro esta las palomitas y refrescos no podían faltar, así que una vez las provisiones estuvieron pagadas entraron en la sala y se sentaron en las filas centrales.
Cuando la película comenzó los dos estaban concientes de la cercanía del otro en la oscuridad, Kai casi se arrepentía de haberla invitado pero la sensación que lo atormentaba era tan extraña que no sabia si salir corriendo o abrazarla… de nuevo esa sensación extraña en el estomago y además una nueva conciencia de la feminidad de Hiromi lo estaban asfixiando y para Hiromi las cosas no eran mejores, sentía claramente el calor del cuerpo de el junto al suyo y ese aroma… ese inconfundible y sutil aroma que la hacia desear esconder su rostro en ese amplio pecho masculino y respirarlo mas de cerca, miles de mariposas enloquecidas danzaban en su estomago haciéndola sentir nerviosa y llena de dudas…
¿Es normal estar tan nerviosa cuando un amigo te invita al cine? ¿Es normal sentir ganas de refugiarte en su pecho? ¿Esta mal desear besarlo hasta que el aire se agote? ¿Es correcto sentir tantas cosas por un chico que es solo un amigo? Pero a pesar de esas dudas había una más grande rondando su cabeza ¿Ella de verdad solo lo veía como un amigo mas?
Quiso ignorar la voz de su corazón gritándole que dejara de hacerse la tonta… que ella no veía a Kai como un amigo por que aun amigo no se le desea como ella lo hacia con Kai, a un amigo no te dan ganas de besarlo y abrazarlo, un amigo no te hace sentir mariposas con su sola presencia, esa molesta y sincera voz le gritaba que estaba completa, perdida e irremediablemente enamorada de Kai hiwatari.
La película fue una tortura para ambos, por que resulto ser realmente realista y aterradora y Hiromi comenzó a temblar apenas a los diez minutos que comenzara la cinta y Kai preocupado y divertido de verla gritar y sobresaltarse a cada instante levanto el posavasos que se encontraba entre ambas butacas y la abrazo, ella lo miro agradecida y continuo viendo la película… Hiromi aun se asustaba a cada segundo pero al sentir el calor de el y esa sensación de seguridad rodeándola comenzó a relajarse y disfrutar realmente de la cinta.
Kai que al abrazarla solo quería hacerla sentir mejor, cosa que en definitiva logro, se vio a si mismo en un callejón sin salida, por que en ese momento un sin fin de sentimientos desconocidos se presentaron en su ser, primero estaba la sensación de confort que lo inundaba al estar tan cerca de ella, pero sentía nervios también y además un deseo de protegerla y cuidarla… estaba tan confuso que no sabia ni lo que sentía pero en el fondo lo que mas deseaba y claramente comprendía era que se moría de ganas de besarla… pero esa loca idea salida de quien sabe donde era la que el intentaba ignorar con toda su fuerza de voluntad…
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Ya no sabia que hacer estaba intentando ser optimista y pensar que esa noche Hiromi volvería a su casa y el podría observarla de nuevo, pensaba que ella seria de nuevo su luna y su sol, su mundo y su universo, pensaba que ella volvería a ser suya…
Se imagino el momento en que la vería volver a su casa… pero la imagen de Hiromi llamándolo a sentarse con ella en el sofá de dos plazas donde ella todas las noches veía televisión le llego de golpe a la mente, se imagino los miles de momentos que podrían vivir juntos…
Lo embriagaba la idea de que ella fuera su mujer… salir con ella de la mano por las calles, dormir juntos y verla despertar cada mañana, salir de paseo al parque con sus hijos, ir a bailar, a comer a un restaurante en una cena romántica a la luz de las velas, bebiendo una copa en un bar, ir a la playa y ver el amanecer abrazados, hacer el amor en la arena, ir al cine y poderla abrazar… soñaba con esos momentos, anhelaba tenerla con el, sentirla y poder amarla sin ocultarse.
Quería gritarle al mundo que la amaba, decirles a todos que era la mujer de su vida y que con ella quería tener hijos y envejecer a su lado….
¡Quería decirle a ella que era suya!
¡Suya y de nadie mas!
¡Suya o de nadie!
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Cuando la película acabo y salieron del cine Kai le mando un mensaje de texto al móvil a Rei diciéndole que llegarían en veinte minutos aproximadamente Rei le agradeció de nuevo y Kai guardo de nuevo su móvil en el bolsillo de su pantalón.
Kai condujo en silencio recuperando la compostura para poder enfrentar a su equipo en ese momento cuando lo único que quería era dar vuelta en la siguiente esquina y volver a su departamento con Hiromi y pasar la tarde abrazándola y besándola… pero eso no era posible… por que ella lo veía como un amigo en quien confiar y si sabia de esos irracionales deseos huiría de el y probablemente ese psicópata podría lastimarla… por eso era mejor ignorar esas tonterías que con el tiempo desaparecerían, claro era solo una confusión pasajera y el pronto volvería a ser el mismo de antes… olvidaría para siempre esos inoportunos sentimientos.
Hiromi permaneció en silencio usando ese tiempo para calmar su sofoco, por que estar noventa maravillosos minutos en los brazos de Kai respirando su aroma y reconfortada por su calidez habían dejado serios estragos en ella… estaba sonrojada y además unas mil fantasías revoloteaban en su mente y la mayoría implicaban a Kai y a ella en sesiones de apasionados besos que la dejaban sin aliento y con solo su frágil voluntad para no hacer una estupidez que arruinara su amistad como por ejemplo aprovechar ese semáforo en rojo para besarlo…
Sacudió la cabeza para alejar esas ideas estupidas y respiro profundo aun mirando la alfombra impecable del coche mientras el hermoso Aston Martin Vanquish color negro de Kai devoraba rápidamente los kilómetros que los separaban de la casa Kinomiya
El resto del camino fue en silencio y cuando llegaron de nuevo Kai bajo para abrirle la puerta pero cuando ella estaba por caminar la tomo de la mano y la detuvo
— Hiromi… — La llamo
— ¿Qué pasa Kai? — Pregunto sin tratar de apartarse de el
— Hace un rato olvide preguntarte algo… — Comento mirándola a los ojos
— ¿Qué cosa? — Lo miro interrogante mientras se apartaba de el un poco
— Hiromi les contaras a los demás sobre el psicópata ese… — Comenzó a hablar el
— La verdad es que no lo se… creo que si lo ago podría afectar al entrenamiento — balbuceo ella mirando el piso
— Yo creo lo mismo — Confirmo el tomando su mano con delicadeza
— entonces es mejor que no se enteren aun… por lo menos hasta estar bien seguros que es peligroso ¿no crees? — sonrió ella mirando fijamente y apretando un poco mas la mano de el
— Entonces no les diremos nada y actuaremos normalmente frente a ellos — le propuso Kai aun sin soltarla
— si pero… tampoco deberíamos decirles que me quedare un tiempo en tu casa…
— tienes razón
— bien entonces será nuestro secreto capitán… — bromeo ella soltando su mano y guiñándole un ojo en señal de complicidad
— claro… ¿lista para entrar? — le sonrió el abriéndole la puerta y apartándose para dejarla pasar
— Vamos — le dijo ella entrando
Después de caminar a distancia prudente por los pasillos de la casa Kai le dijo que lo mas seguro es que todos estuvieran en el dojo entrenando, cuando llegaron Kai le abrió la puerta y ella entro justo cuando estaba por decirle a Kai que el lugar estaba a oscuras y vació escucho los gritos…
— ¡feliz cumpleaños Hiromi!
— Sabemos que fue ayer pero esta era la única forma que teníamos de disculparnos contigo por olvidarnos de la fecha — explico animado Max
— si Hiromi la verdad lo sentimos mucho — se disculpo el jefe
— ¿nos perdonarías? — le suplico Rei
— Claro que si chicos ayer les dije que no importaba… pero gracias por el detalle — les dijo emocionada y feliz Hiromi, por que por lo menos le demostraban que la apreciaban aun que fuera un poco
— bueno agradécele a también al capitán que te entretuvo para tener todo listo — Bromeo Rei
— oye capitán y… ¿A dónde fueron? — Pregunto Takao esperando escuchar que la había obligado a ir a alguna tienda de beyblade a comprar repuestos o que la había dejado encerrada en algún lugar por cuatro horas
— Al cine — respondió Kai con frialdad
— No me digas que el capitán te invito a ver una película y pago y todo… — comento en tono pícaro Max
— Si… — balbuceo Hiromi sonrojada
— Vaya pequeña así que el jovencito y tú vienen de una cita… — comentó alegremente el abuelo que acababa de entrar a la habitación logrando que Kai desviara la mirada y que Hiromi se sonrojara aun mas agachando la vista
— Abuelo no seas ridículo Kai no es de esos… — se burlo Takao
— ¿A que te refieres con "de esos"? — pregunto Hiromi molesta levantando la vista
— pues a que Kai no esta interesado en nadie mas que en el mismo — explico burlón Takao
— Pues en realidad Takao aquí el rey del egoísmo eres tú… — dijo molesta la chica en tono cortante
— vaya Hiromi no sabia que ahora te dedicas a abogada — se defendió el
— pues no lo ago pero no soporto que cada que abres esa bocaza tuya salgan solo una panda de estupideces — se excuso ella
— mira Hiromi no por que hoy sea… — comenzó a amenazar el chico
— basta ya ustedes esta es una fiesta así que cálmense y a celebrar — los detuvo Rei colocándose entre los dos
— tienes razón Rei no vale la pena discutir con ese — sonrió ella mirando al chico chino
— bien chicos a divertirse — de nuevo Max con su animo interminable corto la tensión del momento
— ¿quieres comer algo Hiromi? — le pregunto el jefe
— por ahora no gracias — respondió ella y el jefe se fue a comer algo de lo que el abuelo llevaba en una bandeja
— oye aquí entre nosotros dos ¿fue muy desagradable estar con el capitán a solas? — le pregunto Rei mirándola con curiosidad
— la verdad es que no… — le contesto ella con sinceridad y un sonrisilla jugueteando en sus labios
— ¿en serio? — pregunto incrédulo el chico mirando a Kai de reojo que estaba sentado en un rincón apartado con una computadora portátil al parecer muy concentrado en la pantalla y tecleando con velocidad
— Claro… por lo menos no es un idiota y fue bastante amable así que pudo ser infinitamente peor — comento con humor
— ¿peor? — pregunto dudoso mirándola atentamente con esos ojos miel y preguntándose si de verdad Kai podía ser amable con alguien y sospechando que por lo menos Hiromi sentía algo por el joven ruso si el sonrojo en sus mejillas no lo engañaba
— si hubiera sido mucho peor que le pidieras ayuda a Takao… creo que lo mataría a los diez minutos — Rió ella
— Tienes razón — le dijo Rei y se unió a las risas de la chica.
Algunas horas mas tarde y después de una fiesta muy agradable Kai se ofreció a llevar a Hiromi a "su casa" y después de apenas unos minutos ella se rindió al cansancio y se durmió, el la miro y no pudo evitar sonreír, cuando llegaron estaciono el auto en la entrada y le dio las llaves a Shibuya, el portero, después de tomar su propia mochila le indico que llevara las pertenencias de la chica que estaban en el asiento trasero y cargo a la chica con cuidado de no despertarla.
Una vez en que había llegado a su departamento la acomodo de nuevo en su cuarto y la arropo con las mantas y el de nuevo se acomodo en sofá dispuesto a dormir después de haber terminado ya con su trabajo y de saber que ella estaba a salvo.
