Capitulo 9
Huracán
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Podía sentir los fuertes latidos de su corazón a punto de explotar del miedo y la impotencia, intentaba en vano soltar las ataduras que lo mantenían sujeto a una mugrienta silla de madera en el centro de una habitación mal iluminada pero pese a sus intentos solo lograba irritar aun mas su piel ya de por si enrojecida.
Podía ver a esos sujetos mirándolo y le daba escalofríos de pánico pero al mismo tiempo la rabia lo llenaba.
El más alto tenía el rostro y la mirada indiferentes, como si contemplara un saco de basura y no una persona.
El de cabellos violetas lo miraba con una sonrisa macabra, una sonrisa que le decía que estaba disfrutando de verlo sudar y temblar con el corazón desbocado.
El más bajito estaba sentado sobre una desvencijada mesa de madera comiendo despreocupadamente una bolsa de patatas fritas y mirándolo con curiosidad. Pero eso era aun mas aterrador por que al ver esa curiosa mirada parecía que se preguntara cuanto podría sobrevivir a lo que fuera que harían con el.
Pero el pelirrojo que acababa de llegar y que por lo que noto era el líder en ese momento lo miraba con esos ojos azules como su fuera un divertido juguete… se dio cuenta que esos chicos, el pelirrojo en especial eran sádicos… probablemente psicópatas homicidas…
Su corazón saltaba tan rápido en su pecho que ya ni siquiera era capaz de sentirlo… un sudor frío le recorría la espalda y rostro y el miedo dilataba sus pupilas… estaba seguro de que lo matarían…
Y todo por esa zorra de Hiromi… la rabia aumento al pensar que había llegado virgen a su cama y ahora se revolcaba con yakuzas*… y por culpa de una cualquiera como esa tenia que soportar lo que fuera que le harían… la vida era una mierda.
-X-
Los DB's estaban disfrutando de esa pequeña tarea. No es que ellos disfrutaran matando personas todo el tiempo pero en el mundo existen personas a las que les toca hacer el trabajo sucio de los demás sin preguntar ni opinar y por mucho tiempo ellos han sido esa clase de personas, era un poco tarde para cambiar a esas alturas.
Mientras ellos recibieran su pago de parte del abuelo de Kai cumplían sus órdenes sin cuestionamientos, claro dentro de sus propios términos y condiciones, ellos después de todo no eran mas sus esclavos, por que ahora eran sus empleados y unos sumamente valiosos para el miserable anciano.
El hombre no era del todo un estupido, él sabia perfectamente que tenia a Kai atado muy débilmente con la correa del deber familiar y la memoria de sus padres por eso procuraba recompensar muy bien cada trabajo que le encargaba. Y en cuanto a ellos mas bien estaban apoyando a un compañero y ganando millones al mismo tiempo, un arreglo beneficioso para todos, en especial para el anciano.
Pero esa tarea era algo personal para todos ellos.
En las horas que tenían de conocer a la chica habían aprendido a ver lo que ella era realmente tal vez fuera extraño que ellos confiaran en una persona tan rápido pero si el príncipe de hielo estaba dispuesto a confiar en ella entonces valía la pena darle una oportunidad a la chica, por eso mientras ella estuviera con Kai seria tratada como miembro del equipo con todos los lujos y beneficios que eso conlleva, y entre ellos esta el de cuidar su espalda cuando lo necesitara tal como en ese momento.
En especial desde que Kai había mandado a Tala con "Carta blanca" para hacer lo que quisieran, y ante eso Bryan sonreía tan radiantemente como un niño ante un delicioso caramelo, aun que después de todo para él el dolor de otros es aun mejor que el mas fino caramelo.
Ian y Spencer eran meros observadores la mayor parte del tiempo, ellos en muy pocas ocasiones participaban activamente en los juegos, Bryan era siempre el encargado, mientras que Tala con su voz fría y despiadada se encargaba de las preguntas.
Pero esta vez la victima no era un desconocido cualquiera, era un simple mesero que había insultado a la chica de Kai, la única mujer que ellos habían visto cerca de él, la única mujer que podía tocarlo, hablar con el, mirarlo y tratarlo como un ser humano.
Aun que después de todo incluso a ellos los trataba como chicos normales sin importar su aterrador aspecto (no es que se quejaran de lucir aterradores, era algo útil en el negocio) en un principio cuando los vio parecía a punto del desmayo pero con solo una cena con ella se había relajado por completo.
Había bromeado con Spencer, conversado con Ian, había golpeado a Bryan e incluso se había reído a carcajadas de Tala sin ser mutilada. Era una chica valiente.
Era una chica inteligente y valiente que les agradaba. Era como una hermanita menor a la que podían molestar sin que se desmayara del miedo.
Y ese chico estupido la había hecho palidecer como si estuviera muerta, con solo unas palabras había destruido todo el progreso que Kai había logrado en ella desde esa mañana, y había sido más de lo que ellos soportarían sin intervenir.
Ellos eran los temidos DB's no unos pobres remedos de hombres como los niños del equipo actual de Kai, y si esos chiquillos no podían ser útiles ellos lo serian.
Con suerte Kai volvería con ellos lo antes posible y tal vez podría llevar con él a la chica pensaba Spencer mientras contemplaba el cielo azul y brillante por uno de los tragaluces medio oxidados y con cristales rotos.
Volvió la mirada hacia el chico atado cuando escucho una carcajada de Bryan, el juego estaba por comenzar.
—Mira bastardo las reglas son simples, él pregunta y tu respondes, si el no esta satisfecho con tu respuesta o nos mientes entonces tendrás un castigo pero si eres un buen y obediente perro no te mataremos ¿Te gusta el trato?
La voz de Bryan sonaba tan falsamente amable que sintió desfallecer al mirarlo, una pequeña voz en su cabeza le gritaba "Solo di que si con la cabeza o te mataran" así que asintió lo mas fuerte que pudo y vio la retorcida sonrisa del peli-violeta y se estremeció al escucharlo decir en su susurro junto a su oído
—Puedes gritar todo lo que quieras… no hay nadie mas que nosotros en kilómetros
Después de eso retiro dolorosamente la cinta que cubría su boca y no pudo evitar lanzar una exclamación de dolor
— Nombre
La voz del pelirrojo lo sorprendió… sin poder evitarlo salto un poco tirando mas de las cuerdas que ya comenzaban a despellejar su piel en las muñecas.
—Shusuke, Takashi Shusuke…
Pronuncio su nombre sin aliento mirando aterrado los ojos azules del pelirrojo
— ¿De donde conoces a Hiromi?
Lo miro incrédulo y asustado a partes iguales… era de verdad por esa golfa que lo tenían allí… pero si era solo por ella entonces no tenia que preocuparse, era demasiado poca cosa para que ellos se interesaran en serio… de seguro todo ese circo no era mas que una broma de mal gusto
— ¿Por que tengo que obedecerte?
Después de que esas palabras salieron de sus labios un dolor intenso lo recorrió y no pudo terminar de hablar… no supo como pero se percato de que el Peli-violeta estaba de pie tras de él y que acababa de romperle el dedo índice de la mano izquierda…
—Respuesta incorrecta!
Grito animado Ian con la boca llena de papas a medio masticar…
—¿De donde conoces a Hiromi?
Repitió la voz impaciente de Tala y esta vez Shusuke pudo sentir con toda claridad como el otro sujeto tomaba en su mano su dedo corazón de la mano izquierda preparado para romperlo, no era ninguna broma… esos tipos estaban siendo serios…
—Es… mi exnovia
Escupió las palabras en un ahogado chillido al sentir al sujeto mover su dedo roto con violencia
—Va entendiendo, no es tan idiota como pensábamos
Esta vez el comentario salio de Spencer quien miraba desinteresado el rostro sudado y contraído por el dolor del chico.
—¿Cuánto tiempo saliste con ella?
—Dos años
—Queremos tu versión si omites algún detalle lo sabremos
Shusuke solo los miro confundido sin poder articular palabra… entonces cuando su silencio se extendió a dos minutos completos escucho el ruido de huesos rotos y una sacudida de dolor lo asalto… esta vez habían sido los dedos restantes de la mano izquierda los que habían sido machacados con una aterradora facilidad por el peli-violeta
Respiro pesadamente e intento hablar coherentemente… al parecer el silencio era una respuesta incorrecta también…
—La conocí en la preparatoria… era una chica estupida sin amigos y me acerque a ella, la pobre estaba tan agradecida de que alguien le hablara que hacia lo que le pedía sin dudar…
Los DB's lo miraron en silencio, era estupido y arrogante, pero no interrumpirían su monologo, lo dejarían hablar de ella tan mal como quisiera pero al final por cada insulto un hueso seria roto… una sonrisa helada se instalo en el rostro de Tala al ver al chico hablar con ese tono arrogante aun sin poder dejar de jadear por el dolor.
—Después de unos meses le pedí que saliera conmigo, ella era la clase de chica mojigata y santurrona que mis padres querían para mí, así que la lleve a casa y la presente como mi novia con mi familia…
Tala entrecerró los ojos al verlo jadear pesadamente recuperando el aliento mientras intentaba en vano superar el dolor lo vio murmurar un poco mas bajo pero en el mismo tono asquerosamente arrogante
—Era tan estupida que no importaba si la engañaba con otras chicas mientras que no la dejara ella hacia como si no supiera… pero era tan idiota, tan melosa que me asfixiaba… pero mis padres la querían y no podía botarla… de vez en cuando la golpeaba cuando no soportaba ver su estupida cara de felicidad y ella me perdonaba siempre… incluso la convencí de acostarse conmigo, termine con ella cuando sus padres murieron… no dejaba de llorar, yo no necesitaba a una mujer estupida y un asco en la cama… tan frígida… tan…
—Cierra tu maldita boca
Tala lo miraba fijamente… fue el tono homicida lo que obligo a detener su relato, se dio cuenta de que ahora los cuatro lo miraban furiosos, no lo entendía ¿Qué tenia esa zorra de especial? ¿Era tan buena en la cama ahora? ¿Por qué llevaban esa mierda tan lejos por una chica horrenda y mojigata como ella?
—Así que te aprovechaste de ella cuando confió en ti, la usaste y desechaste cuando dejo de servirte…
La voz de Ian sonaba extraña… fría con un ligero matiz de dolor en fondo, después de todo el había tomado peor que los demás que lo usaran como un arma en el pasado y aun le dolía cuando lo recordaba.
—La dejaste sola cuando te necesito…
Spencer hablo bajo, con un tono áspero y molesto
— ¿Recuerdas cuantas veces la insultaste mientras hablabas? Sabes deje de contar después de cinco pero decido romperte 20 huesos del cuerpo… solo por diversión…
Bryan estaba casi saltando de alegría, se moría de ganas por comenzar su diversión, no lo matarían, ellos no eran asesinos, otros se ocupaban de eso, pero le divertía experimentar torturas con sus misiones, entre mas gritaran mejor era su trabajo y Bryan era perfeccionista.
Shusuke quiso hablar pero los ojos azules que lo miraban lo mantenían tan asustado que no pudo hacer más que implorar piedad…
—Esa chica… Es la chica de Kai Hiwatari ahora, no te mataremos, pero si dejare que Bryan juegue contigo, después te dejaremos ir. Si vas a la policía no te servirá de nada, es tu palabra contra la de la familia Hiwatari.
El chico lo miro aterrado… el pelirrojo tenia razón… aun que se parara en medio de la calle gritando que el heredero Hiwatari lo mando golpear nadie le ayudaría, ese apellido pesaba de sobremanera en Japón y en otros países, el dinero, el poder, las conexiones estaban en su contra… lo único que podía esperar era piedad…
Quiso gritar cuando su muñeca se rompió… el dolor lo ahogaba mientras escuchaba la voz del chico que llamaban Bryan contar los huesos que rompía… después de escucharlo decir doce… un golpe brutal directo en su rostro mando su cuerpo de espaldas contra el suelo y cada hueso roto vibro en su cuerpo dolorosamente…
—Trece! Que buen golpe Spencer le rompiste la nariz!
Spencer sonrío mientras con un pañuelo negro limpiaba la sangre de sus nudillos y veía a Ian caminar despreocupado aun comiendo sus papas fritas y patear directo en las costillas al mesero, la fuerza fue tal que el sonido de huesos rotos era equiparable al de la silla despedazándose bajo el peso y el impacto
—Ian! No se vale romper más de uno por golpe! No importa cuantas costillas fueron solo contara como un hueso así que van catorce!
Ian solo continuo comiendo mientras veía a Bryan decidir que romper mientras los gritos de dolor del chico resonaban en el viejo almacén, pero no importaba podía desgarrar su garganta y nadie escucharía y esos gritos eran parte de la diversión… al final Bryan se decidió por romper los dedos de la mano derecha lo que sumaria diecinueve huesos rotos
—Anda capitán te dejo el último hueso a ti…
Tala miro el cuerpo maltrecho en el suelo, eran solo veinte de los doscientos seis huesos disponibles pero Bryan había roto aquellos mas difíciles de atender… incluso algunos dejarían daños permanentes, su brazo perdería movilidad y sus dedos tendrían que ser operados para reconstruirlos.
No sabia que romper… al final decidió romper su fémur a la altura de la cadera… seria doloroso y le dejaría una marca permanente en su andar, le recordaría de por vida que no debía meterse con la chica… de un golpe preciso con un tubo que tomo del suelo fracturo el hueso y el chico se retorció de dolor en medio de gritos implorando piedad…
—Si te acercas a ella una vez mas eres hombre muerto bastardo… esto te parecerá el jodido paraíso si te encuentro de nuevo…
La voz de Bryan penetro en su mente confundida pero el dolor y el terror lo obligaban a retorcerse lastimando aun mas cada herida mientras escuchaba vagamente decir a alguno de ellos que alguien vendría pronto por el… cuando el dolor fue terriblemente insoportable se desmayo.
-X-
Kai no sabia que más hacer con Hiromi, aun temblaba y se negaba a hablar, ambos estaban recostados en la enorme cama de la alcoba de Kai, ella acurrucada entre sus brazos llorando en silencio.
Se moría por preguntarle quien era el y por que estaba tan mal solo por unas cuantas palabras pero sabía que ella hablaría cuando estuviera lista, cuando sus emociones se calmaran un poco y entendiera que no estaba sola.
—Él era Shusuke… él fue… es mi exnovio…
Escucho el sonido de su voz débil y ronca por el llanto… sonaba un tanto entumecida como si acabara de salir de una pesadilla… por lo que la abrazo mas fuerte antes de hablar
—¿Quieres contarme sobre eso?
No podía obligarla a ella a hablar, lo aria cuando quisiera hacerlo y de todos modos los chicos ya estaban en eso Tala acababa de salir para reunirse con los demás.
—Yo… yo siempre eh sido una persona mandona… por eso no tengo muchos amigos… le desagrado a la mayoría y cuando estaba en la preparatoria no estaban Takao o Manabu para hablar con ellos, ustedes estaban en uno de esos largos viajes de entrenamiento y él se acerco diciendo que quería que fuéramos amigos…
La sintió estremecerse un poco y la cobijo mas con la manta mientras sus manos distraídamente se enredaban en su cabello acariciando suavemente hasta tranquilizarla un poco y animarla para que continuara hablando.
—Al principio fue muy dulce conmigo, comía conmigo en los descansos, me acompañaba a casa, después de algunos meses me pidió que fuera su novia, yo estaba muy feliz por que él fue el único que me presto atención en ese momento, hasta me llevo a conocer a sus papas, fueron tan amables conmigo todo el tiempo…
La voz de Hiromi poco a poco comenzó a sonar hueca, parecía como si contara la historia de alguien más…
—Teníamos saliendo un menos de un año cuando me golpeo la primera vez, fue solo una bofetada, pero se disculpo de inmediato y yo lo perdone por que parecía muy arrepentido, en ese momento me miro con la misma expresión que cuando me pidió que fuera su novia y pensé que realmente me amaba y solo había sido un impulso que nunca se repetiría pero después comenzaron las infidelidades y los gritos, me decía lo fea que era, lo poco atractiva que soy, después de escucharlo decir esas cosas las creí, pensé que tenia razón y que probablemente solo el saldría con alguien tan insignificante como yo… por esa época mis padres comenzaron a notar que algo estaba mal conmigo…
Pero yo siempre lo negaba, incluso cuando los hematomas fueron mas evidentes yo les decía que me había caído, que había sido un accidente en mis prácticas de defensa personal o alguna excusa ridícula… las cosas fueron cada vez mas violentas por un año mas pero yo estaba decidida a ignorar esas cosas y me aferraba a él, pero el día que mis padres murieron ellos y yo discutimos por última vez sobre mi relación con él…
Mi madre me rogó que lo dejara… mi padre me ordeno que no viera nunca mas pero me comporte como una estupida… les grite que era mi vida, que el me amaba y que me dejaran vivir tranquila… ese día mi madre lloraba al verme gritar defendiéndolo y me golpeo… Salí corriendo de la casa y le grite que la odiaba a ella y a mi papá que seria mejor que se murieran y me dejaran sola…
Ellos salieron a buscarme pero un conductor borracho choco de frente contra el auto… el conductor del otro auto murió al instante pero mis padres no. El medico me dijo que por la gravedad de sus heridas tardaron algunos minutos en morir pero la ambulancia no logro llegar a tiempo…
Mis familiares se enteraron de lo que paso por que mi madre les llamo para preguntar si no estaba con alguno de ellos, después cuando les avise del accidente me culparon… me ayudaron un poco en los arreglos del funeral pero después de eso me dejaron claro que yo estaba muerta para la familia también…
En esos momentos estaba desesperada… no sabia que hacer y ustedes no estaban… así que lo busque a él pero solo me miro y me dijo que no necesitaba a una novia como yo… recuerdo que entonces le roge que no me dejara pero… el se enfado conmigo y después de empujarme se fue. No lo volví a ver hasta hace un rato
La voz de ella fue disminuyendo durante su relato, al final sonaba hueca, Kai busco su mirada y se encontró con sus ojos castaños enrojecidos y opacos.
Vio el dolor por perder a sus padres, vio la desesperación de saberse sola, vio la culpa por el incidente y vio el odio que se tenia a si misma.
En ese momento en los ojos de Hiromi vio una mirada que el conocía muy bien, la mirada que cada mañana veía en el espejo antes de colocarse su mascara de príncipe de hielo.
Vio en Hiromi su propio reflejo.
Pero ella no estaba sola, no era lo mismo, por que incluso el tenia amigos como los DB's que conocían su pasado y no lo rechazaban, y la tenia a ella, a medias pero la tenia.
Y ella lo tendría a él, estaría a su lado siempre que ella se lo permitiera, además sabía que le agradaba a los chicos, incluso a Tala.
—No fue tu culpa.
La voz de Kai sonó calmada y segura, una de sus manos acariciaba lentamente su pelo mientras que la otra la sujetaba por los hombros con cuidado de forma protectora.
—No importa lo que tus familiares te dijeran, no fue culpa tuya, cometiste un error, eres humana Hiromi, tienes derecho a equivocarte, lo que le paso a tus padres fue solo un accidente.
Hiromi sabia todo eso, se lo había repetido a si misma constantemente desde hacia mucho tiempo pero cuando lo hacia se sentía hipócrita y mentirosa, una voz, tal vez su propia conciencia le gritaba que era una miserable asesina, pero al escuchar a Kai decirlo era diferente, el sabia la historia completa y no la rechazaba, no la acusaba.
Escucharlo a él decirle esas palabras sonaba diferente, sonaba como si fuera solo la verdad y eso había quitado un enorme peso de encima de sus hombros, por mucho tiempo se había torturado pensando que ella era la culpable pero ahora ya no sentía el peso aplastante de la culpa sobre ella.
Él estaba enojado, realmente molesto con ese tal Shusuke por haberla tratado así, era un bastardo… pero estaba aun mas molesto consigo mismo por dejarla sola entonces, por no estar con ella para protegerla de ese infeliz…
Pero de ese idiota se encargaría Tala, la idea de él dolor que debía estar pasando siendo el juguete de Bryan casi logro hacerlo sonreír, pero la preocupación que sentía en esos momentos era mayor…
Tenia que cuidar de Hiromi, tenía que hacerla ver que ella no era culpable de nada…
Tenia que ayudarla a superar esos dolorosos recuerdos…
—Hiromi…
Levanto la vista al escuchar a Kai pronunciar su nombre encontrándose con sus perfectos ojos violetas…
Los segundos pasaron sin que pudiera apartar la vista de los ojos de él, esa expresión era nueva para ella… no había rastro de la frialdad de siempre… en ese momento solo podía ver la soledad, el dolor… todo el sufrimiento que había pasado en su vida, pero también podía ver su valentía, su inteligencia, su amabilidad y su buen corazón…
Esa mirada intensa y llena de emociones… en ese momento pudo verlo… al Kai Hiwatari real, al chico amable que la apoyaba, que la defendía, que la trata como una persona especial que merece ser atesorada… en ese momento el la dejo ver su alma, todo lo que oculta con su mascara de príncipe de hielo.
Tal vez podría ser ridículo pero en ese momento mágico mirando sus ojos pudo sentirse especial…
¿Era demasiado egoísta si pensaba que ella era la única en ver esa mirada?
¿Era precipitado pensar que la consideraba alguien importante para él?
¿Seria demasiado patético pensar que podía llegar a verla como algo mas que una amiga?
Kai podía ver sus ojos castaños mirándolo con una expresión extraña, con una ternura y gratitud que lo confundían
¿Seria algo terrible besarla en la mejilla?
¿Estaría molesta si lo hiciera?
¿Seria capaz de besarla solo en la mejilla?
En esos momentos sus miradas fijas y el ambiente calido y tranquilo que se había formado los hacia acercarse mas inconcientemente…
En el momento en el que Kai sintió el suave aliento de la castaña chocando con su rostro todas sus buenas intenciones se esfumaron… todos los sentimientos que llevaba semanas… incluso podría decirse meses reprimiendo tomaron el control de su cuerpo y dejo de pensar con la calma de siempre…
Hiromi se sorprendió al instante en que los suaves labios de el chocaron con los suyos… pero la idea de protestar ni siquiera paso por u mete por que la sensaciones que le provocaba eran increíbles, tan placenteras que solo se dejo llevar.
Los labios de él estaban húmedos, calidos y muy suaves mientras acariciaban los de ella, primero en una dirección para continuar en la opuesta mientras buscaba el mejor ángulo posible.
Hiromi estaba sorprendida por esa sensación de placer que estallo dentro de ella, fue como la erupción de un volcán, salvaje y incontrolable…
Como pensó… un beso no era suficiente para él, un solo beso ya no era ni seria nunca mas una opción por que una vez que ella correspondió a sus besos comprendió que necesitaba ese contacto… necesitaba su calor… sus labios…
Ella era perfecta entre sus brazos… encajaba como si ese fuera su lugar…
Los brazos de el en su cintura… su calor, su aroma… le encantaban, era calido y perfecto, se sentía tan bien en ese momento… tan llena de felicidad que la asustaba…
Pero no quería pensar, no quería preocuparse, por un momento quería ser la única mujer para él, quería que el la quisiera un poco… solo un poco de lo que ella lo quiere…
Él estaba confuso… sentía una extraña sensación en su interior… una calidez que no había sentido desde la ultima vez que su madre lo abrazo, desde la ultima vez que su padre le dijo que estaba orgulloso de él… pero a la vez el calor era un poco diferente… era ese sentimiento que tenia por sus padres mezclado con la lujuria que esa chica lograba despertar en él…
Pero tenia que ser cuidadoso… ella estaba herida, lastimada y en esos momentos ni él ni ella estaban pensando con toda claridad… estaban solo dejando hablar a sus instintos…
Pero no quería parar… la sensación era excelente, el calor el tacto de su cabello en sus dedos, la suavidad de su piel y el sabor de sus labios… todo lo afectaba tanto que era incapaz de detenerse…
Cuando el chico se abrió paso entre sus labios con la lengua ella sin entender por que o como correspondió con más avidez de la que pensó que era capaz… su mente estaba en blanco, su cuerpo temblaba y su corazón palpitaba tan violentamente que temía fallecer en ese instante entre sus brazos…
Cuando las manos de el comenzaron a recorrer sus caderas con lentitud ella sintió un escalofrío tan placentero que su respiración se detuvo unos segundos…
Cuando el se aparto de sus labios y comenzó a recorrer su cuello con besos suaves se dio cuenta que necesitaba y quería aun mas…
La besaba mientras sus manos acariciaban lentamente su cuerpo, recorriendo placenteramente cada una de sus curvas, mientras pensaba en lo maravillosa y sensual que resultaba la chica en esos momentos… mientras que ella solo era consiente de su tacto delicado y placentero.
Se aferraba a el con todas las fuerzas que tenia, se aferraba a él como si sintiera miedo de que un huracán la arrastraría si la soltaba pero sabia también que el único huracán en esos momentos era él mismo…
Sentía la suave piel de ella bajo sus labios, el sabor amargo de su perfume pero no le importaba… le resultaba embriagador… sonrío un poco mientras succionaba un poco dejando una pequeña marca roja en su cuello…
Escucho un suave sonido de alivio cuando sus labios se reunieron de nuevo con los de ella, los besos fueron más tranquilos, apasionados pero llenos de ternura, con calma él se dispuso a disfrutar del delicioso regalo que el destino, dios o el universo le daba en ese instante…
Si el fuera un hombre de fe pensaría que era una recompensa por el dolor de su pasado… pero los gritos de Bryan lo convencieron de que eso era imposible.
Nuevamente habían sido interrumpidos… separo los labios de los de ella pero no dejo de abrazarla…
Sus respiraciones agitadas y los labios hinchados, Hiromi sonrojada miro los ojos de Kai, él le sonrío mientras se separaba lentamente de ella
—Hablaremos de esto luego ¿Esta bien?
Hiromi sonrío al escuchar la tranquilidad de su voz al decir eso mientras su mano acariciaba lentamente su mejilla y asintió con la cabeza
—Descansa un poco aquí y volveré en un rato
De nueva cuenta ella asintió con la cabeza y se recostó en la cama, cada día se acostumbraba mas a ser cuidada, a pesar de que aun tenia mucho miedo de volver a tener una relación sabia que Kai era diferente de cualquier hombre que hubiera conocido.
Si la había besado entonces debía sentir algo por ella, el la protegía, la consolaba, la apoyaba y sobre todo le había dejado ser parte de su vida mostrándole su verdadero ser, su verdadera personalidad.
Ella había podido ver su sonrisa.
Había visto sus ojos tantas veces que era capaz de saber sus emociones aun cuando su rostro no las demostrara, ella veía bajo la mascara.
Sonrío satisfecha al pensar en lo mucho que habían cambiado, no solo ella si no él también.
El maldito acosador le dio la oportunidad de estar cerca del chico que le gusta y ver al Kai Hiwatari real.
El chico atento y amable que se oculta bajo una coraza de frialdad. Sonrío aun mas al recordar lo suaves y calidos que eran sus labios.
El tacto de sus manos y el estremecimiento que le provocaron al tocarla, suspiro de felicidad al acurrucarse mas contra las mantas… tal vez con algo de suerte podría ser que él correspondiera a sus sentimientos…
-X-
Tala y Kai se miraban fijamente sin decir nada, ambos sabían todo lo que había pasado y ninguno necesitaba recordar los detalles.
— ¿Qué hicieron con él?
Por el tono de voz de Kai todos sabían que escuchar la historia de la chica fue aun peor que la basura que soltó el bastardo para ellos, la tensión estaba presente en su voz al igual que la ira homicida.
—Lo dejamos en la bodega, uno de tus empleados de seguridad lo llevara al hospital.
A pesar de que Tala y Kai sabían que hombres como ese no merecían un lugar en el mundo, no eran asesinos, ellos creían en que cada miserable debía pagar por sus acciones en vida con sufrimiento y dolor. La piedad era algo que jamás mostraban en el trabajo.
—No dirá quien lo golpeo, si lo hace nadie le creerá de todos modos
Bryan sonreía tan feliz como si acabara de recibir el mejor regalo del mundo y al hablar su felicidad retorcida se filtro en sus palabras, pero no malinterpreten él es un chico deliberadamente brutal solo con quien merece semejante trato.
—Además de eso Bryan se encargo de que lo único que salga de su boca sean aullidos de dolor
Ian solo se encogió de hombros al hablar mientras veía la enorme sonrisa del chico de pie a su lado.
— ¿Tu chica esta bien?
La voz de Spencer era tranquila, monótona y desinteresada en apariencia, pero todos sabían que si el preguntaba era por genuino interés, pues de lo contrario el no se molestaría en hablar.
—Lo esta.
Los rusos vieron con alivio una sonrisa danzar en los labios de Kai al decir eso y después desaparecer mientras el miraba la puerta de su habitación.
—Bien iremos a descansar y nos veremos mañana para salir a investigar un poco sobre el acosador.
—Bien
Después de eso los imponentes rusos salieron del departamento dejando a solo a Kai y Hiromi.
Ella en la recamara y él aun de pie en la sala de estar se debatía entre dormir en el sofá o volver a la habitación y compartir la cama con ella.
Aun inseguro de si estaba haciendo lo correcto camino directamente hacia la recamara antes de arrepentirse abrió la puerta y la vio.
Estaba dormida.
Suspiro aliviado al verla sonreír aun en sueños y deseo con fuerza ser el con quien estaba soñando.
Se recostó junto a ella y se cubrió con las mantas, antes de caer profundamente dormido sintió vagamente como ella se acurrucaba junto a el.
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¿Qué tal?
¿Cumplí con sus expectativas?
¿Fue bueno? ¿Fue terrible? ¿Debo seguir o dejar esto de escribir?
Bueno verán hace muchísimo tiempo que vi esta serie, por lo tanto las personalidades las escribí como yo las necesitaba para la historia, el pasado de los personajes, sus ideas, su manera de hablar es solo lo que yo creo que va bien con cada uno EN ESTA HISTORIA POR LO MENOS.
Bueno nos veremos en el próximo capitulo del que no les adelantare nada pero si quieren que algo pase dejen su comentario y tratare de incluirlo, si no se puede creare un shot para la idea!
Así que anímense a dejar un comentario! Vamos si no tengo al menos 5 comentarios en este capitulo no escribiré la continuación hasta mediados de JULIO!
*Yakuzas: Mafia Japonesa.
