Antes que nada ya saben… "La serie no es mia y bla bla bla" y tengo que advertir que este capitulo tiene algo… un poco de contenido cítrico
Capitulo 12
Besos con sabor a Vodca
-X-
Su querido nieto llegaría en un par de horas más. Todo lo que tenia que hacer era esperar, la paciencia nunca había sido una de sus virtudes pero en esos momentos no había nada mas que pudiera hacer, solo esperar a que el jet aterrizara.
Sentado en su cómoda silla negra repaso mentalmente una y otra vez lo que su empleado le dijo:
"El joven Hiwatari vive desde hace semanas con una jovencita en su departamento"
Después, interrogando a algunos empleados mas, incluido el portero del edificio descubrió que esa jovencita era la chica que siempre estaba con su equipo de Beyblade.
Una linda castaña, huérfana y a la que su familia dio la espalda culpándola de la muerte de sus padres.
También estaba enterado de que un tal Jiro Katsuma estaba acosando a la chica y que el chico rubio, Max Mizuhara había sido herido el día anterior. A decir verdad ya tenia a otros de sus "Limpiadores*" buscando a ese hombre.
Tal vez seria mejor que fueran su nieto y los chicos quienes lo encontraran, después de todo eran los que tenían mas compasión por esas escorias humanas. Pero considerando la situación lo mas probable es que incluso caer en manos de Kuroki* seria mejor que estar en manos de una iracundo Kai y un entusiasmado Bryan.
Sabia a ciencia cierta cuan crueles podían llegar a ser esos chicos, Boris los había "educado" después de todo. La compasión y la piedad al enemigo no era algo a lo que estuvieran acostumbrados.
Sabía como había sido la infancia de todos ellos. Sabia mejor que nadie que el pasado era lo que los unía. Esos chicos eran un equipo, su nieto estaba dispuesto a confiar en ellos, a dejarlos cuidar de su espalda y cuidar la de ellos a cambio.
Ian Papov era huérfano, Boris lo había sacado de las calles cuando era apenas un niño de cuatro o cinco años, lo había educado para ser implacable y analítico, sabia que era un chico inteligente e inquieto pero aun así se comportaba con frialdad por el respeto que sentía por Boris, respeto que desapareció al enterarse de que solamente lo había usado para lograr sus objetivos como un simple peón.
De todos, ese chico había tomado peor ser usado, había confiado ciegamente en Boris y al ser traicionado su confianza recayó en sus compañeros de equipo.
BryanKuznetsov es un chico extraño, tiene un carácter contradictorio, es bromista y entusiasta pero despiadado y de sangre fría con sus oponentes. Aun hasta la fecha no sabe nada de su infancia antes de ingresar a la abadía pero conoce muy bien todos los experimentos que realizaron en el chico.
Se esperaba que fuera el perfecto guerrero y en parte se logro el objetivo, su técnica resulto ser efectiva pero su carácter explosivo fue el inconveniente. Es rápido y sin duda hábil además de que sabe usar sus habilidades con cuidado e inteligencia.
Aun que por desgracia para Boris su deseo de vengarse de el no desapareció con el tiempo por el contrario el, junto con los otros aun lo buscan para saldar cuentas, resultaba cómico para el pensar en que las cosas que ese idiota les enseño serán las que usen en el.
Spencer Petrov es el chico más fuerte físicamente que ah visto desde hace mucho tiempo, pero su carácter es demasiado tranquilo. Es sin duda el más maduro de todos esos chiquillos, es observador y analítico por lo que prefiere guardar silencio y mirar lo que ocurre antes de intervenir.
Incluso ahora los ojos de ese chico le dan escalofríos, no puede evitar la sensación de que con sola una mirada es capaz de ver através de el. De saber exactamente que piensa y planea. Una locura sin duda pero aun así es cuidadoso a su alrededor.
Casi nunca lo ah escuchado hablar, ni siquiera en la abadía lo hacia, pero desde que esta con los otros rusos se ve mas relajado a su alrededor y hace comentarios de vez en cuando, es un chico de pocas palabras o como el pelirrojo menciono una vez "Tiene palabras exactas en el momento justo".
Tala Ivanov, ese chico es peligroso. No tiene nada que le importe además de su equipo, su infancia fue brutal antes y durante su estadía en la abadía, huyo de los abusos de un padre alcohólico para caer en las manos de un psicópata obsesionado con el poder.
Pero pese a todos los experimentos que realizaron en el para eliminar sus emociones el chico aun las conserva. Ese dolor profundo en el fondo de sus ojos no miente.
Ese chico es un líder nato, incluso su nieto parece acatar sus ordenes de buena gana de vez en cuando, todo un logro que el jamás a podido, sabe que cuando Kai acepta una orden es por que quiere o le conviene, jamás aria algo solo por que se lo ordenara.
Lo mismo con ese pelirrojo, aceptaba sus "trabajos" pero los hacia a su modo. No podía pedir más de ellos. Eran rápidos, efectivos y discretos. Valían cada uno de los miles de dólares que les pagaba.
Miro el fino reloj que colgaba en su muñeca, solo media hora más para el aterrizaje. Se moría de ganas por conocer a esa jovencita.
Tendría que actuar con rapidez antes de que su nieto pudiera hacer algo, todas las mujeres que se acercaban a Kai eran alejadas con algo, miedo, chantaje o dinero. Todas querían llevar el apellido Hiwatari por la exorbitante cantidad de dinero que lo acompaña.
Cuatro chicas se habían acercado lo suficiente pero el mismo Kai las ahuyento con su actitud y gustosas aceptaron los cheques que les ofreció por alejarse de su nieto.
Aun que tal vez esta vez seria diferente. Esta chica parecía diferente de las demás.
-X-
Hiromi estaba impresionada, la ciudad resulto ser muy colorida y exótica, los techos en forma de bulbo de colores vividos, la catedral de San Basilio era magnifica, la plaza roja, la torre Ostankino…
Spencer le contó que la torre Ostankino se incendio en el año 2000 por lo que el famoso restaurante de la torre llamado "El séptimo cielo" estaba cerrado y no lo podría conocer.
Aun así la belleza de la cuidad era increíble, los edificios brillaban a la luz del sol y hacían que casi por un momento se olvidara del frío que sentía.
Ella estaba completamente abrigada, un grueso abrigo negro, bufanda, guantes y gorro pero a pesar de todo temblaba de frío mientras paseaban por las calles de la cuidad, miro de reojo a los chicos y ellos parecían estar bien, el frío no les afectaba.
––El clima en estos meses es mas calido, ahora debemos estar a uno o dos grados bajo cero. –– comento Ian despreocupado
––Tienes suerte muñeca, este mes es de los mas calidos.
––Es broma?
––Claro que no, pero no te preocupes después de un tiempo te acostumbras al clima muñeca.
––Donde nos quedaremos esta vez?
––El viejo llamo para decirnos que nos estará esperando para cenar.
––Esta tramando algo.
Kai estaba inquieto, no estaba seguro de que hacer, no podría dejar sola a Hiromi ni un minuto si quería evitar que su abuelo interviniera, estaba seguro de que ese viejo lo sabía todo.
Trataría de hacer algo, de alejar a Hiromi de él a toda costa, estaba inquieto por las posibilidades, sabía que antes había recurrido al chantaje, la intimidación y el soborno para lograr lo que quería.
––Mas vale que estés atenta muñeca… no dejes que ese viejo te intimide
––No te preocupes Hiromi, no es tan malo…
Hiromi les sonrió agradecida mientras subían al auto.
-X-
La residencia del abuelo de Kai era espectacular… era lo que se podía llamar una mansión.
Rodeada de amplios jardines sorprendentemente verdes a pesar del frío clima, algunos árboles y setos en lograban que el lugar luciera realmente vivo… Hiromi suspiro al ver la casa… parecía inmensa, no tenia idea de cuantas habitaciones tendría un lugar así.
Se sentía tan nerviosa… No sabia que decirle al abuelo de Kai cuando lo viera. Mas importante aun que pensaría cuando viera a su nieto llegar con una chica tan simple como ella. Antes se había emocionado mucho con la idea de que Kai y los chicos cuidaran de ella tan bien pero ahora estaba muy asustada de lo que ese hombre pudiera decirle… tenia miedo de que la obligara a alejarse de Kai…
No quería alejarse de el ahora que existía una remota posibilidad de que el la quisiera… la había besado… mas de una vez… y si podía confiar en su recién descubierta confianza en si misma esos besos le decían que la deseaba físicamente…
Se sonrojo al recordar como la había sostenido contra el, el sabor de sus labios y el calor de su cuerpo, su temperatura corporal aumento varios grados solo al recordar y agradeció internamente a los dioses por el frío intenso que ya teñía de rojo sus mejillas.
Pero el pensar en que amor y lujuria no eran lo mismo fue como un balde de agua helada para ella.
Miro a Kai un segundo cuando sintió que tomaba su mano, sintió el calor de su piel aun através de sus guantes y sonrío.
Sonrío de verdad al comprender que tenia esperanza, el la quería, sus besos lo insinuaron pero esa pequeña muestra de afecto lo demostraba.
La quería y eso la hizo sentir diferente. Se sintió mil veces más hermosa, más inteligente y más especial por que sabía que Kai Hiwatari nunca estaría con una mujer con menos que esas cualidades.
Se calmo a si misma antes de avanzar aun sosteniendo firmemente la mano de Kai, vio la pesada puerta de roble y cristal abrirse y a un hombre vestido con un traje negro. Un mayordomo real. Nunca había visto a un mayordomo fuera de las películas, lo vio hacer una reverencia ante ellos y apartarse para dejarlos entrar.
Busco la mirada de Kai y lo vio mirar la casa con el dolor y la nostalgia tiñendo su mirada. Por su propia experiencia sabia que podía ver en esos momentos, imágenes, sonidos e incluso aromas de su niñez… lo sabía por que ella misma había pasado por eso en su casa.
Sin saber por que deseo fervientemente alejarlo de esos recuerdos dolorosos… no quería verlo sufrir, apretó su mano aun más sin dejar de mirarlo a los ojos y coloco su mano libre sobre su brazo acariciándolo suavemente.
"Estoy contigo ahora y no me iré"
Quería que su gesto dijera eso, pensó en que tal vez seria mejor decírselo claramente pero las palabras no lograron dejar sus labios pues una voz profunda la interrumpió
––Bienvenidos
Miro fijamente al hombre de pie frente a ella. Un hombre mayor de aspecto elegante y postura confiada. Un hombre que la miraba con una expresión analítica y una sonrisa extraña en los labios.
-X-
La chica era más bonita de lo que imagino. Aun vestida con un abrigo negro y cubierta por el gorro, la bufanda y los guantes resultaba muy bonita.
Los mechones de cabello que escapaban de su gorro eran castaños, tenia las mejillas muy sonrojadas ya fuera por el frío o por su nieto, aun que el estaba seguro de que era una parte de ambas, pero lo que lo impresiono mas fueron los enormes ojos castaños de la chica.
Desde el momento en que entraron en la casa ella no aparto la mirada de su nieto, ella se dio cuenta del dolor en los ojos de el y la profunda pena que brillaba en los de ella lo confundió.
Parecía querer abrazarlo, reconfortarlo. Parecía genuinamente interesada en Kai. Esa chica tenía la misma mirada que Kumiko al ver a Susumu. Tenía la misma mirada que la madre de Kai cuando miraba a su hijo. Esa chica estaba enamorada.
Enamorada de Kai Hiwatari.
Jamás pensó que su nieto tendría la suerte de encontrar a una chica que lo amara sinceramente y a quien amar.
Aun cuando podía ver el amor en los ojos de esa chica tenía que hacer algo para estar seguro de que no lastimara a su nieto. No podía permitirse ser un bastardo con el nuevamente.
Era lo único que le quedaba. Había perdido a su hijo y por su propia idiotez casi pierde a su nieto, todo por sus ridículos planes, por su ansia de poder y venganza… ahora se daba cuenta del terrible error que cometió con ese chico.
Tenía derecho a odiarlo por destruir su infancia y por utilizarlo como una marioneta. Sabía que había sido un bastardo.
Merecía su odio.
Pero era demasiado orgulloso para disculparse.
Miro las manos entrelazadas de su nieto y la chica y sonrío… seria interesante ver otro lado de su querido nieto… tal vez con algo de suerte podría verlo perder su eterna calma y hacer algo inesperado.
Si, seria algo muy interesante.
-X-
Tramaba algo. Ese viejo estaba intentando algo… aun no sabia si era algo bueno o algo malo pero estaba seguro de que involucraba a Kai.
Tenía demasiados años trabajando para ese hombre como para no sospechar de esa sonrisa… pero a pesar de todo en sus ojos había algo que no concordaba con la imagen de hombre despiadado que conocía de ese viejo.
Era como un sabueso, encontraba las debilidades del enemigo con precisión escalofriante y las aprovechaba despiadadamente. Era un hombre temible como enemigo y lo sabían, todos estaban concientes de que era mejor trabajar para el que estar en su contra.
Incluso Kai en el fondo temía arriesgarse a oponerse a el, pero eso era antes, antes de que Kai conociera a esa chica, ahora su mirada era diferente, ya no era mas ese chiquillo asustado que fue en su infancia, no era tampoco el joven frio y sin sentimientos que se obligo a ser en su adolescencia.
Su mirada ahora era mas determinada, estaba decidido a proteger a esa chica, todos lo sabían aun que el no lo dijera en voz alta sus ojos amatistas lo decían todo. Sabia que nunca antes habría pensado seriamente en desafiar a Soichiro Hiwatari pero si lo aria ahora que tenia una motivación.
Si ese hombre intentara algo en contra de la chica sin lugar a dudas Kai lucharía por ella. Con un demonio el mismo estaba dispuesto a apoyar a Kai, esa chica era parte del equipo y estaba seguro de que los demás pensaban lo mismo.
-X-
El silencio en la mesa era ensordecedor.
Todos comían en silencio, mirando fijamente sus platos y lanzando miradas de reojo entre ellos o al hombre sonriente sentado en la cabecera de la mesa. Nadie se atrevía a romper el incomodo y pesado silencio.
Desde el momento en el que Soichiro Hiwatari había sonreído a Hiromi y se había presentado todos estaban tensos. Esperando el momento en el que ese hombre atacara.
––¿Por qué no me contaste nada antes sobre esta jovencita?
Incomodo y sin saber como responder exactamente Kai se tenso y miro a su abuelo fijamente mientras sentía las miradas de todos puestas en el.
––No pensé que te interesarías.
La respuesta sonó un poco mas cortante de lo que pretendía al principio pero aun así no se arrepintió.
––Pero Kai, vives con ella… ¿Sabes lo que pasaría si se llega a filtrar la noticia a la prensa? ¿Cómo crees que tomarían los inversionistas y los socios que vivas con una chica así?
Tala miro fijamente a Kai apretar su servilleta a tal punto que sus muñecas palidecieron y a Hiromi mirar fijamente su plato completamente incomoda ante la mirada burlona de ese viejo.
––¿Tienes algún problema con que viva conmigo?
Todos en la mesa lo miraron excepto Hiromi, ella aun miraba su plato sin saber que hacer, ella también había entendido el insulto disfrazado en el comentario y aun que estaba molesta era el abuelo de Kai, no podía responderle como lo aria con cualquier otra persona, los demás estaban sorprendidos al escuchar la aparente calma de su voz, pero sus ojos contaban otra historia, en sus ojos violetas se veía claramente la ira que sentía Kai en esos momentos.
––No trataba de insultar a la jovencita, me disculpo por eso, me refería a que es realmente mal visto en Japón que una chica viva con un hombre sin matrimonio o compromiso de por medio, tu sabes Kai allá son realmente conservadores.
Pese a la disculpa Kai aun estaba molesto, miro a su abuelo y tomo la mano de Hiromi antes de responder con calma
––Lo que yo haga o deje de hacer no debería preocuparte, soy un adulto, pero te lo advierto abuelo, no intentes ninguno de tus juegos con ella, no estoy dispuesto a permitir lo.
Ella lo miro sorprendida, nunca se espero eso, no se esperaba que se enfrentara a su abuelo para defenderla. Miro al abuelo de Kai y vio la sorpresa en su rostro y una intrigante mirada, no sabia si era asombro o diversión pero resultaba inquietante.
Kai se levanto de la mesa con calma y le indico a Hiromi y los demás que lo siguieran dejando solo a Soichiro Hiwatari sonriendo ampliamente.
-X-
Hiromi estaba sentada en la biblioteca mientras Kai y los demás discutían su trabajo en el cuarto de Tala así ella podría llamar a Rei y saber como estaba Max.
Marco con dedos temblorosos y espero ansiosamente hasta que la calida voz de Rei lleno la línea telefónica
––¿Hola?
––Rei, Soy Hiromi
––Hiromi! Que alegría escucharte ¿Cómo estas?
––Muy bien, los chicos me llevaron a conocer un poco la ciudad y hace unos minutos cenamos con el abuelo de Kai.
––No suenas emocionada… ¿Ese hombre te insulto o algo así?
––Estoy bien de verdad Rei, solo estoy cansada por el viaje y todo eso, pero quiero saber como esta Max.
––Despertó hace unas horas, el medico dice que estará bien muy pronto
––Gracias al cielo, estaba tan preocupada por el…
––Tranquila, Max esta bien y muy feliz de que tu estés bien, además dice que ahora tendrá una gran cicatriz para impresionar mujeres
––Me siento terrible de que el saliera herido por mi culpa…
––Hiromi… Somos amigos, sabes que todos, incluso Takao, te queremos y nadie te culpa por lo ocurrido
––Gracias y lo siento por como reaccione la otra noche… no es que no quisiera quedarme con ustedes… es solo que estaba asustada de que alguno resultara herido si el acosador volvía…
––Hiromi… lo siento yo llegue a pensar que tu preferías estar con esos rusos que con nosotros…
––Rei, ustedes son mis amigos, fueron los primeros en ofrecerme amistad sincera y los quiero muchísimo pero… bueno Tala, Bryan, Ian y Spencer no son tan malos como piensan… pueden ser muy dulces y divertidos…
––Entiendo Hiromi, no te obligaríamos a elegir, puedes ser su amiga, no puedo prometerte que Takao no armara un alboroto pero intentaremos llevarnos bien con ellos…
––Gracias Rei, de verdad muchas gracias por todo…
––No te preocupes, para cuando vuelvas Max estará mucho mejor y veras como atrapamos a ese maldito reportero…
––Por favor no intenten nada peligroso… les llamare pronto
Suspiro mientras colgaba el teléfono y se dejaba caer pesadamente en uno de los sofás de una plaza que dominaban la habitación, dejo que su vista vagara por las inmensas estanterías repletas de libros mientras pensaba en la difícil posición en la que estaba obligando a estar a los chicos.
—Disculpa ¿Hiromi verdad?
Se tenso inmediatamente al escuchar la voz del abuelo de Kai, aun dudando volvió la mirada encontrándose con el hombre de pie junto a ella mirándola con una expresión indescifrable
—¿puedo hablar contigo un momento?
Asintió con la cabeza incapaz de pronunciar una palabra, después del incidente en el comedor se dio cuenta de que ese hombre no era ni remotamente tan amable como esa sonrisa aparentaba. Tenía miedo de esa conversación pero no podía simplemente marcharse dejando al abuelo de Kai con un palmo de narices aun que se muriese de ganas por hacerlo.
—¿Tu relación con mi nieto es seria?
Parpadeo confundida, no esperaba una pregunta tan directa para la que ella misma no tenia respuesta.
¿Lo que fuera que pasaba entre ellos era serio?
¿Estaban saliendo?
Quería creer que así era, quería pensar que cada uno de sus abrazos, que cada uno de sus besos significaban algo… que no era un juego para el.
—Tal vez fui maleducado al preguntarte eso… me disculpo. Pero en realidad me preocupa que seas como todas esas chicas que lo persiguen…
Tardo un momento en asimilar las palabras del hombre, sabia que Kai era atractivo, cualquier mujer con ojos en la cara lo sabia, pero realmente no había querido detenerse a pensar en que otras chicas pudieran acercarse a el, después de todo no le llamaban "El príncipe de hielo" por nada.
Quiso decir algo pero se formo un nudo en su garganta al imaginar a Kai rodeado de hermosas mujeres, se sintió tremendamente común, estaba consiente de que no era ninguna belleza espectacular…
—… Por eso me sorprendió mucho cuando me entere que vivía con una chica…
Lo miro confundida, aun sentada en el sofá mientras intentaba en vano escuchar las palabras del hombre
—¿Qué te sorprende tanto abuelo?
Giro su cabeza tan bruscamente que por un instante temió fracturarse el cuello al escuchar la voz de Kai, estaba recargado en el marco de la puerta mirando fijamente a los ojos a su abuelo
—Todo
—¿A que te refieres con todo?
—Por dios Kai! Toda la situación es sorprendente, tu mejor que nadie debería saber por que.
Kai permaneció impasible, mirando de reojo a Hiromi, estaba pálida…
—Kai, tu mantienes lejos de ti a las personas, odias compartir tu espacio con alguien y eres incapaz de hacer algo por alguien sin esperar algo a cambio… eres frio, egoísta y si lo que esas chicas dicen es verdad eres un bastardo… así que no me pidas que tome esta situación como normal…
Hiromi palideció aun mas al escuchar las palabras duras y condescendientes del hombre y vio el brillo de ira en la mirada violeta de Kai… era cuestión de tiempo antes de que pasara algo malo… algo realmente malo…
—Me sorprende lo poco que conoce a su nieto…
Ambos miraron sorprendidos a Hiromi, su rostro estaba pálido y su voz sonaba temblorosa
—Kai no es nada de eso… el es un buen hombre…
Una sonrisa sincera danzo en los labios del oji violeta un segundo antes de hablar nuevamente
—Vamos Hiromi, mañana saldremos muy temprano
Hiromi asintió con la cabeza y camino hasta el lentamente
—Abuelo, te lo advierto, deja de jugar con ella, no estoy dispuesto a permitir que lastimes a esta chica… ya no dejare que lastimes a las personas que quiero… en especial a Hiromi.
-X-
(Advertencia Contenido ligeramente cítrico a continuación)
Kai la había tomado de la mano mientras la guiaba hasta su habitación, estaba confundida, las palabras habían salido de su boca por si solas… Kai era un buen hombre, un hombre maravilloso en realidad… pero al parecer no todo el mundo veía lo mismo que ella…
— ¿Necesitas algo mas? — pregunto suavemente él interrumpiendo sus pensamientos
Ella solo lo miro bajo la tenue luz amarillenta de la mesilla de noche… no era justo, realmente no era justo que fuera tan guapo… incluso en una habitación escasamente iluminada era tan endemoniadamente guapo…
Recorrió la vista de su torso y sus hombros… se estremeció y un calor extraño se formo en su interior… un deseo de besarlo hasta que el aire les faltara… no era solo el anhelo de algo prohibido si no algo mas… algo que jamás había sentido… una atracción tan intensa que no sabia que hacer para calmarse cuando el estaba cerca…
Pero había mucho más que un físico perfecto en él.
Era fuerte, valiente, inteligente, amable y era además capaz de ayudarla a superar sus problemas… aun cuando solo fueran tonterías o algo mucho mas peligroso el siempre estaba a su lado…
¿Cómo era posible que nunca antes se tomara un segundo para ver la maravilla de hombre frente a ella?
Estaba tan distraída con todo el asunto del acosador… los eternos entrenamientos… los problemas con Takao… conocer a los DB's y darse cuenta de lo buenos chicos que eran en realidad, todos esos recuerdos de su pasado, el que Max resultara herido y además de todo el viaje y conocer al abuelo de Kai habían sido demasiadas emociones en muy poco tiempo, casi parecía ser demasiado para ella…
Pero lo peor sin duda alguna fueron los celos al imaginar como las chicas que el abuelo de Kai le menciono se le habían insinuado descaradamente a Kai…
Todo eso le había evitado ver lo que era realmente importante… por que Kai Hiwatari era la clase de chico que ella amaría hasta la locura, no solo una aventura pasajera o un noviazgo de unos meses, era la clase de chico que uno espera amar toda la vida… pero a quien le mentía, Kai era el chico que amaba.
Ella lo amaba desde hace mucho tiempo…
¿Cuánto?
Imposible saberlo con exactitud.
¿Cuándo se enamoro?
Tal vez cuando la salvo de esos pandilleros en su cumpleaños, cuando la invito a vivir con el para protegerla del acosador, cuando sonrío para ella la primera vez o tal vez cuando fueron de compras por comida para el departamento y terminaron comprando cuadros y flores solo por que a ella le encantaron, quizá fue mientras redecoraban juntos el departamento de él…
Ni siquiera ella lo sabia exactamente, de lo único que estaba segura era de los calidos sentimientos que llenaban su corazón cuando el la miraba, del cosquilleo en su piel cuando la tocaba y de la suave pero vigorizante descarga eléctrica que la recorría cuando la besaba…
—En realidad si hay algo que necesito. —murmuro mientras lo abrazaba y lo instaba a acercarse a ella aun mas.
Luego lo beso. Un beso suave, cariñoso que al paso de los segundos y con la ayuda de el se transformo en un beso intenso, apasionado y excitante —Quédate conmigo esta noche.
— Hiromi no se si es el mejor momento… o el mejor lugar…
— Lo se, pero solo quiero estar contigo. No tenemos que… tú sabes…
Él la miro sorprendido mientras escudriñaba su rostro atentamente.
— ¿No?
Hiromi suspiro lentamente mirándolo a los ojos… se perdió un momento en las profundidades violetas antes de hablar…
— Cuando estas a mi lado me siento completamente segura así que dejo de preocuparme y de estar asustada, tú sabes que no seré capaz de dormir hoy si me dejas sola. Y ahora mismo lo único de de verdad quiero es que estés a mi lado aun que sea solo para dormir…
Kai dudo un instante antes de recostarse a su lado y abrazarla, Hiromi acaricio suavemente su brazo.
— Eso que dijiste hace un rato ¿es cierto?
Kai la miro a los ojos
— ¿Qué dije?
— Que me quieres
Ante la respuesta de ella sonrío ligeramente
— Si lo dije es cierto
— Gracias… — Hiromi sonrío ampliamente, todo era demasiado agradable para ella en esos momentos, sus palabras, el cálido sentimiento que despertó en su corazón al escucharlo y el maravilloso abrazo que compartían
Después de un buen rato de silencio Kai la soltó lentamente y se sentó en la cama, Hiromi lo miro interrogante y el se despojo de su camiseta y la lanzo al suelo sin miramientos luego se recostó de nuevo y la miro
— Estoy mas cómodo así… ¿te molesta? — pregunto él
— Claro que no, no me molesta en absoluto — respondió ella sonriendo
Un segundo después se acerco mas a el y lo abrazo, él deslizo su brazo bajo la cabeza de Hiromi y ella apoyo su mejilla en la calida y blanca piel se su pecho.
— Esto es maravilloso… — murmuro ella mientras con una de sus manos recorría lenta y perezosamente la piel de su torso desnudo.
Entonces se dio cuenta del sonido constante de su corazón y de sus intensos ojos violetas, tenían una expresión que ella muy pocas veces había visto antes en ellos…
La mirada de un feroz depredador.
Hiromi se estremeció y permaneció inmóvil incapaz de reaccionar ante las sensaciones que la atacaban.
Kai se inclino lenta y sensualmente hasta que poso sus labios sobre los de ella en un beso sin nada de suavidad… un beso apasionado y salvaje cargado de deseo y pura necesidad primitiva… sentía el rose de sus labios y su lengua atormentándola deliciosamente…
Todos lo miedos, la inseguridad y las aprensiones se esfumaron de su mente al sentir a Kai besarla así… deslizo sus manos por el fuerte y firme torso de él maravillándose por la suavidad y calidez de su piel, nunca antes había deseado con esa intensidad un cuerpo masculino… sus dedos temblaron al rosar el borde del pantalón de Kai y suspiro suavemente.
Nunca había pensado en ella misma como sensual… incluso le habían llegado a decir que era mala en eso… pero ahora al tocar el cuerpo de Kai se despertaban instintos de los que juraba carecer.
Su cuerpo se quedo sin fuerza al sentirlo explorar con lentitud sus curvas. Sus labios abandonaron su boca para dejar un camino de exquisitos besos en su cuello, sus hombros… cuando sintió su mano sujetando su blusa para apartarla levanto los brazos y lo dejo quitársela.
Lanzo la prenda al suelo y sin prisa dejo un reguero de besos en su piel recién expuesta… Hiromi sabia con certeza que ninguno de los dos podría parar ahora… y nada le podía importar menos, lo deseaba…
Había luchado tanto contra sus sentimientos desde que estaban tan cerca uno del otro y ya no tenia fuerza para continuar haciéndolo… no podía ir mas contra sus deseos… lo quería con ella… quería hacer el amor con Kai ahora sin importar si estaban en la casa de su abuelo.
Lo quería ya.
Cuando el se aparto de ella un poco para mirar su cuerpo pensó que se sentiría avergonzada pero en el momento en que vio sus ojos violetas llenos de deseo dejó de pensar en nada mas y se perdió en las sensaciones…
El acaricio sus pechos sobre el sujetador y ella se estremeció sin poder evitar gemir roncamente mientras que una vocecita en su cabeza le preguntaba como había podido vivir sin haber experimentado nada semejante. Un placer tan intenso que rayaba en el dolor, gimió aun mas fuerte hundiendo sus dedos en el cabello azulado de él quien solo la miro
— ¿Te gusta esto?
Hiromi asintió con la cabeza al verlo esbozar esa perfecta media sonrisa que le encantaba
— Mucho… — respondió ella en medio de un murmullo ronco
— Hiromi deberíamos parar esto… — suspiro Kai mientras se apartaba un poco y la miraba preocupado
—Necesito que esto pase. Quiero que esto pase como jamás e querido nada… por favor Kai…
Kai sonrío sinceramente entonces… por primera vez en su vida dejo caer la mascara, dejo que su verdadero ser se mostrara.
Sin un plan, sin otros intereses ni ordenes… solo instintos, primitivos instintos que le decían que dejara de hablar y la besara.
No podía controlar lo que pasaría… pero con un demonio ahora mismo solo quería sentir, solo quería sentirla a ella…
Hiromi sonrío ampliamente y sus mejillas se sonrojaron violentamente mientras se quitaba ella misma el sujetador de encaje negro que llevaba puesto.
— perfecta… — murmuró él y la acaricio lentamente con una aparente calma que solo la enloquecía aun mas… echo la cabeza atrás cuando sintió las manos de el tomar sus senos.
—Kai… bésame… — murmuro ella — bésame ahora…
— Vaya Hiromi… tu lado mandón esta volviendo… — le dijo mientras rozaba sus labios con los de ella suavemente
— lo se… haces que mis impulsos me dominen… — explico ella terminando la distancia entre ellos y besándolo con frenesí
A ese beso frenético siguieron infinidad de caricias y besos, gemidos y murmullos de pasión mientras la ropa de ella volaba por la habitación y los pantalones de el eran apartados mientras ella lo miraba ansiosa por tocarlo pero completamente inmóvil mirándolo avergonzada y ansiosa a partes iguales…
— Si solo piensas mirar… tendré que vestirme… — murmuro Kai mientras mordía lentamente el lóbulo de su oreja
Hiromi con la respiración agitada y el corazón latiendo a un ritmo casi taquicardico deslizo sus dedos por la increíble masculinidad del joven ruso… así era como ella siempre imaginaba que debía ser la pasión, la lujuria… el deseo, libre de barreras, sin miedos ni inhibiciones solo instintos.
Kai gimió roncamente mientras la sujetaba de la cintura con una mano y con la otra recorría un camino serpenteante hasta encontrar el centro del cuerpo de la chica… y ella estuvo a punto de gritar de puro goce pero él la beso en los labios acallando el grito que amenazaba con salir… si antes creyó que las caricias la volverían loca la sensación de los dedos de Kai estaban por matarla de necesidad, placer y deseo.
Sin dejar de acariciarla Kai se tumbo sobre ella y se abrió paso en su interior con cuidado evitando lastimarla, un suave gemido se escapo de los labios de Hiromi que aun se encontraban soldados a los suyos mientras la chica enlazaba las piernas alrededor de su cintura pronto comenzó un movimiento lento que los desconecto de la realidad…
En ese fugaz momento con la mente ahogada por el éxtasis y completamente perdidos el uno en el otro fueron incapaces de escuchar o ver algo que no fuera los ojos del otro y el sonido de sus respiraciones agitadas y suaves jadeos…
Y lo único que Hiromi sabia con certeza en ese momento era que amaba a Kai como jamás había amado a nadie, esa era la única verdad que existía para ella.
Pasara lo que pasara la mañana siguiente el echo de amarlo no cambiaria. Y por extraño que pudiera parecer… en medio de todo lo que sintió esa noche podía o quería pensar que el la amaba también…
El le dijo que la quería… pero querer no es lo mismo que amar después de todo y ella deseaba de todo corazón que el la amara tanto como lo amaba a él.
-X-
Después de hacer el amor con Hiromi lo normal hubiera sido que Kai se durmiera de inmediato… pero no fue así.
Mil ideas se agolpaban en su mente en un segundo y con esa misma velocidad escapaban.
La amaba, eso si estaba claro. El problema es si ella estaba dispuesta a estar a su lado. No era idiota sabia que ella lo amaba, si no lo hiciera jamás habría permitido que lo anterior pasara…
El problema real era si ese amor podría vencer los problemas que los esperaban en cuanto salieran de esa alcoba la mañana siguiente.
Tendrían que hablar. Tenían que hablar muy seriamente y no le daría oportunidad a ella de negar el hecho obvio, ella era su chica… y eso sonaba realmente bien.
-X-
¿Qué tal?
¿Era lo que esperaban?
¿Cumplí sus expectativas o fui un desastre?
Tengo que confesar que me costo muchísimo escribir este capitulo, trate de hacerlo lo mejor posible y espero que a cambio de mi esfuerzo me regalen un comentario!
Tal vez se están preguntando ¿Cuántos capítulos mas serán? Después de todo Kai y Hiromi ya están "juntos", aun no oficial pero ustedes entienden los dos ya aceptaron que se aman.
Y bueno aun no se cuantos serán exactamente pero tengo en mente lo suficiente para escribir casi 6 o 7 capítulos mas.
Me despido por que es domingo y es casi hora de comer… aquí en México los "Chiles rellenos" son un platillo típico y realmente no me lo quiero perder =D
*Limpiadores: Son los empleados que hacen el trabajo sucio, tanto legal como ilegal para el abuelo de Kai.
